El río Santa Lucía en el embalse Paso Severino en Florida, Uruguay, en julio
La repercusión mediática internacional sobre el tema dela crisis hidrica es una realidad y este viernes se sumó otro de los referentes del periodismo a nivel mundial para cubrir este tema. En este caso fue el turno del diario estadounidense The New York Times
MONTEVIDEO, Uruguay — Durante al menos 80 días, desde que la sequía y la mala gestión minaron el suministro de agua potable de la capital de mi país, el agua que ha salido de nuestros grifos ha sabido terriblemente a sal y ha olido terriblemente a químicos. Aquellos de nosotros que podemos pagar agua embotellada la usamos para todo. Cocinamos pasta, lavamos lechuga y hacemos café con ella, comprando cada vez más recipientes de plástico para agua que terminan en el vertedero. Cuando nos duchamos, lo hacemos por poco tiempo y mantenemos las ventanas abiertas, porque los compuestos de trihalometano en el vapor pueden ser cancerígenos. Las lavadoras no hacen espuma y los calentadores de agua eléctricos están fallando debido a la acumulación de sodio. Los lavavajillas dejan rayas saladas en vasos y platos. Cepillarse los dientes sabe como tomar un trago de agua de la piscina.
En el punto álgido de la crisis, los niveles de sodio y cloruro aumentaron al doble y al triple de los valores máximos permitidos por nuestras normas nacionales de agua potable. Hace unas semanas visité un barrio pobre en las afueras de la ciudad, donde la gente no tenía otra opción que beber agua del grifo. La gente se quejaba de dolor de vientre y diarrea. El gobierno advirtió que los niños menores de 2 años, las mujeres embarazadas y las personas con presión arterial alta, insuficiencia renal o problemas cardíacos deben limitar su consumo de agua o, en algunos casos, evitarlo por completo. Supuestamente, la gente pobre ahora recibirá un subsidio para comprar agua embotellada. Pero eso no es suficiente.
Aquí en Uruguay, el agua limpia es parte de nuestra identidad nacional. A los escolares se les enseña que el país está bendecido con agua abundante y de alta calidad, gracias a muchos ríos grandes y seis grandes acuíferos. Durante la mayor parte de nuestra historia, pudimos contar con la lluvia para llenar estos ríos y acuíferos. Y en 2004, nos convertimos en el primer país del mundo en incluir el acceso al agua potable en la Constitución.
Pero la sequía más severa en 44 años, junto con el envejecimiento de la infraestructura y la mala gestión de los embalses de Santa Lucía, ha reescrito esa reconfortante historia. Ahora, el área metropolitana alrededor de Montevideo, hogar de alrededor del 60 por ciento de los 3,4 millones de habitantes del país, está viviendo las consecuencias.
El río Santa Lucía, que abasteció de agua dulce a la capital durante más de 150 años, casi ha desaparecido en algunos tramos. En febrero, un depósito que hasta hace poco contenía hasta cinco mil millones de galones de agua quedó casi seco. Otro se redujo, en un momento, a solo el 2 por ciento de su capacidad. A medida que las aguas dulces del Santa Lucía se han vaciado, el agua salada del Río de la Plata, un estuario del Océano Atlántico, se ha entrometido en su cauce. Nuestra planta principal de purificación de agua no tiene la tecnología para eliminar la sal, por lo que entra en nuestras tuberías, nuestras casas, nuestros cuerpos.
El gobierno no tiene un Plan B para esta crisis, que podría prolongarse hasta octubre. Un senador ha tuiteado que debemos orar por lluvia.
Tan mala como es aquí, la crisis del agua de Montevideo no es única. En 2018, Ciudad del Cabo comenzó a hacer planes para el caos que se produciría en el escenario muy real de que podría quedarse sin agua por completo. En Brasil, que posee una fracción importante del agua dulce del mundo, numerosas ciudades han restringido su uso. En la Ciudad de México, el 70 por ciento de la población tiene acceso al agua solo 12 horas al día, según un estudio de Naciones Unidas de 2017 .
El Informe sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo de la ONU de 2023 muestra que una de cada cuatro personas carece de acceso a agua limpia. “No podemos vanagloriarnos de la próxima sequía”, me dijo Pedro Arrojo-Agudo, relator especial de la ONU sobre derechos humanos y agua potable. “Por más fuerte y larga que sea”, dijo, “debe haber fuentes alternativas, complementarias, complementarias”, y debe haber un plan para “establecer prioridades durante la emergencia”. La semana pasada, Arrojo-Agudo, en una declaración con otros expertos, dijo que Uruguay “debe poner el consumo humano en primer plano, como lo indican los estándares internacionales de derechos humanos”, calificando la demanda “con una prioridad ética”. El gobierno discrepó con su declaración, diciendo que los niveles químicos no eran tan alarmantes como afirmaba y que se estaban tomando medidas útiles. Pero el ponente sabe que el problema en todo el mundo es más o menos el mismo y que racionar el consumo de la gente y dejar sin control el uso industrial o agrícola, como me dijo, “desgastará más agua y generará mayor riesgo de contaminación”.
No es solo nuestra salud la que está en riesgo. El sector agrícola, que es la industria más grande del país, ha sufrido pérdidas de alrededor del 2 por ciento del PIB de Uruguay. Seis de cada 10 de nuestras empresas ahora enfrentan problemas de producción. Las industrias farmacéutica, alimenticia, de la construcción, química: todas están en una carrera por el agua, lo que deja a sus empleados tan ansiosos en el trabajo como en casa.
