viernes, 19 de mayo de 2023

Liceales ocupando

Adentro hay gurises

 

Gremio estudiantil del liceo Zorrilla ocupó el centro educativo por “reclamos históricos” que no han sido resueltos

En vísperas del 20 de Mayo, los estudiantes del Zorrilla sintetizan bien "Donde están?", "Memoria, verdad y justicia" y "Nunca más"...
Mal que les pese a los Manini, a los Lacalle y a los Sanguinetti...


Payasos del Ministerio del Interior amedrentaron estudiantes  que ocupan sus lugares de estudio en pedido de mejoras edilicias, casos de acoso y eliminación de horas de clase. 

Así accionó el gobierno en el Zorrilla.

 
 
Obligaron a firmar un acta

>>> Ocupar hasta que se ocupen




Estudiantes del Liceo Zorrilla ocuparon esta mañana el centro educativo. Reclaman mejoras edilicias y equipos multidisciplinarios para atender las situaciones de violencia. 

Gremio de estudiantes ocupó el liceo Miranda: denuncian falta de respuesta de las autoridades a instancias de diálogo
Desde la ocupación del Liceo Miranda el movimiento estudiantil recuerda a las y los desaparecidos, personas que tal como lo están haciendo hoy, luchaban por un mundo más justo.





Desde el gremio estudiantil explicaron que ocuparon el centro de estudios para exigir la incorporación de un equipo multidiciplinario que atienda la salud mental de los y las estudiantes, y mejor accesibilidad para las personas en situación de discapacidad.

El pedido de equipo multidiciplinario es un punto de la plataforma reivindicativa que es compartido por otros gremios estudiantiles, como es el caso del Gremio de Estudiantes del Zorrilla (GEZ). Reclaman que el estudiantado pueda ser asistido en casos de depresión o conflictos, como forma de prevenir los suicidios.

“Exigimos un equipo multidisciplinario, que es de vital importancia en un edificio que está lleno de adolescentes, sabiendo que el suicidio es la principal causa de muerte", dijo un integrante del gremio, Bruno Volpi, a Subrayado. 

 

 

 

 

 

martes, 16 de mayo de 2023

La famiglia lavandera

Otra mancha al tigre

Eduardo Ache está imputado por lavado de activos y blanqueo de capitales en causa Lava Jato, que indaga pago de millonarias coimas a ex funcionarios de gobiernos de la región por parte de constructora brasilera Odebrecht.

EDUARDO ACHE asesor de Cabildo Abierto 

BETINGO SANGUINETTI hermano de Sanguinetti 

MAYA CIKUREL pareja del ministro Da Silveira 

Juan María Bordaberry, hermano de Juan Martín, es decir cuñado de Sarah Cartes y concuñado de Horacio del cartel de Marset 


 

 

16 de Mayo de 2023

El empresario Eduardo Ache, asesor económico del senador Guido Manini Ríos, designado por el gobierno para dirimir controversias en el Puerto de Montevideo y representante de la AUF (Asociación Uruguaya de Fútbol) en la Comisión Organizadora del Mundial de Fútbol 2030, fue imputado por la causa Lava Jato en Perú y está investigado por lavado de activos y blanqueo de capitales en la causa que indaga el pago de millonarias coimas a ex funcionarios y funcionarios de gobiernos de la región por parte de la constructora brasileña Odebrecht. Por este delito Ache enfrenta una pena de hasta 15 años de prisión.

La causa contra el economista Ache está a cargo de la fiscal peruana Geovana Mori Gómez, responsable del segundo despacho del equipo especial de fiscales del caso LavaJato y figura en la carpeta fiscal con el número 09-2021, según informó la fiscal a La Tapadita, la columna de Eduardo Preve que va por todos los martes por Nada Que Perder de M24.

Ache, también expresidente de Nacional y actual integrante del Comité Ejecutivo de la AUF, enfrenta una pena de 15 años de prisión en caso de ser ratificada la solicitud de la Fiscalía por el Poder Judicial.

La Fiscalía peruana también investiga en la misma causa a otras dos ciudadanas uruguayas (María Gazzo y Mercedes Araujo) que cumplían funciones administrativas para Ache.

El nombre del economista Ache -si bien estaba mencionado en un principio en la causa- apareció con más evidencia (mails y comunicaciones) tras nueva evidencia aportada por la Fiscalía de Andorra a la Fiscalía de Perú.

La maniobra se hacía desde la filial uruguaya al Banco Privada de Andorra, según pudo comprobar la Fiscalía de Perú.

El empresario uruguayo ya ha sido notificado de la causa en su contra por parte de la Fiscalía de Perú y designó abogado en ese país, al doctor Julión Carrión.

La notificación se hizo a través de uno de los juzgados de Crimen Organizado que funcionan en Uruguay, según confirmaron fuentes judiciales locales.

MEDIDAS COERCITIVAS. La fiscal Geovana Mori pretende tomar declaración a Ache.  La fiscal ya ha realizado un requerimiento con medidas coercitivas para poder asegurar que Ache se someta a la investigación en Perú y comparezca en ese país, según confiaron fuentes de la Fiscalía de Perú.

La fiscal descarta viajar a Uruguay para tomar declaración a Ache -cómo si ha ocurrido con otros involucrados en la causa- porque ello ocurre en la etapa de búsqueda de información, pero en el caso de Ache “como ya está formalizado (ya hay un proceso penal en su contra)” por lavado de activos; la Fiscalía de Perú prevé establecer mecanismos procesales para asegurar que el uruguayo se someta a su jurisdicción.

Si Ache no se presenta a declarar y no se somete a la investigación, la intención de la Fiscalía de Perú es solicitar un requerimiento ante el Poder Judicial (PJ) que le dicte reglas de conductas coercitivas para que tenga con cumplir con los llamados del Ministerio Público y el PJ.

La fiscal confirmó a LA TAPADITA que tiene previsto indagar a Ache vía asistencia judicial, reveló Preve.

Según la Fiscalía de Perú, desde su condición de funcionario de la Banca Privada de Andorra, Ache flexibilizó la normativa de este banco en Uruguay para poder dar facilidades a la empresa Odebrecht y de esa forma la constructora brasileña efectuó transacciones y transferencias bancarias tercerizadas a otros bancos off shore para el pago de coimas.

Ache también está acusado de favorecer la flexibilización de las normas para que funcionarios públicos peruanos y terceros vinculados a funcionarios públicos abran cuentas en Andorra.

“Se realizaban transferencias de sumas exorbitantes sin justificación y después lo regularizaban”, según consta en la investigación fiscal en Perú (carpeta 09-2021).

Según la Fiscalía de Perú, se cruzaban mails y correos electrónicos donde los funcionarios explicaban la captación del cliente Odebrecht para facilitar este sistema. Luego se daban instrucciones en circuitos de correo para la triangulación del dinero.

Ache aparece junto a Betingo Sanguinetti -también imputado en la causa- dentro de las instrucciones de circuitos de correos obtenidos por la Fiscalía de Perú.

En esos correos electrónicos se autorizaba el pago de dinero ordenado por Odebrecht a diferentes ex funcionarios y mandatarios de la región a través de terceras personas.

Según la Fiscalía de Perú, Ache participó de la maniobra de facilitación de la apertura de las cuentas para el pago de coimas a través de la filial uruguaya de la Banca Privada de Andorra y obtenía ganancias de 1% del total de los giros realizados.

El equipo especial de la Fiscalía de Perú busca determinar qué responsabilidad le cabe a Ache en esa red de operadores que pagaban millonarias coimas de Odebrecht en diferentes países de la región a través Banco Andorra Uruguay (filial del Bando de Andorra) primero y luego de BPA Services.

