martes, 18 de noviembre de 2025

Para pensar



La izquierda que se aburguesó


Entre el perfume del poder y el olvido del pueblo

por Juan Carlos Blanco Sommaruga


11 de noviembre de 2025, La República

Hubo un tiempo en que la palabra izquierda olía a tierra, a sindicato, a olla popular y a lucha.

Hoy, en cambio, a veces huele a perfume caro, a despacho alfombrado, a conferencia con aire acondicionado. Una parte de nuestra izquierda se aburguesó, se acomodó, se volvió formal y funcional.

Ya no habla de revolución ni de transformación; habla de “consensos”, de “gestión eficiente”, de “diálogo con el sistema”. Pero el sistema no dialoga: el sistema digiere, asimila y después escupe. Y eso es lo que está pasando.

Del pueblo a la platea

El Frente Amplio nació del barro, de los que no tenían voz. Fue un sueño tejido con las manos callosas del pueblo. Pero muchos de los que hoy lo conducen ya no pisan el barro, ni saben cuánto cuesta un litro de leche o un alquiler en dólares.

Hablan de justicia social desde oficinas con vista al mar y se indignan solo cuando la prensa burguesa los toca.

Mientras tanto, el pueblo —el de verdad— sigue contando monedas para llegar a fin de mes, sigue esperando vivienda, sigue sin médico, sigue sin esperanza.

Y el discurso progresista se ha vuelto una letanía burocrática que apenas disimula la resignación.


El espejismo del poder

Gobernar fue un logro histórico, sí. Pero también una trampa.

El poder adormece, seduce, convence de que se puede cambiar el mundo sin molestar a nadie.

Y así fue como una izquierda que prometía cambiarlo todo terminó justificando lo injustificable, callando ante los poderosos y negociando los principios por estabilidad.

El capital aprendió a domesticar la rebeldía, aplaudiendo los discursos que ya no incomodan.

La derecha, mientras tanto, agradecida: no hay mejor aliado que un adversario desmemoriado.

Rebelarse otra vez

Pero el pueblo no es tonto. Sabe distinguir entre los que hablan por convicción y los que hablan por cálculo.

Y empieza a mirar hacia otros lados, buscando nuevas voces, nuevas rebeldías, nuevos sueños. Es hora de volver a ensuciarse las manos. De recuperar la ternura y la bronca, la dignidad y la conciencia.

De recordar que la izquierda no nació para administrar, sino para transformar. Porque si la izquierda deja de soñar, el pueblo dejará de creer. Y entonces habremos perdido mucho más que una elección: habremos perdido el alma.

 

 

16 noviembre 2025, Marcos Joel en FB


Se está apagando, lenta pero inexorablemente, la llama que sostenía viva la mística del Frente Amplio. Esa luz que alguna vez fue faro y promesa, hoy parece vacilar entre las sombras de un desencanto que se filtra por cada rendija de la historia reciente. Hay un sabor amargo en el aire, un regusto de derrota encubierta en formalidades, una desilusión que no estalla, pero cala profundo. Años y años de expectativas, acumuladas, ansiosas, fervientes, comienzan a desvanecerse como hojas secas arrastradas por el viento.
Creíamos, sí, creíamos con fuerza, que tras cinco años largos, duros y sombríos, la noche finalmente cedería ante el alba. Que el regreso del Frente Amplio sería el renacer de una esperanza adormecida en los rincones del pueblo. Creímos en el retorno del programa, en la recuperación de la ética, en el retorno de la lucha de los de abajo. Pero lo que vimos fue apenas un espejismo, una silueta borrosa de lo que alguna vez prometimos ser. La aurora prometida se diluyó en el mismo gris que juramos combatir.
Hoy, muchos desilusionados caminan con la mirada perdida, buscando respuestas en el vacío.
Y entonces surgen las preguntas que duelen:
¿Habrá que aceptar la resignación como destino?
¿Será este, acaso, el final de la verdadera izquierda?
¿O será que la izquierda que soñamos solo existe en la imaginación colectiva, en ese mito fundacional que nos impulsó durante décadas, esperando hacerse carne… y sin embargo hoy parece tan lejana como un recuerdo infantil?
Pero entonces surge la pregunta ¿y si no todo está perdido?
¿Y si este es justamente el momento?
¿Y si, por una vez, la izquierda fuera más que un color en la papeleta, más que un discurso bien elaborado, más que un puñado de cargos administrativos?
¿Y si la verdadera izquierda no es un Gobierno, sino una pulsión viva?
¿Será que se nos extravió entre los pasillos fríos del poder formal, donde los ideales se negocian, donde la convicción es moneda de cambio?
¿O estará, como siempre estuvo, donde nace el fuego de toda revolución, en el poder popular?
Porque si de algo podemos estar seguros es de esto,
La verdadera izquierda jamás fue un decreto ni un designio institucional.
La izquierda, la verdadera, se forma en la calle, en el barrio, en el sindicato, en la asamblea.
Nace de las manos que trabajan, de las gargantas que gritan, de las memorias que resisten.
Y si esa izquierda está dormida, entonces es tiempo de despertarla.
Despertarla con fuerza.
Despertarla con urgencia.
Despertarla con dignidad.
Pero para que eso ocurra, necesitamos algo esencial, volver a escucharnos.
Debatir sin miedo.
Chocar ideas, pero no corazones.
Recuperar la efervescencia, la participación, el espíritu que alguna vez nos hizo invencibles.
Porque esta es la hora en que el pueblo debe hablarse a sí mismo.
La hora de recuperar lo que nos pertenece, nuestro destino político, nuestra voz, nuestra capacidad de soñar y de transformar.
Y ese proceso no empieza arriba.
No empieza en los ministerios ni en las bancas del Parlamento.
Empieza entre nosotros.
Empieza en el encuentro.
Empieza en el diálogo.
Por eso, antes que nada, antes que los programas, antes que las consignas repetidas, antes que el desencanto nos destruya:
¡FRENTEAMPLISTAS, TENEMOS QUE HABLAR!



 

 

 

 

 

jueves, 13 de noviembre de 2025

NITEP


 

¡“NITEP”: UNA SIGLA QUE MARCA RUMBO!

