Manini Ríos en La Diaria: “Que el delincuente sienta que ahora sí va a pagar caro por su delito” El País: "Hay que terminar el recreo de todo el malandraje" Montevideo: Lanzó su campaña: “Si ganamos se le termina el recreo a los malandras”
Guido Manini Ríos, senador y líder de Cabildo Abierto, junto al Coordinador de Salud de Cerro Largo William Barboza, implicado en un caso de contrabando
Un verdadero escándalo se produjo en Cerro Largo en el día de hoy, cuando el periodista Antonio Ladra informó en las redes sociales, que el encargado de Salud de la Intendencia de Cerro Largo, William Barboza, está prófugo luego de que se le allanara su domicilio y se le encontrara “bebidas espirituosas” de contrabando. Efectivos policiales incautaron bebidas por un valor de $ 10.000.000 de pesos uruguayos.
En el inmueble se encontraba una camioneta del Coordinador de Salud de la Intendencia arachana, que operaba con los free shops de la zona.
Según fuentes de Cerro Largo que ha consultado Crónicas del Este, el jerarca luego del allanamiento se habría dado a la fuga y no ha podido ser ubicado, especulándose que pudo ir a Brasil. El funcionario es de Cabildo Abierto y habría llegado al cargo por un acuerdo con el Intendente José Yurramendi.
¿Quién es William Barboza, el jerarca de Cabildo Abierto en Cerro Largo buscado por contrabando?
El Observador
La policía de Cerro Largo incautó $ 10 millones de mercadería en una casa de Río Branco a nombre del coordinador de Salud de la Intendencia de ese departamento, William Barboza, integrante de Cabildo Abierto.
Según confirmó el jefe de Policía de Cerro Largo, Marcelo Suárez, la investigación en curso “involucra directamente” a Barboza, a quien se busca desde el domingo, cuando la policía encontró 250 cajas de vodka, 216 cajas de whisky y 354 cajas de zapatos en su propiedad. Tres personas fueron detenidas por esta situación, de las que una fue formalizada y las otras dos liberadas.
Sin embargo, dirigentes de Cabildo Abierto cercanos al coordinador indicaron que Barboza está en su casa, y se presentará en el correr de este lunes ante Fiscalía junto a su abogado para defenderse en el caso. “Prófugo no está. Fui al domicilio y él estaba ahí, nadie lo había ido a buscar”, aseguró a El Observador Wilman Caballero, diputado cabildante de Cerro Largo.
Barboza le dijo a Caballero que “no tiene nada que ver” con el caso, y que solo era propietario de la casa donde se encontró la mercadería. Según le relató al diputado, se trata de “una persona de Brasil que compró esta mercadería” y ésta estaba colocada en esa propiedad. “Tiene varias casas, casitas. Es normal en la frontera eso”, agregó, siempre según la versión que dio el jerarca.
Además, el legislador de Cerro Largo afirmó que como coordinador Barboza “cambió una gestión olvidada” en el departamento, en la que “viene trabajando continuamente en las RAP, en el cuidado de los ancianos”. “No tengo ni una sola queja de su gestión, como profesional lo defiendo a muerte. Tenemos gente cobrando sueldo que no se presenta y él se presenta de lunes a viernes, viajando de Río Branco a Melo”, aseguró Caballero.
Martín Sodano, diputado cabildante cercano a Barboza y Caballero, compartió la opinión de su colega, e indicó que Barboza “es un fenómeno” en su gestión de la coordinación. Sin embargo, ambos aseguraron que si la justicia determina que es culpable deberá renunciar tanto a su rol en la Intendencia como a Cabildo. "Si hay algo, que la justicia tome las cartas y que lo despidan", sentenció Caballero.
"Persona dedicada al partido"
Caballero conoció a Barboza en la primera campaña de Cabildo Abierto para las elecciones nacionales de 2019. Lo calificó como una “persona dedicada al partido”, que participó de forma activa en la campaña presidencial y en las municipales de 2020, donde Cabildo apoyó la candidatura del actual intendente blanco, José Yurramendi.
Sodano se acercó a Barboza a través de Caballero, con quien comparte una buena relación en el Parlamento, en la campaña de Yurramendi. Lo reconocía por “acompañar” tanto a Cabildo como al diputado de Cerro Largo “constantemente en las departamentales”.
En su Facebook personal, Barboza realizó una publicación con el senador y líder cabildante, Guido Manini Ríos, cuando visitó Cerro Largo en medio de la campaña de Yurramendi.
“Tuve el gusto de acompañarlo por la gira que hizo en Cerro Largo”, destacó, y destacó el rol del senador como comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas: “(Es) Conocido por jugarse su puesto por la tropa (por el soldado) por el de menos recurso como lo dijo Artigas ‘que los más infelices sean los más beneficiados’” (sic).
El Observador intentó comunicarse con Yurramendi y Manini Ríos, pero en ambos casos no obtuvo respuesta.
Cuando Yurramendi ganó las elecciones del departamento, a Cabildo se le dieron dos coordinaciones departamentales: la de Vivienda y la de Salud. Para el área de salud fue designado en un principio Ederley Porciúncula, pero renunció en junio de 2021. En ese momento tanto Caballero como Sodano impulsaron la designación de Barboza, quien quedó en el cargo.
“Como gestión de un departamento, el área de la Salud estaba obsoleta, y él venía haciendo tremenda gestión. Inauguró la policlínica de Mevir, mejoró la atención de zonas alejadas de Melo. También realizó campañas de prevención de enfermedades de transmisión sexual en el Carnaval de Melo”, afirmó Sodano.
En una publicación de febrero de este año del Departamento Médico de la Intendencia de Cerro Largo en Facebook se anunció la donación de 15 mil preservativos para el Carnaval, en una gestión que el Departamento agradece a Caballero y Sodano. En una de las fotos compartidas se ve a Barboza junto a Caballero en su despacho del Parlamento.
