viernes, 8 de febrero de 2019

El “sospechoso” reconocimiento

de Sanguinetti y Lacalle a Juan Guaidó


Roger Rodriguez·Jueves, 7 de febrero de 2019


Sanguinetti y Lacalle reconocieron a Guaidó nueve días antes de que se autoproclamara. Firmaron una carta del Grupo IDEA, financiado por el prófugo banquero Nelson J. Mezerhane Grosen, requerido por un desfalco en Venezuela. Los dos ex mandatarios uruguayos también están vinculados al grupo UnoAmérica del terrorista Alejandro Peña Esclusa. Sombras del asesinato de un fiscal y de una fachada de la CIA en el contexto de la campaña contra Maduro.

Guaidó se autoproclamó 9 días después de reconocerlo IDEA.



La carta de reconocimiento a Juan Guaidó que Julio M. Sanguinetti y Luis A. Lacalle, como otros ex mandatarios, firmaron el 14 de enero (1), nueve días antes de que el diputado opositor se declarara “presidente encargado” de Venezuela (2), fue una propuesta del Grupo “Iniciativa Democrática de España y las Américas” (IDEA) (3).

El banquero Nelson J. Mezerhane Gosen


DEA está patrocinada por la Fundación IDEA-Democrática, institución que preside el prófugo venezolano Nelson J. Mezerhane Gosen (4) director del Diario Las Américas (donde es editorialista el ex director de Búsqueda, Danilo Arbilla) y el ex canciller Asdrúbal Aguiar (5), quien en 1998, casualmente, también fue “presidente encargado” de Venezuela hasta la primera asunción de Hugo Chávez.

Nelson J. Mezerhane Gosen integra el Consejo del Instituto Atlántico de Gobierno (6) creado por el ex presidente español José María Aznar en 2015, que también integran Ernesto Zedillo (ex presidente de México), Mario Vargas Llosa (escritor de Perú), Dionisio Gutiérrez (Fundación Libertad y Desarrollo), Raúl Diez Canseco (ex vicepresidente de Perú), Abel Matutes (ex canciller español), Borja Prado (Endesa), Luis Enrique García (Comisión Andina de Fomento), Alfonso Romo (Grupo Plenus), Antonio Brufau (Repsol), María Dolores Dancausa (Bankinter), Antonio Huertas (Mapfre), Ana Paula Pessoa (Brunswick Group), Guillermo Lasso (CREO), y Bill Richardson (gobernador del Estado de Nuevo México), entre otros (7). 
Mezerhane, Lacalle y Luis Almagro


Mezerhane Gosen es también el presidente y principal accionista de la compañía de financiamiento colombiana Coltefinanciera (8), conglomerado de capitales de origen libanés creada en 1980 por la Organización Ardila Lulle que encabezar el empresario e industrial colombiano Carlos Ardila Lülle (9), quien para 2016 tenía un patrimonio de 5 mil millones de dólares y era considerado uno de los más ricos del mundo según la revista Forbes.
Carlos Ardila Lülle maneja un grupo (10) de más de 80 compañías con unos 40 mil puestos de trabajo en los sectores de bebidas (Heineken), telecomunicaciones (RCN Tv y La Republica, entre otros medios colombianos), agroindustrial, construcción (Skinco), automotriz (Exxonmobile), deportes (Club Atlético Nacional), aseguradoras, plástico y marketing. 
EL DESFALCO FINANCIERO
El principal rubro económico con el que se inició Nelson J. Mezerhane Gosen (también accionista de Globovisión) es el financiero, como dueño del Banco Maracaibo, la financiera Sofimara, el Banco Hipotecario de Inversión Turística de Venezuela (Inverbanco); y en 1987 adquirió el grupo financiero Cremerca (Inversión Cremerca, Banco Federal, Federal Banco Inversión, Federal Fondo del Mercado Monetario o Seguros Federal, Arrendadora Financiera Arrendaven y Blue Bank International Curacao y Trust Barbados) (ver 4).

Ahorristas del Banco Federal protestan ante Globovisión.

ue por operaciones ilegales en esta red financiera en 2010 que Mezerhane Gosen debió abandonar Venezuela y radicarse en Miami, cuando se producían las operaciones de desabastecimiento al gobierno de Hugo Chavez, en plena crisis energética. El 26 de agosto de 2010 la Sala de Casación Penal del Supremo Tribunal de Justicia venezolano dictó su Sentencia N° 396 pidiendo la extradición del criminal fugado a los Estados Unidos (11).
“Desde el pasado 30 de junio de 2010 existe la orden de aprehensión N° 007-10 en contra del ciudadano N.M.G., por el proceso penal ventilado ante ese Juzgado de Control, por la presunta comisión de los delitos de APROBACIÓN INDEBIDA DE CRÉDITOS, DISTRACCIÓN y/o APROPIACIÓN DE RECURSOS FINANCIEROS, INFORMACIÓN FINANCIERA FALSA, OCULTAMIENTO DE INFORMACIÓN EN LA DECLARACION INSTITUCIONAL, ASOCIACIÓN PARA DELINQUIR y APROVECHAMIENTO FRAUDULENTO DE FONDOS PÚBLICOS, previstos y sancionados en los artículos 431, 432 435 y 443 del Decreto con Fuerza de Ley de la Ley General de Bancos y Otras Instituciones Financieras vigente… 06 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada, y 74 de la Ley Contra la Corrupción Respectivamente… En el caso de marras, es preciso tener presente el contenido de los artículos 250 y 251 del Código Orgánico Procesal Penal… De esta forma se evidencia la concurrencia y permanencia de los supuestos requeridos para la prevención preventiva del imputado… Todo esto hace necesario la urgencia de la Orden de Aprehensión… En consecuencia, se solicita se inicie el procedimiento de extradición del ciudadano N.M.G. (SIC)”, dice la requisitoria, donde se describe cada maniobra realizada, tras la intervención de la Superintendencia de bancos venezolana.
LA CONEXIÓN URUGUAYA
Cinco años más tarde, en agosto de 2015, el periodista José Vicente Rangel (12), vicepresidente en 2002, denunció en su columna televisiva Los Confidenciales que el Grupo Idea era la organización que financiaba “a varios dirigentes políticos opositores, expresidentes de Europa y América Latina, parlamentarios y ex embajadores” en contra del chavismo.

Juan Vicente Rangel en Los Confidenciales.