La Chacra, noviembre de 2025 — Álvaro Jaume (¡siempre REDOMÓN!)

NITEP es una sigla que traduce algo más que un sentir: traduce una convicción.
¡NI TODO ESTÁ PERDIDO!

Es también el nombre de un colectivo social con el que coordinamos en el pasado otoño, preparando el OLLAZO del 11 de abril. Colectivo que nuclea a todos aquellos que están en situación de calle. Y siempre he pensado: ¡qué nombre original y acertado! Reconoce la realidad —parte de ella— y, a su vez, trasunta rebeldía; no cae en la autoflagelación ni en la resignación.

Por eso me vino a la memoria un par de días atrás, cuando el mundo globalizado de hoy despertó con la noticia de que Zohran Mamdani resultó electo alcalde de Nueva York, con más del 50%, superando el millón de votantes.
Sorprendente: en la ciudad imperial por excelencia, cuna donde nació D. Trump y protagonista directo en la batalla electoral contra el “peligro rojo”, allí mismo gana un candidato que le dice al propio “amo multimillonario” del Occidente actual:

“Escuchame bien: con todo orgullo digo que soy emigrante, musulmán y socialista demócrata...”

Y que públicamente no solo le dice eso a Trump, sino también al más de un millón de judíos que habitan en Nueva York, que si por él fuese, metería preso al criminal Netanyahu por genocida.

Un Mamdani que se animó a prometer —aun cuando fuese una promesa de campaña— transporte público gratuito y almacenes populares: propuestas absolutamente disruptivas para el neoliberalismo imperante.
Un Mamdani que mostró conexión real con los de abajo, con los trabajadores, con los emigrantes, con los jodidos por pobreza o color de piel, con los LGBTQ+, etc.

¿Demagogia? ¿Conocida politiquería a la hora de juntar votos? ¿Mamdani “producto inteligente” del sistema para canalizar la bronca social? ¿Astuta movida del ala izquierdista del Partido Demócrata para encontrar un sustituto joven de Bernie Sanders, capaz de arriar votos?
Ni qué hablar: todas son alternativas que están sobre la mesa. Con el tiempo se irán despejando las incógnitas.

Pero no quiero reiterar un reduccionismo analítico que siempre culmina en que no existen matices, novedades ni contradicciones. Que “todo es más de lo mismo”; pura maniobra electoral o engaño, ya que poco o nada podrá hacer el personaje de todo lo que prometió.

Lo que importa destacar —a diferencia de lo que ocurrió en Argentina con Milei— es que la gente de pueblo votó por un candidato que, al menos en teoría, anuncia que defenderá sus intereses. Un candidato que, en su campaña, osa desafiar al establishment, rompiendo con el molde de lo “políticamente correcto”, y que en su discurso triunfal, una vez conocidos los resultados, afirmó:

“Le ganamos a la dinastía política”.

Con esta postura, en lugar de promover “reconciliación republicana” o armonía social, promueve reacción popular. Alienta la conciencia de los de abajo —los más jodidos y explotados— en la recuperación de su dignidad y la reivindicación de sus derechos.

No pretendo con esto sobregirar la dimensión política del fenómeno “Z.M.”. Destaco, sí, que significó una cuña en el aparente monolitismo hegemónico del “MAGA” (Make America Great Again) y del trumpismo.

Destaco también que puso al desnudo la crisis de las grandes urbes de esta época: la icónica Nueva York —imagen del protoimperialismo, carta de presentación del modo de vida “americano”— hoy está marcada por la decadencia social (más de 130 mil indigentes, miles habitando sus calles, millones de migrantes excluidos).

Finalmente, y quizás lo más importante, es que este triunfo de “Z.M.” muestra hasta qué punto el invento de la “democracia” como mecanismo legitimador del capitalismo —representada por políticos profesionales que se rodean de privilegios, acomodos y ejercicio discrecional del poder— viene en franca decadencia.

Quedó en evidencia el pasado mes, con las multitudinarias revueltas (“rebeliones”) de la Generación Z en países de Asia, África y América Latina, orientadas a combatir la corrupción de los políticos profesionales (no digo casta, para no quedar enancado con un cínico como Milei) y la desigualdad social.

Por algo el propio Mamdani, a la hora de los festejos, al afirmar “¡vencimos a la dinastía política!”, pretendió desmarcarse de los aparatos burocráticos y politiqueros.

Agreguemos que no es necesario irse demasiado lejos —ni a Nueva York, ni a Katmandú, ni a Lima— para encontrar consignas como “¡Que se vayan todos!” o “¡Son todos iguales, una manga de ladrones!”.

En la Olla del Tole, tenemos entre nuestras canciones predilectas una del Nacho Copani, creada a partir del estallido argentino de 2001, que lo afirma sin retórica poética alguna.

Para la mayoría de estos “condenados de la Tierra” (F.F.), muchos de ellos sin credencial o sin haber practicado sistemáticamente el “sagrado derecho al voto”, es un sentir unánime el rechazo a los políticos como tales.
Porque, a lo largo de sus cruentas vidas, han comprobado una y mil veces que estos son expertos en “versos”, en hacer promesas que nunca se cumplen —como dice la canción del Orejano— y, sobre todo, en acomodarse para vivir gozando de lujos y privilegios.

En conclusión, episodios como el neoyorquino trajeron a mi mente la consigna NITEP, porque nuestra resistencia resiliente de estos tiempos debe tenerla como lema supremo:
¡CLARO QUE NI TODO ESTÁ PERDIDO!

Es más: todo estaría perdido si nuestra mirada política y nuestra postura existencial y militante fuesen las del pesimismo o el fatalismo histórico, el iluminismo o el reduccionismo interpretativo.
Suponiendo que el sistema es indestructible, que los enemigos de clase o políticos no tienen contradicciones o divisiones que pueden abrir compuertas a la lucha, y lo que es peor, suponiendo a los sectores populares —a la gente común, los de abajo— tan enajenados y cooptados por el sistema y su ideología dominante, que serán siempre una masa manejable, incapaz de romper sus cadenas.

