jueves, 8 de septiembre de 2016

Jihad Diyab se esta muriendo

30 dias de huelga de hambre 7 dias sin agua.
Actualizado 10/9



>>> Delegación intercede ante Nin Novoa




>>> Carta abierta a José Mujica 

Tema: Jihad Diyab



Son las 17 horas del jueves 8 de setiembre de 2016.

Te escribo estas líneas a pocos metros del lugar donde reside Jihad Diyab, el prisionero del gobierno de los EE.UU. que permaneció 13 años en el campo de concentración de Guantánamo, hasta que llegó al Uruguay, hace un par de años, no se sabe muy bien –no lo sabemos el común de los uruguayos-- en carácter de qué y a cambio de qué.

Hoy han pasado más de tres semanas de iniciada en Venezuela una huelga de hambre de este hombre, sin consumir ningún alimento sólido, y una semana sin ingerir líquido alguno, tras su vuelta compulsiva al Uruguay, siempre sin saberse en carácter de qué.

Su estado de salud, obviamente, es muy delicado, y son muy preocupantes las perspectivas sobre su futuro inmediato.

Como lo sabés mejor que el común del pueblo uruguayo, su voluntad innegociable es salir del Uruguay hacia algún lugar del mundo árabe donde poder reunirse con su familia, y la responsabilidad directa al respecto le compete al Estado y el gobierno uruguayos de los que vos sos integrante activo y comprometido.

No pretendo detenerme en consideraciones respecto a cómo y por qué negociaste con Barak Obama su venida a este país en el que vos y yo también permanecimos secuestrados durante la misma cantidad de años que este luchador sirio que no pagó su salida de Guantánamo dejando de denunciar las aberrantes torturas a que son sometidos los rehenes de los EE.UU. en ese lugar siniestro desde el que se pretende irradiar al mundo entero miedo masivo a luchar contra las bestialidades del imperialismo, donde sea.

No sé si en algún momento ha habido algo que te haya hecho sentir espiritualmente hermanado con Jihad Diyab, como sería esperable. Lo que sí sé es que te cabe una responsabilidad especial –muy especial-- en cuanto a la situación de este hombre que, lo digo sin temor a equivocarme, está al borde de la muerte, cada día que pasa más y más, y no precisamente porque “ningún país lo quiere”, como lo vienen diciendo ladinamente los mismos voceros oficiales que hasta hace unas horas pretendieron desmentir que Jihad estuviera haciendo huelga de hambre.

El Estado uruguayo, el gobierno uruguayo y particularmente el ex presidente y actual senador uruguayo José Mujica, saben muy bien cómo se resuelve este asunto de manera urgente y terminante: con la misma premura con la que se lo trajo de Venezuela, se lo debe conducir hacia “su mundo”, que no es ni los EE.UU. ni un Uruguay en el que, de hecho, no ha sido tratado como un refugiado, sino como un discriminado ex convicto.

Otra “solución”, representa la muerte de Jihad Diyab, quien a estas horas, tratando de administrar lo más positivamente sus pocas fuerzas, está procurando comunicarse con su familia, para despedirse de ella.

Permitime decirte: ¡tuya, Héctor!.

Gabriel –Saracho- Carbajales, Montevideo, 8 de setiembre de 2016.-



>>> A las 18 horas se suspendió la conferencia de prensa
Jihad se despediría de su famila en conferencia delante de la prensa. Llegada la hora no pudo hacerlo ya no tenía fuerzas. Se suspendió la conferencia de prensa que esperaba en la puerta desde horas tempranas de la tarde.







>>> A las 19 horas comenzó la vigilia
Unas velas encendidas y pocas personas se agruparon frente a Soriano y Yaguarón ante la indiferencia total montevideana. Allí se está muriendo un hombre.

Ayer con Mauricio reportero de TeleSur




Viernes 09 • Septiembre • 2016

Eres libre, caballo salvaje


A la hora que escribo esta columna, un grupo de allegados a Jihad Diyab debería estar reuniéndose con autoridades de la cancillería. Él, mientras tanto, agoniza. Su salud se deteriora rápidamente (está haciendo una severísima huelga de hambre que incluye la abstención de líquidos, y no permitió que se lo rehidratara con suero) y ya dijo que no está dispuesto a ceder: o se junta con su familia en el exterior, o se muere. Y se va a morir. En la cara de todos, mientras la pelota pasa de uno a otro y todo el mundo explica que no tiene la culpa, el tipo se va a morir.