¿Cómo llegamos aquí? Durante las últimas cuatro décadas, la nación permitió que las industrias agrícola y minera contaminaran el Santa Lucía e interrumpieran sus ciclos naturales, dañando el suministro que continuó disminuyendo durante tres años con poca lluvia. Y a pesar del evidente crecimiento demográfico y económico, nuestro país no invirtió en reservorios de agua potable, aun cuando el problema empezaba a vislumbrarse. Desde marzo de 2020, el gobierno declaró varias emergencias para los productores agrícolas, otorgando exenciones tributarias y períodos de gracia. Pero esperó hasta el 19 de junio de este año para declarar la emergencia para el resto de la población.
Ahora queda revolver. El gobierno está tratando de construir embalses en los afluentes y está planeando una planta para desalinizar agua del Río de la Plata, pero es poco probable que entre en funcionamiento en los próximos tres años. La compañía pública de agua recientemente comenzó a operar nuevos pozos en el corazón de la ciudad, con la esperanza de cargar camiones cisterna con agua de un acuífero y distribuirla a los hospitales. Muchos de mis vecinos también están perforando, con la esperanza de encontrar agua subterránea para sus familias. Uno de ellos me mostró los resultados de la prueba de calidad del agua. dan miedo El pozo de mi vecino contenía una bacteria llamada Pseudomonas aeruginosa, que está asociada con infecciones de la sangre, los pulmones y las vías urinarias. Es demasiado tarde para que podamos diseñar nuestra salida por nuestra cuenta.
Durante las últimas dos semanas, llovió tres pulgadas y eso ayudó, por el momento. Pero los pronósticos meteorológicos locales, el cambio climático global y el uso irresponsable de la tierra nos apuntan en la misma dirección. No es solo Montevideo: todas las ciudades del mundo deben comenzar a priorizar su agua potable ahora, mientras todavía hay media posibilidad de obtener mejores resultados. El agua es nuestro recurso más preciado. Mantenerlo seguro y disponible debe ser nuestra primera prioridad. Suficiente es suficiente.
Narcoempresarios:
mientras el Ministerio del Interior destina sus mayores esfuerzos a
combatir el narcomenudeo, comienza a visibilizarse otro aspecto del
crimen organizado: la irrupción de importantes empresarios en el
negocio de la droga. En los últimos cuatro años solo por las manos de
tres de ellos pasaron 11.000 kilos de cocaína. El crimen organizado dejó de ser un problema de las zonas marginales para instalarse en los barrios acomodados de la ciudad.
Jorge Pérez Bentancor se dedicaba a la importación de madera,
principalmente desde Paraguay, pero también a importar y vender
maquinaria agrícola. Hasta hace 15 días vivía con su familia en el
barrio privado La Tahona, donde también tiene su residencia privada el
presidente de la República, Luis Lacalle Pou.
El
pasado 11 de julio y en el marco de la operación Los Titanes, la
Policía lo detuvo en su casa acusado de integrar una banda junto a
cuatro colombianos y cuatro uruguayos en cuyo poder se encontraron 265
kilos de cocaína.
La droga sería enviada a Europa acondicionada
en tablones que había importado Pérez Bentacor, a través de la empresa
Mintaka, desde Paraguay.
Mintaka fue el nombre de otra operación
policial por la cual el mismo empresario había sido detenido y procesado
con prisión en el año 2012 por estar en posesión de 312 kilos de
cocaína.
La madera era exportada desde Paraguay por la empresa
Agronegocios del Chaco Paraguayo SA, cuyo titular es el ciudadano
uruguayo Diego Luis Menéndez Violante.
Este había sido acusado de
estafa en un negocio agropecuario en Uruguay por un socio español que
lo denunció por apropiarse de 90.000 dólares en el año 2018. Menéndez
huyó a Paraguay y la Justicia de nuestro país solicitó su captura a
Interpol.
El 20 de agosto del año pasado fue detenido a las 8 de
la mañana mientras caminaba por un calle de la ciudad de Hohenau,
departamento de Itapuá, ubicado al sur y limítrofe con Misiones,
Argentina. Por ser parte de la hidrovía, es una zona de alta circulación
de drogas.
El detenido fue trasladado hasta el Departamento
Central de Policía y las autoridades ofrecieron una conferencia de
prensa, donde señalaron que el hombre ingresó en agosto de 2018 y en
2019 adquirió la cédula paraguaya.
Su captura se dio en cumplimiento de la orden emitida por la jueza penal de Garantías, Nilsa Sánchez de Rienzi.
El
comisario principal de Interpol Paraguay, Nicolás Zárate, detalló que
si el hombre se allanaba al pedido, se facilitaría su proceso de
extradición, pero que en caso contrario se tendría un proceso más largo
para cumplir con dicho objetivo, según informó el diario Última hora.
Pero
el Departamento de Cooperación Internacional de la Fiscalía de Uruguay
informó que se desistió de la extradición porque la fiscal de San José,
Mariana Rodríguez, que estaba a cargo de la investigación, consideró que
no había mérito para una condena, por lo que Menéndez fue liberado.
Entre
julio del año pasado y marzo de este año, su empresa Agronegocios del
Chaco le vendió a Pérez Bentacor aproximadamente un millón de dólares en
madera.
Una fuente policial a cargo de la investigación dijo a
Caras y Caretas que “es probable que la cocaína ingresara a Uruguay
escondida en los tablones. Es decir, de la misma forma en que pensaba
sacarse rumbo a Europa”.
Los investigadores sospechan que “puede
haber una cantidad importante de droga escondida en algún lugar que aún
no se ha encontrado o tal vez ya habían logrado enviarla a su destino
final”.
Según las declaraciones de importación, la madera ingresaba en camiones a través de Fray Bentos.
Según
informó Guillermo Maciel, subsecretario de Interior, “se investigan
posibles nexos de Pérez Bentancor con Sebastián Marset, ya que saben que
ambos se conocen”.
