miércoles, 12 de septiembre de 2018

Al botón de la botonera

Chin pum fuera




Si Manini Ríos tenía ganas de decir verdades, que diga donde están los desaparecidos.



La diaria El oficialismo defiende la sanción a Manini Ríos y la oposición la cuestiona

12 de septiembre de 2018 |

El Ejecutivo dice que se extralimitó, los blancos, que no hubo violación constitucional, y Mieres duda de la conveniencia de sus dichos.




Casi como un bloque homogéneo, los partidos Nacional, Colorado y De la Gente defendieron al comandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, luego de que fue sancionado con 30 días de arresto a rigor por sus “conductas reiteradas” en apartamiento del numeral cuarto del artículo 77 de la Constitución, que le prohíbe cualquier acto de carácter político salvo el voto. En cambio, en el gabinete respaldaron la decisión del presidente Tabaré Vázquez.

El ministro de Defensa Nacional, Jorge Menéndez, expresó a la salida de una comparecencia a la Comisión de Defensa de Diputados que “hubo determinadas faltas de disciplina por parte del comandante en jefe del Ejército, y el Poder Ejecutivo tomó la resolución de aplicarle una sanción en consideración con el decreto 305 del año 2003, que establece las faltas militares”. “Se actuó según el reglamento de faltas porque se hicieron consideraciones reiteradas por un oficial de rango, cuando políticamente sólo tiene derecho al voto. En la vida militar, las faltas tienen una sanción de carácter disciplinario, y esta es una sanción de este tipo”, expresó el jerarca.

Concretamente, el numeral C del artículo 53 del Reglamento General del Servicio del Ejército tipifica como falta “pretender influir o intervenir, con prescindencia de las Autoridades Militares correspondientes, en el estudio y sanción de Proyectos de Leyes, Reglamentos, Decretos y todo tipo de decisiones a consideración de los Poderes del Estado". Asimismo, se condena “la murmuración sobre las disposiciones en vigencia, sobre la conducta de los Superiores, sobre necesidades o fatigas, así como toda manifestación de descontento que no sea realizada en forma franca y respetuosa al Superior, procurando el bien del servicio”. Manini Ríos, según sostuvo Menéndez, “ya fue notificado” de su sanción. De hecho, aseguró habérsela comunicado él mismo, de forma personal, “ayer, antes de que tuviera carácter público esta sanción”. “Vivimos en una democracia plena y en un Estado republicano, por lo que el comandante en jefe tendrá todas las garantías durante el proceso”, finalizó el ministro.

También el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, se refirió al tema: no sólo defendió la sanción sino que además dijo que la apreciación que hizo Manini Ríos sobre la reforma de la llamada caja militar fue errónea. “La reforma podrá ser criticada por diversas razones, pero no incurre en esa desviación”, aseguró. Entre sus críticas al proyecto, Manini Ríos había dicho en una entrevista con Oceáno FM que, tras la reforma, quienes ingresaron con más de 26 años y hoy tienen menos de 15 años de servicio “ni siquiera van a tener derecho al retiro, porque los va a agarrar el retiro obligatorio a los 48 años de edad, sin haber computado los años mínimos que exige esa ley”. Astori aprovechó para advertir que el Estado no puede seguir asistiendo con 500 millones de dólares anuales a una caja con “inequidades y disparidades”.

Por su parte, el ex presidente del supremo tribunal militar, el general retirado Julio Halty, defendió la sanción en una entrevista realizada por Canal 12: “Los militares en actividad tienen constitucionalmente prohibida la intervención de cualquier forma en la vida política. Cuando va a plantear determinados temas a su superior inmediato, que es el ministro de Defensa en representación del Poder Ejecutivo, inevitablemente se cae en temas que pueden rozar lo político o directamente lo son. Pero una cosa es hacerlo con su superior inmediato en reserva y otra es hacerlo públicamente, que es lo que no puede hacer un militar en actividad”, explicó.

Sin medias tintas

La decisión del Ejecutivo recibió duras críticas de la oposición. El senador y precandidato nacionalista Luis Lacalle Pou dijo que si bien entiende que la sanción es legal, no le parece que “se haya faltado el respeto a la institucionalidad ni vulnerado una cadena de mando ni nada por el estilo”. Su par Jorge Larrañaga fue aun más lejos y anunció que su sector político pedirá que se revoque la sanción, según recogió Radio Uruguay.

