martes, 3 de septiembre de 2013
Super-consumo sin existencia
Un video de 6 minutos que te dejará sin palabras sobre el super-consumo
El documental Samsara, una película no narrativa creada por los cineastas Ron Fricke y Mark Magidson. Es la secuela de la aclamada cinta Baraka, de 1992, que también fue dirigida por Fricke y producida por Magidson. El término samsara es una palabra en sánscrito que significa ‘mundo’ o ‘existencia cíclica’, pero es usada a menudo para describir actividades mundiales.
La surconsommation from Lasurconsommation on Vimeo.
.
Todos en la mira
Documental realizado por Plenaria Memoria y Justicia en Agosto 2013 .
Política 2.9.13
Policía de proximidad
Detenidas por incidentes en la marcha del 14 de agosto, liberadas por falta de pruebas; JSU pide remoción de funcionarios.
Dos jóvenes que habían sido detenidas junto con otras
diez personas cuando se dirigían a la Marcha del Filtro del 24 de agosto
y quedaron en libertad fueron nuevamente víctimas de una detención
policial entre jueves y viernes de la semana pasada. La Policía acusa a
este grupo de 12 personas de participar en los incidentes del 14 de
agosto en la marcha del Día de los Mártires Estudiantiles. El titular
del Ministerio del Interior (MI), Eduardo Bonomi, reconoció en la Cámara
de Diputados que en la marcha se infiltraron efectivos policiales. Los
jóvenes detenidos el 24 de agosto denunciaron haber sido sometidos a
maltratos físicos y psicológicos, que se les mantuvo incomunicados y
nunca fueron derivados a un juez (ver la diaria del 29/08/13).
El jueves 29, cerca de las 16.00, una de las jóvenes, que es ciudadana chilena pero vive en Uruguay desde hace un tiempo, recibió una llamada de alguien que se identificó como funcionario de la Dirección Nacional de Migración y que la invitó a dirigirse a esa dependencia del MI porque estaba pronto un trámite que ella había iniciado. Según el relato de activistas que se encontraban con ella, la joven tomó una bicicleta y salió de la casa en la que estaba para ir hasta la oficina desde donde supuestamente había recibido la llamada, pero tras una cuadra de recorrida, fue interceptada por una camioneta y detenida por personas vestidas de civil.
El abogado Pablo Ghirardo explicó que tras enterarase de la desa- parición de la joven, comenzaron a pedir información en distintas dependencias policiales, pero recién a las 4.00 del viernes fue informado de que había sido detenida por un operativo a cargo del Departamento 4 de la Dirección General de Información e Inteligencia (DNII), al mando del subcomisario Raúl Roberto Pírez, y que se encontraba en la Comisaría de la Mujer y la Familia.
En la mañana del viernes, otra de las jóvenes fue detenida cuando esperaba el ómnibus para ir a trabajar. Un vecino que vio la situación informó a la familia de la mujer. Ella y la joven chilena fueron trasladadas al Juzgado Penal de 16º Turno a cargo de la doctora Julia Staricco, quien ya había procesado sin prisión a dos personas por el delito de daños a la propiedad durante la marcha del 14 de agosto.
Tras declarar por varias horas, la fiscal “no encontró elementos para afirmar que las detenidas estuvieran en hechos de violencia o de apariencia delictiva”, informó Ghirardo a la salida del juzgado. Las jóvenes quedaron en libertad sobre las 18.00 del viernes. Sin embargo, Ghirardo advirtió que si se analiza “cómo se están dando los hechos, no es de descartar nuevas detenciones”.
La joven chilena denunció ante la jueza que el 24 de agosto “sufrió trato inhumano y fue amenazada con ser deportada”, algo que los policías reiteraron entre jueves y viernes, añadió el abogado. La DNII presentó como pruebas una “filmación proporcionada por Canal 12 y un video hecho por ellos”, elementos que no alcanzaron para inculpar a las detenidas. Ghirardo remarcó que si bien Staricco no negó desconocer las detenciones, tampoco libró una orden de detención previa. Todo el operativo se basó en el accionar policial, que sólo después puso a estas personas a disposión de la Justicia.
Gráficos de "Saracho"
MarxitoEl jueves 29, cerca de las 16.00, una de las jóvenes, que es ciudadana chilena pero vive en Uruguay desde hace un tiempo, recibió una llamada de alguien que se identificó como funcionario de la Dirección Nacional de Migración y que la invitó a dirigirse a esa dependencia del MI porque estaba pronto un trámite que ella había iniciado. Según el relato de activistas que se encontraban con ella, la joven tomó una bicicleta y salió de la casa en la que estaba para ir hasta la oficina desde donde supuestamente había recibido la llamada, pero tras una cuadra de recorrida, fue interceptada por una camioneta y detenida por personas vestidas de civil.
El abogado Pablo Ghirardo explicó que tras enterarase de la desa- parición de la joven, comenzaron a pedir información en distintas dependencias policiales, pero recién a las 4.00 del viernes fue informado de que había sido detenida por un operativo a cargo del Departamento 4 de la Dirección General de Información e Inteligencia (DNII), al mando del subcomisario Raúl Roberto Pírez, y que se encontraba en la Comisaría de la Mujer y la Familia.
En la mañana del viernes, otra de las jóvenes fue detenida cuando esperaba el ómnibus para ir a trabajar. Un vecino que vio la situación informó a la familia de la mujer. Ella y la joven chilena fueron trasladadas al Juzgado Penal de 16º Turno a cargo de la doctora Julia Staricco, quien ya había procesado sin prisión a dos personas por el delito de daños a la propiedad durante la marcha del 14 de agosto.
Tras declarar por varias horas, la fiscal “no encontró elementos para afirmar que las detenidas estuvieran en hechos de violencia o de apariencia delictiva”, informó Ghirardo a la salida del juzgado. Las jóvenes quedaron en libertad sobre las 18.00 del viernes. Sin embargo, Ghirardo advirtió que si se analiza “cómo se están dando los hechos, no es de descartar nuevas detenciones”.
La joven chilena denunció ante la jueza que el 24 de agosto “sufrió trato inhumano y fue amenazada con ser deportada”, algo que los policías reiteraron entre jueves y viernes, añadió el abogado. La DNII presentó como pruebas una “filmación proporcionada por Canal 12 y un video hecho por ellos”, elementos que no alcanzaron para inculpar a las detenidas. Ghirardo remarcó que si bien Staricco no negó desconocer las detenciones, tampoco libró una orden de detención previa. Todo el operativo se basó en el accionar policial, que sólo después puso a estas personas a disposión de la Justicia.
Remover ya
La Juventud Socialista del Uruguay (JSU) publicó una declaración en la que “repudia los abusos a militantes detenidos”, cometidos por “funcionarios” del MI “antes de la Marcha del Filtro” y expresa que “la infiltración de las fuerzas represivas” en la marcha del 14 de agosto fue “desmedida e injustificada”. Este tipo de operativos “generan rechazo e indignación” y no deben “ser parte de una política” del MI bajo “un gobierno democrático”, por lo que las autoridades “deben hacerse responsables de estos hechos”. La JSU considera que “bajo un gobierno democrático y de izquierda, estos hechos no pueden suceder”, y repudia los “operativos que criminalizan la movilización social”. Exige “explicaciones” sobre éstos porque “recuerdan un pasado cercano que no debe repetirse”, y que se remueva de sus cargos “ya mismo” a los policías que “cometieron abusos contra militantes sociales”. La JSU plantea que estas cosas “seguramente les pase a muchos más”, por otras razones, y declara que no permitirá que el MI “continúe con estas prácticas que violentan los derechos humanos”.Gráficos de "Saracho"
Compañeros: agradezco la difusión de este artículo que ha escrito brillantemente Marcelo Jelen, hace unas horas, en la diaria. Es
muy grave, lo que sucede en Uruguay. Comenzó nuevamente, la represión
ideológica con tortura física y psicológica en la Jefatura de Policía de
Montevideo y el accionar policial contra militantes de izquierda. Creo
que más importante que mi opinión, es la del periodista que ha tenido
consecuencia en materia de derechos humanos. Mi opinión la diré más
tarde, ahora es tiempo de que la gente de Uruguay y el mundo, vea y crea
lo que está sucediendo.
Fraternalmente
Opinión 3.9.13
Inteligencia sin filtro Columna de opinión.
Las sociedades siempre sacrifican derechos y
libertades en nombre de la seguridad. La cuestión es cuánto están
dispuestas a ceder y cuánta buena voluntad guía las acciones de
vigilancia.
En Estados Unidos las autoridades te toman las huellas digitales y la foto sólo si te arrestan: si las archivan, tenés antecedentes policiales. Acá te las toman a los pocos días de nacer, al tramitar la primera cédula de identidad. Desde la perspectiva del derecho a la privacidad eso podrá sonar feo, pero la cosa tiene su lógica cuando te roban la tarjeta de crédito, ¿o no? Si los microlocalizadores de GPS fueran de costo accesible, ¿cuántas familias habría dispuestas a insertarlos en sus hijos e hijas a modo de vacuna contra el extravío, el secuestro y la travesura? ¿Y a registrarles el ADN en un archivo privado, por las dudas? El Proyecto de Alta Tecnología en Seguridad Pública por el cual se procura saturar Montevideo de cámaras de vigilancia provoca escozor entre espíritus libérrimos temerosos de ser filmados mientras se hurgan la nariz. Bueno, es la vía pública. Si no te divierte la posibilidad de que te atrapen, conseguite una habitación.
También es preciso buscarle el punto de equilibrio entre derechos y seguridad al Sistema Guardião de vigilancia, capaz de intervenir, grabar e interpretar 1.000 conversaciones de 800 teléfonos celulares y 200 fijos en forma simultánea, además de controlar cuentas de email y redes sociales. El gobierno lo compró por dos millones de dólares y en secreto, para agarrar desprevenidos a los futuros vigilados (la “ventaja táctica”), como si no se fueran a enterar de todos modos.
El enorme sistema habilitará a la inteligencia del Estado a efectuar verdaderos “megaoperativos” virtuales. Haciendo cuentas, más allá de que tenga las facultades, ¿está bien que el Poder Ejecutivo disponga sin conocimiento del Parlamento una compra por un costo equivalente a la construcción de dos escuelas? ¿O que les legue a los siguientes gobiernos un gasto anual de 200.000 dólares en mantenimiento de equipos? ¿Habrá tanta pesquisa como para requerir un procesamiento de datos de tal magnitud y a tal velocidad? ¿Cuántas autorizaciones judiciales serían necesarias para poner a funcionar este aparato aunque sea a medio vapor? ¿Resistirán los funcionarios a cargo de las 30 terminales la tentación de usar la capacidad ociosa de las instalaciones para sus propias averiguaciones, extrajudiciales e ilegales?
Otro interrogante es cómo se usará la información obtenida mediante el Sistema Guardião. Para responderla, ver lo que se hace ahora con esos datos no está de más. Está de menos.