La reunión con Salinas que no fue
En otra publicación del Departamento Médico se ve a Barboza junto al ministro de Salud, Daniel Salinas, también integrante de Cabildo Abierto. El posteo en Facebook indica que el coordinador y el ministro se encontraron el 13 de marzo, en una reunión en la que “se trataron temas importantes de futuras gestiones en las cuales se viene trabajando fuertemente”.
Salinas fue consultado por El Observador acerca de esta reunión, y aseguró que en esa fecha solo fue a Cerro Largo como parte de la campaña a favor de la Ley de Urgente Consideración (LUC), a pocos días del referéndum que mantuvo la norma. “Es una foto como tantas que me han pedido militantes o ciudadanos”, afirmó el ministro.
“El día 13 de marzo en un día hice 800 kilómetros en mi auto. Fui a Melo al mediodía a la sede de CA, en la tarde a las 16 horas (tuve un) acto en Río Branco. A las 20 y 30 (otro) acto en Treinta y Tres”, puntualizó Salinas y agregó que no visitó “ni la Dirección de Salud ni la Intendencia”.
João Pedro Stédile, líder del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), conversa con Pie de Página sobre los retos que enfrentará en los próximos años el gobierno de Lula da Silva y, sobre todo, el movimiento social brasileño
Alina Duarte y Daniela Pastrana* Pie de página 6 noviembre 2022
SAO PAULO, BRASIL.- Los bloqueos carreteros y las protestas por los
resultados electorales se apagaron rápidamente. Cinco días después del
tercer triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en la contienda
presidencial, Brasil se mueve hacia una transición democrática con pocos
sobresaltos.
Presidentes de todo el mundo reconocieron al presidente electo desde
la noche del domingo y pusieron fin al aislamiento internacional del
Brasil en la era de Jair Bolsonaro, quien sólo se relacionaba con sus
pares ideológicos.
El jueves 3 inició formalmente la transición del gobierno, que es
conducida por el vicepresidente electo, el conservador Geraldo Alckmin.
Las señales positivas a esta distensión social comenzaron de
inmediato, pues para muchos, el triunfo de Lula supone un vuelco total
en la política ambiental y medidas importantes para detener la
deforestación de la Amazonía, Incluso, en la conferencia global contra
la crisis climática, la COP27, que este domingo 6 comienza en Egipto, se
espera la participación no solo de Lula, sino de su exministra del
Medio Ambiente, Marina Silva, quien operó un plan que redujo 83 por
ciento la deforestación amazónica.
João Pedro Stédile, líder del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), conversa con Pie de Página sobre los retos que enfrentará en los próximos años el gobierno de Lula da Silva y, sobre todo, el movimiento social brasileño.
Es una victoria política
Stédile es economista y militante de la reforma agraria en diversos
espacios internacionales como la vía campesina, Alanza Bolivariana para
los Pueblos de las Américas (ALBA) y la Asamblea Internacional de los
Pueblos.
De entrada, dice que el resultado tan cerrado (de menos de 2 millones
de votos entre los dos candidatos) no refleja la correlación de fuerzas
que hay en la sociedad. Los resultados, dice, se derivaron de la
profundización de una crisis económica, social, ambiental y política que
cambió los comportamientos de las clases sociales. Pero el cambio
principal se dio en la burguesía, que hace cuatro años había puesto a
Bolsonaro en el gobierno.
“Bolsonaro no tiene fuerza propia, tiene un grupo de fanáticos, pero
no tiene fuerza social organizada, porque no hay en Brasil un movimiento
de masas fascistas. En 2018 la burguesía lo puso en el gobierno y ahora
la burguesía cambio de posición”, resume.
Una parte grande de la burguesía
quería una tercera vía. Ni Lula ni Bolsonaro. Pero no lograron
viabilizarla y eso cambió la correlación de fuerzas en la sociedad. Lo
mismo ocurrió con la clase media: la pequeña burguesía había apoyado a
Bolsonaro, y ahora 90 por ciento apoyo a Lula. En la clase trabajadora
lo mismo: en 2018 sindicatos, centrales sindicales y partidos de
izquierda estaban divididos y ahora estamos unidos por Lula”.
Quien sí apoyó al presidente Bolsonaro fue la extrema derecha de los
Estados Unidos, encabezada por Steve Bannon, que suministró millones de
dólares a su campaña y equipos para manipular las redes sociales. Ahí es
donde Joao Pedro ubica el crecimiento electoral de Bolsonaro: en la
clase trabajadora más pobre, que vive en las periferias y “es
influenciada por los pentecostales”.
Los resultados, entonces, no le quitan el sueño.
En la sociedad brasileña hay un amplio espectro de esfuerzos sociales y populares que apoyan a Lula y por eso su victoria es más que electoral, su victoria es una victoria política, social que nos da fuerza suficiente para empezar los cambios necesarios en el país”.
La extrema derecha, sin fuerza social
Imposible no hablar de los cierres de carreteras y las protestas
frente a instalaciones militares que vimos esta semana en diferentes
ciudades del país. Stédile acepta que Bolsonaro logró transformarse en
líder de una extrema derecha “utilizando todos los recursos posibles” en
esos cuatro años de gobierno. Pero revira:
¿Quiénes son esos militantes de la
extrema derecha? Son una fracción de 10 por ciento de la clase media
blanca reaccionaria derechista que siguen a su líder Bolsonaro, pero ni
siquiera son mayoría en la clase media”.
Desde su perspectiva, es un sector de la población muy influenciado
por una articulación de la extrema derecha que hay en todo el mundo,
“esa es la gran novedad de los últimos años”, y que tienen las mismas
características y adoptan las mismas prácticas.
“Entonces, (esos sectores radicalizados, que son minoritarios),
perdieron las elecciones y orientados por esa articulación internacional
aplicaron aquí lo que habían aplicado en Bolivia y lo que habían
aplicado en Estados Unidos con la derrota de Trump (…) Inmediatamente
después de la derrota trataron de barrar (bloquear) las
carreteras, con el apoyo de sectores de la policía, que fue lo mismo que
ocurrió en Bolivia y Estados Unidos, pero la sociedad brasileña y el
mismo empresariado, todos, se pusieron en contra y eso creo un
aislamiento aún mayor de Bolsonaro”.