El efecto político de estas posturas —que en general adoptan tanto quienes se autoproclaman “radicales” (¡encendidamente antisistémicos!) como los que se consideran “pragmáticos”, reclamando aggiornamento y realismo— es uno solo: aislamiento, parálisis o quietismo.

Hay una frase de S. Žižek que resume muy bien parte de este efecto:

“El capitalismo actual ya no te pide que creas en él; te pide que te sientas impotente frente a él.”

Está claro que, de una batalla municipal en Nueva York, de una revuelta incendiaria en Katmandú o Lima, o de tantísimas experiencias sociales de lucha y confrontación con mercaderes capitalistas o instituciones estatales que ejercen la dominación de clase —así como de infinidad de desperdigadas experiencias autogestionarias como la nuestra, de La Olla o La Chacra—, resulta evidente que no vamos a inferir que, a nivel macro o global, estamos degollando al monstruo.
¡Obvio que no! No somos ni tan obcecados ni tan ingenuos.

Por ahora, a escala mundial, la correlación de fuerzas para alcanzar la vieja y añorada utopía de un mundo comunista (por lo común) sin clases, sin injusticias ni explotación, es netamente desfavorable.
Pero jamás modificaremos esa ecuación si no nos ponemos al hombro —como lo hizo el colectivo NITEP— la tarea de organizar a los sufrientes con la convicción de que NO TODO ESTÁ PERDIDO.

Cierro con una observación que creo sustancial:
la convicción se nutre con el disfrute de los pequeños cascotazos al poder, como este de Z.M.; con la capacidad para animarnos ante los “avances de la insignificancia” (al decir de Castoriadis), o alegrarnos —por ejemplo— cuando surge un grupo de frenteamplistas honestos que sostienen que “tienen que hablar” (asqueados por la tibieza y complicidad sistémica del FA, entre otras cosas con el genocidio palestino).

Si no existe esa capacidad para captar las transformaciones de la realidad, entonces se recala en la opacidad y la grisura, restándole a la lucha su vitamina esencial: ¡LA ESPERANZA EN EL CAMBIO!

Durante estos largos y duros años de Olla Popular en Toledo, hemos comprobado una y mil veces que la desesperanza y el fatalismo son el peor enemigo de los nuestros:
desesperanza en controlar o superar un vicio o adicción; desesperanza en modificar hábitos o conductas humanas lesivas y agresivas, dañinas del colectivo y de uno mismo; desesperanza en encontrar una changuita algo mejor —o peor aún, desesperanza en encontrar por lo menos una changa, por miserable que sea.

Es un proceso corrosivo que va comiendo al ser humano por dentro, que lo condena al fracaso y a la impotencia.
Y lo mismo ocurre con la LUCHA.
La incapacidad para captar matices, pequeñas transformaciones, para captar y disfrutar de los pequeños cambios, condena a la impotencia política.

Ese es el camino que no debemos transitar, si pretendemos sumar un granito en la revolución social.


 

 

 

 

 

 

domingo, 9 de noviembre de 2025

Agua para Montevideo



Caños rotos

¿Esta bien gastar cientos de millones de dólares que no tenemos para agregar agua a la red de OSE_Uruguay que pierde de facturar el 65% del agua que potabiliza para Montevideo*?
¿NO CONVENDRÁ ARREGLAR LAS REDES?

 


SITUACIÓN ACTUAL

El sistema metropolitano de abastecimiento de agua, tiene capacidad de potabilizar diariamente 700.000m3 y tiene en Paso Severino, en base a una cuenca de más de 2.500Km2, reservas suficientes para satisfacer la demanda actual de 600.000m3 diarios por más de 100 días, reserva que se incrementa en 20 días con la reserva del Canelón Grande.

En 2020 por iniciativa privada se planteó la posibilidad de sumar otra potabilizadora para incrementar la capacidad de potabilización en 200.000m3 diarios. Esa instalación que primero se planteó en Arazatí, con un costo superior a los 900.000.000 de dólares ahora se planifica para ser realizada en la zona de la actual planta potabilizadora de Aguas Corrientes.

También se ha planteado la necesidad de incrementar las reservas del sistema, con una nueva represa sobre el arroyo Casupá cuya cuenca no llega a los 700Km2

Los planes para estas obras que incluyen pagos por disponibilidad y mantenimiento, además de préstamos internacionales costarán por lo menos 700 millones de dólares

FALACIAS

Las bases para impulsar esas multimillonarias obras son dos falacias que no por ser repetidas más de mil veces se convertirán en realidades.

La primera es que: OSE pierde el 50% del agua que potabiliza

Esa frase ha sido repetida por los miembros de los sucesivos directorios de OSE desde hace décadas. Esa vergonzosa aseveración calmadamente aceptada por todos, sólo es parcialmente cierta para el sistema de Montevideo, en el que OSE deja de facturar 66% del agua que potabiliza. En el resto del país las pérdidas son del orden del 30%

La segunda es que: Montevideo CONSUME 600.000m3 de agua diarios

El sistema metropolitano no consume ese volumen de agua. De acuerdo con informes de Naciones Unidas el consumo humano es del orden de 130 litros por día y en Uruguay la URSEA cuantifica el consumo diario entre 90 y 150 litros por día.

Siendo 1.8 millones los usuarios del sistema metropolitano, el consumo del sistema no debiera superar 270.000m3 diarios y si asumimos un nivel de pérdidas como el del resto de los sistemas de OSE la demanda del sistema no podría superar los 380.000 metros cúbicos diarios.

Agua para Montevideo, una iniciativa racional

Para reducir las injustificables pérdidas del sistema metropolitano y alinear la demanda al consumo real, racionalizando el sistema, no se necesitan ni nuevas potabilizadoras ni incrementar las reservas con nuevas represas

Lo que es imprescindible es invertir en la mejora y control de las redes. Ose tiene desde hace veinte años un programa de Reducción de Agua No Contabilizada (RANC) para realizar esta tarea. Aun así, en 2021 el Directorio de OSE aceptó, contrariando los informes técnicos del organismo, una “iniciativa privada” que propuso realizar a un costo de casi cuatrocientos millones de dólares lo que corresponde haga el programa RANC, cuyo presupuesto nunca estuvo a la altura de las necesidades.

