viernes, 1 de mayo de 2015

Gobernar para las corporaciones

Almuerzo con empresarios de la Cámara de Comercio Uruguay-Estados Unidos

Al que no le guste la sopa, dos platos!

En un almuerzo con empresarios de la Cámara de Comercio Uruguay-Estados Unidos donde defendió la apertura económica, el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, afirmó ayer que el mejor escenario para el crecimiento uruguayo es por fuera de la región y señaló que, debido a la “indiscutible” recesión en Brasil y Argentina, el gobierno reclamará a sus socios “flexibilizar” las condiciones del Mercosur.

Con los empleos de los capitales inversores 1500 trabajadores uruguayos quedaron sin trabajo


 >>>Si no comes TISA

Durante su intervención Astori se distanció de la mirada comercial de otros actores de la izquierda y luego, en conferencia de prensa, sugirió que un eventual rechazo al acuerdo global sobre servicios (TISA por sus siglas en inglés) –como promueven los comunistas y el PIT-CNT– puede generar desempleo.
Astori dijo ante los medios que si Uruguay queda por fuera del TISA, países competidores con productos uruguayos podrán hacer acuerdos comerciales ventajosos y desplazar a Uruguay de determinados mercados.

Manga de jodedores

“Con las TICs Uruguay encuentra hoy uno de los sectores más dinámicos de la economía. El principal mercado de exportación de la informática es EEUU. El 40% de las exportaciones de la informática Uruguaya van a EEUU, y eso es empleo, producción, ingresos. ¿Qué pasa si nosotros no participamos de esta conversación y países competidores de Uruguay hacen acuerdos entre ellos ventajosos y desplazan a Uruguay del mercado? Sería gravísimo. Por eso creo que tendríamos que estar en las conversaciones”, dijo.
De ese modo el ministro de Economía subió la apuesta en la discusión por el TISA al incluir en el debate las fuentes de empleo, un tema sensible para el movimiento sindical que, a su vez, rechaza de plano el tratado.
En tanto, el presidente Tabaré Vázquez tratará el tema con la Presidencia del Frente Amplio, según dijo Astori.


>>>Son tiempos de despertar

Estas políticas "progre" de tinte neoliberal, que ni las mismas derechas tradicionales lo hubieran hecho mejor, de entregar a capitales inversores la economía del Uruguay, donde la única meta es ganar sin importar como, y esto  ha llevado a la desgracia a miles de familias uruguayas, en Tacuarembó, Nueva Helvecia, y a lo largo y ancho del Uruguay.
Y vienen por mas.
Son tiempos en donde las corporaciones globales pretenden tomar el control de los estados, convertir a los estados en corporocracias sujetas al capital, donde las funciones de seguridad social, de bienestar pasan a segundo plano. No es prioridad satisfacer la salud, educación, derechos. Es prioridad darle pasto a la mal nombrada "gallina de los huevos de oros" y poner a la zorra a cuidar gallinas.
El Muerto

>>>Si no te despiertas

Publcado en "Brecha" 30/4/2015, en el artículo "Levantando la cortina"

>>>Las corporaciones son mas poderosas que los estados: Falsa democracia



Los verdaderos amos del mundo ya no son los gobiernos, sino los dirigentes de grupos multinacionales financieros o industriales, e instituciones internacionales opacas (FMIBanco Mundial, OCDE, OMC, bancos centrales). Además, estos dirigentes no son elegidos, a pesar del impacto de sus decisiones sobre la vida de los pueblos.

El poder de estas organizaciones se ejerce sobre una dimensión planetaria, siendo que el poder de los Estados está limitado a una dimensión nacional.

Por otro lado, el peso e influencia de las empresas transnacionales en el flujo financiero ha sobrepasado al de los estados hace mucho tiempo.

Las empresas transnacionales, más ricas que los estados, son también las principales fuentes de financiación de partidos políticos de todas las tendencias y, en la mayoría de los países, estas organizaciones están de hecho por encima de las leyes y del propio poder político. Por encima de la democracia.

He aquí una lista de las cifras de ingresos de algunas multinacionales, comparadas con el Producto Interno Bruto de diferentes Estados. Esta lista es lo suficientemente ilustrativa sobre el poder planetario que estas empresas están adquiriendo.

Un poder siempre más desmesurado por el fenómeno de aceleración de las fusiones entre transnacionales.




