miércoles, 31 de marzo de 2010

Lo que me pasó a mi


Ahora les cuento lo que me pasó a mi:

Anoche nos encontrábamos en la vía pública con una compañera, conversando, "portando" (como dicen los milicos) dos sprays de pintura. En eso pasa un patrullero que se detiene frente a nosotras y bajan tres milicos diciendo: "qué están haciendo pintando las paredes del liceo!!". Frente a estas afirmaciones respondemos tranquilamente que no hemos hecho absolutamente nada, que pueden comprobarlo al buscar rastros de pintura húmeda en la pared, y que además ambos aerosoles estaban SIN USO. Los milicos buscan vanamente rastros de pintura y por supuesto no encuentran ninguno.
No conformes con esto, y con la arbitrariedad que caracteriza a esta especie de homínidos, nos detienen y llevan a la comisaría, nos tienen en vueltas como media hora y luego nos trasladan al hospital a realizar una revisión médica. Después de haber sido revisadas por los médicos deciden arbitrariamente que a partir de ahí seguiríamos esposadas y nos sacan del hospital de ese modo (como si fuéramos delincuentes o nos hubiéramos resistido al traslado).
Luego nos vuelven a trasladar a la comisaría donde una señorita pseudoanalfabeta transcribe nuestra declaración (transcripción compuesta por palabras como "hiban" y "espray"), en la cual expresábamos haber estado en la vereda conversando, portando pintura con el fin de realizar cartelería con posterioridad en mi domicilio. La transcripción de nuestras declaraciones terminaba con la NOTIFICACIÓN de las autoridades...., la cual consistía en algo así como: "se notifica no volver a realizar dicha actividad"...
Es decir que (como expresión de la ridiculez de toda la situación), ya sea por ineptitud de la milica o por su incapacidad de transmitir una idea mediante la escritura, fuimos "notificadas" de que no podemos "portar 'esprays' en la vía pública"...
Luego de eso nos incautaron los sprays, y después de haber estado cerca de una hora y media en vueltas nos largaron.

Más allá de lo anecdótico, el compartir esta experiencia intenta transmitir que de ahora en adelante debemos tomar extremas precauciones a la hora de realizar una pintada, sobre todo teniendo en cuenta el antecedente del procesamiento puntual de la hija de Leites, así como todos los casos anónimos que deben haber por ahí y que aún no han salido a la luz. El progresismo piensa aprobar una ley en base a la cual los policías gozaran de mayores facultades y amparo legal para detener a cualquier individuo que su sana intuición considere de sospechoso.
Transcribo unas líneas de un artículo del diario El País sobre el tema:
“Algunos de los cambios en las políticas de seguridad pública implicarán modificaciones legislativas, concretamente en la Ley de Procedimientos Policiales. La idea, señalaron las fuentes consultadas, es dotar a los policías que trabajan en la calle de "verdaderas herramientas de prevención"
“Los policías detectarán sospechosos echando mano a e "indicadores de comportamiento" -por ejemplo, si un individuo se pone nervioso o corre ante la presencia de un patrullero, si su presencia en un lugar no se corresponde con su apariencia y actitud, y una infinidad de rasgos que el ojo entrenado de un policía debe apreciar- PROCEDERÁN A DETENER e identificar al individuo (…)”.





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