La propuesta de MOVUS para la reducción de las “pérdidas” del sistema, pasa por sectorizar la red de distribución y establecer en cada sector la medición general automática y en tiempo real. Eso posibilitaría detectar de inmediato pérdidas y poder evaluar en cada ramal las diferencias entre el agua ingresada en el sector y la suma del agua facturada en el mismo.

Ante la detección de diferencias entre la medición y facturación se plantea la revisión sectorial intensiva de la red mediante inspecciones, utilizando entre otras la tecnología del georradar para detectar pérdidas subterráneas e incluso posibles conexiones carentes de medición.

A posteriori se debiera procurar de llevar los sistemas automáticos de medición a los usuarios finales, un esquema similar el desarrollado para los sistemas de medición de UTE.

La iniciativa privada de 2021, que pretende hacer tareas ya definidas por OSE, plantea un costo anual de 39.6 millones de dólares anuales por 10 años, nominalmente 396 millones de dólares, que con reajustes e intereses se verían sensiblemente incrementados.

La reducción de pérdidas tiene efectos inmediatos en la reducción de la demanda de agua al río Santa Lucía, disminuyendo el costo de potabilización. Por otra parte el control de la red incrementa la facturación. La conjunción de esos dos factores mejoraría la situación económica y financiera de OSE y permite inferir que el programa RANC del organismo podría autofinanciarse después de los primeros 4 o 5 años de un horizonte de operación de 10.

Además de los efectos económicos, reducir la demanda tiene un impacto positivo sobre el ambiente, al reducir el uso de las sustancias químicas que se utilizan en el proceso de potabilización y generar menores volúmenes de lodos contaminados.

Alinear demanda y consumo permitiría reducir en más de 35% el volumen de agua que se extrae del Rio Santa Lucía, lo que desde el punto de vista operativo implica que la reserva de Paso Severino, hoy suficiente para 110 días, sería suficiente para 170 días, algo más de 200 si sumamos Canelón Grande.


CONCLUSIÓN

El programa de OSE de reducción de agua no contabilizada es la mejor inversión de esfuerzo y dinero, la más rentable y la ambientalmente más positiva.

Una nueva potabilizadora, que hoy no se necesita y que no se justifica al hacerse junto a la actual, es un despilfarro que no podemos permitirnos. El hecho de que exista un contrato firmado entre OSE e “Infraestructura Arazatí SA”, que se reconoce tiene cláusulas ilegales, lejos de justificar u obligar al Estado lo libera de la mala decisión anterior

Hacer una nueva potabilizadora en Aguas Corrientes ni siquiera contempla las recomendaciones de incrementar la seguridad del abastecimiento agregando capacidad potabilizadora distribuida. La primera prioridad debe ser la de que el sistema funcione eficientemente, haciendo uso racional y justificado del agua. Es sobre esa base que se debe plantear cualquier futuro desarrollo.

Es irracional pagar cientos de millones de dólares, que no tenemos, para agregar agua a un sistema que pierde al menos el 40% del agua que procesa y sólo factura le mitad de lo teóricamente se consume. Esto cobra más importancia cuando la justificación para construir ahora una nueva potabilizadora es un supuesto incremento demográfico hacia 2045.

No se justifica generar ahora una nueva reserva de agua, con los costos e inconvenientes que conlleva todo nuevo embalse. Racionalizando el consumo del sistema, las actuales reservas de Paso Severino y Canelón Grande serían suficientes para cubrir la demanda por un lapso similar al que se propone alcanzar, con la demanda actual, sumando Casupá.

Las ejecución del plan RANC para alinear la demanda al consumo y el consumo a la facturación, tienen la ventaja de que su ejecución genera beneficios inmediatos.

Se incrementa la seguridad y resiliencia del sistema, reduciendo los costos e incrementando la facturación al punto que el plan se puede autofinanciar con la combinación de incremento de facturación y reducción de costos con grandes beneficios ambientales.

MOVUS (Movimiento por un Uruguay Sustentable) Noviembre de 2025.







viernes, 7 de noviembre de 2025

Colonización cibernética

http://www.diputados.gub.uy/wp-content/uploads/2025/11/00118.pdf

A principios de diciembre se llevará a cabo la actividad Ciber UY 2025 que, con la participación de militares estadounidenses, medirá “la capacidad estatal de respuesta” de Uruguay ante un eventual ataque a una infraestructura crítica del Estado.

El Poder Ejecutivo solicitó al Parlamento autorizar el ingreso al país de “un equipo de expertos en ciberdefensa de los Estados Unidos de América” para la realización, en los primeros días de diciembre, del ejercicio de simulación Ciber UY 2025. La iniciativa, organizada por el Ministerio de Defensa Nacional (MDN), a través de la Dirección General de Política de Defensa y el Estado Mayor de la Defensa (Esmade), es apoyada por el Comando Sur de Estados Unidos y la Guardia Nacional de Connecticut, y contará con Antel como socio logístico.
En concreto, el Poder Ejecutivo solicitó el ingreso de cinco militares de la Guardia Nacional de Connecticut y un integrante del Comando Sur. La directora general de Política de Defensa del MDN, Nadia Almeida, indicó a la diaria que el integrante del Comando Sur es un representante civil del área de ciberseguridad.
El comando de ciberseguridad de la Guardia Nacional de Connecticut realiza anualmente el ejercicio Cyber Yankee, en el cual, mediante una plataforma denominada Cyber Range, “se simula un ataque cibernético a una infraestructura crítica del Estado”, según se señala en la explicación de motivos del proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo.
La nota, dirigida a la presidenta de la Asamblea General, la vicepresidenta Carolina Cosse, es en cumplimiento del artículo 85 de la Constitución de la República, que establece que el Parlamento deberá permitir el ingreso al país de tropas extranjeras. Está previsto que el ejercicio de simulación se lleve a cabo entre el 8 y el 12 de diciembre.
El responsable del área de ciberdefensa del Esmade, el capitán de navío Claudio López, explicó a la diaria que en Occidente “hay dos grandes ejercicios” en materia de ciberdefensa: el Locked Shields, que es organizado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y el Cyber Yankee, “que es el ejercicio interno que hace Estados Unidos”.
Este año se cumplieron 25 años del Programa de Asociación Estatal entre la Guardia Nacional de Connecticut y Uruguay. López señaló que las guardias nacionales de Estados Unidos responden a emergencias internas, por lo cual, “si mañana hay un ciberataque grande en Estados Unidos, responde la Guardia Nacional”. Agregó que la Guardia de Connecticut es una de las más avanzadas en materia de ciberseguridad.
En mayo del año pasado, el ejercicio de simulación se realizó por primera vez con invitados internacionales, y Uruguay participó como representante de América del Sur. Junto con el teniente primero Marcelo Camacho, López participó en dicha edición, en la que se planteó la posibilidad de realizar el ejercicio en Uruguay.

