miércoles, 11 de marzo de 2009

No podemos pensar en el futuro y tapar el pasado

A firmar. "Si no lo hacen por casos como los nuestros, que cada uno lo haga por sí mismo".

La República, miércoles 11 de marzo 2009



Victoria Julien.
Exhortó a firmar por la anulación de la Ley de Caducidad



La hija de desaparecidos Victoria Julien Grisonas dijo que al solicitar la firma de los ciudadanos para plebiscitar la anulación de la Ley de Caducidad, "se está pidiendo muy poco, para una consecuencia tan grande".





"Creo que más allá de mi caso o el de otros casos parecidos, esta es la forma que tenemos de poder cambiar la historia, que es dificultosa, pero es la que se nos dio", afirmó a LA REPUBLICA.

"Esta es la única manera que tenemos de empezar a reivindicar los derechos humanos, los derechos de todos, no sólo para nosotros, sino que, en cierta medida, es una forma de reparar lo que son derechos inalienables. En definitiva, esto es un deber moral, que nada tiene que ver con la política, sino que la trasciende", argumentó.

"Es un tema que tiene que ver con la justicia, con la preservación de los derechos para nosotros, nuestros hijos y nietos.

Si hacemos caso omiso a estas cosas, estaremos condenados a repetirlas", advirtió.

"Hay que tener en cuenta, además, que esto se decide por plebiscito.

Es como que tenemos que pedir permiso para acceder a algo que nos correspondería en cualquier parte del mundo", sostuvo.

En relación a quienes afirman que con este tema se está volviendo al pasado, Julien dijo que "es gente que mantiene ese discurso porque no le interesa o porque no le conviene que se sepa lo que pasó, que fue horrendo.

Obviamente no les conviene porque significa poner en evidencia que al permitir aquello fueron flojos, negligentes, inmorales".

"Yo le digo a la gente que firme por la anulación.

Si no lo hacen por casos como los nuestros, que cada uno lo haga por sí mismo, por sus hijos y sus nietos", insistió Julien.

"No se puede pensar en el futuro tapando el pasado. Esto no significa hacerse el hara kiri para recordar lo terrible que ocurrió, simplemente es para proteger y preservar".

Victoria, su hermano Anatole y sus padres Roger Julien y Victoria Grisonas fueron secuestrados en 1976 en Buenos Aires, en una acción coordinada entre militares uruguayos y argentinos. Roger Julien fue asesinado, mientras que Victoria Grisonas y los dos hijos de ambos, Anatole y Victoria, estuvieron en Automotores Orletti y fueron trasladados a Montevideo a fines de ese año.

Los menores estuvieron en la planta alta del Servicio de Información y Defensa (SID), en Bulevar Artigas y Palmar.

Anatole y su hermana Victoria finalmente fueron embarcados en un avión a Chile, donde fueron abandonados en una plaza de la ciudad de Valparaíso.

Fueron entregados en adopción a la familia Larrabeiti, que era totalmente ajena a la tragedia.

Victoria y Anatole recuperaron su identidad y se enteraron de la verdad recién en 1989. .




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