jueves, 3 de noviembre de 2016

Justicia más allá de las fronteras




Jueves 03 • Noviembre • 2016
 
Informe regional sobre el Plan Cóndor hace duras críticas a las respuestas judiciales de Uruguay

Un informe realizado conjuntamente por el Observatorio Luz Ibarburu, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Chile y el Latin American Centre de la Universidad de Oxford, entre otras instituciones, realiza una serie de sugerencias para el avance de las investigaciones judiciales en América del Sur sobre el Plan Cóndor, entre las que se encuentran la creación de una base de datos regional, la generación de “circuitos más ágiles de transmisión” de información, documentación y pruebas, y la conformación de equipos multidisciplinarios. Los cuestionamientos al funcionamiento del sistema judicial uruguayo no escasean.
 
En el informe también participaron la Intendencia de Montevideo, la Secretaría de Derechos Humanos y Políticas Sociales de la central sindical uruguaya PIT-CNT, y otros organismos de la región. “Si en los años 1970 los países de la región se reunieron, a través del Plan Cóndor, para fomentar una política de coordinación represiva para cometer delitos, ahora, cuarenta años después, es necesario desarrollar políticas públicas a nivel regional con el objetivo de reparar e investigar esos mismos crímenes”, dice el texto, llamado Justicia más allá de las fronteras: los crímenes transnacionales del Plan Cóndor, y elaborado a partir de dos encuentros celebrados en Chile en diciembre de 2015 y en Uruguay en junio de 2016. El objetivo de estos encuentros fue “abordar los obstáculos, legales o fácticos, que demoran o dificultan la investigación de los crímenes” y, además, pensar “de forma conjunta estrategias y herramientas a implementarse a nivel regional”.
El informe identifica 23 causas judiciales en el marco de este plan, de las cuales la mayoría (13) han ocurrido en Uruguay. 11 ya concluyeron, tres se encuentran en etapa de juicio y otras nueve en investigación. Hasta el momento se ha condenado a 43 personas, mientras que 77 todavía están siendo juzgadas.





Obstáculos
Entre los obstáculos para llevar adelante las investigaciones del Plan Cóndor, el informe destaca que en algunos países, entre los que menciona a Uruguay, existe una “legislación procesal inadecuada”, con “códigos penales destinados a sancionar delitos comunes”, pero no “delitos sistemáticos”. En ese marco, se cuestiona que “los tipos penales a disposición de los operadores judiciales son insuficientes para englobar acabadamente crímenes de una naturaleza tan compleja”. También se critica el papel que se les da a las víctimas, que “tienen que aportar prueba, pero luego no pueden tener un papel activo en las causas en Uruguay, donde no existe la figura de querellante como en Argentina”.
Otro punto jurídico controvertido de Uruguay es la tipificación de los crímenes, ya que si bien “los delitos de desaparición forzada y de tortura existen en la legislación nacional desde 2006”, la Suprema Corte de Justicia “ha desestimado en todos los casos el pedido de tipificación del crimen de desaparición forzada, utilizando las calificaciones de privación de libertad o de homicidio”, lo que también pone arriba de la mesa el debate acerca de la prescripción de estos delitos.
Entre otras dificultades, también se enumera la “falta de continuidad y comunicación” en las investigaciones, por ejemplo, cuando un nuevo juez asume una causa ya avanzada, lo que “implica en la práctica un reinicio de la investigación”. También mencionan que el “difícil acceso a los archivos”, la dispersión de las pruebas y las “demoras prolongadas en la tramitación de exhortos internacionales” enlentecen las investigaciones. Se habla además de la “falta de especialización y capacitación” de los funcionarios públicos, especialmente en el sistema judicial uruguayo, en el que actualmente no hay “investigadores, ni fiscalías especializadas, sino que son los mismos funcionarios que atienden delitos comunes los que investigan casos de crímenes contra la humanidad”. No obstante, el informe destaca que el Poder Ejecutivo envió una ley para crear una fiscalía especializada en crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
Pasos a seguir
Finalmente, se realizan tres recomendaciones de políticas públicas para “agilizar la investigación” y también el “juzgamiento de los delitos del Plan Cóndor en el futuro cercano”. Una de ellas es la creación de “equipos multidisciplinarios dedicados a investigar las causas de derechos humanos”, que podrían actuar dentro de los juzgados o de otros operadores judiciales, como las fiscalías. Se sugiere que estos equipos cuenten con historiadores, analistas de archivos, psicólogos, asistentes sociales, antropólogos, médicos forenses y traductores.
También se recomienda “establecer una base de datos o repositorio, a nivel regional”, con información sobre el plan. Esta base de datos contendría “documentos e información probatoria, testimonios e información de los archivos producida en cada Estado que participó” en el Plan Cóndor. La idea es que pueda ser utilizada en los procesos judiciales en curso, para evitar las demoras propias del trámite de los exhortos. El texto incluso cuenta con un anexo en el que se presupuesta esta base de datos, estimando su costo en entre 38.000 y 40.000 dólares.
Por último, el informe propone “generar circuitos más ágiles de transmisión de la información”, con medidas como, por ejemplo, “reducir el tiempo de tramitación de los pedidos de asistencia jurídica internacional vía exhortos”, enmendar los memorandos de entendimiento entre los países para agilizar el intercambio de documentación, y redactar nuevos convenios de cooperación judicial para que jueces y fiscales puedan intercambiar documentación sin tener que recurrir a los exhortos.



