lunes, 12 de diciembre de 2022

Un futuro para la pesca artesanal

 


Víctor L. Bacchetta
12 diciembre 2022


Actores públicos y privados, productores, consumidores e investigadores delinean un futuro posible de sustentación económica, social, ambiental y cultural para la pesca artesanal en el país. .

Según un informe de la FAO, la pesca en pequeña escala representa por lo menos el 40% de las capturas pesqueras mundiales y brinda ocupación al 90% de las personas que trabajan en la pesca. Se estima que 45 millones de mujeres participan en la pesca en pequeña escala, en particular como medio de subsistencia, y que 492 millones de personas en total dependen al menos en parte de esta actividad para subsistir.

En Uruguay, la pesca artesanal es un subsector marginalizado a pesar de ocupar al 46% del total de pescadores existentes en el país, un total de 1.250 pescadores a tiempo completo o parcial y 3.750 trabajadores indirectos. Si bien la pesca artesanal representa una proporción muy menor en comparación con su contraparte industrial, este subsector da cuenta del 25% del consumo nacional de pescado.

En la segunda mitad del siglo pasado, la pesca artesanal era solo el 3% de la captura, pero hoy representa más del 20% del total de desembarques. Aproximadamente, el 56% de los pescadores artesanales del país se concentra en el área de influencia del Río de la Plata y la costa oceánica. Hay 59 puertos pesqueros principales donde unas 675 embarcaciones explotan unas 50 especies de peces y mariscos.

La situación de la pesca artesanal en Uruguay es preocupante por la escasa inversión en equipamiento, tecnología y embarcaciones, la precariedad laboral y dificultades en la renovación generacional de pescadores. La mayoría de los pescadores artesanales se encuentra en una situación marginalizada, lo que dificulta el acceso a créditos y préstamos y su participación activa en la definición de los recursos y políticas.

Históricamente, la pesca artesanal en Uruguay ha recibido muy poca atención, pero una ola creciente de pescadores y emprendedores están desafiando el statu quo. Por medio de alianzas con el sector gastronómico, con investigadores, actores oficiales e iniciativas de desarrollo local, se están gestando y afianzando iniciativas innovadoras y transformadoras que tendrían el potencial de cambiar aquella situación.


Como parte del ciclo temático sobre sistemas alimentarios y prácticas sostenibles del Instituto Sudamericano para Estudios sobre Resiliencia y Sostenibilidad (SARAS, por su sigla en inglés), un grupo transdisciplinario recolectó y compiló diversas iniciativas prometedoras con la idea de difundir los esfuerzos que se están realizando, promover sinergias e imaginar futuros plausibles y sostenibles para la pesca artesanal.

SARAS es un centro de investigación interdisciplinaria con el objetivo de generar conocimiento y capacidades sobre la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos. Constituido en 2011, es una iniciativa conjunta de la Universidad de Wageningen, de Países Bajos, Resilience Alliance, de Estados Unidos, la Universidad de la República, la Intendencia de Maldonado y el Ministerio de Educación y Cultura.

Lo innovador de las iniciativas recopiladas radica en promover nuevas maneras de actuar y percibir la actividad pesquera, nuevas formas de revalorizar la cultura de la pesca artesanal, nuevas maneras de vincular la pesca y la gastronomía, nuevas tecnologías para reducir el impacto ambiental, nuevas formas de asegurar la calidad de los alimentos y nuevos caminos de coproducción de conocimiento.

Mediante una colección de relatos de los referentes de las iniciativas, pescadores artesanales, chefs, emprendedores, investigadores y comensales, se organizó un Catálogo Transformador de la Pesca Artesanal (*) . La publicación permite conocer el quién, el cómo y el por qué de cada emprendimiento, poniendo el énfasis en los objetivos y en las estrategias que han implementado para su concreción.

Mediante una consulta a referentes del sector, las iniciativas seleccionadas en el proyecto cumplen alguno de los siguientes criterios: haber sido nominada por al menos un actor que considera que la misma tiene impactos positivos e innovadores para el futuro de la pesca artesanal; y haber estado registrada previamente en artículos de prensa, sitios web, artículos científicos u otros medios de comunicación.

Cada iniciativa persigue un conjunto de objetivos diferentes a saber: posicionamiento, alcanzar un lugar diferencial; coproducción de conocimientos y soluciones; valor cultural, uso ordenado y sostenible del territorio costero; valor agregado a un producto, proceso y/o actividad; desarrollo comunitario de los pescadores y sus comunidades; y equilibrio entre el uso de los recursos y la conservación de los ecosistemas.

Las iniciativas

COOPESCONAND es una cooperativa de pescadores artesanales del Río Negro, en el departamento de Flores, un grupo de familias que trabaja en la zona hace más de 30 años, que exploran con técnicos y especialistas en desarrollo rural y pesca la tecnologización de procesos y el fortalecimiento institucional, fomentando el consumo de pescado de agua dulce y poniendo en valor la pesca de río en Uruguay.

Abono de Mar es una empresa dedicada, entre otros a la producción de compost a partir de los residuos de la pesca artesanal. De esta manera, resolvió el problema de qué hacer con varias toneladas de residuos orgánicos provenientes de la faena o fileteado del pescado fresco en la localidad de La Paloma, en el departamento de Rocha, que es una ciudad balnearia además de importante puerto pesquero.

