lunes, 7 de octubre de 2019

Debate




Respuesta a Hoenir Sarthou 

 por Daniel Panario



No Hoenir, la ciencia no tiene “dos libritos”… los tiene el derecho por ser binario. Los técnicos, tampoco tienen dos libritos, sino tantos como hipótesis generen, y los buenos técnicos, despojados de intereses, creencias, o camiseta, aciertan un alto porcentaje, aplicando conocimiento científico. Mediados por intereses, se dice que la ciencia tiene varios libritos (afirmaciones como: que los eucaliptos no destruyen el suelo, ni disminuyen el rendimiento hídrico de las cuencas, y que UPM no contamina).

Pero la ciencia hace prueba de hipótesis, y requiere algún tipo de validación rigurosa. Si existe la probabilidad del 99% que el ADN de un sujeto sea el encontrado en la víctima de un crimen… irá preso. Otra forma de validar una hipótesis, es con modelos matemáticos validados para el caso, porque cuando aplicados sin validar, como en el tema de la capacidad de dilución del efluente de UPM2 en el Río Negro, que aunque tiene la elegancia de surgir de un modelo matemático, su resultado es en realidad un “número de teléfono”, y puede variar en más de 30%, sin que se les mueva un pelo a sus autores. Así pasan de 60m3/s (resultado inicial), a proponer llegar a 80m3/s para diluir los efluentes.

Los modelos matemáticos de cambio climático, se validan analizando como reproducen condiciones del pasado geológico incluso, de las que existe información fidedigna, es decir, usar el diario del lunes para apostar. Claro que en el pasado han existido cambios climáticos más extremos que los actuales, y que generaron extinciones masivas, pero verlo en perspectiva comprueba también, que predicen lo que irá a ocurrir y no sólo lo que está ocurriendo hoy.

La naturaleza tiene capacidad de innovar, y además, puede impactar un asteroide y prendernos fuego, como ocurrió en el Cretácico, o producirse lo que se denomina un invierno atómico… puede explotar un mega-volcán como el que yace bajo Yellowstone en USA con similares efectos, o modificarse el humor del sol y disminuir o aumentar los niveles de energía que nos llegan… la ciencia sólo puede decir que si no se modifican las condiciones, la tierra se calentará tanto, en tanto tiempo y en tales lugares, así como cuanto el nivel medio del mar se modificará, y eso actualmente coincide con lo que se viene midiendo respecto a temperatura y nivel medio del mar.

Por supuesto existen negacionistas bien pagos, y también honestas personas que niegan la evolución de las especies, o afirman que la tierra es plana (se reunieron paradójicamente en la ciudad de Colón).
Diferente es, cuando actuando bajo intereses se descalifica al conocimiento científico; así como el actual Presidente dijo que no habían nacido niños con dos cabezas por culpa de Botnia; también Bolsonaro, salvando las distancias, afirma con razón que la Amazonia no es el pulmón del mundo. Es verdad que la fotosíntesis produce oxígeno, pero nuestra crisis no es de falta de oxígeno, y los pulmones reales capturan oxígeno y eliminan anhídrido carbónico, decir que es el pulmón del mundo, es tan ridículo como decir que nacerían niños con dos cabezas…

Lo que ocurre hoy, es que existen intereses contrapuestos, aun dentro del sistema empresarial que comanda al mundo globalizado.

Existe un lobby negacionista, y hay dirigentes del primer mundo, informados y temerosos de los efectos del cambio climático que ya está castigando más fuertemente al norte, donde existe mayor masa continental en relación a superficie oceánica.

Estos dirigentes, hagan negocio o no “con el clima verde”, se preocupan con razón del cambio climático. Pero no hablan del denominado Cambio Global que nos afectará a todos en el mediano plazo (pero más fuerte al Sur). El denominado Cambio Global es un proceso más complejo, que tiene en el Cambio Climático una de sus forzantes, pero el Cambio de Uso del Suelo es su forzante principal, e íntimamente relacionada con la contaminación con fósforo, nitrógeno, plaguicidas, compuestos minerales y orgánicos persistentes en las aguas. La razón del silencio es la voluntad de que se sigan produciendo las materias primas que el mundo desarrollado requiere.