La Justicia lo imputó por asistencia al narcotráfico y cumple prisión preventiva mientras continúa la investigación.
Comparte
una característica con los otros dos narcoempresarios a los que se
formalizó por encontrarles a ambos casi 11 toneladas de cocaína: sus
redes sociales revelan adhesión al Partido Nacional.
Las nuevas caras del crimen organizado
Cuatro
años atrás se encontró otra punta de ese submundo, cuando se descubrió
que el empresario uruguayo Martín Mutio estaba involucrado en el envío
de 4.500 kilos de cocaína incautadas en el puerto alemán de Hamburgo.
Cómo y por dónde llegó la droga a Uruguay es algo que aún no se sabe.
Recientemente un Tribunal de Apelaciones lo condenó a 15 años de prisión.
Martín
Mutio Ballester Molina, 36 años, es hijo de uno de los propietarios de
la bodega Santa Rosa (Passadore, Carrau & Mutio) y de una de las
propietarias de la fábrica de autos, camiones y armas argentina
Ballester Molina. En 2011, cuando tenía 23 años, fundó la empresa GCM
Global dedicada al comercio internacional, pero cuatro años más tarde
fue procesado sin prisión por delitos de estafa y falsificación de
documento.
En 2012 se legalizó la venta de marihuana y Mutio,
como asesor de la empresa La Cosentina, logró la autorización del
Ministerio de Salud Pública para producir yerba mate con cannabis. Ese
mismo año, y en declaraciones realizadas a un programa de radio
argentino, hablando sobre política uruguaya dijo: “Mi familia es blanca
de toda la vida. Yo te juro que no puedo creer cómo el MPP… la capacidad
de trabajo que tienen y el compromiso con Uruguay de desarrollar algo
para que quede para generaciones de más abajo… Estoy más que agradecido
por el apoyo que tuve del MPP”.
Agregó: “Vengo de una familia
emprendedora de toda la vida en Uruguay. Mi familia tiene una bodega
hace muchos años, que se llama Santa Rosa, muchos años en el país y
siempre familia histórica vinculada con el Partido Nacional .Yo estoy
100% afín con el MPP, con la capacidad de apoyo y desarrollo y el
compromiso que tienen. Más que agradecido. Estoy seguro de que ni los
blancos ni los colorados me hubieran apoyado como me apoyaron Sabini,
Battistoni, Rosa y Sica. Por eso me sigo quedando en Uruguay, apostando a
Uruguay”.
Estas declaraciones fueron usadas en plena campaña
electoral de 2019 por quienes hoy están en el gobierno para vincular al
MPP con un traficante. Pero omitieron consignar que poco después, en
plena campaña electoral de 2014, apoyaba a Luis Lacalle Pou, según lo
revelaban sus redes sociales. Y el 23 de noviembre de 2015, ante el
triunfo de Mauricio Macri en Argentina, escribió en Twitter: “¡Por fin!
¡Una alegría! ¡Espero que, tanto copiamos de los argentinos, empieza el
cambio en Uruguay! ¡Arriba la derecha!”.
Por su parte, Luis
Gastón Murialdo Garrone era un empresario sojero, colono y propietario
de la empresa Camelia Sociedad Agraria, la única firma que logró
exportar soja a Togo. El mismo destino que tenían dos contenedores con
4.500 kilos de cocaína que intentaba enviar Murialdo a fines de
diciembre del 2019, según informó El Observador.
En su campo
ubicado en Soriano, sobre ruta 21, la Policía encontró otros 1.500 kilos
de droga, lo que en total constituyó la mayor incautación de droga en
poder de una sola persona.
Según la investigación fiscal, este
empresario fue contactado por narcotraficantes bolivianos quienes le
pagarían 250.000 dólares por dos exportaciones de cocaína hacia el
puerto de Lomé, capital de Togo (África). Además le hicieron una
trasferencia bancaria por 61.472 dólares a través del banco Heritage
desde la ciudad africana.
Este dinero debía cubrir toda la operativa e infraestructura previa al envío.
Murialdo tuvo la ayuda de su hijo, que no sabía lo que estaban cargando.
La
droga fue trasladada al campo escondida en camiones que cargaban leña,
pero cómo y por dónde entro a Uruguay tampoco se pudo precisar.
Finalmente
la Justicia lo condenó a 8 años de prisión por varios delitos
vinculados al tráfico de drogas, en tanto su hijo recibió una condena de
8 meses, 6 de prisión efectiva y dos de libertad vigilada.
Además se le incautó la tierra, varios vehículos, maquinaria rural y una suma de dinero.
El
1º de agosto del 2022, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)
inhabilitó a la empresa Camelia Socedad Agraria de manera definitiva por
haber intentado traficar 4,5 toneladas de cocaína en contenedores de
soja durante 2019.
Murialdo también tenía vínculos con el Partido
Nacional, aunque no pertenencia orgánica, pero sí participó en las
actividades de Un Solo Uruguay.
En mayo de 2022 la fiscalía de
Ciudad de la Costa logró desmantelar una organización que enviaba
“mulas” con cocaína a España y lavaba el dinero en “un importante
mercado gastronómico “ubicado en Pocitos, según expresa el dictamen
fiscal.
Doce personas fueron condenadas por diferentes figuras de tráfico de drogas y lavado de dinero.
Entre
los condenados están el hijo del propietario de una importante empresa
envasadora y distribuidora de legumbres y semillas; el hijo de uno de
los propietarios de un free shop; el dueño de una importante empresa de
informática y un funcionario de jerarquía media en el Banco República.