Bolsonaro, insiste el dirigente social, no supo sacar provecho de los
58 millones de votos. Por el contrario, “puso en la letrina esos votos
porque en dos días la opinión pública se volvió contra ellos por el
cierre de carreteras, al punto que tuvo que ir a la televisión (y pedir
que se desistieran). Todo eso son gestos de desespero de una extrema
derecha que en realidad no tiene fuerza social, porque si ellos tuvieran
fuerza social organizada ya habrían dado el golpe antes de las
elecciones y no ahora que se quedan cada vez más aislados”.
La unidad, el primer desafío
—¿Cuáles serán los principales retos para los movimientos populares durante el gobierno de Lula?
— Hay muchos. El primero es que las fuerzas populares tienen que
mantener una unidad. Así como construimos la campaña “Fuera Bolsonaro”,
así como hemos construido un proceso organizativo que llamamos de
comités populares que hemos logrado organizar alrededor de 7 mil en todo
el país. Nuestra voluntad es que esos comités no sean electorales, sean
comités permanentes y que ahí entonces se siga dando la lucha
ideológica en la sociedad.
La primera tarea ahora, dice, es discutir con las bases un plan de
emergencia que Lula tiene que implementar en los primeros cuatro meses
de gobierno para mandar la señar al pueblo de que sí hubo cambios, “no
sólo del presidente, sino de la política”.
La lista que enumera es larga: Medidas concretas e inmediatas para
enfrentar el hambre; medidas para enfrentar el desempleo que alcanza 70
millones de personas; “poner mucho dinero” en la educación, para que los
jóvenes puedan regresar a la escuela; invertir fuerte en el sistema
único de salud pública.
“Esas son algunas medidas concretas que en esas semanas ya empezamos a
coordinar para que los comités populares puedan debatir y en algún
momento podamos presentar esas propuestas al nuevo presidente”.
Nueva correlación de fuerzas en América Latina
Los cambios más fáciles y más visibles con el nuevo gobierno de Lula serán en la política internacional, dice João Pedro.
Lula emerge en Latinoamérica como un líder que ha abierto puertas de
relaciones con África, Asia, el mundo árabe, y “sumarse a los esfuerzos
del presidente Xi de China, del Papa Francisco, que es un líder para
Europa y el mundo occidental cristiano”.
Desde su perspectiva, la política de Lula hacia el sur global será muy efectiva en dos direcciones.
En relación con Latinoamérica,
tenemos una nueva correlación de fuerzas. Los grandes países están con
gobiernos progresistas como México, Colombia, Venezuela, Argentina y
Brasil y eso permite una correlación de fuerzas en la que podamos
retomar los procesos unitarios que antes se habían empezado y que en los
últimos cuatro años se frenaron”.
Enlista de nuevo, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños como alternativa a la OEA; transformar la Unasur en un gran
bloque de la América del Sur, el Mercosur, que “tiene que volverse un
bloque económico de América del Sur” y otras iniciativas como el banco
del Sur y proyectos de integración latinoamericanos.
En cuanto al sur global, el instrumento principal que Lula va a
potencializar y recuperar son los BRICS (un término que se usa para
nombrar a un grupo de países de economías emergentes formado por Brasil,
Rusia, India, China y Sudáfrica):
Por ahora son cinco países pero
hay voluntad política de ampliar los BRICS, Y ojalá se transforme
entonces en un bloque económico poderoso para enfrentar al imperialismo
decadente de los Estados Unidos (…) hay necesidad de construir una
moneda internacional. No se trata de cambiar el dólar por la moneda
China, sino de construir un nuevo referente monetario que pueda servir
de parámetro para las relaciones comerciales sin que ningún país tenga
el derecho de meter moneda como es ahora el caso del euro y el dólar”.
Los cambios dependen del pueblo
El optimismo de Stédile con un viraje de la política internacional de
Brasil es compartido con muchos países. En la semana, apenas se
oficializaron los resultados, Noruega anunció la reanudación de sus
aportes al Fondo Amazonia,
que supone la disponibilidad 483 millones de dólares destinados a
contener la deforestación. El fondo había sido creado hace 11 años, en
el primer mandato de Lula, pero en 2019, Noriega suspendió las
donaciones cuando Ricardo Salles, el ministro del Medio Ambiente del
gobierno de Bolsonaro, intentó imponer cambios en la gestión de los
recursos. Salles desmanteló las políticas y agencias ambientales de
Brasil hasta que, en junio de 2021 fue destituido, por un escándalo de
corrupción y exportación de madera ilegal.
Pero el problema, es Bolsonaro, quien niega el cambio climático (y
las ciencias, en general) y actualmente enfrenta restricciones en Europa
a sus exportaciones de soja, que se extienden sin control en la
Amazonía. Durante su gobierno, la deforestación amazónica prácticamente
se duplicó y los científicos temen que el bioma se esté acercando a un
punto insalvable.
Brasil es clave para el clima planetario porque en su territorio
alberga dos terceras partes del bioma amazónico. Por eso, muchos esperan
que Brasil recupere su protagonismo en las discusiones que comienzan
este domingo en Sharm el Sheij, Egipto.
La pregunta sobre el margen de acción que puede tener el gobierno de
Lula, acotado por un Congreso y un Senado mayoritariamente
conservadores, y dadas las alianzas que hizo con sectores de la derecha,
es obligada. Pero el dirigente del MST no se muestra preocupado por
eso. El Congreso, dice, siempre ha sido conservador.
“En el 88, cuando construimos la mejor constitución, que es vigente
hasta hoy, teníamos 16 diputados de izquierda, todos los demás eran de
partidos conservadores y logramos construir una constitución
progresista, entonces no debemos preocuparnos”, dice Stédile.