“La organización encargada de estos actos es un organismo llamado Intercambio Democrático Europa América Latina (Grupo Idea), financiado por el banquero prófugo, Nelson Mezerhane (…) El Nuevo Herald de Miami, el Diario de las Américas y el Doral News, están involucrados este tipo de financiamientos, puesto que la mediática internacional, siempre ha jugado un papel fundamental en estos planes desestabilizadores”, señaló Rangel (13).

Sanguinetti con Alejandro Peña Esclusa.

anguinetti y Lacalle están conectados a la oposición del gobierno del presidente Nicolás Maduro a través del ultraderechista venezolano Alejandro Peña Esclusa (14), preso por tenencia de explosivos con los que pretendía atentar durante las elecciones parlamentarias de setiembre de 2010. Peña Esclusa preside el conglomerado de grupos ultraderechistas asociado en la organización UnoAmérica (15).

Lacalle como observador de Idea en las Parlamentarias de 2015.

Sanguinetti fue quien cerró el congreso de UnoAmérica celebrado en Buenos Aires en setiembre de 2009 (16) y Lacalle -quien participó por IDEA como observador de las parlamentarias de 2015 (17)-, utilizó expresiones sobre los desaparecidos que el General Manuel Fernández publicó en un libro editado por UnoAmérica contra el Foro de San Pablo (18). Hugo Ferrari (autor de “Disculpe”), Andrés Merino Pacheco (hoy en el Partido de la Gente) y el mayor Enrique Mangini (uno de los miembros de la JUP que asesinó al estudiante Santiago Rodríguez Muela en 1972), son miembros de UnoAmérica (19). 
EL CRIMEN DEL FISCAL


El sábado 18 de noviembre de 2004 en Venezuela en un atentado con explosivos sobre su auto fue asesinado el fiscal Danilo Anderson, quien tenía a su cargo dos casos claves de la política de su país: el de la organización “Súmate”, sospechada de ser financiada por la CIA norteamericana y el de las movilizaciones opositoras de 2002 que provocaron muertes durante el fallido intento de golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez.
La muerte del fiscal venezolano (que no tuvo la trascendencia de la del argentino Alberto Nisman) ha sido denunciada como una conspiración de los grupos opositores al chavismo, financiados por grandes grupos económicos locales, alguno de ellos vinculados a la política exterior del propio gobierno estadounidense.



En el libro “Verdades del Caso Anderson” (20), el periodista Carlos Herrera sostiene que la muerte del fiscal se planificó en una boda real y lo mandaron matar los banqueros golpistas del 11 de abril de 2002, cuando Chávez fue detenido y se autoproclamó presidente Pedro Carmona Estanga (21), quien era presidente de la principal organización empresarial Fedecámaras (22).
Entre los indagados por el fiscal Anderson se incluía, junto a los afamados Henrique Capriles (23) y Leopoldo López (24), a Alejandro Peña Esclusa del Bloque Democrático y a un grupo de banqueros que habrían financiado todo el operativo; entre ellos se sospechaba al Grupo Mezerhane que ya estaría realizando maniobras fraudulentas.
Por su investigación sobre “Súmate”, Anderson ya tenía enemigos. “Súmate” era una ONG financiada por la estadounidense Fundación Nacional por la Democracia (NED) (25), que muchos asocian como una fachada de la CIA norteamericana. En realidad, Súmate realizaba una campaña activa con dinero del gobierno de EE.UU. para derrocar al presidente Chávez durante todo el proceso que luego derivó en el referéndum revocatorio de agosto de 2004 (26).
Notas:







Botín militar

Por botín militar o botín de guerra se considera a aquellas mujeres tomadas al enemigo por los soldados con el consentimiento de su general.



La demanda es contra más de 100 policías, militares, médicos y enfermeras. Afirman que fueron violadas, desnudadas y amenazadas en la dictadura.

Retroactivo

>>> Piden imputación de tres ex militares y un ex policía por torturar a ex presas políticas

Entre los imputados figura el coronel retirado del Ejército Jorge Silveira Quesada, quien actualmente está en prisión en Domingo Arena.

"Pajarito" Silveira


La Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad solicitó ayer el procesamiento con prisión de tres ex militares y un ex policía en una denuncia presentada por un grupo de ex presas políticas.
El 28 de octubre de 2011, un conjunto de 26 mujeres (ex presas políticas) pusieron en conocimiento de la Justicia los distintos apremios físicos y psicológicos a los que fueron sometidas, las privaciones ilegítimas de la libertad que sufrieron y en especial los abusos sexuales de que fueron objeto.
El período comprendido en la denuncia abarca desde el año 1972, en que fueran detenidas las primeras denunciantes, hasta el año 1983 en donde ocurriera la detención de las últimas. En tanto, los lugares donde se efectuaron los hechos que se denuncian corresponden a distintas unidades militares y/o policiales, así como centros clandestinos de detención (300 Carlos, La Tablada).

Se denunció a decenas de agentes estatales, incluyendo a los responsables de cada unidad donde estuvieron detenidas, los oficiales y personal de tropa que actuara en las torturas y tratos crueles, degradantes y/o humillantes, "hasta los profesionales de la salud que cooperaran en tan aberrantes actos", indica el documento de Fiscalía.

De la instrucción realizada surge "primariamente acreditado" que todas las denunciantes (jóvenes de entre 22 y 34 años por entonces) fueron víctimas de privaciones ilegítimas de su libertad, sometidas a graves tormentos, y en especial, que en su condición de mujeres detenidas fueron objeto de diversos abusos sexuales.

La Fiscalía encontró evidencias para formalizar a cuatro personas, ya que sobre el resto aún no hay material como tomar resolución, ya sea porque las causas se encuentran en dilucidación, por cuestiones vinculadas a la prescripción de las causas o por inconstitucionalidad.