Un patrón que se repite en el mundo
La
operativa de los grandes cárteles de la droga tiene un patrón común en
casi todos los países. En todos lados tratan de ubicar a empresarios con
dificultades económicas que acepten participar del negocio como forma
de salvarse.
Tal es el caso de Mutio, un joven ambicioso que
pretendía mantener un estilo de vida pero al que le había ido mal en
varios negocios. Tanto que terminó formalizado dos veces por emitir
cheques sin fondo.
La droga no era de Mutio, no tenía el dinero para adquirirla en origen, simplemente se trataba de un pasamano.
Murialdo
estaba peor. Era un productor fundido, que acaba de perder una cosecha
de soja por unos dos millones de dólares a causa de la sequía. Tenía
casi todas sus propiedades embargadas y estaba calificado por el Banco
Central como “deudor irrecuperable” por deberle 31.400 dólares al
Scotiabank y 3.300 dólares a Creditel, de acuerdo a información obtenida
por El Observador.
Todavía no está clara la situación de Pérez
Bentancor, el narco de La Tahona, presentado por la Policía como “un
importante empresario”. Su caso parece ser el de alguien con
antecedentes que pertenece al mundo del narcotráfico. Sobre todo si se
prueban sus vínculos con Marset.
Nada nuevo bajo nuestro sol
Una
expresión muy uruguaya sostiene que “aquí no pasan esas cosas”, cuando
alguien refiere hechos criminales que ocurren en otro país.
Sin
embargo la realidad, vista a través del tiempo, revela que aquí pasa lo
mismo que en todos lados. Y no verlo sólo concurre a favor del crimen
organizado.
En una nota publicada por el semanario La Mañana en
diciembre de 2019 se preguntaba “¿Por qué Uruguay? Sencillamente porque
en los últimos cincuenta años se desarrollaron en nuestro país redes de
negocios financieros que -adaptándose a las necesidades de los tiempos y
los sucesivos cambios regulatorios- se fueron ingeniando para asistir a
“clientes” que requerían cobertura y protección para el dinero
originado en actividades turbias, y por lo visto, algunas claramente
ilícitas”.
Estudios jurídicos propiedad de profesionales
estrechamente vinculados al poder, han servido para crear sociedades
fantasmas que permiten la operativa y el lavado del dinero sucio.
Las
instituciones financieras no siempre han cumplido con los controles a
los que están obligados. Y aún así existen instrumentos y empresa del
rubro que escapan a cualquier observación.
Los cárteles pagan mucho dinero por permitir el aterrizaje en campos del interior.
Tenemos normas, pero no la voluntad de cumplir con ellas.
Contamos con organismos más preocupados por la burocracia que por su eficiencia.
Los
partidos políticos no quieren que nadie se entrometa en su
financiación. Por eso, en menos de un año asistiremos a obscenas
campañas electorales, que no se explica quién paga.
Mientras
tanto, seguiremos viendo a diario duras condenas por estar en posesión
de unos gramos de cocaína para vender, pero no tenemos una sola condena
por lavado de dinero.
Y peor, nadie sabe por dónde ingresan los
miles de kilos de droga que se venden o salen por el puerto de
Montevideo hacia el mundo.
Porque la hipocresía también es muy uruguaya.
mis amigos son unos atorrantes...
>>> Los socios de Marset
En una carta redactada el 4 de mayo de 2021 por un jerarca de la Policía de Paraguay y remitida al fiscal de Crimen Organizado de ese país, Lorenzo Lezcano, señalaba la existencia de una “estructura criminal” que ya para entonces había montado el uruguayo Sebastián Marset. Era un hecho que se conocía por una “cooperación” previa de la Policía de Uruguay, de acuerdo a ese documento. En concreto, la misiva -que forma parte de la carpeta fiscal paraguaya de la “Operación Smart”, a la que accedió El País- indicaba que ya había elementos como para solicitar la “apertura de una causa penal”. Y que eso era posible a raíz de “informes” realizados “por parte de la Dirección General de Represión contra el Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid) de Uruguay”. En función de ese aporte, más el análisis realizado por los investigadores paraguayos, el informe afirma que se pudo concluir que había en Paraguay “una especie de clan familiar” dedicado al “envío de grandes remesas de drogas al mercado europeo y países vecinos”, y que al mismo tiempo también adquiría “empresas ya constituidas y con la antigüedad tributaria en diversos rubros, con el objetivo de movilizar el mayor porcentaje de activos a través de dichas firmas comerciales, producto de la venta de sustancias prohibidas”. Los policías paraguayos habían detectado, en suma -siempre según este documento- la presencia de un grupo criminal liderado por “un ciudadano de nacionalidad extranjera” con documentación paraguaya. Esa persona, en otra carta fechada siete días después -que tenía la finalidad de reportar “avances investigativos”- aparece identificada con todas las letras: Sebastián Marset Cabrera -por entonces de 29 años-, ahora directamente señalado como “líder de una organización dedicada al tráfico internacional de drogas”. En ese momento el informe policial reportó que, “a través del sistema de gestión de seguridad pública del Uruguay”, se podía afirmar que entonces Marset tenía “una requisitoria pendiente a nivel nacional en Uruguay, de fecha 13/03/2020”, y que además tenía un “prontuario penal” que incluía un delito de homicidio de 2018. Sin embargo, tiempo después ambas indagatorias se archivarían por falta de pruebas. Los investigadores paraguayos pidieron en el transcurso de este operación, y en reiteradas oportunidades, que se iniciara la indagatoria y que se intervinieran comunicaciones vía celular, pero la Fiscalía demoró en reaccionar. Algo que podría ser determinante a la luz de dos hechos que se dieron más adelante y que apuntan a la incidencia de Marset. Uno de ellos es el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido en mayo pasado en Colombia, un homicidio que tiene como presunto ideólogo al propio Marset -algo que ha dicho incluso el presidente colombiano, Gustavo Petro, en su cuenta de Twitter días atrás. Pecci era otro de los fiscales paraguayos, encargado de una segunda operación -llamada “A Ultranza Py”- que fue lanzada en febrero de este año, varios meses después de la “Operación Smart”, y conocida como la más grande e importante investigación contra el narcotráfico en ese país. Y el otro hecho fue la expedición del pasaporte uruguayo por parte de Cancillería y el Ministerio del Interior a Marset, en octubre de 2021 cuando el narco se encontraba detenido en Dubái por tener documentos paraguayos falsos. Esto motivó la interpelación del Frente Amplio a los ministros Francisco Bustillo y Luis Alberto Heber, y declaraciones públicas de autoridades (ver aparte). Los uruguayos La carpeta fiscal de la “Operación Smart”, de unas 39 páginas, incluye detalles de la estructura del clan Marset, a cuyo diseño se accedió con la contribución, en esta indagatoria, de la delegación paraguaya del Comando Tripartito -integrado por oficiales de inteligencia de Brasil y Argentina, además de Paraguay. En un mismo nivel de incidencia que Marset figura su pareja, Gianina García Troche -cuyo paradero también se desconoce-, que también es uruguaya. Pero el grupo tiene, además, a un tercer uruguayo: Federico Santoro Vasallo, poseedor de antecedentes penales, dedicado a realizar “cambios de divisas” y habilitar “cuentas a través de casas de cambios para el envío y recepción de grandes sumas de dinero en el exterior”. En las últimas horas, asimismo, este hombre también buscado por Interpol fue señalado de ser el encargado de trasladar a los tripulantes del avión iraní Emtrasur que estuvo en Paraguay y Argentina, y que Uruguay no dejó aterrizar. Y en la documentación de la investigación de la operación “A Utranza Py” -a la que también accedió El País- se agrega en la página 215 -de un total de 503- que este hombre era directamente “asesor y organizador en las acciones de lavado de activos del investigado” Marset. El lavado de dinero del grupo llegó a recurrir, por otra parte, a la incursión en “el esquema de transferencias de jugadores de fútbol paraguayos al club Trikala de Grecia”. Otros mandos Los documentos de la carpeta de la “Operación Smart” identifican en un segundo plano de jerarquía en la organización criminal a Marlon Santos, Lindomar Reges y Mauricio Schwartzman, un empresario asesinado en setiembre del año pasado -en un homicidio del que es sospechoso el propio Marset. Este último era una persona de “mucha confianza” de Marset; se dedicaba al “área logística de la estructura criminal” y era el responsable de “coordinar y verificar el envío de grandes remesas de droga a Europa y otros países a través de empresas legalmente constituidas”. Alberto Koube -titular del grupo empresarial Tapiracuai- y Alexis Vidal González -que figura como dueño de Totalcars- aparecen mencionados en un tercer nivel. Y en un cuarto se ubica a Nicodemo Finken, como financista de Totalcars, y Santoro, propietario de las agencias de viaje Ilu y Adshley Turismo. Koube -preso en Paraguay-, de unos 50 años, era “la persona encargada de la compra de empresas” en ese país. La maniobra que coordinaba apuntaba a adquirir negocios “con trayectoria en el mercado”, que tuviera “antigüedad tributaria, para posteriormente presentarlas legalmente, actuando de prestanombres para la organización”. ¿Quién es quién en la organización? Personas vinculadas a Sebastián Marset Sebastián Marset -Líder del grupo -Es uruguayo. Tiene 30 años y varios antecedentes penales en Uruguay vinculados al narcotráfico y otros delitos. Gianina García -Pareja de Marset -Es uruguaya, de 28 años. No tiene antecedentes en Paraguay pero se la señala como segunda al mando. Marlon Santos -Nexo con Bolivia -Inteligencia paraguaya dice que este hombre es el encargado de hacer de nexo con narcotraficantes de Bolivia. Lindomar Reges -“Activo” del grupo -Uno de los hombres más importantes. Inteligencia de Paraguay indica que es de un segundo nivel de jerarquía. Mauricio Schwartzman -Hombre de confianza -Era un empresario, de “mucha confianza” de Marset, asesinado en setiembre pasado. Alberto Koube -Empresario -Es un hombre 50 años que está preso en Paraguay. Se encargaba de “la compra de empresas” en ese país. Alexis González -Empresario -Es titular de la firma Totalcars y se lo menciona como integrante del “tercer nivel” de jerarquía.. Federico Santoro -Empresario -Otro uruguayo. Tiene antecedentes y se encargaba de recibir y enviar al exterior grande sumas de dinero. Nicodemo Finken -Financista -Los reportes de la inteligencia paraguaya indican que este hombre era el “financista” de totalcars. Movimiento migratorio del narco en la región En la documentación de la “Operación Smart” están incorporados algunos movimientos migratorios de Marset entre abril de 2018 y junio de 2021, meses antes de que fuera detenido en Dubái. En esos tres años el líder de la organización ingresó en Uruguay el 27 de abril de 2018 para viajar el mismo día hacia Argentina. Luego volvió al país el 23 de mayo de ese año. No figura que haya salido nuevamente aunque el siguiente registro marca un nuevo ingreso en territorio uruguayo el 7 de julio de 2018. El 31 de octubre de ese año, a las 19:03 horas, se fue de Uruguay y, de acuerdo a los registros migratorios, desde allí no regresó. En Paraguay, Marset, se trasladaba a bordo de vehículos de alta gama registrado a nombre de varias de las empresas que conforman su organización. Por ejemplo, el 12, según los documentos, salió de su departamento en el edificio “El Palacio de los Patos” en una camioneta marca Mercedes Benz modelo GLE 350D del año 2018 -registrada a nombre de una funcionaria de Total Cars- para almorzar junto a su pareja en un shopping de Asunción. Ese mismo día Marset fue a la práctica del Deportivo Capiatá a bordo de otro vehículo, una camioneta de alta gama blanca marca Toyota Land Cruiser TDI del año 2021. Sería blindada, según la información de inteligencia paraguaya, y está registrada a otra de las empresa vinculadas a la organización, el Grupo Tapyracuaí. Dos semanas después, el 27 de mayo de 2021 a las 12.37 horas se reunió en un restaurant llamado “Lo de Osvaldo” en el shopping La Galería de Asunción con “dos de sus supuestos colaboradores más cercanos”. En diciembre de 2021, se reportó que Marset había viajado a Brasil para hacer escala y que su destino final fue Emiratos Árabes Unidos, en donde sería detenido con un pasaporte falso.