El Norte cree, que controlando las emisiones de CO2 puede seguir obteniendo materias primas del Sur, con independencia de los estragos ambientales que en el Sur se produzcan. Les preocupa la quema del Amazonas por el CO2 que emite, y no porque sus cenizas ricas en fósforo, contaminen el Caribe generando otro mar de sargazos y anulando la inversión turística, o que la contaminación con fósforo fruto de la agricultura sojera, arruine las aguas superficiales y nuestras playas, o que la forestación arruine los suelos y la biodiversidad. Con sólo hacer un boicot a la carne de cebú de Brasil, frenarían la deforestación de la Amazonia, pero las empresas de fast food se quedarían sin su materia prima, la carne picada. De todo esto se deduce que debemos sumarnos a los jóvenes que se movilizan contra el Cambio Climático de Greta, e incorporar en sus consignas, que lo peor está por venir, y se debe al Cambio Global, y no crear sospechas desmovilizantes; así en la marcha de los jóvenes en Montevideo había consignas contra UPM2.

Que existan lobbys con intereses contrapuestos es parte del sistema capitalista, que financien a Greta forma parte de su lógica, pero no es casual que esta chica reciba el bullying mundial de la ultraderecha, y me preocupa, que ciudadanos honestos, por ver a ciertos personajes por detrás de ciertos razonamientos, sean correctos o no, se crispen y tomen el camino equivocado, no me importa la ideología del que avizora un tsunami y me avisa, igual trato de correr….





El Maquillaje Verde del Capitalismo no cambia su esencia depredadora: la Fábula Greta y sus limitaciones





Los verdaderos ambientalistas de este mundo son los pueblos en lucha contra la depredación que perpetran las multinacionales: los que entregan sus vidas por sus comunidades, por las montañas y ríos

Por Cecilia Zamudio
Octubre 2, 2019
 https://cecilia-zamudio.blogspot.com


Cada mes, decenas de esos verdaderos ambientalistas son asesinados en sus países: las balas de los sicarios del capitalismo transnacional revientan sus cabezas llenas de honestidad y lucha, y mueren con las manos limpias, unas manos que jamás habrán estrechado las manos infames del FMI, ni las de los demás vampiros del planeta. La clase explotadora y su sistema capitalista se perpetúa en base al Exterminio y a la alienación: en base a la violencia, y también en base a la mentira que impone a través de sus medios masivos.
La ambientalista hondureña Berta Cáceres fue asesinada en Honduras