El 24 de agosto, agentes de civil arrestaron y torturaron a 12 hombres y mujeres que se aprestaban a asistir a una manifestación, identificados como “radicales” y “violentos” por la inteligencia. La Policía afirmó que se trató de un “procedimiento preventivo” en la modalidad de “detención en averiguaciones”. Fueron capturados camino a la marcha, conducidos a la Jefatura de Policía de Montevideo, obligados a desnudarse y a quedarse de plantón, amenazados, golpeados, registrados y liberados a las cinco horas, todo esto sin conocimiento de la Justicia.
Sí: 28 años después de la dictadura se sigue arrestando en Uruguay a ciudadanos de minorías políticas, ahora porque algún bobo de la inteligencia presagia que van a tirar piedras. De paso, se los tortura. Como si fuera un mal chiste, los detenidos el 24 de agosto son solidarios con la misma causa por cuya defensa el presidente José Mujica debió vender la casa de su madre: por oponerse a la extradición en 1994 de los vascos Miguel Ibáñez, Jesús María Goitia y Luis María Lizarralde.
Mientras, esa inteligencia boba es incapaz de encontrar pruebas para acusar siquiera a los vándalos que hace tres meses asaltaron y saquearon la sede del Poder Judicial en medio de un festejo deportivo. Esa inteligencia boba deduce que fueron “radicales” de izquierda, dada la “virulencia” y la “organización” del ataque (porque llevaban piedras en las mochilas…). Esa inteligencia boba no pudo acusar a ninguno de los 89 detenidos esa noche.
¿Está bien que el Estado gaste tanta plata en facilitar “procedimientos preventivos” contra personas que no han cometido delito alguno? ¿Para qué? ¿Para alimentar el miedo que lleva a muchos estudiantes a cubrirse el rostro en las marchas del 14 de agosto? ¿Para vigilar a ciudadanos críticos del gobierno, lo que cierta suspicacia atribuye al encono entre antiguos tupamaros hoy en trincheras opuestas? ¿Para buscar argumentos que permitan dispararles balas de goma a manifestantes?
El Parlamento se agitó por la compra del Sistema Guardião. Pero le ha restado importancia a una gravísima violación de derechos humanos cometida hace diez días por aquellos a quienes se pretende equipar con esa tecnología de última generación. Esta indolencia plantea, otra vez, la vieja duda: ¿está la sociedad uruguaya dispuesta a poner en riesgo tantas libertades en aras de la seguridad?
En Estados Unidos las autoridades te toman las huellas digitales y la foto sólo si te arrestan: si las archivan, tenés antecedentes policiales. Acá te las toman a los pocos días de nacer, al tramitar la primera cédula de identidad. Desde la perspectiva del derecho a la privacidad eso podrá sonar feo, pero la cosa tiene su lógica cuando te roban la tarjeta de crédito, ¿o no? Si los microlocalizadores de GPS fueran de costo accesible, ¿cuántas familias habría dispuestas a insertarlos en sus hijos e hijas a modo de vacuna contra el extravío, el secuestro y la travesura? ¿Y a registrarles el ADN en un archivo privado, por las dudas? El Proyecto de Alta Tecnología en Seguridad Pública por el cual se procura saturar Montevideo de cámaras de vigilancia provoca escozor entre espíritus libérrimos temerosos de ser filmados mientras se hurgan la nariz. Bueno, es la vía pública. Si no te divierte la posibilidad de que te atrapen, conseguite una habitación.
También es preciso buscarle el punto de equilibrio entre derechos y seguridad al Sistema Guardião de vigilancia, capaz de intervenir, grabar e interpretar 1.000 conversaciones de 800 teléfonos celulares y 200 fijos en forma simultánea, además de controlar cuentas de email y redes sociales. El gobierno lo compró por dos millones de dólares y en secreto, para agarrar desprevenidos a los futuros vigilados (la “ventaja táctica”), como si no se fueran a enterar de todos modos.
El enorme sistema habilitará a la inteligencia del Estado a efectuar verdaderos “megaoperativos” virtuales. Haciendo cuentas, más allá de que tenga las facultades, ¿está bien que el Poder Ejecutivo disponga sin conocimiento del Parlamento una compra por un costo equivalente a la construcción de dos escuelas? ¿O que les legue a los siguientes gobiernos un gasto anual de 200.000 dólares en mantenimiento de equipos? ¿Habrá tanta pesquisa como para requerir un procesamiento de datos de tal magnitud y a tal velocidad? ¿Cuántas autorizaciones judiciales serían necesarias para poner a funcionar este aparato aunque sea a medio vapor? ¿Resistirán los funcionarios a cargo de las 30 terminales la tentación de usar la capacidad ociosa de las instalaciones para sus propias averiguaciones, extrajudiciales e ilegales?
Otro interrogante es cómo se usará la información obtenida mediante el Sistema Guardião. Para responderla, ver lo que se hace ahora con esos datos no está de más. Está de menos.
El 24 de agosto, agentes de civil arrestaron y torturaron a 12 hombres y mujeres que se aprestaban a asistir a una manifestación, identificados como “radicales” y “violentos” por la inteligencia. La Policía afirmó que se trató de un “procedimiento preventivo” en la modalidad de “detención en averiguaciones”. Fueron capturados camino a la marcha, conducidos a la Jefatura de Policía de Montevideo, obligados a desnudarse y a quedarse de plantón, amenazados, golpeados, registrados y liberados a las cinco horas, todo esto sin conocimiento de la Justicia.
Sí: 28 años después de la dictadura se sigue arrestando en Uruguay a ciudadanos de minorías políticas, ahora porque algún bobo de la inteligencia presagia que van a tirar piedras. De paso, se los tortura. Como si fuera un mal chiste, los detenidos el 24 de agosto son solidarios con la misma causa por cuya defensa el presidente José Mujica debió vender la casa de su madre: por oponerse a la extradición en 1994 de los vascos Miguel Ibáñez, Jesús María Goitia y Luis María Lizarralde.
Mientras, esa inteligencia boba es incapaz de encontrar pruebas para acusar siquiera a los vándalos que hace tres meses asaltaron y saquearon la sede del Poder Judicial en medio de un festejo deportivo. Esa inteligencia boba deduce que fueron “radicales” de izquierda, dada la “virulencia” y la “organización” del ataque (porque llevaban piedras en las mochilas…). Esa inteligencia boba no pudo acusar a ninguno de los 89 detenidos esa noche.
¿Está bien que el Estado gaste tanta plata en facilitar “procedimientos preventivos” contra personas que no han cometido delito alguno? ¿Para qué? ¿Para alimentar el miedo que lleva a muchos estudiantes a cubrirse el rostro en las marchas del 14 de agosto? ¿Para vigilar a ciudadanos críticos del gobierno, lo que cierta suspicacia atribuye al encono entre antiguos tupamaros hoy en trincheras opuestas? ¿Para buscar argumentos que permitan dispararles balas de goma a manifestantes?
El Parlamento se agitó por la compra del Sistema Guardião. Pero le ha restado importancia a una gravísima violación de derechos humanos cometida hace diez días por aquellos a quienes se pretende equipar con esa tecnología de última generación. Esta indolencia plantea, otra vez, la vieja duda: ¿está la sociedad uruguaya dispuesta a poner en riesgo tantas libertades en aras de la seguridad?
Marcelo Jelen
lunes, 2 de septiembre de 2013
De la solidaridad a la indiferencia
Por Hugo Bruschi
Siendo aún un niño, recuerdo algunas veladas en el Centro Democrático Español, al que concurría de la mano paterna, cuando nó algún tio. Allí se reunían refugiados españoles de todas las simpatías según pude entender más tarde. Comunistas, anarquistas, anti-franquistas y republicanos sin necesidad de encuadres partidarios. La crueldad de la dictadura franquista, había despertado sentimientos solidarios, también en gente que de otro modo jamás había participado en campañas y denuncias solamente reservadas a la izquierda. El derrocamiento de Jacobo Arbenz a mano de la United Fruits, también movilizó la protesta de la izquierda. Luego la revolución cubana y la heroica Resistencia del Pueblo vietnamita fueron motivos de manifestaciones solidarias y denuncia de la agresión imperialista. Luego otros Pueblos han sido invadidos y ocupados, millones han sido asesinados y los paises saqueados de sus recursos naturales. La lista de invasiones y los distintos argumentos no termina nunca y todos los días amanecemos con una nueva amenaza. Se trata de la naturaleza imperialista por más que el Dr. Tabaré Vazquez trate de maquillar.
Pero la izquierda uruguaya, donde está? Qué fue de los intelectuales, qué de los artistas, que de los escritores? Estaremos asistiendo al entierro definitivo de la solidaridad y abriendo paso a la indiferencia y el egoismo? Ya nada nos preocupa y nada nos conmueve pues las injusticias son lejanas, con no mirar la TV alcanza. Esto en Uruguay "no pasaría jamás" se oye decir y ojalá así sea. Se imagina Ud. que alguna fuerza extranjera levantara un muro a lo largo de 18 de Julio, siguiendo por 8 de Octubre y luego Camino Maldonado, para separar los habitantes de la costa con los del otro lado? Impensable verdad? Y que quienes deban concurrir en forma urgente a algún hospital no puedan pasar y que un hombre desesperado con su esposa a punto de parir llegue hasta el soldado para pedir permiso y éste le diga: "la basura nace en la basura" y le muestre un baldío lleno de desperdicios? Esto jamás podría pasar en el Uruguay. ESTO PASA EN PALESTINA OCUPADA POR LOS ISRAELIES. Nunca faltarán seguramente, quienes se pregunten si los palestinos no lo tienen merecido. Y si Ud. que construyó su casita donde albergar a su familia, para darle techo a sus hijos, mañana ve que una topadora comienza a derribarla porque una familia judía venida de otro país quiere edificar allí, que le parecería? Bueno, si no los matan tienen que sentirse agradecidos. Esto pasa todos los días.
Ahora se ha detectado la presencia de lúmpen desocupado, criminales liberados, mercenarios a sueldo con carta blanca para hacer lo que quieran, ya sea violar niñas, saquear y asesinar. Drogados hasta perder la razón. Estas fuerzas "opositoras" conformadas con elementos de 20 nacionalidades diferentes, son alentadas por Arabia Saudi, Israel y EEUU. Y el blanco ahora es Siria como ayer lo fue Irak, Libia, Afghanistan sin olvidarnos de Yugoeslavia. Y mientras una parte del mundo occidental y Cristiano bombardeado con mentiras permanentemente, participa espectante de esta fiesta de la muerte, la televisión ya tiene instaladas sus unidades de transmisión, cerca de los posibles escenarios bélicos, para llevarle a la pantalla de su hogar en vivo y en directo, imágenes de como están ayudando al Pueblo de Siria. Bueno, como es sabido no todas las imágenes son permitidas, ciertos filtros ocultos en la pantalla de su televisor, impiden ver algunos daños colaterales para no arruinarle la digestión.