El ex presidente Julio María Sanguinetti sostuvo en su cuenta de Twitter que “si un comandante no tiene la confianza del gobierno, [este] lo puede remover”, pero que “aplicarle 30 días de arresto a la máxima jerarquía del Ejército es simplemente un intento de humillación a las Fuerzas Armadas”. Por la misma vía, Edgardo Novick, principal figura del Partido de la Gente, se sumó a las críticas: “Manini Ríos fue arrestado por decir la verdad y defender a los más necesitados: los uruguayos que ganan menos y mayor carga horaria tienen. ¿Arrestamos a los que dicen la verdad y dejamos libres a los delincuentes?”.

En cambio, el senador y líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, consideró que si bien la reflexión que hizo Manini Ríos es “correcta”, no tiene claro si correspondía que expresara públicamente su discrepancia.

>>> Sarta de disparates

"Nada ni nadie podrá poner de rodillas al Ejército"

>>> Botones


Los mismos que disolvieron las cámaras, los que fueron cómplices de la dictadura, los que permitieron el espionaje en democracia, los mismos.




>>> Y dónde se ubica la UP?


Reforma de la Caja Militar: Unidad Popular fundamenta rechazo a propuesta del gobierno

20/7/2017




| Prensa Unidad Popular

El Coordinador Nacional de Unidad Popular dio a conocer una declaración donde resume los argumentos de esta fuerza de izquierda para rechazar en general el proyecto del gobierno para reformar la denominada "Caja Militar", que comenzó a analizarse en el Senado. Publicamos a continuación el texto completo de la declaración de la UP:
 

Ante el Proyecto de Reforma del Sistema de Previsión Social Militar presentado por el gobierno

La Unidad Popular considera necesario llevar adelante una Reforma de la llamada “Caja Militar” que elimine los privilegios a las jubilaciones de los altos oficiales  establecidos por una ley de 1974, de la Dictadura Fascista, sin lesionar los intereses de la tropa que son más del 80% de los activos y también de los pasivos.
La reforma planteada por el gobierno del FA es parte del Ajuste Fiscal y es unilateral. Establece franjas por años de servicio y no por grado, no es acompañada de una nueva escala salarial que represente un aumento significativo de los míseros salarios de la mayoría de la tropa, con soldados que tienen un salario de $14.000.
No se plantea tampoco sobre la base de una reforma de la Ley Orgánica Militar, que permita una reducción de la cantidad de altos oficiales y también una reducción de efectivos, sin lesionar las  tareas propias de la defensa nacional, que concebimos con un sentido antiimperialista y con participación popular.
La participación durante muchos años de alrededor del 10% de los efectivos de las FF.AA uruguayas en las mal llamadas Misiones de Paz de ONU, o la participación como rompehuelgas en el conflicto de ADEOM, demuestra claramente que esta reducción es posible.
La Reforma no se acompaña tampoco de una resolución impostergable al injusto e infame mantenimiento del cobro de haberes previsionales por parte de los mandos militares ya procesados por los crímenes cometidos durante la dictadura.
La Unidad Popular considera que la responsabilidad principal del déficit actual, de alrededor de U$S 450.000.000 al año, donde el sistema previsional militar tiene hoy casi dos pasivos por cada activo, es de la dictadura, que aumentó el número de efectivos innecesariamente para ejercer el poder dictatorial. Los sucesivos gobiernos de los partidos tradicionales y los del FA tampoco resolvieron este tema ni tampoco el de los salarios dignos para la tropa.
Por estas razones la Unidad Popular va a votar negativamente en general  el proyecto mencionado, comprometiéndose a trabajar en otro proyecto y a votar alguno de los artículos, que puedan favorecer  los intereses populares de alguna forma, de prosperar el tratamiento de éste en la Cámara de Diputados, como por ejemplo el que establece un tope a las nuevas jubilaciones militares en $101.000. Hay que tener en cuenta que hoy las jubilaciones militares más altas rondan los $280.000.

