sábado, 2 de marzo de 2024

Gonzalo Aguiar: una vida tomada de un thriller


 La historia de Gonzalo Aguiar, acribillado con siete balazos, revela las entrañas de una sociedad deslumbrada por el dinero de estafadores y corruptos.



Caras&Caretas, 1 marzo 2024
Por Carlos Pelaez

A las 4 de la madrugada del pasado lunes, Gonzalo Raúl Aguiar Gadea, cayó abatido por siete balazos disparados por su expareja. La tragedia reveló detalles propios de un guion de Netflix. Y una vez más dejó en evidencia a una sociedad que se deslumbra con el dinero de estafadores y corruptos pero le molestan los pobres. 

Los vecinos de la residencia ubicada en Mar Chiquita y Mar del Coral, a pocas cuadras de la sede de Cantegril Country Club, se sobresaltaron al oír una serie de estampidos. Eran aproximadamente las 4 de la madrugada del pasado lunes.
Gonzalo Aguiar había sido ultimado por siete balazos disparados por su expareja con una pistola Taurus 9mm. Después de haberla amenazado reiteradamente en días pasados, esa noche le mandó un mensaje que decía “te voy a cortar en pedacitos”.
Pretendía llevarse una pequeña beba, hija de ambos, y que la mujer no quería entregar preocupada por las adicciones y el carácter violento del sujeto. Aterrada, había bloqueado la puerta de acceso con muebles y palos.
Él llegó en una camioneta Jaguar blanca, dejó a una mujer esperando dentro del vehículo, rompió la puerta, empujó todas las trabas e ingresó a los gritos. Aunque parezca increíble, aún no se ha informado si Aguiar estaba armado, pero ella declaró que hizo un ademán para extraer un arma y no vaciló en disparar.

Experta tiradora, le pegó seis tiros en el pecho y uno en un brazo.

Ella misma llamó al 911 para solicitar apoyo policial y una ambulancia.
En la casa había otras personas que fueron testigos directos. Dos adolescentes, parientes de la mujer, y el propietario, amigo de ella.
El martes se realizó la audiencia judicial y en principio el fiscal Sebastián Robles decidió no acusar hasta tanto se realicen otras diligencias, pero solicitó medidas limitativas que fueron aceptadas por el juez Sebastián Amor y decretó la libertad provisional por 150 días.
La Fiscalía evalúa si hubo legítima defensa.

¿Cómo volvió Aguiar a Uruguay?

Gonzalo Aguiar nació en La Unión y muy joven se fue a vivir a Canadá, donde desarrolló tareas vinculadas a la construcción. Allá se casó con Roxana Donan, una ciudadana salvadoreña residente en ese país y con quien tuvo dos hijos.

En Ontario conoció al empresario minero John Joseph Pollesel, a quien convenció de invertir en la industria del cannabis medicinal en Uruguay. Con otros empresarios acercados por Pollesel, crearon la empresa Boreal S.A.

Según el proyecto, esta sería la planta más grande de Sudamérica destinada a la plantación, secado y procesamiento de cannabis, para lo que se necesitaba invertir 27.500.000 de dólares. Con el visto bueno, Aguiar viajó a Uruguay a principios del 2019. En marzo compró, en un millón y medio de dólares, el establecimiento agropecuario ubicado en Salto donde se construiría la planta. Aunque después los socios se enteraron que había costado la mitad.

El empresario canadiense visitó la planta en tres oportunidades, por última vez en enero de 2020. La construcción se completó ese año y se había contratado a 400 personas entre técnicos y operarios, prometiendo trabajo para 2.500 más.

Aguiar informó a sus socios que la inversión total había sido de 11.500.000 de dólares, mientras que el costo de producción del primer año sumó otros 2.000.000 de la misma moneda. 

 El “inversor” uruguayo había logrado que el presidente Luis Lacalle Pou y varios miembros del gobierno participaran de la inauguración de la planta.


En ese contexto solicitó a sus socios canadienses otros 7.500.000 dólares para la compra de tierras en Artigas a los efectos de plantar cannabis.

Pero los canadienses sospecharon y le reclamaron documentación. El uruguayo comenzó a enviar comprobantes de supuestas operaciones de venta por un total de casi 70 millones de euros y certificados que acreditaban que en la cuenta de la empresa había 90 millones de dólares.

Todos falsos, porque en realidad la única venta había sido por 7.500 dólares y en la cuenta bancaria no había un dólar. Aguiar había usado todo el dinero enviado desde Canadá para adquirir bienes y autos suntuosos.

Según medios canadienses, en ese país ya hay una investigación por lavado de dinero, porque la Justicia local corroboró que se habían burlado las leyes de inversión, ya que el dinero no fue enviado a través de un banco, sino que se remitió al Cambio Salto Grande de la capital salteña.