Círculo Católico se quedó con los cuatro IMAE de Casa de Galicia pese a que remate de sanatorio no incluyó estos centros
Círculo Católico se quedó con los cuatro IMAE de Casa de Galicia pese a que remate de sanatorio no incluyó estos centros, denunció Preve
Casa de Galicia estaba comprometida y se abandonó su seguimiento por más de un año, se llegó tarde a intervenir.
• Su cierre fue desprolijo, caótico y poco beneficioso para usuarios y trabajadores.
Sr. Iglesias, ex Dir. de Casa de Galicia:
SON UNA COMANDITA
Edificio vale U$S 42 millones, pero gobierno otorgó al Círculo Cat. en U$S15.
Gobierno pidió q solo fuera el Círculo al remate.
BROU otorgó préstamo de casi U$S 15 en 24 hs., histórico.
Tengo todas las pruebas!!
Muy católicos Salinas y Cipriani
Diputados de la coalición respaldaron las explicaciones y la gestión del MSP y ASSE en el proceso de cierre deCasadeGalicia.
-Hombre que supo nacer con yeta, aura que dice… ¡El Luis!
Mire…el Luis le va a ver un partido del cuadro suyo y supóngase que su cuadro va ganando 3 a 0. Él llega y se le sienta al lao, viene tormenta, le cae un rayo a usté, lo mata y mientras se llevan el cuerpo, el otro cuadro hace cuatro goles.
Y usté pierde la vida.
Y 4 a 3.
Ta probao.
- ¿No me cree? ¿Nunca le contó las letras al nombre y a los apellidos que tiene?
¡Tiene 13 letras! ¿Y la madre? ¡13 letras también!
- ¿Sabe dónde vivía?
-Sí, en el Barrio La Tahona.
- ¡13 letras!
- ¿Sabe dónde estudió?
-En el British Schools
- ¡13 letras!
¿De qué partido es?
-Del Partido Blanco.
-¡13 letras!
Mire, me podría pasar todo el santo día así, pero creo que ya le quedó claro ¿no?
-No, no tan claro, disculpe, pero podrían ser coincidencias.
- ¿Coincidencias? Escuche esto: el padre nació un día 13, a él lo proclamaron en el 13. Agarró el gobierno y el viernes 13 (a los 13 días de asumir) le avisaron que apareció el coronavirus. Andaba entreverao con los tapabocas y esas cuestione y en ese momento le empezaron a caer piedras del tamaño de limones, limone de los grande ¿no?. El 13 de abril Talvi le dijo “Tarea cumplida” porque llegó a Australia el avión con los pasajeros del crucero. El 13 de mayo Uriarte tuvo que pedir disculpas por su frase: “las cifras del abigeato son casi similares a los femicidios”. El 13 de junio Talvi volvió a decir “Tarea cumplida” pero esta vez se le jué. Ta, no tuvo mucho tiempo e calentarse porque el 13 de julio le avisaron que estaban llegando las langosta desde Argentina y el 13 de diciembre pasamo la barrera de los 500 casos diarios de Coví
-Sí, el 2020 estuvo difícil.
- ¿El 2020? ¿Y el 21? Mire, apenas empezó el 21 se jué pal Brasil a desearle suerte a Bolsonaro (¡¿Pueeeede creer lo que le digo? ¡Pooobre Bolsonaro!) Cuando volvió se rajó Bartol. Así que se puso a pensar a quien iba a poner, pero tuvo que dejar de pensar porque le avisaron que se le iba Uriarte (sin pedir disculpa esta vez). Y ahí jué que se le inundó San Carlos y Pan de Azúcar.
Pa cambiar la pisada el viernes 13 de agosto se jue pa la Argentina y justo un mes después - el 13 de setiembre- se enteró que detuvieron a Marset en Emiratos Árabes. Así que resolvió ir a desearle suerte a Piñera ((¡¿Pueeeede creer lo que le digo? ¡Poooobre Piñera!)
No se habían secao entuavía los colchones de las inundacione cuando le aparecieron los incendios en Paysandú y como precisaba agua pa apagar los incendios rezó pa que le lloviera, pero como no le dijo a donde tenía que llover, le llovió en Piriapolis y le dejó los autos flotando. Taba tratando de secar los tapizados y los motores y le volvieron a aparecer los incendios; pidió lluvia otra vez… y le llovió en Montevideo y se le inundó todo, justo donde no se le quemaba nada y quedaron miles y miles sin luz. Nunca pudo tener agua y luz a la vez. Enseguida le apareció un tornado en el litoral y otra vez granizo del tamaño de una gallina, bah de un huevo de gallina. A todo esto, la pandemia le seguía.
-Sí, es cierto, el 2021 estuvo bravo.