Luego se explaya:
El Congreso refleja la correlación
de fuerzas sociales que hay en la sociedad y ese proceso de alianzas
que Lula ha construido con sectores de la burguesía y partidos
tradicionales, son sólo parte de la liturgia institucional para dar
seguridad al gobierno. Pero creo que Lula está comprometido con cambios
reales para resolver los problemas del pueblo. Ahora, eso no será
suficiente para enfrentar la crisis capitalista, que es mundial. El grado de radicalidad del gobierno de Lula o de avance en cambios estructurales no depende de esas alianzas ni de su voluntad, dependerá
de la capacidad de las fuerzas populares de mantenerse movilizadas,
porque en la historia de la humanidad, siempre, todos los cambios
estructurales fueron obras de las movilizaciones de masas. Entonces, los cambios dependen más de nosotros, de las fuerzas populares, que de la voluntad de Lula o de cualquier otro presidente por más de izquierda que se diga, así pasa en Cuba en Venezuela y en Argentina en México o en cualquier país”.
Los 4 retos de la izquierda
— Mencionaba que el bolsonarismo no se ha consolidado como una
fuerza social, pero ¿cómo desarticular este movimiento que tuvo un apoyo
de más de 58 millones de personas?
— Los 58 millones que votaron por Bolsonaro no son bolsonaristas—
aclara—. Por lo menos 30 millones son trabajadores pobres, quizás los
más pobres que tenemos en la sociedad, que viven en la periferia y que
fueron influenciados por mucho dinero aplicado en las redes porque
Brasil es el país del mundo más conectado del WhatsApp.
Entonces, invirtieron mucho dinero para, con mentiras, ilusionar a esa
gente, hubo muchos recursos públicos que fueron administrados de forma
secreta, protegidos en ley.
Los bolsonaristas, insiste, no le preocupan, “porque esa derecha ignorante siempre existido y existirá, no sólo en Brasil, sino que en todas las sociedades capitalistas”.
Lo que sí le preocupan son los votos de los trabajadores más pobres,
“y ahí sí hay muchos retos que la izquierda debe enfrentar”.
Plantea cuatro, para empezar:
-Retomar el trabajo de base. “Significa ayudar a concientizar a la
gente por todas las formas pero sobre todo con diálogo, ir de casa en
casa, distribuir materiales, conversar”.
-Promover luchas de masas. “La gente sólo se educa políticamente
cuando lucha, entonces la izquierda tiene que organizar la lucha de
masas, si falta empleo, luchar por empleo, si falta alimentos luchar por
alimentos, si falta casa, luchar por casas, falta tierra, luchar por
tierra”
– Promover la formación política. “Desde la caída del muro de Berlín,
la izquierda abandonó los procesos de formación. ¡No hay casi escuelas
de formación política! ¿Cómo vamos a formar a nuestros militantes? No se forman militantes con seminarios de 3 días en hoteles. Hotel
es para turismo, para viajeros. Formar gente es en la escuela, en la
calle, en la lucha de masas, desde las barricadas de la comuna de París.
La izquierda está rehén de una estupidez que es pensar que educación
política es con mítines, con oratoria, con discursos. Eso entra por un
lado y sale por el otro. Tenemos que utilizar los medios culturales que
llegan al corazón de la gente para promover educación política, para que
la gente se sienta ubicada con la izquierda de una forma cultural prazerosa (placentera) y no solamente porque está afiliada a un partido”.
-No abandonar la comunicación de masas, que “se hace con las redes,
con radio, con televisión, que todos son espacios importantes para
sembrar información verdadera que la gente pueda enterarse».
Buscar en las periferias
La emergencia de la extrema derecha en el mundo, en realidad, lo que
está derrotando es el camino socialdemócrata, dice el líder del MST. “Lo
que ellos derrotaron fue a la derecha que se creía republicana, que se
creía que cada cuatro años podía hacer cambios. Nosotros como fuerza
popular tenemos que aprovechar esas contradicciones, y construir una
organización popular qué avance más allá de lo que fue la
socialdemocracia hegemonizada por la burguesía”.
—¿Qué mensaje manda el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra al presidente electo?
— Nosotros vamos a presentar propuestas concretas para impulsar una
reforma agraria popular para poner en el centro de la política agraria
la defensa de la naturaleza.
Eso incluye la “deforestación cero”; otra política para la minería;
la defensa del agua (y de los árboles “porque donde hay árbol hay
agua”); un gran programa de energía solar, y de educación de la gente en
el campo, cooperativas. “Todo eso vamos a dialogar con el gobierno para
que haya cambios en la agricultura”, dice el dirigente social.
“Lula tiene conciencia y experiencia suficiente y los cambios mismos,
estando en el gobierno, dependen de la movilización popular. El MST
hará su papel, organizar a las masas del campo para hacer presión para
el gobierno, buscaremos con las otras fuerzas populares que viven en la
ciudad, porque nadie los organiza ni siquiera las iglesias
pentecostales, sabemos que son 70 millones, que la mayoría son mujeres,
que la mayoría son negros y que viven en las periferias de la ciudades.
Pero la izquierda no sabe organizarlos porque los métodos de
organización que conocemos son del periodo anterior del capitalismo
industrial, cuando a lo largo del siglo XX desarrollamos los sindicatos,
las asociaciones y los partidos. Eso no es suficiente para organizar a
las mujeres, los jóvenes, los negros. Entonces, la izquierda tiene que ser creativa y buscar nuevas formas de organización de esa gente
que vive en la periferia y que ahora está aislada, excluida de la
esfera productiva, del empleo de los derechos y de políticas públicas”.
Inteligencia que deja al descubierto prácticas del gobierno similares a las de la dictadura.
Por una "filtración", nos enteramos de un plan para investigar a la sociedad civil, grupos violentos, ONG, etc, presenta denuncia penal por supuesta apariencia delictiva, de la persona que filtro esa información
Por Eduardo Preve en Twitter
VIOLENTOS Y VIOLENTAS. El Plan Nacional de Inteligencia 2022 ordena a la Policía a investigar a personas o grupos que inciten a la violencia.