Cuarenta años después, lograr justicia por los delitos transnacionales cometidos en las décadas de 1970 y 1980 por la coordinación represiva conocida como Plan Cóndor sigue siendo, en gran medida, una cuenta pendiente en América del Sur. Confrontar a los crímenes del pasado es fundamental para garantizar la protección de los derechos humanos en el futuro, y requiere esfuerzos concertados a nivel regional. Este informe está basado en un estudio sobre la investigación de los crímenes de Plan Cóndor llevado adelante entre el 2013 y el 2016 y, en particular, dos talleres de trabajo en los que participaron académicos/ as, abogados/as, jueces, fiscales, expertos/as en políticas públicas y activistas de la sociedad civil de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. El informe destaca los principales retos y obstáculos que hasta ahora han demorado la investigación de los delitos transnacionales en América del Sur. También se plantean tres propuestas de políticas públicas que se consideran necesarias para poder superar dichas dificultades en toda la región:


  • establecer equipos multidisciplinarios dedicados a investigar las violaciones de  derechos humanos;

  • crearuna base de datos o repositorio, a nivel regional, con información sobre los crímenes de Plan Cóndor;

  • generar circuitos más ágiles de transmisión de la información, documentación y pruebas para los juicios penales.

Adjunto en PDF informe completo

















China y Aire Fresco




INDISCIPLINA PARTIDARIA,
la columna de Hoenir Sarthou:


Ya está. Ahora queda más claro para qué fue Tabaré Vázquez a China.

Se acaba de confirmar esta semana que la empresa pesquera china ShanDong BaoMa (el nombre aparece escrito de diversas maneras en la prensa, pero se refiere siempre al mismo grupo empresarial) se instalará en Uruguay con un puerto, una planta procesadora de pescado e instalaciones para la reparación de barcos, en las que los voceros de la empresa estiman que repararán unas quinientas embarcaciones por año.

Por supuesto, además del puerto, la empresa china recibirá del Estado una zona franca, la consabida exoneración tributaria, un estratégico y legitimado acceso al Océano Atlántico y la implícita facilidad de pescar en nuestras aguas territoriales y en las de nuestros vecinos, sin contar con las “condiciones” que se establecerán en los contratos -seguramente “reservados”- en que se documentará el negocio.

Para obtener esa friolera de ventajas, la empresa china, según sus propios voceros, invertirá unos 200 millones de dólares (la cuarta parte de lo que gastamos en ANCAP) y generará menos de trescientos puestos de trabajo. Conviene recordar que las empresas pesqueras chinas, de las que ShanDong BaoMa es una de las más grandes, han agotado ya la riqueza pesquera de los mares chinos y se han vuelto un azote para el resto del mundo, mediante la práctica de pescar depredadoramente y sin autorización de los Estados afectados, uno de los cuales es Argentina.

Afortunadamente todo eso va a cambiar. Ahora, los cientos de pesqueros chinos irregulares que deambulan por el Atlántico y sus alrededores tendrán una base legítima de operaciones en territorio uruguayo y serán celosamente controlados por nuestra Armada. No puedo ni imaginar lo preocupados que estarán los chinos por nuestros controles y lo felices que se sentirán nuestros vecinos.

El modelo al que apuestan el gobierno y su equipo económico no puede quedar más a la vista. La cuestión es conseguir inversión extranjera, a cualquier precio, a cambio de entregar lo que sea: la soberanía, las aguas territoriales, la riqueza pesquera propia y ajena, el acceso al Atlántico, la costa en que se instalará el puerto, el derecho a cobrar impuestos, la relación con los países vecinos. En síntesis: lo que sea. Y todo hace suponer que esto no es más que el inicio, que la relación con China –con o sin TLC- correrá por carriles como esos.

Mientras este asunto se cocinaba en las ollas del Ejecutivo y de los ministerios involucrados, en el Parlamento se producía una extraña mutación que le permitió al gobierno, una vez más, eludir controles e investigaciones, esta vez sobre la intervención de la empresa “Aire fresco” (integrada por personas del entorno directo de José Mujica) en los negocios con Venezuela.