En sendas fotos se aprecia a Greta Thunberg, el nuevo personaje híper-mediatizado por el aparato cultural del capitalismo, junto con la directora del FMI y candidata al BCE, Christine Lagarde (el FMI, esa institución del capitalismo transnacional que depreda la naturaleza y hambrea pueblos enteros): un apretón de manos que ilustra muy bien la felicidad de los amos del mundo al saludar a quienes bien les sirven en la importante tarea de penetrar todas las luchas con Caballos de Troya que encausen las energías hacia callejones sin salida, que manipulen a las mayorías en seudo luchas que no vayan nunca a tocar la raíz de los problemas, y por lo tanto no los solucionen. El capitalismo que está acabando con la naturaleza no es cuestionado por la fábula de Greta. El planeta se muere y siguen con su Pan y Circo. Cinismo absoluto.
La televisión, la prensa, la industria cultural, están en manos de monopolios privados en el capitalismo: esos monopolios suelen también tener capital en el complejo militar industrial, en el agroindustrial, en la industria química y farmacéutica, etc... Todo lo anterior explica el porqué los medios masivos no televisan a nadie que cuestione realmente sus intereses: nadie que cuestione la perpetuación de este sistema, que cuestione al capitalismo, recibirá tal híper-mediatización.
La depredación de la naturaleza se debe al modo de producción capitalista: el agroindustrial intoxica la tierra, la megaminería devasta montañas y ríos, etc. El sobreconsumo es un fenómeno teledirigido por el aparato cultural del capitalismo, por el bombardeo publicitario. La Obsolescencia Programada, mecanismo perverso de envejecimiento prematuro de las cosas, implementado adrede en el modo de producción capitalista, también le garantiza a la burguesía que las masas sobreconsuman, porque así es que la burguesía llena sus arcas: en base a la explotación contra las y los trabajadores y en base a la devastación contra la naturaleza.
Devastación industrial de la naturaleza
No hay solución a la devastación de la naturaleza dentro del capitalismo. Ante la tragedia palpable de continentes de plástico flotando en los océanos, de la deforestación vertiginosa de bosques milenarios, de los glaciares depredados, de las napas freáticas y ríos contaminados y desecados, de cordilleras rebanadas por la mega minería, del uranio empobrecido con el que el complejo militar industrial bombardea regiones enteras, de los niveles de CO2 en claro aumento, el cinismo de los amos del mundo es descomunal. Cómo si plantearan lo siguiente: 
 «No se puede tapar el sol con un dedo, es decir ya es inocultable la devastación del planeta que los grandes capitalistas estamos perpetrando; ahora bien, lo que sí se puede hacer para seguir depredando y capitalizando, es mentir sobre las causas profundas y sistémicas del problema. Lo importante es que no se nos señale a nosotros como los responsables, que no se nos señale a los propietarios de los medios de producción, los que decidimos qué se produce, bajo qué condiciones y a qué ritmo, los que nos enriquecemos mediante el saqueo de la naturaleza y mediante la plusvalía que le sacamos a las y los trabajadores, los que decidimos cómo debe comportarse la población, ya que la inducimos al sobreconsumo que nos enriquece a nosotros, y la inducimos a no cuestionar a este sistema que tanto nos conviene a nosotros como minoría dominante. El fingir que nos preocupa el planeta, dará muy buenos réditos, basta con una buena operación de propaganda a nivel mundial, que se nos vea escuchando a algún símbolo que habremos creado previamente, algo que no nos cuestione como clase dominante, como clase explotadora, y que no cuestione en definitiva este sistema»

Pero la gangrena no se cura con tiritas, y obviamente la depredación del planeta no se frenará con los placebos que el mismo sistema ofrece para encausar el descontento social hacia callejones sin salida
Greta y su grupo apelan a las supuestas "cualidades morales" de los amos del mundo, apelan a su supuesta "buena voluntad"; una vez más entramos en la fábula anestesiante que finge ignorar que en el capitalismo la acumulación de riquezas la perpetran los grandes capitalistas de dos maneras fundamentales: la explotación contra las y los trabajadores y el saqueo de la naturaleza. 
En esta fábula del GreenWashing (lavado verde) se plantea fraudulentamente la existencia de un supuesto "capitalismo verde", algo totalmente imposible por la lógica misma del sistema. No es posible un "capitalismo verde", como no es posible un "capitalismo con rostro humano", como no es posible un león vegetariano. Y eso simplemente porque cuando hablamos de este sistema económico, social, político y cultural que es el capitalismo, hablamos de los mecanismos inherentes a su lógica: ca-pi-ta-li-zar. 
Y a los que vengan con el fraude de que “los países nórdicos son grandes ejemplos de capitalismo bueno y verde”, decirles que mejor se lo pregunten a una víctima de las masacres que las grandes empresas nórdicas han fomentado en el Congo para poder saquear hasta la médula el Coltán y otros recursos. ¿Les suena de algo Ericsson, Saab, Volvo, Bofors (armas), Nammo (armas), Kongsberg (armas), Ikea, H&M, etc.? Ni muy “verdes” ni muy “humanas” en lo que a explotación y devastación contra las y los trabajadores y contra la naturaleza se refiere.