Coordinador Nacional de la Unidad Popular-AP
Julio de 2017



COSECHANDO AMIGOS - ROMPKBZAS

Entre lobos y corderos

El Comandante en Jefe del Ejército, Guido Manini Rios fue sancionado por el presidente, que constitucionalmente es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, por violar el decreto 305 del año 2003, que es lo denominado R21.
Ese decreto firmado por el entonces presidente Jorge Batlle establece sanciones para los militares que, entre otras cosas, “murmuren sobre las disposiciones en vigencia, sobre la conducta de los Superiores, sobre necesidades o fatigas, así como toda manifestación de descontento que no sea realizada en forma franca y respetuosa al Superior, procurando el bien del servicio”.
También sanciona “las manifestaciones hechas por militares en actividad, en forma pública, por cualquier medio, aún con carácter de réplica, referentes a cuestiones funcionales, sin estar debidamente autorizados”.
Tampoco se aplicó a Manini la sanción más dura. Porque el mismo decreto establece que podría haber sido arrestado a rigor hasta un máximo de 60 días.
El alto oficial ha venido estirando la cuerda desde hace tiempo y sus declaraciones sobre el Ministro de Trabajo, Ernesto Murro, fueron como la gota que desbordó el vaso.
Por ejemplo: en un país donde la religión está claramente separada del Estado, Manini un católico practicante, inauguró capillas en dependencias militares, nombró capellanes y hasta distribuyó biblias entre los soldados. Además de alguna manera reivindicó el pasado al difundir una frase que luce un cuartel y que dice: “Donde hay deberes, no hay derechos”.
Hoy el presidente Tabaré Vázquez se refirió a Manini en términos elogiosos. “Ha sido leal con la institucionalidad”, dijo Vázquez.
Pues no, señor presidente, Manini no fue leal. Y la sanción que usted le aplicó, lo evidencia. Tampoco me creo que con sus últimas declaraciones Manini defienda a sus subordinados. En realidad defiende sus privilegios y las de sus pares ante una reforma jubilatoria que los perjudica.
Como integrante de los Tenientes de Artigas – aunque él dijo que dejó de integrar esa logia cuando asumió el cargo – tiene aversión a todo lo que sea izquierda y a los masones. Problema no menor, porque el presidente integra ambas colectividades.
En cambio se llevó de maravillas con el fallecido ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, y así lo evidenció durante el sepelio. Algún día sabremos con rigurosidad histórica que fue lo que unió a tupamaros y “tenientes de Artigas”.
La sociedad asumió como una verdad sin discusión que los militares son “la última reserva moral“. Algo que no es cierto porque a los hechos me remito. Torturaron, violaron, mataron, desaparecieron personas en dictadura y nunca se hicieron cargo. Luego nos espiaron durante años y en democracia. Finalmente le han negado a los familiares de desaparecidos toda información que les permita saber el destino de los restos de sus seres queridos.
Los militares son funcionarios públicos, no más importantes que una maestra, un profesor, una enfermera o un municipal, entre tantos. Salvo que portan un arma y eso les genera mayores responsabilidades.
Los acontecimientos evidencian con claridad que el Frente Amplio carece de una política clara sobre los militares. Muchos creen que los mueve el odio hacia la institución. Yo creo que no es odio, es miedo.
La columna de Carlos Peláez en Rompkbzas810
AUDIO: http://www.espectador.com/po…/entre-lobos-y-corderos-12-sept