Entre los recuerdos más desesperantes de mi adolescencia está la huelga de hambre de Adolfo Wasen Alaniz, hacia el final de la dictadura. Wasen tenía 38 años y estaba enfermo de un cáncer diagnosticado a destiempo y nunca bien atendido. Había sufrido dolores insoportables y sabía que no había retorno, así que hizo lo único que podía hacer en sus circunstancias: se transformó en bandera. Empezó una huelga de hambre por la libertad de todos los presos políticos. Nadie fue liberado, por cierto (tampoco él, que tenía las horas contadas), pero su sacrificio puso la cuestión de los presos en primer plano. Muchos que vivían de espaldas a la existencia de lugares como el Penal de Libertad o el de Punta de Rieles terminaron, finalmente, sabiendo lo que eran las cárceles del régimen.

Diez años después, en 1994, durante el gobierno de Lacalle, la huelga de hambre de los tres vascos que esperaban la deportación a España sensibilizó a miles de uruguayos que se movilizaron contra la extradición y fueron salvajemente reprimidos por la Policía en las cercanías del hospital Filtro.

Adolfo Wasen, Jesús María Goitia, Mikel Ibáñez y Luis Lizarride estaban presos y dispusieron de la única herramienta que tenían para dar batalla: sus propios cuerpos.

Jihad Diyab, se nos dice, es un hombre libre. Extraña libertad la de ese individuo que no tiene a su familia, no tiene un trabajo, no tiene ingresos propios, no tiene a nadie con quien conversar en su propia lengua sobre sus propias cosas. No tuvo, tampoco, la libertad de dejar Uruguay.

Es difícil entender cómo pudo haberse hecho todo tan mal desde el primer minuto. Cómo ahora estamos viendo morir en vivo y en directo a un hombre que fue secuestrado, recluido y torturado durante 12 años, que fue liberado en Uruguay gracias a un acuerdo en el que no participó (sería una infamia decir que él aceptó, de algún modo y como si hubiera tenido margen de acción, las condiciones de su salida de Guantánamo) y que una y otra vez vio frustrados sus esfuerzos por encontrarse con su familia en un lugar menos hostil, menos incomprensible.

Es difícil entender la pasividad con que hemos asistido a su tormento. O tal vez se deba, sencillamente, a que Jihad existe en otra dimensión. A que su existencia se despliega, fantasmal e increíble, en la esfera del espectáculo y la curiosidad. A que se materializa apenas en el espacio contrastado por la reafirmación de nuestras buenas cualidades (la solidaridad, la tolerancia, los valores republicanos, la siestera tranquilidad del país laico) y la retorcida ingratitud ajena. ¿Cómo no valoró lo que le dimos? ¿Cómo puede preferir volver a Siria? ¿Por qué pide ir a Turquía, donde no lo quieren? ¿Por qué prefiere morir, incluso, antes que seguir siendo libre entre nosotros?

Es la pesadilla surrealista de este tiempo: multitudes que quieren irse, que se mueven en bloque, que terminan presas, confinadas, que salen en la tele, que son asistidas, contadas, medidas, fotografiadas, vacunadas y, finalmente, deportadas o mantenidas en retenes eternos mientras su destino se discute en foros y audiencias globales. Es la paradoja de la desterritorialización tecnológica y la violenta territorialización de la vida, con sus burocracias nacionales y supranacionales, sus muros de concreto, sus alambres de púas, sus campamentos a los costados de las vías o en las orillas de los mares. Un mundo hiperconectado que tira abajo la percepción que solíamos tener de la distancia y, al mismo tiempo, multiplica los controles migratorios, lleva al ridículo las normativas sobre equipajes y obliga a cientos de personas cada día a descalzarse, sacarse el cinturón y hacerse desnudar en el escáner de cada aeropuerto.

En las últimas horas se supo que Jihad no será recibido en Qatar ni en Líbano, y no es probable que lo acepten tampoco en Emiratos Árabes, a donde llegaron en agosto 15 hombres procedentes de Guantánamo. La semana próxima su hija, que vive en Turquía, va a casarse, y él no va a estar allí. Y nosotros, anonadados, absortos, seguiremos sin entender qué fue lo que pudo haber fallado, si fuimos tan generosos y le ofrecimos un país tan tranquilo.