La postura del diputado Gonzalo Mujica, electo primero por el MPP, pasado luego al astorismo, convertido después en diputado frenteamplista independiente y ahora parado en la puerta de salida del Frente Amplio, podría haber cambiado la correlación de fuerzas parlamentarias y permitido que otro asunto económico oscuro fuera investigado. Pero eso no ocurrió, porque el único voto parlamentario de la Unidad Popular vino en auxilio del gobierno y reemplazó al del diputado Mujica para asegurar el secreto y la impunidad.

Como Unidad Popular llegó al Parlamento con mi voto, entre muchos otros, me siento obligado a decir que me equivoqué profundamente al votarlo, o que Unidad Popular se equivocó profundamente en el tema “Aire fresco”, y también en la apreciación de lo que estaba en juego en el asunto.

El argumento de la UP para negarse a votar la creación de la comisión investigadora fue que las denuncias que afectan al gobierno de Venezuela son, por definición, una jugada del imperialismo norteamericano para derrocar al gobierno “bolivariano socialista del Siglo XXI” e imponer en Venezuela una dictadura fascista. Los argumentos para demoler esa justificación son incontables. Éstos son sólo algunos de los más obvios. En primer lugar, la corrupción de quienes gobiernan, sean uruguayos, venezolanos o chinos, es un ataque directo a los intereses del pueblo del que se trate. Por lo tanto, encubrir la corrupción, del gobierno que sea, es un acto profundamente reaccionario. En segundo lugar, la lógica de “barra brava”, para la que los mismos hechos son o no delito según si los comete un “gobierno amigo” o un “gobierno enemigo”, es absolutamente funcional al deterioro de la confianza de las sociedades en sus sistemas políticos. Y esa destrucción de la confianza sirve inevitablemente a los intereses económicos que quieren –necesitan- que los Estados y los sistemas republicanos pierdan credibilidad y dejen de ser un obstáculo o un control para sus negocios. En tercer lugar, la actitud es una contradicción en sí misma, ya que negarse a investigar, alegando que la investigación podría perjudicar al gobierno venezolano, fortalece la presunción de que los gobernantes venezolanos algo tienen que ocultar en esos negocios. Y, en cuarto y último lugar, la actitud de la UP significa ignorar que su principal compromiso como fuerza legislativa es con el pueblo uruguayo, que tiene derecho a que todos sus legisladores –y en especial los que dicen representar a los intereses populares- ejerzan debidamente la función para la que se los llevó al Parlamento.

Alguno se preguntará qué tienen que ver los negocios con China y la investigación sobre “Aire fresco”. La respuesta es sencilla: casi todo. En los dos casos se trata de negocios con intereses extranjeros que pueden perjudicar a los intereses del país y del pueblo uruguayo. Por lo tanto, la regla para medir y para actuar ante ellos debe ser la misma. No es posible, en un marco de coherencia, oponerse a los negocios perjudiciales para nuestros intereses con una empresa china y acallar otros negocios, también factiblemente perjudiciales para nuestros intereses, sólo porque del otro lado está el gobierno venezolano (y aun eso en la hipótesis de que a la UP no se le ocurra decir que, después de todo, China sigue siendo un país comunista).

Corren tiempos nuevos, en que ni los intereses económicos ni las posturas políticas pueden ser analizados como lo eran hace treinta o cuarenta años. “Izquierda” y “derecha” ya nada significan si una y otra no perciben que el gran tema de nuestra época es si, como sociedad, vamos a poder mantener cierto control sobre los intereses económicos globales que nos invaden económica, política y culturalmente.

La sumisión incondicional, ideológica, ante la inversión extranjera, así como la corrupción de quienes deben representarnos en esa clase de negocios, son en estos momentos armas de autodestrucción social. Quien fomenta a una o encubre a la otra actúa contra los intereses más delicados de la sociedad uruguaya. Diga lo que diga y se embandere como se embandere.

>>> Los grandes depredadores de los mares

Clic  para ver informe completo de la FAO

>>> Ver también
elmuertoquehabla.blogspot.com/.../algo-hiede-en-aire-fresco-s-a.html
14 Oct 2016 ... Aire Fresco es una empresa cercana al MPP que intermedió en negocios con Venezuela desde 2011 hasta 2015, por los que cobró una ...
elmuertoquehabla.blogspot.com/.../una-forma-de-ganarse-la-vida.html
3 Ago 2015 ... De todas formas, El País pudo determinar que la empresa Aire Fresco S.A., presidida por Omar Alaniz, vinculado al Movimiento de ...












miércoles, 2 de noviembre de 2016

¿Hasta cuando?





