jueves 31 de julio de 2008

MAURICIO ROSENCOF CONTO SU ENCUENTRO CON BARDESIO






“Empezamos a recibir mensajes del centro de operaciones de la Policía, datos muy precisos, impactantes, de alguien que se comunicaba con nosotros. Decidimos no operar en función de ellos, por la prevención de estar ante ‘carne podrida’, una celada.

Pero en determinado momento, ese extraño informante anónimo se va de vacaciones a París. ¿Quién era esa persona?”.

Los ojos celestes de Leonel, el ruso Mauricio, se iluminan en el umbral de “la historia fascinante” que va a relatar.

“Cuando Uruguay rompe relaciones diplomáticas con Cuba, allá en el ‘60, se asilan algunos cubanos en la embajada uruguaya en La Habana. Entre ellos, se asila un muchachito que así, en vez de ir para Miami, va para Uruguay.

El joven llega acá, no tenía trabajo, era cubano anticastrista, le facilitaron las cosas y entró a la policía; hizo carrera hasta casi comisario. Y resultó que era él quien nos mandaba los mensajes. Y como no le dimos pelota, se fue a París.

Y de París se fue para Cuba: aquel muchacho que se había asilado era, en realidad, un joven de los servicios de la inteligencia cubana”.

Muchos de los enterados lectores de LA REPUBLICA ya sospecharán de quién se trata este agente encubierto del G2, la seguridad cubana, que proveyó al movimiento tupamaro la primera hilacha de la madeja que desembocaría, ya por fuera de su control, en acontecimientos tan dramáticos como cruciales de la historia nacional. Manolo, como lo evoca Rosencof, era Manuel Hevia Cosculluela, que llegó a convertirse en pieza clave de la “guerra contra el comunismo” en Uruguay por parte de la embajada de Estados Unidos a través de la CIA o viceversa. Las novelas de John Le Carré palidecen al lado de su peripecia. El escritor Rosencof no desaprovecha la bolada.

“Nosotros teníamos compañeros permanentes en Cuba, amigos, periféricos; una embajada, digamos. Entre otros, estaba el entrañable Carlitos Núñez, periodista de primera línea, que contacta con Manolo, a quien los servicios tenían en lo que se llama ‘la congeladora’.

Con la información que le da a Carlitos, éste empieza a hacer fichas. Entonces yo viajo a Cuba, previo paso por Chile donde me reúno con el presidente Allende”.

Escritor conocido desde su reciente obra de teatro “Los caballos”, periodista por analogía, político fogueado en la cocina del Partido Comunista primero y las entrañas tupamaras después, hasta convertirse en el activo puente del MLN con figuras de primer nivel en el Partido Nacional, el Partido Colorado y el Frente Amplio, Mauricio Rosencof sumó la función de canciller de la guerrilla en sus relaciones internacionales.

En Cuba lo recibió Fidel, con quien tuvo varias reuniones en “casas de seguridad”, o de protocolo, como se reciclaron después.

Fidel lo encaminó hacia Manolo, de cuya boca Mauricio escuchó por primera vez el nombre de quien, poco tiempo después, a 6 mil kilómetros de distancia, tendría a merced de su interrogatorio, detenido en la subterránea Cárcel del Pueblo, calle Juan Paullier esquina Charrúa: Nelson Bardesio Marzoa, mano derecha del jefe de la estación de la CIA en Montevideo, William Cantrell.

“Pero Manolo Hevia no llegó a penetrar todo el Escuadrón de la Muerte, que incluía desde civiles, un profesor viceministro del Interior, capitanes de la Marina, comisarios de Policía.

Bardesio era clave, pero sólo la punta, había que averigüar todo lo demás. La guerra la gana el mejor informado, como decía Clausevitz”.

Bardesio es “detenido” por la justicia revolucionaria del MLN el 24 de febrero de 1972, cinco días antes de la asunción presidencial de Bordaberry y mezclado en el noticiero de la noche con el secuestro de Homero Fariña, redactor responsable del diario “Acción” de Jorge Batlle.

No existe certeza de las formalidades con que Rosencof fue presentado a Bardesio en la Cárcel del Pueblo, si fue anónimo, o como Leonel o según los comunicados oficiales de la guerrilla que reprodujeron aquel “interrogatorio”, con el sugestivo cargo de “el Fiscal del Pueblo”.

Mauricio disuelve esas fórmulas en la corriente de “la fantasía, el mito, la leyenda”.

“No es un interrogatorio, es una conversación, café de por medio, donde yo me hago el sota, le pongo tramperos.

Le digo: mire Bardesio, cuanto más antes terminemos, más rápido va a volver a su casa; no queremos perder tiempo ni que lo pierda usted. Pero queremos esta información. Me acuerdo que le digo: ¿Usted conoce a un estudiante que participa en estas operaciones, que se llama Miguel Sofía?”.

Rosencof había dado la vuelta olímpica por América, más los años y el periplo recorridos por Manuel Hevia en las cornisas del espionaje y en las vísperas del “salto cualitativo” a un ínédito nivel bélico, la primera pregunta del jefe tupamaro al valioso rehén es: ¿Usted conoce a Miguel Sofía?

- No, responde Bardesio.

“Entonces, mire: acá hay una fotografía que le van a alcanzar. ¿Ve? Acá está usted, sonriente con el que está a su derecha, que lo abraza por el hombro, sonriente también, ¿me podría decir cómo se llama esa persona?

Entonces Bardesio mira la foto y me dice: Miguel Sofía. A partir de eso, él llegó a la conclusión de qué información queríamos, ampliando la que teníamos. Después de eso le digo: bueno, mire, cualquier cosa que usted nos cante errado nosotros vamos a saber qué baraja tiene.

Entonces lo más sencillo y sensato es que usted nos cuente lo que nos interese.

Cómo desapareció Ramos Fillippini, los que pusieron las bombas, quién es quién dentro del Escuadrón de la Muerte. Yo sé que usted tiene su beneficio en todo esto, pero nuestro costo es muy grande.

- Sí, tiene razón, admitió Bardesio.

Por obra de la luz apropiada, el prisionero no alcanzaba a ver la cara descubierta de su fiscal, pero éste podía ver a Bardesio, “sentado, tranquilo, cabizbajo, pero bien”, relata Rosencof.

La dureza de aquel Leonel, que hoy encubre a medias el entrevistado Mauricio bajo el aura de su vasta erudición, su proverbial amenidad y su apasionante biografía, debió constarle al esbirro cautivo por el metal de su voz, que aún hoy alisa.

“Yo le voy a proporcionar una cuadernola y un lápiz, y usted va escribiendo todos los días. Cuando termine la historia, bueno, cerramos el libro y buenas tardes muchas gracias, le dije. Tal cual, y todos los días escribió páginas y páginas.

Terminó dándonos los planos de la Seccional 9ª de Policía en 18 de Julio, que parte de Inteligencia venía para ahí y nos contó todo lo que sabía.

Con una particularidad: que él resguardó a sus mandos naturales, no a sus compañeros de trapacerías. Yo no lo volví a ver. Pasamos todo aquello a máquina para difundirlo y ahí se formó la discusión en la Orga, si alcanzaba con divulgar ese informe o al mismo tiempo, habia que actuar.

Después pasó lo que pasó, pero la culpa la tienen los políticos que conocían la existencia del Escuadrón pero no hicieron nada, como es el caso de Sanguinetti”.

De nada valieron las denuncias en el Parlamento de las atrocidades de la banda cívico-militar armada por la CIA, ni siquiera la visita al recluso Bardesio para dar fe de su credibilidad- del presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Gutiérrez Ruiz, uno de los activos vínculos del Partido Nacional con los tupamaros, que llegaron a “financiar durante mucho tiempo al diario blanco El Debate, en cuya dirección estaban el Titito Heber, el Toba y Furest”, aseguró Rosencof. Bardesio fue liberado recién el 2 de junio, 100 días casi desde su detención.

El Uruguay que asomó ante el oscuro agente de la CIA había dado ya una voltereta dramática hacia el lado oscuro de su naturaleza, mitad propia, mitad importada.

A diferencia de otros 9 integrantes del Escuadrón, listados con 3 uniformados y Miguel Sofía a la cabeza, Bardesio no fue condenado a muerte “para que se supiese que no le habíamos tocado un pelo y dar garantía ética de que, si detenemos a alguien para dar información, no le cambiamos después la pisada”, mezclan los tiempos Mauricio y Leonel.

Otra que Berríos, la película de terror que gira en torno a Nelson Bardesio, cuyos nuevos y quizás no menos sorprendentes capítulos se habrán de conocer próximamente, emerge a la actualidad desde los cráteres aún abiertos por el terremoto de la prehistoria reciente. Fantasmas conocidos que mantienen cuerpos sin tumba hasta el día de hoy.

Que aún perturban el sueño de Mauricio con “la pesadilla de que había no uno, sino dos García Pintos, otro que integraba la JUP”, el almácigo estudiantil del Escuadrón.

Casi 40 años después, Nelson Bardesio está preso de nuevo, a la espera extradición mediante- de afrontar en Uruguay al fiscal Ricardo Perciballe, que le interrogará, en nombre del pueblo, por el crimen de Héctor Castagnetto y 3 militantes más, sus autores y sus cómplices.

Ya se sabe mucho, así que no hará falta, esta vez, provocar sus confesiones con una foto, “sobre todo esa foto”, subraya Mauricio Rosencof, “que había salido en El Diario de la noche, en que aparece Miguel Sofía, que es uno de los hombres que no ha dado cuenta y se dedica a la radiofonía, era integrante del Escuadrón, porque además fue una de las claves en las actas de Bardesio. Está vendiendo sus bienes, él que tenía una demanda pendiente contra el Estado y ahora anda dando vueltas por ahí”.

Fuente:La República

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Confesión en la Cárcel del Pueblo
Identificó a Miguel Sofía como un "cazatupamaros"


Nelson Bardesio declaró en la "Cárcel del Pueblo" que el estudiante Héctor Castagnetto fue detenido en un operativo en el que participaron militares, policías y civiles, entre los que se encontraba el hoy empresario Miguel Sofía Abeleira.

El ex agente de la CIA identificó a Miguel Sofía como el "principal colaborador" del paraguayo "Angel Pedro Crosas Cuevas, a quien llamaban el 'Doctor'", uno de los principales ideólogos del "Escuadrón de la Muerte y Comando Caza Tupamaros".

Tras una reunión a la que concurrieron "(Angel) Crosas Cuevas, el jefe del D-5, comisario Campos Hermida, el jefe del D-6, comisario Machi, un funcionario llamado Washington Grignoli y Miguel Sofía (...) se concretó la formación del 'Escuadrón de la Muerte'", declaró Bardesio al MLN-T. Miguel Sofía se convirtió en empresario, y el 23 de julio de 1993 el entonces presidente Julio María Sanguinetti le autorizó a suministrar el servicio de televisión para abonados en varias ciudades del departamento de Canelones.

Esta autorización fue revocada lo que produjo un juicio millonario. Además, Sofía fue propietario de FM del Plata.



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Beatriz Valdez

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Testimonio del asesinato de Ubagesner Chaves Sosa

Ex preso político. Guillermo Gómez declaró ante la Justicia la semana pasada.

La República

Jueves, 31 de julio, 2008


Ex preso político. Guillermo Gómez declaró ante la Justicia la semana pasada.


La Justicia recibió el jueves 24 de junio el testimonio de un ex preso político que identificó a diez oficiales de la Fuerza Aérea como responsables de la represión en la base aérea de Boiso Lanza. Además, el testigo aseguró ante la Justicia que el comandante en jefe de la FAU, Enrique Bonelli, estaba en Boiso Lanza cuando falleció Ubagesner Chaves Sosa.


El ex preso político Guillermo Gómez identificó ante la Justicia a diez oficiales de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) que accionaban en la base aérea de Boiso Lanza cuando en mayo de 1976 se produjo la detención, el sometimiento a torturas y finalmente la desaparición forzada del militante comunista Ubagesner Chaves Sosa.

El testigo declaró ante la jueza penal de 7º Turno, Graciela Gatti, y la fiscal Ana María Tellechea, que Boiso Lanza era un centro de operaciones del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y del S2, y que al frente de esa unidad estaba el capitán (r) Uruguay Araújo Umpiérrez.

El listado de torturadores de Boiso Lanza que recibió la Justicia incluye a los tenientes Enrique Rivero, Alejandro López, "Ventarrón" Urban, "Indio" Fresia y Cáceres, los capitanes Cabrera, "Gaviota" Delgado, Pinatelli y Uruguay Araújo Umpiérrez, y dos soldados apodados "Trascabatos".

El testigo aseguró además ante la jueza que el actual comandante en jefe de la FAU, Enrique Bonelli, integraba la oficialidad de Boiso Lanza cuando se produjo la desaparición de Chaves Sosa, "aunque no puedo asegurar que estuviera en la máquina".

La historia

El 17 de febrero de 1976 Guillermo Gómez fue detenido en su domicilio por las Fuerzas Conjuntas, en un operativo liderado por Araújo Umpiérrez, y trasladado a la base aérea de Boiso Lanza, donde "inmediatamente me llevaron a 'la perrera', que era donde se torturaba".

"Recién acababa de acostarme, cuando tocaron la puerta y dijeron que eran miembros de las Fuerzas Conjuntas. Abro la puerta y se metieron para adentro, todos de civil, y quien comandaba ese procedimiento era Uruguay Araújo Umpiérrez. De ahí me trasladan directamente a Boiso Lanza", relató Gómez a LA REPUBLICA.

"Dentro de Boiso Lanza identifiqué a varios oficiales que estuvieron en mi detención como al teniente Fresia, que le decían 'el Indio', al teniente Urbán, que le decían 'Ventarrón', y a un capitán Cabrera. Después identifiqué a Araújo Umpiérrez", continuó el testigo.

La particularidad era que Araújo Umpiérrez "no era capitán y tenía más mando que Cabrera. Los milicos nos decían que Araújo Umpiérrez era el jefe del S2 de Boiso Lanza, es decir del servicio de inteligencia. La OCOA operaba en la base aérea", explicó Gómez.

El ex preso político estuvo "en la máquina" (la tortura) de Boiso Lanza hasta fines de noviembre de 1976, cuando lo trasladan al Penal de Libertad. Durante su detención en la base aérea devino la muerte del militante comunista Chaves Sosa, reaparecido el 29 de noviembre de 2006 en una chacra de la ciudad de Pando. "Una mañana me avisan que traían a un compañero y me acerco para ver por la ventana (del calabozo). Veo que traían a un compañero de arrastro y en muy mal estado. Lo llevaban a las catacumbas. Ahí identifico que se trataba de Chaves, incluso otro compañero también lo identificó", dijo Gómez.


"A la mañana siguiente, a Chaves lo traen cuatro o cinco personas, entre ellas el teniente Enrique Rivero y Araújo Umpiérrez. Fue la última vez que lo vimos. A los dos días un soldado nos dice: '-Falleció uno de los de ustedes'. No teníamos certeza de que era Chaves pero lo imaginamos por las condiciones en que lo llevaron. Un compañero, que sí había estado con él, nos informó que habían matado a Chaves", recordó Gómez. "A Chaves lo conocí en el 70 durante mi militancia en la UJC, en el Seccional 22, que cubría el Cerrito de la Victoria, Barrio Marconi y El Municipal. El era miembro del Partido y con su ejemplo militante había reclutado a muchos compañeros. Por eso lo reconocí", aseveró. "La opinión de todos los compañeros es que Boiso Lanza era un comando élite de oficiales que dependían directamente de Araújo Umpiérrez, del S2, y eso se constata porque nunca vimos otros oficiales, como en otras unidades donde compañeros vieron oficiales que no estuvieron en 'la máquina'", señaló Gómez.

El actual comandante en jefe de la FAU, Enrique Bonelli, "era uno de estos oficiales. No lo estoy acusando de haber estado en 'la máquina' pero lo vi en Boiso Lanza. Por eso le pedí a la Justicia que se cotejen los legajos de Araújo Umpiérrez y Bonelli para saber si estaban o no en Boiso Lanza" cuando murió Chaves Sosa, expresó el testigo.

"A Bonelli lo identifiqué (como oficial de Boiso Lanza) cuando (el presidente) Tabaré (Vázquez) lo designó como comandante. Fue como una luz en el bocho. Pensé que tenía bloqueadas esas cosas en mi memoria, pero lo vi y lo registré", continuó Gómez. La identificación de todos los oficiales se produjo a través de los comentarios de los soldados de Boiso Lanza, quienes los nombraban cuando llegaban a los calabozos para "interrogar" a los prisioneros, así como por el testimonio de dos integrantes del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, que habían sido soldados de esa unidad militar, explicó.


Comandante Condorito Bonelli
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La Ley de Caducidad debe Caducar (López Goldaracena)


Dr. Oscar López Goldaracena(Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad en Uruguay)







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surdase
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Ecuador notificó a EEUU que debe abandonar Manta en noviembre de 2009



El Gobierno de Ecuador notificó formalmente este martes al de Estados Unidos que debe desalojar la base militar de Manta (oeste) en noviembre de 2009, fecha en la que se vence la concesión para ocupar este recinto, informó el canciller ecuatoriano en Quito.

El Ministerio de Exteriores envió una notificación a la embajada estadounidense en Quito y explica la decisión del Ejecutivo de dar por terminado el "Acuerdo de Cooperación" bilateral suscrito el 12 de noviembre de 1999 sobre el uso de la Base Militar Eloy Alfaro por tropas estadounidenses.

Ese acuerdo establecía el "acceso y uso por parte de los Estados Unidos de América de las instalaciones de la Base de la Fuerza Aérea Ecuatoriana en Manta para actividades antinarcóticos", precisó un comunicado de la Cancillería.

El texto también señala que en conversaciones sostenidas previamente con funcionarios estadounidenses ya se había acordado que las operaciones terminaran en agosto de 2009.

"En conversaciones mantenidas con funcionarios estadounidenses se acordó que las operaciones que se realizan (en el puesto de Manta), amparadas en el mencionado acuerdo, terminen en el mes de agosto de 2009", agrega la notificación.

Según unas estipulaciones del acuerdo, "las instalaciones del Puesto de Avanzada estadounidense (FOL, por su sigla en inglés) serán transferidas a la autoridad correspondiente de la Fuerza Aérea Ecuatoriana", detalló el texto de la Cancillería.

El acuerdo sobre la base de Manta se aprobó durante el Gobierno del ex presidente ecuatoriano Jamil Mahuad, fiel aliado de Estados Unidos, cuyo mandato concluyó anticipadamente en enero de 2000, luego de que aprobara la dolarización de la economía ecuatoriana y en medio de la peor crisis financiera de la historia del país.

La presencia del contingente de militares y contratistas estadounidenses en Manta generó, desde su instalación, sospechas de amplios sectores sociales de Ecuador, que aseguraban que el puesto servía para apoyar al Plan Colombia, un operativo militar que Washington mantiene con Bogotá bajo el pretexto de contribuir a pacificar al vecino país, en guerra interna desde hace 60 años.

Además, la captura y hundimiento, en aguas cercanas a la base, de barcos pesqueros que transportaban ilegalmente a emigrantes ecuatorianos hacia Estados Unidos aumentó las críticas sobre el convenio con el gigante norteamericano.

Ya el presidente Rafael Correa había anunciado desde la campaña electoral, que lo llevó al poder en enero de 2007, su decisión de dar por terminado el acuerdo con Washington.

Por su parte, la Casa Blanca asegura que respetará la decisión de Quito y que retirará a sus hombres cuando llegue el momento.






Gracias:
Radioaporrea

La educación en Chile





Por: tvcem

En la vuelta a las trincheras virtuales de las Ironias Politicas Para Llorar” Marcel Claude aborda el tema de la educacion publica.

miércoles 30 de julio de 2008

Memorias del escuadrón

Ibero Gutierrez asesinado por el Escuadrón de la muerte




SAMUEL BLIXEN

Montevideo, 24/07/08 (Brecha).-




El Escuadrón de la Muerte –como genéricamente se llama a una constelación heterogénea de grupos terroristas parapoliciales y paramilitares que operaron desde mediados de 1970 hasta comienzos de 1973 bajo la dirección de los ministerios del Interior y Defensa y de la Presidencia de la República– nació en la Embajada de Estados Unidos en Montevideo. Fue impulsado por los agentes encubiertos de la CIA –algunos con fachada diplomática, otros como asesores de la Agencia Interamericana de Desarrollo– que supervisaban la Dirección Nacional de Información e Inteligencia.

Por lo menos cinco funcionarios policiales de jerarquía integrantes del Escuadrón estuvieron a sueldo de la CIA: los inspectores Víctor Castiglioni y Jorge Grau Saint Laurent; el comisario Hugo Campos Hermida; el oficial inspector Pedro Fleitas y el fotógrafo policial Nelson Bardesio. También colaboraban con la CIA tres civiles: el ex interventor de Secundaria y subsecretario del Ministerio del Interior Armando Acosta y Lara, el médico paraguayo Ángel Pedro Crosa Cuevas y el entonces estudiante Miguel Sofía, miembro de la Juventud Uruguaya de Pie (JUP), una banda fascista que desde mediados de los años sesenta realizaba sistemáticos atentados y agresiones contra estudiantes y sindicalistas.

A partir de julio de 1970, el Escuadrón adquirió otra dimensión y proyección con la formación de grupos clandestinos que centrarían sus objetivos hacia lo que se denominaba la periferia del MLN: familiares de guerrilleros clandestinos, abogados de presos políticos y activistas estudiantiles investigados por su posible vinculación con los guerrilleros. El cambio cualitativo fue la decisión de utilizar explosivos plásticos para los atentados y de concretar desapariciones y asesinatos a modo de represalia.

En setiembre de 1971, tres meses después de la desaparición del estudiante Abel Ayala, del asesinato de Manuel Ramos Filippini (cuyo cuerpo fue abandonado en unas rocas de Pocitos acribillado de 14 balazos y lacerado por múltiples torturas), y de la desaparición de Héctor Castagnetto (véase en este informe la confesión de Bardesio), el ministro del Interior del gobierno de Jorge Pacheco, el brigadier Danilo Sena, admitía explícitamente el vínculo oficial con las bandas parapoliciales. En un despacho a Washington el embajador de Estados Unidos, Charles Adair, resumía los términos de una conversación con el ministro: “Dijo que Uruguay en esos momentos estaba en guerra contra el terrorismo y que en esa lucha era necesario recurrir a todo tipo de acciones. Luego afirmó que existía una muy real posibilidad de que el MLN, a través del temor, sucesivamente paralizara y neutralizara a todos los elementos que se oponían a su intento de destruir las instituciones uruguayas. El gobierno uruguayo tenía que demostrar que el MLN no era todopoderoso y eran necesarios muchos y diferentes tipos de acción para comprobarlo”.

En diciembre de ese año un informe de la embajada estadounidense hacía un balance de la operativa del Escuadrón: “Existen serias dudas de que tales grupos hayan sido eficaces contra los tupamaros o los otros izquierdistas que constituyeron sus principales objetivos. La acción en menor escala de estos grupos distrajo la atención oficial y el esfuerzo por mejorar los programas antisubversivos de la policía normal, y a la vez despertaron cierta simpatía del público por las víctimas izquierdistas del ‘Escuadrón de la Muerte’”.

Una reflexión similar a la del ministro Sena, reproducida también en un documento desclasificado del Departamento de Estado, fue trasmitida en una conversación con diplomáticos estadounidenses por el entonces candidato presidencial Jorge Batlle. Batlle se lamentaba de que su derrota en las elecciones de noviembre de 1971 hubiera abortado un “plan” para la solución de la violencia, por lo que sólo quedaba combatir a la subversión “con sus propios métodos”.

La nueva estructura del Escuadrón exhibía, en el otoño de 1971, un nivel de decisión y de autorización de operativos que recaía en los subsecretarios del Interior y de Defensa. A lo largo de ese año ocuparon la subsecretaría del Interior el abogado Carlos Pirán, el coronel Julio Vigorito y el profesor Armando Acosta y Lara. En un nivel inferior se ubicaban los funcionarios que oficiaban de enlace: el coronel aviador Walter Machado, primero, y después el capitán de navío Jorge Nader Curbelo coordinaban con el Ministerio de Defensa. A su vez, el capitán de la Armada Ernesto Motto Benvenuto realizaba tareas de enlace del Estado Mayor Naval con la Jefatura de Policía. El inspector Pedro Fleitas, secretario del coronel Volpe (encargado por el presidente Pacheco del Registro de Vecindad), hacía de enlace con los jefes de los grupos operativos. Los jefes de departamento de la Inteligencia Policial (Castiglioni, Macchi, Campos Hermida) eran responsables de suministrar armas, explosivos, vehículos, cobertura y eventualmente personal.

El médico paraguayo Crosas Cuevas era de alguna manera el jefe operativo de varios grupos del Escuadrón. De las confesiones de Bardesio a los tupamaros surge que estaba en posición de dar órdenes al subcomisario Óscar Delega, al oficial Fleitas, al subcomisario Pablo Fontana y al propio Bardesio, quien oficiaba de coordinador entre los grupos (por lo menos tres) y el Ministerio del Interior.

Los miembros del Escuadrón se reunían en el estudio fotográfico Sichel, de la calle bulevar España, donde Bardesio revelaba las fotografías tomadas en el Aeropuerto de Carrasco de los pasaportes de viajeros con destino a Cuba, y que después entregaba a sus contactos de la CIA en la embajada estadounidense. Una casa de la calle Araucana, en Carrasco, alquilada por el Ministerio del Interior, era otra base de operaciones del Escuadrón, regenteada por el paraguayo Crosas y Miguel Sofía. Algunas reuniones se efectuaron en el apartamento del embajador de Paraguay en Montevideo, en el edificio Panamericano, mientras que las instalaciones del Club Naval servían para sesiones de entrenamiento de miembros del Escuadrón.

Desde el Ministerio del Interior se desarrollaron los contactos con aparatos de inteligencia de Argentina, Brasil y Paraguay, con vistas a obtener apoyo para los grupos parapoliciales. Pirán –quien expresamente encomendó a Bardesio la formación de un grupo operativo que después se conocería como Comando Caza Tupamaros– negoció con la SIDE argentina el desplazamiento de cuatro policías que realizarían entrenamiento en el uso de armas y explosivos. El acuerdo se tejió directamente entre el presidente Pacheco y el general Roberto Levinston, que había sucedido en la presidencia argentina al general Onganía. Uno de los policías que recibían los cursos, Nelson Benítez Saldívar, reveló que en el ínterin Levinston fue desplazado por el general Alejandro Lanusse, lo que generó inquietud respecto de la suerte que podrían correr los “estudiantes” en Buenos Aires. Benítez contó que a los pocos días fueron informados: “No se preocupen que hoy Lanusse confirmó el curso con el presidente Pacheco en comunicación directa”. Los contactos con Brasil fueron realizados por el comisario Campos Hermida por orden del subsecretario Acosta y Lara. Por lo menos dos funcionarios de la Dirección de Inteligencia se trasladaron a Brasil; ambos participaron en el asesinato de Castagnetto.

OTRAS APOYATURAS.

La embajada estadounidense en Montevideo tenía una visión más general: un documento de diciembre de 1972 hacía un balance de “la asistencia de terceros países en seguridad interna”. Los asesores (el capitán Morgan, el coronel Kerr y teniente coronel Haynes) se manifestaban incapacitados para estimar el monto de la “asistencia abierta” que las fuerzas policiales y militares uruguayas recibían de sus vecinos, aunque suponían que, “en todo caso, no es ni grande ni decisiva para los esfuerzos antiterroristas de la Fuerzas Conjuntas”.

El mayor volumen de ayuda consistía en el suministro de municiones, armas cortas, gases lacrimógenos, y equipo de transporte y comunicaciones, e involucraba “varios millones de dólares”; pero la principal ayuda “es el entrenamiento en las escuelas militares argentinas, así como en las de Brasil y España”.

Junto con la asistencia abierta –afirmaba el documento desclasificado por el Departamento de Estado– “hay también evidencia de que Argentina, Brasil y quizás Paraguay hayan dado alguna clase de soporte para los grupos uruguayos clandestinos antiterroristas. Tal ayuda no ha llegado a través de los canales militares regulares, pero sí a través de las respectivas agencias de seguridad en los dos países, el Servicio de Información del Estado (SIDE) de Argentina, y el Servicio Nacional da Informação (SIN) de la Policía Federal de Brasil”. El informe evaluaba que debía existir una “variedad de grados de coordinación en inteligencia” entre los servicios uruguayos y los de los vecinos.

Esta clase de “asistencia” encubierta desde Argentina estuvo “limitada al entrenamiento de unos pocos oficiales”. En cambio, afirma el documento, “los brasileños entrenaron a militares y policías uruguayos vinculados a grupos antiterroristas que pusieron bombas, secuestraron y hasta mataron a sospechosos de ser miembros de grupos terroristas de la izquierda radical”.