ESPÍAS EN URUGUAY? El plan encarga a las agencias tareas de contrainteligencia, entre ellas la "detección de actividades de agentes de otros Estados u organizaciones internacionales que representen una amenaza a la defensa nacional" (Fuente: Secretaría de Inteligencia)
¿ESPÍAS EN URUGUAY? El plan encarga a las agencias tareas de contrainteligencia, entre ellas la "detección de actividades de agentes de otros Estados u organizaciones internacionales que representen una amenaza a la defensa nacional" (Fuente: Secretaría de Inteligencia)
SEGURIDAD NUCLEAR. Los lugares donde se emplea material radiológico, su inventario y condiciones de seguridad así como planes de contingencia, se encargó al Comité Nacional de Seguridad Nuclear del MIEM (Fuente: Secretaría de Inteligencia del Estado).
CIBERSEGURIDAD. La tarea se encarga a dos agencias: a Inteligencia militar información sobre incidentes en ciberdefensa y ejercicios virtuales ante ciberataques; y a AGESIC informes estadísticos sobre incidentes y efectividad de sus medidas (Plan Nacional de Inteligencia)
SOSPECHOSOS. La Dirección de Inteligencia Estratégica debe investigar la "presencia de extranjeros sospechosos de pertenecer a organizaciones terroristas" y realizar "análisis de posibles objetivos de actos terroristas" (Fuente: Plan Nacional de Inteligencia)
VECINOS. El Ministerio de Defensa deberá informar a la Secretaría de Inteligencia sobre las "fuerzas militares de países vecinos" así como sus actividades en la frontera, sobrevuelo de sus aeronaves y navegación de buques en la zona fronteriza.
TERRORISTAS. La Dirección de Investigaciones de la Policía deberá aportar información a la Secretaría de Inteligencia sobre la "presencia (en Uruguay) de personas respecto de quienes existan indicios de estar vinculados con grupos u organizaciones terroristas".
VUELOS IRREGULARES. Inteligencia busca saber también el número de pistas de aterrizaje no declaradas, la situación de la seguridad aeroportuaria y el sobrevuelo irregular de aeronaves en Uruguay. Esa tarea fue encomendada a la Dirección de Inteligencia Estratégica (MDN).
EXTRANJEROS. La Secretaría de Inteligencia también encarga a Cancillería recolectar información sobre "ciudadanos o residentes en el país en relación con el narcotráfico, tráfico de armas o personas, crimen organizado y actividades terroristas".
RÍOS DE LA PLATA Y URUGUAY. Según el plan de Inteligencia, la Cancillería deberá aportar información -entre otras cosas- sobre "hechos o disposiciones significativas" en el ámbito de la CARP (Río de la Plata) y la CARU (Río Uruguay).
TERRORISMO. El plan de Inteligencia encarga la "recolección de información sobre actividades precursoras de acciones terroristas" a la Policía, la Cancillería, Defensa y Aduanas. La SENACLAFT y la UIAF deben aportar datos sobre posible financiamiento del terrorismo.
El Plan Nacional de Inteligencia habilita a las agencias de seguridad a recolectar información de personas, organizaciones, objetivos, acciones o documentos relevantes. Uruguay entra en la era de bloqueos de sitios de Internet. URSEC será el organismo encargado de realizar tales acciones
Filtración de informe de Inteligencia: exhortan a legisladores a comparecer a Fiscalía y el FA alerta que documentación circuló en Ejecutivo
Diputados y senadores de todos los partidos que participaron
de la comisión donde el principal de la Inteligencia del Estado, Álvaro
Garcé, presentó el Plan Inteligencia 2022, acordaron pedir a concurrir a
declarar de forma voluntaria a Fiscalía, tras la denuncia presentada
por el jerarca luego de constatar la filtración de la documentación en
la prensa.
La vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón, habló en rueda de
prensa tras la reunión entre los representantes de todos los partidos
de ambas cámaras, para analizar la denuncia realizada por el director de
Inteligencia del Estado sobre una filtración que se habría verificado
en una comparecencia en una comisión parlamentaria.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es una hoja de ruta para el desarrollo firmada por los Estados miembros de la ONU en 2015.
Involucra a toda la comunidad internacional, incluyendo a la propia
Organización de las Naciones Unidas y sus agencias, así como otras
entidades públicas y privadas como empresas, universidades o Gobiernos
municipales y regionales.
COMPROMISO ADQUIRIDO CON LA AGENDA 2030
>>> Fin de la pobreza
El total de personas bajo la línea de pobreza en Uruguay, medida por el método de ingresos, se ubicó en 10,7% durante el primer semestre de 2022, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Las personas en Uruguay bajo la línea de la pobreza superaron así las 380.000
La pobreza en Uruguay está "extremadamente concentrada en la infancia"
""No tendrás nada y serás feliz""
>>> Hambre cero
Según un relevamiento del Instituto Nacional de Estadística (INE) en junio de este año, en Uruguay 15% de los hogares tiene inseguridad alimentaria moderada o grave y 2,6% grave.
>>> Salud y bienestar
>>> Educación de calidad
Marcel Slamovitz @MarcelSlamo ¿Y si renunciamos todos? ¿Quién va a dictar los cursos? ¿Ud. da Silveira? ¿Ud que jamás pisó un centro educativo público? ¿Ud que entiende a la Educación como un gran negocio?. Dedíquese a su mercancía. Ud con los empresarios, nosotros con los estudiantes y los trabajadores. >>> Igualdad de género
En el primer trimestre de 2022, los homicidios subieron 33,3% respecto al mismo período de 2021, pasando de 72 a 96.
Estado ausente ante la cantidad de femicidios en Uruguay
>>> Igualdad de género
>>> Agua limpia y saneamiento
¿Qué pasa con el agua de OSE? Resultado de imagen para cianobacterias saneamiento OSE Uruguay El agua que venía fluyendo queda estancada y genera mayor posibilidad de generación de algas tóxicas. Pero desde el gobierno se dan préstamos para construir tajamares para combatir las sequías.