Para el 2023 la relación entre los socios era inexistente y habían decidido viajar para presentar una denuncia por estafa en la fiscalía de Delitos Económicos a cargo del fiscal Gilberto Rodríguez.

La empresa Boreal se presentó a concurso y los 400 trabajadores esperan que se solucione el pago de sus haberes.


Aparece el verdadero inversor 

A fines del 2020 Aguiar se instaló en Punta del Este donde compró varias casas y terrenos, así como también un automóvil deportivo marca Lamborghini color naranja y una camioneta Jaguar.


 

Entonces se enteró que la empresa Sotheby's remataría la residencia La Maison, ubicada en la avenida San Pablo muy cerca del Golf, propiedad de un ciudadano brasileño que la había construído. Una de las más lujosas del balneario.

Aguiar pudo comprarla en 4 millones de dólares que pagó en efectivo. Ya como residente, llenó el garaje de costosos vehículos, entre ellos una Ferrari Spider 458, un Porsche 911, un BMW i4, un Lamborghini gris que trajo desde Ontario y un par de camionetas de alta gama.

 A un empresario salteño compró un yate en 300.000 dólares, que nunca pagó. Misteriosamente, la nave se incendió en el puerto de Punta del Este y el propietario original logró cobrar el seguro.

Aguiar pudo comprarla en 4 millones de dólares que pagó en efectivo. Ya como residente, llenó el garaje de costosos vehículos, entre ellos una Ferrari Spider 458, un Porsche 911, un BMW i4, un Lamborghini gris que trajo desde Ontario y un par de camionetas de alta gama.

“Yo los compré para que mi hijo se dedicara a esa actividad. No sé cómo este tipo se enteró y un día apareció en casa. De pronto veo que alguien a quien yo no conocía baja de un Lamborghini naranja. Quería comprar los permisos, pero no ofrecía dinero sino un porcentaje de acciones de una empresa que crearía. Ni dudé que era un garca”, dijo este empresario a Caras y Caretas.

A otro empresario le llevó cheques para descontar, “pero apenas lo vi y cambié dos palabras con él me dí cuenta que era un chanta”, dijo esta persona.

 Un autorrobo

En febrero del año pasado la residencia La Maison fue copada por 4 delincuentes, uno de ellos se desempeñaba allí como guardia de seguridad.

Después de golpear a varias personas, incluso al padre de Aguiar que estaba en el lugar, los sujetos se llevaron un cofre fort, unas 20 armas de “colección” y miles de municiones.

El arsenal estaba compuesto por: diez pistolas marcas Beretta, Luvo CZ, Colt, Canik, Glock, Sig Sauer, Taurus y Bersa, entre otras; cinco rifles marcas Mossberg y Steyr; una escopeta marca Doruk; dos subametralladoras marcas Sti y Uzi; un fusil marca Norico y un revólver marca Taurus.

El mismo día la policía detuvo a dos copadores y al otro día cayeron los otros. Todo lo robado se recuperó.

El juez penal de 4° turno de Maldonado, en proceso abreviado, condenó a dos como autores de un delito de tráfico de armas y municiones. En tanto a los otros dos se les aplicó una pena de 12 meses de libertad vigilada, que incluían 4 meses de arresto domiciliario total y otros 8 de arresto domiciliario nocturno.

Un dato curioso que ahora se ve de otra forma, es que en ninguna de las noticias que se dieron sobre el copamiento se informó el nombre del dueño de casa y nunca se vio su imagen, simplemente se le mencionaba como “un empresario”.


Pero este martes se supo otro dato que muestra quién era Aguiar.

 En pocos días se debe realizar el juicio a los dos copadores formalizados con prisión domiciliaria. Una fuente de la defensa confió que “ahora liberados del temor que originaba la presencia de Aguiar, están dispuestos a declarar en Fiscalía que el copamiento y robo de La Maison fue organizado por su dueño y tienen documentos para probarlo”.

No se aclaró con qué fines. Pero es cuestión de aguardar unos días.

El casamiento trucho

Si usted, estimado lector, no sale de su sorpresa por las acciones de Gonzalo Aguiar, espere, que ahora viene lo peor.

No se sabe dónde este hombre conoció entre 2020 y 2021 a quien luego sería su matadora. Ella era veinte años menor y estaba empeñada en hacer una carrera como cantante de música tropical.

Él la conquistó prometiendo ayudarla. El primer gesto fue desembolsar 78.000 dólares para que la mujer participara en un festival de música en Colombia que oficiaría como lanzamiento de una nueva cantante tropical.