Levantando la cortina

29 de abril 2015
Tabaré Vázquez levantó la cortina que opacaba las conversaciones sobre un posible TISA. El Pit-Cnt ve con buenos ojos el acceso a la información que promete el gobierno, pero mantiene su oposición al tratado y en el acto del Primero de Mayo insistirá en rechazar la participación uruguaya en ese ámbito.
La participación de Uruguay en las conversaciones en búsqueda de un tratado que liberalice el comercio de servicios (Tisa, por sus siglas en inglés) ha pasado a una nueva etapa. El presidente Vázquez, en la pasada reunión del Consejo de Ministros del lunes 27, propuso tres medidas (ya aprobadas) destinadas a darle más transparencia a las negociaciones en las que está sumergido Uruguay, junto a 50 países, entre los que se encuentran Estados Unidos, Japón, Canadá y las naciones americanas que forman parte de la Alianza del Pacífico, más Paraguay y la la Unión Europea. El gabinete resolvió que se dará conocimiento de las tratativas al Pit-Cnt, al FA y a las organizaciones de la sociedad civil que reclamen información; en segundo lugar se creó una comisión interministerial, compuesta por Economía, la cancillería, y los ministerios de Turismo, Industria, Trabajo, Transporte, Ganadería, Agricultura y Pesca, que estudiará los temas del Tisa en debate; por último se decidió consultar la opinión del Frente al respecto, aunque el informe generado no tendrá carácter vinculante.
La resolución del Consejo de Ministros contrasta con la actitud de la anterior administración. En primer lugar, porque el gobierno de José Mujica no abrió este escenario de comunicación y consulta, e incluso –lo ha afirmado Vázquez– durante la transición no hubo información al respecto.
El ex vicecanciller Luis Porto admitió en su comparecencia ante el Secretariado del FA que se había omitido comunicar a la fuerza política sobre las conversaciones en marcha. Por su lado, el Pit-Cnt sostuvo que se enteró del tema mediante información suministrada por cables de Wikileaks y por la central mundial de trabajadores de servicios (Isp, por sus siglas en inglés), aunque el ex canciller y actual secretario general de la Oea, Luis Almagro, afirmó que la central sindical había sido puesta al tanto de las negociaciones en una reunión realizada en Ginebra en octubre de 2014.
Pero para agregarle más nudos al enredo, el coordinador de la central Fernando Pereira dijo a Brecha que lo trasmitido a dos delegados que estaban en ese momento en Ginebra no fue una comunicación oficial, y que nunca ni el Secretariado de la central ni su Mesa Representativa trató el tema. Y remarcó la diferencia con la anterior administración, pues ya está agendada una reunión con el canciller Rodolfo Nin Novoa para este lunes, donde el ministro informará sobre el resultado de las conversaciones que tuvieron lugar en la segunda quincena de abril en Ginebra, con la participación de la delegada uruguaya Brígida Scaffo.
Uruguay tuvo una primera participación en las reuniones en búsqueda de un Tisa en febrero de este año, y de ella no hubo información oficial. Fuentes del gobierno comentaron a Brecha que serán 12 los encuentros en los próximos 12 meses entre los 50 países, y que el venidero será en julio.
Si bien faltó comunicación oficial, también resulta evidente que hubo desatención sobre el tema por parte de los distintos actores. La primera señal de que Uruguay estaba embarcado en las negociaciones por un Tisa fue adelantada en declaraciones que Almagro hizo a La Diaria a mediados del año pasado. De eso nadie tomó nota, hasta que la cosa explotó por publicaciones llegadas desde el exterior.
Por su parte, el dirigente comunista e integrante del secretariado del Fa Daniel Marsiglia reconoció que hay un cambio en la política respecto a la anterior administración frenteamplista. Cambio que adjudicó a la polémica que ha provocado el tema, en particular a los pronunciamientos y movilización de la central sindical, pero también a la capacidad de escuchar del presidente Vázquez.
Tanto la central sindical como el Pcu y el ala “ortodoxa” del PS, los principales opositores a la participación en las negociaciones en procura del Tisa, ven positivamente el camino iniciado por Vázquez de abrir la discusión sobre el tema.
En esta realidad, quien demuestra ambigüedad es Mujica. Un día sostuvo que el Tisa es contra China (país que ha solicitado el ingreso, resistido por Japón y Estados Unidos) por lo cual se deduce, en función del intercambio comercial con ese país, que no sería bueno firmar algo por el estilo, para luego sostener que un paro del Pit-Cnt, como el realizado el 23 de abril pasado no tendrá influencia sobre las negociaciones, y que lo importante es participar de las conversaciones. Pereira se preguntó: si el paro es insuficiente para influir en las conversaciones, cuál es la posibilidad de que un país pequeño como Uruguay pueda influir en las negociaciones, donde participan los poderosos del mundo occidental.