¿Ah, que si se logra externalizar fuera del país toda la cloaca de las prácticas que enriquecen a una multinacional, entonces no se toma en cuenta dicha cloaca?
¿Y la faraminosa cifra de negocios de las empresas suecas, noruegas y finlandesas en base a la venta de armas, y su lucrativa participación en toda nueva invasión de la OTAN, tampoco será mostrada en la fábula, no?
No es posible un "capitalismo verde", como no es posible un "capitalismo con rostro humano", como no es posible un león vegetariano. Porque la explotación y la depredación son inherentes al capitalismo. Ahora bien, lo que sí es posible, es maquillar el mismo rostro inhumano y nada verde del capitalismo, con toneladas de maquillaje para que parezca lo que no es. Pero un león con una máscara de cebra, no será nunca vegetariano como el personaje de su máscara, así como un sistema como el capitalismo, no será nunca "verde" como las máscaras que de sí mismo mediatiza el mismo sistema.
Grandes multinacionales energéticas, depredadoras por excelencia de la naturaleza, arboran logos de colibrí o de fauna marina. La BMW y un banco suizo financian el barco con el que Greta surca los mares: ¿Será entonces menos poluyente, menos infame, el proceder de la BMW o del banco suizo?
Por otra parte, en el discurso del GreenWashing se culpabiliza a todos por igual, y al final... «Si todos somos culpables nadie lo es de manera específica», lo que es una manera de diluir responsabilidades, de no señalar a los principales responsables de esta barbarie: los grandes capitalistas, la burguesía transnacional
Es verdad que el sobreconsumo no se limita a la burguesía, porque si bien esta puede consumir muchísimo más y genera un despilfarro brutal, la clase explotada también ha sido alienada por el bombardeo publicitario, para llevarla a sobreconsumir, aún a costa de contraer deudas.
Pero una vez más, hay una cuestión de clase: porque es la clase explotadora, la que posee los medios de producción y propaganda, la que impone su hegemonía ideológica y cultural a todo el planeta, es la clase explotadora la que aliena a la clase explotada a través de los medios masivos de su propiedad. Es mediante la alienación que la clase explotadora dirige a la clase explotada hacia el sobreconsumismo, la dirige mediante el bombardeo publicitario y mediante los paradigmas que impone el aparato cultural del capitalismo (individualismo, consumo presentado como "compensatorio", noción de “éxito” relativa al tener y no al ser, etc.)
La Obsolescencia Programada (envejecimiento prematuro de las cosas) también les garantiza a los grandes capitalistas que las masas sobreconsuman, para llenar sus cuentas bancarias mientras devastan al planeta.
En el 2019, las 26 personas más enriquecidas del mundo tienen la misma riqueza con la que malviven los 3.800 millones de personas más empobrecidas, la mitad de la población mundial (Oxfam). Un puñado de multimillonarios posee los principales medios de producción y medios de propaganda y difusión. El 1% de la población mundial posee el 82% de la riqueza mundial. La base de datos de consumo de energía eléctrica per cápita, evidencia que son Europa, Estados Unidos, Canadá y demás metrópolis capitalistas, las que consumen, y de lejos, la inmensa mayoría de la energía consumida a nivel mundial
En el discurso de la Máscara Verde, se equipara la depredación que cometen los grandes capitalistas, las gigantescas empresas que secuestran ríos enteros para la mega minería, con los pueblos que son sus víctimas. Se equipara a víctimas con victimarios en ese abyecto discurso del “todos somos culpables”, que no hace distinción alguna, ni de clases sociales, ni entre el puñado de países que consumen el 80% de los recursos del planeta (Estados Unidos, Europa, Canadá, Japón, Australia y demás metrópolis capitalistas) y todos los demás países del mundo (la inmensa mayoría) que sobreviven con el 20% restante. En el discurso de la Máscara Verde no se habla de metrópolis capitalistas que sobreconsumen, versus periferias capitalistas que son concebidas por el capitalismo transnacional como meras "bodegas de recursos" y saqueadas hasta la médula, con un impacto ecológico devastador y un impacto social de empobrecimiento, tampoco se dice que el saqueo es perpetrado asesinando a toda persona o comunidad que alce su voz contra el saqueo capitalista.
Se equipara a las multinacionales depredadoras con los pueblos que éstas exterminan. Tomemos como ejemplo lo que cometen la Anglo American, la BHP Billiton y la Glencore al desviar todo un río para usar el agua en la mina de Carbón más grande del mundo, la mina del Cerrejón en Colombia, lo que causa sequía, ecocidio, hambruna y Genocidio contra uno de los principales pueblos indígenas de Colombia: los Wayú. Más de 14.000 niños Wayú han muerto de hambre y sed por causa del saqueo capitalista que perpetran esas tres multinacionales. El carbón que se extrae por toneladas, es encaminado hacia Estados Unidos y Europa principalmente. Así que no, no somos "todos culpables por igual". No es igual de culpable una familia trabajadora que un capitalista. No es igual de culpable la multinacional Glencore que el pueblo Wayú padeciendo exterminio. No son culpables las y los miles de luchadores sociales, ecologistas verdaderos, que son asesinados a diario por las balas de los sicarios del capitalismo transnacional; pero en cambio sí son culpables los que saquean el planeta y pagan sicarios para exterminar toda oposición al saqueo capitalista
Por nuestras muertas y muertos, ni un minuto de silencio ante la barbarie y la pantomima con la que pretenden encubrirla: más de 1500 campesinos, indígenas, afrodescendientes, ambientalistas, luchadores sociales, asesinados en Colombia por el capitalismo transnacional en cinco años, otros miles en México, otros tantos en diversos países de África, Asia y América Latina... Y nos vienen con su fábula de la niña de las trencitas, que NO cuestiona al sistema capitalista y es híper-mediatizada, con su montaje que hiede a paternalismo eurocentrado, con su decorado que hiede a cinismo, con su teatro que hiede a fingir para que todo siga igual.
Están experimentando para ver hasta qué punto nos tragamos todos sus montajes con la sonrisa tonta, mientras que ellos, los miembros de la clase explotadora, siguen depredando montañas y ríos, océanos y bosques, siguen perpetrando ecocidios y genocidios, siguen empujando a millones de desposeídos a los caminos del éxodo, siguen transformando el planeta en un basural y a los seres humanos en alienados (y al que no se deje alienar, y pretenda luchar por fuera de los trazados de lo inútil, le asestan la bala paramilitar y militar, o la persecución política y la cárcel)
«Mientras tengamos Capitalismo, este planeta no se va a salvar; porque el capitalismo es contrario a la vida, a la ecología, al ser humano, a las mujeres», expresaba Berta Cáceres, auténtica ambientalista y luchadora social hondureña, asesinada por oponerse al saqueo capitalista.