Utilizando sus vínculos con la academia y con el sector, Abono de Mar fue concebido e incubado a través de programas de apoyo técnico, financiero y de equipamiento de distintas agencias y organizaciones. No solo aborda el problema ambiental, de olor, lixiviados y contaminación, sino que conecta a distintos actores como el municipio, pescadores artesanales, productores agrícolas y vecinos, entre otros.


Jardín Primitivo es otro emprendimiento similar al anterior, dedicado al compostaje de los residuos de la pesca artesanal en Punta del Diablo, en el departamento de Rocha, mediante un enfoque de economía circular. En este mismo lugar funciona la Escuelita de Pesca Artesanal, orientada a revalorizar la pesca artesanal, mantener viva la tradición pesquera y proveer valor agregado a los productos locales.

El Grupo POPA por la Pesca Artesanal en Piriápolis surgió en 2011 para buscar soluciones a los problemas de la pesca artesanal en el municipio. Es un equipo de investigación-acción participativa que brinda un espacio para el aprendizaje mutuo entre pescadores, investigadores y otros actores. Desarrollaron unas trampas de pesca plegables que disminuyen la interferencia de los lobos marinos.

Almejas Palmares, una empresa de Palmares de La Coronilla, en Rocha, se dedica al procesamiento y la venta de almeja amarilla a restaurantes. La iniciativa transformó la comercialización de la almeja, que antes solo se usaba como carnada.

Aquí se Pesca, Aquí se Cocina es un festival gastronómico dirigido a revalorizar la cultura de la pesca artesanal, fomentar el consumo de productos de mar locales y, con lo recaudado, ayudar a equipar comedores escolares. Inaugurado en 2016, se realizó durante cuatro años el fin de semana del 12 de octubre, tres veces en el puerto de Punta del Este y una vez en la rambla de Punta Carretas, en Montevideo.

Pacto Oceánico del Este es un proyecto de la Corporación Gastronómica de Punta del Este con el fin de estrechar vínculos entre la pesca artesanal, los cocineros y los consumidores en el departamento. El objetivo es posicionar a Punta del Este como destino gastronómico y apoyar a 400 familias que dependen de la pesca artesanal. Se espera que la iniciativa también pueda replicarse en otros puertos del país.

Cocina de la Barra, en la Laguna de Rocha, es un emprendimiento gastronómico asociativo de mujeres pescadoras, orientado a proveer valor agregado a la pesca local y mantener la identidad cultural del lugar. Aunque son nueve mujeres que participan directamente, el emprendimiento alcanza a las familias de pescadores y a la comunidad de La Paloma al comprar la pesca local a mejores precios.

Armonía es una embarcación traída desde Maine, Estados Unidos, al Puerto de Punta del Este, pesca con jaulas para devolver al mar las especies no deseadas, buscando maximizar la eficiencia de los procesos y la calidad de los productos. La iniciativa debió sortear varios obstáculos, principalmente de orden burocrático, y actualmente provee de pesca local y fresca a varios restaurantes del balneario esteño.

Hermanos Kurta, en Playa Verde de Piriápolis, es una empresa que se dedica a la pesca de especies costeras locales maximizando la calidad de los productos, las técnicas de procesamiento y almacenamiento, con asesoramiento de la Facultad de Veterinaria y de la DINARA (Dirección Nacional de Recursos Acuáticos). La iniciativa provee de pesca local y fresca a varios restaurantes de Montevideo.

(*) Catálogo Transformador de la Pesca Artesanal. Gianelli, I., Trimble, M., Rosa, S., Beretta, N., Dias, A.C., Villasante, S. (2021). Ciclo: “Saberes sobre la mesa. Hacia sistemas y prácticas alimentarias sostenibles”. Instituto Sudamericano para Estudios sobre Resiliencia y Sostenibilidad (SARAS), Maldonado, Uruguay. DOI: 10.5281/zenodo.5751841

 

 

 

 

 

sábado, 10 de diciembre de 2022

Marset usó carta del gobierno

Narco estado uy
 
Consulado recomendó no darle el pasaporte hasta que saliera de la cárcel
 

 Una carta del departamento consular de la Embajada de Uruguay en Emiratos Árabes Unidos, que había sido solicitada por el abogado Alejandro Balbi, fue utilizada por la defensa del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset para pedir que fuera dejado en libertad en el juicio tras haber sido detenido por tener un pasaporte paraguayo falso.

La carta, escrita en inglés y fechada el 31 de octubre de 2021, señala que Marset tramitará un pasaporte uruguayo una vez que salga de prisión, aunque no saben si lo obtendrá porque es el Ministerio del Interior el que debe autorizarlo, y asegura que en caso que necesite retornar inmediatamente a Uruguay le proporcionarán un documento de viaje que lo habilite a volver por una sola vez.

Ese documento fue utilizado por la defensa de Marset para decir que no tenía necesidad de usar un pasaporte falso porque podía obtener el uruguayo de forma legal, y considerado por los jueces en la sentencia como una de las razones para declararlo inocente, ya que tampoco podían probar que supiera que el documento paraguayo que estaba usando era apócrifo.

