miércoles, 24 de octubre de 2018

Gilberto Vazquez voló

Este es Gilberto Vazquez Torturador y asesino estaba preso en Domingo Arenas Ahora vive en la ciudad de Rivera en la Torre 1  ap. 201. La foto la sacaron a las 10:30 del hoy. Con tobillera y todo, Por que ? Por qué  esta suelto? Y en la frontera?



Gilberto Vázquez  afirmó que los restos de desaparecidos “no los van a encontrar”. Al preguntarle si se arrepiente de algo, cortó abruptamente la comunicación..

Desde el 10 de octubre el coronel retirado Gilberto Vázquez cumple prisión domiciliaria por crímenes de lesa humanidad en un edificio céntrico de Rivera, pero este miércoles no se encontraba allí cuando la policía realizó su control diario.
La vivienda de Vázquez -quien ya se fugó de la justicia en una ocasión- está ubicada a tres cuadras de la avenida limítrofe con Brasil.
El jefe de policía de Rivera, comisario mayor retirado Ricardo Pereira, confirmó a Informe nacional la ausencia del procesado.
Según Pereira, en la capital riverense hay 20 personas con prisión domiciliaria que se controlan diariamente. Estos no se pueden mover de su domicilio sin comunicarlo al juez.

 http://radiouruguay.uy/wp-content/uploads/2018/10/informe_181024_movil_rivera.mp3?_=1





El coronel (R) Carlos Silva Valiente, presidente del Centro Militar, institución que nuclea lo más rancio del ideal reaccionario y fascista, realiza declaraciones reivindicando el terrorismo de Estado y la dictadura cívico militar que asoló nuestros país; declara además su admiración por el fascista brasileño Jair Bolsonaro. Denunciado ante Fiscalía por organizaciones sociales, sindicales y de Derechos Humanos, se ponen trabas a la denuncia porque no se “lo encuentra” en una base de datos.

El Comandante del Ejército Manini Ríos, desde su arresto, hace menos de un mes, sigue realizando declaraciones que constituyen provocaciones y que reivindican en los hechos su desacato al poder civil. Al Tte Coronel (R)Gilberto Vázquez, criminal de lesa humanidad, luego de haberse fugado de la justicia, y tras pasar por un “tribunal de honor” , se lo premia por “buena conducta” reintegrándole sus haberes de privilegio (que al igual que los de todos los terroristas de estado, se les sigue pagando de los bolsillos del pueblo) y, como a muchos de los juzgados y condenados por delitos de lesa humanidad, como a Gavazzo o a Rama, se le concede una prisión domiciliaria sabiendo que no existen medios para su control, que además incumple y que facilitan las condiciones para su fuga.

Diferentes medios de (in) comunicación siguen esforzándose por reivindicar e imponer a las FFAA como actor político, publicando loas al “comandante líder preocupado por la tropa”, y algunos actores políticos emiten mensajes en el mismo sentido, mostrando el orillo del uniforme verde que visten bajo su ropaje “democrático y republicano”, mientras juntan firmas para poner al ejército en las calles.

Mientras tanto, continúan los atentados contra Placas y Sitios de la Memoria, y se sigue permitiendo que personal policial fotografíe y filme asistentes a actividades sobre derechos humanos, políticas y sindicales.

Nos quieren acostumbrar a la impunidad, quieren que la aceptemos como normal. Como escribió el dramaturgo alemán Bertold Brecht: “Así son las cosas: Cuando los crímenes proliferan, se hacen invisibles.

Cuando las penas se vuelven insoportables, ya no se oyen clamores. Un hombre es golpeado y el espectador de la escena se desmaya. Claro que es natural. Cuando llega el crimen, como la lluvia que cae, ya nadie grita entonces “alto”.

La reacción ante estos hechos por parte del Estado y de los responsables políticos del mismo se puede calificar, como mínimo, de insuficiente: se debería haber destituido a Manini Ríos en su primera reivindicación del terrorismo de estado, pero no se hizo. Solamente se lo sancionó por sus declaraciones en torno a la reforma de la Caja Militar, al mismo tiempo que se reconocía su “lealtad institucional”. A este Comandante, puesto donde está por el ex Ministro Fernández Huidobro, se le permite además viajar a España en medio de su arresto a conmemorar con el Ejército español una efeméride franquista. No se acciona decididamente frente a las expresiones que reivindican lo peor de nuestra historia, no se impulsan las causas judiciales en torno a delitos de lesa humanidad. Peor aún, se aprueba la militarización de franjas de la frontera, se retrocede en el tímido cuestionamiento a los privilegios que contenía la reforma de la Caja Militar.