Muchos países ya han tomado distancia de esta farsa sangrienta. De este mar de mentiras surgidas de la boca del Premio Nóbel de la Paz y que los medios informativos que responden a sus intereses, repiten cual pájaros verdes todo el tiempo. Créalo o nó, hasta los ingleses le han dicho nó: Con Irak y sus terribles armas ya tenemos suficiente. En el cono sur tampoco se hicieron esperar las respuestas a estas escaladas del crimen organizado, como gusta decir a la prensa en otras ocasiones. Y Uruguay? Yo todavía no sé que opina mi gobierno, que dicen los representantes del Pueblo uruguayo. Amigo lector, si Ud. sabe algo que yo ignoro, le ruego me corrija pues tergiversar o falsear la verdad, no figura en mis propósitos. La izquierda uruguaya nucleada en el FA ha hecho algún llamado a la solidaridad con el Pueblo Sirio o emitido alguna declaración de condena a los intentos imperialistas? O será que las izquierdas de ahora no son como las de antes.....
domingo, 1 de septiembre de 2013
Premio Conciencia Abya yala 2013 para el pueblo haitiano y sus luchas
Miembros de la Junta Americana por los Pueblos Libres (Japl),
centro de estudios con sede en Paraná, informaron ayer que en su última
asamblea resolvieron por unanimidad entregar el Premio Conciencia Abya
yala 2013 al pueblo haitiano y sus luchas por la independencia
definitiva y contra cualquier tipo de invasión, se informó a AIM.
Explicaron que el reconocimiento es un llamado de atención sobre la situación que vive el país caribeño, violentado por fuerzas militares extranjeras (incluso argentinas), aunque con una fachada de solidaridad, y que el premio será entregado al profesor haitiano Henry Boisrolin, residente en Córdoba, Argentina, a quien consideran un embajador natural de la cultura y las luchas de Haití.
“Este centro de estudios entiende que los pueblos de Abya yala (América) estamos en deuda con los hermanos haitianos que lanzaron el grito independentista y antiesclavista más resonante del planeta hace más de dos siglos, y que sufrieron y sufren por eso el atropello de europeos y norteamericanos sin solución de continuidad. Mayor es la deuda hoy con Haití porque algunos Estados (como el argentino) que responden a las clases dominantes, al sur del Río Bravo, están sosteniendo una fuerza militar conjunta de ocupación neocolonialista que entorpece el incuestionable derecho a la autodeterminación y la libertad que los haitianos ganaron con alto precio en vidas. Así, esas oligarquías pagan las gauchadas de la gran nación caribeña con una ofensa”, se lee en el extenso documento que detalla las razones del homenaje a Haití en la persona de Boisrolin.
“Es obvio que ninguno de nuestros países aceptaría una intervención como la que ejecuta la Minustah (Misión internacional de Naciones Unidas para la estabilización de Haití). Por eso es que repudiamos la actitud de gobernantes convertidos en alcahuetes del imperio”, firmaron los manifestantes.
“¡Fuera militares, multinacionales y gobiernos ajenos a Haití! ¡Sí amor, colaboración, dignidad, respeto y agradecimiento! ¡No tropas!”, se lee en el reconocimiento.
La Japl es un centro de estudios sin fines de lucro, con sede en Paraná, Entre Ríos, Argentina, integrado por estudiantes, trabajadores en general, docentes, investigadores, artistas, periodistas, escritores, luchadores sociales y cooperativistas del Litoral argentino y oriental.
El Premio anual Conciencia Abya yala rescata y pone en relieve a las agrupaciones y las personas que manifiestan los valores genuinos de las culturas de este continente, con raíces milenarias, sea a través del arte, el conocimiento, la defensa de la naturaleza y la cultura, sus luchas o sus sueños.
En años anteriores se reconoció a los jóvenes de la agrupación El Agua Manda, de Gualeguaychú, que remaron miles de kilómetros por la cuenca del Paraná, Paraguay, Uruguay para conocer y difundir el estado de la naturaleza y las culturas costeras; y también se homenajeó a los pescadores artesanales y demás obreros de la costa en la persona de Dominga Ayala, nacida en Colón y residente en Paraná.
El premio a los haitianos será entregado en octubre próximo, en la capital entrerriana, con la presencia de Boisrolin, coordinador del Comité Democrático Haitiano en la Argentina.
A continuación, el documento completo firmado por miembros de la Junta Americana por los Pueblos Libres.
La Junta Americana por los Pueblos Libres (Japl) ha resuelto por unanimidad entregar el Premio Conciencia Abya yala 2013 al pueblo haitiano y sus luchas por la independencia definitiva y contra cualquier tipo de invasión, y hacerlo en la persona del profesor Henry Boisrolin, con cuna en Haití y residente en Córdoba, Argentina.
Este centro de estudios entiende que los pueblos de Abya yala (América) estamos en deuda con los hermanos haitianos que lanzaron el grito independentista y antiesclavista más resonante del planeta hace más de dos siglos, y que sufrieron y sufren por eso el atropello de europeos y norteamericanos sin solución de continuidad.
Mayor es la deuda hoy con Haití porque algunos Estados (como el argentino) que responden a las clases dominantes, al sur del Río Bravo, están sosteniendo una fuerza militar conjunta de ocupación neocolonialista que entorpece el incuestionable derecho a la auto determinación y la libertad que los haitianos ganaron con alto precio en vidas. Así, esas oligarquías pagan las gauchadas de la gran nación caribeña con una ofensa.
Es obvio que ninguno de nuestros países aceptaría una intervención como la que ejecuta la Minustah (Misión internacional de Naciones Unidas para la estabilización de Haití), bajo fachada solidaria. Por eso es que repudiamos la actitud de gobernantes convertidos en alcahuetes del imperio, contra la soberanía y la dignidad de Haití.
Saludamos con este homenaje a la cultura del pueblo hermano, a su valor cívico, a su historia maravillosa que también es nuestra; a la dignidad de una nación de la que tenemos mucho que aprender. Y saludamos a los haitianos que no se resignan a la nueva invasión y luchan, cada cual a su modo, por preservar sus identidades, sus maneras, su soberanía, de la violación sistemática a la que son expuestos.
El pueblo haitiano necesita hoy colaboración para reconstituir lo que rompieron el imperialismo francés y estadounidense y sus socios (de afuera y de adentro), además del terremoto de 1810, pero esa ayuda de ninguna manera debe traducirse en ejércitos de ocupación. Pésima lectura propia de los estados que atropellan, no de los pueblos hermanos. Y atropellan, por ejemplo, creando sin escrúpulos el perfil de un “estado fallido” o “inviable” para justificar la farsa de sus invasiones, como lo han hecho y lo hacen a diario en tantos países donde ponen la mira.
Es hora ya de terminar con la opresión y con la soberbia de Estados xenófobos que buscan desacreditar a todo un pueblo como el haitiano que puede dar pruebas de talento, lucha y organización, y cuyas mentes brillantes permitieron rescatar de la derrota las revoluciones de Nuestra América. Es hora de desenmascarar la historieta que cuentan los poderosos para hundir a Haití, poderosos serviles a los Estados Unidos que, si prestan una ayuda, es para tener sujeto al pueblo.
Este Premio Conciencia Abya yala 2013 dice sí al trabajo digno de los haitianos, sí a su derecho a la libertad, sí a la necesaria cooperación de los pueblos hermanos en la memoria de Toussaint Louverture, Dessalines, Pétion y tantos luchadores contra la esclavitud que son nuestros jefes revolucionarios de siempre.
Dice sí a la necesaria actitud servicial de los vecinos para que Haití recupere su soberanía alimentaria y proteja la salud de las familias; para la reparación de la biodiversidad y el intercambio económico; y repudia a la vez esta arbitrariedad llamada “estabilización” que busca asegurar los privilegios en un estado de cosas perverso.
Esta Junta Americana por los Pueblos Libres organizó en su momento una colaboración con el pueblo que sufría las trágicas consecuencias del terremoto (allí se pudo comprobar la solidaridad y comprensión de nuestros pueblos); y ha emitido un par de documentos junto a otras organizaciones del cono sur para reclamar el retiro de las tropas de la Minustah (en especial, por supuesto, de las tropas argentinas), y pedir su reemplazo por verdaderas colaboraciones.
Este homenaje ratifica y redobla nuestro reclamo contra una ocupación que nos avergüenza y de la que no debemos ser cómplices.
Los gobiernos sudamericanos, y en particular el argentino, deben informar acabadamente el resultado de este despropósito, porque fuentes de confianza de Haití aseguran que el actual sistema se estableció para perfeccionar el colonialismo, para garantizar los privilegios de una minoría rica, y abrir el país a los intereses extranjeros, neocoloniales, de manera que hasta la ayuda llamada “humanitaria” se pone al servicio de obras que no son prioritarias para los trabajadores, estudiantes, campesinos, pero sí para los Estados Unidos.
Hoy solicitamos al profesor Henry Boisrolin que reciba este reconocimiento colectivo y lo hacemos en la convicción de que estamos ante un hijo de Haití que nos conmueve con su patriotismo, un hijo que dedica sus horas al esclarecimiento del pasado, el presente y el futuro de su amada nación. Y porque confiamos en su mirada integral, y en sus convicciones de patria grande.
Anne-Marie Joseph Guy Henry Boisrolin, con cuna en Port-au-Prince pero radicado en Córdoba desde la dictadura de la familia Duvalier, es Coordinador del Comité Democrático Haitiano en la Argentina y se desempeña en lo académico como Profesor de Metodología de Investigación Científica y de Presencia Africana en el Instituto de Culturas Aborígenes de Córdoba.
Hemos seguido su prédica, su valor cívico en la denuncia serena y firme, tanto del dolor que debe soportar el pueblo como del ánimo de ese pueblo para salir adelante con felicidad. Henry nos ha contagiado su amor a Haití, recalcamos esto, en el trabajo por la independencia definitiva y en la divulgación de su honda cultura.
Con Henry Boisrolin nos hemos bañado en la historia de un pueblo, con él hemos remozado los vigorosos lazos de hermandad en Nuestra América, y el antiimperialismo.
Lo acompañamos junto a amigos orientales en Montevideo, en la presentación de una carta a las autoridades del Mercosur que aún aguarda respuestas, y entendemos que su vida y su trabajo en la Argentina y la región nos comprometen.
Por Haití, por su historia que es la nuestra y que reúne y recrea las tradiciones milenarias de Abya yala y África; por su futuro que es el futuro de los pueblos en unidad y libertad, invitamos a Boisrolín a una Conferencia en Paraná en octubre, para entregarle en ese acto este reconocimiento que consistirá en una obra de arte de la región.
Octubre, un mes clave para comprender el germen de una invasión que, tras cinco siglos, persiste hoy por otros caminos, a veces más sutiles y siempre colonialistas (“civilización, pacificación y evangelización”, llamaron también al genocidio, y todo parece repetirse). Pese a todo, esta fecha encuentra a los pueblos unidos y con la frente en alto para la resistencia y la emancipación.