“El tribunal deduce la veracidad de las declaraciones del acusado en las investigaciones, especialmente por la carencia en los informes de existir ningún motivo para que el acusado utilizara un pasaporte falsificado. Esto también fue entendido por el tribunal de lo que surge de la Nota Verbal de la Embajada de Uruguay- adjuntada con los documentos de defensa y dirigida al Departamento Judicial de Abu Dhabi-, en la cual se indicó que el acusado es de nacionalidad uruguaya coincidiendo su nombre con el que luce en el pasaporte incautado y que la Embajada está dispuesta a emitirle un pasaporte ordinario o documento de viaje para poder regresar a su país de origen”, dice la sentencia a la que accedió El Observador y que forma parte del voluminoso expediente que recientemente la Justicia entregó a los legisladores del Frente Amplio, luego de que Cancillería les rechazara una solicitud de acceso a la información pública.

El envío de esa carta a la justicia emiratí fue un pedido realizado por Balbi y la familia de Marset al consulado el 20 de octubre, según consta en las comunicaciones. “Solicitan con urgencia una nota de parte de esta sección consular en la que se asegure que el Sr. Marset podrá acceder a un pasaporte uruguayo luego de ser liberado. Argumentan que dicha nota es vital para el proceso ya que de esta forma la justicia emiratí se asegura que el ciudadano uruguayo tenga un documento válido de identidad y puedan tomarse las medidas que se entiendan pertinentes por la justicia”, dice un correo enviado por el consulado en el que consta también que se piden “instrucciones” acerca de cómo actuar.

La respuesta desde Montevideo llega el 28 de octubre a través del Departamento de Documentación de Viaje, que depende de la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación. Allí le señalan lo que luego ponen en la carta: que puede pedir el pasaporte pero no pueden asegurar si se lo darán aunque de todos modos está en condiciones de recibir el documento único para venir a Uruguay.


Pasaporte en prisión
El juicio en el que Marset fue absuelto terminó el 28 de diciembre de 2021, y el narcotraficante salió en libertad poco después.
Por esas fechas, ya tenía consigo el pasaporte uruguayo, ya que el documento había sido impreso en Montevideo el 25 de noviembre de ese año, levantado por el abogado Carlos Balbi –hermano de Alejandro– días después con un poder que Marset había firmado en la cárcel, y entregado a un familiar del narcotraficante que había venido especialmente a Uruguay para retirarlo.
“Es por ese motivo, que de manera excepcional, si el señor Marset lo autoriza se le entregará en este departamento su pasaporte a sus representantes legales”, señala un mail previo del Departamento de Documentación de Viaje para la embajada en EAU.

Sin dar explicaciones, en enero de 2022, Interpol de Uruguay envió un correo a la embajada diciendo que era “de interés” la situación de Marset, por lo que querían saber si seguía en prisión.
La consulta motivó que en la embajada se comunicaran con su abogado emiratí, quien les contó que había sido absuelto pero que recobraría la libertad a finales del mes.
Las razones por las que le dieron el pasaporte antes que saliera de la cárcel no quedan claras en todo el expediente.
Los documentos muestran que el consulado advirtió “salvo opinión en contrario de la superioridad” que como tenía un proceso judicial en curso por usar un pasaporte falso era “prudente” aguardar a que finalizara esa instancia para oportunamente tramitar el documento de viaje, aunque no fue tomado en cuenta.
El expediente también permite determinar que Balbi hizo gestiones para que se lo entregaran de forma urgente porque no tenía antecedentes, y por lo tanto no había “argumento jurídico para negárselo”, como dijo en uno de los mails.
“No existe impedimento legal alguno, en base a lo que surge de estas actuaciones que inhiban al consulado, previos los trámites de rigor, a expedirle el pasaporte correspondiente al señor Marset quien independientemente de su litigio actual en EUA, tiene el derecho de obtener dicho documento personal, del cual será portador una vez que recupere su libertad ambulatoria cuando la Justicia local lo determine”, señaló Balbi en un correo al consulado el 15 de noviembre.
Tal como informó El Observador en agosto, los documentos muestran que el consulado en EAU solicitó instrucciones y advirtió el riesgo de entregar el documento debido a la causa judicial.
El canciller Francisco Bustillo dijo en agosto de este año, durante una interpelación, que el pasaporte no tuvo ninguna incidencia en su liberación.
Y reseñó una serie de hechos que, a su juicio, descartan un vínculo entre el pasaporte y la liberación. “El pasaporte lo recibió el representante de Marset el 30 de noviembre. Marset, suponemos porque no lo sabemos, pocos días después. Dicen que habría quedado liberado en enero. Entonces, ¿cuál es la relación de uno con el otro?”, aseguró.

Marset fue detenido el 10 de setiembre de 2021 cuando intentaba viajar desde Dubái a Turquía. Había llegado junto a su esposa, sus hijos y su hermano en abril de ese año huyendo de Paraguay, donde presumía que iba a ser investigado por diversos delitos de narcotráfico.


Opción para salir de prisión
Según consta en interceptaciones telefónicas realizadas por la policía paraguaya, la opción de obtener el pasaporte uruguayo siempre la manejó como una carta para obtener la libertad.
En un diálogo con su socio Miguel Ángel Insfran (alias Tío Rico), Marset le dijo que la estrategia era argumentar que fue víctima de una “estafa” y que el “gestor” que le tramitó el pasaporte, que correspondía a otra persona, le había mentido.
Quien tramitó ese documento fue el empresario Mauricio Shwartzman, que fue asesinado por sicarios el 12 de setiembre de 2021, dos días después de la detención de Marset.
Una de las ideas que manejaron fue que la diplomacia paraguaya intercediera ante las autoridades judiciales emiratíes para decir que el pasaporte era “original” o bien que había sido emitido en Paraguay y que la responsabilidad era del gestor o de Migraciones.