El objetivo de la investigación también es ubicar el destino de ese 1% de comisión que cobraban los uruguayos. “Dentro de esa búsqueda del 1% hemos podido identificar esos montos de dinero por las transacciones efectuadas y así podemos establecer cómo se han favorecido los ejecutivos de la Banca Privada de Andorra y estamos en la búsqueda del incremento patrimonial que han tenido”, informaron desde la Fiscalía de Perú.

Ache fue hasta el año 2011 presidente de la filial del Banco Andorra en Uruguay.

El 31 de marzo de 2011, el Banco Central (BCU) retiró la licencia a BPA para operar en Uruguay, después de que la entidad comunicara su liquidación. Sin embargo, siguió operando bajo otra denominación, Noswey SA Asesores de Inversión, en la misma dirección del BPA en el World Trade Center, hasta el año 2014.

La Banca Privada de Andorra en Uruguay está acusada en Perú de incumplir los protocolos de prevención de blanqueo de capitales y terrorismo, según la Fiscalía de ese país.

TRAMA CORRUPTA. Odebrecht utilizaba un complejo esquema bancario para comprar funcionarios de gobiernos de la región y quedarse con licitaciones para construir grandes obras de infraestructura.

Por esta misma causa, o sea el pago de millonarias coimas de la constructora Odebrecht a ex mandatarios y ex funcionarios de gobiernos de la región mediante cuentas del Banco Andorra, resultó procesado y preso Betingo Sanguinetti.

El hermano de Julio María Sanguinetti, secretario general del Partido Colorado, falleció el año pasado.

Betingo Sanguinetti -que hasta 2015 trabajó para la Banca Privada de Andorra (BPA) – fue procesado con prisión en Andorra por lavado de activos luego de cumplir prisión domiciliaria en Uruguay. El empresario siempre se proclamó inocente de los cargos y meses después de su encarcelamiento fue puesto en libertad.

La historia de corrupción de la constructora Odebrecht es parte de la mayor trama de lavado de activos de la historia de Brasil, superior a US$ 8.000 millones.

La constructora reconoció con este acuerdo que desde 2001 repartió sobornos millonarios en 12 países mediante su Departamento de Operaciones Estructuradas de la multinacional Odebrecht, conocido como el “Departamento de Sobornos” o de compra de voluntades.

El ex abogado de Odebrecht, Rodolfo Tacla, admitió en una entrevista con el diario El País de Madrid que “la constructora sobornó a más de 1.000 personas en el mundo”.

Memorando de entendimiento entre la Fiscalía de Andorra y la de Perú.

 

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 ¿Cuál fue el papel de Eduardo Ache en el esquema de Lava Jato?

 

 

 

 

 

Hasta la eternidad

 

La hinchada de Peñarol hizo un homenaje a las madres y familiares de desaparecidos en la dictadura. 

"La hinchada tiene memoria".

>>> Lo que no se vió en Subrayado


 

Los hinchas, se reunieron debajo de la tribuna para realizar un acto y recibir a las Madres y Familiares en el marco de la Marcha del Silencio y del mes de la Memoria.

"Hoy queremos hacer un reconocimiento a esos hombres y mujeres que no están pero que eran trabajadores e hinchas de Peñarol igual que todos nosotros", señaló uno de los hinchas y leyó los nombres de los detenidos desparecidos al grito unánime de "Presente" de parte de toda la hinchada.

Posteriormente recibieron con una ovación a las principales referentes de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Los carteles con imágenes de desparecidos y banderas con mensajes y reclamos por verdad y justicia remplazaron por un instante los tradicionales "trapos", y los hinchas cerraron el emotivo encuentro al grito de "VIva Familiares, Viva Peñarol".


Los grupos Hinchada con Memoria y Gol contra la Impunidad le reclaman al club una categoría de socio eterno para hinchas desaparecidos por la dictadura.

Debajo de una de las tribunas del Campeón del Siglo, un grupo de hinchas de Peñarol le rindió homenaje a Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos. En el marco del mes de la memoria y a días de una nueva Marcha del Silencio, referentes de Madres y Familiares se hicieron presentes para recibir una plaqueta “por su lucha incansable”. “Hoy queremos hacer un reconocimiento a esos hombres y mujeres que no están pero que eran trabajadores e hinchas de Peñarol, igual que todos nosotros”, dijo el hincha encargado de la breve oratoria.

Los nueve detenidos desaparecidos homenajeados son Walner Bentancour, Gerardo Gatti, Winston Mazzuchi, Nebio Melo Cuesta, Luis Eduardo González, Miguel Mato, Enrique Lucas, Saniago Rodríguez y Félix Ortiz.

La actividad planeada por los parciales caboneros está dentro de la campaña “Socio eterno”, con la que se busca que estos hinchas desaparecidos integren una categoría especial y tengan su carné de socio de Peñarol. Los colectivos que impulsan la campaña son Hinchada con Memoria y Gol contra la Impunidad.

“Hoy la hinchada de Peñarol hizo socios eternos a nueve detenidos desaparecidos y asesinados. La hinchada los inmortaliza para siempre”, expresó en su cuenta de Twitter Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos.

>>> Hinchada con memoria






domingo, 14 de mayo de 2023

Cero previsión

Cuenca del río Santa Lucía 

 

Las reservas de agua dulce del Río Santa Lucia, los embalses de Canelón Grande y Paso Severino y de paso ver el río en diferentes lugares están secas.

por Raúl E. Viñas 

El embalse del Canelón Grande está vacio y no pasa casi agua por la represa de la Ruta 5.


A la altura del Paso Pache (Ruta 5 vieja) se ve el fondo del río y aparecen islotes

El embalse de Paso Severino se ve muy bajo y el agua sólo pasa por un vertedero lateral

Sobre el agua potable 

Por Mariana Abreu



Preocupación por el aumento de sodio en agua potable. Uruguay atraviesa por un duro período de sequías que tiene un impacto directo en la sociedad.

LA MITAD del agua potable se pierde desde hace años por las cañerías, rotas y viejas. Las pérdidas no son totalmente evitables pero se pueden reducir sustancialmente.
Si los gobiernos de turno, incluido el actual, hubieran invertido en repararlas, hoy habría más agua.

50% del agua potable de OSE se pierde por roturas en las cañerías

La falta de $ es uno de los argumentos más usados para optar por no invertir. Pero el Estado NUNCA ha cobrado cánones por la utilización industrial y comercial del agua a ninguna empresa, aunque la ley lo habilite desde 1978.

Código de aguas


"El agua como subsidio ambiental del agronegocio en Uruguay". Carlos Santos, María Noel González y Martín Sanguinetti. En Economía Ecológica Latinoamericana, noviembre 2021

 La celulosa, la ganadería y el agro, por ejemplo, consumen grandes cantidades de agua. SIN pagar canon.

Hay emprendimientos que, además de necesitar mucha agua, precisan agua POTABLE. El data center que instalará Google en Uruguay, negociado en confidencialidad durante el gobierno pasado, demandará el equivalente al consumo de 55mil personas.
 

El sistema político no ha escuchado a quienes más saben de agua. Ella es Mariana Meerhoff, 2° científica uruguaya mas destacada en el mundo en su disciplina. En 2018 alertó sobre posibles efectos de la Ley de Riego, apoyada por casi todos los partidos

No es contradictorio con ningún proyecto (llamesé Neptuno, Casupá o de otro modo) cuidar las fuentes de agua disponibles. Hace décadas que SE DETERIORAN por el modelo productivo hegemónico y otras causas.