- ¿El 2021? ¿Y el 22? El 13 de enero: récor histórico diario de contagios nuevos: 9.824. El 13 de marzo Rusia atacó con misiles una base militar y se complicó todo en Europa. El viernes 13 de mayo se jue pal Paraguay; volvió y se jue a Londres a desearle suerte a Boris (((¡¿Pueeeede creer lo que le digo? ¡Poooobre Boris!). Volvió y ahora la que se le jue… jue la mujer. El 13 de junio le avisaron que comenzaban los interrogatorios sobre el Ministro de Turismo. Pero él tranquilo, él se jue a Colombia a desearle suerte a Duque ((((¡¿Pueeeede creer lo que le digo? ¡Pooooobre Duque!)
En eso estaba cuando le sonó el celular y le avisaron que le apareció el picudo rojo y que le estaba comiendo todo lo que se pareciera a una palmera. El 13 de julio se jue a Paysandú a ver los destrozos de los vientos de 120 kilómetros por hora. Enseguida el granizo le hizo pelota medio Florida y le avisaron que Uruguay se colocó segundo a nivel mundial en la formación de tormentas de granizo. El martes 13 de setiembre se le complicó con el empaquetao de cigarrillos, todo eso mientras se le caía el puente e La Barra. El 13 de octubre debatieron en el Senado el caso de Astesiano, 13 de diciembre Carolina Ache salió a aclarar que no tuvo nada que ver con la entrega del pasaporte a Marset.
-Sí, es cierto, el 2022 estuvo difícil.
- ¿El 2022? ¿Y el 23? Cuando empezó el 2023 descansó algo del granizo, pero le avisaron que en el último mes y medio hubo 1.829 incendios y se quemaron 13.000 hectáreas. O sea 35 incendios por día. El 13 de enero le dijeron que unas cinco mil hectáreas de cultivos fueron devastadas por la plaga de langostas. ¡Ta, ya no puede pasarme nada más! Dijo… y ahí le golpearon la puerta pa avisarle que las gallinas empezaban a cabecear, así que tuvo que decretar la emergencia sanitaria por gripe aviar- ¿Ya está? No, se le jue Adrián Peña. ¡Será el último? Noooo, el 13 de marzo se le jue Salinas. El 13 de abril los profes le metieron un paro en todo el país y el 13 de mayo se confirmó el primer caso de Chikungunya ¡Ah! y se jue la Moreira. El 13 de junio la NASA mostró imágenes del satélite del embalse de Paso Severino y avisó que queda el dos ciento de agua
A todo esto, Luis miraba el cielo y no veía ni una nube.
Confirmao: se terminó el agua de los ríos, y se secaron las represas y la gente empezó a comer chorizos y a tomar cocacola porque era lo único que había. Y en eso estaba el Luis cuando le avisaron que el país estaba temblando y que parece que había un terremoto en Atlántida. Así que fue a comentarle a la esposa lo que estaba pasando, pero claro… era justo 13 de julio y la mujer se había ido otra vez.
¡Guarda!
Faltan 600 días pa que termine y entuavía no hemos tenido derramamientos de petróleo, fuga de materiales radioactivos, ni tsunamis. Capaz que le podríamos ir agradeciendo los servicios prestaos, pagarle lo que se le deba y ofrecerle unas vacaciones con goce de sueldo, pagarle lo que sea.
- ¿Lo que sea?
-Si, 13 millones de dólares si juera necesario.
- ¿Para tanto es?
-Pa tanto! ¡¡Se viene el 13 de agosto!!!
- ¿Y?
-Que pal 13 de agosto anunciaron una lluvia de meteoritos. ¡100 meteoritos por hora! Son pedazos de un cometa que va a pasar cerquita. La última vez que pasó fue en el 92 y no va a volver a pasar hasta 2126. Ya mesmo arranco a hacer la coleta pa juntar los 13 millones, deme algo, lo que tenga. ¡Taa loco! Algún meteoro se va a venir pal Uruguay. Toy seguro. ¡No miren arribaaaa! Lo que le decía al principio: hombre que supo nacer con yeta: ¡El Luis!
>>> Grupos neonazis en Uruguay vuelven a estar bajo la lupa
EL CURA PARROCO DE LA IGLESIA SANTA BERNARDITA DE MALVÍN OMAR FRANÇA DENUNCIA LAS AGRESIONES VIOLENTAS A PERSONAS EN SITUACIÓN DE CALLE POR PERSONAS EN DOS VEHÍCULOS Y UNA CAMIONETA DE COLOR BLANCO EN MALVÍN Y BUCEO, PRODUCEN LESIONES GRAVES A SUS VÍCTIMAS Y SE FUGAN, SE DENUNCIÓ EN SECCIONAL 11 DE POLICÍA DE MONTEVIDEO.
Video de Luis Córdoba
A través de un audio que circuló en las últimas horas, el cura Omar
França, de la parroquia Santa Bernardita, ubicada en Avenida Italia y
Francisco de Caldas, en Malvín, afirmó que “hay brigadas antitranseúntes
que están tomando justicia por mano propia” contra personas en
situación de calle.
“Hoy se me presentó el tercer caso con la misma versión de lo
acontecido: uno de los transeúntes sin hogar que nosotros atendemos en
la ducha solidaria parroquial fue apaleado en la calle a altas horas de
la madrugada por una camioneta blanca en la cual iban cuatro hombres que
lo apalearon con un palo de béisbol”, indicó el cura en el audio. Según
el párroco, “en otros casos similares hubo politraumatismo de brazo y
fracturas, y el procedimiento siempre es igual”.
França resolvió ir a la comisaría “a dejar este antecedente
registrado” y pidió que “si a ustedes se les presentan casos similares,
díganmelo porque lo agrego a la denuncia policial que voy a hacer en
nombre de ellos”.