LAS ACCIONES.

Ciertas armas y los explosivos plásticos llegaron a Montevideo por valija diplomática desde Brasil y fueron usados en el rosario de atentados que jalonaron la campaña electoral de 1971. Además de las decenas de atentados contra los locales de los comités de base del Frente Amplio, y contra las sedes de los partidos que lo integraban, un blanco predilecto del Escuadrón fueron los abogados defensores de presos políticos. Arturo Dubra, Dellacqua, Alejandro Artuccio y María Esther Gilio sufrieron atentados reiterados que destrozaron parcialmente sus casas. Profesores de enseñanza secundaria fueron objeto sistemático de atentados con bomba, así como editoriales, librerías e iglesias. Entre comienzos de 1970 y comienzos de 1972 se contabilizaron más de 200 atentados, 54 sólo entre noviembre de 1971 y marzo de 1972. Ni uno solo de esos hechos fue investigado por la Policía. Ningún responsable fue identificado.

Por lo menos en dos ocasiones el Escuadrón intentó asesinar al candidato presidencial del Frente Amplio, el general Liber Seregni, durante las giras de campaña electoral. Una emboscada planificada en Rivera logró ser eludida cuando la dirección del Frente Amplio cambió el recorrido de la caravana a último momento, gracias a un alerta. En Castillos la caravana fue tiroteada y en el tumulto durante un acto murió un joven de un disparo.

Otro asesinato planificado por el Escuadrón sucedió el 28 de febrero de 1972 y al parecer fue una respuesta directa al secuestro de Bardesio, ocurrido tres días antes. El cuerpo del estudiante Íbero Gutiérrez, de 22 años, fue abandonado en un baldío a pocos metros de la intersección de Camino de las Tropas y camino Melilla; exhibía fracturas múltiples y 13 impactos de bala. A su lado un cartel decía: “Vos también pediste perdón. Bala por bala. Muerte por muerte. Comando Caza Tupamaros”.

El 14 de abril de 1972, en función de las confesiones de Bardesio, los tupamaros desataron una violenta acción de represalia y simultáneamente enviaron a diversos legisladores los casetes con los interrogatorios al fotógrafo policial, trascripción conocida como “las actas Bardesio”. Una mayoría parlamentaria prefirió ignorar las evidencias sobre la existencia del Escuadrón de la Muerte. De todas formas, los grupos paramilitares y parapoliciales dejaron de operar. Las Fuerzas Armadas ocuparon su lugar, y a partir de la declaración del estado de guerra interno desplegaron los mismos métodos pero en una dimensión superlativa, configurando el terrorismo de Estado que implicó la violación sistemática de los derechos humanos durante más de una década.



Otros dos hijos de desaparecidos recuperaron su identidad

Se trata de la hija de María Teresa Trotta y Roberto Castelli, desaparecidos en 1977, y del hijo de María Lourdes Martínez Aranda y Francisco Goya, secuestrados en 1980.







Las Abuelas de Plaza de Mayo queremos comunicar que felizmente, gracias a la lucha sostenida durante estos más de 30 años, otros dos hijos de desaparecidos han recuperado su identidad. Se trata de la hija de María Teresa Trotta y Roberto Castelli, ambos desaparecidos en distintos operativos, el 28 de febrero de 1977; y el hijo de María Lourdes Martínez Aranda y Francisco Goya, secuestrados entre abril y julio de 1980.
La hija de María Teresa Trotta y Roberto Castelli, quién nació en el cautiverio de su madre a fines de abril, principios de mayo de 1977, recuperó su identidad el pasado viernes 25 de julio, luego de que le comunicaran que incluía en la familia Trotta-Castelli en un 99,99%. El hijo de Lourdes Martínez Aranda y Francisco Goya, desapareció junto a sus padres, y supo que era hijo de desaparecidos el pasado martes 29 de julio, cuando fue informado de su inclusión en un 99,99% en la familia Goya-Martínez Aranda, por el juez Federal Ariel Lijo.

El caso Trotta -Castelli
María Teresa Trotta nació el 14 de julio de 1950 en la provincia de Buenos Aires. Sus amigos la llamaban "Tere", "Teresita" o "La Petisa". Roberto nació en la ciudad de Buenos Aires el 28 de diciembre de 1946 y sus amistades lo llamaban "Beto" o "Cabezón". En 1974 nació su primera hija, Verónica. Ambos militaban en la columna oeste de la organización Montoneros. Sus compañeros de militancia los llamaban a ella "Ana" y a él "Daniel". Fueron secuestrados el 28 de febrero de 1977, Roberto en Merlo y María Teresa, embarazada de seis meses y medio, se presume que cerca de San Antonio de Padua.
La pareja fue vista por sobrevivientes en el Campo Clandestino de Detención "Sheraton" y en "El Vesubio". Según testimonios obtenidos, la joven fue llevada al sector de Epidemiología del Hospital Militar de Campo de Mayo donde dio a luz. Desde ese momento se perdió el rastro de la niña, y sus familiares junto a las Abuelas comenzaron la búsqueda.
Abuelas de Plaza de Mayo y las familias Trotta y Castelli tenían presentada la denuncia ante la justicia por la desaparición del bebé desde 1983. Su hermana Verónica integra la agrupación H.I.J.O.S y junto a otros compañeros fundó la Comisión Hermanos del organismo desde donde realizan la búsqueda de sus hermanos desaparecidos por el terrorismo de Estado.
Después de años de lucha, el viernes pasado, Verónica supo que su hermana es otro caso de adopción a través del Movimiento Familiar Cristiano que, aparentemente, durante la última dictadura entregaba niños en adopción sin investigar el paradero de su familia. De este modo, recién luego de 25 años los familiares supieron del paradero de la niña y la joven puede conocer su verdadero origen biológico.

El caso Goya- Martínez Aranda
María Lourdes Martínez Aranda nació el 1º de marzo de 1952 en México. Su familia la llamaba "Lupita". Francisco Goya el 6 de mayo de 1949 en la ciudad de Resistencia, provincia de Chaco. Sus amigos lo llamaban "El Loco" o "El Gordo". Junto a su primera esposa tuvo dos hijos, Juan Manuel en 1972 y Emilio en 1974. Militó en el Movimiento Nacionalista Tacuara, en la Juventud Peronista y en la organización Montoneros. Sus compañeros de militancia lo conocían como "El Loco", "El Gordo", "Cro", "Oli, "Alcides" o "El Chelo".
Durante su exilio en México, Francisco conoció a Lourdes quien militaba en el Partido Comunista mexicano. En marzo de 1979 la pareja se fue a España y el 31 de julio del mismo año nació su hijo, Jorge Guillermo.
Lourdes y Francisco volvieron al país en el marco de la Contraofensiva. Los tres fueron secuestrados entre abril y julio de 1980 en la provincia de Mendoza. Se sospecha, que permanecieron detenidos en el Centro Clandestino de Detención "Cuevas" en Mendoza. Sus familiares y Abuelas de Plaza de Mayo siguieron desde entonces el caso.
La investigación llevada a cabo por Abuelas tomó fuerza luego de una denuncia de un arrepentido. Con este dato se pudo ubicar al joven, quien el pasado lunes supo que es hijo de Lourdes y Francisco.
Su hermano Emilio, al igual que Verónica, integra la agrupación HIJOS de Chaco y ha sido un activo investigador en la búsqueda de su hermano.

Verónica Castelli con Rosa Rosinblit y Estela de Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo.
Dos hijos de desaparecidos recuperaron su identidad y ya hay 92 casos resueltos

Con los hermanos como protagonistas

La hija de María Teresa Trotta y Roberto Castelli, nacida en cautiverio, y el hijo de Lourdes Martínez Aranda y Francisco Goya, secuestrado junto a sus padres, fueron localizados por Abuelas de Plaza de Mayo. Sus hermanos fueron motores de la búsqueda.


Verónica Castelli con Rosa Rosinblit y Estela de Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo.
Por Victoria Ginzberg

Verónica Castelli y Emilio Goya tratan de hacer equilibrio entre la emoción y la prudencia. Militantes de HIJOS, ambos acaban de encontrar a sus hermanos secuestrados durante la última dictadura. Ante todo, quieren preservar esa relación que está renaciendo después de treinta años. Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, fue la encargada de dar la noticia oficialmente: dos nuevos nietos, dos nuevos jóvenes, recuperaron su identidad. Y sus hermanos fueron protagonistas de la búsqueda.

Los dos nuevos nietos recuperados son la hija de María Teresa Trotta y Roberto Castelli y el hijo de Lourdes Martínez Aranda y Francisco Goya. Ella nació durante el cautiverio de su madre, a fines de abril o principios de mayo de 1977, y el viernes pasado supo que era hija de desaparecidos. El fue secuestrado junto a sus padres en 1980. El juez federal Ariel Lijo le contó su historia el martes.
La casa de las Abuelas de Plaza de Mayo se llenó ayer a las cuatro de la tarde. Camarógrafos, fotógrafos y periodistas esperaban el inicio de la conferencia de prensa en la que también participó el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. Puertas adentro, el lugar estaba lleno de treintañeros. Verónica Castelli se sentó al lado de las Abuelas Estela de Carlotto y Rosa Rosinblit. Dos compañeras le sostenían la espalda, como ella lo había hecho con otros. Cuando la presidenta de Abuelas nombró a sus padres, no pudo contener las lágrimas. “Esperamos poder seguir haciendo estos anuncios tan rápido y seguido como la historia lo requiere”, aseguró Carlotto. Hasta el momento, son 92 los niños secuestrados o nacidos en cautiverio que recuperaron su identidad.

María Teresa y Roberto


María Teresa Trotta nació el 14 de julio de 1950 en la provincia de Buenos Aires. Roberto nació en la Capital Federal el 28 de diciembre de 1946. En 1974 nació su primera hija, Verónica. Fueron secuestrados el 28 de febrero de 1977, él en Merlo y ella, embarazada de seis meses, se presume, cerca de San Antonio de Padua. Fueron vistos por sobrevivientes en el centro clandestino de detención Sheraton y en El Vesubio.
Los testimonios obtenidos en la investigación indican que María Teresa fue llevada al sector de Epidemiología del Hospital Militar de Campo de Mayo para dar a luz. Según la pesquisa, la niña fue adoptada a través del Movimiento Familiar Cristiano que, aparentemente, durante la última dictadura entregaba bebés en adopción sin investigar el paradero de su familia. Esta misma organización estuvo involucrada en el caso de Belén Altamirano Taranto, otra nieta recuperada por las Abuelas de Plaza de Mayo.
“Tengo una sensación similar al momento en que nació mi hijo. Por primera vez me siento plena. Dediqué mi vida para esto. Estoy muy feliz”, dijo Verónica en la conferencia de prensa. Emilio, motor de la búsqueda de Jorge Guillermo, prefirió no participar del anuncio público sobre la recuperación de su hermano.

María Lourdes y Francisco


Francisco Goya nació en Resistencia. Tuvo dos hijos –Juan Manuel, en 1972, y Emilio, en 1974– con su primera mujer. Militó en el Movimiento Nacionalista Tacuara, en la Juventud Peronista y en Montoneros. Durante su exilio en México conoció a María Lourdes Martínez, ciudadana de ese país y militante del Partido Comunista. En marzo de 1979 la pareja se fue a España y el 31 de julio del mismo año nació su hijo Jorge Guillermo.
Lourdes y Francisco volvieron a la Argentina en el marco de la Contraofensiva. Los tres fueron secuestrados entre abril y julio de 1980 en Mendoza. A partir de un dato de un “arrepentido” el juez Lijo pudo encontrar al niño, hoy un joven.

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Enviado por:
Antonio Viana

Textil de compañeros del Frente Popular Dario Santillan

Anmcla en Argentina: Tupac microemprendimiento productivo de textil de compañeros del Frente Popular Dario Santillan






Gracias:
anmcla
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Condena del represor Miguel Etchecolatz




Miguel Osvaldo Etchecolatz fue Comisario general de Policía de la provincia de Buenos Aires, donde se convirtió en la mano derecha del jefe de la Policía Bonaerense general Ramón Camps. En virtud de su cargo, fue responsable de 21 campos clandestinos de detención que funcionaron en la mencionada provincia, en los que fue visto reiteradamente. Entre estos se encontraron el Pozo de Quilmes, el COT1 Martínez y la División Cuatrerismo de La Plata (Arana). También fue responsable por la "Noche de losLápices",

La Cámara Federal lo condenóo a 23 años de prisión por encontrárselo responsable de 91 tormentos cometidos durante su actuación como director general de Investigaciones de la Policía bonaerense. Fue libe rado cuando la Corte Suprema de Justicia le aplicó la ley de obediencia debida.

En Mayo del 2000, el juez federal Humberto Blanco inició un proceso contra Etchecolatz por el homicidio de Diana Teruggi, el 24 de noviembre de 1976 y la desaparición de su bebé, Clara Anahí Mariani; la privación ilegítima de la libertad, la aplicación de tormentos y el homicidio calificado del fiscal Antonio Bettini y su suegra, Mercedes Houerquebie de Francese, Ambrosio Francisco de Marco, Patricia Graciela Dell 'Orto (también la violación de esta joven), Elena Arce, Nora Formigo y Margarita Delgado y la privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos de Jorge López y de Nilda Eloy.



Gracias:politicArgentina


martes 29 de julio de 2008

Ocho genocidas fueron condenados a cadena perpetua en cárcel

Después de mas de 30 años de impunidad, finalmente el 24 de julio de 2008, Menéndez y otros siete genocidas que secuestraron, torturaron y asesinaron durante la última dictadura militar, fueron condenados a cadena perpetua en cárcel común por delitos de lesa humanidad. Desde ADIUC expresamos nuestra más sentida conformidad con la sentencia dispuesta a los represores y enviamos nuestro saludo fraterno a quienes durante todos estos años mantuvieron viva la memoria y lucharon por este juicio y castigo. Video: estas son nuestras imágenes de ese histórico día.











Gracias: www.adiuc.org

Asamblea Nacional de Crysol

27 de julio: asamblea de la organización de ex presas y ex presos políticos Crysol, de Uruguay


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Parte 1





parte 2




Gracias:
surdase
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Charla informal con el Pepe Mujica

Pepe Mujica: Botnia Miente!








gracias: hedichono
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Al margen:

'Kelo' la embarcación piquetera sigue detenida. Prefectura había advertido de situación.
Tal como informamos en el día de ayer un lancha piquetera había sido detenida por prefectura, la que aún continúa detenida a la espera del pago de la multa respectiva la que rondaría los U$S 2.000. El hecho mobilizó a integrantes del grupo piquetero que ayer manifestó enfrente a las oficinas del consulado uruguayo en Gualeguaychú, donde la proclama decía "lancha secuestrada", evidenciando un error en el concepto del procedimiento realizado, otro de los tantos errores que lamentablemente ha
cometido este movimiento que de ambientalista poco tiene.
El titular de la lancha estará pensando
"kelo"... parió!...


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lunes 28 de julio de 2008

44 AÑOS CALI COLOMBIA UNIVALLE

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Gracias: MonicaBoliet44
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Mujica corazón, acá tenés los pibes para la liberación

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José Mujica cerró su visita de tres días a la Argentina.

En el medio del discurso, una militante ambientalista interrumpió al líder del MPP ( Movimiento de Participación Popular, exTupamaros) al grito de "¡Fuera, Botnia!", lo que generó la respuesta de los asistentes con gritos e insultos..
"Respetemos las opiniones, no nos calentemos. Sé que hay cosas que nos separan, pero tenemos que buscar la integración", dijo Mujica., uno de los más importantes dirigentes de la coalición Frente Amplio-Espacio Progresista (FA-EP), que gobierna en el Uruguay.

Durante su exposición en el encuentro organizado por militantes del MPP en (la Ciudad Autónoma de) Buenos Aires, el senador elogió al equipo económico. "La eficiencia del equipo económico ha bajado a tierra, como pudo, la reforma tributaria, una de nuestras propuestas programáticas. Se le ocurrió meterle mano a fondo a los que tienen ingresos altos, y se armó lío. Ese será el principal tema de la campaña electoral", señaló.

Durante su discurso de algo más de una hora, Mujica admitió haber aprendido algunas cosas de "la contrarrevolución neoliberal".

"Destrozó muchas cosas, pero dejó algunos saberes: no se puede vivir con déficit fiscal", dijo.
En el auditorio atestado, un centenar de personas siguió el acto de pie. Entre ellos estaba un grupo del movimiento Libres del Sur, una pequeña organización de izquierda. "Mujica corazón, acá tenés los pibes para la liberación", cantaban, mientras hacían flamear banderas.

Antes del comienzo de su exposición, el líder del MPP recibió un diploma en homenaje de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Al comienzo de su discurso, Mujica pidió perdón por estar mal informado y haber dicho en (la Ciudad de) Buenos Aires que "el agua está más limpia hoy que antes de que se instalara Botnia". "Metí la pata porque estaba desinformado", dijo.

Varios medios argentinos siguieron la exposición de Mujica, en la que describió la situación heredada por el gobierno del Frente Amplio.
Admitió que el gobierno no es de ruptura, al tiempo que destacó logros. "Decidimos repartir una
computadora por gurí y eso nos sale un ojo de la cara. Iba a salir 60 millones de dólares (estadounidenses).
Saldrá más, pero los gurises, hasta los más pobres, están entrando en la era digital".
Mujica se reunió ayer en la Casa Rosada con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Entre los temas abordados sobresalió la cuestión energética. "No se tocó el tema del gas, pero sí el de la energía nuclear. Hasta hace poco, ellos (por los argentinos) tenían una política de desarrollo autónomo en energía nuclear, pero la dejaron por el camino para tener un desarrollo empalmado con Brasil. Y eso es bueno porque en el Uruguay dicen que si tomáramos la decisión ahora (de avanzar en energía nuclear) demoraríamos 15 años. De pronto, podemos acortar mucho esos plazos si logramos cierta colaboración de la región", dijo Mujica.

El encuentro con Parrilli fue el de mayor tono político en la visita de tres días que Mujica emprendió por (la Ciudad de) Buenos Aires.





Familiares independientes: Carta a Mujica


Opinion sobre el paso del Mujica por Buenos Aires

El senador Mujica, ex tupamaro, candidato a la presidencia, visita Buenos Aires en su campaña madrugadora electoral.
Fiel sus dichos siempre afirmo "pa juntar votos soy bueno".
Nos preguntamos: pasó por los pozo de Oreletti, Banfield y/o Quilmes, por donde pasaron los verdaderos tupamaros resistentes ??
Aquellos heroícos tupas de la UAL entre ellos Ataliva Castillos, Eduardo Gallo Castro, Miguel Angel Ríos Casas, "el Cholo", María Asunción Artigas Nilo, "Mari", "el Tatu", Ary Héctor Severo Barreto y toda su familia más de seis miembros asesinados??
Conoce Mujica los compañeros de la GAU, PVP, PCR, PST y a la propia UAL?
Estamos seguros que en Buenos Aires hará lo mismo que en Montevideo, le hará los favores a los oligarcas latifundistas porteños, les defenderá el bolsillo pa no pagar detracciones y también acompañará sus medidas con gestos Sandrini y Semillita para que los oligarcas se diviertan con el bufón florista venido a payaso electoral vestido de gaucho pueblerino!!
Familiares independientes le envía esta carta al Mujica para que se acuerde de algo el "desmemoriado",
Saluda muy atentamente
Familiares Independientes (FI)







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La camiseta confidencial regalo del rey


Camiseta que Bush padre regaló al 'rey', ciudadano Juan Carlos de España,

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Por: YVKE Mundial "
Fecha de publicación: 27/07/08

El Jefe de Estado mostró con alegría la franela que le regaló Juan Carlos de Borbón. VTV

27 de julio 2008. - El Presidente Hugo Chávez resaltó este domingo lo exitoso de su gira internacional por Bielorrusia, Rusia, España y Portugal, explicando además lo tendencioso de las campañas mediáticas en su contra, que afirmaron falsamente que ofrecía a Rusia el territorio venezolano para bases militares. Recordó que es Estados Unidos el país que tiene bases militares repartidas en decenas de países del mundo, incluyendo la de Guantánamo, Cuba, y le pidió respeto al nuevo gobierno gobierno que asuma el control de la potencia estadounidense luego de las elecciones de noviembre.

También resaltó su reunión con el rey de España, y con alegría mostró la franela que éste le regaló, y que una tercera persona, cuyo nombre se comprometió a no revelar, le obsequió al monarca español.


Chávez: Gobierno colombiano cometió delito al usar logos de Cruz Roja y TeleSUR

Por: TeleSUR
Fecha de publicación: 27/07/08

27 de julio 2008. - El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó este domingo que el gobierno colombiano cometió un delito internacional al usar, de manera ilegal, los logotipos de la Cruz Roja y del canal multiestatal TeleSUR en la llamada "Operación Jaque".

Durante su programa dominical de radio y televisión Aló Presidente, Chávez criticó la actitud asumida por el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, que consideró como "irrelevante" la usurpación de la labor periodística y humanitaria en un operativo militar.

"Para ellos eso es irrelevante. Utilizar los símbolos de TeleSUR en la operación que ellos lanzaron, eso es un delito, un delito internacional", sostuvo.

"Yo soY incapaz de hacerlo, pero suponte tu que por error lo hago, ya me estuvieran enjuiciando en la Haya. Fíjense la doble moral del mundo", fustigó.




Comunicado público mundial de TeleSUR ante afirmaciones de ministro Santos
TeleSUR no acepta pretensión de gobierno de Colombia de suplantar a sus periodistas y evalúa acciones legales internacionales

Por: Aporrea / TeleSUR
Fecha de publicación: 26/07/08

26 de julio 2008. - En un comunicado público mundial, el canal multiestatal TeleSUR fijó posición y rechazó contundentemente la pretensión del gobierno colombiano de suplantar a periodistas de esta televisora en la acción militar que simuló una supuesta misión humanitaria. Expresó que la conducta de las autoridades de Colombia no puede ser aceptada bajo ningún pretexto, porque viola el derecho de gentes, los acuerdos internacionales y las leyes de la guerra, que son logros de la civilización. A continuación el texto íntegro del Comunicado:

"Fieles al compromiso de informar oportuna y verazmente, hace unos días registramos y comunicamos a nuestra audiencia las declaraciones del ministro colombiano de la Defensa, Juan Manuel Santos, durante un Foro en el Centro Para el Progreso Americano en la ciudad de Washington, Estados Unidos, en las que afirma que entrenaron a militares 'para que se hicieran pasar por un italiano, un australiano, un árabe, un médico, una enfermera y un camarógrafo de TeleSUR'.

1. Suplantar a periodistas en una operación militar es una simulación pérfida y una felonía fraudulenta tan grave como suplantar a la Cruz Roja Internacional, que no puede ser aceptada bajo ningún pretexto, porque viola el derecho de gentes, los acuerdos internacionales y las leyes de la guerra, que son logros de la civilización.

2. Semejante irresponsabilidad constituye un peligro para la vida de profesionales inocentes, precariza su seguridad y así atenta contra el derecho universal a la información.

3. Rigurosidad y honestidad son los cimientos de la labor cotidiana de TeleSUR. Este canal está comprometido en transmitir la información de manera veraz y oportuna, como le consta al gobierno colombiano y a los de aquellos países donde tenemos corresponsalías.

4. Ni periodistas, ni personal de TeleSUR participaron ni participarán en la denominada "Operación Jaque", ni en ninguna acción ajena al objetivo de informar.

5. TeleSUR no dio ni dará autorización al gobierno colombiano, ni a ningún otro, para la suplantación o uso de los distintivos de esta casa periodística.

Gracias:

queremosrepublica
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Floreal García, el boxeador tupamaro


Campeón panamericano en 1963, militante social, preso de la dictadura uruguaya, fue secuestrado en la Argentina en 1974 y su cadáver apareció acribillado en Soca.



La medalla de oro le colgaba a la altura del ombligo. Era peso mosca y los mosca, se sabe, son bajitos, metro sesenta y pico. Gualberto Floreal García la había ganado en los Juegos Panamericanos de 1963; una de las trece (cuatro doradas) que Uruguay conseguiría en San Pablo, Brasil, para clasificarse sexto, un escalón debajo de Cuba, que respiraba los nuevos aires de su revolución. Cuentan las crónicas de la época que el crédito del barrio Los Olivos, cuando llegó al aeropuerto de Carrasco, se negó a subir a un viejo Cadillac que lo aguardaba para mostrarse por las calles de Montevideo. El prefirió un camión compartido con sus amigos. La anécdota lo define con precisión quirúrgica, la misma que tuvo para derrotar por puntos al brasileño Pedro Días en aquella final.