Así, se fortalece la impunidad.

La impunidad sustenta el avance del fascismo.

El Estado, y el sistema político todo tienen responsabilidad en esta situación.

Quienes no queremos tener ningún compromiso con este esquema infame, quienes no tenemos más interés que los derechos de todos y la justicia, somos quienes debemos hacernos cargo de organizarnos y movilizarnos para detenerlo.

Convocamos a luchar unidos para dar respuesta, enfrentando a todos quienes promuevan el desprecio por las libertades democráticas.

Exigimos al estado y al sistema político, al gobierno nacional y a los gobiernos departamentales, al poder judicial, al poder legislativo, y a todos los partidos políticos, que dejen de ser omisos ante las agresiones reaccionarias, teñidas claramente del más puro fascismo.

Manini Ríos debe ser destituido.

Carlos Silva Valiente, y todos los militares y civiles que realizan declaraciones o accionan promoviendo el odio y reivindicando el terrorismo de Estado deben ser denunciados e investigados ante y por la justicia.

El Poder Judicial debe dejar de amparar con condiciones de privilegio a los terroristas de estado.

Basta de cárceles VIP y prisiones domiciliarias para criminales de lesa humanidad.

NUNCA MÁS TERRORISMO DE ESTADO

MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA



La impunidad vuelve a burlarse.


Gilberto Vázquez esta libre, otra vez.



VAZQUEZ BISIO, Gilberto (307, El Diente, El Judío). Ejército. Caballería. Tte. Cnel. Batallón Nº 4.
* 1976: Capitán- SID- Departamento III.
* 1977: Mayor- Instituto militar estudios superiores
* 1981: Teniente Coronel Estado Mayor del Ejercito
* 2003\2006 integrante del CALEN (centro de altos estudios) miembro permanente-profesor de estrategia.
* Se lo reconoció en Buenos Aires en el centro de torturas de Automotoras Orletti.
* Se lo reconoce como torturador de la OCOA, por cientos de expresos y expresas en el Batallón 13 de infantería. 300 Carlos.
* Encargado de la Base Valparaíso adonde llevaron a María Claudia García y desde donde la hicieron desaparecer y le robaron a Macarena.
* Procesado con 25 años de prisión por 28 delitos de "homicidio muy especialmente agravados"
* En 2007 admitió haber participado en la compra de la “Casona de Millán” y la “Base Valparaíso”, donde funcionaron locales de tortura clandestinos del SID. Y haber enterrado y desenterrado más de 20 cuerpos...
* Responsable de la operación Plan Cóndor: que secuestró, desapareció, torturó y mantiene secuestrado a mas de 200 desaparecidos vinculado al secuestro de Adalberto Soba y Alberto Mechoso en 1976.
* Amigo de Aníbal Gordon (argentino)Triple A.
* Estaba preso por Plan Cóndor y en particular por el caso de María claudia García de Gelman (Argentina)
* Lo “fugaron” del hospital militar el 3 de julio de 2006
* En 2011 se descubrió que planificaba fugarse de la cárcel VIP de Piedras Blancas.
* Tiene pedido de extracción a Argentina, por Plan Cóndor
En el 2014 fue premiado volviendo a recibir el 100% de su jubilación
Octubre 2018:
¿Dónde esta Gilberto Vázquez Bisio, hoy? ¿Está con prisión domiciliaria? ¿Esta en Rivera en la Torre 1 de Octubre apto 201?

