sábado, 25 de mayo de 2019

Ex militares testigos de torturas

Para salvar la patria... Feola se traga la hostia



Ex militar dio su testimonio sobre torturas antes de dictadura

En entrevista con TV Florida, Fermín Rossi habló sobre lo que presenció cuando trabajaba como efectivo militar en cuarteles de Florida y Montevideo.



El relato de Rossi se ubica entre 1969 y 1971 y cuenta lo que vio siendo efectivo militar, concretamente trabajando como albañil, tanto en el cuartel del departamento de Florida como en dos de Montevideo, uno en el Cerro y el otro ubicado en San Martín y Chimborazo.

Rossi habló de sus compañeros de generación y dijo que por más que no hayan intervenido todos vieron algo.

Compartimos la entrevista a Fermín Rossi realizada por Fabricio Alvarez en TV Florida, brindada por este canal a Televisión Nacional.

Ex soldado relató abusos y asesinato en dictadura

El ex militar hizo pública su denuncia en TV Florida. Su testimonio se suma al de otro ex soldado que habló en este canal y fue citado por la Justicia





José es un ex soldado que se enlistó en el Batallón Sarandí de Florida en 1973 denunció públicamente que fue testigo de un asesinato de una persona en un cuartel de Durazno.

El ex militar, de 63 años, oriundo de la localidad de 25 de Mayo, ingresó al Ejército en Florida pero al poco tiempo fue trasladado a Durazno donde permaneció por cinco meses. En ese cuartel, el ex soldado dijo haber escuchado diariamente gritos de personas detenidas que eran torturadas en sótanos ubicados debajo del patio del establecimiento.

El ex soldado, que se identificó como José, dio su testimonio, sin mostrar su rostro, al programa Rompecabezas de TV Florida. En el mismo programo participó hace unas semanas el ex militar Fermín Rossi que también denunció torturas y violaciones y luego fue citado a declarar ante la Justicia.


El Cabo Asunción Alegre : todo para que no hable




A los cuerpos se les echaba cal viva y "aquello ardía" afirmó el militar. Cabo Víctor Alegre: "Yo enterré gente".
Por primera vez un militar declara voluntariamente haber sido
responsable de enterramientos clandestinos de víctimas del terrorismo
de Estado. Sorpresivamente se presentó ante las cámaras de Telemando
12 el cabo Víctor Alegre y dio detalles escalofriantes de cómo se
operaba en dictadura. Manifestó estar arrepentido y que quiere hablar,
"porque estoy amargado aunque mi hermana, jubilada como superior del
Ejército, dice que no declare, que no hable".
Aseguró saber donde están sepultados los restos de militantes
antidictatoriales. "Atrás del Batallón 14 también se enterró gente,
los cuerpos se envolvían desnudos en una sábana blanca y arcilla",
luego que se los entregaran muertos en un jeep.
Alegre detalló que se hacían fosas de unos tres metros de profundidad
por noventa centímetros de ancho y allí se enterraban los cadáveres.
"A veces -señaló el militar- estábamos hasta las cinco o las seis de
la mañana. A los cuerpos se les volcaba cal viva, en piedra y agua,
por lo que aquello ardía". Dijo que participaba en los enterramientos
junto a "dos compañeros más", de los que recuerda su identidad pero no
quiso dar sus nombres. Relató que uno de ellos declaró ante la
Justicia y que él mismo estuvo con familiares de detenidos
desparecidos, a quienes le dijo que si no cumplía con las órdenes de
sus superiores era arrestado a rigor.