A la opinión pública

Parece que los impunes salen nuevamente a la luz.
No es que nos sorprendan dichas manifestaciones pues desde hace muchos años venimos denunciando que los aparatos de inteligencia y de represión del Estado siguen operando sigilosamente, en una suerte de continuidad desde el fin de la dictadura hasta nuestros días. Adaptados desde luego a la nueva realidad de actuar en democracia.
En forma permanente han estado amenazando atrincherados en sus asociaciones y apoyados desde dentro de las FFAA por oficiales agazapados y por más de un civil partidario de la “teoría de los dos demonios”.
Hoy en día hay una suerte de embestida presionando al poder político para que no le toquen sus privilegios y conservar su poder. Así lo muestran los últimos acontecimientos: los documentos oficiales que desnudan el espionaje ilegal a partidos y personas, realizado por los servicios de inteligencia militar en democracia; la negativa del Comandante del cuartel de Durazno a poner una placa en memoria de Oscar Fernández Mendieta asesinado en dicho establecimiento en el año 1973; las declaraciones en Florida del Coronel (R) Hartman (25/9/2016) y ahora las expresiones en un programa radial del presidente del Centro Militar Coronel (R) Carlos Silva reivindicando en todos sus términos la dictadura militar y la tortura.
No se nos debe escapar la vinculación de estos hechos, tan alarmantes y notorios, que fueron motivo de múltiples declaraciones de repudio, con otros de igual gravedad como la acción orquestada y coordinada de los abogados de los militares que están sometidos a juicio por violaciones a los DDHH o el operativo en el laboratorio del GIAF en Facultad de Humanidades, tratando de amedrentar a quienes trabajan en la búsqueda de nuestros seres queridos y compañeros desaparecidos.
Estamos convencidos que todo esto es fruto de la impunidad que por tantos años gozaron sus delitos, y que todavía, en su mayoría, no han sido investigados y penados. No nos cansaremos de denunciar que las instituciones militares actuaron como cuerpo, que se sigue manteniendo el pacto de omertá y no han hecho un reconocimiento público del daño ocasionado a la sociedad.
Seguramente parte de la oficialidad de hoy no integraba la Institución de esos años, pero la que hoy integran mantiene esa unidad sin arrepentimiento alguno con ese pasado terrorista, y es educada e instruida por los viejos oficiales, oficiales que sí torturaban, asesinaban, desaparecían, o veían torturar, asesinar, desaparecer, como una estrategia de sus jefes para involucrar al cuerpo entero; como forma de instaurar el terrorismo de estado en nuestro país -amén de los cursos y adiestramientos liderados por organismos como el Mossad y la CIA-. Todo eso hoy ya muy investigado y demostrado.
Por eso sostenemos, que sin una limpieza profunda de la Institución militar, desterrando el autoritarismo y las ideas anti democráticas y anti republicanas se abona el camino de repetir el pasado.
Por eso nos preguntamos: HASTA CUANDO los poderes del Estado, los partidos políticos seguirán mirando para otro lado sin ver la importancia que tienen tan graves expresiones y acciones. Nuestra sociedad merece una respuesta clara y un accionar resuelto, de quienes tienen el deber y la responsabilidad de salvaguardar las libertades y la democracia.
Por lo que compete a nosotros, como siempre desde nuestro nacimiento como colectivo, comprometidos en la lucha por la Verdad y la Justicia, hemos denunciado y luchado contra “el pacto de silencio” y la “distracción” de muchos que no quieren enfrentar la realidad, siguiendo la lógica que “no hay que agarrarle la cola al león porque se puede enojar”.
Miedo, temor, terror, intimidación, amenazas, no construyen las bases sólidas de ninguna convivencia democrática.
De una vez por todas se debe propiciar un gran debate nacional sobre las FFAA cuyo eje delimite su rol y responsabilidad en una sociedad republicana y garantista.

Por Verdad, Justicia, Memoria y nunca más Terrorismo de Estado

Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos

Montevideo, 2 de noviembre de 2016.









La mala leche

Un desquicio y no se arregla con pastillas





Enviado por Irma Leites

El triste lugar común: el camino del pez muerto.