Floreal García, de las luces del ring a las sombras de la clandestinidad


Las vidas de un luchador (texto completo)
por Nelson Lista, periódico vecinal Periscopio (intercambio con vecinet)
Gualberto Floreal García nació el 24 de mayo de 1943 y vivió su niñez en Los Olivos, un barrio chiquito y poco conocido entre el Hipódromo y Las Acacias. A comienzos de la década del 60 los chiquilines se arremolinaban tras la pelota en plena calle, pero otro deporte, el box, también atraía multitudes, era la época en que el ídolo indiscutido era Dogomar Martínez. Floreal no había cumplido los 16 años cuando le calzaron un brillante par de guantes, y con ellos llegó muy alto: fue campeón uruguayo, entró tercero en el Latinoamericano y logró la Medalla de Oro y el título de Campeón Panamericano en 1963. Fueron años gloriosos, de trompadas, de abrazos y de relucientes trofeos. La vida parecía sonreír, pero sin embargo serían otros caminos -mucho más trágicos- los que iba a recorrer aquel muchacho nacido para luchar
El deporte de los puños atraía a los jóvenes, que ansiaban tirar la piña y entrenar en algún club. "Si no te sabías defender, la quedabas".
Gualberto Floreal García era uno de esos chiquilines, pero sus éxitos lo llevaron a trascender fronteras. Fue Campeón Uruguayo en su categoría (Mosca), luego en Argentina compitió en el Campeonato Latinoamericano y salió tercero. Pero su mayor logro lo consiguió el
4 de mayo de 1963, cuando obtuvo la Medalla de Oro y el título de Campeón Panamericano, venciendo por puntos al brasileño Pedro Dias, en el estadio de Pacaembú, en San Pablo.
Al año siguiente se realizarían las Olimpíadas en Tokio. Floreal era el candidato natural para representar a Uruguay, pero poco antes de la partida ocurrió lo inesperado: el campeón se fugó de la concentración. Algo en él se había quebrado, es el punto de inflexión en su carrera y en su vida.
Los amigos
"Mirá que vamos para allá a estar contigo", le dijo su amigo Pocho (Hugo García), cuando la barra lo fue a acompañar al aeropuerto el día que se iba a San Pablo, a participar en el Panamericano. "No me jodan, quédense tranquilos acá. A qué van a ir...". Pero ellos la tenían clara; eran sus amigos y no lo podían dejar solo en esa parada tan difícil.
Entrevistado por el matutino El Popular antes de la partida, Floreal manifestaba: "Me siento fuerte, estoy seguro de que saldré bien del paso. Asumo la responsabilidad de defender a Uruguay en un torneo de esta trascendencia y haré todo lo que pueda para responder a las esperanzas que han depositado en mí".
Fue así que días después el Pocho, el Negro Plá y el Cascarilla Da Silva -que recalaban en el Club Centella- se bamboleaban en un viejo vagón de
AFE, rumbo a Melo. Ninguno de ellos había salido del país; todos eran hijos de trabajadores, de gente no acostumbrada a esos trotes. En la frontera ni se acordaron de mostrar las visas que llevaban y se embarcaron en un ómnibus, así nomás, rumbo a San Pablo.
Tres boxeadores y un viaducto
Medio dormidos y acalambrados después de más de mil kilómetros de carretera, arribaron a aquella ciudad gris, inmensa y lluviosa. Los últimos pesos que llevaban se los tragó un taxi que los "paseó" hasta llegar a la concentración en la Villa Olímpica.
El encuentro con Floreal y los otros uruguayos fue increíble. Cuando los vio quedó pálido: "¡No se puede creer, ustedes están locos! ¡Se vinieron, nomás!" Y llovieron los abrazos.
Esa noche tuvieron que dormir debajo de un puente. Los compañeros de la Villa Olímpica les llevaron comida. Al otro día les alcanzaron unas batas de boxeo, y ahí pudieron -bajo cuerda- entrar a comer junto con los competidores.
El viaje había tenido sus incomodidades, es cierto, pero a los
20 años esa aventura bien valía la pena. ¡Cuando lo contaran en el barrio nadie les iba a creer! Y lo más importante era que habían visto las tres peleas de Floreal.
El
28 de abril fue la primera. Se enfrentó con un argentino, un tal Camargo: "A ese lo paliseó", cuenta Pocho. El segundo encuentro fue el de mayo, contra el campeón chileno José Flores. "Ese fue un peleón. Floreal le ganó, y cuando sonó la campana lo seguía golpeando. Después el chileno nos contó que le gritaba a Floreal '¡Cabro párate, que ya me ganaste!', y Floreal seguía pegando. No fue fácil pararlo".
Y por fin, el
4 de mayo de 1963, llegó la gran velada: a final contra el brasileño Pedro Días. Era como el Maracaná del boxeo. "Había ocho mil personas en Pacaembú: 'Brasil, Brasil' era el grito que se escuchaba. Cuando empezó la pelea, el primer round fue parejito, aunque Floreal estaba un poco arriba. En el segundo asalto el brasileño empezó a agarrar. Y en el tercero -no me olvido más, confiesa Pocho- Días trastabilló y sonó la campana... Ya los gritos de 'Brasil, Brasil' no eran tan fuertes y los venezolanos, los cubanos, los chilenos y los argentinos se juntaron con nosotros y todos gritábamos por Uruguay. "En el tercer round Floreal parecía un rotswailer enfurecido..."
De las tantas crónicas de prensa de esos días, vale la pena transcribir una del matutino La mañana: "Su agresividad desbordó al brasileño Pedro Días", titulaba. "
FG venció por puntos a PD.La decisión de los cinco jurados fue unánime. Después de unos primeros momentos de estudio, los boxeadores se lanzaron a buscar directamente el knock out, en combate a media distancia. Enseguida cambió la forma de pelear: García llevó la iniciativa en los dos round finales, en dura pelea cuerpo a cuerpo. García lució una guardia muy cerrada, de la que salía para golpear fuertemente a Dias, quien debió dejarse llevar a las cuerdas, donde fue violentamente castigado, lo que acentuó la diferencia neta en favor del uruguayo".
Pocho relata el final del combate: "El brasileño terminó la pelea paradito, y al no haber knock out, había que esperar el fallo. ¡Eso era lo difícil! Porque el hombre era locatario, y cuando es por puntos siempre hay discusión. Pasaron unos minutos de silencio, iban y venían las tarjetas de los jurados; la expectativa crecía esperando el resultado...
En la esquina de Salustio y Galbani -en Los Olivos-, apretujada alrededor de la radio, una pequeña multitud esperaba ansiosa. Los amigos, los hermanos, los vecinos y el padre de Floreal contaban esos minutos interminables. La voz, desafinada y entrecortada, que salía con dificultad del pequeño parlante, era la del legendario relator de box Buck Canel, quien era escuchado por toda la comunidad hispana. Canel, con acento centroamericano, era el preferido de la afición uruguaya, que seguía con interés las grandes peleas de la época, como las de Archie Moor o las de Rocky Marciano.
Rocío García, una de las hermanas de Floreal, recuerda: "En esos minutos en que no se sabía quién había ganado, a nosotros se nos cortó la respiración. El barrio estaba pendiente, escuchando".
De pronto dijeron: "El ganador es...Gualberto Floreal García, Campeón Panamericano".
Allá en Pacaembú el juez todavía mantenía el brazo derecho de Floreal en alto, cuando en Montevideo, en Los Olivos, aquella esquina comenzó a poblarse de vecinos coreando "¡Floreal campeón!, ¡Floreal campeón!". "La alegría de los muchachos era enorme, y los vecinos, todos, festejaban".
El Centella
El Club Centella está ubicado en la calle Iberia, entre Zolá y Niágara, a pocas cuadras de
Gral. Flores. A la vuelta de la casa de Floreal.
Los muchachos se nucleaban en el Centella y la institución participaba de cuanto torneo futbolero había en la zona. Pero la institución trascendía lo meramente deportivo. Allí se realizaban bailes a los cuales asistía gente de todos los rincones. Llegaron a cantar allí los artistas más destacados de la época, como el "jilguero de La Unión", el recordado Romeo Gavioli, pero también Alberto Mastra, Francisco Amor y Dardo Sismondi, para citar a los más conocidos.
La cultura popular era, comparada con la de hoy, mucho más dinámica. Múltiples tablados en Carnaval, decenas de cines de barrio como el Jockey Club, "El cine de las primicias", que era el más cercano a Los Olivos, en General Flores y Mendoza. Y había muchos clubes que organizaban actividades sociales y culturales, y aquellos bailes de rompe y raja...
Los primeros guantes
"Yo ya entrenaba en el Boston cuando un día -recuerda Pocho- el viejo de Floreal viene y me dice: 'Vos sabés que me habló el Negro Felipe (un experimentado boxeador y amigo de todos en el barrio), y quiere llevar a Floreal a hacer boxeo al Canillitas. Y sabés qué pasa, mañana me van a traer unos guantes. ¿Vos no te animás a probarlo allá, en el fondo de casa?' 'Y bueno viejo', le dije. Y al otro día le pusimos los guantes...y claro, no tenía técnica, pero, pah' ¡era un torbellino desatado! Después, el viejo me pregunta: '¿Y, qué te pareció?' Le digo: 'Me encantó'.
Ahí es que lo llevan al Boxing Club Canillitas, que quedaba en la calle Timoteo Aparicio. Y nos fuimos todos a practicar allá: el Coreano, Tomasito, Floreal y yo.
Los sábados se realizaban allí los llamados Torneos barriales, en largas jornadas donde se hacían
10 peleas. Ahí Floreal debe de haber ganado ocho o nueve. No sé... no recuerdo exactamente. Claro, no eran peleas oficiales ¿no?, pero eran campeonatos amateur que organizaban los clubes de box. Había un montón de instituciones: El Canillitas, el Guillermo Llorca, Cerro, Peñarol, Nacional, el Policial, Villa Española, Olimpia, Wilson, Unión, Cap Arcona, el Maroñas y otros".
El campeón uruguayo
Su primera pelea oficial fue con Domingo Gómez, en un debut en el Palacio Peñarol, donde perdió por puntos. Después ganó la segunda, la tercera, y ya las ganaba todas. Luego llegó el torneo "Leonicio Iglesias", en la categoría Mosca, donde derrotó por puntos a Wellington Vilela. La crónica del vespertino El Plata destacaba: "Ambos pugilistas se dieron enteros, buscando cada uno la oportunidad adecuada para dominar a su oponente. Triunfó Floreal García porque empleando debidamente ambos puños, imprimió a la pelea un ritmo intenso y rápido".
Eran peleas increíbles, que llenaban el Palacio Peñarol. Pero no sólo las suyas; también las de otros de la misma categoría, como Jorge González, Gregorio Rodríguez, Abel Araujo y Wellington Vilela. En el
62 va a un campeonato latinoamericano en Buenos Aires. Allí tiene un problema hepático. No lo querían dejar pelear, pero pelea igual y entra tercero.
Se hace después el selectivo del
63 para el Panamericano de San Pablo. En el peso Mosca va él; en el peso Gallo, Washington Cuerito Rodríguez; en el peso Pluma, Opalón Aguiar. También van en Ligero Washington Trápani, Carlos Franco en Mediano y en la categoría Pesado va el Gordo Aguilar.
Juan Zurdo Ferreiro vivió siempre en Enrique Castro. Es tres años menor que su amigo Floreal. Iban juntos a la escuela de General Flores y José María Guerra. Fue su sparring en la época del Olimpia, en la Ciudad Vieja. "Eramos los que abríamos el gimnasio a las cuatro de la tarde. Ibamos a buscar la llave al viejo bar El Hacha. Ahí comprábamos un litro de queroseno (para la caldera del gimnasio). Salíamos a correr, hacíamos gimnasia, guantes, cuerda, puching-ball. Eran cuatro o cinco horas por día, y después nos tomábamos un yogur. Floreal era un buen compañero, un muchacho que no fumaba (tenía unos pulmones de acero). En esa época, con nosotros entrenaba también Júpiter Mancilla -un ídolo de Floreal-, que peleó varias veces con el campeón mundial en la categoría, el argentino Angel Caballo".
Una decisión crucial
Faltaban muy pocos días para la partida hacia las Olimpíadas de Tokio, cuando anunciaron que Floreal había abandonado la concentración. Su decisión implicaba, en la práctica, el abandono de la carrera.
Son muchas las especulaciones con respecto a esa actitud. Qué le pasó a ese deportista disciplinado, que nunca faltaba a sus entrenamientos, que no tomaba ni fumaba, que aceptaba las normas más duras desde los primeros años de entrenamiento. Y por qué hacer eso justo en el mejor momento de su carrera, cuando iba a realizar -según todos los testimonios- uno de sus máximos sueños deportivos, que era ir a las Olimpíadas.
No existe una sola explicación. La que parece más firme es el desaire de los dirigentes, ante la promesa de aliviar un poco su situación económica consiguiéndole un trabajo. "No te preocupes, vas a tener todo resuelto", le habían dicho los que regenteaban el box nacional. Los señores de cuello duro, vinculados al poder. Pero la cuestión es que el tiempo pasaba, y ni noticias. Y la falta de palabra no era poca cosa para Floreal. El sí, había cumplido: se había venido de San Pablo nada menos que con el título Panamericano bajo el brazo. Lo mínimo que podía esperar era que el reconocimiento se hiciera efectivo.
La angustia económica no sabe de triunfos deportivos. ¿De qué te sirven si no tenés ni para el ómnibus? El campeón necesitaba seguridad económica: un sueldo para poder vivir y financiar su carrera.
Floreal era el tercero de seis hermanos: Mary y Aidé son mayores que él; lo siguen Rocío, Uruguay y Luis. La madre, Elbia Larrosa, se había ido de la casa cuando Floreal tenía sólo 13 años. Su padre -que también se llamaba Floreal y trabajaba como vidriero- hizo lo que pudo, pero sin duda la vida de esa familia no fue fácil.
Su hermano Uruguay también llegó a subir a un ring -fueron sólo tres peleas- "pero era un desastre", reconoce.
El tiene otra opinión sobre la deserción de Floreal a las Olimpíadas: "Yo creo que un hecho que incidió para que Floreal no quisiera ir a Tokio fue que no estuvo de acuerdo con el cambio de técnico que hicieron los dirigentes. Ellos sacaron a Pedro Carrizo, que era del club Olimpia y con quién él se sentía a gusto, y colocaron a Francisco Costanzo, que era del Club Nacional".
Por su parte Rocío, la hermana menor, cuenta: "Eramos muy compinches con Floreal, íbamos a la escuela juntos y a mí me gustaba jugar con él. Yo lo acompañaba en bicicleta cuando trotaba para perder peso, le aprontaba el bolso, las vendas y todo el equipo para el gimnasio".
Rocío vive hoy con su esposo Carlos y sus hijos Carlos y Gustavo en Jardines del Hipódromo. "Cuando él dijo que no iba a Tokio, no habló más. Después vinieron a buscarlo mil veces y no había caso, era de una sola palabra. Yo creo que no le gustó que a sus amigos del barrio -que lo habían acompañado a San Pablo- no los trajeran en el avión. Floreal llegó tan mal aquella tarde al Aeropuerto de Carrasco que se negó a subir al Cadillac desde el cual debía ir saludando a la afición, y se vino en el camión con la muchachada del barrio".
Le gustaba estar con la familia, con los amigos. "Rechazó muchas invitaciones para fiestas porque prefería quearse con nosotros. Una vez salió de ganar una pelea y se fue con los muchachos a tomar el ómnibus. En eso, alguien desde un coche de lujo lo reconoció y quiso traerlo. Mi hermano le agradeció y le respondió: 'Yo vine con ellos, y me voy con ellos'. Cuando decidió no ir a las Olimpíadas, por la puerta de casa desfilaron para convencerlo de que cambiara de actitud. Los vecinos no entendían lo que pasaba, con tanto colachata en la cuadra. Al final insistieron tanto que, una tarde, cedió. Armaron de apuro la concentración y planificaron su entrenamiento, todo contrarreloj".
Días después, en todos los diarios se publicó la noticia de que Floreal García se había escapado de la concentración y no se conocía su paradero. Meses después nos enteramos de que estaba en Minas, donde estaba viviendo Pochito García. Al poco tiempo se ennovió y se casó con Mirtha Yolanda Hernández -una gurisa del barrio, amiga de toda la familia- y cambió su vida."
Como una premonición, aquella muchacha, que siempre había estado enamorada de Floreal, le había confesado a Rocío: "A Floreal lo voy a acompañar siempre, a los mayores triunfos o al fondo de una cuneta".
A esa altura él trabajaba en Cuoopar, la textil de Centenario e Industria, y su carrera de boxeador fue quedando en el pasado.
La clandestiniad, la cárcel, el exilio en Buenos Aires...
Ya se hablaba poco de él, cuando en
1971 su nombre fue noticia nuevamente. Esta vez sin el glamour de antes: había caído preso como integrante del MLN-Tupamaros. Quién sabe por qué caminos lo había ganado la preocupación por lo social, como a tantos jóvenes de aquella época.
Primero lo tuvieron en Jefatura y después fue trasladado a la cárcel de Punta Carretas. En
1972, tras múltiples gestiones de sus familiares, fue liberado. El había optado por no participar de la fuga que tuvo lugar el 6 de setiembre de 1971, que involucró a 106 tupamaros. Sus compañeros le habían recomendado que se quedara; que tenía posibilidades de salir pronto. Pero en el interín el gobierno de Pacheco Areco estableció el Estado de Guerra Interno, dando intervención al Ejército. Los presos políticos quedaron bajo control militar. "Ahí fue cuando a mi hermano lo trasladan a Punta Rieles (recién comenzaba a funcionar ese penal y todavía no estaba destinado a albergar mujeres), donde las condiciones fueron mucho más duras".
Rocío y Carlos recuerdan cómo fueron sus últimos contactos con Floreal: "Mi cuñada se mueve y logra que le otorguen el habeas corpus y que salga exilado para Chile, en febrero del
72. Luego ella viaja con Amaral, que era un bebé. Cuando lo despedimos en el aeropuerto fue la última vez que yo vi a mi hermano vivo. Cuando el golpe de Pinochet en Chile, ellos se van a Buenos Aires. Carlos, mi esposo, que estaba allá, trabajando en una fábrica, se contacta con Floreal y se encuentran en la puerta de un cine, y Carlos llega a ir de forma compartimentada a una casa donde Floreal vivía. 'Es por tu seguridad, yo ya estoy jugado', le dijo. Es la última vez que Carlos lo ve".
Uruguay García (hermano de Floreal): "Estoy dispuesto a seguir buscando justicia"
El 20 de diciembre de 1974 la radio informó que en las afueras de Soca se encontraron cinco cuerpos acribillados. Así recuerda aquellos hechos Uruguay, hermano de Floreal: "Fuimos a reconocer el cuerpo de mi hermano, pero ese día no nos dejaron verlo. Claro, lo habían torturado 39 días... Sólo pudimos hacer el reconocimiento al otro día en la Jefatura de Policía de Montevideo. Después comenzamos la búsqueda de mi sobrino Amaral. Viajamos a Buenos Aires y fuimos a la embajada uruguaya, a la Policía, y en todos lados nos decían que no sabían nada. Después de mucho dar vueltas sin ninguna respuesta nos recibió el propio presidente Juan María Bordaberry. Fuimos mis hermanas Mary, Aidé y yo, a la casa de Suárez y Reyes. Y lo que recuerdo es que él dijo que ya sabía que era así, que 'por cada militar muerto, ellos iban a matar a diez tupamaros. Por suerte esta vez mataron sólo a cinco'. Y que con respecto a Amaral, él 'no tenía la varita mágica para hacerlo aparecer'. Después nos dio un pase para hablar con el inspector Castiglioni en Jefatura, y ese señor nos dijo directamente con respecto al asesinato de mi hermano: 'Bueno, antes nos tocaba a nosotros; ahora les tocó a ustedes'.
Fueron muchas las presiones que sufrimos en todos los cuarteles, muchas angustias...
El
5 de febrero de 1975 me llamaron para que fuera al cementerio, a la tumba de mi hermano, que allí iba a encontrar a Amaral. No sé si fue una broma de mal gusto, pero me pasé toda la tarde, y nada.
Luego nos contactamos con las Abuelas de Plaza de Mayo, y ellas nos dijeron que Amaral estaba en Formosa, con una familia de militares".
Amaral había quedado desde el momento de su secuestro en poder de una pareja de integrantes de las fuerzas represivas, Lilián Dorothy Ramona Calderón y José Antonio Moreno, quienes lo inscribieron como hijo propio. Estas personas fallecieron y Amaral quedó a cargo de quienes figuraban como sus abuelos maternos. Al morir estos, el niño pasó a manos de un falso medio hermano que trabajaba en el Servicio de Inteligencia del Estado, y él fue quien se lo llevó a Formosa.
"No teníamos medios para ir hasta allá a buscarlo, por eso hablamos con (el ex senador) Germán Araújo, que nos ayudó. Así pudimos traer en
1985 a Amaral de nuevo a Uruguay".
Consultado acerca de si está en contacto con las organizaciones de derechos humanos, respondió: "Yo estoy dispuesto a seguir buscando justicia; lo estuve cuando la Dictadura, ¿no voy a estar ahora?
Una placita en Los Olivos
Hoy, a más de 30 años de su desaparición forzada, los vecinos rinden homenaje al amigo: en el cruce de Torricelli y Chapicuí, un rinconcito del barrio se llamará Plaza Gualberto Floreal García.
Juan Gargiulo, actual presidente del Centella, cuenta cómo surgió la iniciativa del homenaje a Floreal García. "El club entendió que había que hacer justicia con uno de sus socios. La institución presentó la iniciativa en la Junta Departamental de Montevideo, y comenzó los trámites correspondientes. El proyecto nace en
1998, y fue tomado por los vecinos de Los Olivos y también por parte de la Junta Local de la Zona 11. Luego de la aprobación en la Junta, el proyecto pasa al Centro Comunal, y hace dos años el señor Nelson Gómez nos comunica que ya había salido. Nosotros no podemos dejar de mencionar a los hermanos Humberto y Aldo Bonilla, que también contribuyeron para que esto se pudiera realizar".
La plaza está en construcción. Ya se terminó la base y fueron instalados los juegos infantiles; próximamente se instalará el alumbrado. "Va a venir un arquitecto para definir qué clase de monumento tendrá Floreal. Nosotros calculamos que para mayo o junio, más o menos, se podrá inaugurar".
Los fusilamientos de Soca
El día
20 de diciembre de 1974 cinco cadáveres, acribillados, fueron encontrados al borde de un camino rural, en las inmediaciones de Soca. Las víctimas, que habían sido secuestradas el día 8 del mismo mes en Buenos Aires, eran Graciela Estefanell Guidali, Héctor Brum Cornelius y su esposa María de los Angeles Corbo Aguirregaray (embarazada de cinco meses), y Floreal García Larrosa con su esposa Mirtha Yolanda Hernández. Amaral García -hijo de Floreal y Mirtha, quien sólo tenía tres años de edad- quedó en Buenos Aires, en manos de una familia de policías hasta 1985.
El 7 de noviembre del año pasado, un sobreviviente del secuestro rompió el silencio. Se trata de Julio Abreu, quien entrevistado por el periodista Roger Rodríguez, para el diario La República, relató los hechos que vivió. Extractamos parte de la nota, en la cual además de Abreu también participó Amaral García.
Abreu, que no tenía nada que ver con los Tupamaros (era votante del Wilson), había ido a Buenos Aires a buscar trabajo. El 8 de noviembre de
1974 su hermano lo invitó a un cumpleaños donde había algunos uruguayos que conocía, incluido Floreal. Al llegar, le piden que vaya a comprar un pollo porque la comida no alcanzaba, y Floreal se ofreció para acompañarlo. Llegando a la esquina un comando vestido de civil los secuestró.
Abreu relata: "Fuimos golpeados e insultados y caímos al suelo, me esposaron a una mano de Floreal. Nos pusieron en la parte de atrás de un coche muy amplio (un Falcon). Uno me puso el pie arriba y nos apuntaba. Floreal me dijo: 'Nos van a matar'.
"Yo tenía tres años -interviene Amaral-, no me acuerdo de mucho. Los autos sí. Había autos. Lo del televisor, siempre había tratado de encajarlo en un lugar dentro de mi memoria
. (...) Recuerdo de bajar por una escalerita donde yo me encontraba con mis padres y debajo había un garaje. También recuerdo a mi madre y mi padre durmiendo en el piso y yo en el medio. Era un lugar completamente bañado de creolina". La descripción corresponde al centro de torturas de Automotoras Orletti. Luego los trasladan a dos lugares más.
"En determinado momento -recuerda Abreu- trajeron a Brum y a Floreal. 'Quedate tranquilo' -me dice el petiso Floreal- que a vos no te van a matar'. Estaba destrozado. Tenía quemados los testículos y el pene. No sé dónde no lo habían tocado".

"Fue en el celdario la despedida de mis padres, -recuerda Amaral-. Yo no estaba con ellos. Me tenían en otro lado y me llevaron en un auto. Había una rotonda antes de llegar. Bajé y me llevaban a upa. Entré en un lugar lleno de azulejos blancos, con un piletón. Abrieron una puerta y estaban mi madre y mi padre en un colchón, tapados con una frazada. Me paran junto a mis viejos. Ellos estaban comiendo churros y me convidan... Eso es lo que tengo en la memoria como la última vez que veo a mis padres y que fue como una despedida".
El vuelo cero
Ya en Montevideo, los trasladan a la casa de Punta Gorda, que los servicios utilizaban como centro de tortura clandestino. Relata Brum: "Una voz dura, imperativa dice: 'Bueno, ya los matamos; están todos muertos estos comunistas'. Fue por atrás mío, me puso una mano en el hombro y me dijo: 'Vos quedate tranquilo, a vos no te vamos a matar porque no sos comunista. Nosotros matamos a los comunistas' (...) Me dijo que no dijera nada y que no me fuera del país. 'Así como matamos a estos cinco, si hablás te matamos a vos y a toda tu familia'. Después de muchas vueltas, me hicieron bajar mirando para atrás y me ordenaron que esperara unos cinco minutos. Cuando sentí que se fueron, fui a lo de mi madrina. Y por primera vez, volví a respirar".
El abogado Javier Miranda -hijo de Fernando Miranda, cuyos restos acaban de ser identificados- es representante de Familiares de Desaparecidos y patrocinará la denuncia de Amaral García en el caso de los crímenes de Soca. Se están recopilando documentos para la reapertura de la causa, que fue archivada durante el gobierno de Julio María Sanguinetti. En los antecedentes figuran datos de los familiares, que habrían constatado las torturas en los cuerpos de los asesinados.
Por otra parte, el escritor y penalista uruguayo Carlos Martínez Moreno relata en el libro El color que el infierno me escondiera que hubo una votación en el Consejo de Seguridad Nacional donde se decidió el homicidio de los cinco tupamaros secuestrados. Bordaberry habría dejado constancia en actas de que no acompañaba la medida. Y también recuerda que en aquellos años los militares habían resuelto que por cada militar que muriera en la lucha contra la subversión, asesinarían a cinco guerrilleros.
En declaraciones recientes el ex senador Guillermo Chifflet calificó al quíntuple crimen de Soca como una puesta en escena para "ocultar el crimen del coronel Ramón Trabal en París". Vale recordar que Trabal había sido desplazado a Francia a causa de discrepancias con quienes en ese momento lideraban el proceso. Antes de viajar había comentado a su familia que era probable que atentaran contra su vida. Y la Policía francesa confirmó que el atentado fue realizado por un comando croata de derecha, por encargo.Todas las pesquisas vuelven sospechosos de ordenar el crimen a los propios personeros de la dictadura.
Es sintomático que el
MLN nunca haya asumido la responsabilidad por ese atentado. Chifflet señala que existen pruebas para determinar a los autores de los fusilamiento de Soca.

http://www.chasque.net/vecinet/noti826.htm

domingo 27 de julio de 2008

La detención de Bardesio inquieta a fantasmas vivos


Cóndores. La CIA fecundó los embriones


Los inicios del terrorismo de Estado

Clara Aldrighi







En 1964 fue destinado a la Ayudantía de Investigaciones una joven promesa de la inteligencia policial: Nelson Bardesio. De familia colorada, trabajador y ambicioso, había ingresado a la Policía en 1963, con 22 años.

Junto a Atilio Galán, otro joven policía colorado, en diciembre de 1966 comenzó a redactar un proyecto para la creación de una Dirección de Inteligencia de jurisdicción nacional. La familia de Galán estaba vinculada a la de Oscar Gestido, y por ese conducto supieron que el futuro presidente, que asumiría en marzo de 1967, estaba decidido a crear la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII), en sintonía con las aspiraciones de la embajada de Estados Unidos. Galán presentó el proyecto a Gestido y al jefe de Policía de Montevideo coronel Raúl Barlocco. "Aunque nuestro proyecto no tuvo andamiento -declararía en marzo de 1972 Bardesio al MLN, durante su secuestro en la cárcel del pueblo- ya que los asesores norteamericanos habían establecido sus propios lineamientos para la creación de la nueva dirección, Galán y yo fuimos incorporados al núcleo original de funcionarios que formarían parte de la Dirección de Inteligencia".

En marzo o abril de 1967 el jefe del Estado Mayor policial, coronel Santiago Acuña, por indicación del gobierno, puso a Bardesio y Galán en comunicación con William Cantrell, el funcionario de la CIA adscripto al programa de asistencia policial de la AID.

El consejero estadounidense solicitó y obtuvo que los dos jóvenes le fueran asignados en comisión y trabajaran en la formación de la Dirección de Inteligencia.

Desde entonces sus energías fueron canalizadas en tareas encubiertas al servicio de la CIA.

Durante 1967 trabajó con Cantrell en la formación de la DNII, ayudando a resolver asuntos administrativos y logísticos. La embajada de Estados Unidos, o más precisamente, la estación de la CIA, invirtió cuantiosas sumas de dinero para equipar las oficinas y laboratorios de la nueva Dirección. Bardesio fue chofer de Cantrell hasta que el consejero partió definitivamente de Uruguay, en marzo de 1970. Todas las mañanas lo llevaba en un jeep de la embajada a 18 de Julio y Paullier o a Jefatura. Al mediodía lo trasladaba a la embajada y al atardecer lo devolvía a su casa.

Fue nombrado responsable de todos los laboratorios especiales de la DNII ubicados en 18 de Julio y Paullier. A mediados de 1970 abandonó su trabajo en la DNII y pasó a depender directamente del Ministerio del Interior, para dedicarse a la preparación de un grupo terrorista organizado por las autoridades de dicho Ministerio.

La responsabilidad de Bardesio en la operativa de la CIA indica que, aunque su protector Cantrell hubiera partido de Uruguay, la Agencia no había prescindido de sus servicios.

El Monje negro de los americanos


La policía investiga en las cloacas de Montevideo


Comisario Alejandro Otero



La República
Domingo, 27 de julio, 2008



En una entrevista concedida en 2002 para este trabajo, el comisario Otero recordaba vívidamente su figura: "Lo cierto es que este señor Cantrell utiliza a un agente, Bardesio, que después fue secuestrado por el MLN, a quien yo saqué a puntapiés de mi despacho.

Eso determinó que el propio director de Inteligencia, el inspector Pírez Castagnet, me mandara a buscar. Me preguntó si le había pegado. Le dije que sí, porque no lo quería ahí.

Tampoco a Atilio Galán. ¿Por qué? Porque no los quería. No me gustaban como personas.

"Bardesio era el monje negro de todos los americanos. Cantrell creo que era devoto de Bardesio. No sé por qué características Bardesio lo había conquistado absolutamente y era el que manejaba todas las cosas".

Refiriéndose a las confesiones de Bardesio a los tupamaros, en las que identificó a sus compañeros policías, militares y civiles del escuadrón de la muerte, Otero acota: "¿Ve? Quizás esa fuera una de mis razones. Yo sabía que Bardesio no aguantaba nada, por eso no lo quería en mi Departamento.

De lo que él dijo y yo conozco, todo era cierto. Pero vaya a saber cuántas cosas más pudo haber dicho que yo no conozco y que a lo mejor no son ciertas.

"No me gustaba Bardesio. Porque yo entendía que mi función se determinaba por mi capacidad y por mi pensamiento.

Por lo tanto, a las orientaciones que emanaban de mis superiores, de repente les hacía caso, de repente no. Eso fue lo que determinó que terminaran echándome. En todos lados donde yo estuve al mando, también en la Dirección de Cárceles, yo no respondía a nadie.

Siempre dije que nunca tuve jefes.

Eso se podrá creer o no, porque después de todo yo era sólo un piojoso comisario.

Que no tenía un peso encima. Que sabía que jugaba con la vida de mi esposa, de mis hijos y la mía propia.

Pero hacía lo que yo quería.