Planteo de 12 investigadores seniors de Udelar especializados en agua

 


¿Por qué NO SE CONOCEN los informes sobre la calidad del agua de Ose? ¿Por qué no se promueve material y culturalmente la RACIONALIZACIÓN del recurso (se lavan autos y se cargan cisternas con agua potable)?


Es elemental que mejore el acceso al agua envasada, dada la situación. Pero el AGUA ENVASADA TIENE SUS PROBLEMAS. ¿Por qué la gente no ACCEDE a los análisis de la IM sobre lo que come y toma?

Capturas de nota de Luciano Costabel en Semanario Brecha

La sequía es innegable. Lo que podría haber sido distinto es su impacto. ¿Se aprenderá algo de esto?


Crisis en el abastecimiento de agua potable: medidas propuestas por los científicos que aún pueden ser escuchadas

La Diaria 13 de mayo de 2023
Escribe Camila Méndez

Mejorar la situación del río Santa Lucía y atacar las causas profundas de los problemas hídricos, reducir las pérdidas en el sistema de distribución del área metropolitana y generar conciencia social son algunas de las sugerencias que han realizado los especialistas.


Pensar en la crisis hídrica que está sufriendo nuestro país puede resultar inmovilizador. En la última semana, autoridades del gobierno reconocieron que Montevideo y parte de Canelones –territorios donde vive más de 60% de la población de Uruguay– no están recibiendo agua potable. Cada día de esta semana, personas autoconvocadas se manifestaron frente a la Torre Ejecutiva, el Palacio Legislativo, la sede del Ministerio de Salud Pública y de OSE en busca de respuestas.

El período de sequía no es nuevo; con diferente intensidad, se está manifestando desde hace más de tres años. Sin embargo, con el paso de los meses, al observar que la situación se agudiza y las lluvias no llegan, las respuestas del gobierno frente a la falta de abastecimiento de agua potable fueron modificando su tenor. Comenzaron por recomendaciones para modificar nuestros hábitos, como no regar jardines, no lavar autos, cerrar las canillas cuando no se están utilizando. Luego, se optó por reducir la presión del agua y comenzar a utilizar fuentes hídricas que poseen mayor nivel de salinidad. Más recientemente, el miércoles –dadas las alertas de la comunidad científica sobre los efectos en la salud de tomar agua con mayor nivel de sodio al estipulado en la normativa-, se comprometieron a garantizar el “equivalente al costo de dos litros de agua por día, por persona, durante un mes, para Montevideo y Canelones”, a sectores de la población que se encuentran en contexto de vulnerabilidad. El jueves se anunció la construcción de una “represa provisoria” para “aislar” un tramo del río Santa Lucía. Mientras tanto, se hicieron declaraciones que no ayudaron a la preocupante emergencia. Por ejemplo, cuando la vicepresidenta de OSE, Susana Montaner, dijo que “hay mucha gente que puede dejar de comprar una cocacola y comprarse un agua”.

El panorama para los próximos meses no es alentador. Sergio Rico, director del Sistema Nacional de Emergencias, comentó a Radio Sarandí que en mayo no se prevén lluvias y en junio los valores estarán “por debajo de los habituales”. En este contexto, ¿qué enseñanzas nos deja el manejo de la crisis hídrica actual y qué medidas se recomiendan desde la academia y la sociedad civil?

Te lo dije

En noviembre del año pasado, un grupo de 12 investigadores e investigadoras del Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias y el Centro Universitario Regional Este, hicieron público un manifiesto en el que alertaban que “el abastecimiento de agua potable en el sur del país, en particular en el área metropolitana, experimenta una creciente vulnerabilidad, poniendo en serio riesgo la soberanía nacional en el uso y acceso a agua potable”. Advertían la necesidad de “analizar la situación del funcionamiento del sistema ambiental, natural y productivo en su conjunto” y, a partir del intercambio de décadas de conocimiento, construyeron medidas tendientes a “mitigar la problemática de la cantidad y calidad del agua y su abastecimiento”. También se pusieron a disposición para contribuir a buscar soluciones que “promuevan la sustentabilidad y el cuidado del patrimonio del país”.

Una primera medida que pusieron sobre la mesa consiste en mejorar el estado del ambiente de las cuencas usadas como fuente de agua potable, en particular, la del río Santa Lucía, de donde se abastece el área metropolitana. Afirmaban que su situación es de “franco deterioro, acompañada de una pérdida de biodiversidad, que, a su vez, podría reflejarse en una reducción de su capacidad de autodepuración”. Y continuaron diciendo que “las causas de esta problemática ambiental están científicamente establecidas: las deficiencias en el saneamiento y tratamiento de efluentes y las prácticas imperantes de producción agropecuaria altamente demandante de insumos químicos”.

Algunas de las recomendaciones que podrían tomar los gobernantes son: clasificar al río Santa Lucía como “destinado al abastecimiento de agua potable a poblaciones con tratamiento convencional”; “acelerar y profundizar el cumplimiento de medidas de gestión ambiental”; “establecer un plan de ordenamiento de los usos de la cuenca que priorice el abastecimiento de agua potable implementando restricciones ambientales efectivas y exclusiones en zonas críticas de algunas actividades que son incompatibles con esta prioridad”; “tomar medidas precautorias cuando se plantea la intensificación agrícola e incremento de cultivos forestales”; y “promover la implementación efectiva de zonas de amortiguación mediante la restauración de vegetación riparia”. A su vez, entendieron necesario “diseñar un sistema global descentralizado de las tomas de agua existentes para la zona metropolitana”, donde el río Santa Lucía continúe siendo uno de los componentes fundamentales. “Esto contribuirá a disminuir la presión sobre la principal fuente actual, considerando fuentes superficiales y subterráneas, a efectos de disminuir la vulnerabilidad del sistema en su conjunto”, señalaron.

En el manifiesto, recordaron que el sistema de distribución del área metropolitana “implica un nivel de pérdida estimado en el orden del 50% del agua elevada”. “Los costos implicados en la reducción de pérdidas son elevados, pero esta inversión debe realizarse de forma urgente. La sociedad humana precisa agua suficiente y de buena calidad, aceptar la pérdida de la mitad del agua que se potabiliza y asumir que la mejor opción es la de seguir degradando los ecosistemas, no resiste un análisis lógico”, argumentaron.

Por otro lado, los 12 investigadores e investigadoras se expresaron sobre el proyecto Neptuno –también conocido como Arazatí–, que nació de una iniciativa privada que busca construir una nueva planta potabilizadora que tome agua del Río de la Plata para abastecer a la zona metropolitana y que en los últimos días se presentó como la salvación a los problemas de abastecimiento.

Enumeraron ocho problemáticas ambientales que rodean a esta iniciativa. Una de ellas consiste en que la salinidad del Río de la Plata “supera ampliamente los valores aceptables para ser potabilizados en forma concomitante con períodos de bajas precipitaciones en las cuencas del Paraná y Uruguay”. A su vez, implica tomar agua de un recurso que “está sometido a la contaminación de cuencas y efluentes sobre los cuales se carece de soberanía”. También que la calidad del agua del estuario está comprometida “por intensas floraciones de cianobacterias tóxicas recurrentes en la zona, en particular en la costa de Arazatí”. Por si fuera poco, el aumento de la temperatura debido al cambio climático, dicen los expertos, puede “reforzar la entrada de agua oceánica y provocar mayor prevalencia de una intrusión salina en el Río de la Plata” y “un mayor riesgo de ocurrencia y duración de floraciones de cianobacterias tóxicas, como ya se está observando en Uruguay y otros lugares del mundo”.