¿Dónde estaban los celulares cuando murieron los 34 presos en las cárceles uruguayas este año?
¿Estallan las redes cuando matan los  milicos en los barrios a los gurises y cuando se roban la plata para reconstruir Dolores? No me enteré.
¿Estallaron las redes para condenar al que lucra con la vida de jóvenes?
¿Donde están las imágenes de los cuatro jóvenes calcinados en el galpón de Camino del Andaluz? ¿Alguien sabe porque funcionaba sin autorización de bomberos y barrían la pólvora con escobas? ¿Alguien sabe porque el Ministerio de Trabajo e IMM no controlaron eso?  
¿Dónde van los celulares cuando un tipo se mete con una joven y la hostiga?
¿Dónde están los celulares para seguir que hace el tipo que golpea a un discapatacitado?
¿Dónde van los celulares cuando matan a las mujeres?
¿Dónde van los celulares cuando en pleno temporal los cientos que viven en la calle son arrastrados por el viento y comen restos de la basura?
Ah, pero los zombis que pululan cazando pokemones a veces reaccionan.  Las muletas de Jihad los despertaron y fuimos rodeados por algunos de ellos,  otros se escondían tras las góndolas.
La hipocresía llega a límites inauditos, Jihad levantó la huelga que llevó adelante durante 68 días el 22 de octubre.  Hoy sigue sufriendo las secuelas de Guantánamo las físicas y las sicológicas, las sociales y los calambres de una huelga prolongada. Pero la sensibilidad reaccionaria lo sigue condenado.
Espero que ante esta reacción social, tal vez algunas personas, dejen de creer entonces que “clandestinamente” Jihad cruzó todo Brasil sin que ningún celular, ninguna cámara de seguridad lo registrara. Porque seguro recuerdan que sostuvieron que era un peligro, que él era un terrorista suelto en Brasil en el marco de las Olimpiadas…
Las mentiras no tienen patas cortas cuando no se piensa.
¿Qué sea noticia salir de su casa a comprar para comer y porque nada impide que circule por el país y lo acechen los buitres para seguirlo despedazando, no es un injuria social inaceptable? Mi sentido gregario me dice que es un atropello a las más caras señales de solidaridad de este pueblo.
¿Después de la huelga de hambre tiene que seguir de huelga el “hombre libre”? ¿Creen que debe seguir la huelga? ¿No era que decían que era un suicida? ¿Ninguno que hizo huelga comió después? ¿Alguno de ustedes fue a preguntarle a Jihad que precisaba para recuperarse y poder seguir la búsqueda de un sitio por el mundo?
Las redes se parecen demasiado a las viejas que levantan la cortina y dicen:
-Mirá a la hora que vuelve la atorrante esa, anda a saber que estaba haciendo y con quien andaba así vestida…
La única libertad que hay es seguir las reglas si no lo haces te linchan
La falta grave fue: Rodeado de guardias de seguridad, compró verduras, fideos, condimentos, semillas y pescado para compartir. ¡Qué horror! colguémoslo en la picota pública. Me ando olvidando que a mí también me condenaron porque le ayudé, ya que como ustedes saben anda de muletas –por lo bien que lo trataron los yanquis.
Es decir, aparte de que es un blanco móvil, porque los yanquis dijeron que era terrorista tiene una discapacidad motriz y eso lo señala doblemente.
En la Tienda Inglesa uno de los que seguramente sacó su celular fue el señor Jorge Azar Gómez, ya que inició la campaña en su cuenta de internet.  Ah y  muchos pogres internautas sacan leña del palo ajeno. Siguen la corriente como peces inertes ya muertos.
Porque no hay vuelta: Si no se piensa críticamente se consume basura ideológica.
No importa tanto donde compres sino lo que compres y es el terreno de los principios  que no está en venta, señores, aunque me sigan quemando en la hoguera. Porque a los muchos que levantan su flash o escriben “Me gusta” no se los ve en el sitio de la solidaridad, allí donde se escriben páginas anónimas de humanidad.
Me invito e invito a tener un  poquito de memoria; con un poquito basta: Jorge Eduardo Azar Gómez, fue embajador de la dictadura cívico militar en las Naciones Unidas es el mismo que también injurió en Nueva York al “Toba” Gutiérrez Ruiz y a Zelmar Michelini y quien solicitó al secretario general de la ONU, Kurt Waldheim, la expulsión de Wilson Ferreira, Diego Achard, Julián Murguía, Fernando González, Juan Pedro Eyherachar y Juan Raúl Ferreira, como observadores de la Asamblea General en la década del ochenta. Este honorable heredero de la doctrina de la Seguridad Nacional clama por más represión y obvio su reducto lo tiene entre los militares.
¿Donde estaban cuando  Jihad fue secuestrado, torturado en Guantánamo y exiliado?
Hoy no salimos a protestar porque el boleto se bancariza y saldrá más para los pobres que no tienen para cargar en una tarjeta. Pero sí condenamos a porque Jihad compró en sujeto a una tarjeta compro en Tienda Inglesa.
La sociedad más consumista de la región sale a hablar en contra de un exiliado por comprar en una gran superficie de venta. Bien correcto.
Propongo:
1-    Invito a todos los que se sumaron a la campaña contra Jihad (y claro contra mí)  al Boicot a Tienda Inglesa y a las grandes superficies explotadoras. Es decir a una Huelga de consumos.
2-    Paralelo a este boicot tendríamos que cruzar por su apartamento y mirar alrededor haber si alguno de los casi 600 refugiados que hay en Uruguay vive en nuestro barrio por si precisan algo y compartir con ellos nuestro pan y sus angustias exiliadas.
3-    A su vez pensemos en comer menos porquerías y armar quintas comunitarias y rechazar que nos roben a diario cuando compramos un morrón o un atado de espinacas. Expropiemos las tierras que hoy son propiedad de capitales extranjeros y de las 500 familias ricas en este territorio. Ocupemos las miles de vivienda vacías. Todo eso apoyado en que la Constitución “garantiza” el derecho a la vida, el alimento y la salud. No paguemos más para que nos empastillen y enchalequen.  
4-     Propongo que a la  próxima movida de los trabajadores de los supermercados  (en particular de Tienda Inglesa)  vayamos todos los que alguna vez compramos allí a apoyar los justísimos reclamos de los trabajadores –que dicho sea de paso- ayer hablé con alguno de ellos para enterarme de las reivindicaciones y de cómo había estado la movida de paro del día anterior. Y según entendí no tuvieron mucho apoyo. Pero soy consciente,  de que los que nos sacaron fotos y grabaron no se interesaron por esto y no hay registros hoy en la prensa. Porque estaban muy ocupados en las muletas de Jihad.
5-    Para informarnos: Esta cadena  de supermercadismo invierte también en el país en soja transgénica, maíz y el 90% del capital es de origen estadounidense perteneciente al grupo  Albertsons y Safeway, que tienen más de dos mil locales en EEUU y resulta que son 4000 familias las que son afectadas por la explotación de esta cadena en Uruguay. Así que ¡arriba! a apoyar los reclamos a través de no comprar más y apoyar a las familias afectadas por estos pulpos capitalistas.  
6-    Sería más humano destruir  las mentiras acercándonos, no dejando de que los yanquis nos digan quien es terrorista o no.
7-    Preguntando, conociendo llegamos a la verdad. Dejando de discriminar porque de alguna manera si él no tuviera muletas y yo porte de cara nadie se hubiese enterado.  
8-    Como quiero seguir sin patrón y sin Estado y sin que me señalen que debo sentir, pensar y hacer  seguiré siendo políticamente incorrecta.
9-    La mejor estrategia para los que mandan es colonizando nuestro pensar, meterse en nuestras cabezas, es matar, es criminalizar, es estigmatizar y hacer que temamos ser solidarios. Que temamos reaccionar y acercarnos a conocer por nosotros mismos que hay detrás del antifaz.
Irma Leites.