Alegre denunció ante las cámaras de Canal 12 que había recibido dos
amenazas si informaba de esta situación y que le dijeron que "iba a
ser buscado y matado". Intercambios entre Uruguay y Argentina

Lo que era sabido por buena parte de nuestra sociedad y negado por
gobernantes y militares acusados de crímenes lo confirmó el cabo
Alegre. Afirmó que se trasladaba a los presos políticos a Argentina
"por mar" porque "estaban citados allá, tenían antecedentes penales".
A los requeridos en la vecina orilla se los cambiaba por otros
detenidos que se los trasladaba clandestinamente a Uruguay. El cabo
Víctor Alegre reiteró en más de una oportunidad que estaba arrepentido
y que él "había enterrado gente". Sobre el intercambio de presos entre
Uruguay y Argentina, algunos de los militares que declararon en estos
días negaron haber estado en Buenos Aires.
O sea que siguen mintiendo.


LA GOLPIZA A ASUNCIÓN ALEGRE
OMISIONES INACEPTABLES Y NECESIDAD DE UNA ACCIÓN URGENTE Leer mas





Testigo militar asesinado










Espontáneamente

A la salida del SIM


Insultaron a Gavazzo a la salida de un sanatorio y lo divulgaron en redes sociales





La custodia policial fue lo que le permitió este jueves a Gavazzo poder retirarse del lugar sin más que una lluvia de insultos.


El sanatorio del Servicio Médico Integral (SMI), ex Impasa, fue escenario de un nuevo escrache al teniente coronel (r) y represor de la dictadura José Gavazzo, este jueves, cuando salía del centro asistencial custodiado por efectivos policiales.
Varios videos circulan desde entonces en redes sociales, donde se escuchan los reclamos e insultos al torturador confeso, quien cumple prisión domiciliaria desde 2015.
Mientras Gavazzo bajaba la escalera y se dirigía hacia la camioneta con custodia, una decena de presentes vociferaban: "Decinos dónde están, asesino", "tenés suerte de vivir en este país de impunidad", "la vas a pagar en algún lugar" y otras exclamaciones más subidas de tono.
Como única respuesta, y de igual manera que en manifestaciones similares anteriores, Gavazzo sonrió.
Esta semana, la Justicia decidió reabrir el caso del tupamaro asesinado Roberto Gomensoro, uno de los casos vinculados con el exmilitar.






La doble cara de la sombra







Sobre Luisa Cuesta.


Martín Palacio Gamboa
30 noviembre, 2018


I) Luisa Cuesta era el mejor recordatorio de que el poder es, ante todo, un mecanismo de represión; la represión constituye, en efecto, la naturaleza misma del poder. Y si tomamos en cuenta que la modalidad represiva del Estado durante la dictadura no fue un episodio esporádico y desproporcionado sino, antes bien, una tecnología adoptada racional y centralizadamente, entenderemos que la desaparición no es un eufemismo sino una alusión literal. Según la politóloga argentina Pilar Calveiro, este concepto hace referencia a “una persona que a partir de determinado momento desaparece, se esfuma, sin que quede constancia de su vida o de su muerte. No hay cuerpo de la víctima ni del delito. Puede haber testigos del secuestro y presuposición del posterior asesinato, pero no hay un cuerpo material que dé testimonio del hecho”. Al respecto, también puede observarse la aseveración que realiza Judith Filc sobre las desapariciones “sin testigos”: “El doble mensaje del discurso autoritario, la imposibilidad de determinar qué es verdad y qué no a partir de una estrategia oficial de ocultamiento (de la clandestinidad del aparato represivo) produce, en el momento del recuerdo, lo que Shoshana Felman llama ‘un hecho sin testigos’”. Refiriéndose a los campos de concentración nazis, Filc señala la especificidad del genocidio clandestino como “un evento no empírica sino cognitiva y perceptualmente sin testigos, tanto porque imposibilita el ver, como porque excluye la posibilidad de una comunidad de los que ven: un evento que aniquila radicalmente el recurso (la apelación) a la corroboración visual (a la conmensurabilidad entre dos visiones)”. Es decir, la desaparición de personas provoca la invisibilidad de los crímenes de Estado, ya que, al no haber víctima, también se invisibiliza o “desaparece” al victimario. A no ser que se acepte como viable lo que planteó el ex presidente José Mujica en sus declaraciones en el Parlamento: “A veces hay cosas que no tienen otra respuesta que la tortura para encontrar la verdad”.