Más allá de los distintos posicionamientos respecto al Tisa, en el FA se sostiene que se vive un clima diferente. Se percibe que existe cierta apertura, que algo de información comenzará a circular y que se cortará con el secretismo, porque no se sabía dónde estaban parados.
EL MEOLLO. Fuentes del gabinete aseguraron a Brecha que la primera reunión de la comisión interministerial, realizada ayer miércoles, tuvo como fin recoger la información sobre lo que compete a cada ministerio, en relación a las conversaciones en curso. Por tanto no se produjeron aún definiciones al respecto.
No obstante existen declaraciones, tanto de Nin Novoa como del titular del Mef, Danilo Astori. El ministro de Economía afirmó en conferencia de prensa posterior a su exposición ante la Cámara de Comercio Uruguay-Estados Unidos, que si Uruguay queda por fuera del Tisa, países que compiten con productos uruguayos podrán hacer acuerdos comerciales ventajosos y desplazar a Uruguay de determinados mercados.
En el Frente se repite la historia vivida a principios de la primera administración de Vázquez, cuando el astorismo defendió la pertinencia de un Tlc con Estados Unidos, considerando las oportunidades que le brindaba a los productos exportables de Uruguay el mercado estadounidense.
La experiencia de Colombia y México con los Tlc es paradigmática al respecto. México hoy debe importar de Estados Unidos el 80 por ciento de los alimentos, y los colombianos deben pagar patentes a multinacionales estadounidenses para plantar arroz, recordó Marsiglia. Por tanto, añadió, los riesgos de un Tisa son similares, y consiguientemente mayores a los beneficios, porque abriría el mercado de las telecomunicaciones y de una multiplicidad de servicios que hoy brinda el Estado. “Y lo que se habla de servicios globales (contabilidad, balances y call center, entre otros) que Uruguay vende, están casi todos en zonas francas, es decir exonerados de impuestos”, remarcó el dirigente comunista.
Pereira añadió que no se tienen en cuenta las asimetrías existentes en las diferentes economías, entre los países desarrollados versus Uruguay, y remarcó que la oposición al Tisa será un tema central del acto del Primero de Mayo.
Hasta ahora, según los distintos documentos existentes sobre el factible tratado, los países desarrollados no han entrado a fondo en la definición de los servicios que quieren liberar. Y si bien existen cláusulas negativas, donde los miembros pueden reservarse derechos, la duda es cuánta fuerza pueden tener para imponer la defensa de sus servicios públicos. El otro problema es que en cada conversación se dan por sentados acuerdos, aunque nada se haya firmado, y cada nueva participación arranca desde ese piso.
La oposición al Tisa está radicada en el Pcu, los diputados socialistas de Montevideo y la central sindical. El Mpp calla, aunque muchos de sus dirigentes no están de acuerdo, atendiendo a que fue durante el gobierno de Mujica que se decidió participar en las conversaciones para liberar el comercio de servicios. Por tanto, la posición mayoritaria podría ser en el FA: “no perdemos nada con estar en las negociaciones”. De todas formas, la coalición se plantea crear una comisión para estudiar el tema y luego derivarlo a los organismos de decisión: la Mesa Política o el Plenario Nacional. Se verá pues qué ocurre con este nuevo tren.
El Tisa y el Brou
Las empresas públicas uruguayas no podrán preferir al Banco República por sobre las sucursales de bancos extranjeros si Uruguay aceptara la propuesta que en las negociaciones del Tisa presentó Estados Unidos el año pasado sobre servicios financieros. Este sector de los servicios, precisamente, fue uno de los cinco sectores en los que se basó la 12a. ronda de negociaciones realizada en Ginebra este mes, según un artículo de Ravi Kanth, del servicio informativo South North Development Monitor (Suns), de Ginebra, al que accedió Brecha.
Roberto Chiazzaro (PS)
“EEUU presionó a Uruguay por las compras públicas”
Asegura tener “información fehaciente” de que Estados Unidos ejerció presión sobre Uruguay en materia de compras gubernamentales y telecomunicaciones durante las negociaciones del Tisa. “Eso no quiere decir que Uruguay vaya a ceder, pero estamos muy preocupados porque las compras públicas son una de las formas de dinamizar la economía”, explica en diálogo con Brecha. Para el legislador, Uruguay no está preparado para negociar en solitario –fuera del bloque regional– con “cuatro o cinco delegados” mientras Estados Unidos asiste a las negociaciones con más de 200 asesores y especialistas. Por ello, considera que Uruguay debe salirse de las negociaciones y, junto a otros países, volver a plantear las condiciones de la liberalización en el marco de la Omc. A Chiazzaro le preocupa también el futuro de la fibra óptica y la eventual apertura de los “servicios profesionales”, uno de los capítulos que asegura está en discusión en el Tisa: “Si abrís a la competencia extranjera los servicios profesionales tenés que considerar que podrían aparecer en Uruguay firmas de abogados norteamericanos, estudios de arquitectos japoneses o veterinarios de Australia”. Disgustado porque el Parlamento no disponga todavía de información del Ejecutivo sobre los servicios uruguayos que estarán abiertos a la negociación, critica la “desesperación” por la apertura y advierte que “nos puede llevar a dar pasos peligrosos”.