El cura indicó que “ellos no quieren denunciar porque dicen que la
Policía simplemente por ser transeúntes no les creen, porque dicen que
simplemente son venganzas entre ellos”. “Pero las versiones son muy
uniformes”, acotó. “El procedimiento es siempre igual”, aseguró el
representante de la iglesia católica, que contó que “la forma de llevar a
cabo esta fechoría violentísima es siempre la misma”.
“Así que creo que lamentablemente están llegando estas brigadas acá a
Uruguay y eso tenemos que darlo a conocer o ponerlo en evidencia. No
podemos permanecer indiferentes a esta grave situación y hacer que la
Policía investigue si es así esto que estoy denunciando”, concluyó.
En diálogo con la diaria, França indicó que este martes, una
vez concluido el servicio de duchas solidarias que brindan en la
iglesia dos veces por semana, radicaría la denuncia policial. “Vamos a
hacer la denuncia con otro de los voluntarios que se hace cargo del
servicio de ducha solidaria”, señaló. Así lo hizo: concurrió a la
Seccional 11 y presentó la denuncia, lo que también fue confirmado por
el Ministerio del Interior a la diaria.
El cura espera conocer cuál es el planteo que le devuelve la Policía,
porque, aunque no tienen pruebas, tienen para aportar “tres versiones
diferentes de tres casos diferentes que se atienden con nosotros acá en
la ducha solidaria”.
França resaltó que “la ducha solidaria es un servicio parroquial para
los que duermen en la calle, así que ellos tienen confianza con
nosotros y ya van tres casos que nos plantean esto”. Indicó que a los
dos primeros los escucharon y quedaron atentos a ver qué pasaba luego.
Pero, ya al tercer caso, viendo que el modus operandi se repite y es similar en todos los casos, resolvieron tomar acciones.
“Ellos hoy vinieron aquí a atenderse, yo les pregunté a varios y
están todos enterados”, indicó. “Les llaman los ‘antipasta’”, señaló, y
agregó que “los antipasta es el nombre con que ellos han bautizado a
esta especie de brigada violenta que anda y sobre todo circula en la
zona de Malvín y Buceo”.
Tras radicar la denuncia, França dijo a la diaria que “le
fue muy bien” ya que “en la comisaría le dieron una enorme importancia
al tema”. “Me dejaron todas las puertas abiertas para ampliar la
denuncia si tengo más datos”, resaltó.
En julio de 2020 hubo un antecedente de un grupo de similares características.
Este grupo de jóvenes también circulaba en autos nuevos y descendía de
los vehículos para golpear a personas en situación de calle que suponían
que tenían uso problemático de pasta base. Desde la Fiscalía pidieron a
la Policía que tomara denuncias sobre estos hechos.
En aquel momento fueron reportados varios casos en Ciudad Vieja,
Centro y Cordón. En el caso de los ataques en Cordón, varios vecinos de
la zona de Mario Cassinoni y Guaná reportaron los hechos, que incluían a
tres hombres que usaban bates de beisból como armas y también
circulaban en un auto nuevo.
El País informó que el grupo que operaba en Ciudad Vieja se
trasladaba en dos autos nuevos, que estacionaban sobre la rambla, y
entre seis y siete personas jóvenes bajaban de los vehículos. Algunos
portaban bates de béisbol y fue con lo que golpearon a las personas que
estaban fumando pasta base. Varios cuidacoches de la zona los
reconocieron con el nombre con que se hacían llamar: “Brigada
Antipasta”.
Caras y Caretas también hizo referencia a estos grupos, con
episodios violentos anteriores ocurridos entre 1999 y 2017. En ese caso,
esos grupos, que también compartían como característica “salir a cazar”
en grupo a personas en situación de calle en vehículos nuevos con bates
de béisbol como armas, tenían afiliaciones neonazis.
>>>> Horizontes
Poco a poco, las pancartas "de los radicales y autoconvocados" empiezan a derribar murallas. Se suman voces a las de los cartoncitos "No es sequía, es saqueo"; las cúpulas ausentes empiezan a sentir a los abajo. Se vuelve a hablar de los bienes públicos, de oligarquías y reformas imprescindibles. No es una vuelta al pasado, pero el pasado nos muestra caminos.
Los mismos que ayer gobernaron con Medidas prontas de seguridad, en tiempos de "democracia", hoy ponen las bases para nuevos niveles de represión.
En el horizonte hay nuevas consignas de solidaridad latinoamericana, así como también de nuevos cóndores.
Como siempre empiezan golpeando a los sectores más vulnerables, desde lo institucional y desde los informales grupos de trabajo, los comandos patrióticos en defensa de la democracia. Hoy ya se denuncian los comandos anti-gente que duerme en la calle, ...
Desde muy atrás, también entre nosotros se tejen solidaridades vecinales, con las armas de siempre, de soñar un mundo más humano y más digno.
Por supuesto que no todo está perdido, al revés, el tiempo nos corre a favor, corre a favor de la vida, más allá de la barbarie que el capital ha querido y quiere implantar.
Ayer eran casi invisibles los cartoncitos de lucha por el agua, contra Upm, por la seguridad social, ... hoy irrumpen a través de esas grietas que empieza a mostrar la muralla. No alcanza con disputas sobre las responsabilidades de Astesiano, de Penadés, de ministerios manejados con corrupción y total menosprecio por la gente. Nuevamente hay un hacer colectivo que pone el cuerpo, que sueña.
Gracias a todos ellos, gracias a todo un pueblo, a quienes durante años han creído en la utopía, a quienes siguen creyendo, a los nadie, a los sin nombre, que han sabido mirar más allá de sus propias vidas.