Crudo testimonio confirma participación del militar en 1976 en el Batallón 13º de Infantería Blindado

20 de noviembre de 2003,

"No sólo fui torturada sino que también fui violada por el coronel Jorge Silveira"

Lo que sigue es el relato crudo y valiente de Graciela, hoy una mujer de 46 años, a la que la publicación de las fotos del coronel Jorge “Pajarito” Silveira provocó “indignación”, porque “está bien lo de la Ley de Caducidad, pero ese hombre llegó a coronel, le dieron los galones en democracia, lo premiaron por las atrocidades que hizo”.
Graciela narró durante hora y media lo que vivió entre 1976 y 1980, pidió solamente reservar su identidad, que LA REPUBLICA conoce perfectamente, porque es madre de hijas adolescentes y “estos tipos están sueltos y quién me da garantías, si yo hablara y supiera que van presos, entonces”. El testimonio de Graciela se suma al de Herminia Santana, publicado en LA REPUBLICA, al publicado por Samuel Blixen en Brecha, sobre la práctica sistemática de violaciones por parte de Silveira a un grupo de adolescentes, en su mayoría estudiantes del IAVA, en junio de 1981 en dependencias de Inteligencia de la Policía y a decenas de relatos aportados por ex presos y ex presas ante la Justicia, el Parlamento y los organismos de DDHH.
La publicación de las fotos de Silveira por LA REPUBLICA ha vuelto a movilizar la indignación y el deseo de que se sepa la verdad. Silveira ascendido a coronel en el primer gobierno de Julio María Sanguinetti y al Estado Mayor Personal del comandante en jefe del Ejército, durante el segundo mandato de Sanguinetti, es: un asesino, violador, secuestrador de bebés y torturador. En la única reacción política o semioficial conocida el Centro Militar respaldó a Silveira y consideró la publicación de las fotos y los testimonios como “un ataque a la Institución Militar”. El resto ha optado por el silencio, sin comentarios. Salvo LA REPUBLICA, Brecha, Caras y Caretas, 1410 AM LIBRE, TV LIBRE y CX 36, el resto de los medios también. A tanto ha llegado el silencio que ni siquiera se difundió, salvo en Ultimas Noticias, el comunicado del Centro Militar. El testimonio cobra especialidad actualidad porque ocurrió en setiembre de 1976, apenas un mes y medio después, Silveira fue uno de los oficiales que secuestró clandestinamente a María Claudia García Irureta Goyena de Gelman. Silveira y el capitán de Coraceros, Ricardo Medina, fueron quienes entregaron la bebé robada a María Claudia a la familia policial que la crió. Lo que sigue es el testimonio de Graciela. Esto ocurrió y es importante que se sepa, aunque se empeñen en silenciarlo.

“Yo tenía 19 años”

“Mi detención fue en setiembre de 1976. Me fueron a buscar a mi casa de madrugada. Ese mismo día, después supe, caímos una tanda muy grande del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP). Pensamos que estábamos siendo seguidos desde mayo o junio de 1976. Luego de que cayó la tanda de compañeros en (Automotores) Orletti y Elena Quinteros y otra gente acá. Pensamos que nos estaban vigilando, buscando, investigando, hasta que en un mismo día caímos unos 60 compañeros. Yo tenía 19 años, estaba en primer año de la Facultad de Medicina. Mi vinculación con el PVP había sido conocer un contacto y tener una participación mínima, si se quiere, en ese momento, porque recién había establecido contacto con lo que era la resistencia contra la dictadura. Lo que había hecho fue participar en dos o tres reuniones, donde conocí a Elena Quinteros. Bueno, en ese momento yo no sabía quién era Elena Quinteros, la conocía por otro nombre. Después de junio, cuando salió por televisión todo el asunto de Elena Quinteros, ahí me di cuenta de que era ella. Pasó el tiempo y no pasó nada y entonces llegó setiembre y ahí caí. La participación mía en ese tiempo fue bastante poca, de todas formas pretendían que dijera nombres, fechas, me sacaron la agenda que yo tenía y me preguntaron por cada uno de los nombres. Lo único que supieron fue por lo que me habían ido a buscar, que ya lo sabían antes de torturarme, nada más. Cuando me detienen, me llevan directo al “300 Carlos”, me enteré después que le decían así. Era un espacio enorme, que tenían dividido: para el lado de la izquierda a las mujeres y para el de la derecha a los hombres. Había muchísima gente. Inmediatamente empezaron los golpes.
Estaba vendada con una bufanda bien apretada y las manos las tenía atadas con alambre. Nos sentaban en sillas y nos asignaban un número. ¿Viste?, una busca fuerzas de cualquier lado, lo que yo pretendía era que no me destruyeran como persona y tenía como una necesidad de ubicarme siempre adónde estaba. Era como una forma de luchar contra ellos. Ellos no querían que supiera dónde estaba y yo entonces quería saber. Me levantaba la venda, hacía lo posible por ver un poco, entonces pude ver. Había una escalera para arriba que era donde interrogaban, gritaban por los números y te llevaban a torturar. En el centro había una radio con la música a todo lo que daba y policías masculinos y femeninos.
–¿Policías?  le pregunto.
–Militares  responde , policías militares. Te daban pastillas para ver si dormías y de eso yo nunca quise tomar nada, tenía miedo de que me drogaran. Con el tiempo hasta llegué a saber cuáles eran los números de la gente, porque asociaba los números con los gritos. Por ejemplo, sabía que a un número lo iba a seguir otro, porque interrogaban a uno y después al otro que tenía vinculación. Cuando no nos torturaban estábamos sentados en un colchón. No había día ni noche, porque torturaban las 24 horas, se sentían los gritos, cuando me llevaban a interrogarme veía por debajo de la venda las piernas de los compañeros que estaban colgados, pude ver a compañeros a los que les estaban haciendo el submarino”.
Graciela describe así su primer encuentro con el entonces capitán Jorge “Pajarito” Silveira.
–La única vez que me levantaron la venda fue así: me sentaron en un escritorio y me levantaron la venda y era Jorge Silveira.
–¿Lo conocías?
–No, en ese momento no, pero por la voz supe que era el que siempre me interrogaba.
–¿Siempre te interrogó Silveira?
–Sí, a mí sí, en algunos momentos sentí las voces de otro, pero él estaba siempre. Era la voz que mandaba en los interrogatorios. Yo sentía gente alrededor, pero los otros no me preguntaban nada, el que preguntaba, siempre era Silveira. Un día me llamó, me hizo sentar, porque yo no decía lo que ellos querían y es que yo no tenía mucho para decir, en verdad. Pero, bueno, me llamó y me sentó en un escritorio. Me dijo que me sacara la venda. Yo pensé: si ahora me saco la venda y le veo la cara es porque me van a matar.
Me saqué la venda y me dijo: “Mirame nomás, no tengo problemas en que me mires. Esto es una guerra. Yo estoy de este lado y ustedes están del otro y yo no tengo vergüenza de estar de este lado, estoy convencido de estar de este lado. Si algún día, que no va a pasar, yo estoy del otro lado, tampoco me va importar. Yo estoy convencido de lo que estoy haciendo”. No sé por qué lo hizo. No es como dice (coronel Manuel) Cordero, que el interrogatorio servía para sacar datos; creo que había mucho más que eso. Querían sacar datos, pero además querían destruirte como persona. Querían destruirte, acabar con tu ideología, como no podían hacían todo eso. Ellos veían que hacían todo eso y pasaban los años y la gente seguía en esa resistencia y en esa lucha, entonces querían destruirte como persona, volverte loco.