La opinión de dos economistas
“Falta información y objetivos claros”
Los riesgos de apostar en solitario a la apertura comercial, negociando
de igual a igual con economías de gran calado, es un debate que tiene varias décadas. De qué forma puede impactar en las negociaciones del Tisa el peso de las grandes potencias (Estados Unidos, Japón o la Unión Europea) con respecto a pequeños países como Uruguay, forma parte de los reparos que han puesto los críticos a esta nueva embestida por la liberalización.
El economista José Manuel Quijano opina que si bien es una iniciativa a la medida de los intereses de los países más desarrollados y que “no tenemos una capacidad fundamental para incrementar las exportaciones de servicios”, igualmente Uruguay no puede quedar afuera de la discusión. “Tenés que ir a ver qué pasa y qué te ofrecen a cambio. Decir que no hay nada para discutir con estos países o que no tenés que ir porque son malos, es una posición infantil. No es defendible en un esquema de desarrollo donde tenés que hablar con todos y moverte como gato entre la leña. Tenés que ir a discutir y saber qué quieren. Ahora, siempre y cuando tengas un buen equipo de negociadores y un gobierno con objetivos claros. Si no tenés esas dos condiciones, volvé a tu casa”, señala en diálogo con Brecha.
Sebastián Fleitas, economista que realiza un doctorado en la Universidad de Arizona sobre economía industrial y regulación de mercados, coincide con esas dos condiciones. Consultado por este semanario, insistió en dos problemas para debatir la conveniencia de participar o no en el tratado. Primero, que el Estado uruguayo no maneja información suficiente –al menos de forma pública– sobre cuáles serían los costos y los beneficios que traería la apertura comercial en cada uno de los servicios que se quiera negociar. “Discutir si nos hace perder soberanía, como se ha dicho, no me parece relevante porque eso pasa con cualquier acuerdo o tratado internacional. A estos acuerdos hay que pensarlos de forma más pragmática: qué podemos ganar y qué podemos perder para el desarrollo, el bienestar, o mejorar la distribución del ingreso o la igualdad”, agrega. Segundo, a pesar de ciertos avances, para Fleitas, el país no tiene una “burocracia especializada” como la que ponen en juego las grandes potencias. Eso puede comprometer las negociaciones si no se dispone de evidencia suficiente como para calibrar el impacto de la apertura comercial. Pero dado que Uruguay resolvió sentarse a discutir el Tisa, el economista opina que el país debe producir evidencia empírica que le permita trazar una estrategia política en base a quiénes pueden ganar y quiénes pueden perder con la liberalización.
En una línea similar, opina Quijano: “El temor de mucha gente, que no es descabellado, es que una vez que te sentás a negociar terminás enroscado. Por eso hay que llegar con la suficiente información y con claridad de objetivos”. De todas formas, antes de tomar una decisión sobre qué servicios podría liberalizar Uruguay, Quijano opina que el gobierno tiene que brindar más información para el debate público: “Eso lo hace cualquier país civilizado y democrático”. Y además, consultar a los empresarios vinculados a los servicios que podrían estar en discusión. “Si descubrís que en la informática, lo digo como ejemplo porque no lo sé, habrá ventajas con la apertura, hacelo. Pero antes tenés que hablar con los empresarios uruguayos que producen software porque son quienes te dirán si pueden o no competir y en qué tipo de mercados podrían tener ventajas.”
Para Fleitas, en cambio, las decisiones en materia de inserción internacional no pueden depender del empresariado: “La regulación debe estar basada más en evidencia, en información, que en recoger la opinión de los empresarios. Porque también está lo que se conoce como el ‘riesgo de la captura’, es decir, que el país termine decidiendo sólo en función de los intereses de los empresarios. Es difícil evaluar qué conviene hacer si no tenemos investigaciones ni información suficientes. Debemos fortalecer las capacidades del Estado, quizás generar más informes públicos para debatir, si no terminamos cobrando al grito”.
Marcos Rey
http://brecha.com.uy/levantando-la-cortina/


1 comentario:

  1. TTIP, TTP y TISA, el último paso a la esclavitud mundial
    https://www.youtube.com/watch?v=9cUn9T0uUSM

    https://www.youtube.com/watch?v=y5HKudPg5qc

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