El Premio anual Conciencia Abya yala rescata y pone en relieve a las agrupaciones y las personas que manifiestan los valores genuinos de las culturas de este continente, con raíces milenarias, sea a través del arte, el conocimiento, la defensa de la naturaleza y la cultura, sus luchas o sus sueños.
En años anteriores rendimos homenaje a los jóvenes de El Agua Manda que remaron miles de kilómetros por la cuenca del Paraná, Paraguay, Uruguay para conocer y difundir el estado de la naturaleza y las culturas costeras jaqueadas por un sistema colonial extractivista; y premiamos también a los pescadores artesanales y demás obreros de la costa por sus convicciones y su ejemplo de vida en armonía con la naturaleza, en la persona de Dominga Ayala. Hoy nos inclinamos ante Haití con este reconocimiento expresado en uno de sus hijos que nos trae, desde el dolor, el aire fresco de la dignidad.
¡Salud, hermanos haitianos! Esta lucha de hoy llama a honrar a Abya yala. Toda nuestra solidaridad , nuestro respeto y nuestro compromiso con sus mujeres y sus hombres, sus trabajadores, sus poetas, pintores, músicos; con sus tambores, con sus luchas.
Niños de uruguayos abandonados en Haití
Muchos niños en Port Salut tienen la tez mas clara
Nerlande Nazaire says she has a child with a U.N. peacekeeper,
Rose Mina Joseph says she is nine months pregnant, and the father is a Uruguayan soldier from the local U.N. peacekeeping battalion named Julio
La JAPL es un centro de estudios sin fines de lucro, con sede en Paraná, Entre Ríos, Argentina, integrado por estudiantes, trabajadores en general, docentes, investigadores, artistas, periodistas, escritores, luchadores sociales y cooperativistas del Litoral argentino y oriental. www.juntaamericana.com.ar
Este centro de estudios entiende que los pueblos de Abya Yala (América) estamos en deuda con los hermanos haitianos que lanzaron el grito independentista y antiesclavista más resonante del planeta hace más de dos siglos, y que sufrieron y sufren por eso el atropello de europeos y norteamericanos sin solución de continuidad.
Mayor es la deuda hoy con Haití porque algunos Estados (como el argentino) que responden a las clases dominantes, al sur del Río Bravo, están sosteniendo una fuerza militar conjunta de ocupación neocolonialista que entorpece el incuestionable derecho a la auto determinación y la libertad que los haitianos ganaron con alto precio en vidas. Así, esas oligarquías pagan las gauchadas de la gran nación caribeña con una ofensa.
Es obvio que ninguno de nuestros países aceptaría una intervención como la que ejecuta la MINUSTAH (Misión internacional de Naciones Unidas para la estabilización de Haití), bajo fachada solidaria. Por eso es que repudiamos la actitud de gobernantes convertidos en alcahuetes del imperio, contra la soberanía y la dignidad de Haití.
Saludamos con este homenaje a la cultura del pueblo hermano, a su valor cívico, a su historia maravillosa que también es nuestra; a la dignidad de una nación de la que tenemos mucho que aprender. Y saludamos a los haitianos que no se resignan a la nueva invasión y luchan, cada cual a su modo, por preservar sus identidades, sus maneras, su soberanía, de la violación sistemática a la que son expuestos.
El pueblo haitiano necesita hoy colaboración para reconstituir lo que rompieron el imperialismo francés y estadounidense y sus socios (de afuera y de adentro), además del terremoto de 1810, pero esa ayuda de ninguna manera debe traducirse en ejércitos de ocupación. Pésima lectura propia de los estados que atropellan, no de los pueblos hermanos. Y atropellan, por ejemplo, creando sin escrúpulos el perfil de un “estado fallido” o “inviable” para justificar la farsa de sus invasiones, como lo han hecho y lo hacen a diario en tantos países donde ponen la mira.
Es hora ya de terminar con la opresión y con la soberbia de Estados xenófobos que buscan desacreditar a todo un pueblo como el haitiano que puede dar pruebas de talento, lucha y organización, y cuyas mentes brillantes permitieron rescatar de la derrota las revoluciones de Nuestra América. Es hora de desenmascarar la historieta que cuentan los poderosos para hundir a Haití, poderosos serviles a los Estados Unidos que, si prestan una ayuda, es para tener sujeto al pueblo.
Este Premio Conciencia Abya Yala 2013 dice sí al trabajo digno de los haitianos, sí a su derecho a la libertad, sí a la necesaria cooperación de los pueblos hermanos en la memoria de Toussaint Louverture, Dessalines, Pétion y tantos luchadores contra la esclavitud que son nuestros jefes revolucionarios de siempre.
Dice sí a la necesaria actitud servicial de los vecinos para que Haití recupere su soberanía alimentaria y proteja la salud de las familias; para la reparación de la biodiversidad y el intercambio económico; y repudia a la vez esta arbitrariedad llamada “estabilización” que busca asegurar los privilegios en un estado de cosas perverso.
Esta Junta Americana por los Pueblos Libres organizó en su momento una colaboración con el pueblo que sufría las trágicas consecuencias del terremoto (allí se pudo comprobar la solidaridad y comprensión de nuestros pueblos); y ha emitido un par de documentos junto a otras organizaciones del cono sur para reclamar el retiro de las tropas de la MINUSTAH (en especial, por supuesto, de las tropas argentinas), y pedir su reemplazo por verdaderas colaboraciones. Este homenaje ratifica y redobla nuestro reclamo contra una ocupación que nos avergüenza y de la que no debemos ser cómplices. Los gobiernos sudamericanos, y en particular el argentino, deben informar acabadamente el resultado de este despropósito, porque fuentes de confianza de Haití aseguran que el actual sistema se estableció para perfeccionar el colonialismo, para garantizar los privilegios de una minoría rica, y abrir el país a los intereses extranjeros, neocoloniales, de manera que hasta la ayuda llamada “humanitaria” se pone al servicio de obras que no son prioritarias para los trabajadores, estudiantes, campesinos, pero sí para los Estados Unidos.
Hoy solicitamos al profesor Henry Boisrolin que reciba este reconocimiento colectivo y lo hacemos en la convicción de que estamos ante un hijo de Haití que nos conmueve con su patriotismo, un hijo que dedica sus horas al esclarecimiento del pasado, el presente y el futuro de su amada nación. Y porque confiamos en su mirada integral, y en sus convicciones de patria grande.
Anne-Marie Joseph Guy Henry Boisrolin, con cuna en Port-au-Prince pero radicado en Córdoba desde la dictadura de la familia Duvalier, es Coordinador del Comité Democrático Haitiano en la Argentina y se desempeña en lo académico como Profesor de Metodología de Investigación Científica y de Presencia Africana en el Instituto de Culturas Aborígenes de Córdoba.
Hemos seguido su prédica, su valor cívico en la denuncia serena y firme, tanto del dolor que debe soportar el pueblo como del ánimo de ese pueblo para salir adelante con felicidad. Henry nos ha contagiado su amor a Haití, recalcamos esto, en el trabajo por la independencia definitiva y en la divulgación de su honda cultura.
Con Henry Boisrolin nos hemos bañado en la historia de un pueblo, con él hemos remozado los vigorosos lazos de hermandad en Nuestra América, y el antiimperialismo.
Lo acompañamos junto a amigos orientales en Montevideo, en la presentación de una carta a las autoridades del Mercosur que aún aguarda respuestas, y entendemos que su vida y su trabajo en la Argentina y la región nos comprometen.
Por Haití, por su historia que es la nuestra y que reúne y recrea las tradiciones milenarias de Abya yala y África; por su futuro que es el futuro de los pueblos en unidad y libertad, invitamos a Boisrolín a una Conferencia en Paraná en octubre, para entregarle en ese acto este reconocimiento que consistirá en una obra de arte de la región.
Octubre, un mes clave para comprender el germen de una invasión que, tras cinco siglos, persiste hoy por otros caminos, a veces más sutiles y siempre colonialistas (“civilización, pacificación y evangelización”, llamaron también al genocidio, y todo parece repetirse). Pese a todo, esta fecha encuentra a los pueblos unidos y con la frente en alto para la resistencia y la emancipación
El Premio anual Conciencia Abya yala rescata y pone en relieve a las agrupaciones y las personas que manifiestan los valores genuinos de las culturas de este continente, con raíces milenarias, sea a través del arte, el conocimiento, la defensa de la naturaleza y la cultura, sus luchas o sus sueños.
En años anteriores rendimos homenaje a los jóvenes de El Agua Manda que remaron miles de kilómetros por la cuenca del Paraná, Paraguay, Uruguay para conocer y difundir el estado de la naturaleza y las culturas costeras jaqueadas por un sistema colonial extractivista; y premiamos también a los pescadores artesanales y demás obreros de la costa por sus convicciones y su ejemplo de vida en armonía con la naturaleza, en la persona de Dominga Ayala. Hoy nos inclinamos ante Haití con este reconocimiento expresado en uno de sus hijos que nos trae, desde el dolor, el aire fresco de la dignidad.
¡Salud, hermanos haitianos! Esta lucha de hoy llama a honrar a Abya yala. Toda nuestra solidaridad , nuestro respeto y nuestro compromiso con sus mujeres y sus hombres, sus trabajadores, sus poetas, pintores, músicos; con sus tambores, con sus luchas.
¡Fuera militares, multinacionales y gobiernos ajenos a Haití!
¡Fuera imperialismo de Nuestra América!
¡Sí amor, colaboración, respeto y agradecimiento! ¡No tropas!
¡Por un bello y libre Haití!
¡Gracias, Henry Boisrolin!
Junta Americana por los Pueblos Libres – JAPL -
Agosto de 2013.-
Abel Schaller Alberto Dorati Américo Schvartzman Andrés Petric Antonio Tardelli Carlos Natalio Ceruti Carlos Weber César Baudino Claudio Puntel Daniel Tirso Fiorotto Fortunato Calderón Correa Hugo Luis Rivas Ignacio González Lowy Jorge Villanova Juan Antonio Vilar Juan José Rossi Julio Majul Luis Lafferriere Marcos Tonina María Lucrecia Brasseur Mario Alarcón Muñiz Mario Daniel Villagra Martha Bader Martín Barral Mercedes Fiorotto Néstor Ojeda Oscar Barbosa Oscar Milocco Pedro Aguer Ricardo Bazán Santiago Fiorotto Santiago García Sergio Daniel Verzeñassi Sergio Elizalde Silvina Suárez Víctor Hugo Sartori
.
Explicaron que el reconocimiento es un llamado de atención sobre la situación que vive el país caribeño, violentado por fuerzas militares extranjeras (incluso argentinas), aunque con una fachada de solidaridad, y que el premio será entregado al profesor haitiano Henry Boisrolin, residente en Córdoba, Argentina, a quien consideran un embajador natural de la cultura y las luchas de Haití.