Sólo cuando rezaba ante Dios, hacía mis análisis y me manejaba con ellos.

"A lo mejor alguien me pregunta: ¿Y si a usted le daban determinadas cantidades?

Y bueno, capaz que no le dieron con el precio".




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Un baúl de sueños asesinado en Arica


Era afiliada al PCU. La historia de Mónica Benaroyo, la uruguaya desaparecida en Chile en 1973


ROGER RODRIGUEZ - rogerrodriguez@adinet.com.uy
La república Domingo, 27 de julio, 2008


El cuerpo de la ciudadana uruguaya Mónica Benaroyo fue encontrado decapitado y momificado en el desierto de Arica. Todavía tenía ropas y una caja de cigarrillos. La Comisión para la Paz no pudo confirmar su desaparición. Era afiliada al PCU, según el prontuario de Inteligencia policial.


Mónica Cristina Benaroyo Pecu había nacido en Bucarest, Rumania, en abril de 1925.

Tiene una hermana, Fernanda, un año mayor. Eran hijas del embajador de Irán (Persia) en la capital rumana, pero debieron emigrar cuando, luego de la segunda guerra mundial, rusos y británicos derrocaron al Sha Reza Khan. "Monique", como le decían sus amigos y conocidos, era ciudadana legal uruguaya desde 1954 y se destacaba por haber conocido el mundo gracias a ser hija de diplomáticos. Dominaba siete idiomas. Además del persa paterno y el rumano materno, sabía inglés, italiano, francés, alemán y español. Su conocimiento en idiomas fue lo que le permitió conseguir trabajo en el telégrafo Italcable de Montevideo, donde trabajó hasta 1973. En los años sesenta comenzó a estudiar en la Facultad de Humanidades, donde obtuvo su título de Licenciada en Filosofía, en la cátedra del profesor Emilio Oribe. "Je suis persianne", se presentaba aquella mujer pequeña, de pelo enrulado, que vestía diferente a los universitarios de la época. No tardaron en bautizarla cariñosamente "la persiana". Su soledad es lo que recuerdan sus compañeros. Tenía una triste melancolía, aunque era vivaz y con buen sentido de humor. Aquella Universidad de los años sesenta terminó por convertir a aquella mujer (mayor que sus compañeros de estudio) proveniente de una clase alta, en una intelectual de izquierda. Un prontuario en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) dice que se afilió al Partido Comunista en octubre de 1971.

Soñar Cuba, morir en Arica


Ganó un concurso de monografías sobre la vida del Ché Guevara y terminó becada unos meses en la Universidad de La Habana. Aquella realidad terminó de afirmar sus ideas y fue al intentar volver a Cuba, según algunas fuentes, que viajó a Chile, que mantenía sus relaciones diplomáticas, para tomar un avión. La situación política en Uruguay y un distanciamiento con su hermana, casada con un diplomático, terminaron por llevarla al exterior, según otras versiones. Vendió todos sus muebles del apartamento que habitaba en 25 de mayo y con poco dinero y un baúl repleto de sueños cruzó la cordillera de los Andes. Pero en Santiago su sueño se frustró. Hubo desentendimientos y terminó viviendo en la Casa del Maestro de la capital chilena esperando confirmación de una invitación desde La Habana. Tuvo que conseguir empleo en una firma de Arica, donde se radicó. Terminó trabajando en cultura para la municipalidad. Mónica Benaroyo también tenía un hermano de crianza, Enrique Colman, hoy de 85 años, que es el único familiar que denunció su caso a la Comisión para la Paz durante el gobierno de Jorge Batlle. Enrique había perdido contacto con Mónica luego del golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973. Una vez recibió un llamado telefónico de alguien que le dijo haber visto a Mónica en el Estadio de Santiago. Le pidieron dinero y ropas para ella. Se los dio, pero nunca más supo de su paradero. También el embajador uruguayo Roberto González Casal dio esa versión, que ahora se confirma era mentira.



Dos compañeras de trabajo y un catedrático la recuerdan
Inteligente, culta y frágil


Graciela Torresani y Mary Armelius, dos compañeras de trabajo en Italcable, recuerdan a Mónica por su ternura e inteligencia, aunque su soledad y melancolía eran otras de sus características. El profesor Juan Flo también da testimonio de aquella estudiante cuya monografía final sobre Heidegger juzgó. "Trabajé con ella 8 años. Ella era telefonista en Italcable.

Vivía casi enfrente, en un apartamentito de 25 de Mayo y Zabala. Contaba que de niña tenía mucho dinero y hasta una caballeriza. Había vivido una buena vida, pero después de salir de Rumania estuvo por Italia y finalmente en Uruguay. Su hermana trabajaba en IBM, pero no se llevaban. Se fue a Chile poco antes del golpe. Sabíamos que era comunista. Era inteligente y culta.

Había sufrido polio y le habían quedado secuelas en un lado de la cara y una pierna, quizás por eso era solitaria...", cuenta Graciela. "Trabajé con ella desde 1964 hasta 1972. Hablaba mucho con el profesor Eugenio Petit Muñoz que la iba a visitar. Sabía muchos idiomas. Fumaba mucho.

Cuando cobraba se compraba un cartón de cigarrillos Exeter. Vivía sola. Leía mucho, sobre todo filosofía. No cocinaba. Adoraba a sus dos sobrinas, en las que gastaba mucho de su sueldo, pero no se llevaba con la hermana. Era una persona que te atrapaba con su conversación y su cultura", la recuerda Mary. "Era alumna de la Facultad. Cursó "Estética" a fines de los sesenta con el profesor Emilio Oribe. Yo juzgué su monografía para titularse en filosofía. Era curiosa, apasionada, algo ingenua... Durante algunos meses conversamos con frecuencia. Militaba como estudiante, aunque era mayor que yo. Era un personaje peculiar en su elegancia y su ropa. Supe de ella cuando estuvo en Arica, trabajando en la alcaldía. No supe más.

Siempre me quedó la angustia de su destino... la veía frágil", comparte el profesor Flo.





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El represor Julián “Laucha” Corres Pidió ir al baño y desapareció





El próximo lunes iba a ser juzgado por delitos de lesa humanidad. Pidió ir al baño y se fugó. Lo buscan intensamente.







Historial. Corres se desempeñó en el centro clandestino de detención conocido como "La Escuelita" de la ciudad de Bahía Blanca y fue detenido el 3 de abril de este año por personal de Interpol y con una orden del juez Federal 1 Alcindo Álvarez Canale en momentos en que salía de un edificio ubicado en Uruguay y Córdoba, en la zona de los tribunales porteños .

El represor tenía una orden de captura internacional que había sido solicitada por el juez Federal 1 Álvarez Canale, en el marco de la causa por secuestros, torturas, homicidios y desaparición forzada de personas durante la última dictadura militar.

El día de la detención el magistrado había señalado que "Corres fue detenido en la Capital Federal por personal de Interpol que tras ello lo puso a disposición del juez Canicoba Corral del juzgado Federal 6".

"Yo había solicitado una orden de captura internacional para Corres quien desde hace tiempo estaba prófugo de la Justicia", afirmó el magistrado bahiense.

"Corres era un teniente y según los datos que figuran en el expediente del Juicio de la Verdad, estaba a cargo de La Escuelita junto con Santiago Cruciani, quien falleció el año pasado", agregó el juez Alvarez Canale.

Luego de analizar la causa judicial el magistrado procesó al ex militar por considerarlo partícipe necesario en delitos de lesa humanidad cometidos en el V Cuerpo del Ejército y en el centro de detención "La Escuelita" por lo que dispuso la prisión preventiva y un embargo por 28 millones de pesos.

A raíz de la fuga de la delegación de la Policía Federal de Bahía Blanca se dispuso un amplio operativo cerrojo en la terminal de ómnibus de la ciudad como así también en todas las rutas de acceso a esta ciudad del sur bonaerense.





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sábado 26 de julio de 2008

ARGENTINA ||| EL PEOR ACUERDO


Martín Caparrós (Crítica)



Nunca hubiera pensado que alguna vez podía llegar a estar de acuerdo con el hijo de puta del ex general Luciano Benjamín Menéndez. Y sin embargo, ayer...

Ayer, en su alegato final, Menéndez, ex jefe de una de las unidades militares más asesinas, el Tercer Cuerpo de Ejército, hombre de cuchillos tomar y de presos matar, peroró en su defensa. Dijo, en síntesis, que las fuerzas armadas argentinas pelearon y ganaron para "evitar el asalto de la subversión marxista". Y yo también lo creo.

Con algunos matices. La subversión marxista –o más o menos marxista, de la que yo también formaba parte– quería, sin duda, asaltar el poder en la Argentina para cambiar radicalmente el orden social. No queríamos un país capitalista y democrático: queríamos una sociedad socialista, sin economía de mercado, sin desigualdades, sin explotadores ni explotados, y sin muchas precisiones acerca de la forma política que eso adoptaría –pero que, sin duda, no sería la "democracia burguesa" que condenábamos cada vez que podíamos.

Por eso estoy de acuerdo con el hijo de mil putas cuando dice que "los guerrilleros no pueden decir que actuaban en defensa de la democracia". Tan de acuerdo que lo escribí por primera vez en 1993, cuando ví a Firmenich diciendo por televisión que los Montoneros peleábamos por la democracia: mentira cochina. Entonces escribí que creíamos muy sinceramente que la lucha armada era la única forma de llegar al poder, que incluso lo cantábamos: "Con las urnas al gobierno/ con las armas al poder", y que falsear la historia era lo peor que se les podía hacer a sus protagonistas: una forma de volver a desaparecer a los desaparecidos. Me indigné y, de tan indignado, quise escribir La Voluntad para contar quiénes habían sido y qué querían realmente los militantes revolucionarios de los años sesentas y setentas.

(A propósito: es la misma falsificación que se comete cuando se dice, como lo ha hecho Kirchner, que este gobierno pelea por realizar los sueños de aquellos militantes: esos sueños, está claro, eran muy otros. En esa falsificación, Kirchner y el asesino ex se acercan; ayer Menéndez decía que "los guerrilleros del 70 están hoy en el poder", sin ver que, si acaso, los que están alrededor del gobierno son personas que estuvieron alrededor de esa guerrilla en los setentas y que cambiaron, como todo cambió, tanto en los treinta últimos años que ya no tienen nada que ver con todo aquello, salvo para usarlo como figura retórica).

Es curioso cómo se reescribió aquella historia. Hoy la mayoría de los argentinos tiende a olvidar que estaba en contra de la violencia revolucionaria, que prefería el capitalismo y que estuvo muy satisfecha cuando los militares salieron a poner orden. "Ostentamos el dudoso mérito en ser el primer país en el mundo que juzga a sus soldados victoriosos, que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas", dijo el asesino –y tiene razón. Pero la sociedad argentina se armó un relato según el cual todos estaban en contra de los militares o, por lo menos, no tenían ni idea. Es cierto que no podían haber imaginado que esa violencia era tan bruta, tan violenta, pero había que ser muy esforzado o muy boludo para no darse cuenta de que, más allá de detalles espantosos, las fuerzas armadas estaban reprimiendo con todo.

El relato de la inocencia mayoritaria se ha impuesto, pese a sus contradicciones evidentes. Los mismos medios que ahora cuentan con horror torturas y asesinatos las callaron entonces; los mismos partidos políticos que se hacían los tontos ahora las condenan; los mismos ciudadanos que se alegraban privada y hasta públicamente del retorno del orden ahora se espantan. Y todos ellos conforman esta masa de ingratos a la que se dirige el muy hijo de exputa: "luchamos por y para ustedes" –les dice y, de hecho, los militares preservaron para ellos el capitalismo y la democracia burguesa. Pero la sociedad argentina se ha inventado un pasado limpito en el que unos pocos megaperversosasesinos como éste hicieron a espaldas de todos lo que ellos jamás habrían permitido, y les resulta mucho más cómodo. Como les resulta mucho más cómodo, ahora, indignarse con el ex que repensar qué hicieron entonces, a quién apoyaron, en qué los benefició la violencia de los represores, y lo fácil que les r
esult
ó, muchos años después, asombrarse, impresionarse e indignarse.

El ex Menéndez es, sin duda, un asesino, y ojalá que se pudra en la cárcel. Es obvio que no es lo mismo la violencia de un grupo de ciudadanos que la violencia del Estado, pero es tonto negar que nosotros proponíamos la guerra popular y prolongada como forma de llegar al poder. Y también es obvio que la violencia de los militares no les sirvió sólo para vencer a la guerrilla: lo habrían podido conseguir con mucho menos.

Durante mucho tiempo me equivoqué pensando que los militares habían exagerado: que la amenaza revolucionaria era menor, que no justificaba semejante despliegue. Tardé en entender que los militares y los ricos argentinos habían usado esa amenaza como excusa para corregir la estructura socio-económica del país: para convertir a la Argentina en una sociedad con menos fábricas y por lo tanto menos obreros reivindicativos, para disciplinar a los díscolos de cualquier orden, y para cumplir con las órdenes reservadas del secretario de Estado USA, su compañero Kissinger, que les dijo en abril de 1976 que debían volver a convertir a nuestro país en un exportador de materia prima agropecuaria.

Es lo que dijo el ex: "¡Y nosotros estamos siendo juzgados! ¿Para quién ganamos la batalla?". Porque es cierto que la ganaron, y que su resultado principal no son estos juicios sino este país sojero.

Ése es el punto en que casi todos se hacen los boludos. La indignación siempre fue más fácil que el pensamiento. Supongo que es mejor que muchos, para sentirse probos, prefieran condenar a los militares antes que seguir apoyándolos como entonces. Pero no deja de inquietarme que todo sea tan fácil y que sólo un asesino hijo de puta suelte, de vez en cuando, ciertas verdades tremebundas.

27 DE JULIO DE 2008 - COMCOSUR / MONTEVIDEO



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Bardesio después de la liberación ||| La palabra incumplida


Clara Aldrighi
Brecha, 24 de julio de 2008


En el capítulo 12 de su nuevo libro (en preparación) La Construcción de un sistema represivo, la historiadora Clara Aldrighi reconstruye el episodio de la liberación de Nelson Bardesio -el 15 de mayo de 1972-, en poder de los tupamaros por más de 3 meses. Detalla cómo el agente de la cia temía que la Policía lo matara.Ahora que me han visto, estoy más tranquilo. Mi miedo era que me encontrara la Policía antes de que ustedes me vieran vivo, escribió Bardesio en una esquela que leyeron el entonces ministro Julio María Sanguinetti y el senador Wilson Ferreira. Pero el general Enrique Magnani, ministro de Defensa, no cumplió su palabra. Y en lugar de derivarlo a la justicia militar, como prometió a varios legisladores, lo entregó a Inteligencia policial. Los siguientes fragmentos del capítulo dan cuenta de esa traición:

El 15 de mayo por la noche los tupamaros dejaron a Bardesio en libertad. El atemorizado policía se dirigió al Palacio Legislativo y estuvo largo rato en sus inmediaciones. Esperaba la salida de algún parlamentario conocido. Se acercó al vicepresidente Sapelli mientras éste subía a su automóvil pero no se decidió a abordarlo.

Temprano a la mañana siguiente la madre del policía llamó por teléfono a la casa de Gutiérrez Ruiz. Su hijo había sido liberado y deseaba hablarle. Bardesio dijo al presidente de la Cámara que temía por su vida y no sabía qué camino tomar. Le pidió ayuda y le rogó se encontrara urgentemente con él. Gutiérrez Ruiz le dio cita en la puerta del Colegio del Sagrado Corazón (Seminario), en Soriano esquina Médanos, adonde debía llevar a sus hijos menores.

Acto seguido convocó al Seminario al ministro de Educación y Cultura Julio María Sanguinetti y a los senadores Ferreira Aldunate y Carlos Julio Pereyra. Su propósito era que todas las decisiones que se adoptaran con respecto a Bardesio fueran avaladas por representantes del gobierno y de la oposición. No invitó a ningún representante del Frente Amplio.

Mientras Bardesio aguardaba en una habitación del colegio, acompañado por un amigo y un fraile, del otro lado del patio Gutiérrez Ruiz, Sanguinetti y Ferreira Aldunate intercambiaban opiniones "acerca de qué se podía hacer con ese señor". Observaban a Bardesio detrás de los vidrios de la sala de espera. Al recordar este momento en la Asamblea General, Ferreira Aldunate revelaba la repulsión que le inspiraba el personaje. Posiblemente lo consideraba un reo confeso de asesinato y terrorismo, que por añadidura había delatado a sus camaradas llevándolos a la muerte.

Ferreira Aldunate dijo a Sanguinetti y Gutiérrez Ruiz que no tenía ningún interés en hablar con Bardesio. Más aún: que se negaba a hacerlo. Gutiérrez Ruiz y el hijo de Ferreira Aldunate, Juan Raúl -que cursaba liceo en el Seminario y se sumó al grupo invitado por su padre-, decidieron escuchar al policía. Bardesio les rogó encarecidamente que lo llevaran a una embajada y que lo apoyaran en su solicitud de asilo político. Envió una breve nota a Ferreira Aldunate y Sanguinetti: "Ahora que me han visto, estoy más tranquilo. Mi miedo era que me encontrara la Policía antes de que ustedes me vieran vivo".

Entretanto llegaron al colegio Carlos Julio Pereyra y Eduardo Paz Aguirre. Intercambiaron opiniones y coincidieron en que lo más acertado era entregarlo a las Fuerzas Armadas. "Estaba requerido, buscado por las autoridades del país", explicó Ferreira Aldunate. Por razones de imagen rechazaron la solicitud de Bardesio de solicitar asilo político. "Nos opusimos terminantemente a esa petición", confirmó Carlos Julio Pereyra. "El señor senador Paz Aguirre es testigo de ello. Nosotros, legisladores de la oposición, nos negamos, en forma total, a acceder a ese pedido del señor Bardesio. Dijimos que no podíamos ofrecer al extranjero la imagen lamentable de legisladores de este país que tenían que pedir protección para un ciudadano a una embajada".

Bardesio se había equivocado al pedirles ayuda. Para formalizar la entrega convocaron al comandante en jefe del Ejército, general Alfredo Gravina, y al ministro de Defensa, general Enrique O. Magnani.

Sanguinetti se marchó, dejando en su lugar al senador de su sector político Paz Aguirre. Mientras Bardesio aguardaba sin saber lo que ocurría, intercambiaron opiniones Gravina, Magnani, Ferreira Aldunate, Gutiérrez Ruiz, Paz Aguirre, el presidente del Senado Jorge Sapelli, el senador Carlos Julio Pereyra y algunos oficiales de alta graduación que llegaron al lugar. En el patio se hallaban el ayudante de Sapelli, coronel Bertan, su secretario Alcides Rodríguez y Juan Raúl Ferreira. Alguien se atrevió a decir tímidamente que Bardesio reclamaba garantías. Ferreira Aldunate respondió tajante: "Recuerdo con absoluta precisión que me adelanté y expresé que ni yo ni quienes estábamos allí exigíamos, de ninguna manera, garantía alguna, ni para ese señor Bardesio ni para nadie". A su entender, "no existe mejor garantía que la de ponerlo a disposición de las Fuerzas Armadas de mi país".

Llegado este momento los políticos quisieron marcharse. Explicaron a los militares que no deseaban tener el menor contacto con Bardesio. Pero Magnani se opuso. Quiso que el policía fuera arrestado en presencia de quienes lo habían entregado. Ferreira Aldunate insistió: "Le expresamos que no lo considerábamos necesario [...] le expresamos nuestra voluntad de retirarnos [...] pero accedimos a la solicitud".

Bardesio fue conducido a la habitación donde estaban los generales y los políticos. "Señor Bardesio -dijo Magnani- tranquilice su espíritu. Usted será conducido a una unidad militar donde recibirá el tratamiento correcto que en una unidad militar se le otorga a un ciudadano de este país. No tenga el más mínimo temor por su seguridad personal ni por su integridad física. [...] En esto la Policía no tiene nada que ver y usted no tendrá ningún contacto, de especie alguna, con la Policía. Será conducido a una unidad militar y sometido de inmediato a disposición de la Justicia Militar".

Ferreira Aldunate observó atentamente al personaje: "No recibí una buena impresión del señor Bardesio. Me impresionó muy mal, como un hombre en el cual resultaba difícil confiar". Le pareció que "estaba en presencia de un hombre atemorizado. Nunca he visto más miedo en los ojos de nadie. Vi un hombre sometido a un terror abyecto".

El policía aceptó los hechos consumados: "No tengo la más mínima duda, sé que en una unidad militar voy a ser muy bien tratado, no tengo ningún temor en cuanto a los riesgos que pueda correr dentro de una unidad militar; lo tengo en cuanto a lo que conmigo pueda ocurrir el día que me pongan en libertad; mi miedo es lo que pase conmigo el día que me suelten, mi futuro".

En opinión de Ferreira Aldunate, "de lo que ese hombre no quería ni oír hablar era de la Policía. Yo engañaría al Senado si no le dijera que estuve en presencia de un hombre que temía que la Policía lo matara".

A los pocos días, como era previsible, el ministro Magnani faltó a su palabra. Las Fuerzas Armadas entregaron a Bardesio a las personas que más temía y deseaba evitar, el inspector Castiglioni y sus camaradas del Escuadrón de la Muerte. El ministro de Defensa no se inmutó. Dijo al Parlamento que no había cumplido su promesa porque lo más adecuado era que Bardesio fuera interrogado por sus "mandos naturales", el Ministerio del Interior y la Policía.

El 6 de junio, como era también previsible, Bardesio se retractó. Interrogado en los calabozos de San José y Yi negó toda validez a sus confesiones, afirmando que le habían sido arrancadas bajo coacción. Firmó una declaración en la que desmentía sus revelaciones.

El 7 de junio, el ministro del Interior Alejandro Rovira comunicó al Parlamento, con evidente satisfacción, que Bardesio había negado categóricamente el contenido de las actas difundidas por el mln.

Además, el jefe de Policía de Montevideo coronel Zubía, persona que Rovira definió "de absoluta confianza", "militar de honor, de brillante foja en su actuación en el Ejército de la República", le había transmitido otras confesiones de Bardesio: "Fui mantenido [en la cárcel del pueblo] bajo una espantosa tortura de presión psicológica, donde se me amenazaba permanentemente con mi muerte, haciendo jugar cerrojos de armas automáticas, lo que aumentaba en grado sumo mi desesperación".

Rovira leyó al Senado fragmentos del texto firmado por Bardesio, en el que comprometía especialmente a Gutiérrez Ruiz: "Otro hecho a destacar fue la visita de una persona, a la que se me presentó como que era el diputado Héctor Gutiérrez Ruiz, quien me interrogó en base a un cuestionario evidentemente preparado, al que no tuve más remedio que contestar en base a las actas que me habían dictado y que posteriormente me hicieron leer en voz alta para ser grabadas".

De esta forma, Bardesio refrendaba los argumentos esgrimidos por los políticos y parlamentarios oficialistas en los debates de abril y mayo. Los ministros de Interior y Defensa Rovira y Magnani, los senadores pachequistas y de la Lista 15, la derecha del Partido Nacional, trataron de minimizar o desechar por "falta de pruebas" las denuncias sobre la existencia de un aparato estatal clandestino responsable de atentados y asesinatos.

Ferreira Aldunate lamentó que la Justicia Militar hubiera perdido la oportunidad de interrogar a Bardesio para conocer la verdad. Ni siquiera lo habían intentado: lo entregaron a la Policía. En esas condiciones, la retractación de Bardesio no le inspiraba confianza alguna. Pensaba que no decía la verdad.

Posiblemente la embajada de Estados Unidos, y especialmente su amigo y protector William Cantrell en Washington, rescataron a Bardesio solicitando su salida de Uruguay y le salvaron la vida. Como reconocimiento por sus cinco años de fidelidad y trabajo para la CIA. Sin duda influyó la circunstancia de que en sus declaraciones al MLN, Bardesio reveló la identidad de algunos de sus camaradas uruguayos, pero protegió a los funcionarios estadounidenses que operaban en Montevideo. Habló exclusivamente de los que habían partido tiempo atrás. Con excepción de Richard Biava, quizás porque su identidad ya había sido revelada por Dan Mitrione a Candán Grajales en agosto de 1970. No mencionó al jefe del núcleo de la CIA Gardner Hathaway, ni a Lee Echols, Roy Driggers y José Hinojosa; nada dijo de las complejas operaciones secretas de la CIA en el país. Aunque tampoco los dirigentes del MLN se lo preguntaron.




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Mientras existan las FARC nadie podrá quitarle el fusil al Che


Entrevista con ANNCOL y ABP





Entrevista con Iván Márquez, del secretariado de las FARC :: "No quisiera exteriorizar los sentimientos que provocan este tipo de posiciones [como las de Fidel]." "La lucha armada no está en cuestión. Las causas que la motivaron no se han modificado."




En primer lugar, ¿qué significa la muerte del comandante Manuel Marulanda Vélez y cómo ha sido asimilada por las FARC la desaparición de su líder histórico?

Significa la ausencia dolorosa de un imprescindible; del constructor del Ejército del Pueblo; del estratega de la Campaña Bolivariana por la Nueva Colombia; del legendario comandante, artesano de la concepción táctica, operacional y estratégica de las FARC y de la guerra de guerrillas móviles; del conductor político de la insurgencia… Manuel Marulanda Vélez -como en los versos de Neruda- “no ha muerto. Está en medio de la pólvora, de pie, como mecha ardiendo”. Sigue combatiendo desde las montañas rebeldes de la eternidad. Sigue vivo en los fusiles de los guerrilleros farianos, en el Plan Estratégico, en la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia y en el anhelo colectivo de Patria Grande y Socialismo, que son una inmensa bandera al viento. Ante nuestro Comandante en Jefe, ante el altar de la patria, hemos jurado vencer, y venceremos.

¿Cómo asimilamos esta ausencia? Reafirmando nuestra determinación de lucha. Estrechando nuestra cohesión. Ratificándonos en nuestros principios. Empuñando con más fuerza el libro y los fusiles del imbatible escudo guerrillero de las FARC.

Según su punto de vista ¿cuál es el mayor legado que ha dejado Manuel Marulanda Vélez al país?

Haber sentado las bases para el Nuevo Poder con la construcción de un ejército popular bolivariano, cohesionado en sus estructuras, en torno al Plan Estratégico, irreversible en su propósito de toma del poder para el pueblo. Manuel Marulanda Vélez es ejemplo de convicción, de perseverancia y de lucha inclaudicable. Jamás seremos inferiores a la fe que han depositado los pueblos de Nuestra América en la lucha de resistencia de las FARC. Sus manifestaciones abrumadoras de solidaridad nos hacen exclamar con el Libertador Simón Bolívar que “es imperturbable nuestra resolución de independencia o nada”.

¿Nos puede hacer una breve semblanza de Manuel Marulanda Vélez?

Estoy trabajando una semblanza titulada MANUEL MARULANDA VÉLEZ el héroe insurgente de la Colombia de Bolívar. Por ahora sólo atino responder su requerimiento con los destellantes versos épicos del poeta Luis Vidales:

“Canto Colombia a Manuel, el guerrillero/ es éste, América Latina, el que yo canto/ a éste, mundo de hoy, os lo presento/ Manuel es el padre de la selva colombiana/ es el pastor de la paz en el rebaño/ Manuel es hermano de los ríos y del viento/ y allá donde es más libre la montaña/ dulce patria hacia el cielo, allá lo siento/ En su loor la noche iluminada/ suelta su tiroteo de luceros/ Las altas tierras limpias lo vieron colombiano/ y el aire puro le fue dócil a su sueño/ El águila que pasa es un disparo/ cada ave es como un papel que cruza el cielo/ Para hablarle de patria los árboles susurran/ y el mástil de la palma flamea su bandera/ para indicar que pasa el guerrillero/ ¡Un momento! le dice la límpida mañana/ y sobre un risco del ande americano/ le saca una foto espectral de cuerpo entero/ Los árboles son como escuadras de su ejército/ por defensor del pobre, pariente próximo del trigo/ como a éste le sucede: que cuarenta veces lo han dejado muerto/ sólo para quedar cuarenta veces vivo.

Murió el comandante Marulanda en un mal momento para las FARC; el mes de marzo fue muy duro para la organización insurgente; perdieron no sólo a Raúl Reyes y a Iván Ríos… ¿Qué comentario le merecen las circunstancias que caracterizaron este marzo de trances tan luctuosos?

Los revolucionarios no escogemos un momento para morir, pero en cualquier lugar donde nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, como dice el Che, siempre que éste, nuestro grito de lucha –y esto lo digo yo- de lucha por la paz con justicia social, de independencia, de Socialismo y Patria Grande, llegue a un oído receptivo. La lucha que libramos es hasta las últimas consecuencias por que “en una revolución se triunfa o se muere si es verdadera”.