¿Cuanto tiempo falta para que se vuelva a fugar?
Los terroristas de Estado siguen libres y sin castigo.
Plenaria Memoria y Justicia

Desde el Observatorio Luz Ibarburu expresaron preocupación por el hecho de que el coronel retirado Gilberto Vázquez se encuentre viviendo en Rivera a escasa distancia de la frontera con Brasil.
Vázquez fue uno de los militares condenados a 30 años de cárcel por el caso Gelman y también fue requerido en Argentina por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura.
El integrante del Observatorio Raúl Olivera dijo a Informe nacional que el martes se presentaron ante los juzgados de ejecución de sentencia “para conocer las razones por las cuales se le otorgó prisión domiciliaria y las razones por las cuales se le habilitó la ida para Rivera”.
“Ya se fugó una vez y (está) en un lugar donde efectivamente cruza la calle y está afuera del país”, añadió.
En 2006, Gilberto Vázquez logró fugarse de un hospital y en 2011 el Ministerio del Interior informó que encontraron en su celda elementos para cortar las rejas.
Olivera señaló que hay varios casos en Uruguay de militares procesados por delitos de lesa humanidad que logran fugarse a otros países, citando lo sucedido con Jorge Tróccoli, Manuel Cordero y Eduardo Ferro
“La mayoría de ellos están en prisión domiciliaria y hay que ver las razones por las cuales se otorga ese beneficio a personas que están acusadas de múltiples crímenes y desapariciones”, añadió.
La política que sigue el Poder Judicial en este tema “es discutible, por el carácter de los delitos por los cuales están condenados”, sostuvo Olivera.



La Diaria El represor Gilberto Vázquez violó la prisión domiciliaria que cumple en Rivera

El fiscal Ricardo Perciballe acusó a José Puigvert por el asesinato de Aldo Perrini; se colocó una placa de memoria en homenaje a Miguel Mato, último desaparecido de la dictadura.

Dos personas entran a la torre 1º de Octubre y, en cuestión de segundos, un señor canoso baja por las escaleras. El represor Gilberto Vázquez, que vive en el apartamento 201 del edificio, ubicado en la calle Figueroa 1090, recibe a sus invitados. Un vecino, que se encontraba charlando con el portero en el hall de entrada, mira atónito la escena y atina a sacarle un par de fotos. Vázquez sonríe.
El juez de ejecución penal Martín Gesto autorizó al coronel retirado a mudarse de Montevideo a Rivera. Vázquez fue condenado a 25 años de prisión por delitos cometidos en el marco del Plan Cóndor, y a 30 años por participar en el secuestro y desaparición de María Claudia García. Gesto le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria hace dos años, y explicó a la diaria los motivos: “Él solicitó a fines del año pasado cambiar de domicilio, porque su familia se encuentra radicada en esa ciudad [Rivera] y por cuestiones de salud. A principios de este mes lo autoricé y la efectivización se realizó estos días”.
Como el monitoreo electrónico mediante tobilleras “no está habilitado todavía” en Rivera, el juez dispuso la custodia policial del coronel retirado. Gesto señaló que debe ser, según su decisión, una “custodia permanente”, pero que él no sabe cómo se instrumenta, porque de “eso se encarga la jefatura”. Hace unos años que el mismo juez habilitó una salida transitoria del torturador José Nino Gavazzo, para que fuera al cumpleaños de 15 de su nieta, aunque esto no llegó a concretarse luego de que organizaciones sociales y de derechos humanos hicieron un escrache frente a su casa. También fue Gesto el magistrado que permitió a Gavazzo trasladar su domicilio de Pocitos a Parque Miramar, según informó el semanario Brecha en noviembre de 2016.
El miércoles de esta semana, Vázquez violó la prisión domiciliaria. Cuando la Policía llegó a su domicilio, a las 11.30, el coronel retirado no abrió la puerta. El jefe de la Policía de Rivera, Ricardo Pereira, explicó a la diaria cómo funciona el procedimiento de vigilancia en este tipo de casos. “El juez dispone la prisión domiciliaria. La persona notifica dónde va a vivir, la Policía toma nota y lo incluye en la lista de aquellas con prisiones domiciliarias que hay en el departamento”. En Rivera son 20 las personas que se encuentran en esa situación. En cualquier momento del día la Policía les puede hacer una visita, para comprobar si están donde deben. “En este caso se constató el incumplimiento de la prisión domiciliaria por la concurrencia de la Policía. Fueron a hacer el control de rutina y no estaba en su casa. Informamos al juzgado de su ausencia y luego la persona informó a la jefatura que estaba en el médico”. Según explicó, las personas en esta situación no pueden dar un paso afuera de su casa sin solicitarle permiso al juez, y recalcó que, si se constata un incumplimiento, el magistrado puede revocar la concesión del beneficio.