“Este centro de estudios entiende que los pueblos de Abya yala (América) estamos en deuda con los hermanos haitianos que lanzaron el grito independentista y antiesclavista más resonante del planeta hace más de dos siglos, y que sufrieron y sufren por eso el atropello de europeos y norteamericanos sin solución de continuidad. Mayor es la deuda hoy con Haití porque algunos Estados (como el argentino) que responden a las clases dominantes, al sur del Río Bravo, están sosteniendo una fuerza militar conjunta de ocupación neocolonialista que entorpece el incuestionable derecho a la autodeterminación y la libertad que los haitianos ganaron con alto precio en vidas. Así, esas oligarquías pagan las gauchadas de la gran nación caribeña con una ofensa”, se lee en el extenso documento que detalla las razones del homenaje a Haití en la persona de Boisrolin.
“Es obvio que ninguno de nuestros países aceptaría una intervención como la que ejecuta la Minustah (Misión internacional de Naciones Unidas para la estabilización de Haití). Por eso es que repudiamos la actitud de gobernantes convertidos en alcahuetes del imperio”, firmaron los manifestantes.
“¡Fuera militares, multinacionales y gobiernos ajenos a Haití! ¡Sí amor, colaboración, dignidad, respeto y agradecimiento! ¡No tropas!”, se lee en el reconocimiento.
La Japl es un centro de estudios sin fines de lucro, con sede en Paraná, Entre Ríos, Argentina, integrado por estudiantes, trabajadores en general, docentes, investigadores, artistas, periodistas, escritores, luchadores sociales y cooperativistas del Litoral argentino y oriental.
El Premio anual Conciencia Abya yala rescata y pone en relieve a las agrupaciones y las personas que manifiestan los valores genuinos de las culturas de este continente, con raíces milenarias, sea a través del arte, el conocimiento, la defensa de la naturaleza y la cultura, sus luchas o sus sueños.
En años anteriores se reconoció a los jóvenes de la agrupación El Agua Manda, de Gualeguaychú, que remaron miles de kilómetros por la cuenca del Paraná, Paraguay, Uruguay para conocer y difundir el estado de la naturaleza y las culturas costeras; y también se homenajeó a los pescadores artesanales y demás obreros de la costa en la persona de Dominga Ayala, nacida en Colón y residente en Paraná.
El premio a los haitianos será entregado en octubre próximo, en la capital entrerriana, con la presencia de Boisrolin, coordinador del Comité Democrático Haitiano en la Argentina.
A continuación, el documento completo firmado por miembros de la Junta Americana por los Pueblos Libres.
La Junta Americana por los Pueblos Libres (Japl) ha resuelto por unanimidad entregar el Premio Conciencia Abya yala 2013 al pueblo haitiano y sus luchas por la independencia definitiva y contra cualquier tipo de invasión, y hacerlo en la persona del profesor Henry Boisrolin, con cuna en Haití y residente en Córdoba, Argentina.
Este centro de estudios entiende que los pueblos de Abya yala (América) estamos en deuda con los hermanos haitianos que lanzaron el grito independentista y antiesclavista más resonante del planeta hace más de dos siglos, y que sufrieron y sufren por eso el atropello de europeos y norteamericanos sin solución de continuidad.
Mayor es la deuda hoy con Haití porque algunos Estados (como el argentino) que responden a las clases dominantes, al sur del Río Bravo, están sosteniendo una fuerza militar conjunta de ocupación neocolonialista que entorpece el incuestionable derecho a la auto determinación y la libertad que los haitianos ganaron con alto precio en vidas. Así, esas oligarquías pagan las gauchadas de la gran nación caribeña con una ofensa.
Es obvio que ninguno de nuestros países aceptaría una intervención como la que ejecuta la Minustah (Misión internacional de Naciones Unidas para la estabilización de Haití), bajo fachada solidaria. Por eso es que repudiamos la actitud de gobernantes convertidos en alcahuetes del imperio, contra la soberanía y la dignidad de Haití.
Saludamos con este homenaje a la cultura del pueblo hermano, a su valor cívico, a su historia maravillosa que también es nuestra; a la dignidad de una nación de la que tenemos mucho que aprender. Y saludamos a los haitianos que no se resignan a la nueva invasión y luchan, cada cual a su modo, por preservar sus identidades, sus maneras, su soberanía, de la violación sistemática a la que son expuestos.
El pueblo haitiano necesita hoy colaboración para reconstituir lo que rompieron el imperialismo francés y estadounidense y sus socios (de afuera y de adentro), además del terremoto de 1810, pero esa ayuda de ninguna manera debe traducirse en ejércitos de ocupación. Pésima lectura propia de los estados que atropellan, no de los pueblos hermanos. Y atropellan, por ejemplo, creando sin escrúpulos el perfil de un “estado fallido” o “inviable” para justificar la farsa de sus invasiones, como lo han hecho y lo hacen a diario en tantos países donde ponen la mira.
Es hora ya de terminar con la opresión y con la soberbia de Estados xenófobos que buscan desacreditar a todo un pueblo como el haitiano que puede dar pruebas de talento, lucha y organización, y cuyas mentes brillantes permitieron rescatar de la derrota las revoluciones de Nuestra América. Es hora de desenmascarar la historieta que cuentan los poderosos para hundir a Haití, poderosos serviles a los Estados Unidos que, si prestan una ayuda, es para tener sujeto al pueblo.
Este Premio Conciencia Abya yala 2013 dice sí al trabajo digno de los haitianos, sí a su derecho a la libertad, sí a la necesaria cooperación de los pueblos hermanos en la memoria de Toussaint Louverture, Dessalines, Pétion y tantos luchadores contra la esclavitud que son nuestros jefes revolucionarios de siempre.
Dice sí a la necesaria actitud servicial de los vecinos para que Haití recupere su soberanía alimentaria y proteja la salud de las familias; para la reparación de la biodiversidad y el intercambio económico; y repudia a la vez esta arbitrariedad llamada “estabilización” que busca asegurar los privilegios en un estado de cosas perverso.
Esta Junta Americana por los Pueblos Libres organizó en su momento una colaboración con el pueblo que sufría las trágicas consecuencias del terremoto (allí se pudo comprobar la solidaridad y comprensión de nuestros pueblos); y ha emitido un par de documentos junto a otras organizaciones del cono sur para reclamar el retiro de las tropas de la Minustah (en especial, por supuesto, de las tropas argentinas), y pedir su reemplazo por verdaderas colaboraciones.
Este homenaje ratifica y redobla nuestro reclamo contra una ocupación que nos avergüenza y de la que no debemos ser cómplices.
Los gobiernos sudamericanos, y en particular el argentino, deben informar acabadamente el resultado de este despropósito, porque fuentes de confianza de Haití aseguran que el actual sistema se estableció para perfeccionar el colonialismo, para garantizar los privilegios de una minoría rica, y abrir el país a los intereses extranjeros, neocoloniales, de manera que hasta la ayuda llamada “humanitaria” se pone al servicio de obras que no son prioritarias para los trabajadores, estudiantes, campesinos, pero sí para los Estados Unidos.
Hoy solicitamos al profesor Henry Boisrolin que reciba este reconocimiento colectivo y lo hacemos en la convicción de que estamos ante un hijo de Haití que nos conmueve con su patriotismo, un hijo que dedica sus horas al esclarecimiento del pasado, el presente y el futuro de su amada nación. Y porque confiamos en su mirada integral, y en sus convicciones de patria grande.
Anne-Marie Joseph Guy Henry Boisrolin, con cuna en Port-au-Prince pero radicado en Córdoba desde la dictadura de la familia Duvalier, es Coordinador del Comité Democrático Haitiano en la Argentina y se desempeña en lo académico como Profesor de Metodología de Investigación Científica y de Presencia Africana en el Instituto de Culturas Aborígenes de Córdoba.
Hemos seguido su prédica, su valor cívico en la denuncia serena y firme, tanto del dolor que debe soportar el pueblo como del ánimo de ese pueblo para salir adelante con felicidad. Henry nos ha contagiado su amor a Haití, recalcamos esto, en el trabajo por la independencia definitiva y en la divulgación de su honda cultura.
Con Henry Boisrolin nos hemos bañado en la historia de un pueblo, con él hemos remozado los vigorosos lazos de hermandad en Nuestra América, y el antiimperialismo.
Lo acompañamos junto a amigos orientales en Montevideo, en la presentación de una carta a las autoridades del Mercosur que aún aguarda respuestas, y entendemos que su vida y su trabajo en la Argentina y la región nos comprometen.
Por Haití, por su historia que es la nuestra y que reúne y recrea las tradiciones milenarias de Abya yala y África; por su futuro que es el futuro de los pueblos en unidad y libertad, invitamos a Boisrolín a una Conferencia en Paraná en octubre, para entregarle en ese acto este reconocimiento que consistirá en una obra de arte de la región.
Octubre, un mes clave para comprender el germen de una invasión que, tras cinco siglos, persiste hoy por otros caminos, a veces más sutiles y siempre colonialistas (“civilización, pacificación y evangelización”, llamaron también al genocidio, y todo parece repetirse). Pese a todo, esta fecha encuentra a los pueblos unidos y con la frente en alto para la resistencia y la emancipación.
El Premio anual Conciencia Abya yala rescata y pone en relieve a las agrupaciones y las personas que manifiestan los valores genuinos de las culturas de este continente, con raíces milenarias, sea a través del arte, el conocimiento, la defensa de la naturaleza y la cultura, sus luchas o sus sueños.
En años anteriores rendimos homenaje a los jóvenes de El Agua Manda que remaron miles de kilómetros por la cuenca del Paraná, Paraguay, Uruguay para conocer y difundir el estado de la naturaleza y las culturas costeras jaqueadas por un sistema colonial extractivista; y premiamos también a los pescadores artesanales y demás obreros de la costa por sus convicciones y su ejemplo de vida en armonía con la naturaleza, en la persona de Dominga Ayala. Hoy nos inclinamos ante Haití con este reconocimiento expresado en uno de sus hijos que nos trae, desde el dolor, el aire fresco de la dignidad.
¡Salud, hermanos haitianos! Esta lucha de hoy llama a honrar a Abya yala. Toda nuestra solidaridad , nuestro respeto y nuestro compromiso con sus mujeres y sus hombres, sus trabajadores, sus poetas, pintores, músicos; con sus tambores, con sus luchas.
Niños de uruguayos abandonados en Haití
Muchos niños en Port Salut tienen la tez mas clara
Nerlande Nazaire says she has a child with a U.N. peacekeeper,
Rose Mina Joseph says she is nine months pregnant, and the father is a Uruguayan soldier from the local U.N. peacekeeping battalion named Julio
La JAPL es un centro de estudios sin fines de lucro, con sede en Paraná, Entre Ríos, Argentina, integrado por estudiantes, trabajadores en general, docentes, investigadores, artistas, periodistas, escritores, luchadores sociales y cooperativistas del Litoral argentino y oriental. www.juntaamericana.com.ar
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| Henri Boisrolin |
29-08-13 |
La
Junta Americana por los Pueblos Libres –JAPL- ha resuelto por
unanimidad entregar el Premio Conciencia Abya yala 2013 al pueblo
haitiano y sus luchas por la independencia definitiva y contra cualquier
tipo de invasión, y hacerlo en la persona del profesor Henry Boisrolin,
con cuna en Haití y residente en Córdoba, Argentina.Este centro de estudios entiende que los pueblos de Abya Yala (América) estamos en deuda con los hermanos haitianos que lanzaron el grito independentista y antiesclavista más resonante del planeta hace más de dos siglos, y que sufrieron y sufren por eso el atropello de europeos y norteamericanos sin solución de continuidad.