Los desenlaces dolorosos son previsibles en una confrontación y mucho más si se enfrenta a un enemigo con un gran poder de fuego, que ha llevado la guerra a la degradación y que tiene todo el respaldo de la tecnología militar de punta y los dólares que le proporciona el gobierno de los Estados Unidos en el marco de su expoliadora estrategia de predominio y subyugación. Pero podemos afirmar que pese al triunfalismo mediático, estamos saliendo de la horrible noche de marzo con nuevas experiencias y con un horizonte claro para continuar la pelea por la paz, la justicia social, la democracia verdadera y la dignidad.

Para muchos, estos golpes, estas muertes, dejan a las FARC en difícil situación. Hay varios analistas que consideran que esta guerrilla está casi derrotada militarmente. ¿Están en lo cierto?

No conocen a las FARC. Confunden el deseo con la realidad y se engañan con sus propias fantasías. Las FARC no son un ejército de soldados bisoños. A estas les sucede lo que a Bolívar, que se crecía en medio de la adversidad. Del fin de las FARC están hablando desde el ataque a Marquetalia en mayo de 1964. En 44 años han lanzado todos los planes y operaciones militares para aniquilarlas, y no han podido…

Primero, el Plan LASO, sigla en inglés que significa Operación Latinoamericana de Seguridad; el objetivo: impedir el surgimiento de una nueva Cuba en el continente, ese era el propósito de la Operación Marquetalia. Luego desplegaron la operación Sonora que buscaba derrotar militarmente a las FARC en la Cordillera Central, pero no tuvieron en cuenta que enfrentaban a los guerreros de Manuel. Después lanzaron la Operación Centauro o Casa Verde, pero los agresores tuvieron que regresar con el rabo entre las piernas a Tolemaida, donde los esperaban sus mentores e instructores norteamericanos. A estas agresiones le siguieron como oleadas los planes Thanatos, Destructor 1, Destructor 2, el Plan Colombia; y paralelamente a estos desataron el horror del paramilitarismo, criminal estrategia contrainsurgente del Estado que buscaba destruir lo que consideraban bases sociales de la guerrilla a través de las masacres, las fosas comunes y las motosierras.

Y ahora con el Plan Patriota diseñado por los estrategas del Comando Sur del ejército de los Estados Unidos, con el uso de sofisticadas tecnologías militares, con satélites, con aviones y aparatos no tripulados, con un pie de fuerza que sobrepasa los 400 mil efectivos y miles de asesores y mercenarios gringos, con la “ayuda” militar de Washington con decenas de helicópteros y 10 mil millones de dólares en el último período, aspiran en un esfuerzo desesperado a derrotar a la insurgencia y el descontento popular. Ni el fuego, ni las bombas de las operaciones militares de las oligarquías y el imperio, ni las marchas manipuladas lograrán desarticular la resistencia y la lucha por una Colombia Nueva, bolivariana.

La lucha armada en Colombia es vigente y tiene lugar porque los problemas políticos, económicos y sociales que la motivaron no han desaparecido. En 1984, con el Acuerdo de La Uribe, intentamos la lucha por la vía electoral, pero la alternativa política que planteamos, la Unión patriótica, fue barrida a tiros. Cinco mil fueron los muertos por la intransigencia del régimen santanderista que oprime a Colombia. Por eso ahora luchamos clandestinamente a través del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia.

En las FARC hay gente de principios. Somos indios bravos. No nos seducen con cantos de sirenas. Estamos listos para entrarle al combate, con paso de vencedores, al Ayacucho del siglo XXI, al cual convocamos a todos los pueblos de Nuestra América. Parafraseando a Bolívar: estamos como el sol; brotando rayos por todas partes.

¿Qué nos puede decir de la versión del Presidente Uribe y del ministro de defensa de Colombia Juan Manuel Santos, quienes insisten en que el comandante Marulanda murió no como consecuencia de un paro cardiaco, sino por los intensos bombardeos o por susto?

Con tal ocurrencia tanto el Presidente Uribe, como el ministro de defensa Santos, están haciendo uso de la más increíble como extraordinaria asnalidad. Sólo a un imbécil le podría caber en la cabeza que el legendario guerrillero que se enfrentó durante 60 años a 17 gobiernos y a todos los estados mayores de las fuerzas armadas oficiales en ese lapso, pudiera morir de susto. Esa pretensión de tontivanos sólo provoca hilaridad e indignación. Como dijo el mismo comandante Manuel: “a uno no lo pueden matar con disparos de palabras”.

¿Cómo se decidió la designación de Alfonso Cano como comandante máximo de las FARC y qué variaciones implica esta determinación en la conducción de la organización?

Implica la continuidad de los planes. Y en cuanto a cómo se designó a Alfonso como nuevo comandante de las FARC, debo decir que por unanimidad el 27 de marzo, cuando nos enteramos de la infausta noticia del deceso del Comandante en Jefe. Ese mismo día tomamos la decisión también de posponer esta información hasta el 23 de mayo para hacerlo en el marco del 44 aniversario de las FARC. Todo el Estado Mayor Central, el Secretariado y los combatientes farianos rodean férreamente unidos al comandante Alfonso Cano.

Muchos críticos y analistas aseguran que con la llegada del comandante Cano se abren nuevas posibilidades para iniciar una negociación; una nueva oportunidad para el intercambio humanitario y la paz. ¿Qué valoración le da a estas afirmaciones?

Las políticas de las FARC ya están definidas, determinadas por nuestras Conferencias Nacionales y los Plenos del Estado Mayor Central. Hay una línea táctica y estratégica elaborada colectivamente. La paz ha sido siempre nuestro principal objetivo estratégico, y en esto coincidimos con el Libertador para quien “la insurrección se anuncia con el espíritu de paz, se resiste contra el despotismo porque éste destruye la paz, y no toma las armas sino para obligar a sus enemigos a la paz”.

Los acontecimientos del 2 de julio que desembocaron en la liberación de 15 prisioneros parecieran indicar que los rescates militares son una solución al problema. ¿Que sucedió en las selvas del Guaviare?

En el inesperado rescate de 15 prisioneros de guerra en las selvas del Guaviare, ni Uribe ni Santos, ni los generales Padilla ni Montoya son los héroes que se reclaman. En la pretendida operación sólo colocaron los helicópteros; todo el trabajo fue realizado por dos traidores, quienes a su vez resultaron traicionados por los generales y el gobierno.

El suceso fue utilizado a fondo para echarle flores al Presidente, a los militares, a la política de Seguridad Democrática, y sobre todo, para tapar la escandalosa ilegitimidad e ilegalidad del segundo mandato del señor Uribe, surgido del delito de cohecho que favoreció su reelección inmediata. Buscaba el Presidente Uribe disimular su talante de desaforado dictador que ataca con todos los fuegos de su ira los fallos de la Corte que le son adversos. Actuando por fuera de su propio estado de derecho pretende derribar desde el Palacio de Nariño, con poderosas cargas explosivas, la independencia de la Corte. Ya tiene sometida la rama legislativa del poder público; ahora va por la jurisdiccional.

A propósito de esta liberación del 2 de julio el comandante Fidel Castro ha dicho que las FARC jamás debieron capturar a Ingrid Betancurt y que tampoco debieron tener en las condiciones de la selva en prisión a los soldados y a los civiles que tenían las FARC, y esto lo señala como un acto de crueldad. ¿Qué opina sobre ese argumento del comandante?

No quisiera exteriorizar los sentimientos que provocan este tipo de posiciones. Solamente quiero decir que las FARC están en todo su derecho de buscar por todos los medios la libertad de los combatientes guerrilleros presos tanto en las cárceles del régimen como en las del imperio. Buscamos una salida que ponga término al sufrimiento del cautiverio de los prisioneros de las dos partes contendientes. Hay que pensar también en la crueldad y en las cadenas que soportan los nuestros en las mazmorras del régimen uribista y en las del imperio, que son las mismas que padecen los 5 héroes cubanos y los miles de prisioneros violentados en sus derechos como ocurre en las cárceles de Abu Graih y de Guantánamo.

Quiero agregar que en Colombia algunos dirigentes políticos son más militaritas y guerreristas que los propios militares. Muchos de ellos instrumentan y son protagonistas activos de la legislación de guerra y de la represión contra el pueblo de Colombia por cuenta del terrorismo de Estado.

El presidente Uribe habla de cercos humanitarios sobre los posibles campamentos donde se encuentran los prisioneros de guerra. ¿Qué significado tiene para las FARC este anuncio; continúa la orden de no permitir el rescate a sangre y fuego?

No existen cercos humanitarios, sino cercos militares. Lo de los cercos humanitarios es un engaño para dar la sensación de un control territorial que nunca ha existido. De por medio lo que existe es una orden infame del Presidente Uribe a sus generales de rescatar a sangre y fuego a los prisioneros, sin que importen las consecuencias. En estas circunstancias, cualquier desenlace fatal será responsabilidad del señor Uribe.

El gobierno francés ha ofrecido recibir a todos los miembros de las FARC que estén incluidos en el intercambio. ¿Si se concreta el intercambio, estarían las FARC dispuestas a dejar que los guerrilleros liberados, vayan a otro país?

Ese planteamiento es de por sí una afrenta a la dignidad de los guerrilleros de las FARC. Los verdaderos combatientes no cambian las montañas de la patria ni sus convicciones por un humillante destierro en ultramar.

Francia asumió el primero de julio la presidencia de la Unión Europea. ¿Por el interés de este país en el intercambio humanitario, las FARC pensarán la posibilidad de buscar el reconocimiento político, el reconocimiento de beligerancia y el retiro de su nombre de la lista de grupos terroristas?

De hecho somos una fuerza beligerante a la espera de que quienes quieran coadyuvar a la paz de Colombia, hagan ese reconocimiento. Es una condición temporal mientras se resuelve el conflicto de legitimidades. El calificativo de terroristas no es más que una imposición del más grande terrorista que ha tenido la humanidad: el gobierno de los Estados Unidos.

Los medios hablan profusamente de unas FARC golpeadas política y militarmente, y diezmadas tanto en número de combatientes como en recursos económicos. Expresan los analistas que las FARC pasan por el peor momento de su historia; ¿Qué tan golpeadas están las FARC?

En realidad lo que les preocupa es un eventual desencadenamiento de la inconformidad social con la existencia de una guerrilla bolivariana como las FARC, que ya ha completado el despliegue estratégico de su fuerza por todo el territorio nacional. Por eso el Plan patriota. Por eso el escalamiento de la intervención militar de los Estados Unidos en Colombia. Por eso la conversión de la base aérea de Tres Esquinas, en base militar estadounidense en la amazonía que codician.

Si las FARC estuviesen resquebrajadas no estarían anunciando el traslado de la base de Manta para Colombia. Lo que se está resquebrajando es la podrida institucionalidad colombiana salpicada de sangre y cocaína, narco-paramilitarismo e ilegitimidad.

¿En los actuales momentos es posible que se pueda llegar a una negociación de paz con el gobierno Uribe?

Con Uribe la paz no es más que una quimera. La solución política del conflicto sólo es posible con otro gobierno, y mucho más si es el resultado de un Gran Acuerdo Nacional en el que jueguen papel protagónico las fuerzas del cambio y el soberano que es el pueblo. Un nuevo gobierno que haciendo de la paz su objetivo cimero recoja las tropas en sus cuarteles y mande a los gringos para su casa.

Cuál es la caracterización que las FARC tienen en este momento del gobierno de Uribe y de la situación de la institucionalidad colombiana en medio del aquelarre de la narco-para-política y otros escándalos más como el de la Yidis-política?

Es un gobierno narco-paramilitar, ilegítimo e ilegal. Sólo lo sostiene el criminal apoyo del gobierno de Washington, el terrorismo de Estado, la manipulación de la opinión a través de campañas mediáticas, las masacres, el despojo de tierras, el desplazamiento forzoso, la motosierra, los fraudes y el cohecho. Estados Unidos necesita un régimen como el de Colombia, para utilizarlo como cabeza de playa para el asalto neoliberal al continente.

Las FARC han dicho que el gobierno de Uribe Vélez es ilegal e ilegítimo. ¿Por qué entonces se mantiene, según lo difunde la prensa colombiana, en los más altos niveles de popularidad; por qué no cae este gobierno?

Las encuestas no consultan el 70 por ciento de la población que se debate en la pobreza y en la miseria, ni a los más de 4 millones de desplazados por el terrorismo de Estado. No consultan al 50 por ciento de la población económicamente activa que sufre la angustia cotidiana del desempleo y del subempleo. No consultan a los sindicalistas perseguidos, ni a los indígenas violentados, ni a las negritudes olvidadas, ni a los estudiantes reprimidos. El 80 por ciento de la popularidad de Uribe es una farsa y es el resultado de la más asquerosa manipulación de la opinión.

¿Qué se puede esperar de la nueva generación de comandantes que ha asumido la conducción de las FARC: una línea militar más dura o por el contrario el arribo a la política total?

Continuar el camino trazado por el inolvidable Comandante en jefe Manuel Marulanda Vélez, es decir, el de la política total, que es la lucha estratégica por la toma del poder por la vía de las armas y de la insurrección con lo que se llegaría a un gobierno revolucionario, o por la vía de las alianzas políticas hacia la instauración de un gobierno verdaderamente democrático, en consonancia con la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia.

Según los supuestos computadores incautados al comandante Raúl Reyes las FARC han sido financiadas por el gobierno del Presidente Hugo Chávez. ¿Qué hay de cierto en eso?

Si eso hubiese sido así, ya habríamos tumbado a este gobierno títere de los Estados Unidos. Esa afirmación es un pretexto intervencionista. Lo que debe llamar la atención de Latinoamérica y el mundo son los 10 mil millones de dólares que la Casa Blanca ha aportado al gobierno terrorista de Uribe para masacrar al pueblo, desaparecerlo, despojarlo, desplazarlo… Colombia es el primer receptor de ayuda militar de los Estados Unidos en el hemisferio, y el tercer receptor en el mundo.

Claro, el gobierno de Washington apoya de esta manera a su testaferro predilecto en la desestabilización de la región, pensando en la contención de la poderosa fuerza bolivariana que ya se ve venir en el horizonte de este siglo. Un tribunal de los pueblos debe conducir al banquillo de los acusados al imperio rapaz y violento que quiere seguir subyugando a los pueblos.

¿Financiaron las FARC la campaña presidencial de Rafael Correa en Ecuador? ¿Y con qué?

Eso es un contrasentido. Son las FARC las que necesitan la acción del internacionalismo solidario de los pueblos del mundo.

¿Con todas las dificultades que se han presentado en torno al tema de la presencia guerrillera como excusa que ha generado la crisis diplomática entre Colombia y Ecuador ó Colombia y Venezuela, no se ve la necesidad de un replanteamiento en la persistencia de esta forma de lucha, sobre todo cuando está latente la amenaza de Estados Unidos con el argumento de que actuará contra quienes consideren que apoyan el terrorismo?

La lucha armada no está en cuestión. Las causas que la motivaron no se han modificado. Las oligarquías sólo quieren una paz que no toque sus privilegios, que no modifique las injustas estructuras políticas, económicas y sociales que han causado la pobreza pública. La estrategia de dominación de los Estados Unidos ya está trazada y el pretexto es lo de menos. Lo que los gringos quieren es el petróleo de Venezuela, el gas de Bolivia, las riquezas de la Amazonia, y la miseria para nuestros pueblos.

Lo que se impone es la articulación de la resistencia a las políticas agresivas del imperio. Quiero recordar que en los fusiles guerrilleros de las FARC resisten los pueblos de Nuestra América. Y en cuanto a la pertinencia de la lucha armada, una reflexión del Libertador: “Aun cuando sean alarmantes las consecuencias de la resistencia al poder, no es menos cierto que existe en la naturaleza del hombre social un derecho inalienable que legitima la insurrección”. Mientras existan las FARC nadie podrá quitarle el fusil al Che.

¿La Guajira es de Venezuela como dice el Presidente Chávez?

Sin duda, la Guajira pertenece a la Colombia de Bolívar y del primer precursor de la independencia de Nuestra América, el generalísimo Francisco de Miranda. Nuestro criterio es el mismo expuesto por el libertador a Páez: “Se me olvidó decir a usted que hemos pensado fundir juntas dos o tres mitades de los departamentos de Boyacá, Zulia y Barinas para que no haya más frontera de Venezuela ni de Nueva Granada, porque esta división es la que nos está matando, y por lo mismo debemos destruirla”. Una reafirmación final: Hemos jurado vencer, y Venceremos.


El Himno argentino y los 30.000 compañeros

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Dirección de Derechos Humanos. Municipalidad de Las Heras
Conmemoración del Día Nacional de la Memoria y la Justicia. 24-03-07. Municipalidad de Las Heras






Gracias : VicC37
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De tu abuela Chicha

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Mail de 'Chicha': mariaisabelchorobik@sinectis.com.



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Noticias uruguayas TNU 25 07 2008

* Cobertura de la detencion de Bardesio en Buenos Aires

*Encuentran en Chile el cuerpo momificado y decapitado de Mónica Benaroyo Pencu desaparecida en 1973






http://video.google.es/videoplay?docid=681506275354218967

Subido por El Muerto



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viernes 25 de julio de 2008

Nelson Bardesio capturado en Bs As por INTERPOL




Capturaron a ex integrante del Escuadrón de la Muerte el uruguayo Nelson Bardesio fue detenido en su casa de Buenos Aires



El titular de INTERPOL argentina, Alejandro Di Nizo, dijo que "no opuso resistencia y fue trasladado de inmediato a las dependencias de Interpol, donde se le realizaron todos los trámites procesales correspondientes, para luego ser llevado a una unidad carcelaria, hasta su extradición".

Bardesio fue apresado cerca de su vivienda de la localidad de Ituzaingó, a 20 kilómetros al oeste de la capital argentina, en virtud de una orden de captura de la justicia de Uruguay por delitos contra los derechos humanos.

El detenido, de 68 años, ya ha sido puesto a disposición de un juez federal a la espera de instruir actuaciones para su extradición a Uruguay. Entre otros crímenes, se acusa a Bardesio del secuestro y asesinato del estudiante de Agronomía Héctor Castagnetto, de 19 años, cometido por "un escuadrón de la muerte" en agosto de 1971.

Hector Castagneto Da Rosa,



Bardesio fue secuestrado y luego liberado por el movimiento guerrillero de los Tupamaros en 1972, tras revelar la identidad de algunos de los miembros de los escuadrones de la muerte. Esas confesiones, que vinculaban a esos grupos paramilitares con los ministerios del Interior y de Defensa, fueron presentadas ante el Senado uruguayo en abril de 1972.

El abogado de Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), Guillermo Paysée, informó que este organismo fue quien patrocinó hace tres años una denuncia sobre la desaparición y muerte de Héctor Castagnetto y que entre las personas que debían prestar declaración por este delito se encontraba Bardesio.

Paysée dijo que "sería fundamental el testimonio de Bardesio" y agregó que la importancia de este testigo radica en que puede aportar datos "sobre el contexto anterior al golpe de Estado" de 1973.




Volver al pasado: reapareció Nelson Bardesio

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Nelson Bardesio Marzoa, agente de la CIA y fotógrafo policial vinculado al Escuadrón de la Muerte de Uruguay, vive actualmente en Argentina, como fue comprobado por una investigación de Brecha.

Tras una extensa investigación, el Semanario Brecha logró localizar a Bardesio en una casa del partido de Ituzaingó, en el Gran Buenos Aires, por lo cual adelantó un día su edición y salió este jueves con la noticia.

Mientras se espera para hoy la orden de detención preventiva, paso previo al pedido de extradición por parte de la Justicia uruguaya, la investigación logró recomponer el periplo del agente durante estos más de 30 años, luego que en 1972 lograra abandonar el país, “quizá protegido por los agentes de la CIA estacionados en Montevideo”, según consigna Brecha.

Ese mismo año, en marzo, Bardesio había sido interrogado por los tupamaros en la “Cárcel del Pueblo”, revelando la identidad de los integrantes del Escuadrón de la Muerte y detalles de sus operaciones clandestinas, que incluían atentados explosivos, torturas, asesinatos y desapariciones; así como los vínculos de los grupos paramilitares y parapoliciales con el Ministerio del Interior y de Defensa de la época.

Al encontrarse libre, Bardesio afirmó que había sido torturado psicológicamente por los tupamaros y rectificó todos sus dichos. El semanario estima que el agente abandonó el país en noviembre de 1972.

La investigación de Brecha pudo establecer que en 1976 Bardesio se casó en Texas, Estados Unidos; y que siguió en ese país por lo menos hasta 2004. Lo que sorprende es que en 2006 haya decidido instalarse en Argentina, ya que “no se esforzó por disimular su presencia. Ingresó a ese país con el pasaporte estadounidense número 712614610, expedido a su nombre”, señala el semanario.

“Bardesio optó por instalarse en una casa anodina, ni muy modesta ni muy lujosa, de un barrio de clase media alta de la calle León Bloy 308, en Ituzaingó”, continúa el semanario, cuyo equipo de investigación viajó el pasado martes a esa dirección y tomó fotografías del lugar. Al llamar por teléfono al domicilio, atendió la esposa que confirmó la noticia buscada: “Nelson ahora está en la ducha”, contestó.

Los periodistas tocaron timbre y tras identificarse como “periodistas uruguayos” no obtuvieron más respuestas, hasta que finalmente la esposa de Bardesio les dijo que su marido no haría declaraciones.

También se supo que desde que se afincó en Argentina, Bardesio viajó en algunas ocasiones a Montevideo para visitar a sus familiares.

Con motivo de la apertura del caso de desaparición de Héctor Castagnetto, en el cual el testimonio de Bardesio es considerado un elemento clave, la justicia uruguaya pidió información vía Interpol a mediados de 2007.

En ese entonces, la policía argentina comunicó detalles sobre el paradero del ex fotógrafo.

Brecha señala que por razones que se desconocen, “el pedido de captura preventiva no se activó hasta ahora” y es de presumir que Bardesio tenía conocimiento de las diligencias judiciales.

El ex fotógrafo no intentó fugar, y el semanario conjetura que quizá esté dispuesto a colaborar con la Justicia uruguaya.

De todos modos, la dirección del domicilio de Bardesio se encontraba en el expediente judicial desde hace un año y medio pero el juez Pablo Eguren nunca lo requirió, señala Brecha, que informa que ahora el fiscal Perciballe y la jueza Eustacchio tomaron cartas en el asunto.

Miembros del Escuadrón de la Muerte, según Bardesio

Carlos Pirán, subsecretario de Interior.

Armando Acosta y Lara, subsecretario de Interior.

Subcomisario Raúl La Paz, nexo entre la DNII y la embajada de Estados Unidos
Inspector Víctor Castiglioni, director de la DNII

Capitán de Marina Ernesto Motto, de Inteligencia de la Armada

Alberto Sosa González, funcionario del Ministerio del Interior

Hernán Silvera Techera, policía

Oscar Rodao, policía

Estanislao Lamenta, funcionario del Ministerio del Interior

Comisario Hugo Campos Hermida, jefe del Departamento 5 de Investigaciones

Comisario Macci, jefe del departamento 6

Coronel aviador Walter Machado, enlace entre la policía y las Fuerzas Armadas

Oficial Inspector Pedro Fleitas, DNII

Santiago de Brum Carvajal, ministro del Interior

Julio Vigorito, subsecretario del INterior

Inspector Jorge Grau Saint Laurent, director de la Oficina de Estadística y Contralor de información

Ángel Crosas Cuevas, médico paraguayo

Miguel Sofía, integrante de la JUP en ese momento y propietario de radio del Plata FM posteriormente

Subcomisario Óscar Delega, funcionario del Departamento 5

Walter Werner Machado, policía

Capitán Mario Risso, jefe de inteligencia de la Armada

Capitán Pedro Antonio Matto

General Juan Pedro Ribas

Nelson Benítez, policía

Capitán de navío, Jorge Nader

Nelson Bardesio, funcionario de las Fuerzas Conjuntas.

(Existen otros miembros cuya identidad está investigando Brecha)

MITRIONE HISTORIA DE UN TORTURADOR AJUSTICIADO (cantado por Nelson Bardesio)


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Decapitada de Arica: uruguaya desaparecida en 1973

Mónica Cristina Benaroyo Pencu, en una imagen de 1970.


Por Jorge Escalante / Lanacion.cl




Investigaciones identificó como Mónica Cristina Benaroyo Pencu el cuerpo momificado que apareció en un recinto militar del extremo norte. Su nombre no estaba en listas oficiales de detenidos desaparecidos.


La Policía de Investigaciones informó hoy oficialmente al Gobierno que el cuerpo sin cabeza encontrado en un recinto del Ejército de Arica corresponde al de una ciudadana uruguaya que fue detenida por militares luego del Golpe de Estado de 1973.

Se trata de Mónica Cristina Benaroyo Pencu, nacida en Rumania y con residencia en Chile, cuyo caso no aparece en las listas oficiales de detenidos desaparecidos en manos de agentes de la dictadura de Augusto Pinochet.

Los efectivos policiales lograron llegar a la identidad de los restos, que se mantenían momificados en medio del desierto, gracias al análisis de huellas dactilares en bases de datos del Registro Civil en Santiago.

Se indicó que la mujer fue detenida después del golpe de Estado por militares y que se dictó un decreto de expulsión en su contra antes que se perdiera su paradero. De acuerdo a antecedentes que se disponen en el extranjero, fue vista por última vez antes del 11 de Septiembre trabajando en algo relacionado con la alcaldía de la ciudad.

Se indica que estudió en una Facultad de Filosofía y Humanidades, que dominaba perfectamente varios idiomas, entre ellos el francés y el rumano, y que antes de arribar a Chile trabajó como traductora en Buenos Aires, Argentina.

El cuerpo, exhumado el lunes último, fue hallado, al parecer por un soldado durante un entrenamiento, al interior de un recinto de entrenamiento militar perteneciente al Ejército en un lugar denominado Pampa o Cuesta Chaca, a 25 kilómetros al sur de Arica.

En ese trámite trascendió que entre sus ropas, que aún se conservaban, se encontró una cajetilla de cigarrillos marca Hilton que se fabricó en Chile a fines de década de los años sesenta, y un billete de moneda escudo de la misma época.


Nota del Muerto: Monica se encontraba en Chile como traductora durante el golpe de Estado de Pinochet, seguiré informando, ...

Leer mas:

http://elmuertoquehabla.blogspot.com/2007/11/deasaparecida-en-chile.html



Encontramos a Mónica

CONFIRMAN QUE CUERPO DECAPITADO CORRESPONDE A UNA DETENIDA DESAPARECIDA EN 1973

Enviado el Viernes, 25 julio a las 15:55:48

El cadáver decapitado de una ciudadana uruguaya, asesinada en 1973, presuntamente por agentes de la dictadura de Augusto Pinochet, (1973-90) fue encontrado en un campo de entrenamiento del Ejército, confirmaron fuentes policiales.


Se trata de Mónica Cristina Benaroyo Pencu, nacida en Rumania y con residencia en Chile, cuyo caso no aparece en las listas oficiales de detenidos desaparecidos en manos de agentes de la dictadura de Augusto Pinochet.

Los efectivos policiales de Arica lograron llegar a la identidad de los restos, que se mantenían momificados en medio del desierto, gracias a un trabajo de hidratación de la piel con el que se revelaron huellas dactilares.

La Policía de Investigaciones informó oficialmente este viernes al gobierno de la identidad de esta presunta víctima de la dictadura, que no figura en las listas del Informe Rettig, que en 1991 certificó las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Por esa razón, hasta ahora no figuraba oficialmente entre las víctimas del régimen militar.

El cadáver fue encontrado la semana pasada por un soldado durante una jornada de prácticas en la Pampa Chaca, en la región de Arica, situada a 2.051 kilómetros al norte de la capital chilena.

Entre las ropas que aún se conservan se encontró una cajetilla de cigarrillos marca Hilton, que se fabricaba en Chile a fines de la década de los años sesenta, en la que aparece su precio: 10 escudos, moneda que duró 14 años, desde 1960 hasta 1974.

El levantamiento de los restos, que presentaban características de momificación debido a la sequedad de la desértica zona del norte de Chile, se realizó por instrucción de un fiscal militar de Arica.

Según archivos de organizaciones de derechos humanos, Mónica Cristina Benaroyo Pencu fue detenida por militares en septiembre de 1973 y hasta ahora se desconocía su paradero.

La víctima trabajaba para la Municipalidad de Arica, era licenciada en Filosofía y dominaba a la perfección varios idiomas, entre ellos el francés, el rumano y el persa.

Antes de llegar a Chile había trabajado como traductora en la empresa Italcable, de Buenos Aires.

Según los antecedentes recopilados hasta el momento, la ciudadana uruguaya tampoco figura en el informe de Reconciliación y Reparación, por lo que el Estado chileno no la tiene hasta ahora como víctima.