“Uno de los principales objetivos que tiene esta actividad es medir la capacidad estatal de respuesta y de coordinación, frente a un evento de grandes características”, se señala en el texto enviado por el gobierno. Además de personal militar, participarán técnicos uruguayos de varios entes y ministerios. En tanto, Antel brindará la infraestructura necesaria y la locación para llevar a cabo el ejercicio.

“Es algo muy innovador porque se va a juntar lo civil y lo militar en este tema para medir experiencias, capacidades e intercambiar”, apuntó Almeida. La directora general de Política de Defensa dijo que el objetivo “es que sea el inicio para empezar a trabajar juntos en lo que refiere a la ciberseguridad”.

Por su parte, López explicó que en Uruguay la responsabilidad en torno a la defensa cibernética “es una cuestión dividida”. “El Ministerio del Interior tiene toda la parte de lo que es el ciberdelito y la Agesic [Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento] toda la parte de gestión y normativa, pero la parte de defensa cibernética la tenemos nosotros”, señaló, en referencia a las Fuerzas Armadas.

El capitán de navío señaló que el plan a futuro es generar la capacidad de, frente a un ataque grave, “tener un comando unificado en el que vayamos todos a operar de manera conjunta”. López añadió que “lo más factible” es que este ejercicio de simulación se continúe realizando los próximos años.

Los detalles del ejercicio

En la solicitud de autorización, el Poder Ejecutivo aclaró que el ejercicio “no afectará los sistemas estatales, ya que la simulación se realizará en el marco de un sistema donde se creará específicamente una infraestructura crítica ficticia para el desarrollo del ejercicio”.

López explicó que la plataforma Cyber Range es un equipo que simula una red y “todo el ataque se hace dentro de esa máquina”. El programa que se utilizará en el ejercicio pertenece al Departamento de Defensa de Estados Unidos; el equipo estadounidense “viene a liderar los distintos grupos que participan en ese ejercicio”, señaló.

El ejercicio consta de tres equipos: un equipo que simula ser atacante, denominado Red Team, que estará conformado por “tres uruguayos y un estadounidense que los va a guiar”; otro equipo, Blue Team, que se defiende de los ataques; y un tercer equipo, White Team, que dirige el evento.


El Poder Ejecutivo cursó una solicitud de venia al Parlamento para que seis militares de Estados Unidos realicen en nuestro país el ejercicio cibernético simulado Cyber UY 2025, entre el 8 y el 12 de diciembre próximo. El asunto parece haber pasado por debajo del radar de las autoridades ministeriales. El riesgo de que ocurra lo mismo con los legisladores, en pleno debate presupuestal, es significativo.

La iniciativa es un ejemplo de aplicación de la doctrina de la seguridad nacional: el enemigo está adentro y el aliado, afuera, tal como lo recordó el historiador Carlos Demasi, en un reciente seminario por los 50 años del Plan Cóndor.

Uruguay cuenta con una plataforma cibernética similar a la que proponen los militares de Estados Unidos para la simulación, creada y operada por la Facultad de Ingeniería, de la Universidad de la República (Udelar).

Aunque en el texto enviado al Parlamento se evita mencionar qué institución será la contraparte local de la actividad, todo indica que la simulación contribuye de forma oblicua a la aspiración del Comando Sur de acceder a la «tutoría» y al acceso de elementos clave de los sistemas informáticos de entes y ministerios que, salvo ANTEL, no se identifican.

La ciberseguridad de las entidades públicas constituye un patrimonio demasiado relevante para cederlo graciosamente. Su manejo permite controlar o desbaratar al Estado y, por extensión, al conjunto de la sociedad.

Un contexto regional convulso

La ley de la selva impera en el mundo. Estados Unidos se repliega para afirmar su dominación en América Latina, región desde la que construyó su imperio mundial en el siglo XX. Concentra en la actualidad fuerzas militares en el Caribe solo comparables a las reunidas en 1962, durante la crisis de los misiles. La IV Flota del Comando Sur, con la inminente incorporación del portaaviones Gerald Ford, reúne unidades navales más poderosas que el Mando Europeo o el Comando Central.

Estados Unidos amenaza con invadir Venezuela. El presidente Donald Trump, sin aportar pruebas, definió dos mandatarios sudamericanos como narcotraficantes, amenazó con ataques selectivos contra Caracas y llevó a cabo al menos 66 ejecuciones extrajudiciales en las costas de la región.

Mucho más cerca, en Argentina, está en marcha una operación política de consecuencias impredecibles. Estados Unidos, convocado por las genuflexiones del presidente Javier Milei, se apropió de la conducción económico-financiera del país y, según declaró Trump, va en camino de hacer lo propio con sus recursos naturales. Brasil, en tanto, debió enfrentar la pretensión estadounidense de torcer la decisión judicial de procesar a Bolsonaro.

No es razonable que Uruguay actúe como si nada sucediera.

Demasiada opacidad

Es llamativo el exiguo plazo que se da al Parlamento para tramitar la venia, pues la urgencia no se justifica. La iniciativa, según el mensaje del Ejecutivo, data de mayo de 2024, durante el ejercicio de simulación Cyber Yankee que, contrariamente a lo que sugiere el documento, se realizó en Massachusetts y no fue organizado por la Guardia Nacional de Connecticut (GNC), que, desde 2020, no organiza esos ejercicios anuales.