II) Semejantes torsiones respecto a las prácticas institucionales no han sido nuevas. En las palabras de Mujica se encuentra una simbiosis con las de su amigo y compañero Fernández Huidobro. Este último, al ser consultado por las críticas que realizó el Serpaj, referidas a que él contaba con información sobre los detenidos desaparecidos, dio una respuesta demoledoramente ilustrativa: “Es falso lo que dice esa Ong, financiada por las peores fundaciones imperiales. Pero si el Serpaj me autoriza a torturar por un mes, yo capaz que le consigo información”. En el momento de semejantes declaraciones, Fernández Huidobro era secretario de Estado. Secretario de Estado durante el gobierno de José Mujica.




La tortura permite la extracción de información y hace posible la constitución de un saber sobre las fuerzas del enemigo. A la vez, produce un saber sobre el cuerpo en el que actúa: determina sus zonas débiles, sensibles, placenteras, dolorosas. Es en la producción y elaboración de ese saber corporal, de ese despliegue de la relación entre el cuerpo, el saber y el poder, donde emerge ese personaje siniestro: el torturador como el ejecutor de esa política corporal. La “lógica” de la tortura muestra esa economía del castigo en la medida en que la muerte física no es el propósito de la acción; más bien es una tecnología corporal que potencia la mecánica del sufrimiento: el “hacer sufrir” y, con el sufrimiento, el despliegue del terror que ella puede producir en el sujeto torturado. Es quizá por esto que la tortura refleja de manera más clara esos procesos de “ajuste”, esa economía política del castigo con la que se pretende dominar y someter por la fuerza pero no matar, incluso si la destrucción psíquica de las personas sometidas a ella está siempre presente. Sus efectos no se agotan en el torturado mismo, sino que repercuten socialmente por una especie de “resonancia”, que es otra condición del terror.
En las declaraciones de Mujica, como en las que realizara en su momento Fernández Huidobro, queda clara una lección propia de su paradigma: la tortura es la forma más directa, más inmediata de la dominación del hombre sobre el hombre, la cual es la esencia misma de lo político.



III) La respuesta no se hizo esperar. Nilo Patiño, sobrino de Luisa Cuesta, escribió en La Diaria (27-11-18) lo siguiente: “En vez de decir que Luisa era una mujer de una dignidad y principios inquebrantables, se dice que es una ‘reliquia’ de la lucha por los derechos humanos, o una ‘polemista’. Luisa es mucho más que eso, señor Mujica. Seguramente les hablaba a los militares el 18 de mayo de 2011 cuando se refirió irrespetuosamente a las madres de los desaparecidos como meras buscadoras de huesos; a pocas horas, por demás, de la discusión parlamentaria sobre el proyecto de ley interpretativo de la ley de impunidad. (…) Su discurso de hoy es tan falaz como funcional a la cultura de la impunidad y su aspiración al punto final, ya que –bien se sabe– ninguna conciencia cívica compatible con la vigencia de los derechos humanos es capaz de admitir tal argumento. No nos engañemos: ya una vez han escrito en la ley de impunidad, como fundamento: ‘la lógica de los hechos originados por el acuerdo celebrado entre partidos políticos y las Fuerzas Armadas’. Hoy nos dicen que la lógica de los hechos que impone el pacto de silencio de los militares sólo se puede quebrar recurriendo a los métodos propios del terrorismo de Estado”.