Santiago de Chile, 25 de julio 2008
Crónica Digital / EFE / La Nación

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Chile: Identifican víctima uruguaya de dictadura

The Associated Press

El cuerpo decapitado de una mujer hallado en un recinto militar corresponde a una ciudadana uruguaya presuntamente asesinada por militares poco después del golpe de 1973 encabezado por el general Augusto Pinochet, se informó el viernes.

El ministro de Justicia, Carlos Maldonado, confirmó el hallazgo de los restos de Mónica Cristina Benaroyo, y dijo que el caso demuestra que "en materia de derechos humanos nunca se da vuelta la hoja".

Agregó que siempre es posible encontrar desaparecidos bajo dictadura y "tener más verdad y más justicia".

Los restos fueron encontrados recientemente por un soldado en un recinto militar en el norte del país e identificados por el Servicio Médico Legal en Santiago, según informó Radio Cooperativa.

El hallazgo ocurrió en Pampa Chaca, cerca de Arica, 2.000 kilómetros al norte. Estaban en relativo buen estado de conservación, un fenómeno frecuente en la zona debido a la extrema sequedad del clima desértico.

La mujer habría muerto a fines de 1973 y si bien su nombre no figura en la lista oficial de más de un millar de detenidos-desaparecidos bajo el régimen de Pinochet, de 1973 a 1990, Radio Cooperativa informó que archivos de organizaciones de derechos humanos indican que fue detenida por militares en septiembre de 1973 y hasta ahora se desconocía su paradero.

Era licenciada en Filosofía y trabajaba en la municipalidad de Arica.


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El cadáver corresponde a la uruguaya de origen rumano Mónica Cristina Benaroyo Pencu y su identidad fue establecida mediante un sistema de hidratación de la yema de los dedos.



EFE
Actualizado 25-07-2008 19:56 CET

Santiago de Chile.- El cadáver decapitado de una ciudadana uruguaya, presuntamente asesinada en 1973 por agentes de la dictadura de Augusto Pinochet, fue encontrado en un campo de entrenamiento del Ejército chileno, confirmaron hoy fuentes del caso.

El cadáver, que fue exhumado el pasado lunes por la Brigada de Homicidios de Investigaciones, corresponde a la uruguaya de origen rumano Mónica Cristina Benaroyo Pencu, según determinó la investigación, cuyos encargados lograron establecer la identidad mediante un sistema de hidratación de la yema de los dedos.

Las huellas fueron enviadas a Santiago, donde se compararon con las del Banco de Identidad del Registro Civil.

La Policía de Investigaciones informó oficialmente este viernes al gobierno de la identidad de esta presunta víctima de la dictadura, que no figura en las listas del Informe Rettig, que en 1991 certificó las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Por esa razón, hasta ahora no figuraba oficialmente entre las víctimas del régimen militar.

El cadáver fue encontrado la semana pasada por un soldado durante una jornada de prácticas en la Pampa Chaca, en la región de Arica, situada a 2.051 kilómetros al norte de la capital chilena.

Entre las ropas que aún se conservan se encontró una cajetilla de cigarrillos marca Hilton, que se fabricaba en Chile a fines de la década de los años sesenta, en la que aparece su precio: 10 escudos, moneda que duró 14 años, desde 1960 hasta 1974.

El levantamiento de los restos, que presentaban características de momificación debido a la sequedad de la desértica zona del norte de Chile, se realizó por instrucción de un fiscal militar de Arica.

Según archivos de organizaciones de derechos humanos, Mónica Cristina Benaroyo Pencu fue detenida por militares en septiembre de 1973 y hasta ahora se desconocía su paradero.

La víctima trabajaba para la Municipalidad de Arica, era licenciada en Filosofía y dominaba a la perfección varios idiomas, entre ellos el francés, el rumano y el persa.

Antes de llegar a Chile había trabajado como traductora en la empresa Italcable, de Buenos Aires.

Según los antecedentes recopilados hasta el momento, la ciudadana uruguaya tampoco figura en el informe de Reconciliación y Reparación, por lo que el Estado chileno no la tiene hasta ahora como víctima.



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entre Chávez y Zapatero







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Con la sola excepción de Público, el Presidente Chávez es retratado por los medios dominantes de la prensa española (FALSIMEDIA DE PRISA) en los tintes más denigrantes. La ocasión de la presencia del Primer Mandatario venezolano en España es ocasión propicia para pasar revista a las acusaciones que con más frecuencia se vierten en su contra.

El autócratra

Prevalece, en primer lugar, el planteamiento de que se trata de un autócrata. Ello contradice la evidencia de catorce procesos electorales celebrados en el transcurso de los últimos nueve años. Procesos auditados y declarados cabalmente limpios y legítimos por instituciones tales como la UE, la OEA y el Centro Carter. Contradice, a la vez, la propia percepción que sobre su democracia tienen los venezolanos.

Año tras año la más reputada encuestadora latinoamericana, la chilena Latinobarómetro, ha venido reflejando los niveles de satisfacción con el funcionamiento de sus democracias que muestran las poblaciones de América Latina. De manera reiterada Venezuela y Uruguay encabezan dicha lista con puntajes muy superiores al promedio regional. El haberse sometido a un referéndum revocatorio y el haber reconocido de manera inmediata una derrota electoral de apenas 1,4 por ciento de los votos emitidos, en ocasión del referéndum sobre la reforma constitucional, deberían bastar para demostrar el impecable talante democrático del Presidente Chávez.

El populista

La noción peyorativa de populista que pesa sobre él, viene en segundo lugar. Ello implica desconocer la inmensa deuda social que existía con la mayoría de la población venezolana. Entraña, a la vez, una profunda insensibilidad social que tiende a identificar los beneficios extendidos hacia amplias capas de la población con simples manifestaciones de populismo y clientelismo político.

El presupuesto militar de Venezuela es inferior a la media en América Latina

La declaratoria por parte de la UNESCO de la eliminación del analfabetismo en Venezuela en 2005; la confirmación por parte de CEPAL de que entre 2002 y 2006, Venezuela redujo la pobreza en 18,4 puntos porcentuales y la indigencia en 12,3 puntos; la información proveniente del PNUD según la cual Venezuela alcanzará anticipadamente las metas del milenio; el incremento en 1.119.992 en el número de alumnos incorporados a la educación superior, entre 1997 y 2007, según cifras del Instituto de Educación Superior de Venezuela -por sólo citar algunos pocos indicadores- aparentemente carecen de todo valor sustantivo para la mayoría de los medios españoles.

El violador de la propiedad

En tercer lugar se insiste en la violación sistemática de los derechos económicos adquiridos. Ello pasa por alto que sólo cuatro sectores de la economía venezolana han sido objeto de la adquisición de paquetes accionarios mayoritarios por parte del Estado, al considerárselos como palancas de desarrollo para el conjunto de la economía nacional. Se trata de los hidrocarburos, la electricidad, la telefonía fija y el cemento (en adición a una empresa siderúrgica).

Llamarle populista ignora la inmensa deuda social con la mayoría de la población

Se olvida, en el caso del petróleo, que éste había sido nacionalizado en 1975 y que su apertura a la inversión extranjera sin modificación de la normativa legal existente y sin aprobación legislativa de ninguna especie, durante los noventa, constituyó una violación del ordenamiento legal. Fue el gobierno del Presidente Chávez quien creó las bases legales que posibilitaron la inversión privada en este campo, sólo que condicionada a la presencia de mayoría accionaria por parte del Estado. La adquisición a valor en libros y mediante negociación, de parte de los paquetes accionarios de los consorcios privados que operaban en este renglón, no constituyó una violación de las normas legales preexistentes, sino una simple adecuación a la ley.

El destructor de la economía

En cuarto lugar está el tema de la crisis económica desatada por su gestión. Contraviniendo el peso de una evidencia superlativa, se presenta el cuadro de una economía sometida a profundos problemas. Ello hace abstracción de que a lo largo de dieciocho trimestres consecutivos, la economía venezolana ha venido creciendo a un promedio superior al 10%. Cuando se reconoce este crecimiento, cosa inusual, se lo atribuye al simple expediente de los abultados precios del petróleo, sin considerar que de las diversas economías petroleras del mundo, sólo la venezolana muestra niveles tales de crecimiento.

Armándose hasta los dientes

En quinto lugar está el supuesto de un Presidente empeñado en armar a su nación hasta los dientes, transformándose en una amenaza para sus vecinos. De acuerdo a la Red de Seguridad y Defensa de América Latina el presupuesto de defensa de Venezuela es apenas del 1,39% de su PIB. Es decir, una cifra inferior a la media regional.

El compañero de las FARC

En sexto lugar nos encontramos con la identificación que se hace entre el Presidente Chávez y las FARC. La supuesta información contenida en los ordenadores que presumiblemente pertenecieron a Raúl Reyes, ha desatado una manipulación mayúscula en contra de Chávez.

Nos remitimosa a la carta abierta del 27 de abril por veintiún catedráticos norteamericanos: “El análisis independiente de los documentos indica que se ha exagerado de manera sustancial el contenido de estos documentos…La interpretación colombiana ha probado ser tan débil que la semana pasada el Señor José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, al rendir testimonio ante el Subcomité de la Cámara de Representantes encargada de Asuntos del Hemisferio Occidental, indicó de manera inequívoca que ‘no existe evidencia’ que vincule a Venezuela con los rebeldes colombianos”.

Los tontos venezolanos

Lo cierto es que una inmensa mayoría de los venezolanos, según lo evidencian las encuestas, se siente satisfecha con su Presidente, con su democracia, con las políticas sociales del gobierno, con la marcha de la economía y con el futuro de su país. ¿Por qué, entonces, la prensa española se considera con mayor derecho que la propia población venezolana para dictaminar acerca de lo que ocurre en Venezuela? ¿Por qué esta minusvaloración de los venezolanos, de su buen juicio y de sus decisiones?

Alfredo Toro Hardy es autor y embajador de Venezuela en Madrid.

http://www.publico.es/

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Reunión empresarial

Zapatero y Chávez han avanzado su intención de celebrar en breve una reunión empresarial hispano-venezolana, y el presidente latinoamericano ha subrayado la importancia de que Repsol participe en proyectos en la Faja del Orinoco, una de las mayores reservas petrolíferas del mundo.

Según ha apuntado, la empresa española ya ha comenzado a trabajar con Venezuela en uno de los campos de la Faja y le ha trasladado su interés en una licitación de un segundo campo.

Junto a la estatal venezolana PDVSA, ha dicho, podría producir "200.000 barriles diarios que podrían venir directamente a España, que tendría garantizado el petróleo para siempre".

Tras destacar que ese tipo de inversiones ayudarían también a evitar que el precio del crudo siga subiendo, ha ofrecido a España un sistema como el puesto en marcha con Portugal para proveer de petróleo al país y pagarlo con un fondo de alimentos y tecnología.

Zapatero ha subrayado su interés en que las relaciones bilaterales discurran por la senda de la cooperación y, de hecho, ha resaltado la necesidad que tiene España de energía y petróleo.

Cooperación

En contrapartida, ha ofrecido a Chávez la cooperación española en el área de las energías renovables y en infraestructuras y construcción, un campo en el que España tienen "un potencial muy grande y Venezuela una necesidad objetiva".

Chávez ha preferido no hablar sobre sus amenazas a las inversiones españolas y europeas tras la aprobación de la directiva de retorno de inmigrantes irregulares, porque, ha dicho, ha venido a España "con la mejor buena fe" y su intención es reflexionar con Zapatero sobre la nueva normativa.

Su propuesta, aceptada por Zapatero, es constituir una mesa de trabajo entre España y otros países europeos y los gobiernos latinoamericanos para buscar fórmulas que sitúen el problema en el marco de la ley y del respeto a los derechos humanos.

"No quisiéramos llegar a ningún tipo de confrontación, sino buscar soluciones", ha enfatizado.

Ha agradecido la "calidez" con la que ha sido recibido en España y ha insistido en su amistad con el Rey, con Zapatero y con todo el país, convencido de que en la "situación difícil" que atraviesa el mundo por la crisis energética, alimentaria, financiera y "moral", es bueno que España y Venezuela pasen página y abran un nuevo capítulo.

"Venimos a extender la mano de la amistad y del afecto y a trabajar juntos", ha reiterado.

El presidente de Venezuela ha invitado al Rey a visitar su país el próximo año y ha confiado en que también pueda hacerlo Zapatero, viajes con los que se podría dar inicio a los eventos organizados para celebrar el bicentenario de la independencia.


las declaraciones enteras de Chavez y Zapatero


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Pluna y sus ataúdes voladores


Canadair CL-600-2D24 Regional Jet CRJ-900

Errores y horrores aeronauticos

Nos ha llamado poderosamente la atención esta foto del ahora CX-CRB en su línea de ensamblaje, que vemos a continuación donde vemos claramente una matricula canadiense C-GZQE , esta matricula corresponde al número de serie 15006 según esta publicación:

http://www.planespotters.net/Production_List/Canadair/CRJ-900/index.html

Fue entregado en el 2004 y voló para varias aerolíneas como consta en dicha publicación, para Mesa Airlines con matricula N906FJ y posteriormente a

America West hasta el 2007 como podemos ver en este link aunque no existen registros del 2008.

http://www.airliners.net/search/photo.search?regsearch=N906FJ&distinct_entry=true

Ahora nos preguntamos, estamos hablando de aviones nuevos? Por que aunque sabemos que existen las matriculas de prueba, parecería que este es refabricado, si bien los motores nuevos pueden tener cuestiones de ablande no suelen desprender partículas metálicas.

Sabía usted que el vuelo 231 el CX CRB del día Sábado 17 del corriente termino en Ezeiza por problemas con el anti skid y Air Nostrum detuvo su expansión con Bombardier después varios incidentes, uno de ellos por falla de los dos anti-skid así como otros tantos por falla del tren.

http://www.fomento.es/NR/rdonlyres/D30F7FFD-92D3-4E21-AEEE-8E671DC8FE59/22033/2000_042_IN.pdf

http://www.hoy.es/prensa/20070126/regional/nostrum-opera-normalidad-pese_20070126.html

Sabía usted que Lufthansa pretendió devolver sus Q-400 luego de tener sucesivos incidentes fortuitos con fallas con el tren de aterrizaje, al igual que Scandinavian que si los devolvió cuando llegó a 2 incidentes en 3 días dejando perdidas millonarias por cancelaciones de vuelos, lo mismo aconteció con All Nipon Airlines, luego de estas noticias las acciones de Bombardier cayeron un 25% y su presidente debió renunciar.

http://www.tcas.es/foro/viewtopic.php?t=474&sid=3f3373757f3f08bfac066754fceee5ea

http://www.cbc.ca/world/story/2007/10/27/bombardier-crash.html

http://www.lukor.com/not-neg/empresas/0412/13165710.htm

Sabía usted que Pluna opera los CRJ sin mecánicos calificados en todas bases extranjeras y que la DGAC S.A autorizó a un mecánico de Córdoba no calificado a firmar el libro con una autorización telefónica verbal.

Sabía usted que aún no ha llegado el stock de repuestos que se prometió y vemos que cuando existe una falla en uno de los aviones se desmantela otro para sobrellevar la situación.

Sabía usted que el CRJ 900 no puede aterrizar en aeroparque con lluvia pesada por que no le da la pista y Southern Winds solía alternar en Ezeiza con los CRJ por dicha razón.

Sabía usted que los CRJ 900 sufren de congelamiento de las alas y Pluna tiene el mínimo equipamiento en Base y ninguno en las bases extranjeras.

Sabía usted que este tipo de aeronave no fue recomendado para la región por un estudio realizado por especialistas a pedido del BID.

http://www.iirsa.org/BancoMedios/Documentos%20PDF/aed_integracion_transporte_aereo_en_sudamerica.pdf


Leer mas (EL BLOG DE PLUNA DENUNCIA)

Gracias y volá bajito

Colombia y Nicaragua se enfrentan en la OEA por el apoyo a las FARC



Colombia y Nicaragua airearon de nuevo hoy sus diferencias y protagonizaron un duro cruce de acusaciones en la OEA tanto por el apoyo del Gobierno nicaragüense a las FARC como por un viejo litigio sobre la soberanía marítima en el Caribe.

En un agrio debate en la sesión ordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), Colombia acusó de nuevo al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de "proteger" a las FARC y Nicaragua calificó a Colombia de "narcoestado" y acusó al Gobierno de ese país de ejercer el "terrorismo de Estado".

El primer "golpe" lo asestó el embajador colombiano ante la OEA, Camilo Ospina, cuando denunció ante los otros 33 países miembros del organismo regional la "actitud hostil" de Ortega hacia Colombia, su pueblo y su democracia por "su apoyo directo" al "grupo terrorista" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Ospina utilizó duras palabras contra el mandatario nicaragüense, al afirmar que "protege a terroristas", "quita de la boca de sus ciudadanos miles de dólares" para transportarlos a su territorio, los atiende como "princesas" y "viola la ley internacional".

El diplomático señaló que la "flagrante" violación del derecho internacional de Nicaragua es clara cuando Ortega "se solidariza con el grupo terrorista de las FARC, protege a sus integrantes y les ofrece diálogo y promueve sus actividades".

La protesta de Colombia ante la OEA se produjo a raíz de varias acciones y declaraciones que hizo Ortega en las últimas semanas y que dificultaron todavía más las relaciones entre ambos países.

Al Gobierno colombiano le irritó que Ortega presentara en público a dos presuntas guerrilleras a las que Managua dio asilo, la calificación de "hermanos" que utilizó para dirigirse a las FARC, su afirmación de que no necesita pedir permiso "para luchar por la paz" y, por último, el presunto viaje de seis guerrilleros a Nicaragua para asistir al 29 aniversario de la Revolución Sandinista.

En este contexto, el embajador colombiano advirtió a Ortega de que exigirá una investigación judicial ante la Justicia nicaragüense si se comprueba que el mandatario se reunió con las FARC.

También pidió que la OEA "esté atenta" al cumplimiento de las obligaciones de Nicaragua en la lucha contra el terrorismo.

Uno de los momentos más tensos fue cuando Ospina acusó a Nicaragua de "proscribir los partidos políticos de la oposición", de "perseguir a la prensa libre", de "apoyar al terrorismo" y de infligir "muchas otras injurias a la democracia y a la libertad".

Por ello preguntó a la OEA si la Carta Democrática Interamericana sigue vigente o no.

El embajador nicaragüense ante la OEA, Denis Moncada, por su parte, comenzó su intervención con un contraataque a Colombia.

Denunció el "insistente desprecio y la violación" al derecho internacional de ese país, al negarse a cumplir la resolución de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la frontera marítima entre Colombia y Nicaragua en el mar Caribe.

Moncada acusó a Colombia de "amenazar" a su país con el uso de la fuerza y le exigió que respete la soberanía de Nicaragua y "retire su amenazante fragata" del mar Caribe.

El embajador también acusó a Colombia de aplicar el "terrorismo de estado", de ser un "narcoestado" y una "plataforma productiva de drogas" que convierte a muchos países en zonas de tránsito.

Moncada no tuvo reparos en advertir de que Nicaragua se reserva el derecho de acusar a Colombia por crímenes internacionales".

En una respuesta más directa a la denuncia de Colombia, el diplomático defendió que las FARC son un "movimiento de liberación nacional" y que su país "está obligado" a dar asilo a personas perseguidas y que fueron "víctimas del ataque de terrorismo de Estado y de las atrocidades" del Gobierno colombiano.

"Que (Colombia) deje de actuar con desprecio al derecho internacional y al derecho humanitario", dijo Moncada.

El embajador nicaragüense aseguró que su país es "respetuoso" con la soberanía de los estados y hará "todo lo que esté a su alcance" para lograr la paz y la estabilidad en la región.

Después del cruce de acusaciones entre los dos países, el único Estado miembro que intervino fue Estados Unidos, cuyo embajador, Héctor Morales, rechazó que las FARC fueran un movimiento de liberación nacional y reiteró su posición de que es un grupo terrorista.

Al término del Consejo Permanente, el secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, se distanció de las acusaciones que se intercambiaron ambos países, y se limitó a afirmar a los periodistas que "eso no aporta nada" a la paz y estabilidad de la región.

Denis Moncada, embajador nicargüense ante la OEA






Gracias:
queremosrepublica

NIEGAN EXCARCELACIÓN DE CARLOS CALCAGNO

Antonio Viana Acosta (antonioviana18@yahoo.com) te recomienda esta nota

No viaja

23.07.2008

El abogado Julio Franco informó a Montevideo Portal sobre la negativa del juez Vomero sobre la excarcelación del Crnel. Carlos Calcagno. Entre miércoles y jueves llamarán a declarar a varios militares procesados, por los traslados clandestinos de 1978.





Este martes se conoció la decisión del juez Rolando Vomero, quien negó la excarcelación al Crnel retirado, Carlos Calcagno, solicitada por su defensa.

El Dr. Julio Franco, quien representa al militar Juan Carlos Calcagno, informó a Montevideo Portal que su cliente se encuentra en delicado estado de salud. "Él no tiene por qué estar internado pero el estrés que le produce la cárcel atenta en su contra, si lo tuvieran en la casa él cumpliría la prisión domiciliaria, como lo hizo Peirano o los militares uruguayos presos en Chile (…) basado en eso nosotros solicitamos la excarcelación de Calcagno, como lo pedimos para Ramas", afirmó el abogado.

"Vamos a ir mañana a hablar con Calcagno para comunicarle la decisión del juez, porque no es bueno que se entere por la prensa", agregó Franco.

Franco informó que el estado de salud de Calcagno es similar al de Ernesto Ramas, que ni siquiera llegó a ingresar a Cárcel Central y que desde que fue procesado se encuentra en el Hospital Militar.

Calcagno se encuentra en prisión administrativa por un pedido de extradición realizado desde Paraguay por el juez, Gustavo Santander, quien investiga la desaparición de los militantes del PVP Gustavo Inzaurralde y Nelson Santana en 1977.

Según datos publicados por el diario La República en noviembre de 2006, Calcagno nació el 2 de mayo de 1941 y operó en el Cóndor bajo el alias de "El Gordo" o "Martín". Ingresó al Ejército en 1955 e ingresó a Inteligencia en 1972, operando allí hasta su retiro en 1996.

Montevideo Portal habló con el militante tupamaro Antonio Viana, que fue secuestrado en Argentina el 21 de febrero de 1974.

"Yo estaba en Buenos Aires, reorganizando lo que quedaba de la organización. Estábamos en conversaciones para conformar la Junta Coordinadora Revolucionaria, me llevan a la temible "CORDINA" (Coordinación Federal), a dos cuadras del Congreso y Calcagno me torturó en Coordinación Federal con los argentinos de la Triple A y con José Nino Gavazzo, Campos Hermida y Víctor Castiglioni", afirmó Viana.

El juez Vomero aún no llamó a Viana, pero el militante estima que pronto será llamado para tomar declaraciones. En la década del ´90 presentó una denuncia por su caso, que fue archivada sin que se le tomara declaración.

A todo esto, el juez Luis Charles llamará entre miércoles y jueves a varios de los militares procesados el 11 de setiembre de 2006, en relación a los traslados clandestinos de 1978.



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Secuestrados en Paraguay pudieron haber sido trasladados a Uruguay

Eran militantes del PVP y fueron detenidos en Paraguay en marzo de 1977. Los "Archivos del Terror" documentan que fueron entregados al coronel Calcagno para su traslado a Argentina en un avión. No se descarta que luego pudieran haber sido traídos a Uruguay, como ocurrió con los vuelos de los uruguayos de Orletti.

ROGER RODRIGUEZ - ROGERRODRIGUEZ@ADINET.COM.UY


Organizaciones de derechos humanos y el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) analizan la presentación de una denuncia penal sobre el caso de secuestro en Paraguay de los desaparecidos uruguayos Gustavo Inzaurralde y Nelson Santana, quienes pudieron ser trasladados a Uruguay en 1977.

La detención de Inzaurralde y Santana, ambos militantes del PVP, está ampliamente documentada en el llamado "Archivo del Terror", encontrado en Paraguay, donde se registra que los dos uruguayos fueron entregados al coronel Carlos Calcagno Gorlero para su inicial traslado a Argentina.

La participación del hoy retirado coronel Calcagno en la desaparición de los dos uruguayos ha motivado que en Asunción de Paraguay se iniciara una causa penal sobre la coordinación represiva regional conocida como Plan Cóndor, en el marco de la cual se solicitó la extradición del militar uruguayo.

El caso Inzaurralde-Santana nunca fue presentado ante la Justicia uruguaya ante las evidencias de que habían sido detenidos en Paraguay y llevados a la Argentina, pero la confirmación de que otros uruguayos capturados en países vecinos fueron traídos a Uruguay alienta la hipótesis de su traslado.

Medio centenar de militantes del PVP fueron secuestrados en Buenos Aires y recluidos en el centro de represión "Automotores Orletti" en 1976. Veintitrés de ellos sobrevivieron tras su trasladado a Montevideo en un "primer vuelo", y otros 22, también traídos en un "segundo vuelo", habrían sido ejecutados.

Inzaurralde y Santana se incluyen entre las prioridades definidas por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, quien el pasado 31 de octubre, al anunciar el cese de las excavaciones sobre los desaparecidos, señaló que se comenzaba la búsqueda de quienes desaparecieron en el exterior.

"Minucioso" interrogatorio

Uno de los documentos de los "Archivos del Terror" que demuestra la participación del coronel Calcagno en la desaparición de Gustavo Inzaurralde y Nelson Santana en 1977 señala su directa intervención en una sesión de torturas de los uruguayos, antes de su traslado a Argentina.

Santana e Inzaurralde habían sido detenidos en una pensión de Asunción el 28 de marzo de 1977, se los torturó en el Departamento de Investigaciones de la Policía y el 16 de mayo, según otro documento oficial, fueron trasladados en un avión de la armada argentina a Buenos Aires, donde desaparecieron.

El documento, un parte del comisario paraguayo Alberto B. Cantero al jefe del III Departamento de Investigaciones que dirigía Pastor M. Coronel, explicita las "tareas" desarrolladas por un "equipo de trabajo" que interrogó a Inzaurralde y Santana los días 5, 6 y 7 de abril de 1977.

Según el documento el "equipo" lo integraban el coronel Benito Guanes, el teniente coronel Galo Escobar, el teniente primero Angel Spada, y el sargento Juan Carlos Camicha de Paraguay, los agentes José Montenegro y Alejandro Strada del SIDE argentino, y el mayor Carlos Calcagno de Uruguay.

"Interrogados minuciosamente cada uno de los detenidos, no aportaron mayormente datos nuevos a los ya conocidos y que en su oportunidad esa jefatura ya elevara a la superioridad", dice textualmente el parte al explicar los resultados de la tortura aplicada.

El documento adjuntaba "Antecedentes Históricos de FAU, ROE y OPR 33", "Antecedentes de Inzaurralde y Santana Scotto", "Organización del PVP antes de mayo de 1976", y "Organización del PVP después de mayo de 1976", que presumiblemente habría aportado el entonces mayor Calcagno.

Carlos Calcagno, alias "Martín"

Carlos Calcagno Gorlero, alias "El Gordo" o "Martín", nació el 2 de mayo de 1941 e ingresó al Ejército el 20 de enero de 1955, en el arma de Infantería.

En 1969 tenía el grado de capitán en el Batallón de Infantería N" 1, donde, a partir de 1972, pasó a integrar el servicio de Inteligencia del "S 2".

Entre los casos en los que Calcagno estaría implicado figuran el homicidio de los esposos Martirena en abril de 1972, la muerte de Juan Rosendo Fachinelli en el Batallón Florida en junio de 1972, y la tortura del uruguayo Antonio Viana Acosta, trasladado desde Argentina en febrero de 1974.

En enero de 1975, el capitán Carlos Calcagno fue elegido para hacer un curso especial de la "School of Americas" (SOA): el "Military Intelligence Off 0-11", en un "Año de la Orientalidad" en el que la generación de cadetes del Ejército cursó el "Basic Combat and Counterinsurgency Course C-6".

Para 1976, Calcagno se transformaba en mayor comandante de la Compañía de Contrainformación (C-CIE), y junto al capitán Armando Méndez aparece implicado en la muerte del obrero de la fábrica de papel Cicsa Humberto Pascoretta, según denunció el desertor Hugo García Rivas.

Como jefe de Contrainformación, García Rivas también le denuncia por el traslado clandestino, junto al mayor Alfredo Lamy, de dos niños desde Argentina a Uruguay a través de la cuenca de El Tigre, y de un viaje a Chile que coincide con el traslado de los niños Anatole y Victoria Julién.

Es en 1977 que su historia de represor queda comprometida, por su presencia en Asunción, donde asistió a los interrogatorios de los militantes del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), Nelson Inzaurralde y Carlos Santana, según documentos registrados en la burocracia de los "Archivos del Terror".