Chico Méndes, otro auténtico ambientalista, defensor de la Amazonía y luchador social asesinado para callar su voz de consciencia de clase, para intentar frenar la organización política de los desposeídos, ya señalaba, antes de ser asesinado, las imposturas del "GreenWashing" (al que por entonces no se llamaba con ese término, pero que ya existía). Contra el capitalismo y su Maquillaje Verde, también había alzado su lucha Macarena Valdés, ecologista Mapuche asesinada por defender a la naturaleza y a la comunidad, por enfrentarse a la multinacional RP Global, de capital austriaco, que promueve la energía que vende como "renovable y sustentable", tras participar del ecocidio y genocidio contra el pueblo Mapuche. Las y los luchadores contra la depredación de la naturaleza son miles, sus voces no son mediatizadas, sus vidas suelen ser cortas porque son truncadas por las herramientas represivas al servicio del capitalismo transnacional. 
Y si algún país pretende nacionalizar los recursos naturales y no permitir que las multinacionales los saqueen, lo bombardean en sus guerras imperialistas, lo invaden, le introducen mercenarios fanáticos religiosos incubados desde el imperio, lo torturan, lo martirizan, le imponen regímenes sanguinarios. ¿Dónde están esos falsos “ecologistas” del sistema cuando el imperialismo estadounidense y europeo masacra naturaleza y pueblos en Irak, Libia, Colombia, Afganistán, Yemen, etc.?
Ah... Que ahí no está su seudo “protesta" ¿no?... Claro, las marionetas al teatrillo, a embaucar incautos, a hacer que las miles de personas que fueron (y son a diario) asesinadas por el capitalismo transnacional por haber verdaderamente defendido al planeta en primera línea, sean más silenciadas todavía en medio de toda la cacofonía, de la híper-mediatización de la ficción. Pero la lucha sigue, contra el capitalismo y su barbarie; porque la cosmética con la que pretenden tapar su hedor, muchas y muchos no nos la tragamos
>>> Aqui no vinieron