La violación

Las sesiones de tortura se sucedían, Silveira se ocupaba personalmente de Graciela y en medio de los golpes, la picana y el submarino, consistente en sumergir la cabeza del deten
ido en un bidón con agua y orín hasta que los pulmones están por estallar, le preguntaba siempre si era virgen. Graciela, en medio de aquella locura no entendía la relación de eso con las preguntas y la tortura. Lo descubrió pronto.
“Silveira una de las cosas que siempre me preguntaba era si era virgen. ¿Qué tiene que ver eso dentro de un interrogatorio? Siempre me preguntaba eso, desde el primer día, apenas llegué. Al poco tiempo supe por qué preguntaba. Porque no sólo fui torturada sino que también fui violada, por él.
–Graciela, cuando decís que te violó: ¿fue en el marco de un interrogatorio?
–No, me llevó y me violó.
–¿Había más gente?
–No sé si había más gente, sólo recuerdo su voz.
–¿Te sacó la venda?
–No, esa vez no.
–¿Estabas vendada y con las manos atadas con alambre?
–Sí.
–¿Te vino a buscar?
–No, él no te iba a buscar. Venían soldados, gritaban tu número y te llevaban a un cuarto donde estaba él y entonces cerraba la puerta. A veces yo gritaba tanto que venían otros, abrían la puerta y le decían: “¿qué es lo que está pasando?, ¿Qué le estás haciendo?”. Después cerraban y Silveira seguía.
–¿Silveira te torturaba personalmente?
–Sí.
–Además de la violación, ¿Silveira te aplicaba picana, submarino?
–Sí, todo. Más que nada conmigo fueron golpes en los muslos. Con un palo o algo así que estaba recubierto. Me hacía bajar los pantalones y me pegaba en los muslos. Quedaba destrozada de las piernas, me pegaba mucho, tanto, que cuando volvía para la silla yo misma me hacía el plantón. Me quedaba parada, porque no podía sentarme, si me sentaba me dolía mucho más.
Desde los 13 años yo sabía que se torturaba, conocí compañeros que salieron que me contaron de la tortura, sabía a que estaba expuesta militando. Pero fue tanto lo que nos hicieron. Bueno, yo tenía 19 años y no me podía callar, les pegaba, los insultaba, yo qué sé.
Eso lo enojaba mucho a Silveira, me pegaba mucho y me decía: “¿Te crees que sos el Che?, sos una guacha, ¿entendes?”.
Graciela explica, si eso es posible, los recursos que su mente buscó para escapar al horror y a la locura: “Me pasó una cosa medio extraña, me pasó tres veces: cuando me llevaban en la camioneta, cuando la violación y en otro interrogatorio; me pareció como que me iba del cuerpo. Como que veía las cosas de arriba, como que yo no era yo. Para tratar de mantener mi psiquis bien siempre dije que tortura era tortura. No importa si era violación, picana, submarino, colgada, violación o si era psicológica, siempre era tortura. No solamente era para interrogar, era para destrozar, no lo consiguieron conmigo, ni con muchas otras compañeras que pasaron por lo mismo”.
“Antes de sacarme del 13° de Infantería me llevaron a un cuartito chiquito que tenía una cortina y me dijeron: “lea y firme”. El papel decía que no había sufrido malos tratos. Yo les dije que no firmaba eso porque yo había sido torturada. Fue decirles eso y se enfurecieron, yo tenía el pelo muy largo, me agarraron del pelo, me arrastraron por todas las escaleras y me torturaron de nuevo. Me torturaron para que firmara que no me habían torturado. Al final firmé y yo me sentía muy mal, porque me parecía una traición. Después lo hablé con las compañeras en el Penal y me dijeron que no, que eso no era así, que no tenía valor”.
Graciela luego de permanecer en el “Infierno grande” del 13 de Infantería fue trasladada a varios cuarteles, donde permaneció incomunicada. En uno de ellos, en el 4° de Caballería, se reencontraría con Silveira. El capitán del OCOA primero la hizo llamar y le mostró a un grupo de oficiales a la muchacha de 19 años que había violado, él se rió, los otros festejaron su hazaña. Pero luego, parece que se preocupó, Graciela no menstruaba, entonces “Pajarito” ordenó una revisación ginecológica. En realidad fue otra sesión de tortura, Graciela quedó sangrando por varios días luego de que “un hombre que dijo ser ginecólogo” la “atendió”: “tenían miedo que hubiera quedado embarazada”. “Después de que salimos del Infierno –cuenta Graciela– me llevaron al 4° de Caballería, allí fue espantoso. Desde el soldado de menos rango, hasta el más alto oficial eran brutales. Estaban los compañeros, los insultaban, los degradaban. Les decían: “vieron les trajimos dos mujeres” y se reían. Nosotros estábamos en un sótano y la guardia estaba arriba, en una escalera y se comentaban entre risas las cosas que habían hecho en la tortura y que habían aprendido nuevo y eso. Seguía incomunicada. Nos llevaban una vez al baño durante el día, el resto del día teníamos que hacer ahí en un tarro.
Un día me llamaron y me llevaron a otro lugar en el cuartel, yo no sabía dónde iba. Era un escritorio, había varios militares, parecían oficiales y estaba Silveira. Me hicieron parar delante de todos esos militares y Silveira se reía y les decía: “esta es la chiquilina que les contaba” y todos se rieron. Entonces me devolvieron al sótano y a los dos días me fueron a buscar otra vez.
Me llevaron a otro cuarto dentro del cuartel y me recibió uno que dijo que era ginecólogo, que me iba a revisar. Yo no entendía por que, ¿qué iban a hacer un Papa Nicolaou en la tortura? Yo tenía 19 años y nunca me habían hecho una revisación ginecológica, fue la primera vez. Pero no fue una revisación, fue una salvajada, me lastimó mucho, estuve sangrando varios días. Yo tuve otras revisaciones y por más que te pongan especulo, no te hacen lo que me hizo ese hombre, me destrozó. Yo creo que querían saber si no estaba embarazada después de la violación. Porque yo no menstruaba, pero no menstrué durante meses, a muchas compañeras les pasaba lo mismo y se llama amenorrea de guerra.
Después me llevaron al Batallón 14°, estaba todo el día sentada en un colchón. Hasta que nos llevaron a un juez militar que me procesó y me llevaron al Penal de Punta Rieles.
Me procesaron, es cómico, por ‘atentado a la Constitución en grado de conspiración seguido de actos preparatorios'”.