El 20 de marzo de 1980, asume como segundo jefe del Batallón de Infantería Nº 1, donde permanece hasta el 5 de febrero de 1982. Asciende al grado de teniente coronel y pasa a cumplir funciones en la Escuela de Inteligencia del Ejército. Llegó a coronel en 1990 y pasó a retiro el 2 de mayo de 1996. *

jueves 24 de julio de 2008

BARACK OBAMA DISCURSO A LAS COLONIAS DE EUROPA EN BERLIN

El candidato demócrata a la presidencia norteamericana, Barack Obama, dijo en Berlín que Europa y Estados Unidos no pueden aislarse, que llegó el momento de construir nuevos puentes y "derribar los muros que dividen pueblos y razas", pero también ricos y pobres.

Obama afirmó ante una multitud estimada en 200 mil personas que lo escuchaba frente a la Columna de la Victoria, que estaba en la capital alemana "no como candidato" a la Casa Blanca sino "como orgulloso ciudadano de Estados Unidos y del mundo" "Estados Unidos no puede aislarse, Europa tampoco. Llegó el momento de construir nuevos puentes", explicó. "Los pueblos de todo el mundo miran a esta ciudad", dijo, rindiendo un homenaje a Berlín como "símbolo de la libertad", en un repaso de la historia reciente de Alemania después de la caída del muro.

"Berlineses y pueblos del mundo, el camino en adelante será lento, pero debemos proceder hacia nuestro futuro", fueron las palabras con que Obama cerró su discurso de 35 minutos, al final del cual se mezcló con la multitud que lo escuchaba, ante la preocupación de los responsables de su seguridad.

El discurso apuntó no sólo a los berlineses sino también al resto del mundo y en él señaló a sus compatriotas las dificultades que esperan al "mundo libre". No olvidó tampoco hacer un llamado a las "nuevas generaciones para que recojan el desafío" y abogó por un mundo sin armas nucleares. El discurso fue transmitido en directo y escuchado por millones de personas tanto en Europa como en Estados Unidos. Advirtió también que "llegó el momento de salvar este planeta. Queremos reducir las emisiones de Co2 que destruyen nuestro planeta.

Debemos dar una esperanza a las personas que sufren por la globalización. Y no permitiremos nunca más que ocurra lo que ocurrió en Darfur, Sudán". Igualmente exhortó a apoyar a los millones de iraquíes que se están esforzando, dijo, por reconstruir su país, y expresó su voluntad de poner un término a la guerra en Irak. El senador se refirió también a Irán, país del que dijo que debe abandonar sus planes nucleares, y a Afganistán, donde norteamericanos y europeos, especificó, deben trabajar juntos. "Estados Unidos no puede hacerlo solo, el pueblo afgano tiene necesidad de nuestras tropas y de vuestras tropas, de nuestro apoyo y de vuestro apoyo, para derrotar a los talibanes y a Al Qaeda, para desarrollar la economía, para ayudarlos a reconstruir el país", sintetizó.

"En este siglo -dijo Obama- tenemos necesidad de una Unión Europea fuerte, que aumente la seguridad y la riqueza en este continente, extendiendo su mano al exterior. En este siglo, sobre todo en esta ciudad, debemos rechazar la mentalidad de guerra fría del pasado, y decidir trabajar con Rusia cuanto sea posible, para defender nuestros valores cuando debamos hacerlo y para llegar a una sociedad que se extienda a todo el continente". Obama, que hoy mantuvo conversaciones juzgadas positivamente en Berlín con la jefa de gobierno alemán, Angela Merkel, y el ministro de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, proseguirá su gira en París.
GAT
24/07/2008 22:18





Gracias:
queremosrepublica
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El discurso entero traduccido al español de RTVE (subido por El Muerto)






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http://video.google.es/videoplay?docid=-1470982221169064354

Perpetua para Menendez en carcel común


El ex titular del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, fue condenado hoy a prisión perpetua por crímenes cometidos en "La Perla", uno de los tres mayores campos clandestinos de detención de la última dictadura. Además, el tribunal le revocó la prisión domiciliaria, por lo que deberá cumplir la condena en una cárcel común.



Juicio a Menéndez - Análisis de Bocco antes de la sentencia


Eduardo Bocco, jefe de política de La Voz del Interior, hace un análisis a pocas horas de la sentencia que pondrá fin al juicio contra el represor Luciano Benjamín Menéndez y 7 imputados más. 24 de julio de 2008. Córdoba.




Últimas palabras antes de la sentencia

El ex jefe de Tercer Cuerpo de Ejército reivindicó la represión antes de escuchar el veredicto.




Mirta Iriondo, sobreviviente de La Perla

La testigo del juicio a Menéndez opina sobre el descargo de los imputados.




Meschiatti, sobreviviente de La Perla

Teresa Meschiatti fue la primera testigo del juicio a Menéndez. Opina sobre los descargos.




afueras de tribunales federales
Convocados por organizaciones de derechos humanos, manifestantes se proclaman a favor de una condena a Menéndez.





Festejos después de la sentencia
Familiares y víctimas festejan a minutos de la sentencia.




Gracias: cordobanet
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UNA PROVINCIA QUE HOY LUCHA CON INUSUAL INTENSIDAD CONTRA EL OLVIDO

Córdoba no pierde la memoria


A la par del juicio contra el represor Luciano Benjamín Menéndez, los cordobeses recuperaron un ex centro clandestino donde funciona un archivo de la memoria y ahora van por la apertura del emblemático campo de concentración La Perla.

Por Diego Martínez

–¿Quiénes son? –preguntó la criatura.
–Muertos –respondió el padre.
–¿Y por qué murieron?
–Un accidente, en un avión –mintió el feligrés.
El diálogo fue en Semana Santa. Padre e hijo salían de la Catedral de Córdoba y se toparon con cientos de imágenes de rostros en blanco y negro que atraviesan el pasaje Santa Catalina, un empedrado colonial que durante la última dictadura separó el púlpito donde el cardenal Raúl Primatesta oficiaba misa del Cabildo y el Departamento de Informaciones (D2) de la policía provincial, histórico centro de detención y torturas. Hoy tres huellas digitales gigantes con nombres de víctimas de la represión estatal, desde el Cordobazo hasta el fin de la dictadura, cubren su fachada. Allí funciona el Archivo y la Comisión Provincial de la Memoria, que integran los organismos de derechos humanos, representantes de los tres poderes de la provincia y la Universidad Nacional de Córdoba.
La lucha “por la identidad y la justicia contra el olvido y el silencio”, como H.I.J.O.S. definió su objetivo, se vive por estos días en Córdoba con inusual intensidad. Mientras un tribunal federal juzga al símbolo máximo del genocidio local, el general Luciano Benjamín Menéndez, ante 160 testigos y varios miles que siguen la transmisión en vivo, centenares de jóvenes detrás de las vallas hacen el aguante a los saltos para no congelarse. El martes llegó Cecilia Pando, la última activista castrense, pero los familiares de los imputados prefirieron mezclarse entre los asistentes y le ordenaron retirarse. Cuando un policía le pidió que se ubicara detrás del vallado que no ocupaban las organizaciones sociales, advirtió su soledad y se fue mascullando bronca.
Si el juicio a Menéndez simboliza el fin de la impunidad, el Archivo frente a plaza San Martín es el corazón de la memoria. Según el primer catálogo editado por el Archivo, desde 1940 esas casonas del siglo XVIII fueron “espacio de detención y persecución, sobre todo de comunistas y socialistas”. Desde los ’60 las razzias abarrotaron sus patios, incluidos el Cordobazo y el Navarrazo que volteó al gobierno en 1974. Un año después el D2 fue la pata policial del Comando Libertadores de América, conducido por el capitán Héctor Vergez, “un grupo más pesado y con vocación represora más encarnizada” que la Triple A, según Mariano Saravia, quien historió en La sombra azul el prontuario del D2. Tras el golpe, cuando las Madres comenzaron a golpear sus puertas, agregó a sus roles el de centro de distribución de secuestrados rumbo a La Perla y La Rivera.
En 2006 la Legislatura, con voto unánime, creó la Comisión, el Archivo, y ordenó su emplazamiento en el ex D2. Los policías resistieron nueve meses y antes de partir sacaron hasta las lamparitas. “El edificio es un laberinto”, advierte María Cristina, miembro de H.I.J.O.S. e investigadora del Archivo que oficia de guía. Aun con sol, abrigo y en libertad entrar a sus calabozos es horroroso. Desde una habitación del primer piso que los sobrevivientes recuerdan, pese a las vendas, por la escalera de madera, se aprecian los ventanales de la casa del cura párroco. “El tranvía” es inconfundible: una sala angosta en cuyos bancos laterales cientos de presos esperaron turno para ser interrogados.
La búsqueda
El 24 de marzo de 2007 se derribaron los muros levantados en los ’80 que confundían a los sobrevivientes. Hoy la casona cobija una biblioteca de libros robados en allanamientos y álbumes armados por familiares de desaparecidos. Su directora es la antropóloga Ludmila da Silva Catela, quien tras conseguir una copia del archivo de la Conadep local se abocó a rastrear documentos para reconstruir usos y lógicas burocráticas. “En los fondos de las comisarías encontramos depósitos destruidos, papeles abandonados junto con ropas, bicicletas y pruebas de todo tipo. Un cocoliche”, resume. “Sobre lo que llamaron ‘lucha antisubversiva’ no hay demasiado. Sospechamos que llevaban libros paralelos. Estoy convencida de que siempre algo queda pero el procesamiento de datos y la limpieza de documentos repletos de hongos implica tiempo y trabajo”, agrega.
Del Archivo General de la policía surgió “La vida pública bajo sospecha”, una colección que da cuenta “de la presencia y accionar sistemático del control policial en la vida cotidiana”, tanto en sumarios iniciados por particulares como producto de la vigilancia y persecución política. Del Servicio Penitenciario se recuperó el registro de “detenidos especiales”, ex presos políticos que ahora pueden acceder a sus fichas. El registro incluye blanqueos de secuestrados en centros clandestinos y retiros de detenidos asesinados luego en tiroteos fraguados. La búsqueda de registros de Fuerzas Armadas fue infructuosa. El primer pedido, al Hospital Militar, fue rechazado con el argumento de que la ley sólo autoriza a recolectar información provincial. Al archivo del arzobispado a cargo de monseñor Carlos Ñáñez tampoco lograron acceder. Sólo dejaron ver dos carpetas que casualmente ubican a la Iglesia como víctima: un atentado en el arzobispado y el secuestro de seminaristas. “Cuando pedí las cartas que los familiares enviaban a monseñor Primatesta dijeron que no existían, pese a que las respondía. Por la rigurosidad con la que conservan cada documento es llamativo que no las tengan”, razonó Da Silva.
Otra faceta del trabajo pasa por instalar baldosas recordatorias. La primera, en la esquina donde un policía mató al obrero Máximo Mena, víctima del Cordobazo. “La señalización apunta a recordar que estos hechos ocurrieron a la vista de todos. La idea es trabajar con los barrios, incentivar la participación”, explicó la directora del Archivo. Antes de que concluya el juicio a Menéndez & Cía. el organismo instalará un mojón en Sagrada Familia y Ejército Argentino (hoy Colón), donde fueron asesinados los militantes del PRT por los que se juzga a los represores.
La lucha por la memoria seguirá por La Perla, el mayor campo de concentración del Cuerpo III. Se estima que por allí pasaron dos mil personas. Durante años los organismos realizaron caminatas de doce kilómetros hasta su ingreso. El 24 de marzo de 2007 el entonces presidente Néstor Kirchner ordenó desalojar el predio y convertirlo en Espacio para la Memoria. Los sobrevivientes pudieron ingresar y los familiares conocer dónde pasaron los últimos días sus seres queridos. Antes de retirarse, los militares arrancaron mesadas, canillas, revestimientos y cielorrasos. Hoy tres bloques de hormigón exigen Memoria, Verdad y Justicia. El lugar es aún inaccesible, pero es cuestión de tiempo. La provincia ya garantizó los recursos. La Comisión Provincial convocó a la sociedad a reflexionar sobre el rol de los sitios de la memoria y ya recibió varias propuestas.



El juez Díaz Gavier
El presidente del tribunal que condenó a perpetua al represor explica el fallo.







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Uruguay ||| Conflicto en secundaria

Los docentes defendemos la educación del pueblo. Por eso, en julio, la FENAPES, en el marco del conflicto de la enseñanza inicia una etapa de paros regionales de veinticuatro horas e instala su carpa ante el Parlamento, en reclamo de una Ley de Educación que consagre los lineamientos aprobados por el I Congreso Nacional de Educación, “Mtro. Julio Castro”. Esperamos que los Sres. Legisladores de todos los lemas se acerquen a conversar con los trabajadores de la enseñanza pública sobre este tema de tanta importancia para el futuro de nuestro país. Invitamos a toda la ciudadanía a acompañarnos en este esfuerzo.







Enviado por El PoTrillo Crezano
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El mundo en sus manos

El alcohol perjudica la salud

Ayer volvió a tomar, dios lo abandonó







El controvertido pasado de Bush


George W. Bush estaba decidido a ir a Yale. La larga lista familiar de ex alumnos recorría cuatro generaciones hasta llegar a su tatarabuelo, el reverendo James Smith Bush (curso de 1844).

A su abuelo Prescott, cuya devoción hacia aquella escuela jamás flaqueó, se le conocía en el campus como el senador de Yale. Como miembro de la Yale Corporation durante 12 años, socio del Calhoun College de Yale y miembro de la Junta para el Desarrollo de dicha universidad, Prescott podía tocar las teclas adecuadas para conseguir la admisión de su nieto.

—Yale no es una opción, es un compromiso, George. ¿Sabes qué significa esto?

"Creo que sí, senador", respondió el nieto, a quien no se permitía dirigirse a su abuelo llamándole de otra forma.

Significa mantenerse fiel a algo sin que importe en realidad a qué.

Prescott señaló el plato del desayuno del joven.

—Es la diferencia –dijo– entre el jamón y los huevos. El pollo está involucrado; el cerdo, comprometido.

Después de aquella visita a su abuelo, el joven George volvió al Colegio Andover y habló con el decano. Se le dijo que sus mediocres calificaciones tal vez no satisfacieran los rigurosos requisitos de Yale. El decano sugirió a George que escribiera a otras dos universidades alternativas. George escribió: "(1) Yale, (2) Yale, (3) Yale". Para curarse en salud, presentó una solicitud en la Universidad de Texas, aunque sólo porque el decano insistió. El historial del colegio secundario de George –que nunca permitió publicar, era problemático, y no sólo por falta de notas destacadas. Durante sus años en Andover (1961-1964), colgó una gran bandera confederada en la pared de su habitación, para dejar constancia de que los escasos estudiantes negros no eran bienvenidos. Este acto flagrante de racismo fue tolerado por la escuela, especialmente si se trataba del hijo de George Herbert Walker Bush, uno de sus más apreciados ex alumnos.

George Herbert Walker Bush, que permaneció en el Consejo de Administración de Andover de 1963 a 1979, tuvo que interceder en más de una ocasión por sus descarriados hijos. Jeb (actual gobernador de Florida) tuvo que repetir noveno curso cuando entró en Andover procedente de la escuela Kinkaid en 1967.

Posteriormente infringió la prohibición de tomar bebidas alcohólicas y fue expulsado temporalmente, pero se le readmitió más tarde después de la mediación de su padre. (…) El hermano de Jeb, Marvin, entró en Andover en 1971 y también tuvo que repetir noveno curso. Un año después, sorprendieron a Marvin drogándose con unos amigos. Expulsaron a los amigos, pero en el caso de Bush, papá intercedió de nuevo.

George fue admitido en Andover en 1961 como alumno de décimo grado, lo que el colegio denominaba entonces un "medio bajo". George luchó por la supervivencia desde el instante en que entró en aquel colegio. Trabajó para alcanzar los requisitos básicos del título (…) Si bien 110 alumnos de su curso, compuesto por 290, entraron en el cuadro de honor, George no alcanzó nunca esta distinción. Acabó la secundaria como uno de los últimos de la clase.

"George sacaba unas notas más o menos como las mías, aprobados pelados —comentaba J. Milbourn 'Kim' Jessup—. Pasábamos por los pelos, pero los dos llegamos a Yale porque éramos vástagos de padres de Yale".

Muchos del curso de 1964 recuerdan Andover como un lugar austero, deprimente y desalentador. (…) Pero Bush "recurría a su audacia y su desfachatez para distraernos —comentó Torbert MacDonald—. Era un tipo gregario, rayano en la tontería. Muy bromista, aunque sin mala intención. Le daba igual ser el hazmerreír de todos con tal que la gente estuviera contenta. Necesitaba un público que le admirara. Tenía poco respeto por la autoridad, de modo que no le daba miedo protestar. Le llamábamos "El Descarado".

(…) Después de salir airoso de Andover, George pensó que se había ganado el derecho de ir a Yale. A pesar de su expediente "nada destacable" y de su justísima puntuación (1.206), pasó a ser beneficiario de sus enchufes familiares. (…) Fue aceptado en Yale en el curso de 1968, y no se disculpó ante nadie por su buena estrella. Es más, torcía el gesto ante la "arrogancia intelectual" de quienes le menospreciaban por ser hijo de quien era.

(En Yale) "todos seguimos devanándonos los sesos con la historia de George —afirmaba Ken White (Yale, 1968) en 2003—. Sobre todo los que estábamos en la misma asociación de estudiantes que él. Realmente era el último que habría imaginado ver en la Casa Blanca. Tal vez Strobe Talbott o John Kerry, unos años mayor que nosotros, o incluso Joe Lieberman, del curso de 1964. Pero no George. Nunca. Mi esposa aún le recuerda berreando borracho una noche en una fiesta de la asociación DKE, sin pareja, haciendo el alligator, una especie de baile de la época en el que te echabas al suelo y empezabas a revolcarte. Realmente cuesta ver a un tipo así dirigiendo el cargo más importante del país".

Las historias de las escapadas alcohólicas de George en Yale llegaron hasta su antiguo círculo de Andover. En Harvard, Torbert MacDonald escuchó compungido anécdotas sobre su antiguo amigo, cuyo comportamiento sintonizaba tan poco con los tiempos que corrían como sus juergas estudiantiles. "Pobre Georgie —dijo MacDonald—. Ni siquiera podía relacionarse con las mujeres a menos que estuviera borracho. (…) Circulaban demasiadas historias sobre él en las que caía completamente beodo en sus citas".

Las drogas

Beber era algo que en Yale se daba por supuesto, y hacia 1966, las drogas se habían añadido al cóctel. "Para entonces la marihuana ya había aparecido en el campus —comenta Christopher Byron—. Luego llegaron las droga de todo tipo. Estaban por todas partes".

Un estudiante del curso de 1968 admitió años más tarde haber vendido cocaína a George W. Bush en su época de Yale. Confió su participación en la transacción de la droga a la escritora Erica Jong en 2001; confirmó dicha venta en 2002 solicitando confidencialidad.

"No pueden utilizar mi nombre —dijo— porque estamos hablando de un delito grave. Por otra parte, de eso hace muchos, muchísimos años, y el tipo ese ahora es presidente de Estados Unidos".

Otro estudiante, de la Yale 's Graduate School (Máster en Bellas Artes, 1965), recordaba "haber aspirado coca" con George, aunque no permitió que se utilizara su nombre por miedo a represalias. Dicha persona, de clase acomodada y que vivía en la costa Oeste, afirmó que no le parecía bien "divulgar lo de George, porque yo hacía lo mismo".

Años más tarde, Sharon Bush, cuñada de George, pretendía que W. había aspirado cocaína con uno de sus hermanos en Camp David en la época en que su padre era presidente de Estados Unidos. "Y no una sola vez —dijo—, sino muchas."

George nunca negó haber comprado, vendido o consumido drogas. En 1999 juró a unos cuantos de sus partidarios políticos clave que nunca había consumido "drogas duras", refiriéndose a que nunca se había inyectado heroína. Cuando se presentó para el cargo nacional, procuró que su respuesta encajara en las pautas federales respecto a las autoridades públicas. "Tengo entendido que —declaró a The Dallas Morning News en 1999— el impreso actual del FBI formula la siguiente pregunta: "¿Ha consumido usted drogas en los últimos siete años?". Yo respondería con mucho gusto a la pregunta, y la respuesta es: No". Y se negó a responder a más preguntas.

"¡Qué demonios! Lo preocupante no es su consumo de sustancias estupefacientes sino su frivolidad —dijo Tom Wilner (Yale, 1966) —. Que se aprovechara del nombre de su familia es comprensible. Eso lo hacen muchos. Pero Georgie, como le llamábamos entonces, no tenía la menor curiosidad intelectual por ningún tema. No le interesaban las ideas, los libros o las causas. No viajaba; no leía los periódicos; no veía los informativos; ni siquiera iba al cine. (…) Me deja atónito que alguien pueda salir de Yale sin el menor interés por nada del mundo que no sea la bebida y el deporte. (…) Es un tipo que no tiene idea de las cuestiones complejas. (…) Es un fanático simplón y, ¡que Dios nos coja confesados!, ahora es quien tiene el dedo sobre el botón."

Fraude militar

George Herbert Walker Bush apoyó con entusiasmo que se enviaran a los hijos de los demás a Vietnam, pero no al suyo. En 1968 se aseguró de que su primogénito no fuera reclutado. Lo hizo con una llamada a Sidney Adger, un empresario de Houston y amigo de la familia Bush. Adger llamó a Ben Barnes, presidente de la Cámara de Representantes de Texas, y Barnes a su vez llamó al jefe de la Guardia Nacional de Texas, brigadier general James Rose. Este llamó al comandante en jefe de la unidad, teniente coronel Buck Staudt.

En febrero de 1968, el joven George, que cursaba el último año en Yale, se presentó a una prueba de admisión para oficiales de la fuerza aérea. "No estaba dispuesto a perforarme un tímpano de un escopetazo para conseguir la baja —dijo—. Tampoco quería ir a Canadá. Por lo tanto escogí mejorarme a mí mismo aprendiendo a volar".

Aprobó la prueba de aptitud para piloto con la nota más baja. Sin embargo, gracias a la influencia de su padre, lo aceptaron en las fuerzas aéreas de la Guardia Nacional el 27 de mayo de 1968, y se convirtió en miembro del 147º Escuadrón de Combate, conocido como la "Unidad Champán", porque incluía a los hijos de Lloyd Bentsen y John Connally, y a varios de los Dallas Cowboys.

George juró cumplir dos años de servicio activo, más cuatro años en la reserva, lo cual significaba volar un fin de semana por mes y pasar dos semanas en un cuartel cada verano.

(…) Más tarde algunos puntos de la hoja de servicio de George W. Bush fueron motivo del interés público, en particular los dos últimos años, cuando voló esporádicamente. En ellos, hechos públicos en el año 2000, no hay ningún expediente de ninguna unidad de la Guardia Nacional donde se diga que George W. Bush se presentó en el período de mayo de 1972 a mayo de 1973 para los vuelos de fin de semana, el entrenamiento militar de verano o los ejercicios requeridos a los guardias a tiempo parcial.

El primer teniente retirado Robert A. Rogers, un veterano con 11 años de servicio en las fuerzas aéreas de la Guardia Nacional , manifestó que "la falta de castigo por su mala conducta representa la culminación de una carrera militar distinguida sólo por el favoritismo. Bush tuvo una hoja de servicios intachable hasta el 17 de abril de 1972. Fue incluso el chico de los carteles de la Guardia Nacional de Texas por ser su padre quien era.

"Pero después desapareció. No se presentó en ninguna de las unidades donde se le esperaba desde el 17 de abril de 1972 al 28 de mayo de 1974. Se largó sin más. Como consecuencia fue objeto de una sanción disciplinaria y alargaron en otros seis meses el plazo durante el que se le podía llamar al servicio activo en el ejército. Esto es muy serio en tiempo de guerra."

(…) George se licenció finalmente de la reserva en noviembre de 1974, seis años y seis meses después de ingresar en la Guardia Nacional. La pena de seis meses nunca apareció publicada en los periódicos, pero nadie comprendió que un día él estaría mandando al combate a tropas norteamericanas para hacer lo que él no había hecho: convertirse en carne de cañón.

Para el momento en que estaba preparado para presentarse como candidato presidencial, su expediente médico militar había sido sellado por razones privadas, y las mentiras de la familia Bush se habían consolidado para dar la base de credibilidad que necesitaba para enviar a las tropas norteamericanas a la guerra.

Después de graduarse en Yale en 1968, George se presentó en la base aérea de Ellington en Houston, y luego hizo las seis semanas de entrenamiento básico de aviador en la base de Lackland en San Antonio. Cuando acabó en septiembre de 1968, lo hizo con la graduación de subteniente. Regresó a Ellington, donde las fuerzas aéreas de la Guardia Nacional de Texas organizaron una ceremonia especial para que el congresista Bush se hiciera la foto dándole las barras de subteniente a su hijo. "Es así como hacen las cosas: con mucho bombo y platillo, sobre todo porque era el hijo de un congresista. Eso era muy importante para la Guardia Nacional ", declaró el brigadier general John Scribner, director del Museo de las Fuerzas Armadas de Texas en Austin.

George recibió la graduación sin siquiera asistir a la Escuela de entrenamiento de Oficiales. Con la graduación en la mano, George pasó al servicio inactivo en septiembre de 1968 para trabajar en la campaña política del amigo de su padre, el representante Edward Gurney, candidato republicano al Senado por el estado de Florida.

El subteniente Bush volvió al servicio activo en la base aérea de Moody en Valdosta, Georgia, donde aprendió a volar en el T-38 Talon. George recibió las alas de plata en diciembre de 1969 y regresó a Ellington, donde aprendió a pilotar el caza supersónico F-102 Delta Dart, llamado "el Voodoo", que iba armado con misiles.

El 24 de marzo de 1970 la Guardia Nacional envió un comunicado de prensa a los periódicos de Houston, donde alababa a su "primer estudiante local" como un soldado y un ciudadano ejemplar: "George Walker Bush es un miembro de la joven generación que no se coloca con marihuana, hachís o speed. Oh, sí, desde luego que se coloca, pero no con drogas… En lo que a él se refiere, el teniente Bush se coloca con el estruendo del motor de su F- 102" .

Tres meses más tarde la Guardia Nacional facilitó otro comunicado de prensa cuando George acabó la escuela de entrenamiento. La oficina de prensa incluyó una foto de George con su padre y otra del congresista Bush estrechando la mano del oficial al mando, Buck Staudt. En julio de 1970, se divulgó otro comunicado cuando George terminó su período en la base aérea de Tyndall en Florida y disparó un misil con su F-102. El día de las elecciones en noviembre de 1970, antes de que cerraran los colegios electorales, la Guardia Nacional difundió otro comunicado para anunciar los ascensos de George W. Bush y Lloyd Bentsen III a primer teniente, mientras Bentsen padre derrotaba a George padre.

Hacía horas con la Guardia Nacional , pero no las suficientes para cumplir con las fijadas. Para abril de 1972, iba muy retrasado. Aquel mismo mes, las fuerzas aéreas comenzaron a realizar controles de drogas al azar, y por lo tanto se le podía pedir a cualquier piloto o mecánico que se sometiera en el acto a una análisis de sangre, orina, o a un examen de las fosas nasales. El 17 de abril de 1972 George W. Bush hizo el último vuelo del que se tiene constancia antes de desaparecer de los archivos oficiales hasta octubre de 1972.

A principios de los setenta, los Bush, como otras familias, se enfrentaron al azote de las drogas y la adicción al alcohol. En una fecha tan cercana como 2003, uno de los hermanos menores de W., Marvin, conseguía recetas de narcóticos ilegales de un dentista llamado Denis Peper. El dentista le dijo a un amigo íntimo que le daba recetas ilegales a Marvin. La Mancomunidad de Virginia le retiró la licencia a Peper el 17 de octubre de 2003. Si bien no hay pruebas de que George W. Bush fuese ingresado para someterse a una cura, se produjo una duda lógica después de que no se presentara en 1972 para la revisión física anual de la Guardia Nacional y que se le impidiera volar. Esto planteó la posibilidad de que hubiese sido denunciado por consumo de drogas y, si había sido así, hubiera sido sancionado o sometido a tratamiento. Dicha información debería figurar en el informe de la Flight Inquiry Board (Junta para la Investigación sobre Vuelos) encargada de la revisión oficial de las razones para la suspensión y quien luego determina la acción apropiada. El informe de la Flight Inquirí Board ha desaparecido de los expedientes militares de George W. Bush que fueron hechos públicos en 2000 de acuerdo con la Ley de Libertad de Información y de los expedientes entregados por la Casa Blanca en 2004.