Mayor es la deuda hoy con Haití porque algunos Estados (como el argentino) que responden a las clases dominantes, al sur del Río Bravo, están sosteniendo una fuerza militar conjunta de ocupación neocolonialista que entorpece el incuestionable derecho a la auto determinación y la libertad que los haitianos ganaron con alto precio en vidas. Así, esas oligarquías pagan las gauchadas de la gran nación caribeña con una ofensa.
Es obvio que ninguno de nuestros países aceptaría una intervención como la que ejecuta la MINUSTAH (Misión internacional de Naciones Unidas para la estabilización de Haití), bajo fachada solidaria. Por eso es que repudiamos la actitud de gobernantes convertidos en alcahuetes del imperio, contra la soberanía y la dignidad de Haití.
Saludamos con este homenaje a la cultura del pueblo hermano, a su valor cívico, a su historia maravillosa que también es nuestra; a la dignidad de una nación de la que tenemos mucho que aprender. Y saludamos a los haitianos que no se resignan a la nueva invasión y luchan, cada cual a su modo, por preservar sus identidades, sus maneras, su soberanía, de la violación sistemática a la que son expuestos.
El pueblo haitiano necesita hoy colaboración para reconstituir lo que rompieron el imperialismo francés y estadounidense y sus socios (de afuera y de adentro), además del terremoto de 1810, pero esa ayuda de ninguna manera debe traducirse en ejércitos de ocupación. Pésima lectura propia de los estados que atropellan, no de los pueblos hermanos. Y atropellan, por ejemplo, creando sin escrúpulos el perfil de un “estado fallido” o “inviable” para justificar la farsa de sus invasiones, como lo han hecho y lo hacen a diario en tantos países donde ponen la mira.
Es hora ya de terminar con la opresión y con la soberbia de Estados xenófobos que buscan desacreditar a todo un pueblo como el haitiano que puede dar pruebas de talento, lucha y organización, y cuyas mentes brillantes permitieron rescatar de la derrota las revoluciones de Nuestra América. Es hora de desenmascarar la historieta que cuentan los poderosos para hundir a Haití, poderosos serviles a los Estados Unidos que, si prestan una ayuda, es para tener sujeto al pueblo.
Este Premio Conciencia Abya Yala 2013 dice sí al trabajo digno de los haitianos, sí a su derecho a la libertad, sí a la necesaria cooperación de los pueblos hermanos en la memoria de Toussaint Louverture, Dessalines, Pétion y tantos luchadores contra la esclavitud que son nuestros jefes revolucionarios de siempre.
Dice sí a la necesaria actitud servicial de los vecinos para que Haití recupere su soberanía alimentaria y proteja la salud de las familias; para la reparación de la biodiversidad y el intercambio económico; y repudia a la vez esta arbitrariedad llamada “estabilización” que busca asegurar los privilegios en un estado de cosas perverso.
Esta Junta Americana por los Pueblos Libres organizó en su momento una colaboración con el pueblo que sufría las trágicas consecuencias del terremoto (allí se pudo comprobar la solidaridad y comprensión de nuestros pueblos); y ha emitido un par de documentos junto a otras organizaciones del cono sur para reclamar el retiro de las tropas de la MINUSTAH (en especial, por supuesto, de las tropas argentinas), y pedir su reemplazo por verdaderas colaboraciones. Este homenaje ratifica y redobla nuestro reclamo contra una ocupación que nos avergüenza y de la que no debemos ser cómplices. Los gobiernos sudamericanos, y en particular el argentino, deben informar acabadamente el resultado de este despropósito, porque fuentes de confianza de Haití aseguran que el actual sistema se estableció para perfeccionar el colonialismo, para garantizar los privilegios de una minoría rica, y abrir el país a los intereses extranjeros, neocoloniales, de manera que hasta la ayuda llamada “humanitaria” se pone al servicio de obras que no son prioritarias para los trabajadores, estudiantes, campesinos, pero sí para los Estados Unidos.
Hoy solicitamos al profesor Henry Boisrolin que reciba este reconocimiento colectivo y lo hacemos en la convicción de que estamos ante un hijo de Haití que nos conmueve con su patriotismo, un hijo que dedica sus horas al esclarecimiento del pasado, el presente y el futuro de su amada nación. Y porque confiamos en su mirada integral, y en sus convicciones de patria grande.
Anne-Marie Joseph Guy Henry Boisrolin, con cuna en Port-au-Prince pero radicado en Córdoba desde la dictadura de la familia Duvalier, es Coordinador del Comité Democrático Haitiano en la Argentina y se desempeña en lo académico como Profesor de Metodología de Investigación Científica y de Presencia Africana en el Instituto de Culturas Aborígenes de Córdoba.
Hemos seguido su prédica, su valor cívico en la denuncia serena y firme, tanto del dolor que debe soportar el pueblo como del ánimo de ese pueblo para salir adelante con felicidad. Henry nos ha contagiado su amor a Haití, recalcamos esto, en el trabajo por la independencia definitiva y en la divulgación de su honda cultura.
Con Henry Boisrolin nos hemos bañado en la historia de un pueblo, con él hemos remozado los vigorosos lazos de hermandad en Nuestra América, y el antiimperialismo.
Lo acompañamos junto a amigos orientales en Montevideo, en la presentación de una carta a las autoridades del Mercosur que aún aguarda respuestas, y entendemos que su vida y su trabajo en la Argentina y la región nos comprometen.
Por Haití, por su historia que es la nuestra y que reúne y recrea las tradiciones milenarias de Abya yala y África; por su futuro que es el futuro de los pueblos en unidad y libertad, invitamos a Boisrolín a una Conferencia en Paraná en octubre, para entregarle en ese acto este reconocimiento que consistirá en una obra de arte de la región.
Octubre, un mes clave para comprender el germen de una invasión que, tras cinco siglos, persiste hoy por otros caminos, a veces más sutiles y siempre colonialistas (“civilización, pacificación y evangelización”, llamaron también al genocidio, y todo parece repetirse). Pese a todo, esta fecha encuentra a los pueblos unidos y con la frente en alto para la resistencia y la emancipación
El Premio anual Conciencia Abya yala rescata y pone en relieve a las agrupaciones y las personas que manifiestan los valores genuinos de las culturas de este continente, con raíces milenarias, sea a través del arte, el conocimiento, la defensa de la naturaleza y la cultura, sus luchas o sus sueños.
En años anteriores rendimos homenaje a los jóvenes de El Agua Manda que remaron miles de kilómetros por la cuenca del Paraná, Paraguay, Uruguay para conocer y difundir el estado de la naturaleza y las culturas costeras jaqueadas por un sistema colonial extractivista; y premiamos también a los pescadores artesanales y demás obreros de la costa por sus convicciones y su ejemplo de vida en armonía con la naturaleza, en la persona de Dominga Ayala. Hoy nos inclinamos ante Haití con este reconocimiento expresado en uno de sus hijos que nos trae, desde el dolor, el aire fresco de la dignidad.
¡Salud, hermanos haitianos! Esta lucha de hoy llama a honrar a Abya yala. Toda nuestra solidaridad , nuestro respeto y nuestro compromiso con sus mujeres y sus hombres, sus trabajadores, sus poetas, pintores, músicos; con sus tambores, con sus luchas.
¡Fuera militares, multinacionales y gobiernos ajenos a Haití!
¡Fuera imperialismo de Nuestra América!
¡Sí amor, colaboración, respeto y agradecimiento! ¡No tropas!
¡Por un bello y libre Haití!
¡Gracias, Henry Boisrolin!
Junta Americana por los Pueblos Libres – JAPL -
Agosto de 2013.-
Abel Schaller Alberto Dorati Américo Schvartzman Andrés Petric Antonio Tardelli Carlos Natalio Ceruti Carlos Weber César Baudino Claudio Puntel Daniel Tirso Fiorotto Fortunato Calderón Correa Hugo Luis Rivas Ignacio González Lowy Jorge Villanova Juan Antonio Vilar Juan José Rossi Julio Majul Luis Lafferriere Marcos Tonina María Lucrecia Brasseur Mario Alarcón Muñiz Mario Daniel Villagra Martha Bader Martín Barral Mercedes Fiorotto Néstor Ojeda Oscar Barbosa Oscar Milocco Pedro Aguer Ricardo Bazán Santiago Fiorotto Santiago García Sergio Daniel Verzeñassi Sergio Elizalde Silvina Suárez Víctor Hugo Sartori
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Marxismo y cuestión nacional
Enviado por Jorge Zabalza
Entrevista a Néstor Kohan para el periódico «LA LLAMARADA»
Entrevista a Néstor Kohan para el periódico «LA LLAMARADA»
¿Qué pensó Marx sobre el problema nacional?
La posición histórica del
marxismo no ha sido unívoca ni uniforme. En sus primeros escritos Marx y Engels
tenían, junto a su humanismo universalista y al internacionalismo, un punto de
vista cosmopolita, sintetizado en la expresión “los trabajadores no tienen patria” del Manifiesto comunista (1848).
Ese mismo año Engels escribía: “En
América hemos presenciado la conquista de México la que nos ha complacido.
Constituye un progreso, también, que un país ocupado hasta el presente
exclusivamente de sí mismo, desgarrado por perpetuas guerras civiles e impedido
de todo desarrollo, un país que en el mejor de los casos estaba a punto de caer
en el vasallaje industrial de Inglaterra, que un país semejante sea lanzado por
la violencia al movimiento histórico. Es en interés de su propio desarrollo que
México estará en el futuro bajo la tutela de los Estados Unidos” (1848). Apenas
un año después Engels se pregunta: “¿O
acaso es una desgracia que la magnífica California haya sido arrancada a los
perezosos mexicanos, que no sabían qué hacer con ella?" (1849). En sus
artículos sobre “La dominación británica en la India” (1853) Marx justifica la
penetración del colonialismo inglés en el oriente en nombre del “progreso
histórico” (aún cuando se queja en el terreno ético de los métodos salvajes de
los británicos). En ese horizonte Engels hacía suya la concepción de Hegel
sobre los “Pueblos sin historia”, naciones periféricas condenadas,
supuestamente, a no tener un estado propio. El triste y erróneo artículo de Marx
sobre Simón Bolívar (enero de 1858) constituye probablemente la última prolongación
de ese paradigma eurocéntrico, moderno, cosmopolita y progresista del Manifiesto
comunista. A partir de allí Marx y Engels revisan su propia teoría, amplían
notablemente su mirada del mundo (empiezan a hacerlo estudiando el comercio
exterior de Inglaterra y sus colonias), comienzan a simpatizar con las
rebeldías del mundo periférico, colonial y dependiente y reflexionan agudamente
sobre el problema nacional desde un ángulo completamente distinto. Desde fines
de la década de 1850 y sobre todo en las de 1860 y 1870, abandonan el
cosmopolitismo, conservando el internacionalismo, pero articulado ahora con una
mayor comprensión del problema nacional. En su trayectoria teórica y científica
se produce una fuerte discontinuidad y un viraje donde radicalizan su crítica del
capital europeo occidental y su expansión “progresista” que aplasta los pueblos
y somete las naciones de la periferia colonial o dependiente. Irrumpen entonces
en su producción teórica India, China, Birmania, Rusia, Persia, islas Jónicas,
América Latina, África e incluso en el interior de Europa las “atrasadas”
Irlanda, Polonia y España.