Greta Thunberg, “cambio climático” y capitalismo 

>>> Bienvenido el debate

 por blog El Muerto

Que se abra el debate sobre "el calentaminto global", en torno a la instalación de una nueva planta en Uruguay me parece correcto. Es indudable que hay una relación politica ante estos conceptos. Me interesa la parte politica, ya que la parte científica tiene adeptos y detractores, pero que en la concreta lucha en Uruguay contra el proyecto UPM, y el "calentamiento global" en si no habria contradicciones, sin embargo las hay.
El "calentamiento global" se produce por la emisión de CO2 en los paises industriales, en Uruguay la llama de ANCAP y los pedos de 13 millones y medio de vacas no afectan variaciones del clima, en todo caso las variaciones que hay hay que atribuirlas al fenómeno "El Niño"., pero en Europa, EEUU, y sobre todo China que ante su desarrollo económico significa que 6 mil millones de asiaticos pasaran a vivir con el estandar de un aleman con auto, calefaccion, y comida, esto inevitablemente va a afectar el clima.

El clima es usado como un agente politico como lo hizo Al Gore en su campaña electoral, o como un arma de guerra ionizando la atmosfera con los proyectos HAARP, SURA, y otros métodos de geo ingeniería. Por otro lado ambientalmente si nos afecta directamente tanto como la emisión de CO2 de los paises industriales, la quema de verdes en el Amazonas, las tundras rusas, los bosques indonesios, americanos y europeos que tambien se hacen con intereses comerciales. Los "verdes" son una fuerza politica en Europa que muchas veces se preocupa por el clima, entonces llama a no conducir autos, a no usar bolsas plasticas y hasta no comer carne. Cuando en realidad es el desarrollo capitalista el que afecta a las variaciones que pueda haber en el clima. En Europa, en invierno, el uso de calefactores y de millones de autos en la fila en las horas pico producen el smog, una niebla amarilla que se cierne sobre las ciudades.


La concentración de grandes urbes cambian el clima. En Uruguay no hay grandes urbes ni emisión de CO2, sin embargo politicamente se altera el medio ambiente con las forestaciones, con la instalación de industria celulósicas.

Nuestra lucha contra UPM es correcta. No hay contradicciones, lo que contradice politicamente es que venga una fundación como la OPEN SOCIETY que financia el magnate George Soros, dueño accionista de Monsanto a finanaciar un movimiento como Friday for Uruguay conta el calentamiento global. Cuand no se los ha visto en niguno de los colectivos (que hay de toda gama) que hay ya en Uruguay. Y que ademas se declaren "no violentos", que "no estan contra la propiedad privada" (declaraciones en radio Uruguay). Como si los capitales inversores, las SA dueñas de grandes latifundios sojeros y forestales no tuvieran nada que ver con el "cambio climatico" por el cual se concientizan. Bienvenido el debate.




>>> Ciencia, dinero y “poder verde”

por Hoenir Sarthou

Daniel Panario, por quien siento alta estima, contestó mi artículo “Todos los fuegos, el fuego” con otro, titulado “Debate: respuesta a Hoenir Sarthou”.

Al analizar lo escrito por Daniel, descubro que casi no hay tema filosófico, antropológico, científico, político, económico y hasta jurídico que no esté vinculado al debate. De modo que, quien quiera leer lo que sigue como una respuesta a Daniel, puede hacerlo, pero también puede leérselo como lo escribo: una reflexión un poco angustiada sobre temas que me desvelan. Sea como sea, acá va:

CIENCIA: Daniel hace una pintura admirable de la actitud científica, como la de una persona o grupo de personas que buscan verificar racionalmente ciertas hipótesis sobre la realidad mediante la experimentación o la aplicación de “modelos matemáticos validados para el caso”. Esa imagen modélica presenta varios problemas. En primer lugar, ¿cómo nacen las hipótesis? Demócrito, filósofo y matemático griego nacido siglos antes que Jesús de Nazaret, sostuvo que todas las sustancias están constituidas por particulas indivisibles que llamó “atomos”. ¿Cómo lo hizo, sin microscopio ni tecnología? ¿Lo inventó, lo imaginó, lo intuyó, lo soñó? La ciencia parece deberle a la imaginación mucho más de lo que admite. El llamado “método científico” comienza al momento de verificar hipótesis, pero las hipótesis nacen en un secreto que la familia científica esconde como antes a un hijo ilegítimo. Mucho después, a mediados del Siglo XX (entre 1947 y 1962), Thomas Kuhn concibió su “Estructura de las revoluciones científicas”. Kuhn sostiene, entre otras cosas, que las comunidades científicas investigan dentro de un “paradigma dominante”, es decir dentro de un marco compartido sobre cómo son las cosas, y que cualquier apartamiento de ese paradigma es resistido y condenado por las comunidades científicas, hasta que se produce una “revolución científica”, en que el paradigma dominante cae y es sustituido por otro. Ya en el Siglo XXI, el modelo del científico decimonónico, el sabio que estudia y experimenta a solas en su propio laboratorio, es impensable. La investigación científica es sofisticada y tan costosa que sólo puede hacerse con grandes fuentes de financiación. ¿Y quiénes financian la investigación? Sí, un poco los Estados y las universidades, pero cada vez más las corporaciones y fundaciones, incluso a través de “donaciones” a los Estados y a las universidades para promover determinadas líneas de investigación. Huelga decir que el paradigma dominante en la ciencia climática es hoy el del calentamiento global antropogénico (causado por la acción humana). Por eso se destinan enormes fortunas a investigarlo y a difundirlo. Por eso la ONU lo proclama como interpretación oficial de la realidad. No puedo decir que sea falso ni cierto; digo que es dominante y muy bien financiado.

DINERO: El dinero no existe. Es apenas un símbolo que representa muchas cosas. Puede convertirse en comida, salud, vivienda, seguridad, placer, viajes, información, conocimiento. En pequeñas cantidades, porque en grandes cantidades toma otro nombre. El verdadero nombre del dinero es “poder”. Ese es el nombre por el que Dios (si existiera) lo conocería. Obsérvese a los dueños de las grandes fortunas del mundo. Ninguno de ellos podría gastar su dinero en lo que le resta de vida. No pueden comer, ni viajar, ni comprarse islas o autos, ni apostar en ningún casino lo suficiente como para gastar sus fortunas. Pero trabajan para acrecentarlas. ¿Por qué? Porque dinero y poder son la misma cosa. El dinero produce poder, que produce más dinero, que a su vez produce más poder, y así hasta el infinito. En realidad no acumulan dinero sino poder. El dinero no sería nada sin el poder que lo acompaña. Sus dueños no podrían ni siquiera conservarlo. El verdadero valor del dinero es su capacidad de permitirle a quien lo controla imponer su voluntad sobre cosas y personas.

PODER: ¿Qué significa que las corporaciones y las grandes fortunas del mundo inviertan mucho dinero en investigación científica? Parece obvio que hay en ello un ejercicio de poder. Determinar qué se investiga y cómo se difunden los resultados es quizá la forma más extrema de poder. Porque define cómo pensamos el mundo quienes no somos científicos. Mi amigo Daniel seguramente alegará que “eso no es ciencia”. De hecho, me consta que él, criticado y denostado durante años por buena parte de la comunidad académica y política, sostuvo que ocurriría con el agua lo que ocurrió (contaminación y cianobacterias). Pero una golondrina no hace verano. La realidad de las ciencias “normales” (tanto las “duras” como las “sociales”) es que investigan en el marco de proyectos aprobados y financiados, directa o indirectamente, por capitales interesados en los resultados. De alguna manera, el paradigma dominante, o el “programa de investigación” (en términos de Lakatos), es impuesto a fuerza de financiación. Hace algunos años, era común oír a los viejos abogados hablar de “La Dignidad e Imparcialidad de la Justicia”. Siempre sentí a esa frase como hipócrita. No porque los abogados defendamos a una parte en forma parcial (ese es nuestro trabajo) sino porque los jueces, que deberían decidir con imparcialidad, también están sometidos a paradigmas teóricos y a presiones nada imparciales. El problema se extiende a la política. Basta oír cualquier debate entre candidatos para percibir que no discuten sobre temas esenciales del gobierno de la sociedad. Porque esas decisiones no están a su alcance. Se toman afuera, por quienes ejercen el verdadero poder. Quizá ese cambio de eje del poder, que involucra a la politica, a la economía, al derecho, a la ciencia, a la comunicación y a la cultura, sea el real signo de nuestro tiempo.