"El hecho de que Bush 'no se presentara a la revisión médica anual', como reza en el expediente, no pudo ser casual o accidental —afirmó el primer teniente retirado Robert Rogers—. Hay pruebas circunstanciales que señalan que Bush consumió drogas durante este período… ¿Es ilógico plantear la posibilidad de que se le impidiera volar como consecuencia directa o indirecta del consumo de drogas? Podría serlo si Bush no tuviese manera de demostrar su inocencia. Pero George W. Bush se puede defender perfectamente, si quiere, con sólo entregar voluntariamente todos sus expedientes militares, algo que se ha negado a hacer."

Bill L. Burkett, un oficial de planes estatales retirado de la Guardia Nacional de Texas, afirmó que en 1997 habían "limpiado" los archivos de la Guardia Nacional de Texas por orden de los asesores del entonces gobernador Bush para protegerlo. Burkett dijo que estuvo presente cuando ciertos miembros de la plana mayor de Bush se pusieron en contacto con la Guardia Nacional. Identificó específicamente a Dan Bartlett, que entonces era el enlace del gobernador con la Guardia Nacional de Texas. Burkett manifestó que, después de la llamada de Bartlett al comandante general Daniel James III, los documentos fueron destruidos. James era el general adjunto para el estado de Texas en aquel momento y negó las alegaciones de Burkett. El 3 de junio de 2002, el presidente George W. Bush lo nombró director general de las fuerzas aéreas de la Guardia Nacional.

En la primavera de 1972, George W. comenzó a vivir lo que más tarde describiría como sus "años de nómada". Al ver que iba a la deriva, su padre intervino de nuevo para conseguirle otro empleo con Jimmy Allison, que dirigía la campaña del republicano Winton "Red" Blount para el Senado en Alabama contra el senador demócrata John Sparkman.

Aquellos que trabajaron con George en aquel tiempo lo recuerdan como un bebedor social amable, que se comportaba como si fuese mucho más joven de los 26 años que tenía. Mencionaron que le gustaba beber cerveza y whisky Jim Beam, y que comía cacahuetes a puñados y hamburguesas en el Cloverdale Grill en Birmingham. También dijeron que George se escapaba por la puerta trasera para fumarse un porro o que iba al baño para esnifar una raya de coca. George, según los recuerdos de otros, solía llegar tarde al trabajo, "sobre el mediodía", entraba en el despacho, plantaba las botas vaqueras sobre la mesa y comenzaba a fanfarronear de lo mucho que había bebido la noche anterior.

Como "reservista obligado" en 1972, George debía continuar con su servicio en la Guardia Nacional con independencia del lugar donde residiera. Semanas después de desplazarse a Alabama, solicitó el traslado desde Texas a un escuadrón de la reserva aérea en Montgomery, pero la solicitud fue rechazada. El escuadrón de Alabama no volaba ni efectuaba entrenamientos. Esto dejaba a George sin una unidad de la Guardia Nacional en Montgomery. Así que no hizo nada durante los meses de mayo, junio, julio y agosto de 1972.

Bush sabía que no podría volver a volar hasta que se sometiera a la revisión médica, así que solicitó el traslado y cambio de obligaciones para septiembre, octubre y noviembre de 1972 al 187º Grupo de Reconocimiento Táctico en Montgomery. Le concedieron el permiso y le ordenaron presentarse al teniente coronel William Turnipseed. Pero George nunca se presentó.



(Extracto del libro La familia: La verdadera historia de la disnatía Bush de Kitty Kelley)

Pablo Milanes con Piero



Pablo Milanes Yolanda






Gracias: queclasedmierda
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Chiste de Tabaré: AJOrobarse y AGUAntarse

Hay que comer menos

FESTEJEN!!

(El Muerto tambien hace chistes)






Gracias:
mariomilos
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miércoles 23 de julio de 2008

El movimiento anarquista uruguayo en los tiempos de cólera



En recuerdo de Carlos Alfredo García Moreira, Elbia Leite, Ildefonso Santamarta (el Gallego Alfonso), Luis Alberto Prim (el Negro Pocho), Boris Rodríguez, Daymán Miralles, Luis Giménez (el Ferrujo), Freddy Moyano, Eduardo Díaz (el Cabeza), Fernando Cousillas, Inés Pato y tantísimos otros que a lo largo de los años de los que aquí se hablará animaron diferentes propuestas y prácticas anarquistas que hoy parece se las hubiera devorado el olvido.






Éste será pues el almanaque en que encontraremos interesados en celebrar las cosas más diversas y habrá para todos los gustos; desde los excesivos y desgastados 160 años del Manifiesto Comunista hasta los más exiguos y modestos 35 de la huelga general contra el golpe de Estado en Uruguay, pasando por los 90 del movimiento estudiantil de Córdoba, los 80 del asalto al Cambio Messina y los 40 del “mayo francés”. O, ya en el terreno de los anti-festejos y los episodios históricos más turbios, los 70 de la “noche de los cristales rotos” -aquel incalificable atropello genocida perpetrado por los nazis en una noche de noviembre de 1938- y los 75, sin pena ni gloria, de la dictadura de Gabriel Terra que ni siquiera su desvencijado Partido Colorado osa rememorar. De nuestra parte, sólo cabe ser momentáneamente moderados y concentrarnos en lo que más directa y próximamente nos atañe: la huelga general contra el golpe de Estado en Uruguay y su frustrado desenlace. Pero tampoco se tratará de engrosar el amplio y exagerado volumen de mitografías circulantes ni de pronunciar el enésimo canto épico al respecto sino fundamentalmente de entender el porqué; lo que hubo antes y lo que pasó después; las movilizaciones sociales y políticas que preceden a la huelga general y la dictadura militar que la sucedió. Se tratará de descifrar algunas claves del proceso vivido en aquellos años y de hacerlo desde la perspectiva del pensamiento y las prácticas anarquistas. Y también, puesto que la historia no puede reducirse a un objeto de veneración y culto sino que habrá que concebirla apenas como un manantial de enseñanzas a recoger y atesorar, se tratará de hacerlo desde una mirada crítica cuyas viejas cuentas pendientes se extinguieron y ya no podrán ser cobradas a sus antiguos deudores. En definitiva, lo impago interesa poco y nada, puesto que la mirada crítica se vitaliza hacia su futuro y no hacia su pasado y las revoluciones que más importan no son las que pudieron fecundarse ayer sino las que habrán de gestarse a partir de hoy.

El contexto latinoamericano: 1968-1973

Los años 60 en el Uruguay fueron el escenario de un triple movimiento ascendente: en primer lugar, la formación de una compleja y diversificada arquitectura organizativa que permitió darle un lugar a vastos sectores sociales anteriormente desconectados de ciertas expresiones reivindicativas; en segundo término, una persistente agitación que renovaba periódicamente y sin solución de continuidad sus ejes movilizativos; y, por último, una aceleración de los ritmos políticos del campo popular que se encargó de actualizar, acentuar y extender el clima de confrontación inmediata e intuir una resolución favorable del mismo. Todo ello se pondría exuberantemente de manifiesto en el agitado lustro que va de 1968 a 1973. El contexto internacional, por otra parte, aportaba ejemplos que en su momento abonaron abundantemente las matrices de elaboración política predominantes y las convicciones correspondientes. En América Latina, el acontecimiento clave en tal sentido fue sin duda alguna la revolución cubana triunfante en 1959, entendida en aquel entonces -equivocadamente, a nuestra manera de ver- como el anticipo y también el epítome de toda una etapa histórica signada por los procesos de “liberación nacional”; una etapa cuyos comienzos o motivaciones iniciales habrían de ser “anti-oligárquicos” y “anti-imperialistas” pero que rápidamente habría de configurarse como un tránsito hacia el “socialismo” a partir de la hegemonía de sus sectores más avanzados o de la clase obrera como tal. Poco importaba que se tratara de una trasposición mecánica y poco creativa a esta región del mundo de procesos intransferibles como el argelino o el vietnamita: después de todo, tales convicciones habían sido ya postuladas por la dirección cubana y, antes aún, también por el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética celebrado en 1956, lo cual permitía alinear detrás de las mismas tanto a las diversas formaciones guerrilleras que proliferaron en el continente durante los años 60 como a las organizaciones que respondían con grados variables de lealtad a la patria de Lenin y de Stalin.

Durante aquellos años 60 y 70 la confianza en un futuro revolucionario más o menos próximo era desbordante. Nadie pensaba, por cierto, que la evolución fuera repentina e indolora pero tampoco había demasiadas dudas en las filas de la izquierda de que -según la poco feliz expresión de época- las “condiciones objetivas” estaban dadas. La incógnita a resolver y por tanto el eje de los principales debates no era otra cosa que la estrategia de formación de las “condiciones subjetivas” de la revolución. Tanto los focos guerrilleros según la impronta castro-guevarista como los frentes electorales de signo reformista o incluso las intempestivas apariciones populistas en traje militar eran interpretadas como capítulos de avance coherentes con el inexorable final del libro de la historia. De acuerdo a los cánones marxista-leninistas ampliamente prevalentes en ese entonces, las relaciones de producción propias del capitalismo dependiente se habían constituído largamente en un obstáculo al desarrollo de las fuerzas productivas y ésa y no otra era la condición necesaria para inaugurar un tiempo revolucionario: sólo quedaba por resolver, etapa por etapa, el intríngulis de la acumulación socio-política contra el “enemigo principal”. El acceso al gobierno de fuerzas real o declarativamente anti-imperialistas en el Chile de Allende, el Perú de Velazco Alvarado, la Bolivia de Torres, el Ecuador de Rodríguez Lara, el Panamá de Torrijos o la Argentina de Cámpora, funcionaban como la satisfactoria confirmación de esas optimistas convicciones.

Se trató de un tiempo histórico en el que parecían verificarse teorías evolucionistas según las cuales los cambios revolucionarios no son el resultado y el crisol de decisiones individuales y colectivas profundamente enraizadas en los deseos y en la voluntad de la gente real y concreta y de las organizaciones que se hacen y deshacen en su devenir combatiente sino el producto mecánico y la desembocadura de una sucesión de “modos de producción” que por sí solos generan las condiciones o las excusas de una sociedad que supera sus propias contradicciones en una suerte de epifanía “socialista”. En ese marco teórico al que ya no es posible ni deseable recurrir, lo real era interpretado como una consecuencia indefectible de la “necesidad” y como una etapa insalvable de una larga travesía histórica. Por cierto que la propia historia precedente era lo suficientemente ilustrativa para la negación puntual de dichas convicciones, pero su caprichosa reinterpretación en versión soviética era en aquellos años lo suficientemente “prestigiosa” y avasallante como para que se creyera en ella a pies juntillas; una celebración del dogma de la cual, afortunadamente, los anarquistas no formábamos parte pero que, no obstante, limitaba nuestros despliegues. Todo eso ha cambiado profunda y radicalmente luego de la debacle del “socialismo realmente existente” y sólo una invencible tozudez puede mantenerlo en alto, pero una adecuada descripción de época como la que aquí se intentará no puede menos que dejarlo formulado a punto de partida en tanto componente sustancial de las concepciones predominantes en los años que ahora nos ocuparán.

A la guerra con pocas armas

El movimiento anarquista uruguayo llega a ese período de 1968 a 1973 con la casa en desorden. Desde la decepción provocada por la derrota de la revolución española, el movimiento anarquista se sumió a nivel internacional en un prolongado reflujo. Carente de un paradigma revolucionario remozado que sustituyera al viejo anarcosindicalismo, confinado en sus pequeñas organizaciones específicas y limitado muchas veces a meras tareas de propaganda, enfrenta la segunda post-guerra con la dedicación generosa de siempre pero una reducida incidencia social y escasas posibilidades de imprimirle sus pautas a las luchas que se libraban aquí, allá y acullá. Como contrapartida, la emergencia del bloque soviético y los procesos de descolonización en África y Asia le confieren a las opciones jacobinas y estatistas de cambio, tanto en su vertiente marxista-leninista como en la nacionalista y populista, un inusitado vigor; situaciones que limitan todavía más el atractivo inmediato de una concepción que, en su inequívoca especificidad, sólo podía mantener una sobresaltada relación con dichos cursos de transformación social. En el Uruguay, con las singularidades del caso, la realidad del movimiento anarquista respondía igualmente a las características señaladas.

El impacto producido por la revolución cubana inaugura un ciclo de discusiones cismáticas en la Federación Anarquista Uruguaya. La compleja y variada discusión que se da a propósito del punto y su derivación hacia temas en torno a los cuales giraron importantes diferencias de concepción delataron una crisis teórica, ideológica, política, metodológica y organizativa que parecía impensable en el momento de la fundación, en octubre de 1956. La ausencia de un robusto paradigma revolucionario compartido que permitiera incorporar y resolver las novedades y exigencias de los tiempos que se abrían a comienzos de los años 60 se puso en evidencia con profundidad y amplitud inocultables.

Del cisma consumado en 1963 resultarían dos fracciones poco menos que irreconciliables y lo que cada una ganó en armonía y coherencia inmediatas lo perdió a la postre en términos de riqueza, diversidad y perspectiva de largo aliento: una de ellas se agrupó durante un lapso muy breve como Alianza Libertaria Uruguaya y no supo encontrar la amalgama que permitiera trascender las prácticas particulares de sus agrupaciones y militantes independientes mientras que la otra, manteniendo sin variaciones la denominación de F.A.U., logra compactarse y desarrollar lineamientos que le permitirán un protagonismo mucho más pronunciado a nivel general en el período subsiguiente. No obstante, sin perjuicio de ese protagonismo -y del tesón y de la entrega puestos de manifiesto en la demanda- la fracción que continuaría llamándose F.A.U. inaugura un proceso de búsquedas de final abierto que la llevaría a una pérdida gradual de identidad anarquista en el sentido fuerte e intransigente del término. Es así que se pasa, no demasiado tiempo después, del original nombre F.A.U. -como sigla y con los puntos correspondientes- a la “FAU sin puntitos”; es decir, una organización que ya no se consideraba como federación ni como anarquista, sin perjuicio de que ésta fuera la definición personal del grueso de su militancia.

La “FAU sin puntitos” que es ilegalizada en diciembre de 1967 albergaba todavía expectativas respecto al derrotero del proceso cubano que el tiempo se encargaría de refutar contundentemente; se mostraba dispuesta a reconsiderar las posiciones clásicas respecto al poder; abandonaba su inicial configuración federal en aras de una forma organizativa de mayores disciplina y centralización que se suponía más apta para el desarrollo de un ”aparato armado” y la resolución de las implicancias consiguientes; evidenciaba inclinaciones aliancistas hacia los sectores que entonces componían la “izquierda revolucionaria”; y, por último, se proponía transitar el arduo camino de elaboración de una síntesis teórico-política con el marxismo que -tal cual se podía conjeturar desde un principio y sin margen de error- tarde o temprano la llevaría a un callejón sin salida.

El 68 uruguayo

Desde su propia y casual asunción presidencial, en diciembre de 1967, Jorge Pacheco Areco mostró sus orientaciones represivas mediante la ilegalización de 6 agrupaciones de la izquierda radical; una de las cuales fue, precisamente y tal como se acaba de decir, la FAU. Desde 1968 en adelante, la aplicación de las llamadas “medidas prontas de seguridad” fue un lugar común en las políticas del gobierno, incluso aunque el decorativo parlamento las levantara en más de una ocasión. Las “medidas prontas” permitieron una y otra vez, entre otras “bellezas” de similar tenor, el encarcelamiento arbitrario de militantes sindicales, barriales y estudiantiles así como ofrecieron el marco normativo para la aplicación de un régimen militar de trabajo a ciertos sectores del funcionariado público. Ése fue, sin duda, uno de los vectores de la radicalización social y política que comienza en 1968; una radicalización cuyo sustrato movilizativo sindical se situó a nivel de las demandas salariales acumuladas como consecuencia de los registros inflacionarios desusadamente altos de 1967. Esas demandas no hicieron sino incrementarse a partir de la adopción de políticas de ajuste recomendadas por el Fondo Monetario Internacional y basadas en la contención del consumo a través de la congelación de los salarios. Para colmo, el elenco de gobierno mostraba un rostro desenfadadamente burgués que contrariaba las tradiciones de mediación y “neutralidad” del Estado uruguayo: el mascarón de proa era entonces un sector de las clases dominantes haciéndose cargo de sus asuntos con muchos palos y ninguna zanahoria.

Ya la concentración del 1º de mayo sirvió como augurio de lo que iba a ocurrir en los meses siguientes con los duros enfrentamientos habidos entre las fuerzas policiales y los sectores más aguerridos que participaban en el acto convocado por la Convención Nacional de Trabajadores (CNT); acto que contó con la presencia de los cañeros de Artigas, llegados pocos días antes luego de una marcha de cientos de kilómetros hasta Montevideo. De inmediato se inicia la agitación en liceos y facultades contra el aumento del boleto estudiantil y el movimiento respectivo pasa a adquirir una gravitación cada vez mayor en el conjunto de organizaciones populares. El mes de junio es el escenario de dos decisiones gubernamentales ya insinuadas y que no hacen más que acentuar el ánimo movilizativo: el día 13 se implantan las Medidas Prontas de Seguridad y apenas 15 días después se decreta la congelación de precios y salarios. En este último día se inaugura también el desdichado ciclo de militarizaciones con los funcionarios del Consejo Nacional de Subsistencias que inmediatamente será continuado por la propia de los trabajadores de las Usinas y Teléfonos del Estado (UTE; hoy Usinas y Transmisiones Eléctricas), las Obras Sanitarias del Estado (OSE) y las Telecomunicaciones.

Es en ese contexto que la todavía incipiente guerrilla urbana representada por el MLN sube la apuesta de su accionar y secuestra al presidente de UTE -una de las figuras más impopulares del gobierno- el día 7 de agosto. Prácticamente de inmediato, las fuerzas represivas ingresan en plan de allanamiento a locales universitarios, en clara violación de su autonomía. Las movilizaciones derivan sistemáticamente en enfrentamientos violentos y los cuerpos del Estado cobran sus primeras víctimas en filas estudiantiles: el 14 de agosto cae Líber Arce y el 20 de setiembre lo hacen Hugo de los Santos y Susana Pintos. La siesta provinciana característica del Uruguay “liberal y batllista” recibe un cimbronazo estrepitoso y la conciencia se remueve en sus raíces más profundas: para muchos se había vuelto indiscutible que se trataba de la clarinada augural de un proceso revolucionario. La otrora llamada “Suiza de América” fusionaba así sus destinos con los del resto de los países latinoamericanos.

La lucha continúa

Los años sucesivos son una continuación de aquello que 1968 permitió escenificar, pero ahora dentro de marcos organizativos más rígidos y sin la creatividad espontánea aportada por aquellas luchas callejeras; una creatividad facilitada por la rápida y comprometida incorporación de miles de nuevos militantes que desbordaron las estructuras más institucionalizadas del campo popular. Desde 1969 en adelante, las organizaciones de izquierda se abocaron a preservar los espacios sociales sobre los cuales ejercían algún tipo de influencia y los encuentros facilitados por las dinámicas de acción se diluyeron y se empobrecieron en las mucho más engorrosas negociaciones cupulares, previamente mediatizadas por los intereses “partidarios”. Pero el enfrentamiento sí se profundizaría en distintos planos, adoptando fórmulas relativamente sencillas, reductoras y quizás maniqueas que permitieran expresar en trazos muy gruesos todas las complejidades y variantes del conflicto social. El problema era -según la concepción más extendida- entre la oligarquía aliada al imperialismo y el pueblo. No había más que optar por unos o por otros y quien lo hiciera por el campo popular habría de confluir inevitablemente en las ofertas “frentistas” y de “liberación nacional” que comenzaban a despuntar y a adquirir la fuerza acorde con el auge movilizativo.

En 1969 continúan las huelgas de larga duración en sectores estratégicos de la economía (frigoríficos, bancarios, UTE, etc.), los estudiantes mantienen sus movilizaciones por autonomía y aumentos presupuestales y la guerrilla del MLN incrementa la frecuencia y espectacularidad de sus acciones llegando, en lo que sería su operativo más resonante, a la toma de la ciudad de Pando el día 8 de octubre. Con esto último, según algunos observadores, se habría abandonado el carácter folklórico y simpático de las acciones anteriores para dar paso a los enfrentamientos realmente cruentos. En 1970, el MLN realiza varios secuestros y en uno de ellos es ajusticiado el funcionario norteamericano asesor en “interrogatorios” Dan Anthony Mitrione así como antes lo fuera el comisario policial Héctor Morán Charquero. El parlamento vota en el mes de agosto la suspensión de las garantías constitucionales para facilitar atropellos represivos de la más diversa índole. En este año son intervenidas las dos ramas de la enseñanza media y ello concentra la atención del movimiento estudiantil.

Pero 1971 será un año parcialmente distinto puesto que, tratándose de un año electoral, el gobierno no podía dejar de ofrecer su cara más “bonita”: son nuevamente legalizadas las organizaciones que habían sido proscritas en diciembre de 1967 , cesa la intervención en los organismos de enseñanza media y se produce un aumento relativamente significativo del salario real. De cara a las elecciones, se forma el Frente Amplio; la más amplia confluencia entonces posible de fuerzas “anti-oligárquicas” y “anti-imperialistas”, compuesta por los sectores de la izquierda tradicional, la democracia cristiana y fracciones “progresistas” procedentes de los partidos Blanco y Colorado. No obstante, y sin perjuicio de su respaldo al Frente Amplio, el MLN continúa con acciones de envergadura, nuevos secuestros y dos grandes fugas desde la Cárcel de Mujeres y el Penal de Punta Carretas. En su rostro más sórdido, 1971 nos trae también las primeras acciones de los escuadrones para-policiales, las muertes de otros dos militantes estudiantiles -Heber Nieto y Julio Spósito- y la incorporación formal de las fuerzas armadas a la “lucha anti-subversiva”; hecho éste que a la postre será decisivo y fundamental.

La escalada represiva no hará más que agudizarse en 1972 -ya con Juan María Bordaberry en la presidencia, como consecuencia de las elecciones de noviembre del año anterior- sobre todo a partir de la decisión del MLN de incrementar sus acciones de enfrentamiento a los cuerpos armados del Estado que obrarán como excusa de la inmediata ofensiva militar. En el plano de los instrumentos jurídicos se pasa de la suspensión de las garantías constitucionales a la declaración del “estado de guerra interno” y de éste a la Ley de Seguridad del Estado. Equipadas con tales instrumentos y en un régimen generalizado de torturas, las fuerzas armadas diezmarán en pocos meses la estructura del MLN y continuarán con sus aprestos propiamente “políticos” para hacerse cargo finalmente de la titularidad del gobierno. Los cuerpos represivos del Estado, una vez concluída exitosamente su “lucha anti-subversiva”, avanzarán sus piezas ya no sólo sobre los rescoldos de las organizaciones guerrilleras sino sobre todo aquello que les representara alguna clase de obstáculo.

La presencia anarquista

En ese marco de convulsiones sociales y políticas, los anarquistas uruguayos salieron a dar su propia batalla; incluso a pesar de sus debilidades, de sus dudas y de sus búsquedas sin resolver. Y así lo hicieron tanto aquellos que continuaron agrupados en la FAU como también quienes definieron para sí un camino distinto desde 1963.

La FAU continuó centrando su accionar en torno a su presencia en el movimiento sindical pero también se mostró resueltamente decidida a constituir un “centro político” desde el cual establecer un rol de dirección sobre distintos frentes de actividad. En el plano sindical, desde 1968 en adelante, da vida a la Resistencia Obrero-Estudiantil (ROE), pensada para oficiar como receptáculo probable de lo que en el marco de la CNT se conoció como Tendencia Combativa; es decir, una amplia confluencia de agrupaciones orientadas por organizaciones de la izquierda radical que pudiera funcionar como alternativa a las orientaciones predominantes en la central obrera ejercidas fundamentalmente por el PC. Al mismo tiempo, va creciendo en su seno la presencia estudiantil, la que pasa a volcarse preferentemente alrededor de las tareas de apoyo a los conflictos sindicales. En términos de la concepción organizativa global, los militantes de la FAU que actuaban a través de la ROE se constituyen en su “pata” de actuación pública o semi-pública mientras que paralelamente se destina también un sector de sus activistas a la conformación de un “aparato armado” que constituiría su “pata” estrictamente clandestina. Sobre la base de esta conformación, la FAU tiene un desarrollo numéricamente importante entre los años 68 y 72 consiguiendo activar buena parte de sus lineamientos iniciales. La forma en la cual se procesan los conflictos sindicales que quedan bajo el área de influencia de sus militantes va visibilizando, aunque siempre en condición de minoría, una metodología efectivamente alternativa a la conducción mayoritaria de la CNT y en el seno de dichos conflictos se combinan acciones de boicot, de sabotaje y de apoyo externo realizado desde la militancia clandestina. Su “aparato armado” -que desde 1971 adopta el nombre de Organización Popular Revolucionaria 33- acompaña ese desarrollo incrementando su capacidad operativa y pasa desde las acciones de financiación y pertrechamiento hasta la mayor complejidad de los secuestros.

En contrapartida, la FAU de aquel entonces da la sensación de funcionar relativamente bien en una sucesión de momentos tácticos, pero en su proceso de búsquedas teóricas va perdiendo imperceptiblemente parte de su lejana identidad original. El marxismo es ya utilizado a diestra y siniestra en sus análisis, se transforma en el contenido sustantivo de sus cursos de formación a través de textos de Louis Althusser, Nicos Poulantzas y Marta Harnecker -fundamentalmente en la “pata” de actuación pública o semi-pública- y es ése el reconocimiento teórico de fondo de un sector cada vez mayor de su militancia.

Por su parte, aquellos anarquistas que habían quedado al margen de la FAU también hacen de las suyas. Tanto la gente de Bellas Artes como el Grupo Libertario de Medicina tienen destacada actuación en la agitación callejera del año 1968 en el marco del accionar de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU); no obstante lo cual, en el caso de los compañeros de Medicina, rápidamente se opta por un formato conspirativo que extrañamente acerca a muchos de sus militantes al MLN y ello repercute en los desafortunados términos de una notoria pérdida de influencia gremial. La Comunidad del Sur, por su parte, da lugar directa o indirectamente a experiencias perdurables sobre las cuales luego se perderá todo tipo de incidencia: el Movimiento Nacional de Lucha por la Tierra, la Federación de Cooperativas de Producción y la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM). Un grupo de compañeros de la Comunidad del Sur da vida también, junto con algunas individualidades y desde 1968 en adelante, a la Editorial Acción Directa; editorial que a la postre será una de las pocas expresiones que difundirá durante el período materiales expresamente de signo anarquista. En este espacio libertario disperso también estuvieron la presencia y las ganas, pero la ausencia de un paradigma revolucionario compartido y estrictamente anarquista dejaba sentir sus prolongados y profundos efectos.

Una visión alternativa

Mientras tanto, ya desde fines de los años 60 y principios de los 70, comienzan a manifestarse corrientes juveniles más o menos vagamente inspiradas en el “mayo francés”. En un principio se trata de un espacio híbrido en el que se combinan un poco forzadamente tres líneas de influencia: la emergencia de los movimientos juveniles de los años 60, las guerrillas latinoamericanas y la experiencia revolucionaria del anarcosindicalismo español. Las concepciones que por ese entonces elaboraba Abraham Guillén se constituirán en una referencia teórica que buscaba amalgamar tales líneas de fuerza y durante un breve lapso de 1969 una agrupación retoma la tradicional denominación de Juventudes Libertarias e intenta trabajar aproximadamente en base a dichas preocupaciones. Esta experiencia se reeditará en 1971 nuevamente como Juventudes Libertarias, pero ya con mayor desarrollo ideológico-político y con más amplia pero siempre reducida repercusión. Para ese entonces había madurado la idea de que no era posible incorporarse libertariamente a los procesos de cambio en curso sin contar con el respaldo de alguna forma de organización específicamente anarquista y un trabajo ideológico consecuente en tal sentido; todo ello unido a la convicción de que la FAU -embarcada en su intento de construir una síntesis con el marxismo- había renunciado a dicha aspiración. Desde un primer momento se llega a la conclusión de que esa intención de “síntesis” sólo podía perdurar en el tiempo sobre la base de indefiniciones que tarde o temprano habría que abordar en un sentido o en otro.

Esa convicción sitúa este campo en un lugar distinto al de las dos fracciones que habían resultado de la división de la FAU de 1963; extendiendo su visión crítica en ambas direcciones. Por un lado, se estimaba importante haber mantenido inalterados los elementos básicos del pensamiento anarquista y eso aproximaba este espacio a los que habían sido los componentes de la ALU; pero, por otra parte, también se consideraba rescatable el arraigo en las organizaciones populares y la necesidad de activar un proceso de renovación teórico-ideológica que lucía como impostergable, lo cual de hecho radicaba algunas expectativas también en la FAU.