¿A qué conclusión política llegan Marx y Engels a partir de ese viraje
teórico?
Estudiando en 1854 la revolución
española Marx lee una frase programática y emblemática que lo deslumbra,
pronunciada en 1810 por el indio americano Dionisio Inca Yupanqui en las cortes
de Cádiz: “Un pueblo que oprime a otro
pueblo no puede ser libre” (Yupanqui se refiere a la opresión del pueblo
español sobre los pueblos indígenas y mestizos de Nuestra América). Marx la hace
suya y la aplicará en 1869 cuando se ocupe de Irlanda, reformulando la
expresión de Yupanqui para el caso del proletariado inglés y el pueblo de su
colonia Irlanda (Lenin utilizará reiteradamente la expresión que Marx adopta
del indígena Yupanqui en sus escritos sobre la cuestión nacional, lo cual
demuestra que los americanos hemos contribuido también a la gestación del
marxismo, incluso del marxismo clásico europeo). El proletariado inglés
—supuestamente depositario de “la misión civilizadora del progreso”— no liberará
las colonias; son las colonias las que se liberarán a sí mismas, posibilitando
la emancipación del proletariado metropolitano. Una inversión completa del
eurocentrismo colonial y del cosmopolitismo “progresista”.
Esa crítica ácida contra el
eurocentrismo y el euroccidentalismo desarrollada en sus escritos sobre China
de 1853 y en los Grundrisse [primeros
borradores de 1857-58 de El Capital] se profundizará aún más
en la carta de Marx de 1877 a
la redacción del periódico ruso Anales de
la patria y en los extensos borradores de su correspondencia de 1881 con Vera
Zasulich, así como también en sus Apuntes etnológicos de 1880-1882. En
todos esos materiales de madurez Marx ubica en el centro de sus reflexiones teóricas
a la periferia del sistema mundial capitalista, al mundo colonial y
dependiente, sometiendo a crítica la mirada cosmopolita, ingenuamente apologista
del “progreso”. Abandona terminantemente el cosmopolitismo y defiende con
entusiasmo las causas nacionales de Irlanda, Polonia y otros países sometidos que
luchan por su liberación nacional. Incluso en esa época, según revela su
correspondencia, simpatiza abiertamente con los métodos de lucha armada de los
irlandeses y los populistas rusos que realizan atentados contra el zar. En su
corpus teórico de madurez el eje se desplazó del centro europeo a las
periferias coloniales y dependientes. Marx no duda en apoyar la lucha armada de
estos pueblos rebeldes.
¡Cuánto desconocimiento y cuanta
ignorancia sobre Marx tienen los supuestos “eruditos” académicos del marxismo que
utilizan frases sueltas y descontextualizadas de este genio del pensamiento para
desconocer el papel del imperialismo contemporáneo, apoyando bochornosamente con
jerga “de izquierda” y poses supuestamente “internacionalistas” los bombardeos neocoloniales
del Pentágono y la OTAN en Libia, las guerras de saqueo en Afganistán e Irak,
las intervenciones norteamericanas en Siria y Venezuela y muchas otras hazañas
“humanitarias” del imperialismo! Desde ese ángulo, pretendidamente cosmopolita y
eurocéntrico, han llegado a apoyar a Margaret Thatcher y su aventura
neocolonial en nuestras islas Malvinas, donde la OTAN construyó una base
militar nuclear.
¿Cuáles han sido los debates históricos en el marxismo posterior
a Marx en torno a la cuestión nacional?
Después de Marx lamentablemente
la Segunda Internacional desconoce el viraje teórico del maestro, retrocede y
vuelve a incurrir en el peor eurocentrismo. Para la socialdemocracia el
socialismo es cuestión de gente blanca, urbana y europea. Así pensaban H. van
Kol, Emilio Vandervelde y muchos otros reformistas. En el congreso de la II
Internacional de 1907, en Stuttgart, las posiciones que declaraban “no repudiar ni en principio ni para siempre
toda forma de colonialismo, el cual, bajo un sistema socialista, podría cumplir
una misión civilizadora” ganaron la adhesión de casi la mitad de la
Internacional. Patético. Sólo Lenin y Rosa Luxemburg (aún discrepando entre sí
sobre Polonia) se animaron a arremeter contra semejante engendro eurocéntrico.
Lenin fue el más radical planteando como programa político estratégico la
doctrina de la autodeterminación de las naciones, sin vasallaje imperial o
colonial de ningún tipo, ni “humanitario”, ni “civilizado” ni “socialista”. De
este modo Lenin abre el comunismo e incorpora en la revolución mundial a todas
las culturas y naciones del Tercer Mundo. Ho Chi Minh recuerda en sus memorias cómo
se puso a llorar de emoción cuando leyó a Lenin, pues hasta ese momento la
Internacional era cosa de “blancos europeos y civilizados”. Los amarillos, los
negros, los indígenas, los mestizos y todo el mundo colonial, semicolonial y
dependiente no entraban en “el colonialismo socialista” de la Segunda
Internacional. Pero la apertura y el brillo de Lenin duraron poco. Tras su muerte,
Stalin sacrifica el internacionalismo alcanzado subordinándolo a la razón de
Estado y al interés estatal de Rusia con su doctrina del “socialismo en un solo
país” que no sólo no resolvió el problema nacional sino que multiplicó una
serie infinita de discordias y odios nacionales en los pueblos y culturas a los
que se les negó la autodeterminación y se les impuso el idioma ruso por la
fuerza.
En términos generales, en todos
esos casos—desde el eurocentrismo occidentalista hasta la posición leninista de la autodeterminación
de las naciones— la disyuntiva giraba en torno a naciones ya constituidas
oprimidas por grandes potencias.
En Nuestra América Mariátegui
aborda el problema desde un nuevo ángulo, ya que en nuestro continente las
naciones no están plenamente constituidas. Las repúblicas heredadas de las
primeras guerras de independencia (donde Bolívar y San Martín triunfan sobre el
colonialismo europeo) son repúblicas bananeras hegemonizadas por las mezquinas
y miopes clases dominantes criollas, patrias chicas y retazos fragmentados de
la Patria Grande bolivariana. De la gran nación unificada a escala continental
con la que soñaba Bolívar pasamos —gracias a la mano pérfida de Inglaterra y
Estados Unidos— a más de 20
republiquetas, enemistadas entre sí (a tal punto que en Centro América hubo
guerras hasta por el fútbol), que además oprimen a los pueblos originarios con
una institucionalidad burguesa y oligárquica. Por eso Mariátegui reformula “la
cuestión nacional” de los clásicos del marxismo europeo desde un ángulo muy
novedoso. A partir de la revolución cubana y el auge de la insurgencia
continental de los 60 y 70, comienzan a reivindicarse las primeras guerras de
independencia de la Patria Grande como parte constitutiva del proyecto
socialista y comunista contemporáneo.
¿Cómo pensás que pueden articularse las luchas de
liberación nacional o las reivindicaciones identitarias particulares, con la
lucha anticapitalista y por el socialismo que es profundamente
internacionalista?
La fórmula clásica según la cual la revolución socialista
es “internacional por el contenido, nacional por la forma” me resulta hoy un
poco esquemática. No creo que la identidad nacional latinoamericana sea
simplemente un problema de “forma”, una presentación “folclórica”, externa y
decorativa de algo que ya está completamente masticado y acabado. No existe un
modelo universal (extraído de Europa occidental) que “se aplica” mecánicamente país
por país, según las variaciones idiosincráticas del folclore local. La historia
nacional está presente también en el contenido de las revoluciones de
liberación nacional y social. Ejemplo: para la revolución cubana la herencia de
Martí no es un adorno decorativo externo sino parte de su misma conformación y
gestación histórica.
Por otro lado, no podría en el mismo plano las luchas de
liberación nacional a escala continental —sobre todo en perspectiva
bolivariana, a escala de la Patria Grande— y los conflictos de dominación
clasista —la lucha de clases— junto con los problemas de reivindicaciones
identitarias, como la cuestión de género y las múltiples opciones de diversidad
sexual, la cuestión del racismo u otras análogas. Todas esas perspectivas de
análisis son legítimas y validas ya que abordan distintos tipos de opresión
bajo el capitalismo pero se desarrollan y despliegan en planos diferentes de la
lucha, no siempre equivalentes ni simétricos. ¿Dónde estaría la diferencia
específica entre estas problemáticas? En su capacidad de aglutinar, convocar y
articular rebeldías diversas contra el sistema capitalista. La Academia
norteamericana y la francesa han elaborado y difundido una cantidad abrumadora
de literatura teórica y política destinada a convencer al movimiento popular de
que el mejor de los mundos posibles gira en torno a las luchas de gueto, a las
reformas institucionales puntuales, a los juegos de lenguajes recíprocamente
ajenos, intraducibles e inconmensurables de cada movimiento social. Esas
academias y el pensamiento posmoderno han insistido durante 30 años que
cualquier articulación totalizante que reúna las múltiples rebeldías en un
frente común contra el capitalismo y el imperialismo es... “opresiva”,
“sustitucionista” y en última instancia “totalitaria”. Curiosamente para ser
libertario y políticamente “radical”... hay que conformarse con reformas
institucionales que den cuenta de identidades particulares (por ejemplo, leyes
antirracistas que protejan al pueblo judío de la marginación, ley del
matrimonio igualitario para el movimiento gay, programas de discriminación
positiva para los negros y negras afrodescendientes, etc.). Reformas institucionales
en defensa de “la diversidad” plenamente compatibles con el sistema
capitalista. No casualmente en EEUU, la potencia imperialista más opresiva,
vigilante y represora del mundo (como reconocen el más teórico Noam Chomsky o
el más práctico Snowden), hay generales gays, un presidente negro, ministros de
origen judío y torturadoras mujeres. Un gran respeto por “la diversidad”...
siempre dentro del capitalismo y el imperialismo, por supuesto.