>>> Energía asequible y no contaminante
Las facturas
>>> Trabajo decente y crecimiento económico
Trabajadores sin cobertura de seguridad social
>>> Industria innovación e infraestructura
Encontraron 4.500 kilos de cocaína en un contenedor uruguayo
>>> Reducción de las desigualdades
Los ricos más ricos y los pobres más pobres en Uruguay
>>> Ciudades y comunidades sostenibles
Vergüenza nacional >>> Producción y consumo responsables
2.11.0.0
>>> Acción por el clima
UPM no cumple el fallo de La Haya.
>>> Vida submarina
Escollera Sarandí >>> Vida de ecosistemas terrestres
Este reportaje fue realizado con el apoyo del Pulitzer Center on Crisis Reporting y el Instituto de Prensa y Sociedad.
En Uruguay la información sobre las inversiones que realizan las AFAP
con los fondos de pensiones de sus afiliados es de carácter
confidencial, según la calificó el Banco Central del Uruguay
(organismo encargado de su supervisión, mediante la Superintendencia de
Servicios Financieros) en una resolución genérica del año 2016. El BCU
se basó en aquella resolución para negarse a responder a un pedido de
acceso a la información pública realizado para esta investigación.
La decisión del BCU fue consultada con la Unidad de Acceso a la
Información Pública (UAIP), que abrió un expediente con el caso luego de
recibir una consulta para este trabajo sobre la posibilidad de exigir
mayores niveles de transparencia sobre el manejo de dicha información.
Al momento de esta publicación, se había dado vista al BCU para que
diera sus explicaciones.
Sin embargo, la intención de transparentar las inversiones de las
administradoras es un tema de litigio desde hace tiempo entre las AFAP
privadas y República AFAP, de propiedad 100% estatal. Las privadas han
presentado cartas en varias oportunidades al Banco Central pidiendo que
“abran el portafolios, para evitar el tema de guerra comercial, que lo
abran con un delay de un mes, dos meses, para que no se pierda la
estrategia”, explicó María Dolores Benavente, gerenta general de Unión
Capital.
Sin embargo, dijo Benavente, esta apertura no se realiza por la
negativa de República AFAP, la administradora más grande del mercado,
que pertenece a capitales estatales. “¿Qué es lo que dice Republica
AFAP? que no quiere que le copien la estrategia. Pero es una pena,
porque sería fantástico que todo el mundo supiera exactamente en que se
ha invertido su plata”, estimó la gerenta de Unión Capital. Así las
cosas, según Benavente, mientras la administradora más grande del
mercado no acepte revelar cómo se compone su portafolio de inversión, el
resto tampoco lo hará, y los afiliados estarán impedidos de conocer
información financiera detallada para dilucidar cómo las AFAPs
administran sus fondos de pensión.
María Dolores Benavente, gerente de Unión Capital AFAP. Foto: Presidencia.
Sin embargo, esta versión no coincide con la que aporta el economista
Martín Larzábal, gerente de Inversiones de República AFAP. “Todo
depende de cómo te lo cuenten. Unión Capital te dice que República AFAP
no quiere ser transparente y yo lo que planteo es que nosotros no
tenemos ningún problema y a nuestros afiliados le contamos en qué
proyectos estamos invirtiendo y no tenemos problema de hacer esa
apertura. Pero no vengas a preguntar ¿qué bono tenés? porque eso es para
un objetivo totalmente distinto, que no tiene nada que ver con la
transparencia al afiliado”, aseguró.
Larzábal explicó a Sudestada que ante los planteos que recibieron por
este tema por parte del Banco Central, la respuesta fue que no había
oposición al hecho de “abrir la cartera del sector privado, que es donde
supuestamente está el mayor riesgo”. En cambio, detalló, “lo que Unión
Capital estaba planteando al regulador no solamente era la parte de
riesgo, era saber toda la cartera, en qué bonos estábamos invirtiendo”.
Comparativamente, Uruguay es de los países de la región con sistemas
de capitalización individual donde se publica la menor cantidad de
información respecto de las inversiones de las administradoras. “En esos
otros países donde existe mayor apertura, eso se da diferido tres meses
en el tiempo, y ahí te enterás bono por bono. Eso es porque, de lo
contrario, no se fomenta la competencia -dijo Larzábal. Acá más allá de
que Unión Capital o Sura tengan miedo de incumplir la rentabilidad
mínima y tratan de pegarse al valor de referencia que es República AFAP,
en realidad si le querés agregar valor al afiliado tratá por las tuyas
de descubrir qué es lo que genera mayor valor y hacé tu propia
estrategia de inversión, pero no trates de pegarte al mayor para no
tener que pedirle plata a tu accionista”.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de AFAP
(Anafap), Sebastián Peaguda, dijo a Sudestada que ya “hay mucha
información” disponible sobre el sistema previsional, al que calificó
como “hiper transparente”. Consideró, además, que si se hiciera público
en qué invierte cada administradora, “se destruiría el equipo de
inversiones (de la AFAP)”. Peaguda, quien también es gerente general de
la AFAP Sura, dijo que si bien “el cliente puede decir ‘yo no sé en qué
están invirtiendo’, ahí es que entra el regulador, el Banco Central,
asegurando que todas las inversiones fueron vistas por él”.
Sebastián Peaguda, presidente de ANAFAP y gerente de AFAP Sura. Foto: ANAFAP.
Para el director del Centro de Investigaciones Económicas, Gonzalo
Zunino, en tanto, no queda claro por qué Uruguay tiene niveles menores
de transparencia que otros países de la región donde funcionan sistemas
similares, aunque consideró que preservar la estrategia de inversión no
debería ser un elemento que la justifique. “Es evidente” que las
administradoras “se copian porque todas tienen rentabilidades muy
parecidas y hay una regulación por la cual no podrías tener una
rentabilidad mucho más baja que el promedio del mercado. Eso hace que en
el fondo todas se copien, porque si les va mal, les va mal a todas y
ninguna queda por debajo del límite de rentabilidad. En la práctica, en
el mercado saben dónde invierten y que hay una exposición muy alta a la
deuda del sector público”, destacó.