Otro elemento de opacidad es que no se detalla fecha de ingreso ni de salida del país de los militares extranjeros, según mandata la Constitución. El texto tampoco explicita que el ejercicio, en realidad, es gestionado por el Comando Sur e integra el Programa de Colaboración Estatal del Pentágono (SPP, por sus siglas en inglés). Según aseguró en 2021 el mayor Steven Ortiz, director del programa en la GNC, el SPP «fortalece el acceso y la influencia de Estados Unidos, mientras incrementa la preparación de las fuerzas asociadas para enfrentar los desafíos emergentes».

Por otro lado, el mensaje que remitió el Poder Ejecutivo al Parlamento describe a Cyber Range como «un entorno virtual simulado diseñado para capacitación, pruebas e investigación de ciberseguridad» y afirma que a través de esa plataforma se simula un ataque cibernético a una infraestructura crítica del Estado. Esta plataforma es ofrecida por diversas empresas comerciales. Sin embargo, en Uruguay, la Facultad de Ingeniería, pública, liderando un grupo de trabajo integrado por 13 universidades, desarrolló una «Cyber Range» propia, que está operativa desde 2023. Su objetivo, según la institución, «va más allá del entrenamiento inmediato de estudiantes y profesores» y «se está avanzando en la creación de una infraestructura propia y en el desarrollo de capacidades tecnológicas en las universidades participantes», para «optimizar recursos y potenciar las capacidades en ciberseguridad de la región». ¿Por qué no se usa la plataforma de la Udelar?

ANTEL a disposición

La afirmación del mensaje enviado al Parlamento acerca de que «se creará una infraestructura crítica ficticia» resulta, al menos, dudosa. ¿Qué supone el rol de «partener» [sic] asignado a ANTEL por el Ejecutivo?

Conviene tomar como referencia el ejercicio Cyber Yankee, organizado por la GNC en 2020. En su página web, la entidad informa que «el objetivo del ejercicio para los militares es entrenarse para interactuar con un recurso crítico del Estado, mediante un socio de misión (mission partner)». Ello muestra que lo de «ficticio» alude al ataque y no a la infraestructura crítica que se simula defender. También echa luz sobre el verdadero significado del rol de «partener» que el mensaje del Poder Ejecutivo asigna a ANTEL, que parece ser la infraestructura crítica atacada en la simulación (el ejercicio consiste en equipos de estadounidenses y uruguayos que simulan atacar y defender una infraestructura crítica del Estado).

La Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic), dependiente de la Presidencia, es la institución rectora del ámbito de la ciberseguridad en el país. Sin embargo, resulta ignorada por el Ejecutivo.

Finalmente, hay que recordar que el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) y las Fuerzas Armadas deberían ceñirse a las normas legales. El MDN, que aparece sugerido en el texto como «huésped» de la simulación, no tiene la seguridad informática del Estado entre sus cometidos. En tanto, la ley 19.775 (artículos 8 al 13) establece que «el ámbito espacial del Estado incluye al ciberespacio y al espectro electromagnético», pero no otorga «jurisdicción» en ellas a las Fuerzas Armadas. En tanto, entre las tareas subsidiarias de los militares se incluye la de «contribuir a la defensa y seguridad cibernética del Estado y del espectro electromagnético en coordinación con otros organismos» (artículo 22, inciso c.). Ello no ampara el rol que, pese a que no está explícito, parece asignarles el Ejecutivo.

Concluyendo: el vacío tiende a ser inmediatamente ocupado. Como lo establecen los artículos 78 al 84 de la ley 20.212 y el reciente decreto 66/025, parece necesario que la Agesic asuma un papel mucho más activo en su ámbito de actuación.

 

 

 

 

 

 

 


 

jueves, 30 de octubre de 2025

Es tiempo de cumplir


Bajo la consigna “Por trabajo, salario y presupuesto. Es tiempo de cumplir”, el PIT-CNT realizó este miércoles 29 de octubre un paro general parcial con acto central en Avenida Fernández Crespo. En su intervención, Carolina Spilman, vicepresidenta adjunta y responsable de género de la central reclamó “justicia en la distribución de la riqueza” mediante un impuesto al 1% más rico y cuestionó el presupuesto nacional por “proteger patrimonios acumulados mientras un tercio de los niños vive en la pobreza”. Por su parte, Álvaro Macedo, integrante del Secretariado Ejecutivo, denunció que los lineamientos salariales del gobierno “no aseguran el crecimiento real de los sueldos”, y pidió “una negociación colectiva auténtica, inversión en conocimiento, desarrollo y tecnología, y reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial”.



 

Este miércoles 29 de octubre se llevó a cabo el paro general parcial convocado por el PIT-CNT, entre las 9:00 y las 13:00 horas, bajo la consigna “Por trabajo, salario y presupuesto. Es tiempo de cumplir”. Si bien la central sindical resolvió un paro parcial, dejó en libertad a cada gremio para que decidiera si paralizaban sus actividades por 24 horas.

Tal como estaba previsto, a las 9:30 se realizó una concentración en la explanada de la Universidad de la República (UDELAR). Desde allí partió una marcha -bajo una persistente lluvia- que avanzó por la avenida Fernández Crespo hasta la calle Madrid, donde tuvo lugar un acto multitudinario, pese a las adversas condiciones climáticas.

Durante el acto hicieron uso de la palabra la vicepresidenta adjunta, responsable de género y equidad del PIT-CNT, Carolina Spilman, y el integrante del Secretariado Ejecutivo y responsable de la Secretaría de Desarrollo Productivo, Álvaro Macedo.

Las principales reivindicaciones giraron en torno al trabajo, el salario y el presupuesto, en consonancia con la consigna de la jornada. También se reclamó un presupuesto quinquenal digno, avances en la negociación colectiva, mejoras para la industria láctea y los asalariados rurales, y una distribución más justa del ingreso nacional.


