Fierros calientes de los que se prende Mujica
Las desmemorias del Frente: cuando López Mena en lugar de socio era un corrupto
En 2003 el entonces senador del MPP, Eleuterio Fernández Huidobro
acusó al empresario argentino de haber apoyado la campaña de Jorge
Batlle
En 2003 en pleno gobierno de Jorge Batlle, el entonces senador del
Movimiento de Participación Popular (MPP) ahora del CAP – L, Eleuterio
Fernández Huidobro acusó al empresario argentino Juan Carlos López Mena
de evasor fiscal. Por aquel entonces el Frente Amplio consideraba al
empresario un enemigo, amigo de la derecha. En estos días el mismo
gobierno se encuentra sumido en un escándalo por el caso Pluna donde
buscó que López Mena fuera su socio para sacarle las castañas del fuego.
En
el programa Hoy por hoy de Sonia Breccia, Fernández Huidobró mostró un
expediente con una “parte de la contabilidad en negro de la empresa
Buquebus” y aseguró que demandaría al entonces ministro de Transporte,
Lucio Cáceres, informó en aquel momento el diario La República.
Entre
los documentos el ahora ministro de Defensa mostró también una
“colaboración con Jorge Batlle, autorizada por el señor Juan Carlos
López Mena, en dos mil dólares antes del plebiscito del año 1992” y otro
aporte de la empresa por “unos 15 millones de pesos para la campaña
electoral de 1989” del entonces presidente.
A su vez, Fernández
Huidobro expresó que la contabilidad de Buquebus “era llevada en papeles
de cuaderno y fue escondida para que no la viera ni la DGI, ni el BPS,
ni ningún otro organismo de contralor” con el objetivo de “defraudar en
muchas centenas de miles de dólares al Estado”.
El entonces
legislador catalogó a Cáceres de “escudero de Batlle” y aseguró tener
pruebas de presuntas irregularidades a su cargo. Insistió también en que
la subasta del Aeropuerto Internacional de Carrasco, que se había
realizado ese año, había estado rodeada de “muchas cosas turbias” y que
la terminal aérea había sido vendida a unos “amigos” del presidente “de
desastrosa gestión en Argentina”. Hablaba del grupo liderado por el
empresario Eduardo Eurnekian.
Lopez Mena es honesto
Así contestó Mujica cuando un periodista le preguntó por qué pagó el aval el empresario argentino. López Mena se comprometió a pagar US$ 13,6 millones en cuatro años.
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El monopólico López Mena en un escándalo que complica a los de Mujica
El pampeano Juan Carlos López Mena es un empresario argentino nacionalizado uruguayo. Es fundador y presidente de Buquebus, la principal empresa de transporte fluvial de pasajeros entre la Argentina y Uruguay, y también tiene relación con las demás que cruzan el Río de la Plata. López Mena ha mantenido vínculos privilegiados con sucesivos gobiernos uruguayos. Ahora parece que tiene problemas.
El presidente mas pobre y los mas ricos
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).
El técnico en Praderas y Pasturas, Juan Carlos López Mena, es el dueño
de Buquebus, la principal empresa de transporte fluvial de pasajeros
entre Argentina y Uruguay, y de la aerolínea BQB.
Si bien él inició su actividad empresarial en el rubro textil
(confección de camisas para sastrerías), su afición por la navegación a
vela -que le llevó a realizar frecuentes travesías en el Río de la
Plata- le llevó a la idea de fundar una empresa naviera que uniera las
costas argentinas con las uruguayas, para sustituir el monopolio de la
época llamado Ferrylíneas... por el propio.
Hombre prolífico, se casó 3 veces, y es padre de 11 hijos (9
uruguayos, 2 argentinos), pero siempre logró una exposición mediática
discreta. Hasta este presente tan convulsionado que vive en Uruguay.
Todo comenzó con el cierre de la aerolínea Pluna, que López Mena
quería quedársela o, de lo contrario, algunas de sus rutas. Luego
apareció una empresa española Cosmo que se iba a quedar con los aviones
de Pluna. ¿Qué relación había entre López Mena y Cosmos?
El acuerdo entre el gobierno de José Mujica y López Mena para que
éste se hiciera cargo del pago del aval levantó sospechas tanto en la
Justicia como en la oposición, que insisten en saber si el propietario
de Buquebus estuvo atrás del negocio desde el principio y su intención
era quedarse con los aviones que aparentemente adquiriera su empleado
Hernán Antonio Clavo Sánchez en la subasta.