Le compró un auto de alta gama y una casa en Montevideo para su familia.

Ella comenzaba a vivir una vida de ensueño. Por eso aceptó casarse.

El casamiento se hizo ante un juez en la residencia La Maison y allí mismo fue la fiesta organizada a un costo de 150.000 dólares.

Esa noche hubo presencias importantes, entre ellos Nicolás Martinelli, exasesor del presidente Lacalle Pou, entonces director general de Secretaría del MIDES y hoy ministro del Interior, según informó el periodista Eduardo Preve y confirmaron otras dos fuentes.


Se habían conocido en ocasión de la inversión en Salto y luego trabaron amistad, tanto que Martinelli participó en varios asados que los viernes se hacían en las oficinas de Boreal ubicadas en Carrasco. Y por lo menos una vez al mes lo hacían en la residencia esteña.

Pero volvamos al casamiento. La pareja viajó de vacaciones al Caribe, navegaba en la bahía de Maldonado, o hacían frecuentes viajes al interior en alguno de los vehículos deportivos.

Además, él la instruyó en la práctica de tiro con pistola y con fusil.

 Aguiar siempre andaba armado y con custodia.

 

Pero la situación económica del hombre empezaba a caerse a pedazos. Tal vez por eso adquirió una importante adicción a la cocaína. Y de pronto se convirtió en un hombre violento.

Para peor, poco después ella quedó embarazada. La niña nació en agosto o setiembre del año pasado y fue prematura como efecto de las crisis que ella transitaba.

Pero la peor sorpresa de su vida se la llevó cuando quiso inscribir a la bebé y le informaron que ella no estaba casada.

Como todo en la vida de Aguiar, el casamiento también fue trucho. El juez era una persona contratada a tal fin. Entre tantas cosas para investigar queda saber cómo obtuvo una libreta de casamiento en apariencia legítima.

En ese momento ella también supo que el hombre no se podía casar, porque aún lo estaba con la salvadoreña residente en Ontario y con la que además tenía dos hijos.

Eso fue el acabose y la mujer buscó la oportunidad para hacer unas valijas y huir de esa casa. En qué circunstancias estaba ahora en Punta del Este tampoco se sabe.

Pero tanto su familia como el abogado defensor dijeron que el hombre pretendía quitarle la tenencia de la niña y la amenazaba constantemente.

Si bien no existe denuncia policial, hay registros médicos de algunos hechos de violencia sufridos por ella.

 A primeras horas del lunes él le mandó un mensaje diciendo: “te voy a picar en pedazos”. Poco después ocurrió lo que ya relatamos y terminó con su muerte.


Amenazas a un diputado

El año pasado había circulado insistentemente en Maldonado la versión de que el diputado Sebastián Cal (Cabildo Abierto) había recibido una grave amenaza de muerte. El activo legislador casi desapareció de la escena política e incluso hasta cambió su lugar de residencia, según informaron fuentes cercanas, pero evitaba referirlo en público.

El martes Caras y Caretas supo que quien había amenazado a Cal era el empresario Gonzalo Aguiar, información confirmada ayer por el colega Eduardo Preve.

Las razones para nosotros son desconocidas y tampoco logramos comunicarnos con el diputado hasta el momento de cierre de esta nota.

En cambio, confirmamos que Cal había informado de la situación que atravesaba a autoridades de Cabildo y también del gobierno, haciendo hincapié en el vínculo existente entre el ministro del Interior, Nicolás Martinelli, y quien lo amenazaba.

 Para probar los hechos Cal tiene audios que comprometen a varias personalidades.


Muerto el perro no se termina la rabia

La causa por estafa planteada por los inversores canadienses contra Aguiar fue clausurada el lunes por el fiscal Gilberto Rodríguez una vez que tomó conocimiento oficial de su muerte.

Pero a la vez remitió todo el expediente al fiscal de Lavado de Activos, Enrique Rodríguez. En Canadá ya hay una causa por ese posible delito contra los socios de Aguiar. Ahora la Fiscalía uruguaya deberá probar que usó en provecho propio dineros de otros enviados desde el extranjero para invertir.

En el medio se deberá investigar la libreta de matrimonio trucha, las amenazas de muerte, si organizó un autorrobo, cómo ingresaba los autos que vendía, quién le va a pagar a los 400 trabajadores de Boreal y si otras personas participaron en sus maniobras.

 Y luego si hay algo que no esté embargado por los canadienses o sea confiscado por el Estado uruguayo en caso de que se pruebe el lavado, cuánto le puede tocar a sus hijos canadienses y a su hija uruguaya. En principio, todo parece indicar que nada.


Los vínculos políticos del empresario (asesinado) Aguiar | Eduardo Preve









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