“Vamos a ver si diplomáticamente él (por el embajador de Paraguay ante Qatar, Miguel Ángel Barchini) puede pedir al fiscal a ver qué dice, no está mal ir a hablar”, le dijo Insfran en un momento de esa charla. Marset respondió: “Si él dice eso y dice que me quiere ayudar diciendo eso, él ya me puede dar un permiso para circular para poder tramitar el otro pasaporte, el de Uruguay”. Siete días antes, en una conversación con José Estigarribia en la que barajaban opciones para liberarlo, Marset había dicho que lo único que importaba era que consiguieran “la solución antes de que salga la deportación”.
La deportación sería a Francia (su último destino), Paraguay (su país de partida) o Uruguay (su país de origen). Pero Marset siempre dejó claro que no quería retornar a Uruguay. Así lo dijo el 29 de setiembre, también en conversación con Estigarribia. En ese caso, Marset dijo inicialmente que pretendía volver a Bolivia o Paraguay, aunque luego descartó este último destino cuando supo que estaba siendo investigado.
Una de las razones por las que Marset nunca quiso volver a Uruguay, es porque tenía conocimiento de que había una “averiguación de paradero” en curso, y que meses antes le habían negado un pasaporte que pidió a través del consulado de Uruguay en Bolivia.


"En la policía, que le dieron el pasaporte, señalan sorpresa por la velocidad con la que salió este trámite" de la Cancillería uruguaya.


En el mismo momento en el que el gobierno uruguayo le otorgó al narcotraficante Sebastián Marset el pasaporte que usó para salir de Dubái, en donde estaba encarcelado por ingresar con un documento paraguayo falso, el uruguayo accedió a información privilegiada a través de conversaciones telefónicas –que estaban interceptadas– en las que fue advertido sobre su imposibilidad de volver a Paraguay porque estaba siendo investigado.

Las comunicaciones, que se reproducen en una investigación reservada de más de 500 páginas realizada durante más de tres años por la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay a la que accedió El Observador, dan cuenta del nivel de influencia y acceso que había conseguido Marset en las altas esferas de la política paraguaya. En un llamado incluso su interlocutor le mencionó la posibilidad de viajar a Uruguay porque allí supuestamente no estaba siendo investigado, aunque no estaba completamente seguro de ello.

De hecho, el narco de 31 años había estado bajo la mira de la Brigada Antidrogas desde hacía años. En 2021, la Dirección General de Represión contra el Tráfico Ilícito de Drogas había enviado a la policía paraguaya un informe en el que se señalaba que desde el 13 de marzo de 2020 regía una requisitoria a nivel nacional para Marset que se había generado a partir de la ampliación de una investigación por tráfico de drogas. Sin embargo, la requisitoria fue dejada sin efecto el 16 de octubre de 2020 por resolución del juzgado penal especializado en Crimen Organizado de 1º Turno que encabeza Adriana Chamsarian.

De manera que pocos meses antes de octubre de 2021, la fecha en que el Ministerio del Interior y el Ministerio de Relaciones Exteriores tramitaron el documento de viaje de Marset, la policía uruguaya había colaborado con información con sus colegas paraguayos con dos datos relevantes: la solicitud de requisitoria descartada por Chamsarian y las sospechas de que Marset había estado detrás de un cargamento de 600 kilos de cocaína que había sido incautado en marzo de 2021. 

Más aún, según confirmó El Observador con fuentes policiales, para el momento en que recibió el pasaporte, el Ministerio del Interior estaba cooperando desde hacía dos meses a través de la DEA con la Secretaría Antidrogas de Paraguay en la investigación que tenía a Marset como el cabecilla de una organización criminal trasnacional y cuyo resultado derivó en “A Ultranza Py”, la mayor operación contra el tráfico de drogas y lavado de activos de la historia de Paraguay. 

El pasaporte uruguayo: un plan expeditivo de salida 

El 30 de setiembre de 2021 sonó el teléfono celular de Miguel Ángel Insfran Galeano alias Tío Rico, líder de un clan familiar. A más de 13 mil kilómetros estaba su socio. “¿Qué tal mi brother?”, lo saludó Marset desde una prisión en Dubái, según la transcripción textual que figura en el informe de inteligencia paraguayo.

La conversación con Tío Rico y en las varias llamadas que tuvo en esos días con José Estigarribia, que actuaba como testaferro y administrador, Marset señaló su desesperación por resolver su situación antes de ser deportado, una medida que quería evitar a toda costa y que sucedería el 10 de diciembre, cuando se cumplieran los tres meses de su detención.

Su estrategia era argumentar ante la justicia de Emiratos Árabes Unidos (EAU) que había sido víctima de una “estafa” y que el “gestor” que le había tramitado el pasaporte paraguayo, que correspondía a otra persona, le había mentido. Quien tramitó ese documento fue el empresario Mauricio Shwartzman, que fue asesinado por sicarios el 12 de setiembre de 2021, dos días después de la detención de Marset. 