Punta de Rieles

“En el Penal de Punta Rieles –continúa diciendo Graciela– fue terrible, porque la tortura psicológica nunca paró, el hostigamiento tampoco, a todo el que pudieron volver loco, lo hicieron, buscaban destrozarte y hostigarte siempre todo el tiempo. Pero había algo muy importante, el apoyo, la solidaridad de las compañeras. Nos cuidábamos mucho.
Cuando estaba en Punta Rieles, en un celdario que era el altar, porque eso antes era un convento, había una compañera que estaba muy mal psíquicamente. Empezó a estar mal, mal y fue hostigada permanentemente. Le gritaban, le decían cosas todo el tiempo, buscaban ponerla peor, sobre todo de noche. La sancionaban, la aislaban, le sacaban la visita, trataban de que estuviera cada vez peor. Comenzó a hacer intentos de suicidio. Entonces las presas nos turnábamos de a dos para estar siempre al lado de ella, de noche dos nos quedamos despiertas porque se iba para el baño y metía los dedos en los enchufes y eso. La cuidamos durante muchos meses y ellos siempre hostigándola. Venían de noche, yo los vi, la insultaban le decían de todo, la hacían arrodillar y besarles las botas. Fue muy hostigada, por más que quisimos ayudarla era imposible luchar contra eso. Y un día cuando vino una compañera gritando que había firmado la libertad y fuimos todos a saludarla, la compañera fue al baño y se ahorcó con una cadena de
la ventana. Hicieron todo lo que pudieron para que se matara.
En 1979, otro episodio, una compañera ya había firmado la libertad, pero después de que firmabas la libertad te tenían un mes o dos más como mínimo. Después que firmó la libertad, era una muchacha joven, se enfermó, al principio parecía una gripe. Tenía mucha fiebre y como había compañeras que eran médicas o estudiantes avanzadas de medicina, pidieron por favor que la vieran. La vio el médico y le mandó aspirina. Las compañeras siguieron insistiendo a pesar de que por protestar las sancionaban, las ponían en un calabozo aisladas, siguieron reclamando que la atendieran. Pero no hicieron nada y la compañera murió. Jovencita y con la libertad firmada. Por lo que se murió de una pericarditis, las compañeras sabían que iba a morir y por eso protestaron, pero el médico dijo que no. El doctor era Marabotto”.
Graciela destaca que para los oficiales, Punta Rieles era como un feudo: “era normal para ellos llevar a toda su familia, hacían fiestas en una piscina que tenían atrás, los gurises venían y nos miraban como si fuésemos monas. Barrabino era como un señor feudal, andada a caballo por el Penal y tenía un alférez que se llamaba Fajardo, que corría al lado del caballo llevándole la espada”.
Graciela, recuerda muy claramente a Jorge “Pajarito” Silveira en el campo de concentración femenino de Punta Rieles.
Silveira era uno de los que permanentemente hostigaba a las presas, pero además llevaba a su familia a recorrer sus dominios. Solía recorrer las barracas y celdas con su pequeño hijo de la mano, que entonces tendría “unos dos años” y usaba la presencia del niño para hostigar y recordarles a las presas que esa edad tendría Simón Riquelo, el hijo de Sara Méndez, que estaba presa allí y tenía a su hijo desaparecido.
Sara había visto a Simón por última vez en 1976 cuando el entonces mayor José Nino Gavazzo se lo arrancó de los brazos en Automotoras Orletti , en Argentina, un lugar donde Silveira fue también varias veces a secuestrar y torturar uruguayos.
“Silveira estaba encargado del S2 (Inteligencia). Se paseaba como un señor feudal. En algunos aspectos era como un lugar de recreo. Atrás tenían una piscina, llevaban a la familia, hacían fiestas. Silveira paseaba por el penal con un nenito de la mano, que tendría dos años o algo así, era el hijo. Nosotras pensábamos que era una forma de presionarnos, era un hostigamiento en especial contra Sara, (por Sara Méndez, que estaba presa allí y tenía a su hijo Simón Riquelo, desaparecido). Silveira una vez entró a la barraca donde estábamos y con el nenito de la mano, nos lo mostró y dijo: “La edad de mi hijo debe ser la que tiene el hijo de Sara, ¿no?”. Nadie le contestaba nada, ¿qué le podías contestar a algo así?”.

“La foto: indignación”

Graciela firmó la libertad en 1980 y como había pasado hacía poco tiempo lo de la compañera que murió, la soltaron enseguida. Graciela recuerda: “ese día estaba juntando bosta de vaca y una milica dijo mi número y el de otra compañera y nos pusieron aisladas y con orden de no hablar con nadie.
No pensábamos que nos iban a soltar tan rápido, recién habíamos firmado la libertad y esperábamos estar un mes más. No dejaban que nadie se acercara, cuando nos dimos cuenta que nos soltaban, igual abrazamos a todas las compañeras que pudimos, sancionaron a varias, pero igual nos gritaban y nos saludaban”.
Graciela explica, que la publicación en LA REPUBLICA de las fotos del coronel Jorge “Pajarito” Silveira, actuó en ella como un revulsivo. “La foto me provocó indignación. Parece increíble. Bueno está la Ley de Caducidad, como dicen, todo lo que quieran. Pero que este hombre haya llegado a coronel, se haya retirado como coronel, que los galones que fue ganando los fue ganando en democracia y que se los dieron por lo que hizo. Fue premiado. Fue premiado sabiendo todas las atrocidades que hizo.
El dijo una vez que no tenía miedo de estar en ese lugar, pero ahora sí tiene miedo, ¿de qué tiene miedo?, ¿de que le saquen fotos? Es muy poco hombre y ahora tiene miedo. Mientras nosotros estamos pasando por mil y un problemas, mientras hay compañeros que estuvieron 10 y más años presos que se mueren sin jubilación porque no se vota la ley para los ex presos, Silveira está jubilado como coronel. ¿De qué justicia y que amnistía hablan? Si muchos compañeros con más de 70 años no se pueden jubilar porque no les reconocen los años de presos, presos por defender la democracia, por resistir a la dictadura y a Silveira lo premian”. *










jueves, 7 de febrero de 2019

Fray Bentos 10 años después de UPM




"La democracia en crisis" fue el título de nuestro anterior artículo. Y para algunas personas resultó algo sensacionalista, exagerado, alarmista. Pero consideramos sí, que cuando el Estado responde a los intereses de la empresa y no al de la población, hay que preocuparse. Hablamos de una crísis de la soberanía.
Y sí, también podríamos haber pensado un titulo diferente para esta investigación periodística. Pero hubiera sido poco honesto, ya que, esto fue lo que nos encontramos en Fray Bentos: Un pueblo que en el 2004 fue engañado, y que hoy está consciente de ello. Y explicaremos por qué durante la crónica.