Vale agregar que no es solamente eso lo que nos dicen. Tanto Mujica como buena parte del Frente Amplio han colaborado a que los itinerarios de la dictadura militar permanezcan inconclusos. La “teoría de los dos demonios”, un lineamiento que tuvo su base programática en el informe “Nunca Más” en Argentina y cuya base fue finamente elaborada en Uruguay por Julio María Sanguinetti, asentó su reflexión sobre la dictadura alrededor de su posible retorno y de la necesidad de generar los mecanismos idóneos que acotaran esa posibilidad. Algunos de ellos fueron la apuesta a la consolidación del sistema institucional, la práctica activa de la memoria, una sana pedagogía que dispusiera a las nuevas generaciones a las siguientes posiciones: 1) la existencia de dos violencias enfrentadas: las guerrillas de izquierda y las Fuerzas Armadas actuando en nombre del Estado; 2) la relación de acción/reacción entre las guerrillas y la represión estatal, es decir, la responsabilidad causal de la izquierda en el inicio de la violencia; 3) la equiparación entre ambas violencias a partir de relaciones que van desde la igualación de responsabilidades históricas hasta la equiparación por simetría de fuerzas y/o de métodos; 4) la situación de exterioridad de la sociedad en ese conflicto, que es presentada como ajena, inocente o víctima de esa violencia.


De este modo, el problema se reduce a una cuestión de “educación cívica”. Tal fue la estrategia del período de transición –en manos de la derecha–, pero también del liberalismo progresista que integra en la actualidad la cúpula gubernamental. El horror se congela y se transforma en puro pasado. Sólo se trata de garantizar su irrepetibilidad, ignorando una forma de dominio que sólo difiere por sus atributos externos y formales. La cuestión es que si sólo nos detenemos en el horror, si vaciamos de contenido la lucha que se llevó a cabo, nunca vamos a darnos cuenta de que el modelo impuesto aún se sostuvo tras la caída de la dictadura. Y es aquí donde la perversión de este ideologema se muestra en toda su extensión: busca negar que la dictadura sigue estando con nosotros, aunque aparentemente el tiempo transcurrido la haya convertido en algo lejano y extraño.

Pensemos que la principal certeza de la dictadura es la supervivencia de sus efectos, ya que la pregunta en torno a las posibilidades de que regresen los tiempos del horror no tiene sentido. Vivimos en él aunque se nos presente con otros ropajes: la impunidad es uno de ellos. La teoría de los dos demonios intenta convencernos de que la garantía del no retorno al tiempo del “caos” y el “horror” implica aceptar el predominio de los sectores dominantes y aprender a convivir, resignados y promiscuos, con sus efectos.

El problema es que Luisa no lo aceptó.

Nosotros tampoco.










miércoles, 22 de mayo de 2019

El mamarracho de UPM2




>>> ¿El contrato de UPM 2 es constitucional?

Análisis del acuerdo con el abogado constitucionalista Eduardo Lust.










En abril del 2018, el Gobierno debió modificar el acuerdo con la empresa UPM debido a una diferencia muy importante entre lo que debía pagar la multinacional por usar la vía del Ferrocarril Central para trasladar la mercadería.
De acuerdo a un pedido de acceso a la información pública realizado por el catedrático Eduardo Lust, que fuera hecho a través del medio Sudestada y que hoy informa El País, las versiones en inglés y español del contrato tenían una diferencia importante en el precio que debe pagar UPM.
La versión en inglés indicaba que UPM debe pagar diez veces menos por tonelada bruta por kilómetro que lo que dice la versión en español, algo que según las autoridades se debió a un error de traducción. Ante esta discrepancia, en abril se corrigió el contrato en español y se hizo primar lo que decía la versión en inglés. El error estuvo en la descripción del monto en letras entre paréntesis en su versión en español, según la información del matutino