Para ello había recurrido a toda la institucionalidad paraguaya empezando por el embajador ante EAU, Ángel Barchini. El plan de Tío Rico y Marset era que el diplomático paraguayo intercediera ante las autoridades judiciales emiratíes para decir que el pasaporte era “original” o bien que había sido emitido en Paraguay y que la responsabilidad era del gestor o de Migraciones. “Vamos a ver si diplomáticamente él puede pedir al fiscal a ver qué dice, no está mal ir a hablar”, le dijo Insfran en un momento de esa charla. Marset respondió: “Si él dice eso y dice que me quiere ayudar diciendo eso, él ya me puede dar un permiso para circular para poder tramitar el otro pasaporte, el de Uruguay”. 

Obtener el documento uruguayo era la vía de salida más rápida y fácil para Marset. Así se lo había dicho su abogado emiratí. Y por eso el narco y su esposa uruguaya, Giannina García Troche, se pusieron en contacto con el abogado Alejandro Balbi en setiembre a los efectos de que iniciara el trámite. 

Balbi hizo las averiguaciones en el Ministerio del Interior en donde le dijeron que Marset no tenía causas penales abiertas desde noviembre de 2020 ni estaba requerido, por lo que legalmente estaba habilitado a recibir el documento según la normativa vigente. Lo que ignoraban quienes hicieron esa búsqueda es que en la Brigada Antidrogas ya cooperaba de forma reservada en una investigación internacional que tenía al uruguayo como uno de los centros de atención.

La Policía Científica expidió el certificado de buena conducta y a través de la cancillería le solicitaron a la cónsul en EAU, Fiorella Prado, que fuera a tomarle las huellas dactilares y la foto correspondiente. Los insumos viajaron a Montevideo y el pasaporte se imprimió el 25 de noviembre.

El trámite usual es que el documento viajara a través de valija diplomática pero en cancillería le informaron a Balbi que eso ocurriría al mes siguiente, lo cual atentaba contra los tiempos que manejaba Marset. Esperar a la valija significaba ser deportado de EAU a Francia (su último destino), Paraguay (su destino de origen) o Uruguay (su país natal) y no poder volver a ingresar en el estado árabe por un año. De manera que el narco firmó una autorización que habilitaba a que otra persona levantara su pasaporte por la cancillería. Un integrante del estudio de abogados de Balbi lo hizo y se lo entregó a un familiar de Marset, quien había viajado especialmente desde Dubái para retirar la libreta azul.

En la policía, que le dieron el pasaporte, señalan sorpresa por la velocidad con la que salió este trámite.

La forma en que obtuvo el pasaporte fue reconstruida por El Observador a partir de las interceptaciones telefónicas y la consulta a fuentes policiales, de la cancillería y del estudio jurídico que intervino.

Tras el caso, el gobierno prepara un nuevo decreto, que impedirá otorgar el pasaporte a quienes estén detenidos en el extranjero. A su vez, impondrá una serie de obligaciones que formaban parte de un decreto de 1993 y que fueron derogados por un decreto del gobierno de José Mujica en 2014.

“El decreto permitió que, actuando conforme al marco legal, el ciudadano uruguayo Marset adquiriera la libertad", afirmó este viernes en rueda de prensa el canciller Francisco Bustillo.

Hablar con “Marito o Cartes”

Marset había sido detenido en Dubái el 10 de setiembre de 2021. Su plan era viajar a Grecia pero no lo dejaron por “no tener residencia”, según le contó a José Estigarribia tres días después de su detención. En los mostradores de Emirates discutió con el personal de la compañía en el momento que revisaban su pasaporte y eso los hizo sospechar, según dijo, por lo que mandaron a analizar los documentos.

En su desesperada búsqueda por encontrar una solución, Marset acudió a su socio Insfran y a su testaferro Estigarribia para que movieran sus contactos de peso en Asunción. En una llamada, el narco uruguayo le dijo a Estigarribia que si era necesario hablar con “Marito o con Cartes” que lo hiciera porque “después sin problema va a poder pagar el favor”. Marito es el apodo del presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, y en la comunicación no queda claro si se refiere al expresidente Horacio Cartes o a su tío, Juan Domingo Viveros Cartes, a quien conoce porque en 2013 fueron procesados tras intentar realizar una operación de narcotráfico conjunta en Uruguay. 

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Marset también pedía que le consiguieran el mejor abogado. El 19 de setiembre, Estigarribia le informó a Marset que el abogado con el que había hablado era Jorge Kronawetter, extitular de la Dirección General de Migraciones en Paraguay. En la conversación del 30 de setiembre con Tío Rico, este también le dijo que había activado un contacto que había estado “mucho tiempo” en la Dirección de Migraciones de Paraguay que los podría ayudar.

Kronawetter, quien se jactaba de tener contactos en el Ministerio del Interior, propuso mandar una nota a esa institución diciendo que Marset había sido víctima de uno de los “grupos extorsivos de pasaportes que hay en Paraguay”. 

Pero lo más relevante que Kronawetter le dijo a Estigarribia es que lo conocía bien a Marset porque él mismo lo había investigado en el pasado y que sabía que tenía relación con un una carga de drogas que había sido decomisada hacía poco. La información que el exfuncionario manejaba era de mucha valía para Marset, a juicio de Esitgarribia, por lo que le solicitó que fuera su abogado. Kronawetter dijo que estaba dispuesto y que incluso podría brindarles “informaciones clasificadas” que tenía “a mano”, aunque advirtió que hacer esa jugada ahora tenía sus riesgos porque Marset estaba bajo la lupa. Sin embargo, el joven uruguayo pidió que se activara el plan. 