Gesto dijo a este medio que no sabe si Vázquez “pidió o no” autorización para ir al médico. “A mí me informaron que él fue”, se limitó a señalar. Al ser consultado sobre si el coronel retirado tiene que solicitar permiso al juzgado con anticipación en esos casos, el juez reconoció que a él sólo le notificaron que fue a la mutualista, y que efectivamente se le tiene que pedir autorización antes. “Sí, eso debería ser la forma de instrumentarlo. Lo que me dijeron es que en estos días se habían hecho los demás controles y no hubo problema. Fueron a la casa, no estaba, un familiar dijo que estaba en la mutualista, que es a dos cuadras del domicilio, y efectivamente estaba allí. En ese momento le hicieron saber, por si no lo sabía, que tiene que pedir autorización previamente”, relató.
Entre el edificio donde vive Vázquez y la frontera con Brasil hay sólo tres cuadras de distancia. Es sabido que el coronel retirado cuenta en su prontuario con una fuga y un intento de fuga. En 2006, fue trasladado al Hospital Militar porque aseguraba que tenía dolores de próstata. En esa ocasión logró fugarse, y lo atraparon cuatro días después, disfrazado con una peluca. Al año siguiente, según informó lr21 en esa oportunidad, el Ministerio del Interior informó que el militar retirado tenía escondida una sierra y que había untado dulce de membrillo en los barrotes de la celda para corroerlos y fugarse de la cárcel.
Sobre sus antecedentes de fuga y la posibilidad de que escape por la frontera, Gesto dijo que él dispuso para Vázquez “la custodia permanente y suficiente”. “Después, cómo lo instrumenta la jefatura de Rivera, no lo sé”, acotó. También puntualizó que “se da la casualidad de que justo su familia es de ahí. Si fuera otro departamento, capaz que no se plantea el tema de la frontera. De todas maneras, como en Rivera no está funcionando el sistema de las tobilleras, la alternativa es la custodia”.

Justicia

Aldo Chiquito Perrini tenía 34 años y tres hijos: Aldo, Dino y Piero. Era heladero y tenía su negocio en Carmelo. El 26 de febrero de 1974 fue secuestrado en ese local, y llevado al Batallón de Infantería Nº 4 de Colonia. En una sesión de tortura, luego de varios días de plantón, picana, golpizas y submarino, Perrini murió.
Tras el pedido de procesamiento de la fiscal Ana María Telechea, el general Pedro Barneix se suicidó. El otro militar procesado y detenido por el asesinato fue José Puigvert. Ahora el fiscal especializado en derechos humanos Ricardo Perciballe acusó a Puigvert como coautor del homicidio muy especialmente agravado de Perrini, y solicitó que se lo condene a 22 años de penitenciaría. Desde que Perciballe ocupa su cargo, es la primera vez que hace una acusación. A diferencia del pedido de procesamiento, para el que se requiere la semiplena prueba de lo acontecido, la acusación implica que el fiscal cuenta con los “elementos totales para imputar el delito”, explicó Perciballe a la diaria.
Varios detenidos cuentan que los militares le dieron un trato especialmente cruel a Perrini porque les gritaba que dejaran de abusar de las detenidas. Según consta en el fallo fiscal, uno de sus compañeros de cautiverio relató: “En determinado momento preguntó algo así como ‘qué le están haciendo’ y le contestaban con sorna, diciéndole efectivamente lo que estaban haciendo, y el Chiquito les pedía que la dejaran tranquila, y ellos contestaban riéndose, por supuesto, y él insistía en que la dejaran tranquila, hijos de puta, y entonces le decían quién la iba a defender, y el contestaba que él, hijos de puta”.
El fiscal subraya que existió “particular ensañamiento” con las mujeres “por su condición de tales”, y que además de sufrir las mismas torturas que los varones, “se les sumó la desnudez, los manoseos y aun la violación”. Si bien Perrini fue “sometido a igual tratamiento que los restantes detenidos”, dice el fiscal, “sobre él recayó especial consideración”, porque en “distintas ocasiones intentó, con los escasos medios a su alcance (que no fueron otros que su voz), interceder para que las jóvenes no fueran objeto de tratos degradantes y aun de vejámenes”.