El presidente del estatal Banco República (Brou), Fernando Calloia,
señaló a Radio Sarandí, de Montevideo, que el motivo por el cual López
Mena pagó al banco los US$ 13,6 millones correspondiente a la garantía
del aval por el cual Cosmo pudo presentarse a la subasta de los aviones
de Pluna es “razonablemente fácil darse cuenta”.
Para ello afirmó hay que “revisar todos los artículos de prensa que se publicaron desde el 1º de octubre hasta hoy en todos los aspectos”.
No obstante, negó estar al tanto de cualquier tipo de negociación. “No sé por qué López Mena puso la plata. ¿Por qué lo tengo que saber yo?”, manifestó el funcionario.
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, negó estar al tanto de
ello. Pero el hecho de que López Mena haya acordado con el gobierno
pagar la garantía del aval de US$ 13,6 millones que el Banco República
(BROU) le cedió a Cosmo para presentarse a la subasta de los siete
aviones de la exPluna fortalece la tesis de que el empresario estuvo,
desde antes del remate, detrás del negocio,.
López Mena involucra a Mujica ante la Justicia en el affaire Pluna
Un funcionario del Brou admitió que fue el empresario quien le dictó al banco los términos del aval a Cosmo
El empresario argentino Juan Carlos López Mena ha sido el único que
nombró al presidente José Mujica ante la Justicia.
Cuando el dueño de Buquebus declaró en el caso por el aval que el Banco
República le concedió a aerolínea española Cosmo dijo que el primer
mandatario lo llamó varias veces con el interés de que comprara los
aviones.
Mentiras y pasos en falso: Historial
El caso Pluna le explotó en las manos al gobierno, que al principio
negaba y ocultaba información; testimonios en la Justicia echan luz
sobre lo que permanecía oscuro
Martín Viggiano @martinviggiano NICOLÁS GARRIDO
Pasaron casi tres meses desde la fallida subasta de
los aviones de Pluna y, de a poco, van cayendo las mentiras sobre el
proceso que llevaron adelante el gobierno y el empresario Juan Carlos
López Mena, dueño de la naviera Buquebus y la aerolínea BQB. Lo que al
principio parecía una operación exitosa con transparencia y
responsabilidad, ahora, testimonios en la Justicia y confesiones
públicas de los protagonistas, la convirtieron en un caso en el que se
indagan delitos.
Esa telenovela tuvo un comienzo lleno de interrogantes. Pero desde el
almuerzo en Lindolfo entre el ministro Fernando Lorenzo (Economía),
López Mena y el representante de Cosmo, Hernán Calvo, registrado por El
Observador, se fueron develando varios misterios y muy pocos
protagonistas se salvan.
Al principio fue el gobierno quien intentó tapar los detalles, para que no se descubriera lo inevitable.
Ahora, cuando también aparecen involucradas figuras del ámbito
privado, como el dueño de Buquebus, ya no hay límites para el
enfrentamiento y el pacto de no agresión queda a un lado.
Ayer, López Mena aludió con dureza al gobierno de José Mujica, algo
que años atrás parecería imposible de escuchar en un empresario
reconocido por ser amigo de los distintos gobiernos.
Basta con ver o escuchar las explicaciones que ensayaban al principio
de esta historia los protagonistas, para comprobar las mentiras. Esas
mentiras y procedimientos oscuros que ahora, en la Justicia, provocan
contradicciones que comprometen a varios.
El silencio oficial tenía una razón: evitar que se conociera el plan
de López Mena. Tuvieron que pasar varias semanas para que los hechos
generaran una presión tal, que no había otra que decir la verdad.
Algunos se sintieron acorralados, mientras otros se vieron liberados y
hablaron.
Pero lo cierto es que cualquiera que haya mirado desde afuera las
ideas y vueltas de este escándalo se dio cuenta de los errores. Y
también de las mentiras.
Las llamadas
Pese a que la subasta fue el 1° de octubre, recién en la
interpelación del 29 de octubre en el Senado, el ministro Lorenzo
reconoció que había llamado al presidente del BROU para que otorgara el
aval a Cosmo. Luego, López Mena dictó el contenido de la garantía a un
funcionario del banco, según quedó acordado con Calloia.
“Perfecta”
El presidente del BROU repitió hasta el cansancio que la garantía
otorgada a Cosmo era “perfecta” porque tiene el respaldo de Boston.