Pd: Recuerdo las palabras de Maren y Marcelo Viñar  en Fracturas de la Memoria: ¿Cómo se puede medir, no digo un mes de tortura, tan sólo una hora del plantón, el insulto, el puñetazo, la picana? ¿Cómo resarcir años de cárcel? ¿Cómo se saldan doce años de exilio? ¿Se puede recuperar un hijo muerto? No. No se trata de eso porque no hay proporción entre el delito cometido y cualquier forma de sanción que se promulgue ya que no nos va a devolver los muertos, la vida consumida en la cárcel, ni va a hacer desaparecer el miedo que padecimos. Hay un alogón, como decían los griegos, algo fuera de la proporción, de la lógica, de la palabra. La verdad y la justicia eran el acto simbólico de rescate de una memoria imprescindible para la vida de los pueblos y la cultura. Pero el trabajo de la memoria es implacable y si no se recupera simbólicamente reaparece como síntoma en lo individual y en lo colectivo”


Diyab de compras




>>> Gracias, Mario, por seguir ayudándonos
A ser gente. Gracias

“El verdadero valiente no es el que siempre está lleno de coraje, sino el que se sobrepone a su legítimo miedo. Pero si el miedo es, por lo común, algo inevitable y espontáneo, un argumento más primitivo y por eso mismo más poderoso que todos los argumentos de la encumbrada, infalible razón, no pasa lo mismo con la cobardía. En tanto el miedo no pasa de ser un estado de ánimo, la cobardía en cambio es una actitud. En la cobardía, pues, el grado de responsabilidad es mucho mayor que en el miedo, ya que a su miedo el cobarde suma la grave decisión de no afrontar algo, de no dar la cara. El especial estado de ánimo que la jerga popular ha dado en llamar cola de paja, es precisamente una antesala de la cobardía”. (”El país de la cola de paja”, 1959).-

Sin ser psicólogo social ni cosa parecida, siendo nada más y nada menos que un periodista que honró su oficio y lo enriqueció convirtiéndolo en poético y portentoso arsenal de ideología decididamente transformadora de todo lo consagrado como “irreversible” e “insuperable” por el sistema capitalista primorosamente edulcorado por el batllismo tardío cuyo principal mentor murió hace unos días, Mario Benedetti se atrevió en 1959 a escribir un muy lúcido libro titulado “El país de la cola de paja”, vivisección audaz crítico-autocrítica de una sociedad que ya mostraba --junto con su inevitable descalabro económico-social-- algunos rasgos de una decadencia ético-filosófica que el escritor supo describir magistralmente como la prefiguración trágica del Uruguay que se venía necesariamente, y que se vino, nomás...

