miércoles, 14 de abril de 2010

La sustracción del bebe de Mary

María Elena Gil, era militante del Frente Amplio y cuando tuvo a su hijo en 1973, los médicos le dijeron que murió por causas naturales aunque ella desconfía de esa versión.
Recién en 2005, la mujer se animó a buscar respuestas y comenzó con la investigación en el Hospital donde dio a luz. Las dudas de ella surgen porque nunca vio el cuerpo de su hijo y porque cuando nació, el bebé estaba en perfectas condiciones.

María Elena ahora busca en la Justicia la respuesta a una duda que lleva más de un cuarto de siglo con ella.




Denuncia. El hecho ocurrió en noviembre de 1973; su madre presentó ayer la denuncia

Justicia investigará sustracción de un bebé durante la dictadura

Una ex "correo" del MLN-Tupamaros presentó ayer ante la Justicia la denuncia penal por la presunta sustracción de su hijo, en noviembre de 1973. Treinta y siete años después contó su historia. "Solamente queremos saber la verdad", dijo la denunciante en diálogo con LA REPUBLICA.

Marcelo Bustamante |

Tribunales. López Goldaracena y Mary Elena Gil Rodríguez al  ingresar al juzgado.
Tribunales. López Goldaracena y Mary Elena Gil Rodríguez al ingresar al juzgado.

La ex integrante del MLN-T Mary Elena Gil Rodríguez y su representante legal, el abogado Oscar López Goldaracena, arribaron a la Oficina de Recepción y Distribución de Asuntos (ORDA), ubicada en el Palacio de los Tribunales, sobre las 13.10 horas para interponer formalmente la denuncia penal, de la cual diera cuenta ayer, en exclusiva, LA REPUBLICA.

La denuncia cayó bajo la órbita del juez Penal de 20º Turno, Alejandro Guido, y la fiscal Adriana Costa, ante lo cual abogado y denunciante partieron hacia el Juzgado Penal de Mercedes 1337 y Ejido para su ratificación. Media hora después, ambos narraron los pormenores de la historia.

"Quiero saber la verdad sobre lo que pasó con mi hijo. Me lo llevaron para un control y nunca más lo vi; el estaba bien (...) pero no me lo trajeron nunca más", dijo la ex "correo" del MLN-T, tras ratificar la denuncia penal por la presunta sustracción de su hijo, en noviembre de 1973.

Gil aseguró haber sido perseguida política durante la Dictadura por "ser frenteamplista". "Me llevaban por las Medidas Prontas de Seguridad, pero nunca me comprobaron nada. Fui correo tupamaro, pasaba cartas del correo, me inicié en el FA y fui pasando", contó.

La mañana del 14 de noviembre de 1973 Mary Gil dio a luz a su hijo Roberto Luzué Gil, tras ocho meses de embarazo. El bebé pesó 2,150 kg. El médico lo revisó y estaba sano, incluso su madre le cambió los pañales, le puso un conjunto amarillo y lo amamantó. Estuvo varias horas con hijo en brazos. Sin embargo, durante la ronda de "nursery" de la tarde el bebé fue llevado a un control "porque era prematuro". "Nunca más lo vi", contó Gil. El 15 de noviembre le informaron que su hijo había muerto, pero tanto ella como su entonces marido no pudieron ver el cuerpo ni enterrarlo. Entonces comenzaron las dudas y el silencio "por miedo" hasta que, con el triunfo electoral del Frente Amplio en 2005, Mary Gil recobró el valor e inició una nueva investigación.

Las acciones adoptadas ante el Hospital Pereira Rossell agregaron nuevas dudas. La indagatoria del nosocomio determinó que "la partida de defunción es falsa y que hay cosas que no concuerdan, no nos entregaron el cuerpo, no lo vimos enterrar ni está enterrado en ningún cementerio". "Solamente queremos saber la verdad, si murió que nos presenten la ficha de donde está enterrado y si no murió buscarlo, para saber si fue secuestrado por la dictadura". "Mi única intención, si está vivo, es poder conocerlo", dijo Gil a LA REPUBLICA.

Diversas irregularidades

El abogado López Goldaracena aclaró que la denuncia penal se presentó "luego de haber finalizado una investigación administrativa movilizada en el Hospital Pereira Rossell, en la cual se comprueba que no está la Historia Clínica de mi cliente ni del nacimiento de su hijo; y por otra parte, se pidió un informe al Registro de Estado Civil, donde se constata que la partida de defunción presenta una serie de anomalías".

En la partida de defunción "no se registra el nombre de los padres, figura que no fue inscripto de oficio, sin embargo, los padres nunca contrataron una empresa fúnebre, por el contrario, solicitaron ver a su hijo fallecido". Asimismo, el nicho del Cementerio del Norte donde se le afirmó a la madre que estaría enterrado se encontraba vacío. "Le dijeron que ahí no había ningún enterramiento de Roberto Lezué", dijo el abogado. "Hay que tener presente que el niño nació sano, fue inscripto (porque) hay una partida de nacimiento y recién movilizada la investigación, a partir de 2005, se comprueba que la partida de defunción tendría anomalías y se comprueban irregularidades en el Registro de Estado Civil", expresó López Goldaracena. Ante estas supuestas irregularidades se radicó la denuncia penal.


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