Los nombres de los científicos y científicas que firmaron el manifiesto son Marcel Achkar, Rafael Arocena, Luis Aubriot, Guillermo Chalar, Ismael Díaz, Carla Kruk, Javier García Alonso, Ofelia Gutiérrez, Mariana Meerhoff, Daniel Panario, Lorena Rodríguez Gallego y Franco Texeira de Mello.

Ir a la raíz de la problemática

En diálogo con la diaria, Achkar comentó que “la falta de lluvias es muy importante, un evento extremo grave, pero lo que hace a la crisis hídrica es el mal uso del territorio de la cuenca, la mala gestión del agua, la concentración del suministro de agua potable del área metropolitana sin usar las aguas subterráneas, sin siquiera evaluarlas, y perder el 50% del agua que se eleva”. Enseguida recordó que la necesidad de tomar acción sobre la cuenca del río Santa Lucía se plantea, al menos, hace 25 años. “Cada vez que hay una situación crítica se retoma la problemática, pero en la práctica no se avanza”, resaltó.

El científico comentó que “la imagen de una crisis hídrica inesperada es falsa”, ya que “había previsiones”. “Al comienzo de la primavera se planteó con fuerza por parte de los investigadores del área climática que venía un período seco intenso. Se sabía lo que había que hacer en la cuenca, lo que no se tomaron fueron las medidas de anticipación. En nuestra zona del mundo, que estemos enfrentados a un problema de agua con altos niveles de salinidad es un absurdo. Llegado a este punto, no parece muy fácil la solución”, indicó. Sostiene que una posibilidad de solución rápida puede estar en “revisar el potencial de antiguos pozos de OSE en la cuenca del Santa Lucía”, para poder tomar agua subterránea. Sin embargo, alerta que “el mayor problema es que se dejó pasar tanto tiempo”.

También resaltó una de las medidas que le parece fundamental aplicar: “Debemos discutir realmente la recalificación de los suelos de prioridad forestal en las nacientes del Santa Lucía. No se debería permitir que aumente una hectárea. La forestación jugó un papel en la sequía; está más que comprobado que reduce la producción hídrica de una cuenca entre 25% y 40%. Se ha encontrado que, en situaciones de sequía, reduce hasta 80%. No nos ponemos de acuerdo entre todos los investigadores en la magnitud de los porcentajes, pero nadie niega que reduce el rendimiento hídrico”.

Por otra parte, Achkar declaró que la política de gestión de la cuenca debería “estar por fuera de las agendas de los gobiernos de turno” si realmente queremos resolver la problemática. Y sumó: “La otra enseñanza consiste en que los eventos extremos van a ser cada vez más frecuentes y necesitamos planes. Neptuno no es la solución porque no podemos gestionar el abastecimiento de agua con altos niveles de salinidad. Lo demuestra esta experiencia. Tampoco podemos gestionar el abastecimiento de agua potable bajo la idea de que ‘siempre llovió, vamos a esperar que llueva’”.

Topear los precios

Natalia Carrau, integrante de Redes-Amigos de la Tierra, aclaró a la diaria que el acceso al agua potable “no puede estar supeditado al poder de compra” y que el bien común “nunca puede ser considerado una mercancía”. “En circunstancias como la actual, y siendo que la recomendación por parte de las autoridades sanitarias es consumir agua embotellada, pues el Estado es quien se tiene que hacer cargo de ese precio y topearlo, pero en el caso de quienes no la puedan adquirir, también debe ser garantizado. Desde un punto de vista de la justicia ambiental, tenemos que considerar el agua como un bien común, que es de responsabilidad colectiva y del Estado cuidarlo, preservarlo, y que este último tiene la obligación de establecer las políticas que sean necesarias para garantizar su acceso en cantidad y en calidad. Se pueden pensar en medidas coyunturales de diferente tipo. Una de ellas puede ser fijar un precio y que a partir de ahora empiece a ser parte de la canasta de bienes básicos”, aseguró.

Entiende que, en este momento, se deben aplicar “medidas paliativas y coyunturales”, pero deben ser acompañadas de la implementación de políticas “que realmente aseguren que el agua vuelva a los niveles de potabilidad a los que están obligados”. “Tiene que existir una solución estructural, que no hubo y no existió, porque hay desinversión en la empresa pública. No hay un debate sobre el modelo de manera más profunda, viendo cuáles son las causas de la afectación de los sistemas hídricos en nuestro país”, reafirmó.

Discutir en cada territorio y hacer valer el derecho

El Grupo de Ambiente y Derechos Humanos de la Universidad de la República (Udelar) y el Colectivo Interdisciplinario TÁ emitieron un comunicado al que accedió la diaria en el que manifiestan su “preocupación” por la medida que adoptó OSE de aumentar el nivel de sodio y cloruro en el agua que suministra a la población. “El derecho al agua está vinculado a otros derechos como el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud, al principio de igualdad y no discriminación, entre otros. En este contexto, observamos que la crisis hídrica y las medidas adoptadas por los organismos del Estado afectan a grupos y personas históricamente discriminadas, como lo son las personas en situación de pobreza y quienes tienen problemas de salud”, describen.

Al mismo tiempo, los académicos indican que la medida genera “una mayor mercantilización del agua, promoviendo el consumo de agua embotellada, incluso bajo la idea de subsidios del Estado a las empresas embotelladoras; es decir, socializa los daños y concentra las ganancias y los beneficios”. Agregan que, en este momento, “el sector productivo es el que consume más agua y de mejor calidad, mientras que la población recibe agua con exceso de sodio y cloruro”. También entienden que la decisión “forma parte de una serie de políticas y gestiones públicas de las últimas décadas que contribuyen a múltiples causas que deterioran la calidad del agua y afectan sistemáticamente el derecho” a su acceso.

“Alentamos a toda la población a debatir en profundidad este problema en cada territorio y movilizarse para hacer valer el derecho humano de acceso al agua potable y a vivir en un ambiente sano [...]. Como derecho humano, el agua debe ser prioridad y requiere de políticas públicas basadas en el principio precautorio y el bien común, por sobre intereses comerciales y productivos”, finaliza el comunicado.

¿Quién consume nuestra agua dulce?

Carlos Santos, integrante del Grupo de Ambiente y Derechos Humanos de la Udelar, comentó a la diaria que en el Código de Aguas se establece que el Poder Ejecutivo puede “establecer cánones para el aprovechamiento de aguas públicas destinadas a riegos, usos industriales o de otra naturaleza”, pero no se aplica. “Podríamos estar cobrando un canon, pero de todas formas, por sí solo no resuelve el problema actual. Siempre es necesario hacer énfasis en recuperar la calidad ambiental de las cuencas en las que se produce agua potable, establecer zonas en donde la prioridad sea el abastecimiento para las poblaciones. Hay una clave en la consigna que los movimientos han instalado, la idea de que no es sequía, es saqueo. La situación está agravada por la sequía, pero el problema no es en sí la sequía”, reflexionó.

En su artículo denominado “El agua como subsidio ambiental del agronegocio en Uruguay”, que escribió junto a María Noel González y Martín Sanguinetti, se expresa que nuestro país tiene “un claro perfil exportador de agua”. Detalla que los principales rubros que la consumen son la celulosa, los lácteos, la soya, la carne vacuna y el arroz. En el trabajo, realizan una “huella hídrica” de cada sector, entendida como “un indicador del uso de agua dulce, que analiza no sólo el uso directo de agua de un consumidor o productor, sino también el uso indirecto del agua [...] considerando el volumen de agua dulce utilizada para producir el producto, medido a lo largo de la cadena de suministro completa”.