Ruben Abrines Collins No fue exceso, no fue error.
Fueron actos premeditados los del comandante en jefe de ejército.
Se aburrió, desde mediados del año pasado y lo que va de éste, de romper filas y salir con la corneta a campo abierto a dar clarinadas por los cuatro vientos hasta hacer gritar a los teros.
El juez dudó si era falta.
El línea nunca vio nada
El cuarto árbitro estaba atendiendo a la prensa.
En las tribunas reclamaban tarjetas por las reiteradas faltas.
Hasta que le llegó el Var y lo mandó a guardar.
El comandante en jefe se enamoró de las luces de las cámaras, creyendo que podría recorrer un tramo del camino con impunidad se hizo acreedor de un merecido 30 días de arresto a rigor.
Dicho sea de paso, es nada.
Sólo hacer molde con todos los beneficios y prerrogativas de su importante investidura en un cuartel.
Nada que ver con el castigo a un soldado raso en las mismas condiciones de disciplinamiento.
Sin dudas este personaje militar no es ningún obtuso y mucho menos desconocedor de la constitución y de las limitaciones que rigen para los militares, mucho menos un simple soldado despolitizado.
Es todo lo contrario.
Posee vastos conocimientos de su profesión.
Amplia cultura política en general y de su país.
Uno de los pocos conocedores de la llamada “historia reciente” que padeció el Uruguay.
Es uno de los integrantes de varias organizaciones nacionales y extranjeras que se mueven y actúan en reserva, no secretas.
Se puede decir, no fue un exceso.
No fue un error.
Fue calculado el riesgo que asumió voluntariamente.
Las consecuencias estaban en la tapa del libro y eran de esperar.
No tomar medias dentro de la ley hubiera sido el peor de los males, sería haber metido la cabeza dentro del hoyo como el avestruz y dejar pasar el desborde de este militar con enormes responsabilidades.
Es una figura muy importante y ese cargo representa una buena parte de las garantías del sostén de la separación de poderes dentro del estado, consagrado por la Constitución, la cual está obligado a acatar y respetar, y, además, actuó con conciencia de que tiene prohibido el ejercicio de algunos derechos como ciudadano.
No estamos hablando de cualquier entorchado militar confundido en su papel, que muchas veces, como buen militar, se deja tentar por el mesianismo sin reparar en los desbordes que pueden acarrear situaciones a lamentar.
Por lo tanto estamos frente a otras cosas.
Es probable que esté adelantando su retiro de la vida militar para incursionar, más adelante, de lleno, en la vida política partidaria del amplio espectro que goza el Uruguay.
No sería nada extraño.
Pero hay que cumplir con las reglas, el que se precipita se precipita.
Hay militares y ex militares empeñados en actuar en la vida política partidaria, por supuesto se pechan por todos los rincones del país.
Tal vez inspirados en lo que está ocurriendo en Brasil.
No son tiempos de golpes de estados encabezados desde las FFAA, pero se están abriendo espacios políticos en varios países del continente a militares y policías.
Hay muchos militares retirados y civiles en Uruguay que lo verían con un placer infinito. Ver aparecer un militar en la escena política, después de años de estar zafando a la mano de la justicia con la cual se han negado a colaborar, como no era de esperar otra cosa.
Hubiera sido muy muy grave dejar pasar como gato a la cañada un acto de desobediencia de este nivel jerárquico.
Porque el cargo que ostenta este hombre es de tremenda importancia en la pirámide para la democracia uruguaya.
Para las garantías constitucionales, la justicia y seguridad nacional y regional.
No se puede y no se debe dejar en manos de militares estos temas y muchos otros, ni que sean manejados y protagonizados por los militares desde los cuarteles.
Este triste episodio protagonizado por el comandante en jefe del ejército sería deseable que sea sólo un episodio sin más consecuencias y que él mismo, como hombre de honor militar, sea capaz de enmendar.
No espere ayuda de la mayoría del cuerpo político de la oposición.
Tal vez no deba esperarlo de nadie.
No haga que la mayoría de los uruguayos tampoco lo hagamos.
Ellos están en la permanente campaña electoral.
Ud. es un hombre preparado e inteligente y quienes salieron a disimular, en su defensa, su grave falta, no serán su atalaya si le toca equivocarse de nuevo, todo lo contrario.
Serán los primeros en pedirle que se vaya a los cuarteles.
Porque siempre lo verán como un peligrosos intruso.
Los Sanguinetti, Larrañaga, Lacalle, Javier García, Botana, entre otros civiles y ex militares fuera de servicio, lamentablemente están imbuidos de rencor político porque hay un gobierno electo por la mayoría de los ciudadanos que no es de su signo e intereses partidarios.
Uruguay tiene fuertes instituciones llamadas partidos políticos y un gran apego de todos a la Constitución, con la cual debemos seguir lidiando para hacerla más efectiva y abarcadora a todos y cada uno de los ciudadanos de este país, sin distinción política ni de creencias.
Tal vez fue sólo un error y un exceso.
Sigamos.



Los memes de "Saracho"






3 comentarios:

  1. ÑATO LASTIMA QUE NO FALLECISTE ANTES!!! QUE DECILUCION!!!! Y BUENO!! LAS COSAS QUE PASAN EN MI PAIS SON UNICAS..........cinseramente me da verguenza

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  2. PATA, TE EXTRAÑAMOS EN LOS BULE...

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  3. Como puedo comunicarme con ustedes? Tengo una información para que publiquen que les podría interesar, es sobre una persona que ustedes escribieron en el mes de febrero.

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