Marset y Estigarribia volvieron a hablar el 23 de setiembre. En esa ocasión, el testaferro le comunicó que Kronawetter recomendaba que no era momento de hacer algo porque Marset estaba siendo investigado por el Ministerio del Interior. El narco insistió en que quería una solución antes que saliera la deportación y pidió que hablara con alguien “con mucho poder”. Estigarribia le dijo que se había comunicado con un allegado del vicepresidente Velázquez -quien renunció este viernes en medio de acusaciones de corrupción- y que el dos del gobierno había comentado que en ese momento nadie podría ayudarlo. 

Seis días después, Estigarribia volvió a reportarle a Marset una conversación con Kronawetter en la que el abogado le informaba que el Comando Tripartito lo estaba investigando, que le aconsejaba que regresara a Uruguay y no a Paraguay, y repitió que podría “proporcionarle información” ya que era un asesor del Estado y trabajaba con varias personas.

La información de Kronawetter era buena: el 23 de febrero de 2022 la fiscalía paraguaya libró una orden de detención para Marset en el marco del operativo “A Ultranza Py”. Para ese entonces Marset ya había salido de prisión usando un pasaporte uruguayo.

En la actualidad el narco tiene una orden de detención internacional y se desconoce su paradero. 

 

 

 

 

 

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Los WhatsAap de Astesiano

 

La caja de Pandora encerraba todos los males

 

 

Los chats del exjefe de la seguridad presidencial: en la carpeta investigativa encontraron1.300 diálogos por WhatsApp con ministros, dirigentes políticos, diplomáticos, jefes de Policía y empresarios.

Por Lucas Silva

Tres semanas antes de su detención, Astesiano chatea con un empresario agropecuario argentino que le comparte varios números telefónicos. Unas horas después, Astesiano le reenvía este mensaje que recibió un minuto antes en otro de los chats.

Astesiano y funcionarios de su equipo distribuían “comisiones” que le querían cobrar a empresarios españoles que visitaron la Torre Ejecutiva en mayo
Astesiano ofrecía contactos en Inteligencia, drones, intervención de celulares con El Guardián y vehículos oficiales. En esta nota están los chats con un empresario agropecuario argentino que contrató sus "servicios"

Tres semanas antes de su detención, Astesiano coordinaba operativos de vigilancia y seguimiento a camioneros que transportaban soja y trigo en Río Negro, Soriano y Colonia. Lo hacía a pedido de un empresario agropecuario argentino y ofreciendo servicios del Estado.
“Dale, movete que hay mucha guita”: el pedido de un enviado de Marcelo Balcedo que quería tener una reunión con Lacalle Pou en Maldonado.

Astesiano coordinó una reunión entre Lacalle Pou y el número tres del gobierno de Emiratos Árabes. Le escribieron desde la embajada emiratí por la falta de respuesta en Cancillería y le pidieron algún "contacto cercano" a Beatriz Argimón.

El 26 de agosto contactaron a Astesiano desde la embajada de EU en Buenos Aires para coordinar una reunión con Lacalle Pou por falta de respuesta en Cancillería. No lo dice Astesiano, lo dice el funcionario emiratí
Empresa de “seguridad e investigación” con sede en Miami le encomendó a Astesiano la elaboración de “fichas” con “información personal” sobre dos senadores del FA


El CEO de Binance, uno de los sitios más grandes de compraventa de criptomonedas, compartió esta foto con Lacalle Pou el 24 de marzo. Cuatro días antes, Astesiano le había entregado todos los detalles de esa reunión a una empresa de exmilitares uruguayos que opera desde Miami.

“No tengo idea!!! el primer engañado soy Yo!!!” Dijo el presidente de la República Lacalle Pou sobre el caso Astesiano y negó que haya recibido información de Layera










Nunca lo sabremos?



>>> Ir hasta el hueso

'Hay que ir hasta el hueso' dijo el presidente Luis Lacalle Pou
 sobre el caso Astesiano

 



La fiscal Gabriela Fossati aceptó "requisito" de no acceder a chats de Lacalle con Astesiano

  Indicaron "desde Presidencia (para una entrega voluntaria del celular) es que no estuvieran los mensajes del presidente con Astesiano y teniendo en cuenta su investidura me pareció totalmente razonable"

La Fiscalía de Flagrancia que investiga el caso de los pasaportes adulterados no tiene en su poder los chats entre el excustodio presidencial, Alejandro Astesiano, y el presidente, Luis Lacalle Pou. Según dijo la fiscal Gabriela Fossati, ella los excluyó de la investigación a partir de un "requisito desde Presidencia" para la entrega voluntaria del celular.

Desde Presidencia dijeron  que no hubo ningún requerimiento para entregar el teléfono de Astesiano y que el excustodio lo entregó voluntariamente la noche del 26 de setiembre, cuando fue detenido en la Residencia de Suárez.

Consultada sobre esta versión, Fossati dijo : "El requisito que me indicaron desde Presidencia para hacer una entrega voluntaria es que no estuvieran los mensajes del presidente con Astesiano y teniendo en cuenta su investidura, y que era una entrega voluntaria, me pareció sumamente razonable".