En este contexto de opacidad del sistema, más de la mitad de las
inversiones que se realizan con valores del Fondo de Ahorro Previsional
(FAP), que reúne el aporte de los trabajadores a las cuatro
administradoras, están concentradas en papeles del Estado uruguayo, como
bonos, letras de regulación monetaria, notas del tesoro, entre otros
instrumentos financieros. Por lo tanto, esto significa que la gran
mayoría de la rentabilidad obtenida por las administradoras privadas
proviene del mismo Estado, pero restando las comisiones que por ello se
paga a las administradoras, destacó el experto Hugo Bai, miembro del
Equipo de Representación de los Trabajadores en el directorio del Banco
de Previsión Social (BPS).
Las AFAP también se quedan con un porcentaje de los aportes para
pagar una prima de seguro por invalidez o fallecimiento, que varía entre
las diferentes administradoras. Según explicó Bai a Sudestada, esto
quiere decir que por cada 100 pesos aportados por los trabajadores,
entre 19 y 26 pesos no son invertidos en nada que vaya para el fondo de
retiro, sino que se destina a comisiones o seguros, lo cual afecta el
monto que percibe al momento de la jubilación.
De acuerdo a la Asociación Internacional de Organismos Supervisores
de Fondos de Pensiones (AIOS), la rentabilidad real en los últimos diez
años de las AFAP uruguayas fue de 2,7%, mientras que en el año 2019 se
ubicó en el 4%. Hay elementos estructurales del sistema que pueden
explicar esta baja rentabilidad, según Bai, quien también integra la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS).
En el transcurso de 2020 la coalición de gobierno votó en el parlamento una Ley de Urgente Consideración
que incluyó la creación de la CESS, un grupo asesor que reúne a
especialistas en el tema y consulta a representantes de empresarios,
trabajadores, administradoras, aseguradoras y partidos políticos. Su
cometido, entre otros, es “Formular recomendaciones de opciones de
reforma de los regímenes previsionales”, teniendo en cuenta la necesidad
de “sustentabilidad a mediano y largo plazo”.
“Uruguay es un país donde las inversiones (de las AFAPs) están muy
relacionadas con títulos públicos, con el riesgo país, y Uruguay tiene
buena reputación en términos de servir (pagar) su deuda. Por lo tanto,
eso puede generar que por ser una inversión más segura sea menos
rentable”, estimó Bai.
Por su parte, Zunino (Cinve) evaluó que la rentabilidad de las
administradoras uruguayas “ha sido buena”, aunque hay varios factores
que impiden que existan tasas superiores. “La consolidación macro de
Uruguay en los últimos 15 años, con la obtención del grado inversor,
hace que hoy el rendimiento real de los títulos de deuda uruguayos sea
muchísimo más bajo que lo que era en esos años y si uno mira la tasa de
rentabilidad de las AFAP se ve claramente”, detalló.
Sin embargo, el especialista consideró que si Uruguay se consolida
como un país estable y con una deuda grado inversor que tiene baja tasa
de interés, en ese caso empieza a ser un “corset apretado” para las
administradoras por “estar tan expuestas a esos títulos, y necesitás un
grado de apertura mayor para conseguir títulos de mayor riesgo y mayor
rentabilidad”.
Una visión similar aportó Larzábal (República AFAP), quién consideró
que la rentabilidad promedio en los 25 años del sistema fue “excelente”
si se la mide en relación a la inflación, aunque advirtió que eso no se
puede proyectar al futuro porque se debió a factores inusuales, como las
crisis de los años 2001 (a nivel local, que implicó una devaluación
monetaria del 100%) y 2008 (a nivel mundial). Ese promedio histórico “se
dio porque hubo eventos que difícilmente se vuelvan a repetir, y porque
ya hoy tenemos un tope regulatorio que nos impide estar 100% en
dólares. Si mañana viene otra devaluación del 100% lo máximo que podrán
tener las AFAP es un 35% en dólares, y ya no podrías replicar lo que
pasó en 2002. Y tampoco ocurriría lo de 2008, porque los inversores no
van a salir a desarmar sus posiciones por más que Uruguay perdiera el
grado inversor, salvo que vieran riesgo de default”, explicó.
El sistema mixto de seguridad social está vigente en el país desde la reforma aprobada por ley en el año 1995.
Allí aparecieron las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional
(AFAP), replicando el modelo que se inició en Chile en los años 80.
Por ejemplo, además de habilitar la intervención de administradoras
controladas por capitales privados, se creó una de propiedad estatal,
República AFAP. Esta administradora que pertenece a los bancos República
(51%), de Previsión Social (37%) y de Seguros (12%), hasta hoy sigue
siendo la principal del mercado, con algo más de un tercio del total de
afiliados, según datos de la Superintendencia de Servicios Financieros
del BCU.
Pérdidas para el Estado
El vínculo de los trabajadores con el sistema mixto de seguridad social tiene dos etapas.
La primera es la de acumulación. Es el período durante el cual los trabajadores realizan los aportes a los fondos de pensión, en base a su salario mensual.
La segunda fase es la de desacumulación. En este
período el afiliado se desvincula de la AFAP, elige una aseguradora que
recibe el total del fondo generado durante el período de actividad, y
que asume el pago de la pensión o renta vitalicia.
Si bien el sistema estaba previsto para que en esta segunda etapa
también hubiera competencia entre empresas, esto no se da porque la
administración de estos fondos genera pérdidas, por lo tanto solo se
encuentra operando el Banco de Seguros del Estado. Las otras tres
aseguradoras privadas habilitadas (American Life Cía. de Seguros de Vida
S.A., Real Uruguaya de Seguros S.A. y Surco Compañía Cooperativa de
Seguros) no están operando.