“Este indicador plantea tres niveles de consumo o pérdida de agua: la huella hídrica azul, con relación al agua subterránea disponible que no vuelve a la fuente luego de la evaporación; la huella hídrica verde, la derivación de agua de lluvia de su escorrentía; y la huella hídrica gris, referida al volumen de agua necesario para diluir la contaminación volcada al agua durante el proceso de producción”, se explica en el texto. Sin embargo, plantean que la herramienta tiene una limitante: “No incluir la destrucción de ecosistemas y sus procesos naturales positivos sobre la potabilización del agua”. “No incluye los efectos sobre la depuración de las cuencas y la mitigación del cambio climático que generan los pastizales, ecosistema desplazado por el cambio en el uso del suelo. La expansión de los cultivos forestales y sojeros en el último decenio ha tenido consecuencias negativas en las condiciones del agua para su utilización en el abastecimiento de poblaciones humanas. Para las aguas superficiales del país, uno de los principales problemas de calidad tiene que ver con la eutrofización, es decir, que la alta concentración de nutrientes genera un nivel alto de productividad primaria de cianobacterias y microalgas, fenómeno que compromete el sostenimiento de la vida de los sistemas”, aclaran los autores y autora.

Fuente: El agua como subsidio ambiental del agronegocio en Uruguay, con datos tomados de DIEA, 2020 y OSE, 2019


En la tabla que acompaña esta nota se puede observar cómo “se ha mantenido constante en el período la producción total del agua para consumo humano, así como la huella hídrica del arroz, mientras que la huella hídrica de la celulosa ha tenido un aumento sostenido, así como la ganadería”. “Al considerar los valores de 2019, se aprecia que la producción de arroz equivale a cuatro veces la cantidad de agua producida para el consumo humano, la celulosa lo multiplica por diez, la soya por 17 y la carne por 20”, destacan. Enseguida, se resalta que si bien la cantidad de agua que se destina a potabilización es mucho menor que la cantidad de agua que se destina a la producción, “son las personas usuarias del agua potable quienes pagan el costo de la contaminación”.

¿Qué se puede hacer, como usuarios del agua, en este contexto de crisis hídrica? Santos responde: “Lo que está pasando ahora me parece que es el camino. Grupos de familias de escuelas juntándose a ver qué pasa con el agua, para ver cómo resolver el problema, vecinos y vecinas hablando del tema. Si tuviéramos esto instalado de manera permanente y no tuviéramos naturalizado que abrimos la canilla y el tema está resuelto, la situación podría ser otra. Me parece que la clave está en recuperar la conexión con los territorios en los que se produce el agua que terminamos consumiendo. Creo que pasa mucho más por generar un nivel de conciencia que por prácticas concretas; cerrar la canilla cuando nos lavamos los dientes o regar menos el jardín no mueve la aguja de los verdaderos niveles de consumo de agua que hay en el país”.

 

 

 

 

 

 







sábado, 13 de mayo de 2023

El hidrógeno que extraerán del agua de Tambores


El hidrógeno verde

El hidrógeno verde se refiere al hidrógeno producido mediante la electrólisis del agua utilizando energía renovable, como la energía solar o eólica. Durante el proceso de electrólisis, el agua se descompone en hidrógeno y oxígeno, y el hidrógeno resultante se recolecta como un combustible limpio.

El hidrógeno verde es considerado una fuente de energía prometedora debido a su potencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Al ser producido a partir de fuentes renovables, no genera emisiones directas de dióxido de carbono (CO2) durante su uso. Además, el hidrógeno puede almacenarse y transportarse, lo que lo hace versátil y aplicable en una variedad de sectores, como la industria, el transporte y la generación de energía.

 Audiencia pública en Tambores debido a iniciativa privada que propone producir hidrógeno verde

 
La sombra verde del progreso

Miguel Ángel Olivera Prietto
Brecha 13 mayo 2022 

En un pueblo de 1.500 habitantes en la frontera entre Tacuarembó y Paysandú, se proyecta instalar una planta industrial para producir hidrógeno y metanol verdes, con una inversión de 700 millones de dólares. El miércoles se hizo una audiencia pública, en la que los vecinos  se desayunaron de las características de la megainversión. Calibran  el posible impacto del proyecto en una pequeña villa olvidada luego de la debacle de los ferrocarriles del Estado.
Predio donde se instalará la planta industrial
 

 

Aproximadamente a las 15.00 horas del miércoles 11 de mayo el club Huracán de Tambores comenzó a llenarse de gente. En cierto momento conté más de 300 personas. Imagino que los organizadores no esperaban tanta concurrencia, porque la audiencia pública fijada por la Intendencia de Tacuarembó había sido tímidamente publicada en un par de medios de prensa de la capital departamental y pasó casi desapercibida.

El 29 de abril, en Tambores, recibimos un mensaje del periodista Víctor Bacchetta. Nos preguntaba si sabíamos algo de un suelto periodístico del diario tacuaremboense El Avisador –que tiene poca llegada en el pueblo– en el que se hacía la invitación a esta instancia, para hablar de un proyecto llamado Tambor. Pronto supimos que nadie en la villa estaba enterado, salvo las autoridades locales, que se reunieron en la estancia del propietario del campo donde se planifica llevar a cabo el proyecto para ver la presentación de la empresa (eso lo supimos después). El asombro no se debió al llamado público en sí, sino al motivo: en Tambores, un pueblo perdido en las cuchillas, se planea producir hidrógeno verde.

EL GRAN COMBUSTIBLE

En Australia se están concretando emprendimientos con inversiones de más de 8.000 millones de dólares. China se propone liderar la producción mundial. En América del Sur, Chile tendrá el hidrógeno verde más barato, por sus ventajas geográficas. España está construyendo su segunda planta. Escucho al científico Ramón Méndez (doctor en Física con una destacada actuación durante los gobiernos del Frente Amplio por su diseño de políticas energéticas hacia 2030), quien en una entrevista con El Espectador explica que, si bien tenemos hidrógeno «en todos lados», para obtener su molécula libre hay que hacer un procedimiento caro, que rompe por electrólisis la molécula de agua y separa el oxígeno del hidrógeno. Entusiasta, dice que el hidrógeno será una forma de electricidad moderna, porque suplirá los combustibles fósiles, gracias a que es producido con energías renovables. Para obtener volúmenes importantes de hidrógeno se necesita agua y una gran producción de energía renovable, un área en la que Uruguay se encuentra en una posición privilegiada.

Se le conoce como hidrógeno verde porque se extrae del agua, utilizando energía eléctrica generada en parques eólicos o fotovoltaicos, y las posibles fugas no contaminan: son hidrógeno u oxígeno, que ya están presentes en nuestra atmósfera. Según Méndez, si lográramos independizarnos del petróleo, evitaríamos las emanaciones de dióxido de carbono y sus efectos nocivos. La aplicación del hidrógeno verde en la industria de los fertilizantes, en el transporte y en los hogares sería la solución para deshacernos de las energías contaminantes. Se augura que para la década del 30 este recurso será el gran combustible y se asegura que muchos países petroleros están intentando convertirse a esta nueva industria, en la que Uruguay tiene las condiciones para ser protagonista.