>>> ¿Por qué viajamos a Fray Bentos?
"La comisión de impacto ambiental" del movimiento social "Por el Costado de la Vía", decidió hacer un viaje para investigar las consecuencias de la planta de UPM en Fray Bentos ¿Por Qué? 
Por alguna razón, el estado no ha utilizado "el supuesto éxito" de la planta de UPM que yace sobre el Río Uruguay, para promocionar UPM2. 
El colectivo "Por el Costado de la vía" es un movimiento integrado por personas que están en contra del proyecto de la vía central (el tren de UPM2), pero entienden que, necesariamente, dicho proyecto está vinculado a la construcción de la planta de celulosa. 
Esto es interesante de señalar, porque mediante el discurso basado en la ideología de progreso , el Estado intenta explicarnos que la 3er pastera del Uruguay (que se ubicará en Paso de Los Toros, sobre el Rio Negro), traerá beneficios económicos y empleo para "todo el país". Y desde esta perspectiva, sería por un bien mayor que se va a ejecutar un proyecto (el proyecto vía férrea) que afectará a 35 mil personas. Desde este punto de vista, estas miles de personas serían afectadas para la construcción de una pastera que beneficiaría a 3 millones de habitantes de Uruguay. 
¿Pero a qué nos referimos con "ideología de progreso"?
>>> Marco Teórico
Previo al viaje, nos tocó leer varias investigaciones, artículos y panfletos propagandísticos. 
En una investigación realizada por Graña en el 2007, el autor habla de una ideología del progreso, que según explica es compartida por "los finlandeses y los decisores locales (...) así como por el sistema político uruguayo todo." 
Los 3 pilares que definen a esta ideología de progreso según el autor, son: 
i) el proceso de industrialización de los países "subdesarollados". 
ii) las aplicaciones tecnológicas empleadas exitosamente en las economías elevadas al rango de modelo, son portadoras de progreso en sí mismas y por tanto empleables en las economías "subdesarrolladas" o "en desarrollo" con idénticas probabilidades de éxito. 
iii) los efectos no deseados en contaminación, sobre-explotación de recursos escasos y desequilibrios ecosistémicos asociables a la industrialización, constituyen un mal menor ante los beneficios del crecimiento económico resultante. 

"todo lo folclórico, la naturaleza y la preservación de los elementos autóctonos a veces se contraponen con el desarrollo. A mí que me den el desarrollo de los países ricos, que después el tema de la ecología yo me ocupo de arreglarlo" 
(Ministro Lucio Cáceres - 23/04/2000). 

En el estudio, [en el año 2007] los representantes de la planta de celulosa decían: 

"Hemos cambiado la sociedad de Fray Bentos y para bien: cambió la cultura, la cultura del pesimismo la cambiamos para algo mucho más activo (...) Fray Bentos salió de los años 60 y entro rápidamente en el 2000. Rápidamente. Y empezó a haber gente jóven de nuevo, se habían ido los jóvenes, están volviendo".
Dicho estudio también nos señala que "La empresa se ve a si misma como un eslabón de la cadena, de una cadena de transformaciones que habría comenzado en 1987, con la ley forestal votada por todos los partidos." 

Desde el punto de vista sindical, el proyecto trae Trabajo temporario en una actividad que amenaza con "joder el agua" y por tanto "hipotecar el futuro" por una parte, presión ejercida por la desocupación y la desprotección económica acuciante por otra. 
Un representante sindical señala: "no hay cabeza de medio ambiente, de ordenamiento territorial y desarrollo industrial que piense no solamente en corto plazo (...) desarrollo productivo con participación ciudadana es una de las claves para la práctica distinta." 
Por otro lado, en una investigación sobre inmigración realizda por Veera Jansa en junio del 2008, leímos que cuando el número de inmigrantes llegó a su auge (en abril del 2007) y los trabajadores llegaron a ser 3268, 959 eran de Rio Negro, y 1409 del resto del país. 
Según este estudio, la población local no tenían un habito de trabajo fuerte, pues no tenían experiencia en construcción (eran deliverys o habían trabajado en ciber cafés). Posteriormente dice que los empresarios finlandeses no tenían expectativas de poder contratar a muchos locatarios para poder trabajar en la planta, ya que la población estaba poco tecnificada.

Marchan de Estudios Rio Negro señalaba [en 2008] un humor pro-Botnia entre la gente y declaraba: "los servicios mejoraron en todos los sentidos (...) incluso la educación mejoró. Además hay un impacto cultural, es más difícil contratar irregularmente y nadie quiere trabajar en negro". 
Finalizando el capitulo 8, en la ultima parte del documento, Veera señala "la población va a decrecer continuamente durante el 2008 (...) solo 300 migrantes internos y 100 migrantes internacionales van a permanecer trabajando en la planta de celulosa de Botnia". 
En la misma página, el director de recursos humanos de Botnia (entrevistado en la investigación) predice que "una vez finalizada la fase de construcción, será un desafío para el inversor, cuya llegada elevó los niveles de expectativa de Fray Bentos". Agrega finalmente: 

"El monstruo va a permanecer ahí y la gente se va a preguntar qué gana con su presencia". 
Estudiando finalmente, los "fanzines" del grupo GUAYUBIRA realizados en 2004, vemos que algunos datos se corresponden con los de la investigación anterior. 
Según el colectivo, Botnia y Ence habrían prometido en su época 300 puestos de trabajo. Pero solo 8 serían para personas apenas hayan terminado primaria. 
Nos cuenta además que según el censo agropecuario del año 2000, las plantaciones forestales (que intensificaría la planta de celulosa) dan menos empleo por hectárea que la ganadería extensiva. Que los trabajadores forestales están entre los peores pagos, y que en el caso de la Forestal Oriental (de Botnia) y Eufores (de Ence) no permite que sus trabajadores se sindicalicen.