Esta mañana, el propio Lust lo explicó en charla con Informativo Carve. "Cuando se firma en noviembre de 2017 se hacen dos contratos en inglés y español, lo que es lógico. Pero en ambos dicen que si hay alguna diferencia de texto, se zanjaría por el texto del contrato en español, no por el que está en inglés", manifestó.
En el contrato en español, se dice que UPM pagará cinco centavos de dólar (o sea, una veinteava parte de dólar) por tonelada bruta/km por utilizar la vía . En el contrato en inglés, dice que pagará medio centavo de dólar, o sea diez veces menos. "Por el contrato en español, da que debe pagar 26 millones de dólares por año y por el que está en inglés, que debe pagar 2.6 millones de dólares. ¿Por qué no modificaron el texto en inglés, si se decía que rige el contrato en español? Es un problema de los que escribieron en inglés", señaló el abogado.
"¿La presidencia de la República y UPM cometen un error de precio en el contrato?  ¿En un contrato negociado durante meses por los estudios jurídicos más importantes del país?", se preguntó Lust, que aseguró que no le parece un error.
Lust, que presentó un recurso de revocación contra la modificación del acuerdo entre el Gobierno y UPM, señaló que error o no UPM "paga diez veces menos de lo que se dijo (en el contrato) que iba a pagar".
Además, aseguró que la forma en que se corrigió el contrato también fue grave a nivel jurídico. "En abril del 2018 el Gobierno cambia el contrato al constatar las diferencias y en forma secreta los secretarios de Presidencia firman la modificación. Y luego de esto, el 9 de abril se reúne el presidente con los ministros y convalida lo que hicieron", contó.
A su juicio, "el Poder Ejecutivo debió sacar un decreto administrativo aceptando los cambios y que luego el secretario vaya y firme, no que los secretarios negocien los cambios y luego el Poder Ejecutivo convalide lo que hicieron".



lunes, 20 de mayo de 2019

24 Marcha del Silencio 2019




>>> Mojadura organizada


>>> Llueve

>>> Como quizás nunca se haya visto




Culpa de la lluvia salieron los videos fallidos, esta vez mi aporte fue un desastre.


>>> Mar de paraguas






“¡Que nos digan dónde están! Contra la impunidad de ayer y hoy”

>>> Marcha del Silencio en Maldonado



Miles marcharon “contra la impunidad de ayer y hoy” en la 24ª Marcha del Silencio

21 de mayo de 2019

Entre los mensajes hubo reclamos a todos los partidos políticos.

La lluvia no fue un obstáculo. A paso lento y bajo sus paraguas, una multitud de personas se abrió paso desde la calle Jackson por la avenida 18 de Julio en reclamo de conocer el destino de los detenidos desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar. Un año más, como cada 20 de mayo desde hace 24 años, el silencio fue penetrante y abrumador, y las manos firmes sostuvieron en alto los carteles con los rostros de los desaparecidos por el fin de la impunidad.

La consigna de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos para esta marcha fue “¡Que nos digan dónde están! Contra la impunidad de ayer y hoy”. En su convocatoria al encuentro, la organización manifestó su rechazo a los senadores que “pusieron sus rencillas electorales por encima de lo que su investidura les reclama” en la votación de las venias del pase a retiro de los cuatro generales que integraron el Tribunal de Honor del Ejército para José Nino Gavazzo, Luis Maurente y Jorge Silveira, y que el Senado “no estuvo a la altura de lo que la República exige”. De la misma forma, condenaron “la poca transparencia” de Presidencia en el tratamiento de las actas. Familiares sostuvo que la “responsabilidad de mantener intocada la formación de las Fuerzas Armadas en una doctrina golpista y una soberbia mesiánica” corresponde a todos los gobiernos desde el fin de la dictadura.



En la marcha no faltaron los mensajes de condena a la actitud del Senado y del gobierno, y reclamos por los escasos avances en la búsqueda de desaparecidos: “Ni olvido ni perdón”, “¿Dónde están nuestros compañeros desaparecidos?”, “¿Por qué no me encuentran?”. “Los responsables de la impunidad”, decía un cartel con las fotografías de los ex presidentes Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle, Jorge Luis Batlle y José Mujica, y el actual presidente Tabaré Vázquez. La misma pancarta añadía: “¿Qué poderosos intereses mantienen un país sin memoria ni justicia?”. También hubo críticas a los medios de comunicación “que callan” la verdad.