Sobre el aval sí reconoció, en varias intervenciones radiales, que tenía
errores e, incluso, dijo que si hubiera tenido más tiempo, no lo
hubiese concedido.
Dudoso silencio del gobierno
Luego de varios días de silencio oficial, el gobierno decidió llamar a
una conferencia. Fue el 9 de octubre y la dieron Lorenzo y Pintado.
Allí defendieron el aval otorgado por el BROU a Cosmo, y se quejaron de
las consultas periodísticas. El tiempo dio la razón a las sospechas, ya
que se confirmó que la garantía tiene errores y problemas en su
elaboración.
Fernando Lorenzo: “Ustedes ya saben que la garantía
fue bien otorgada, pero tuvimos un conjunto de días donde hubo dudas. No
hubo ningún elemento que pretendiera cambiar el estado de las cosas.
Allí prometieron proteger el patrimonio público de manera razonable, de
lo cual no se puede dudar, pero también anunciaron que sería un proceso
‘transparente’”.
Sí, le interesaban
El 17 de julio, López Mena se reunió con el presidente José Mujica en
la Torre Ejecutiva, y a la salida dijo a periodistas que no tenía
interés en los aviones que se iban a subastar. En cambio, días después
manejó la posibilidad de pujar en el remate. Luego, días antes de la
fecha señalada por el gobierno, criticó el mecanismo de la subasta,
aunque al final acercó a Cosmo.
Aval del BROU mal dado a Cosmo
“Hoy está claro, y por unanimidad eso está claro en el directorio del
BROU (levanta el dedo de su mano derecha), que no hay ningún vicio de
forma en el otorgamiento de la garantía”. Esto decía el ministro Lorenzo
el 9 de octubre en conferencia de prensa, pero luego un informe del
banco estableció los errores en la redacción de la garantía.
La predicción de Mujica
La subasta de los siete aviones el 1º de octubre duró siete minutos,
ya que solo había un interesado habilitado para ofertar: Cosmo. El
presidente José Mujica siguió las alternativas en medio de un viaje que
realizaba a Perú, y según informó el semanario Búsqueda, anunció a sus
allegados que duraría cinco minutos.
Anuncio falso
El 8 de noviembre, el gobierno informó que se había asegurado el pago
de la garantía equivalente a US$ 13,6 millones, luego de una presunta
comunicación de la aseguradora argentina Boston. Pero luego que López
Mena declaró ante la Justicia, llegaron dos comunicaciones al gobierno.
Una era de Cosmo y la otra de Boston. Las dos establecían que no
pagarían el aval.
Las mentiras de López Mena
Luego de la subasta, López Mena contó su plan a la oposición para
operar los aviones que se habían rematado, y les dijo que nada tenía que
ver con Hernán Calvo y Cosmo. Luego se supo que mintió, ya que Calvo no
solo es padrino de sus nietos, sino que además él mismo le tramitó el
aval ante el Banco República, y lo trajo para que participara del
remate.
Los “interesados”
El gobierno dijo haber recibido luego de la subasta, más de 20
propuestas de privados, pero informó luego que ninguna comprometía
inversión para operar una nueva aerolínea. Nunca quiso informar de dónde
surgieron esas 20 propuestas.
Especulaciones
El ministro de Transporte no aceptó preguntas en la noche del 31 de
octubre cuando ofreció una conferencia de prensa, luego de realizado el
remate. Comentó que se terminarían las especulaciones, pero el paso de
los días y la falta de respuestas alimentaron esas especulaciones.
Nunca nadie le creyó a Cosmo
La empresa española generó muchas dudas desde el principio. Llegó a
decir que se llevaría los aviones, que pagaría US$ 137 millones, y luego
que los alquilaría a BQB. Después, amenazó con hacer un juicio al
Estado.
Identidad oculta
Para el gobierno fue una “anécdota” que Calvo haya participado en la
subasta con su segundo nombre y segundo apellido. Pero con ello buscaba,
claramente, evitar que se descubriera su relación con López Mena, y de
esa forma el plan del empresario.
Boleto ¿sí o no?
Cuando se acercaba la fecha límite para que Cosmo confirmara la
compra de los aviones, el gobierno manejó la posibilidad de comprarle el
boleto de reserva. Con ello evitaría ejecutar el aval, pero finalmente
se optó por cobrarlo, con presiones de por medio.