>>> Crónica de un viaje a Fray Bentos

Camino a Fray Bentos, por la ruta 2, nos encontramos con un panorama desalentador: kilómetros de plantaciones de soja, y monocultivos de Eucaliptus. Además de alguna publicidad de UPM. 
Cuando llegamos, fuimos recibidos por María Forte, militante de La Liga Federal (Frente Amplio) de Rio Negro, y voluntaria en el grupo de mujeres ecofeministas "Dafnias". Ella nos llevo a varios medios de comunicación locales, donde informamos a la población sobre la lucha de "Por el costado de la vía", pero donde además, tuvimos un primer acercamiento con la población local. 
Posteriormente fuimos a volantear a la feria, a la plaza, e intercambiamos con comerciantes de la zona. Realizamos varias entrevistas a los locatarios e incluso tuvimos un conversatorio con la vecindad, en la casa de María.

Lo primero a señalar es lo poco informada que está la gente (y el periodismo local) respecto al proyecto vía central. Nadie sabía del proyecto de la vía férrea, y poco se sabía de UPM2. 
En el intercambio, logramos ver que existe un discurso social coherente respecto a lo que le dio UPM (en sus inicios Botnia) a Fray Bentos, que comparten la gran mayoría de la población local. Un discurso que nos permitió corroborar y contrastar los datos que habíamos averiguado antes de emprender el viaje.
>>> El medio ambiente. 

En el programa Panorama, de Radio Rincón, preguntamos a sus oyentes ¿Cómo había cambiado Fray Bentos después de la llegada de UPM? 
Una vecina se comunicó telefónicamente para contarnos: "Cambió, horrible lo que cambió, porque los olores inbancable, y el trabajo cada vez peor, no hay nada. Y a parte los alquileres subieron y nunca más bajaron". 
Respecto al olor a huevo podrido que denunciaban la gente de Gualeguaychú, no pudimos olerlo nosotros mismos, pero pudimos confirmar que sí es real, a través de las entrevistas que realizamos a la vecindad. Algunas personas le dieron más importancia y algunas menos, pero el olor sería frecuente "de a ratos" y en ocasiones persiste por 2 o 3 días. 

"Es según sabés qué, del lado que sople el viento". 


Respecto al aumento en el cáncer u otras enfermedades, no pudimos acceder a datos estadísticos que nos señalen un aumento de los casos en la localidad después de la instalación de la pastera. Y solo podemos remitirnos al testimonio de un vecino de la zona, que nos decía con indignación "ahora vez gurisas de 15, 16 o 20 años peladas, con cáncer, que antes no se veía" (Camionero). Y al de otra vecina, que se comunicó a la radio para opinar: "Después de UPM, se aumentó tremendamente la cantidad de cáncer que hay en Fray Bentos y de nacimientos prematuros."
Sin embargo, es imposible saber si el supuesto aumento de cáncer en la zona, que denuncia esta gente, tiene que ver con la planta de celulosa o con otros factores ambientales. 
Un pescador entrevistado nos contaba que en donde él pescaba ya no había pesca, pero que no creía que se debiere a la planta: "es por los agrotóxicos, pero de eso nadie habla". 
Al respecto, otro vecino nos contaba: "Yo fui de los que trabajé en contra de la planta (...) [pero] acá hay perjuicios peores que lo que hace UPM, que nadie los dice, por ejemplo las fumigaciones, por ejemplo ahora está lleno de cardenales, ¿sabés cuales son? los pecho rojo, están todos acá ¿Por qué? Porque los están matando)". 
Sin embargo, esto representa un dato a tomar en cuenta, si entendemos que el mercado que más creció gracias al de la construcción de la planta es el mercado de megacultivo de arboles.
Según el “Manual de campo” de la FAO (2006), el eucalipto es hoy atacado por 8 plagas y 21 enfermedades, en tanto que el pino es afectado por 7 plagas y 12 enfermedades (...) El mayor uso de agrotóxicos que se utilizan en las plantaciones forestales son los herbicidas y hormiguicidas. (RAPAL Uruguay; Setiembre 2009).

En la radio, se nos recordó un dicho popular que se popularizó en el 2004, cuando se discutía si Botnia Sí o Botnia NO: 
"Prefiero morir contaminado, que morir de hambre" 

Este dicho plantea un paradigma similar al que describía Graña (2007) cuando hace referencia a los representantes sindicales. El sindicato se veía en la disyuntiva de tener que entregar trabajo a corto plazo, en función de comprometer la calidad de vida de la gente en un futuro más distante. 
Los efectos de una posible contaminación ambiental, pueden manifestarse en una población, incluso décadas después, en el aumento de las enfermedades: "morir contaminado". Pero el "morir de hambre" hace referencia a una necesidad más inmediata, la de trabajo.


>>> El trabajo

Esta es la parte más importante del artículo, ya que de acá es que sale el título del mismo. Intentaremos seguir una línea cronológica para explicarlo. 
El congreso de la Central sindical de 2004 había emitido una declaración de rechazo a los proyectos de instalación de las dos plantas de celulosa sobre el rio Uruguay, haciendo eco de las propias organizaciones sindicales de Rio Negro y Soriano. Y en 2005 el PIT-CNT, es su proclama del 1ero de Mayo, declaró: "Reivindicamos la re-consideración de los emprendimientos heredados por las políticas del gobierno de Batlle, sobre las fábricas de celulosa,"BOTNIA" y "ENCE", como parte de un modelo de intensificación de plantación intensiva de monocultivos, de forma inconsulta a ciudadanos uruguayos que se verán afectados en su calidad de vida." 
Algunos colectivos ambientalistas realizaron entonces un marcha en contra de la instalación de la planta en Fray Bentos, pero luego hubieron dos marchas en su favor.

Un pescador nos cuenta sobre la primer marcha que se realizó a nivel local y dice: "Acá nosotros queríamos trabajo y cinchamos, (...) Nosotros necesitábamos laburar. No sabíamos si iba a venir algo malo o bueno, pero acá no había laburo." 
Posteriormente, según nos cuenta María, más de 5000 personas de diferentes partes del país, marcharon por todo 18 de Julio (Fray Bentos) con overoles naranjas en una marcha organizada por el SUNCA "¡Para que se haga la planta!".
>>> La fase de construcción y lo que vino después... 