A contramano de posmodernos y
multiculturalistas, el gran desafío del marxismo revolucionario latinoamericano
consiste en poder articular todas las rebeldías multicolores en un proyecto
colectivo de hegemonía socialista apuntando a construir a escala de la Patria
Grande ese sueño inacabado e inconcluso de Simón Bolívar cuando dijo “Para
nosotros la patria es América”, así como para Martí “Patria es
humanidad”. El socialismo y el comunismo internacionalistas no son
grises, tienen múltiples colores. El rojo, si quiere triunfar sobre el
capitalismo y el imperialismo, tiene que ser la síntesis integradora y
aglutinadora de ese arco iris multicolor donde no pueden estar ausentes la
identidad cultural de nuestros pueblos y la emancipación nacional de la Patria
Grande, proyecto todavía inconcluso de nuestros primeros libertadores y
libertadoras.
¿Cómo se ha pensado la cuestión nacional desde el
guevarismo? ¿Cómo la abordó el PRT de Argentina?
El Che Guevara no es una estrella
solitaria, sino uno de los máximos exponentes de la revolución cubana y
latinoamericana. Esa revolución se inspira, ya desde el asalto al cuartel
Moncada de 1953, en el programa de José Martí. Más tarde, habiendo triunfado
sobre el enemigo imperialista y la burguesía lumpen, mafiosa y prostituída de
la isla, la revolución cubana sintetiza su mirada del problema nacional en la Segunda
Declaración de La Habana, combinando tareas nacionales-antimperialistas
con las específicamente socialistas. Hijo de ese horizonte, el Che comunista e
internacionalista, recupera al mismo tiempo a San Martín (discurso del 25 de
mayo de 1962 en La Habana), a Bolívar (en sus Cuadernos de lectura de
Bolivia) y a Martí (en “Notas para el estudio de la
ideología de la revolución cubana”). Según Pombo, sobreviviente de la guerrilla
de Bolivia, el Che compartía con sus compañeros las lecturas sobre Juana
Azurduy y la guerra de guerrillas de las republiquetas del Alto Perú contra el
colonialismo español.
Aprendiendo del Che, diversos
exponentes del guevarismo latinoamericano se esforzaron por sintetizar el
método, la concepción del mundo y de la vida y la ideología marxista con las
tradiciones nacionales indo-latino- nuestroamericanicanas. Desde Carlos Fonseca
a Miguel Enríquez, desde Raúl Sendic a Roque Dalton, desde Camilo Torres a
Manuel Marulanda Velez, incluyendo en esa familia continental al argentino
Mario Roberto Santucho.
No casualmente el PRT [Partido
Revolucionario de los Trabajadores] elige la bandera latinoamericana (no sólo
argentina) del ejército de los Andes de San Martín para identificar sus
emblemas en la fundación del ERP [Ejército Revolucionario del Pueblo].
Plantear que “no hay nada que reivindicar de la lucha
independentista del siglo 19 porque allí no había obreros” me parece
expresión de una aguda ignorancia e incomprensión del marxismo y de su
metodología histórica. Ese internacionalismo abstracto, pretendidamente
cosmopolita e ignorante de nuestra historia en nombre del “clasismo”, está más
cerca del tímido reformista Juan B. Justo (que nunca entendió ni al
colonialismo ni al imperialismo) que del Che Guevara, Lenin y sobre todo del propio
Marx.
¿En qué sentido pensás que los sentidos atribuidos y
asignados a la noción de patria, a los símbolos nacionales, forman parte de la
disputa ideológica?
Julio Antonio Mella solía repetir
que la palabra “patria” en manos de la burguesía es como un tambor, suena muy
fuerte pero está vacía. En cambio cuando son los sectores populares los que
apelan a la tradición patriótica y nacional, el concepto de “patria” adquiere
un sentido completamente distinto. Fundamentalmente en países como los
nuestros, donde la dependencia jamás desapareció (incluso se profundizó),
aunque la palabra “dependencia” haya circulado menos en la academia de los
últimos 30 años. Que se utilice menos la palabra no significa que haya
desaparecido la realidad que ese término designa. Lejos estamos del giro
lingüístico donde todo queda prisionero del lenguaje y se evapora la realidad
social. Más allá de los discursos y las palabras hay un mundo. En ese mundo
social existe lucha de clases. En el ámbito de la cultura y la reproducción
cotidiana del orden social, nada queda al margen de esa lucha de clases.
Incluyendo la historia nacional y sus símbolos patrios. El San Martín de Videla
(supuestamente un general blanquito y europeo, enemigo de Bolívar) y el de Robi
Santucho o Rodolfo Walsh (concebido como un patriota latinoamericano, defensor
de la Patria Grande, amigo y compañero de Bolívar) no sólo son distintos sino
opuestos y antagónicos. El mismo año (1970) en que el genocida y torturador ejército
argentino financiaba y producía la película El Santo de la Espada sobre
San Martín, el ERP adoptaba su bandera como símbolo revolucionario. Quien controle
el pasado, manejará el presente escribía George Orwell. Emancipar el pasado
para liberar el futuro es la tarea del momento. La disputa del año 2010 por el
Bicentenario de la independencia lo ha demostrado de manera muy clara.
¿Qué baches encontraste en la historia oficial cuando
estudiaste los procesos de revoluciones de independencia en América latina y en
el Río de la Plata?
En primer lugar, el
eurocentrismo, que sigue gozando de prestigio hoy en día, bajo diversos
ropajes. “Nuestra América se liberó...
gracias a la invasión napoleónica de España. Napoleón es un derivado de la
revolución francesa. Por lo tanto, sin revolución francesa, no existiría la
independencia de Nuestra América”. Un relato sesgado, unilateral,
deformado, que desconoce 500 años de resistencia continental y el ciclo que
inician Tupac Amaru en 1780 y Haití una década después y que sólo concluye en
1824 con la batalla de Ayacucho. El historiador francés Pierre Chaunu —repetido
en las academias hasta el cansancio— lo sintetizó diciendo que los
latinoamericanos no nos independizamos, recibimos (como un regalo) la
independencia. Falso, miserable, altanero y petulante.
En segundo lugar, la construcción
de mitos, falsas dicotomías y panteones de la escuela del general Bartolomé
Mitre, continuados por Sarmiento y Levene, a quienes se agregaron la Academia
Argentina de la Historia (núcleo del gorilaje académico) y el Instituto
Nacional Sanmartiniano (fundado por el ultracatólico José Pacífico Otero en el
Círculo Militar). Esta corriente opone San Martín contra Bolívar, pretende
desconocer el Plan revolucionario de operaciones de Mariano
Moreno y condensa un elitismo insoportable. Eso en cuanto a la historia
oficial, de factura liberal-conservadora y brutalmente eurocéntrica.
Por oposición a ella, el
revisionismo rosista y católico, invirtió la ecuación liberal dejando intactos
los términos. San Martín se convierte en un represor, la mazorca rosista en un
modelo a imitar y así de seguido.
La historiografía mitrista
liberal fue luego reemplazada en la historia oficial y en la Academia por el
relato posmoderno según el cual rastrear las raíces de las luchas
independentistas es incurrir en un supuesto “mito del origen”, una impugnación que apunta a deslegitimar todo lo
que contribuya a la fortalecer la memoria histórica y la autoestima popular,
dimensiones fundamentales de cualquier resistencia y proyecto revolucionario.
Para el posmodernismo todo es “mito” menos… el mercado, la republica
parlamentaria y el capitalismo.
Finalmente me encontré con la producción
historiográfica de gente bien intencionada, con voluntad de fidelidad a Marx
(en general al Marx cosmopolita previo a su viraje sobre el problema colonial y
nacional), pero que seguía presa de modelos eurocéntricos y tipos ideales
extraídos de la revolución industrial inglesa y la revolución política
francesa. Una metodología que les impedía, a pesar de sus buenas intenciones,
ajustar cuentas y hacer un beneficio de inventario con la historia apologética y
oficial de la burguesía argentina. Para esta corriente, Sarmiento es un ídolo
(tanto en el caso de la historiografía del stalinismo como en la del
trotskismo), Bolívar un populista bonapartista y la clave de nuestra historia
está en.... “el desarrollo de las fuerzas
productivas”. Por lo tanto, la mayor parte de las resistencias frente al
colonialismo europeo terminan condenadas “porque
no tenían un programa para desarrollar las fuerzas productivas”. En nombre
de Marx, se termina coincidiendo con el aplauso apologético a los vencedores y
la condena a los que resistieron. En algunos casos extremos se termina
insultando a Bolívar para aplaudir a Bernardino Rivadavia (su gran enemigo
argentino, paralelo a su enemigo colombiano Santander) o incluso se festeja la
feroz y mugrienta guerra al Paraguay porque supuestamente.... “desarrolló las
fuerzas productivas”.
Frente a tantos equívocos
historiográficos defendemos la pertinencia de una nueva mirada de nuestra
historia, desde abajo y desde un ángulo marxista latinoamericano y
descolonizador. Una nueva mirada de nuestras guerras de independencia y de nuestra
lucha de clases, que reivindique con orgullo y con honor a nuestros miles y
miles de masacradas y asesinados mientras resistían y luchaban heroicamente contra
el colonialismo, hayan tenido o no un programa completo y explicitado hasta el
más mínimo detalle para desarrollar las fuerzas productivas.
¿Por qué y qué reivindicar de la figura de Bolívar?
De Bolívar reivindicamos su
proyecto de liberación continental (independencia de España pero también
integración regional y unidad continental), la conjugación de la lucha nacional
y social (liberación de la esclavitud 50 años antes que EEUU y emancipación de
la servidumbre de los pueblos originarios), su antimperialismo (identifica estratégicamente
a EEUU como enemigo histórico de Nuestra América) y su doctrina político
militar revolucionaria del pueblo en armas, condición de su triunfo sobre el
colonialismo europeo luego de varias derrotas.
Bolívar constituye hoy un símbolo
de rebeldía continental, como el Che Guevara quien, dicho sea de paso, era un
convencido bolivariano (en su mochila guerrillera de Bolivia Guevara tenía
reproducido el poema de Neruda en homenaje a Bolívar donde éste declara “despierto cada 100 años cuando despierta el
pueblo”). Su visionario proyecto de Patria Grande, todavía inconcluso y
pendiente, se ha tornado más actual que nunca en tiempos de globalización. La
Patria Grande soñada por Bolívar (compartida por Miranda, San Martín, Mariano
Moreno, Artigas y tantos otros y otras) nace en sus escritos en la Carta
de Jamaica de 1815 y en el Congreso de Panamá de 1826 enfrentando la
doctrina Monroe de 1823 cuyo lema “América para los americanos”
condensa el proyecto geoestratégico del imperialismo norteamericano. No es
casual que los documentos de Santa Fe IV, elaborados por los estrategas político-militares
del Pentágono, identifiquen a Simón Bolívar (junto con la teología de la
liberación y Antonio Gramsci) como uno de los principales enemigos actuales
de Estados Unidos.
Barrio de Once, 30 de agosto de
2013
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