"La entrega del celular fue voluntaria del presidente. Yo no tenía ningún elemento para pedir la incautación en ese momento. En definitiva, el requisito que me indicaron para hacer una entrega voluntaria es que no estuvieran los mensajes del presidente con Astesiano y, teniendo en cuenta su investidura, y que era una entrega voluntaria, me pareció sumamente razonable".


En un escrito que la fiscal dirigió a Policía Científica, con fecha del 3 de octubre, pidió que se utilizaran todas las herramientas que estén a su alcance para recuperar todos los mensajes, audios y videos borrados "con excepción de los mensajes, audios y videos que pueda haber intercambiado con el sr presidente de la República".


En ese sentido, la fiscal agregó: "Entendí que podía haber información de los movimientos y hábitos de su familia. Las condiciones de trabajo de la fiscalía no pueden garantizar que eso se mantuviera en reserva. Me parece sumamente razonable y me sigue pareciendo sumamente razonable".

La fiscalía tiene dos formas de acceder al celular de un detenido. La primera es si su dueño lo autoriza. La segunda es a través de una orden judicial. Esta posibilidad significa que la fiscalía le solicita a un juez competente, en forma fundamentada, por qué es crucial hacerse del teléfono en cuestión. Luego de eso, si el juez hace lugar, la policía puede incautarlo.


En este caso, Presidencia es dueña del celular y por eso requirió excluir los intercambios para la entrega en ese momento, según expresó la fiscal. De otra forma, Fossati debería haber pedido al juez la autorización correspondiente, lo que hubiera demorado unos días. Para ella era fundamental acceder cuanto antes al teléfono para iniciar la indagatoria.

En ese momento investigaba únicamente la adulteración de pasaportes uruguayos para ciudadanos rusos y no había mayores indicios de otras líneas de corrupción pública que luego se fueron conociendo a raíz del avance de la investigación.


Aunque no formó parte del intercambio, el fiscal de Corte, Juan Gómez, respaldó la actuación de Fossati, dijeron fuentes de Fiscalía de Corte.

Esta semana, Fossati continuará tomando declaraciones a varios jerarcas policiales. Este miércoles comparecieron, en calidad de testigos, el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado, y el prosecretario Rodrigo Ferrés.






miércoles, 23 de noviembre de 2022

¿Y si hablamos de revolución?




 Jorge Ramada
Periódico Claridad

 
“Hay que dar vuelta el viento como la taba,
el que no cambia todo, no cambia nada”
(Armando Tejada Gómez – Triunfo agrario)

 
Al parecer, los nuevos programas de estudio de historia propuestos por las autoridades de la educación, eliminan la referencia a las revoluciones ¡¡incluida la neolítica!! Si bien esto es entendible desde la mentalidad ultra conservadora que profesan los nuevos “reformadores” de la enseñanza, no es menos cierto –y preocupante– que en filas progresistas hablar de revolución parece estar olvidado.
Creo que es necesario ponerse a hablar de revolución, no para regodearse con una palabra, sino para reflexionar acerca de su significado, sus objetivos, sus métodos y sus implicancias. ¿Para qué nos embarcamos en experiencias revolucionarias? ¿Es posible hablar de revolución en el mundo de hoy?
Por supuesto que hablamos de revolución política, aquella que consiste en despojar violentamente del poder a los que lo tienen y ejercen. El hecho de que sea violenta no tendría que significar necesariamente feroz o sangrienta, pero lo que ha quedado claro a lo largo de la historia es que los dueños del poder no lo entregan pacíficamente.
Pero también hablamos de revolución anticapitalista, es decir, superadora del actual orden social basado en la explotación del trabajo por parte del capital. Seguimos pensando en transitar hacia una sociedad sin explotados ni explotadores, por no ponerle una etiqueta que bien podría ser socialista o comunista.
No se trata de embarcarse en una experiencia revolucionaria por mera rebeldía, aunque la rebeldía sea necesaria, al menos en el sentido en que la expresaba el Che: “ser capaces de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo”. La mera rebeldía, apoyada solo en la indignación subjetiva, pero sin la comprensión de las causas objetivas, materiales, de las injusticias, suele llevar al desencanto ante el fracaso o ante una evolución de los hechos diferente a la imaginada (tenemos varios ejemplos de personajes que hoy reniegan de procesos revolucionarios, porque no se ajustan a la idea que ellos habían forjado en su cabeza).
Tampoco se trata de tomar el poder por el gusto del poder en sí mismo (aunque también hay ejemplos en este sentido), sino para llevar adelante los cambios que conduzcan a una sociedad más justa e igualitaria, donde los derechos básicos a la vida, al abrigo, a la salud, a la educación, estén asegurados para todos los habitantes. Y para eso es imprescindible expropiar a los expropiadores, es decir apoderarse de la riqueza que los grandes capitalistas han acumulado en base al sudor y sangre de los explotados.
Pero el poder no es solo la riqueza, la dominación económica. Es también la dominación política, apoyada en el poder militar; y la dominación ideológica, apoyada en el control de los medios que buscan convencer, especialmente a los explotados, que el “orden actual de las cosas” es el mejor para todos.
Rodrigo Arocena, en un profundo trabajo llamado “Conocimiento y poder en el desarrollo”, basándose en la obra de Michael Mann, define la noción de poder “como la capacidad de perseguir y alcanzar ciertos fines mediante el control del entorno natural y social” y afirma que: “las fuentes de poder social, que fundamentalmente determinan las estructuras de las sociedades, son las relaciones económicas, políticas, militares e ideológicas”.
Es decir que para pensar en revolución hay que considerar varios campos: el político, el social, el económico, el cultural; y –habría que agregar hoy– el ambiental, porque el “control del entorno natural”, en una perspectiva revolucionaria debe ser radicalmente diferente al de hoy, basado en la explotación acelerada de recursos para asegurar y aumentar las ganancias del capital, sin que importe el futuro del planeta.
 