En la fase de construcción, lo que nos dijo la gente se correspondía con lo que habíamos antes de llegar. Como nos cuenta un periodista local: 

"Durante la obra, yo creo que se benefició casi todo el mundo (...) yo trabajaba en taxi (...) cualquier persona podía poner un carrito de chorizos y sabía que los iba a vender todos". 
La planta trajo a aproximadamente 3000 inmigrantes a Fray Bentos, y con ellos creció la demanda de productos y servicios. Sin embargo, al comienzo de la obra, la gente de Fray Bentos tenía problemas para conseguir trabajo en la construcción de la planta: 
"Yo que entraba todos los días ahí, vos te paraban en los portones y Pasaban, un ejemplo, 100 de otro lado y 5 de Fray Bentos" 
(Ex trabajador de la planta en la fase de construcción). 
"Hubo un momento que hubo que pedir que colocaran gente de acá. Era desastroso, nadie tomaban de acá (...) Las empresas venían (nosotros decíamos) con paracaidistas, todos nombrados de Montevideo" 
(Camionero). 
Esto se corresponde con el estudio de migración de Veera, donde se evidenciaba que Botnia no tenía mayor interés en la contratación de la población local para la fase de construcción. 
Sin embargo, de acuerdo con lo que mencionaban los representantes de Botnia en el estudio de Graña, la comunidad cuenta que sí se llegaron a emplear a casi mil habitantes de Rio Negro para la construcción, y es verdad que hubo una época de crecimiento para Fray Bentos, que terminó con la finalización de la fase de construcción.

Sin embargo, el panorama de hoy, se ilustra en las siguientes frases: 

"Ahora están trabajando unos pocos, y nosotros no tenemos ninguna retribución de nada, más ahora que está todo re tranqui (...) vos salís de noche y te cierran todos los comercios temprano, si no anda nadie. (...) Mucha desocupación hay acá, y la mayoría la toma el estado (...) Los municipales son la mayoría, los del cuartel y de empleada doméstica"
(Vecinas jóvenes, que tomaban un mate en la plaza). 
"Los únicos que tienen trabajo son los camioneros y son selectivos a veces (...) No contamina como dijeron que nos íbamos a morir... ¡Ojo! Yo no defiendo a los gringos, porque a mi no me están dando nada. Acá no le da trabajo a nadie" 
(Pescador).

"A mis hijos le da trabajos, uno porque es técnico de camiones, y otro hizo el curso y entró como operario de la planta, pero lo que dijeron que iban a dejar muchos puestos de trabajo, eso no fue así" 
(Feriante).
"Hay movimiento para los camiones... que es lo que da la región" 
(Vecino haciendo feria). 
"Invertimos nosotros y traen de afuera. De que sirve poner nosotros, si al final van a terminar de otro lado. Yo tengo cantidad de compañeras que han querido entrar pero no, no... no les dan lugar." 
(Joven en la plaza del centro). 
"La mayoría del personal de UPM no es de la zona, son todos traídos de otro lado. Y entran ahí desgraciadamente, bueno se sabe, es una zona privatizada que de sindicalistas no existe. Hablás de sindicato ahí adentro, y te dicen vení mañana, agarrá los papeles y ..." 
(Vecino haciendo feria). 

"En el corazón, son gente de estudios. Para los que son como yo, albañil: chau, fuiste, trabajaste 2 o 3 años y los demás pa afuera". 
(Ex trabajador de la planta en la fase de construcción). 
"No hay ningún peludo trabajando ahí adentro" 
(Jardinero mientras señala a la planta de celulosa).

En síntesis, puede notarse un discurso social coherente y sólido, que resalta dos aspectos principales. Cuando el último vecino habla de ningún peludo trabajando en la planta de UPM, hace referencia a la gente de clase más baja. 
Según nos cuentan, hay como mucho 100 locatarios trabajando en la planta, para una población activa de 8500 personas (solo en Fray Bentos) y donde los empleados municipales son aproximadamente 1700. La población de la planta requiere una tecnificación a la que no acceden la mayoría de los locatarios, que deberían migrar para poder especializarse. En su totalidad, la planta de UPM no llega a emplear ni a 300 personas, y la mayoría de las personas que trabajan allí son Montevideo y del exterior.
Inclusive está "el barrio de los finlandeses", de casas espectaculares. 
Otro punto en el que se coincide es que los únicos que realmente se benefician del trabajo indirecto son los camioneros. 
Y respecto al megacultivo de arboles, que ha crecido mucho desde la instalación de la planta, y que corresponde a lo que el representante de Botnia denomina "proyecto país" (Graña 2007), es una industria que no solo trae consecuencias ambientales por la destrucción de los ecosistemas (más de mil hectáreas dedicadas a la forestación intensiva) y el uso de agrotóxicos, sino que además poco aportan en la generación de puestos de trabajo: 

"llevan la maquina, te arranca el tronco así, te pasa el brazo así y te lo deja peladito. Y eso te lo hace por segundo" Cuando entraban las plantaciones, año 94, la gente se endeudó comprando motosierras porque pensaron que iban a armar cuadrillas. (...) Después pusieron las maquinas esas..." 
(María Forte) 

"Una sola persona hace todo el trabajo, la maquina lo abraza, lo corta, y otro lo lleva" 
(Pescador) 
Trabajo y crecimiento fue lo que prometió la planta de UPM (entonces Botnia) a la población local. 
Un hospital de primer nivel y energía más barata fueron otras de las promesas. 
Nos contaba una vecina en la plaza “Te muestran un panorama "guaau", pero la realidad... que fue lo que nos pasó a nosotros. Que iban a dar trabajo a todos. Todas las familias de Fray Bentos salió en una caravana a imponerse, y ahora que lo vivimos...”. Y la contundente declaración de un joven vecino: “Si nosotros hoy, si Fray Bentos o Rio Negro peleara por que pongamos la segunda UPM acá, somos tarados y nos falla la cabeza (…) ese cuento que nos vendieron de que fray Bentos iba a ser, no sé, Montevideo2, no pasó”.

Un pueblo engañado porque hoy “Si tu caminas por 18, podrás ver la cantidad de locales de comercios cerrados”. Porque la energía eléctrica que brinda UPM a Fray Bentos, la compra el Estado uruguayo, a un precio mucho más alto que el de la energía que produce UTE. Porque el hospital de primera linea, nunca llegó. Los bancos llegaron y se fueron. 
Porque los locatarios se quejan de la suba del costo de vida, de que los alquileres subieron estrepitosamente cuando la fase de construcción, y nunca bajaron. 
Un pueblo engañado porque salió a la calle a apoyar el proyecto, y el trabajo nunca llegó. Y menos aún para la población más necesitada. 
Un pueblo engañado porque hoy muere "contaminado y de hambre".