¿VERDE?: Daniel acepta que nos movemos en un campo de lucha entre intereses económicos encontrados. Las corporaciones de energías fósiles financian a científicos para desmentir el calentamiento global o negar que tenga causa humana. Eso confirma mi hipótesis: la financiación determina el objeto y el resultado de la investigación. Frente a los científicos “fosiles” se encuentran los científicos “verdes”, que, con otra financiación, anuncian la catástrofe global a menos que cambiemos las fuentes de energía. ¿Unos y otros expresan realmente a intereses encontrados? Veamos uno de los más asombrosos negocios “verdes” de los últimos años: los bonos de emisión de CO2 y otras sustancias contaminantes. A cada empresa se le asigna cierta cantidad de bonos para la emisión de contaminantes, pero, si emite menos, puede venderle sus bonos sobrantes a otra empresa que contamine más. ¡Maravilloso! Se inventó una nueva mercadería –la emisión de contaminantes. Un mercado que mueve muchos miles de millones de dólares traficando el derecho a contaminar. Cuando se les observa a los “verdes” que el negocio genera plata pero no impide la contaminación, responden que el dinero recaudado se invierte en tecnología y fuentes de energía “verdes”. Casualmente, el negocio en el que están Al Gore, Bill Gates, George Soros, varios bancos ingleses y estadounidenses, empresas suecas y otras corporaciones transnacionales. El círculo vicioso cierra maravillosamente: las empresas fósiles siguen contaminando, pero pagan bonos; el dinero de los bonos se invierte en tecnologías que venden las empresas “verdes”, a las que, así, les sirve que se siga contaminando. La cuenta la pagamos todos, en el precio de la energía, de los combustibles y en inversiones públicas en tecnología “verde”.

AMBIENTE: Mucha gente, además de Daniel, concluye que el asunto es elegir entre la energía fósil y la tecnología “verde”, siguiendo la lógica del mal menor. Es muy posible que esa elección se asemeje a optar entre tirarse de un décimo piso de cabeza o parado. Desde hace años, sospecho que el ambientalismo, en estado puro, no es una buena brújula para orientarse en el mundo globalizado. Hay corrientes ambientalistas que son directamente transpersonalistas. Su objeto no es la vida humana sino una endiosada Naturaleza. Esa lógica, llevada a sus últimas consecuencias, concluye que el mundo estaría mejor sin humanos. Lo que seguramente es cierto. Sólo que somos humanos. Y la mayoría de nosotros no tiene especial interés en un universo maravilloso sin humanos.

SIEMPRE EL PODER: La decisión entre “lo verde” y “lo fósil” resulta engañosa. No es verdad que unos y otros luchen por o contra la naturaleza (si no, vean a Hussein y a Gadafi, eliminados por una alianza de “fósiles” y “verdes”, con complacencia de la ONU). Tampoco creo mucho en conspiraciones planetarias. Veo a gente haciendo negocios con estrategias distintas. Y el producto final de esos negocios es, tras el dinero, el poder y el control. ¿Qué hacer? No me impongan elegir entre Greta, sus corporaciones y bonos “verdes”, o una compañía petrolera; tampoco creo que deba elegir entre Maduro o Bolsonaro. En mi humilde opinión, nuestro problema, el de los “de a pie”, es conquistar o reconquistar el poder de autogobernarnos y el de gobernar democrática y conscientemente nuestro territorio. Nada fácil, por cierto.








1 comentario:

  1. Daniel Panario creo que el artículo de Cecilia Zamudio aclara con meridiana verdad todo lo relativo a los verdaderos defensores del medio ambiente,en contra de un supuesto´´capitalismo verde´´.
    Greta es una chica linda y bella,pero manipulada hasta los tuétanos,buscando información se consigue que sus papitos andan en un botecito(no de remos por cierto) surcando los mares,para ser ´´amigables con el medio ambiente´´por favor estamos grandecitos para esa pelotudeces dijeran uds. por ahí......

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