Spilman: “Basta a la exclusión y a la falta de perspectivas”

En ese marco, Carolina Spilman, desde el estrado ubicado en Avenida Fernández Crespo y Madrid, dijo que el pueblo trabajador "tiene dignidad" y siempre está preparado para defender sus derechos. “Esta movilización es una expresión legítima y necesaria del pueblo organizado que exige que el país comience a encaminarse hacia políticas públicas que beneficien a las grandes mayorías y no a los intereses de unos pocos”.

“Quienes sostenemos el funcionamiento de este país en las fábricas, en los hospitales, en las escuelas, en los centros de cuidado, en el transporte, en el campo y en cada rincón del territorio, no venimos a pedir favores ni concesiones. Venimos a afirmar con claridad que somos el corazón productivo de la patria, que nuestra labor sostiene la vida y que merecemos un país que reconozca ese esfuerzo con justicia social, derechos garantizados y dignidad económica”, expresó la dirigente sindical.

Envió un saludo solidario a los trabajadores de Abitab “que están en conflicto reclamando negociación colectiva”. También invitó a los trabajadores del sindicato de Pedidos Ya! a seguir organizándose para combatir la precariedad del modelo de trabajo esclavo que propone la multinacional”.


Spilman también manifestó solidaridad con los trabajadores de la industria lácteaque han enfrentado la represión sindical en Claldy y en COLEME y esperan hace 120 días la apertura de los Consejos de Salario. “Acompañaremos también a los compañeros de FUECYS que se movilizaran desde 18 de Julio y Yaguarón hasta el Ministerio de Economía reclamando avances en los Consejos de Salario”. Asimismo, expresó su saludo para los funcionarios electorales que se encuentran en pre conflicto y“han recibido llamadas intimidatorias para que concurrieran a trabajar durante esta movilización”

Spilman remarcó que el paro de este miércoles expresa la unidad profunda de la clase trabajadora. “Aunque han intentado dividirnos entre públicos y privados, entre formales e informales, entre jóvenes y jubilados, hoy acá estamos demostrando que los problemas son colectivos y que la lucha también lo es. La clase trabajadora habla hoy con una sola voz para decir que Uruguay debe erradicar toda forma de ajuste y exclusión social”. 

Por otro lado, advirtió que en Uruguay “no falta riqueza, lo que falta es justicia en la forma en que esa riqueza se distribuye”. Señaló que el 1% más rico concentra cerca del 40% del total de la riqueza nacional y afirmó que ese nivel de concentración “no es un fenómeno natural ni inevitable, sino la consecuencia directa de un modelo económico que permite la acumulación ilimitada de una minoría mientras la mayoría trabajadora enfrenta salarios rezagados y pérdida de derechos”.

Cuestionó las exoneraciones fiscales a grandes patrimonios y capitales concentrados, que -según indicó- implican para el Estado la renuncia a miles de millones de dólares cada año. “Cuando se nos dice que no hay recursos, lo que realmente se está diciendo es que no se quieren tocar los privilegios de quienes tienen más”, expresó.

En ese sentido, la dirigente sindical remarcó que el PIT-CNT propone “implementar un impuesto al 1% más rico del país”, una medida que, sostuvo, “no es un gesto simbólico ni un castigo, sino una acción de justicia fiscal aplicada en diferentes países del mundo”. 

“El impuesto al 1% no divide al país; lo ordena en torno a un principio de equidad”, afirmó, y remarcó que “un país que permite la acumulación infinita en lo más alto mientras se debilita el salario y se deterioran las condiciones de vida del pueblo, ha perdido la brújula de la justicia y de la soberanía popular”.

La vicepresidenta del PIT-CNT también hizo hincapié en la necesidad de una Estrategia Nacional de Desarrollo, que promueva la inversión en ciencia, tecnología y conocimiento propio. “Nuestro país no puede seguir dependiendo de un modelo donde exportamos materias primas baratas y compramos tecnología cara del exterior. Ese esquema nos condena a producir mucho pero ganar poco, y a resignar soberanía económica”, señaló. 

Cuestionó que la inversión en ciencia y tecnología “no alcanza ni a medio punto del PBI”, mientras la Universidad de la República “recibe un presupuesto insuficiente pese al aumento sostenido de estudiantes”.

Spilman subrayó el papel estratégico de las empresas públicas, a las que definió como el corazón del desarrollo nacional. “No solo brindan servicios esenciales, sino que impulsan la innovación, el empleo de calidad y la integración territorial. Son instrumentos democráticos que permiten orientar el rumbo del país al servicio del interés colectivo”. En esa línea, insistió en que Uruguay necesita “una hoja de ruta propia que ponga la ciencia, el trabajo, la educación, la producción y la industria nacional al servicio del interés del país y no de actores externos”.


En otro tramo de su intervención, Spilman afirmó que la justicia social “no puede quedarse en los discursos” y reclamó que el crecimiento económico se refleje en los salarios y en la calidad de vida del pueblo. “El país crece, pero el salario no crece con el país. Y cuando el salario queda atrás, queda atrás la vida del pueblo”, expresó. 

Cuestionó el Presupuesto Nacional 2025-2030 por “proyectar crecimiento económico mientras restringe recursos para salud, educación, vivienda, cuidados y políticas sociales”.

En ese marco, advirtió que “uno de cada tres niñas y niños vive en la pobreza” y cuestionó que “un país que permite la pobreza infantil mientras protege patrimonios acumulados no es un país en equilibrio, es un país que ha invertido el orden de sus prioridades”.

Spilman recordó además que el 29 de octubre se celebra el Día Internacional de los Cuidados y reivindicó el trabajo de quienes sostienen ese sector. “Sin trabajo de cuidados no hay economía, no hay justicia ni país que funcione. Seguiremos luchando por salario y derechos laborales plenos para quienes sostienen el trabajo remunerado de cuidados”, aseguró.

También denunció la falta de reconocimiento del trabajo de cuidados no remunerado, que -según estimó- representa más del 20% del PBI si se lo valorara económicamente. “Ese trabajo recae mayoritariamente sobre las mujeres, de forma gratuita, invisible y sin derechos garantizados. Lo que el Estado no financia con presupuesto, lo terminan sosteniendo las mujeres con su tiempo, su salud y su vida”, afirmó. 