En los '60, especialmente en América Latina a partir del ejemplo de Cuba, revolución era sinónimo de lucha armada, de generar condiciones para derrotar militarmente a las clases dominantes. Hoy la revolución armada, la creación de un ejército popular, no está en el orden del día. Pero la estrategia imperialista, tanto de apoyo a gobiernos afines como de desestabilización de gobiernos que no lo son, se sigue apoyando en instituciones armadas, ya sea los ejércitos entrenados por el Imperio, o las bandas paramilitares, no descartando intervenciones militares, como plantean hoy en Haití, frente a una insurrección popular que se da en el marco de una situación social insostenible.
¿A qué vienen todas estas consideraciones? A tratar de pensar, reflexionar, sobre la revolución en el Uruguay de hoy. Porque las experiencias de gobiernos progresistas que tuvimos en los 15 años previos al salvaje revanchismo del gobierno de hoy, sin desconocer que facilitaron importantes mejoras para los sectores populares, no atacaron las bases del poder del capital.
Es imprescindible resistir las políticas reaccionarias del gobierno que apuntan sin dudas a fortalecer la dominación del capital en todos los terrenos. La resistencia de hoy va generando mayor comprensión de los problemas y mayor organización en los sectores más golpeados. Pero eso no debería apuntar tan solo a conseguir una alternancia de gobierno.
Hay que escuchar a los de abajo y comprometerse con sus luchas, hay que recoger sus propuestas de soluciones a los problemas concretos que tienen hoy: la alimentación de calidad, la vivienda digna, la producción sostenible en el campo, entre otras. Pero además hay que generar propuestas que golpeen las bases del poder. No se puede sostener un ejército parásito en el que medran los que siguen añorando la dictadura y desprestigiando las instituciones democráticas (aunque éstas a menudo no hagan mucho por defender su prestigio). No se puede seguir dejando intocado el poder de los medios de comunicación.
Junto a estas medidas políticas, debe haber medidas económicas en el mismo sentido, porque tampoco se puede seguir sin afectar las millonarias ganancias de grandes terratenientes y empresas multinacionales. Estas medidas seguramente van en contradicción con las teorías económicas que han sustentado a los progresistas, teorías que no cuestionan las bases del capitalismo, porque aún hay quienes creen que con el apoyo a los grandes inversores se puede generar crecimiento y desarrollo, con el consiguiente derrame (en los hechos se genera crecimiento y desarrollo...de los grandes capitalistas y se genera un derrame...hacia arriba). Es imprescindible volver a analizar la economía desde el marxismo, que es la única teoría que nació para redimir a los trabajadores y no para profundizar el capitalismo.
Es claro que para todo eso hay que conseguir los apoyos suficientes y tener respaldos que permitan soportar las embestidas de los afectados, apoyos y respaldos que se tienen que ir generando desde ahora. Los cambios deberían ser bruscos, drásticos (otra posible acepción de violencia), porque un excesivo gradualismo permite el reacomodo de los afectados. Y no es cuestión de papeles o declaraciones, sino de hechos, aunque los papeles, las definiciones y los programas son imprescindibles para fundamentar los hechos.
Esto es una confrontación abierta con las clases dominantes; y las confrontaciones abiertas traen turbulencias. En contrapartida, la conciliación de clases puede asegurar una cierta paz, una estabilidad –muy cara a los sectores medios de la sociedad–, pero no va a dar solución a los problemas de fondo de los explotados y marginados.
 
A modo de colofón.
Pensando en revolución, quisiera traer una cita De Luis Emilio Aybar, publicada en la página cubana La Tizza, escrita con motivo de las protestas surgidas en Cuba, pero que también podría servir para iluminar ciertas prácticas políticas nuestras:
“En conclusión, lo sucedido este 11 de julio también se explica porque los comunistas y revolucionarios no combatimos con suficiente fuerza y eficacia las prácticas nocivas del Estado, defendimos la unidad de una manera que en realidad la perjudica, nos conformamos con plantear cosas en el lugar correcto aunque la solución no llegara, acompañamos acríticamente a los líderes en lugar de rectificar el camino y nos dejamos disciplinar cuando lo que tocaba era pensar y actuar con cabeza propia”...”Dentro de la misma institucionalidad ha de forcejear la creatividad con la inercia, el compromiso con la insensibilidad, la igualdad con el privilegio, la emancipación con la dominación y triunfar para que la órbita de la Revolución sea cada vez mayor en esta isla”...”La forma fidelista de hacer las cosas no es evitar la contradicción, sino asumirla y liderarla”.
Llama a recordar que lo permanente es la contradicción y que el apego a formas rígidas termina siendo un freno a la profundización de la revolución. La práctica surgida de la URSS ha sido que la organización política (el partido) sea soporte del Estado y no la vanguardia de las reivindicaciones populares. ¿Es muy absurdo pensar que una organización política con un horizonte revolucionario debe ponerse al frente de las protestas como aguijón frente a las posturas inmovilistas?