Soledad Platero



>>> Diyab dijo que si muere será culpa de Uruguay y de Estados Unidos

09 SET 2016 - 16:59 | Desde la cama en su apartamento habló con su esposa por Skype. No comer ni ingerir líquidos le está provocando daños severos. Será internado otra vez.
El sirio Jihad Diyab, refugiado en Uruguay desde diciembre de 2014 tras ser liberado de la cárcel de Guantánamo, habló este viernes de tarde con su esposa e hijos por Skype.
Lo hizo desde su cama en el apartamento que el gobierno le dio en el Centro de Montevideo (foto), y donde realiza una huelga de hambre en la que tampoco ingiere líquidos.
Se permitió el ingreso de la prensa para que vean el momento de la conversación y constaten su estado de salud.
La huelga de hambre la comenzó en Venezuela hace tres semanas, cuando fue detenido y deportado a Uruguay.
Una vez en su apartamento del Centro siguió con la huelga de hambre y además dejó de tomar agua y cualquier otro líquido.
Esto le está provocando graves daños de salud y los médicos de ASSE que lo examinan todos los días advierten que atraviesa horas críticas. Por esta razón se le planteó que debe ser internado y Diyab aceptó.
Su interlocutor leyó una proclama dictada por Diyab en la que responsabiliza a los gobiernos de Uruguay y de Estados Unidos si muere.
Diyab exige al gobierno de Tabaré Vázquez que lo traslade a otro país, de preferencia árabe, para allí reunirse con su familia.
El gobierno ha dicho que se contactó con varios países para que reciban a Diyab, pero ninguno aceptó.
Este viernes el canciller Rodolfo Nin Novoa dijo a Subrayado que se cursó un pedido a Estados Unidos y a la oficina para los refugiados de la ONU para que ayuden a Uruguay a buscar un país árabe que reciba a Diyab.

VIGILIA. El gremio de los funcionarios de la Universidad de la República (AFFU) emitió un comunicado este viernes sobre la salud de Diyab y convocó a una vigilia.
“La salud de Jihad Deyab decayó considerablemente, en el control médico que se le realizó, se le detectó disminución de los latidos cardíacos y de la presión sanguínea. Sufre de fuertes dolores, especialmente abdominales y de cabeza”, dice el comunicado.
“El parte médico de hoy fue contundente. La deshidratación esta pasando factura y las próximas horas son críticas. Varias organizaciones sociales y sindicales convocamos nuevamente a la vigila que se está realizando todos los días desde las 19 hrs. en Soriano y Aquiles Lanza, en solidaridad con Jihad Deyab”, concluye.
video



>>> Viernes 9/9
Jihad aceptó ser ingresado mañana en el hospital, con el único cometido de facilitar su monitoreo, siempre y cuando se respete su derecho a continuar con la no ingesta de alimentos y líquidos, y a no recibir hidratación intravenosa en forma inconsulta, oculta e ilegal, irrespetando el protocolo y su derecho a huelga.

Su estado de salud es cada día más frágil. Actualmente entró en un nivel de vulnerabilidad importante, ya que cualquier afección, más allá de la huelga de hambre, llevaría a un agravamiento absoluto y determinantemente negativo con relación a su estado de salud. Esto significa un riesgo de muerte casi inminente en este momento.

En el día de hoy, se dirigió a toda la población dentro y fuera del país, a través de los medios de comunicación, mediante una carta en la que una vez más declara su justo reclamo de reunirse con su familia, y reafirma la responsabilidad ineludible de los gobiernos de EE. UU. y Uruguay en el desenlace de su situación. Seguimos haciendo un llamado a la solidaridad para aunar esfuerzos y que Jihad finalmente pueda reunirse con los suyos.








5 comentarios:

  1. LO QUE EL IMPERIALISMO NO PUDO HACER EN 12 AÑOS DE PRISION EN GUANTANAMO, EL GOBIERNO URUGUAYO DE LA MANO DEL GOBIERNO VENEZOLANO QUE FUE EL QUE PRIMERO LO PUSO PRESO, LO LOGRAN, HACER EL TRABAJO SUCIO COMO LO HACEN EN EL CONGO, EN HAITI, EN CUANTA MIERDA SUELTA HAY POR AHI. THE LAST HEROE, TE FILMO KUSTURIKA EQUIVOCADO, THE FIRST TRAITOR, AHORA EN LA RADIO ALEMANA, IDIOTIZANDOLOS....

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  2. Lo mismo hicieron con compañeros e hijos de compañeros...tratar de matarlos poco a poco...se los podria haber dicho hace 28 años

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  3. Y su hija se casa en estos días...malditos políticos burocratas sin corazón...malditos asesinos

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  4. CUANTO SALE EL PASAJE PARA JIHAHD A DONDE QUIERA IR, NOSOTROS LOS URUGUAYOS LES PAGAMOS EL PASAJE A TANTA MUGRE ACOMODADA QUE VIAJA.... LOS MISMOS QUE CUANDO EL FILTRO DABAN MANIJA ALREDEDOR DE LA ESTUFA EN LA CX 44 RADIO PANAMERICANA POCO MENOS QUE LLAMANDO A GUERRA POPULAR, A LAS 5 DE LA MAÑANA QUE NO PASABA NADA A ESA HORA, CRITICANDO AL CUQUI POR HABER CAMBIADO A LOS VASCOS POR AMBULANCIAS Y MOVILES POLICIALES, HOY EL CAPON LOCO POR QUE EL ORTIBA SE FUE A CUIDAR A PAULOS AL INFIERNO, CAMBIAMOS PRESOS DE GUANTANAMO POR EXPORTACIONES. CAPON LOCO A VOS LA HISTORIA NO TE VA A ABSOLVER, TODAVIA HAY TIEMPO PARA QUE PAGUES ACA....

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