Cubiertos bajo un paraguas, un hombre y una mujer conversaban por lo bajo. Resaltaban la cantidad de presentes a pesar del clima, pero destacaban la ausencia de la fallecida militante de derechos humanos Luisa Cuesta y lamentaban su partida sin obtener verdad y justicia por su hijo Nebio, desaparecido en Buenos Aires el 8 de febrero de 1976, quien estaba exiliado en Argentina desde 1974. Ambos señalaron a la diaria que marchaban “por ella, por los desaparecidos y también por los que se fueron en la lucha por la verdad”. Cuesta falleció el 20 de noviembre de 2018, a los 98 años.

Escondida bajo un paraguas naranja se desplazaba lentamente una mujer anciana. Bajo el paraguas también amparaba de la lluvia la imagen en blanco y negro de su amiga Nelsa Zulema Gadea Galán, secuestrada en Chile y desaparecida desde el 19 de diciembre de 1973. “Tengo 80 años y sigo marchando. Todos los años”, comentó la señora, que expresó que continuará firme en la búsqueda de verdad. Asimismo, subrayó el particular contexto en que se desarrolló esta nueva edición de la Marcha del Silencio, y señaló que se “vienen cambios muy grandes en América Latina”.


Como todo los años, la marcha se detuvo en la plaza Libertad. Sobre uno de los costados de la plaza estaban una niña y su mamá aguardando la entonación del himno. “Vine por los desaparecidos y por una abuela”, dijo la niña, que se llama Isabella y tiene ocho años. Su mamá, Valentina, que marchaba a su lado, añadió que no tienen familiares desaparecidos, pero “es importante que todos estemos acá y sobre todo las nuevas generaciones. Ningún libro de historia les va a transmitir [a los niños y niñas] la experiencia que les estamos transmitiendo acá”. Más adelante estaba Alan, un estudiante de 17 años que vino con un grupo de amigos del liceo 15. Alan explicó a la diaria que vinieron a “apoyar a las familias” y también “para darnos cuenta de la realidad de hoy y lo que vivió el país durante la dictadura”. “Nosotros no lo vivimos, pero estamos acá para concientizarnos y formarnos en lo que sucedió y puede llegar a pasar”, explicó.

>>> Pa la foto, se hicieron ver y nadie dijo nada.

Al final de la marcha, el senador del Frente Amplio (FA) Rafael Michelini sostuvo a la prensa que esta Marcha del Silencio es “heroica, contra viento y marea”. “Una marcha inmensa pidiendo verdad, justicia, memoria y nunca más terrorismo de Estado, pidiendo dónde están los desaparecidos”, añadió. También estuvieron presentes los cuatro precandidatos del FA: Daniel Martínez, Carolina Cosse, Óscar Andrade y Mario Bergara, además del ex presidente José Mujica.



>>> Sin memoria


Mujica, Topolansky y el MPP han contribuido a la versión de una guerra de dos bandos, en vez de terrorismo de Estado.
Huidobro y Mujica fueron celosos guardianes de la impunidad, de los criminales de la casta militar.
En el 2009 esta fuerza política hizo la plancha en la campaña para derogar la ley de impunidad, vimos cientos de miles de votos al MPP sin la papeleta rosada.
En el parlamento mandaron a Semproni a hacer el trabajo sucio y votar en contra. Presionaron desde el Ejecutivo para el traslado de la jueza Mariana Mota.
Mujica elaboró el discurso del "no quiero viejitos presos".
¿Y hay gente que aplaude su concurrencia a la marcha del silencio?
Pedimos memoria, clamamos justicia y aplaudimos y abrigamos sujetos que obstaculizaron todas las demandas por verdad y justicia de las organizaciones sociales.