Recientemente, el presidente del BSE, José Amorín, dijo que las
pérdidas actuales del banco por administrar los fondos de renta
alcanzaron los 50 millones de dólares en 2019. Sin embargo, en
entrevista con Sudestada dijo que no es posible por el momento saber
cuánto se acumula de pérdida desde el comienzo del sistema, en 1996. “No
te podría decir ahora la cifra pero desde 2018 está mejor y creo que si
hacemos algún ajuste más, sin que bajen las rentas vitalicias,
estaríamos sin ninguna pérdida. Como no es intención del BSE tener
ganancia en este tema tampoco nos preocupa mucho el tema de las
utilidades”, indicó.
Consultado sobre los motivos de esas pérdidas, Amorín dijo que la
institución tiene “un desfase” entre el dinero que ingresa por cada
jubilado y las obligaciones de pago a futuro de su renta vitalicia. “Lo
que pasa es que por cada jubilado que entra, que va a recibir su renta,
nosotros tenemos que constituir reservas para que sea seguro que esa
renta se va a pagar. Nosotros tenemos actualmente cerca de 2 mil
millones de dólares en reservas. Que no las tocamos, las invertimos. En
caja hay mucho más dinero, pero el negocio lo tenés que pensar hasta el
fin de la vida de cada persona. En ese sentido es que nosotros tenemos
un desfase, que podemos ir cubriendo”, explicó Amorin.
Esto sucede porque en Uruguay las jubilaciones aumentan en forma
anual, desde 1989, al igual que los salarios de los funcionarios
públicos. Esto afecta también las rentas vitalicias que paga la
aseguradora.
“Lo mejor para el sistema sería que compitamos todas, para que el
diseño se cumpla y los jubilados puedan tener el beneficio de la
competencia entre las aseguradoras”, consideró Amorin. “Yo creo que el
monto que manejan hoy las AFAP son 12 mil millones de dólares (en
realidad son más de 15 mil millones) y cuando madure el sistema y todos
los que están en las AFAP se vayan jubilando el volumen que van a
manejar las aseguradoras es el mismo. Con lo cual, con un margen
pequeñísimo las aseguradoras pueden tener una utilidad. Y me parece que
eso le haría bien al sistema”, estimó.
Amorín también dijo que hay otras medidas que se pueden tomar en el
futuro para evitar las pérdidas. “Hay cosas que se pueden hacer, que
tienen que ver con temas muy técnicos, respecto a cómo se fija la renta
inicial. Eso tiene que ver con la expectativa de vida de quienes van a
recibir la renta, de quienes van a recibir una pensión después de la
muerte de la persona asegurada, con regímenes especiales de jubilación…
Hay que ver todo eso para que el sistema esté más ajustado a la realidad
y para que todos puedan competir sin problemas”.
José Amorín, presidente del Banco de Seguros del Estado. Foto: Presidencia.
Para la gerenta general de Unión Capital, María Dolores Benavente,
“el problema es que el BSE actúa en monopolio de hecho ya que sigue sin
haber instrumentos profundos y adecuados para que las compañías de
seguros no tengan descalces de moneda entre sus inversiones y las rentas
vitalicias que deben servir”.
Por otra parte, la experta opinó que si las rentas vitalicias “se
indexaran a la inflación, sería un mercado con más ofertantes” y se
mantendría el poder de compra de los pasivos.
El director del Cinve, economista Gonzalo Zunino, estimó por su parte
que “hay varios problemas” que explican las pérdidas en la etapa de
retiro. “Uno es el tamaño del mercado. Las pasividades en Uruguay a día
de hoy son 12 puntos del PIB. Pongamos que en (el régimen de)
capitalización es mucho menos que eso. Pero es mucha plata para las
empresas aseguradoras privadas y si te embarcas en un negocio de tal
volumen, seguramente sea el más grande de su cartera y es un negocio que
es muy grande y con mucho riesgo”.
Otro problema, según Zunino, es la confección de las tablas de
mortalidad. “Porque la gente cada vez vive más, entonces ahí hay un
riesgo de longevidad que si uno calcula una renta vitalicia y después la
gente vive 3 o 4 años más, en estos volúmenes tan grandes del negocio
puede hacer una diferencia importante”, indicó.
Asimismo, también mencionó que “la gente que termina participando en
la capitalización individual tiene un sesgo socioeconómico favorable,
vive más que el promedio, pero no está bien medido cuánto más que el
promedio, entonces ahí un tema que pasa por confeccionar mejor las
tablas de mortalidad. Uruguay no tiene tablas por nivel socioeconómico”,
lamentó.
Como forma de afrontar ese problema de las pérdidas, el director del
Cinve mencionó la posibilidad de generar nuevos productos, diferentes a
las rentas vitalicias, “donde el riesgo queda más repartido entre la
aseguradora y el usuario”. Como ejemplo, puso el caso de una renta que
se pague por un tiempo máximo. “Yo te pago una renta por 15 años, y
después si vivís más, mantenete con tus ahorros. Ahí el riesgo queda más
repartido”.
Ante la resistencia o la oposición que podrían generar estos cambios,
que afectarían especialmente a las personas que cobren su renta, Zunino
estimó que “puede ser socialmente aceptado si convive con otro tipo de
pasividad del régimen de reparto, como una renta básica, que también se
está estudiando en la CESS, o algún otro tipo de ingreso que permita
decir ‘yo acepto un producto que no necesariamente sea una renta
vitalicia, y si se me cortan sus beneficios, al menos sé que me queda
otra cosa’”.
Con este complejo panorama, está claro que el sistema previsional
uruguayo sufrirá cambios importantes en los próximos años. Entre ellos,
un aumento del tiempo necesario de vida laboral para alcanzar una
jubilación, o una renta en el caso del sistema de capitalización. Pero
también disminuirá el monto que las personas que se retiren cobrarán de
pensión en los años finales de su vida. Y todo eso sin saber en qué se
invierte su dinero.