A ello agregó la persistencia de una brecha salarial cercana al 25% y la falta de recursos para aplicar la Ley de Violencia basada en género. “Uruguay tiene una ley de avanzada, pero vaciada de presupuesto. Faltan refugios, equipos técnicos, dispositivos de protección y juzgados especializados. Cuando el Estado no financia la protección de la vida, deja a las mujeres solas frente a la violencia. Y eso también es responsabilidad del Estado”, enfatizó.

Dedicó otro pasaje de su discurso a reflexionar sobre la democracia y las amenazas del avance de la ultraderecha en la región. “La democracia no puede reducirse a votar cada cinco años mientras las decisiones fundamentales se toman lejos del pueblo. La democracia real se mide en la garantía de derechos y en la participación efectiva del pueblo”. Agregó que “cuando la democracia no asegura condiciones de vida dignas para las mayorías, nacen los monstruos y avanza el fascismo”.

Spilman manifestó que la clase trabajadora uruguaya “no celebra la victoria de Javier Milei” en Argentina, porque “significa más ajuste, más pobreza y más pérdida de derechos”. Afirmó que “cada avance de la ultraderecha en la región es un golpe directo contra todos los trabajadores y trabajadoras del continente”, y llamó a “oponer la unidad internacionalista de la clase obrera y la solidaridad entre los pueblos frente al odio y el ajuste”.

En el cierre de su discurso, sostuvo que el paro fue “la expresión legítima de un pueblo trabajador que dice basta a la exclusión y la falta de perspectivas”. “No venimos a pedir privilegios, venimos a exigir lo que por derecho corresponde al pueblo que produce y sostiene la vida nacional”, afirmó.

Macedo: Invertir en conocimiento, desarrollo y tecnología

Por su parte, Álvaro Macedo repasó en su discurso la situación actual de los trabajadores, cuestionó los lineamientos salariales del gobierno y reclamó medidas concretas para garantizar empleo digno, inversión pública, justicia fiscal y reducción de la jornada laboral.

Macedo agradeció la presencia de los manifestantes que, pese a la lluvia, acompañaron la movilización. “La clase trabajadora está acá, y va a seguir acá, peleando donde tenga que pelear”, expresó. Sin embargo, advirtió que “no es una buena señal tener que volver a salir a la calle para defender derechos que ya deberían estar garantizados”.


más de 600.000 trabajadores con salarios bajos, y que los aumentos propuestos “apenas representan 2.000 pesos más en dos años para alguien que gana 25.000 pesos mensuales”.

Macedo reclamó una negociación colectiva auténtica, que garantice convenios dignos y avances reales para los trabajadores. “No podemos aceptar lineamientos que congelan el salario. No se trabaja para ser pobre, se trabaja para tener una vida digna”, afirmó. También denunció la “persecución antisindical, especialmente en el interior del país, donde aún se despide a trabajadores por afiliarse a un sindicato”.

Planteó además la necesidad de fortalecer la educación, la innovación y la formación laboral, advirtiendo que el actual presupuesto es “absolutamente insuficiente”. En ese sentido, advirtió sobre los cambios tecnológicos y la automatización del empleo. “Tenemos jóvenes estudiando para trabajos que pronto no van a existir. El país necesita invertir en conocimiento, desarrollo y tecnología si quiere tener futuro”.

Macedo reclamó también la implementación de un impuesto al 1% más rico del país, medida que permitiría combatir la pobreza infantil y promover una mejor redistribución de la riqueza. “No estamos hablando de trabajadores ni de pequeños propietarios. Se trata de personas con más de un millón de dólares de patrimonio neto. Que devuelvan a la sociedad una parte de lo que ganan gracias al esfuerzo de los demás”, planteó.

En otro tramo, defendió la propuesta sindical de reducir la jornada laboral sin pérdida salarial, considerándola una cuestión de calidad de vida. “La reducción de la jornada es tiempo con la familia, es descanso, es salud. No queremos trabajar de domingo a domingo. Queremos vivir mejor, no solo sobrevivir”, sostuvo.

El dirigente sindical subrayó la importancia de mantener la solidaridad dentro del movimiento sindical y llamó a fortalecer la afiliación. “El PIT-CNT somos todos los trabajadores. Los que están acá, los que están mirando desde sus lugares de trabajo, los que se levantan temprano todos los días. Ellos son el movimiento sindical”.

En el tramo final de su discurso, el dirigente dedicó palabras a la situación internacional, condenando los bombardeos en Palestina y calificando lo que ocurre como “un genocidio”. 

“No puede pasar eso en ningún país del mundo, y quienes no lo condenan son cómplices”, sostuvo. También se refirió a la crisis en Venezuela, señalando que “cada pueblo debe resolver sus propios problemas, pero no a través del bombardeo ni la intervención extranjera”.

“Este gobierno debe entender que está para resolver los problemas de la gente. No hay excusas, no hay tiempo que esperar. Es hora de cumplir”, puntualizó en su mensaje final.

Tribunas

Además de los mensajes centrales de los dos oradores, en el marco del acto central hubo otros pronunciamientos sobre la coyuntura actual.

Una representante del Centro de Estudiantes de Magisterio subió al estrado a saludar la movilización sindical y transmitió los reclamos de la gremial estudiantil en materia de presupuesto, en el marco de un conflicto que están sosteniendo. "Este presupuesto no es neutro, no es inocente", afirmó la delegada gremial. 

 

En tanto la vicepresidenta adjunta de la central sindical, Carolina Spilman, una vez culminado el acto, sintetizó los reclamos sindicales y también se refirió directamente al ministro de Economía, Gabriel Oddone. Spilman sostuvo que el ministro “no debería dormir por las noches” ante la situación de pobreza infantil que atraviesa el país y dijo que las manifestaciones del jerarca sobre reciente victoria legislativa obtenida por el presidente de ultraderecha Javier Milei en Argentina, le parecieron “muy lamentables”. 

Al respecto, la integrante del Secretariado Ejecutivo afirmó que considera  que "en este momento Oddone no debería dormir por las noches cuando tenemos un 32% de pobreza infantil”, sentenció Spilman.