viernes, 21 de noviembre de 2014

La desigualdad de ingresos en Uruguay


Los economistas Mauricio Da Rosa y Andrea Vigorito del Instituto de Economía (Iecon), expusieron en TNU sobre la desigualdad de ingresos en Uruguay.
Da Rosa explicó que si bien el crecimiento económico incide sobre la igualdad/desigualdad de un país, el producto y la desigualdad no se mueven de manera conjunta. Afirmó a su vez que el 1% más rico concentra el 14% de los ingresos totales, una realidad mejor que la del promedio de los países de América Latina, pero peor que la de Europa.

Por su parte, Vigorito afirmó que con el IRPF y las políticas de transferencia monetaria se ha producido una reducción de la desigualdad de ingresos. De todos modos, aseguró que estas herramientas se podrían potenciar, por ejemplo unificando las transferencias monetarias.

La economista sostuvo que se debería tener una “mirada más coherente” sobre el nivel de desigualdad al que se quiere llegar y los instrumentos que deben utilizarse en tal sentido.

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 La “elite” uruguaya posee el 14% del ingreso
total, más que en Reino Unido, Suiza e Italia



En Uruguay hay una “elite” de personas —un 1% de la población— que se apropia de aproximadamente el 14% del ingreso total. Esa es una cifra alta en la comparación internacional, lo que pone al país en una “posición no muy gratificante”, comentó Gabriel Burdín, uno de los economistas que investigaron sobre el tema, al disertar el lunes 10 en un seminario.

Burdín, junto a Andrea Vigorito y Mauricio da Rosa, forman parte de un equipo del Instituto de Economía de la estatal Facultad de Ciencias Económicas que, en convenio con el Centro de Estudios Fiscales (CEF), viene estudiando a la “clase alta” uruguaya, utilizando para ello microdatos de sueldos, pasividades y rentas de capital que les proporcionó la Dirección General Impositiva. Su trabajo más reciente pone el foco en la movilidad dentro de ese estrato social e incluye una comparación con otros países sobre qué proporción del ingreso total se apropian. En el taller organizado por ese centro de análisis y la oficina en Uruguay de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Burdín comentó un “avance” de los últimos resultados, que incorporan datos hasta 2012.

En anteriores etapas de sus estudios —para el período 2009-2011— ya habían constatado que el 1% de la población se apropia de aproximadamente 14% del ingreso total. Ello siguió siendo así en 2012.

Con la información procesada de 2012 ratificaron que la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística —INE— subestima ese porcentaje del ingreso total que está en manos de la “clase alta” todavía más de lo que habían calculado antes (en siete puntos porcentuales, en lugar de tres).

El 14% del ingreso total que se apropia ese estrato social alto en Uruguay solo es superado por el 20,5% de Colombia, el 19,3% de Estados Unidos y el 16,7% de Sudáfrica, comparó Burdín, citando la base con datos hasta ahora de una treintena de países y a la que se acaban de sumar estadísticas uruguayas, creada recientemente por los economistas Facundo Alvaredo, Tony Atkinson, Thomas Piketty y Emmanuel Saez. Luego vienen Reino Unido (12,9%), Corea del Sur (12,2%), Suiza (10,5%), Irlanda (10,5%) e Italia (9,3%). Dinamarca y Holanda son de los países cuya “clase alta” tiene menor participación en el ingreso total (algo más de 6%).

• Movilidad. El investigador del Iecon aseguró que entre 2009 y 2012 se observó una caída de la desigualdad de ingresos, pero fue “bastante menos pronunciada que lo que muestra la Encuesta” del INE.

Señaló que el estrato alto tiene “tendencia a persistir” en su integración. El 80% de quienes estaban en ese 1% de alto ingreso en un año, vuelven a estarlo al siguiente. Del mismo modo, “entrar al 1% es extremadamente improbable si no se estaba en el” mismo, dijo el economista. Aun así, hay movimientos “al interior de la elite”, más que nada por la evolución de las rentas de capital que perciben sus integrantes.

Según los “avances” de la nueva investigación, hay una “moderada contribución de la movilidad a la reducción de la desigualdad” de ingresos.

Las “tasas de persistencia” son más bajas en otros grupos sociales. Entre los de menores ingresos y los de ingreso medio rondan el 50%, lo que quiere decir que aproximadamente la mitad de aquellos que estaban en esas posiciones siguieron en ellas al año siguiente.

• El IVA, un impuesto “regresivo” En Uruguay, como en casi toda América Latina, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) es de los tributos que más recaudan. Se aplican algunas exenciones, pero “no prima un criterio redistributivo” en ello, afirmó el director de la Asesoría Económica de la Impositiva, Gustavo González, en el evento organizado por el CEF y la Cepal.
En el caso uruguayo, eso se observa también en relación a los servicios de educación y salud, donde el tratamiento del IVA “es regresivo”, señaló.

González aseguró que en la medida que ese tributo y otros de carácter indirecto son los que más recursos aportan a los Estados y “nada indica que eso vaya a cambiar”, se debe pensar en cómo hacer que favorezcan la equidad de ingresos. Mencionó algunas líneas de trabajo recientes del Banco Interamericano de Desarrollo que apuntan a “personalizar el IVA” y se preguntó si experiencias como la devolución del tributo para beneficiarios de la tarjeta Uruguay Social pueden ser un “precedente” en tal dirección.



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