Casi 60 años después de la primera edición de este libro, el Uruguay de hoy parece parcialmente congelado en aquel tiempo que precedió al trance más turbulento y dramático de su historia, con el saldo despiadado que todos conocemos y del que todos sabemos quiénes son sus principales responsables. 

La diferencia --la enorme diferencia-- no es solamente que Benedetti ya no esté entre nosotros; la diferencia, la gran diferencia, es que unas cuantas “personalidades” actualmente muy influyentes que ayer fueran protagonistas activos y comprometidos de aquel trance histórico --en su inmensa mayoría notoriamente influenciados por cronistas de la realidad como Mario y como Eduardo Galeano con “Las venas abiertas de América Latina”--, son hoy ex luchadores sociales que ocupan los sillones que la burguesía por ahora les deja calentar y que, desde ellos, reproducen concientemente la mayor parte de aquellos rasgos negativos señalados por Benedetti no como parte de la “idiosincracia criolla”, sino como fortísima presencia en el “imaginario popular” de pautas ideológicas educadas por y para la clase dominante.

Estos párrafos no aspiran a ser un análisis, sino más bien una advertencia, una humilde pero necesaria y sincera advertencia, no para encumbrados y soberbios “protagonistas” del ayer y del hoy, sino para uno mismo (para el cada “uno mismo” que somos todas y todos los que lo único que tenemos para perder son las cadenas, o la dignidad, si nos dejamos enredar las patas, de nuevo, en un reciclado “país de la cola de paja”).

En los dos meses de huelga de hambre de Jihas Diyab empezada en Venezuela, la mitad de ese tiempo fue usado por oficialistas y por opositores, por “expertos” y por simples alcahuetes, y, también por ídolos con pies de barro propagandistas del derrotismo y la apostasía, para decirnos que el perseguido sirio-libanés es un temible terrorista, un mal agradecido, un mimoso lleno de antojos, un mentiroso, y, encima, un falsario que simulaba estar en huelga de hambre, sin estarlo (¡rostros de piedra, la verdad!).

Como esa sarta de calumnias miserables no era suficiente para los apetitos de quienes se desesperaban por cumplir las órdenes de la CIA y el Pentágono tratando de impedir que Jihad saliera del Uruguay, se le agregó frivolamente el condimento de que quienes rodearon al “refugiado” eran (son) una caterva de ultras casi casi que ganados por no se sabe qué fundamentalismo “antinacional” socavando los pilares de la democracia oriental y enchastrando al generoso gobierno “progresista” que le había brindado todo al exótico energúmeno que seguramente morfaba de querusa caca de palomas en el balcón de un confortable apartamento céntrico de esos que no pueden gozar nuestros congéneres que están más jodidos porque no son canjeables por naranjas enviadas al paraíso del norte.

Ahora, cuando ya Jihad se moviliza en las previas a una salida hacia “un lugar en el mundo” con prescindencia del Estado “uruguayo” y a pesar de los caprichitos de Obama, les irrita verlo desplazándose y no como esperaban, estirado en un cajón roñoso de alguna funeraria amiga. El tipo va a los supermercados acompañado por gente solidaria que no anda escondiéndose ni rescatando votos ni alguna prebenda politiquera de las que tal vez puedas ligar siendo obediente y cobarde.

Cuando yo lo vea haciendo sus mandados, antes de que se reencuentre con su familia 15 años después del secuestro guantanamero y las torturas de los Obama, los Trump, los Clinton y toda esa mafia imperial que le compra naranjas a Mujica si Mujica hace bien sus mandados; cuando me lo encuentre haciendo mandados, lo abrazaré fraternalmente, y aunque él no entienda mucho el español, le diré:
“Gracias, hermano, por permitirnos saber que no todas y todos seguimos viviendo en el país de la cola de paja. Te lo digo en nuestro nombre y en el de Mario Benedetti, que fue un señor periodista y no un chupamedias que repite reptilmente lo que el patroncito le manda decir”.

Lo abrazaré, así, sencillito, sin taparme la cara con un pañuelo, como a cualquier buen vecino, sin temor a que desde sus muletas de mutilado por el imperialismo se dispare un misil que extermine a pueblos enteros en nombre del excremento mercantilista y del dantesco “mundo libre” que hoy defienden los que ayer lo condenaron, justamente.

(Gracias, Mario, por seguir ayudándonos a ser gente. Gracias).