 

TAMBORES

Vivo en Tambores hace dos años. Mi compañera, Ana, es oriunda del lugar. Nos vinimos a vivir al pueblo de su niñez y primera juventud. Ella nació y se crio corriendo por las vías del tren, mirando a los pasajeros en ventanillas fugaces, subiendo a los árboles, chiveando en el descampado con un montón de gurises pobres. En este lugar he conocido el silencio, mezclado con el trino de los pájaros y el silbido de un viento constante que atraviesa la cuchilla de Haedo. A este lugar vine a escribir y pintar, en comunión con lo que la naturaleza me quiera dar diariamente. Vine de la ciudad a este refugio oculto del mundo, un lugar olvidado y empobrecido, luego de que en la década del ochenta el gobierno de Julio María Sanguinetti liquidara la Administración de los Ferrocarriles del Estado (AFE).

Tambores es una villa atravesada por una calle larga que sirve de límite entre Tacuarembó y Paysandú. Acá las viejas casas de latas de aceite de los pobres y las casillas inglesas de los trabajadores ferroviarios fueron sustituidas por casas de ladrillos o bloques, por casas mixturadas con barro y chapas, o por las viviendas del plan MEVIR. Algunos estancieros viven en el pueblo y tienen las mejores viviendas, aunque no hacen alarde. El caserío está rodeado de estancias. Pero la mayor parte de la población es pobre.

Nosotros vivimos en la punta del pueblo, desde donde un camino de tierra y pedruscos se abre hacia Piedra Sola: otro pueblito, más perdido aún, que queda a poco más de 20 quilómetros. Desde aquí veo el amanecer en el horizonte de cerros azulados, al este, cuando temprano les doy una ración diaria de semillas y arroz quebrado a decenas de pájaros que se agolpan casi a mis pies. En el horizonte opuesto, por las tardecitas, vemos el fulgor del atardecer, casi como un rito. Sin dudas, es mejor que la televisión. A esas horas el silencio es bellísimo, el viento te llena los pulmones y parece que los años vividos se alivian cuando cerrás los ojos, parado en medio del descampado.

Hubo una época en la que esta villa tenía dos estaciones de servicio. También tenía una farmacia, un correo y oficinas públicas. El tren traía los pedidos de London París para las familias del pueblo. Los comerciantes se nutrían de mercaderías bajadas de los vagones. Aún quedan los restos del corral de embarque, el puerto seco por donde los hacendados de la zona embarcaban su ganado en enormes trenes de carga para trasladarlo a los frigoríficos del sur. Todo cambió después del golpe asestado a AFE. Los pueblos como Tambores comenzaron a morir cuando perdieron su contacto directo con la capital del país y todo el ramal hacia Rivera, hacia el norte y hacia el litoral oeste.

En los últimos decenios ningún gobernante ha entendido cómo viven estas localidades. Nadie ha intervenido, tampoco, con políticas serias para darles a estos uruguayos un estatus similar al de los ciudadanos del sur. En el papel todos tienen los mismos derechos, pero si uno no puede ejercerlos por la ausencia de posibilidades, el abismo que se abre entre una ciudad como Montevideo y un pueblo como Tambores es tremendo. Por eso, hoy Tambores no tiene estación de servicio ni farmacia, entre tantas otras cosas. La juventud se va yendo y la población se va achicando. Antes eran más de 4 mil, ahora apenas quedan 1.500 pobladores.

TAMBOR

De momento, solo tenemos información básica sobre el proyecto. Se llama Tambor y se dedicará a la producción industrial de hidrógeno verde y derivados, entre los que se cuenta el metanol. Está a cargo de la empresa Belasay SA, con domicilio en Montevideo, más precisamente, en la plaza Cagancha 1145, piso 6. Su responsable legal es Aram Christian Hermann Sander. A los efectos legales, esta empresa fue creada en Uruguay, pero las empresas responsables del desarrollo del proyecto son SEG Ingeniería (Uruguay) y Enertrag (Alemania). Enertrag parece tener una gran experiencia en la industria energética: en Alemania, por ejemplo, cuenta con una planta que produce hidrógeno verde. El proyecto prevé invertir 700 millones de dólares. La idea es producir 13 mil toneladas de hidrógeno verde y 70 mil toneladas de metanol por año. El planteo en el contrato-plan, publicado por el Ministerio de Ambiente, contiene los detalles del proyecto, que se plantea a 30 años.

Tambor ocupará cerca de 4 mil hectáreas. La planta industrial se construirá en un predio de 100 hectáreas y se ubicaría casi enfrente al cementerio de Tambores, a 3 quilómetros de la villa, por la ruta que la une con Piedra Sola. Según explicaron los responsables, se utilizará energía eléctrica de su propia producción y no se utilizarán las redes de UTE. Para ello se instalará un parque eólico que producirá entre 150 y 200 megavatios, con 33 molinos diseminados en la zona. También se planea instalar un parque solar fotovoltaico, que producirá entre 150 y 300 megavatios en un predio de 500 hectáreas. Esta energía alimentará un electrolizador con potencia de 150 megavatios, que permitirá extraer el hidrógeno del agua a través de la electrólisis.

Un punto delicado: según los voceros de la empresa, el agua será extraída del acuífero Guaraní, sobre el cual se harán entre cuatro y seis pozos. Se consumirán entre 500 y 700 metros cúbicos por día. Esta cantidad de agua obtenida del subsuelo sería menor que la que se extrae para algunos parques termales del litoral del país –14 veces menor que la de las Termas de Arapey, según un representante de la firma–. El documento del proyecto incluye recaudos sobre aspectos arqueológicos, ambientales y de fauna y flora. Por ejemplo: el propietario de los predios exige que no se corte ningún árbol, que no se usen herbicidas, que no se afecte a los animales, que se respeten tres cairnes de indios que están en el lugar –así como un cerco de piedras del siglo XIX– y que se conforme un equipo arqueológico para el caso de que aparezcan vestigios de interés.

LA AUDIENCIA

Entre los asistentes a la audiencia pública en Tambores, donde el proyecto se presentó en sociedad, había representantes políticos de Tacuarembó y Paysandú, integrantes de la Universidad de la República (Udelar), organizaciones de la sociedad civil, el propietario del campo donde se planea instalar la planta y algunos pobladores de la villa y las zonas cercanas, como Valle Edén y Piedra Sola. Comenzó hablando el intendente de Tacuarembó, Wilson Ezquerra, y luego siguió la directora de Ordenamiento Territorial, Silvia Silveira. Por la parte empresarial expusieron Annie Hareau, de AHB Consultora, y Martín Piedra Cueva y Fernando Schaich, quienes hablaron de los aspectos legales del proyecto e informaron de algunas cuestiones generales.

Una vez culminada la presentación se abrió un espacio para que los pobladores locales y los demás asistentes plantearan sus preocupaciones e interrogantes. Estos cuestionaron varios aspectos: el consumo de agua del acuífero, la producción de metanol, el impacto socio-territorial en la vida del pueblo. Consideran contradictorio que se tenga un discurso tan afín a la no contaminación cuando se produciría metanol (cuyo consumo produce emanaciones de dióxido de carbono). Se aclaró, entonces, que el metanol también sería verde, ya que su producción se llevaría a cabo con energía renovable y desechos orgánicos de otros procesos industriales (¿forestación?).

Los concurrentes también cuestionaron el procedimiento del recurso de la audiencia pública. De acuerdo con lo previsto en la ley 18.308, de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, la propuesta de cambio de los padrones se debió presentar antes al órgano legislativo departamental. Estas dudas sobre el procedimiento fueron contestadas por el abogado Pablo Ligrone, uno de los redactores de la ley. Según evaluó, ciertas directrices departamentales de 2016 permiten que la audiencia pública se haga antes que la consideración en la junta departamental. Plantearon, además, la necesidad de que un agente externo, y no la propia empresa, estudie el impacto ambiental. Se sugirió que intervenga la Udelar. Las explicaciones fueron escuetas. Hubo momentos de tensión. Cuando algunos vecinos hablaron en contra de la instalación de la planta o cuestionaron que se consuma agua del acuífero Guaraní, fueron aplaudidos por buena parte de los concurrentes. En la audiencia quedó claro que, luego de que la junta departamental considere la recategorización de los padrones –en caso de que lo apruebe–, se hará otra audiencia pública para que la gente de Tambores reconsidere el proyecto final.

