martes, 6 de febrero de 2018

Somos ricos!!!

Depende de donde se mire....



RIQUEZA
05 de febrero de 2018,
Uruguay es el país con mayor riqueza per cápita de América Latina y el Caribe


Uruguay es el país con la mayor riqueza per cápita de América Latina y el Caribe, según un reciente estudio del Banco Mundial denominado: “La riqueza cambiante de las naciones 2018”.

 


... Pero aumenta la desigualdad


Incidencia de pobreza (% hogares) por barrio

Según el informe del Banco Mundial, la riqueza global aumentó 66% de 1995 a 2014 (al pasar de 690 billones a 1.143 billones, en dólares constantes de 2014 a precios de mercado), marcada por un fuerte aumento en la participación de los países de medianos ingresos.
Asimismo, en el estudio se indica que Uruguay es el país de América Latina y el Caribe con la mayor riqueza per cápita: “254.601 de dólares”.
De este modo, nuestro país supera a: Chile (237.713 dólares), Brasil (188.883 dólares) y Argentina (126.516 dólares).
Los datos surgen de una tabla en la que se muestran las estimaciones de la riqueza total y sus subcomponentes por economía y promedios agregados (grupo de ingresos, geográficos región, región con economías de bajos y medianos ingresos). Estimados en dólares estadounidenses per cápita a tasas de cambio del mercado en 2014.
También se indica que el 67,2% (171.310 dólares de 254.601) de la riqueza per cápita provino del capital humano.
Los porcentajes restante se dividen en: 25,2% ( 64.249 dólares) de capital producido, 8,6% (22.001 dólares) de capital natural, lo cual se compone de 1.829 dólares per cápita correspondiente a bosques madereros, 2.279 dólares de bosques naturales no madereros, 426 dólares de áreas protegidas, 6.342 de dólares de tierras de cultivo, 10.903 dólares de pasturas y 222 dólares de activos propios del subsuelo.
De este modo los datos de la riqueza por habitante de la economía nacional posicionan a Uruguay próximo al promedio de los países de altos ingresos no pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la que alcanzó a 264.998 dólares.

El informe

En el informe, el Banco Mundial analiza los datos desde 1995 hasta 2014 en 141 países.
El estudio no se limita a indicadores tradicionales como el Producto Bruto Interno (PBI) y recurre a la riqueza para seguir los avances económicos y la sostenibilidad de los países.
Los cuatro indicadores que combina, son: Capital natural (tierras destinadas a la agricultura, bosques, áreas terrestres protegidas, minerales y energía), capital humano (ingresos a lo largo de la vida de una persona), capital producido (infraestructura, maquinaria, inmuebles, equipos y terrenos valorados a precio de mercado) y activos externos netos (suma de los activos y pasivos externos de un país como la inversión extranjera directa y las reservas internacionales).





Un nuevo reporte del Banco Mundial, The Changing Wealth of Nations 2018 (en español, La riqueza cambiante de las naciones 2018), que analizó la composición de la riqueza de 141 países en un periodo de 20 años.
Las estimaciones de riqueza se calcularon de acuerdo con cuatro clases de activos:
Capital producido: maquinarias, edificios, suelo urbano residencial y suelo urbano no residencial, todos medidos a precio de mercado.
Capital natural: fuentes de energía (petróleo, gas y carbón), minerales (incluyendo diez categorías), tierra fértil (para el cultivo y para pasturas), bosques y áreas protegidas. El capital natural se mide como la suma del valor de las rentas generadas durante la vida de un activo.
Capital humano: el valor de las habilidades, la experiencia y el esfuerzo del trabajo de la población a lo largo de su vida desglosada por sexo y por situación laboral (empleado, autónomo). El capital humano se mide como el valor de las ganancias a lo largo de la vida de una persona.
Activos extranjeros netos: la suma de los activos y pasivos externos de un país; por ejemplo, la inversión extranjera directa o las reservas monetarias.
De esta manera, el nivel de desarrollo económico de un país está estrechamente relacionado con la composición de su riqueza nacional.
Según el informe, la riqueza mundial creció un 66% de 1995 a 2014, pero lo hizo de forma desigual: la riqueza per cápita en los países de altos ingresos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) es 52 veces mayor que la de los países de ingresos bajos.
En el mundo, el capital humano representa dos tercios de la riqueza total, constituyéndose, así, como el componente más importante. En el caso de América Latina, el capital humano conforma el 60% de su riqueza, mientras que el 24% es capital producido y el 18% es capital natural.
Pero a pesar de que la gran riqueza de las naciones está en su gente, en la actualidad las mujeres representan menos del 40% de la riqueza del capital humano mundial debido a menores ingresos, menor participación laboral y menos horas promedio de trabajo. Una mayor paridad de género podría generar un aumento del 18% de la riqueza, señala el estudio.
Gestionar el capital natural
Por su parte, los recursos renovables -la tierra agrícola, los bosques y las áreas protegidas- pueden producir beneficios a perpetuidad si se los gestiona de manera sostenible. En países de bajos y medianos ingresos -como es el caso de América Latina y el Caribe-, el valor de los activos renovables se duplicó con creces, manteniéndose al día con el crecimiento de la población en promedio.
A diferencia de los recursos renovables, el capital natural no renovable, como los combustibles fósiles y los minerales, ofrecen una única oportunidad para financiar el desarrollo mediante la inversión de rentas de recursos. Es decir, solo se pueden reinvertir una sola vez, ya que el capital natural está agotado.
El capital natural tiene mayor preponderancia en los países de ingresos bajos (representaba el 47% de su riqueza en 2014). Pero hacerse rico no tiene que ver con liquidar los activos naturales para crear otros activos: el capital natural por persona en los países de ingresos altos de OCDE fue tres veces mayor que en los países de ingresos bajos en 2014, aunque la participación del capital natural en los países de altos ingresos de la OCDE fue solo del 3%.
Casi dos tercios de los países que han tenido ingresos bajos desde 1995 se clasifican como países ricos en recursos o países frágiles o en conflicto, o ambos. Esto demuestra que los recursos naturales por sí solos no pueden garantizar el desarrollo: se necesitan instituciones sólidas y un buen gobierno para garantizar que las rentas se reinviertan y no se utilicen por completo para el consumo.
Administrar los activos
Debido a esto, el estudio afirma que, dado que la composición de la riqueza cambia con el desarrollo económico, los países deben administrarla como una cartera de activos. El crecimiento se debe en parte al uso más eficiente del capital natural y a la inversión de las ganancias de las fuentes de capital natural, como los minerales, en infraestructura y educación. Justamente, esta inversión da como resultado un crecimiento de la riqueza total.
El estudio es concluyente: el PIB no lo es todo. Esta medida deja afuera valiosos recursos de los países y la manera en que se invierte. La riqueza debe usarse como un indicador de sostenibilidad en los países.
María Victoria Ojea es productora digital del Banco Mundial.

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Por ser bueno,
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Me dejaste en la palmera,
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En seis meses
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