Gabriel -Saracho- Carbajales, Montevideo, 2 de noviembre de 2016.-




CURRICULO DEL QUE FOTOGRAFIO A DIYAB E IRMA EN TIENDA INGLESA: Jorge Eduardo Azar Gómez, fue embajador de la dictadura cívico militar en las Naciones Unidas es el mismo que también injurió en Nueva York al “Toba” Gutiérrez Ruiz y a Zelmar Michelini y quien solicitó al secretario general de la ONU, Kurt Waldheim, la expulsión de Wilson Ferreira, Diego Achard, Julián Murguía, Fernando González, Juan Pedro Eyherachar y Juan Raúl Ferreira, como observadores de la Asamblea General en la década del ochenta. Este honorable heredero de la doctrina de la Seguridad Nacional clama por más represión y obvio su reducto lo tiene entre los militares. TODOS LOS PROGRES QUE ESCUPIERON A DIYAB POR COMPRAR EN T.I. VAYAN SABIENDO QUIEN INVENTO LA CAMPAÑA Y QUIEN SACO LAS FOTOS, ESE ES VUESTRO AMIGOS HOY ?









martes, 1 de noviembre de 2016

“La justicia que tarda, se transforma en injusticia”

Con Jair Krischke Mucho tiempo y mucha lucha


En Montevideo, Amalia Antúnez

“El primer testimonio que di por este juicio fue en 1999, en la embajada de Italia en Buenos Aires”, recuerda Jair Krischke, presidente del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Porto Alegre (MJDH), cuando se le pregunta acerca del pedido de cadena perpetua elevado por la fiscalía italiana contra 27 militares del Cono Sur acusados de la desaparición forzada de ciudadanos italianos en el marco del Plan Cóndor.
El año pasado Krischke fue convocado nuevamente a prestar testimonio en ese juicio y aprovechó la ocasión para alcanzar una serie de documentos probatorios de la existencia del Plan Cóndor en el Cono Sur.

Hasta entonces, la justicia italiana no poseía datos concretos de la importancia que tuvo el aparato represor brasileño en esta operación.

“Brasil realizó gestiones mucho antes de la famosa reunión de Santiago de Chile que da origen al Plan Cóndor”, señaló Jair.

La documentación presentada por el dirigente del MJDH evidencia que Brasil contaba con una gran central de inteligencia en la embajada en Montevideo que dirigía los operativos represivos en la región.

“Después de 17 años de trabajo en este juicio, de juntar documentos, testimonios, etcétera, me queda el sabor amargo de saber que uno de los requeridos vive plácidamente en Santana do Livramento, en la frontera entre Brasil y Uruguay”.

Se trata del coronel (r) Pedro Mato Narbondo, que huyó a Brasil y se convirtió en ciudadano brasileño y como tal, porque así lo dispone la Constitución de ese país, no es pasible de extradición.

“Mato Narbondo no puede ser extraditado, pero podría perfectamente ser juzgado en Brasil. En este momento estoy estudiando este caso a la luz del Tratado del Mercosur para ver si hay algo que se pueda hacer”, informó.

Jair se lamenta también porque cuando él realizó la denuncia ante el fiscal italiano del caso, Giancarlo Capaldo, la lista de brasileños implicados era de trece personas, doce militares y un civil.

“De esa lista, quedaron apenas tres, porque el resto murieron todos. El último falleció en junio pasado, era el jefe del DOPS, la policía política, en Rio Grande do Sul”.

De los tres sobrevivientes, “uno ya excede los 90 años de edad. Además los brasileños no figuran entre los 27 por los que el Ministerio Público de Italia ha pedido prisión perpetua”, recuerda.
Un proceso largo
Heridas que no cierran
Fueron demasiados años, mucho tiempo y mucha lucha, y así como los represores murieron sin ser juzgados; familiares de sus víctimas también han muerto ignorando el paradero de sus seres queridos y sin la satisfacción de que estos homicidas fuesen condenados.

“La justicia que tarda se transforma en injusticia – lamenta Jair – y estamos ante un caso así. Sin dudas que esta condena tiene un peso político muy importante porque sienta un presente judicial, pero ya no sirve como un acto de justicia propiamente dicho”.

“Cuando me tocó ir a mediados de este año a la corte de Roma, donde se desarrolla este proceso, noté la frialdad con que es tratado el tema, y hasta me topé con la falta de rigurosidad con que se mueven algunos, desde el abogado de los familiares hasta ciertos intérpretes”.

Jair declaró que afortunadamente la persona encargada de realizar la interpretación de sus declaraciones era un muchacho uruguayo que tenía conocimiento del Plan Cóndor, “pero se dio el caso de una intérprete que creía que este plan tenía que ver con algo económico”, se asombró.

Krischke recordó también algunos tecnicismos a los que tuvo que estar atento para que sus declaraciones no perdieran fuerza y la documentación que llevaba fuera aceptada como prueba.

“Fue muy doloroso para mí ver cómo se desarrolló todo este proceso, y eso que soy apenas un investigador sobre el tema.

Me imagino cómo se habrán sentido los familiares”, finalizó.

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