Sobre los tiempos de construcción de la planta, Martín Piedra Cueva, uno de los ingenieros representantes del emprendimiento, dijo que por algo le llaman de prefactibilidad: no depende de ellos, sino de la Junta Departamental de Tacuarembó y de la opinión de los vecinos de Tambores en una segunda audiencia, definitiva. Además, resta definir otros aspectos, como los permisos, los contratos posteriores, los acuerdos empresariales y las licitaciones internacionales. Piedra Cueva también dijo que algunos países podrían querer hidrógeno gris o negro (llamado así porque se obtiene de la energía fósil y es más barato), aunque los países como Alemania prefieren un producto cuyo proceso no haya contribuido a la contaminación ambiental. En ese sentido, Uruguay podría competir con otros países, como Chile. Una vez superados todos esos requisitos legales, empresariales y de oferta del producto en el mercado internacional, se sabrá a qué atenerse.

La gente de Tambores quizás se sienta superada por las cifras del Tambor. Dicen que en la construcción de la planta trabajarán 1.900 personas y que habrá 2 mil puestos de trabajo en actividades anexas. También estiman que unas 300 personas trabajarán en forma permanente cuando la planta esté en plena producción. No imagino una población de 1.500 habitantes, acostumbrada a la mansedumbre de las horas, conviviendo con 2 mil personas extrañas, sobre todo teniendo en cuenta que se preocupan apenas ven llegar al pueblo a alguien que no conocen. El proyecto tendrá un impacto social, un impacto en el ritmo de vida y las costumbres, en el comercio y las necesidades. Pero quizás los pobladores se beneficien con el arreglo de las rutas, con una nueva farmacia y una nueva estación de servicio, y con las actividades culturales. El progreso es una sustancia híbrida.


Vecinos de Tacuarembó presentaron acción de inconstitucionalidad contra decreto departamental que permite instalación de planta de hidrógeno verde y metanol

La Diaria 28 de febrero de 2023
Escribe Camila Méndez 

El recurso fue llevado a la Suprema Corte de Justicia y firmado por 43 locatarios; entienden que la normativa departamental va en contra del artículo 47 de la Constitución por promover el “extractivismo” del agua.

La compañía alemana Enertrag se asoció con la compañía uruguaya SEG Ingeniería y juntas crearon la empresa Belasay SA para presentar ante el Ministerio de Ambiente la viabilidad ambiental de localización de un proyecto a fines de 2021. Su objetivo es instalar una planta de producción de hidrógeno verde y “derivados, principalmente metanol”, según se propone en el documento enviado a las autoridades. Recordemos que el hidrógeno verde se ha definido como uno de los productos-promesa para sustituir los combustibles fósiles en un futuro y cumplir con sus metas climáticas, ya que se obtiene a partir de energías renovables y la electrólisis de agua. Sin embargo, el desarrollo de su industria todavía es incipiente e incluso la rodean diferentes debates vinculados a la soberanía del agua, los efectos en los territorios y qué tan económicamente viable es su producción. Ahora bien, las empresas privadas denominaron a la iniciativa como “Tambor”, en referencia a Tambores, la localidad donde pretende llevarse adelante, cuya administración es compartida por los departamentos de Paysandú y Tacuarembó.

Uno de los puntos más controvertidos que rodean al proyecto, desde la visión de los locatarios, es el volumen de agua -la materia prima del hidrógeno- que utilizará la planta. Según el estudio de viabilidad, estiman que extraerán entre “500 y 700” metros cúbicos por día. Para ayudar a dimensionar la cifra, un metro cúbico de agua equivale a 1.000 litros. Pero ¿de dónde tomarán el recurso? Prevén hacer perforaciones para obtener agua subterránea, aunque su reservorio podría “ser complementado” con cursos superficiales. “La zona presenta abundantes recursos hídricos, en particular agua subterránea proveniente del acuífero Guaraní, capaces de abastecer la planta de hidrógeno sin afectar otros usos del recurso”, señalan desde la empresa. Por otra parte, describen que “la energía utilizada provendrá totalmente de fuentes renovables”, ya que en sus instalaciones contarán con un parque eólico, y “no implicará consumo de energía de UTE”. Al mismo tiempo, destacan que los productos elaborados “serán destinados en gran medida a exportación, con una parte para uso en el país”.

En los últimos meses, vecinos y vecinas de la zona de Tambores, Valle Edén y Piedra Sola -localidades cercanas al predio donde busca afincarse la empresa- decidieron organizarse para buscar un camino jurídico que logre frenar el proyecto. Gloria Rodríguez, una de las integrantes del movimiento que se está gestando y que desde hace 68 años vive en Tambores, dijo a la diaria: “No podemos dejar que se nos escape el agua. Este verano, por ejemplo, muchos campos están necesitando que se arrime el recurso. Nosotros estamos sobre el acuífero Guaraní, somos unos privilegiados. Es agua limpia y pura, que tenemos debajo de nuestra tierra. Para mí, esto es muy doloroso. Yo lo que defiendo es que no nos falte el elemento principal para vivir”. Antes de profundizar sobre la medida que tomaron, es necesario ver el contexto.


¿Al servicio de quién?

En mayo de 2022 tuvo lugar una audiencia pública en la que se presentó el proyecto Tambor a la sociedad. Seis meses después, la Junta Departamental de Tacuarembó emitió un decreto que establece que “en base a la solicitud presentada por la Empresa Belasay SA [...], surge la necesidad de adecuar el uso vigente del suelo, mediante una revisión parcial de las Directrices Departamentales de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, que permita la recategorización del uso del suelo”. De esta forma, el área de 100 hectáreas donde se instalarán la planta de hidrógeno verde y sus derivadas actividades pasó de ser suelo “rural productivo” a suelo “suburbano industrial”. Sin esta modificación, la empresa no podría instalarse allí. Fue aprobado por 20 ediles, cuando había un total de 29 presentes.

A su vez, en el decreto se indica que el emprendimiento deberá cumplir con “condiciones mínimas”, tales como: mantener “las condiciones de ruralidad y calidad ambiental del área en el entorno de la localidad de Tambores y el uso tradicional del territorio con fines de producción agropecuaria”; asegurar “un uso sostenible del recurso hídrico, que no interfiera con ninguna fuente de agua de uso y consumo de la población de la zona de influencia”; no extraer “agua de los cursos naturales superficiales ni de reservorios subterráneos cerrados para suministro”, entre otras. También definen que se deberá “elaborar y aprobar un Contrato-Plan” entre la Intendencia de Tacuarembó y la empresa para la instalación de la planta. En el caso de “no concretarse la solicitud del permiso de construcción de la planta en un plazo de tres años a partir de la aprobación”, el suelo nuevamente volverá a ser categorizado como “rural productivo”.

“En la Constitución se ponen “las máximas restricciones para que no salga más allá de sus fronteras territoriales, prohibiendo en los hechos toda posibilidad de extractivismo del agua”.