Memoria

Miguel Mato tenía 28 años y militaba en la Unión de la Juventud Comunista. El 29 de enero de 1982 salió de su casa corriendo para tomar el ómnibus 145. No volvió; lo secuestraron. Fue el último detenido desaparecido de la dictadura. Su hija, Verónica Mato, contó a la diaria: “Tenía cinco años cuando desapareció. Esa fue la última vez que salió de casa. Unos militares vestidos de civiles lo agarraron en 8 de Octubre y Larravide y lo metieron en un auto”.
Ayer, a las 18.00, se colocó una placa de memoria en esa esquina. Verónica entiende que es una medida “reparatoria”, no sólo para ella sino también para la “historia de Uruguay”. Reconoce que las causas de delitos de lesa humanidad se han movido bastante en los últimos años. “Seguimos con la esperanza, con el deseo, con la lucha de que en algún momento se haga justicia por mi padre y por todas las personas que sufrieron una violación tremenda a los derechos humanos”, aseguró.



Brecha        Crónica de una fuga anunciada

La mudanza de Gilberto Vázquez.

Por Samuel Blixen

Alguno de los cinco jueces letrados de ejecución de sentencias y vigilancia de la capital deberá explicar cuáles fueron las razones (y las intenciones) que lo impulsaron a aceptar el pedido del coronel (r) Gilberto Vázquez de fijar su lugar de residencia en la ciudad de Rivera. El coronel Vázquez no tiene derecho a resolver por sí dónde quiere vivir, porque está condenado por diversos delitos de lesa humanidad (es decir, los más graves y aberrantes), entre otros, la desaparición de la ciudadana argentina María Claudia García de Gelman.

Pese a ese rosario de delitos, el coronel Vázquez obtuvo, en setiembre pasado, la autorización de un juez de ejecución de sentencias para completar en su domicilio el cumplimiento de su condena penal. Ese ya fue un paso arriesgado, porque el coronel Vázquez, antiguo oficial de la inteligencia militar, tenía dos antecedentes de fuga: el primero en 2006, cuando, trasladado al Hospital Militar por una supuesta dolencia, escapó disfrazado con una peluca; fue apresado y restituido a la cárcel de Punta Arenas días después. El otro intento ocurrió en abril de 2011, cuando la guardia policial de la cárcel incautó en la celda del preso una sierra con la que pretendía cortar los barrotes de una ventana, aplicando dulce de membrillo para acelerar la herrumbre del hierro.

Muy poco después de obtener el beneficio de la prisión domiciliaria, que le impedía salir de su casa sin autorización expresa (por lo cual portaba una tobillera conectada electrónicamente con la Jefatura de Policía), Vázquez fue autorizado a mudarse a Rivera. El 10 de octubre se instaló en un edificio de apartamentos ubicado sobre la avenida principal, a tres cuadras de la línea divisoria con Brasil. Trece días después, el martes 23, Vázquez confirmó que la tercera es la vencida. En la mañana del miércoles una patrulla policial que diariamente verifica la situación de unas 20 personas que gozan de prisión domiciliaria comprobó la ausencia del condenado. Gerardo Hernández, corresponsal en Rivera de Radio Uruguay, confirmó con el jefe de Policía del departamento, comisario mayor Ricardo Pereira, la ausencia de Vázquez. Se presume que el coronel, que utilizaba el código 307 en el Sid y era conocido por el alias de el “Judío”, cruzó a Santana de Livramento, una especie de territorio liberado para terroristas de Estado uruguayos, donde fracasan todos los intentos de Interpol. En ese lado de la frontera sigue viviendo Pedro Mato Narbondo, el “Burro”, requerido por la justicia uruguaya pero inubicable por más que periódicamente circulan fotos que registran la buena vida que lleva en la clandestinidad. Otro que permaneció en Santana hasta que la justicia argentina impuso su captura fue el coronel Manuel Cordero, alias “Manolo”.

Es posible que el Judío y el Burro estén brindando con cerveza en algún boliche de Livramento. En principio, ¿qué se le puede reprochar al Judío Vázquez, si le dejaron abierta la puerta?











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