El camino de los vecinos

Hace poco más de una semana, 43 vecinos y vecinas de Tambores, Valle Edén y Piedra Sola, junto con el abogado Cley Espinosa, presentaron ante la Suprema Corte de Justicia una acción de inconstitucionalidad contra la empresa Belasay SA, a la que accedió la diaria. Entienden que la normativa departamental “viola lo establecido en el artículo 47 de la Constitución”. “El primer inciso de dicho artículo define el interés general de nuestro país en la protección del medioambiente, interés que además debe traducirse en una actividad por parte del Estado, de regulación, control e incluso sanciones, para reprimir todo menoscabo al medioambiente. El segundo inciso vincula el elemento agua con el derecho principalísimo a la vida”, se recuerda. También sintetiza otros puntos de la normativa, vinculados a “la solidaridad con las generaciones futuras”, “el principio de anteponer las razones de orden social a las de orden económico” y que “las aguas superficiales y subterráneas pertenecen al dominio público estatal y están subordinadas al interés general”.

Enfatizan que la “inconstitucionalidad” del decreto departamental no radica en la revisión de las Directrices Departamentales. Tampoco “en aspectos más sustanciales, y para nada menores, como que un parque eólico que cubra una superficie de 4.000 hectáreas puede alterar los hábitos y conducta de parte de la fauna, como aves de la zona, o que el transporte de toneladas de metanol desde el centro norte del país hasta el puerto más cercano puede generar derrames y, paradójicamente, muchas más emisiones de carbono (lo que se dice querer solucionar)”. Desde su postura es “inconstitucional” porque las Directrices Departamentales “se modifican específicamente para un emprendimiento extranjero de hidrógeno verde y sus derivados, emprendimiento que es violatorio de la Política Nacional de Aguas que debe tener nuestro país”. “Es decir, lo inconstitucional es el ‘para qué’ de la norma, especialmente en lo que refiere al destino del agua a utilizarse”, agrega.

“Es extractivismo puro, no le queda nada a Uruguay”. Abogado Cley Espinosa.

En la acción hacen hincapié en la “importancia” de que se trate de “un proyecto absolutamente privado” y promovido por “una empresa extranjera”, con fines “de llevar el producto fuera del país”. Lo resaltan no sólo por “una cuestión meramente nacionalista”, sino porque se trata de un recurso “soberano” y en la Constitución se ponen “las máximas restricciones para que no salga más allá de sus fronteras territoriales, prohibiendo en los hechos toda posibilidad de extractivismo del agua”. “Para el constituyente no es indiferente que el emprendimiento lo gestione OSE, Ancap u otra empresa estatal, con destino a solucionar nuestros problemas de emisión de carbono, a que lo haga una empresa privada extranjera”, se subraya.

Por otra parte, mencionan que representantes de Belasay SA dicen que el agua pretendida “no es mucha”, incluso sería “menos de lo que extraen, por ejemplo, las piscinas termales”. Sin embargo, para el abogado y los vecinos “no es lo mismo un emprendimiento que otro”. “Las piscinas termales extraen agua que permanece dentro de su ciclo. Los 29.000 litros de agua por hora que extraería esta empresa es agua que dejará de ser agua. Se pierde porque no podrá ser bebida ni por nosotros, ni por nuestros hijos y nietos, ni por los animales de la zona, ni tampoco con ella se regarán plantas. Es agua que no correrá por nuestros arroyos”, declaran. A la situación se agrega que, además, el agua que se tomaría es dulce. “¿Que solidaridad estamos teniendo con los habitantes de estas localidades dentro de 30 o 50 años, inutilizando 29.000 litros de agua dulce por hora?”, se inquiere en la acción presentada.

Finalmente, como último argumento, se expresa que parte de la población que vive en la zona “ni siquiera tiene asegurado el disfrute del derecho humano al agua y al saneamiento, consagrado en la Constitución”. En el documento agregan que “en esta zona del país hay una imperiosa necesidad de desarrollo, pero de un desarrollo sustentable, que privilegie el interés de nuestra gente, en el presente y futuro”. En diálogo con la diaria, Espinosa admitió que se trata de “una acción muy difícil”. “Desde el punto de vista jurídico, es viable. Lo que pasa es que es una acción que la lleva adelante un grupo de vecinos de una localidad aislada del país, contra una multinacional, una empresa grande, que seguramente contratará el mejor estudio jurídico del país. No es fácil, pero vamos a seguir trabajando, movilizándonos”, agregó. La acción se trata de un primer paso, pero la idea del colectivo es poder organizar conversatorios en el territorio y “movidas culturales” para poder “empezar a difundir el tema”. “Es extractivismo puro, no le queda nada a Uruguay”, resaltó el abogado.

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Tambor Green Hydrogen Hub: el nuevo proyecto uruguayo de hidrógeno verde

La iniciativa es desarrollada por la empresa alemana Enertrag, en conjunto con la compañía uruguaya SEG Ingeniería.

Uruguay tendrá su primera planta de hidrógeno verde en el departamento de Tacuarembó. El proyecto contempla una capacidad generadora de 350 MW en base a energía eólica y solar, un electrolizador in situ e instalaciones para el refinamiento del hidrógeno.

El Tambor Green Hydrogen Hub será capaz de producir 15.000 toneladas de hidrógeno verde al año, las que serán convertidas en derivados. Así, en la primera fase se producirá e-metanol renovable, materia prima para la industria química que puede utilizarse como portador de energía.

“En estos momentos el proyecto se encuentra en sus fases iniciales, en colaboración con la empresa uruguaya SEG Ingeniería”, indica Matthias Philippi, portavoz de la empresa Enertrag a cargo de este proyecto. El Tambor Green Hydrogen Hub es parte de una serie de proyectos de hidrógeno verde que Enertrag está llevando adelante tanto en Alemania como en el extranjero.

“Especialmente por la situación de guerra en Ucrania, Alemania está intentando reducir su dependencia en combustibles fósiles lo más rápido posible. Aunque esto requiere proyectos a nivel nacional, también se necesita de exportaciones desde el extranjero”, explica el portavoz de Enertrag. De hecho, esperan que el e-metanol producido en Tacuarembó compense alrededor de un 10% del metanol que se produce convencionalmente a partir del petróleo ruso en la refinería más grande de Alemania.

“Uruguay es un partner ideal para Europa y Alemania gracias a sus recursos renovables de alta calidad, su marco regulatorio y político estable, como también su vasta experiencia en permitir la implementación de instalaciones de energías renovables a gran escala”, señala Philippi.

El gobierno alemán ha advertido este potencial y mediante la iniciativa H2Global (de la cual Enertrag es miembro fundador) pretende crear un programa de financiación eficiente para un aumento rápido del mercado y la importación de productos a base de hidrógeno verde a Alemania. El mecanismo de financiación previsto permitirá la operación comercial a largo plazo de plantas de hidrógeno verde y el aumento del mercado hacia una escala industrial global.

“Uruguay es un país pionero en el sector de las energías renovables y actualmente planea convertirse en un exportador del hidrógeno verde y sus derivados. El país tiene el potencial para producir hidrógeno en una escala de gigawatts, y así, por ejemplo, cumplir con la totalidad de la demanda alemana de metanol”, asegura Philippi.

Y no es sólo el caso de Uruguay, sino también el de varios países de la región. En Enertrag aseguran que ven un gran potencial local para la producción de hidrógeno verde, tanto en términos de uso local como para exportación. “Hay varios países en América Latina que se han comprometido a una economía del hidrógeno verde. Varios ya tienen un alto porcentaje de energías renovables en su matriz eléctrica, por lo que se podrían crear capacidades adicionales para la producción de hidrógeno sin necesidad de competir con el mercado eléctrico nacional”, concluye.