lunes, 14 de octubre de 2019

Las causas no avanzan

Entrevista a Perciballe





Gavazzo "puede ser juzgado dos veces" por el caso Gomensoro

Leonardo Haberkorn
El fiscal de delitos de lesa humanidad se explayó sobre la nueva visión del derecho que tiene en cuenta a la víctima



El Ministerio de Defensa dice que llevaban siete semanas leyendo y dividiendo los datos por causa.

Más allá de la gran repercusión de las confesiones de José Gavazzo y Jorge Silveira, las causas sobre las muertes de Roberto Gomensoro y Eduardo Pérez Silveira han avanzado poco y nada. El fiscal especializado el delitos de lesa humanidad Ricardo Perciballe repasa el engorroso camino para tratar de sacar adelante estos casos.

¿Qué actuaciones ha desarrollado la Fiscalía Especializada en Delitos de Lesa Humanidad desde que se conocieron las confesiones de José Gavazzo y Jorge Silveira en los tribunales de honor del Ejército?

A partir de la nota que salió el 30 de marzo en El Observador, el 1 de abril presenté dos escritos. Uno ante el juzgado de Paso de los Toros para pedir la reapertura de la causa Gomensoro; y otro en la causa de Eduardo Pérez Silveira, en Montevideo. Eso lo hice de inmediato, en forma independiente de todo lo que vino después. La nota me permitió enseguida movilizar los mecanismos para reabrir caso Gomensoro y para impulsar nuevamente el de Pérez.

Enseguida de eso, el fiscal de Corte se comunicó conmigo y me dijo que estaban disponibles las actas de las declaraciones de Gavazzo y Silveira. Como todos sabemos no eran tan largas, yo las leí enseguida y me di cuenta que había muchos elementos que podían servir para otras causas. Y después de leerlas presenté unos 15 escritos, en distintos expedientes donde solicito que se remitan las actas para tenerlas como prueba. Porque en las actas no solo se hablaba de los casos de Gomensoro y Eduardo Pérez, sino que hay otras cosas muy importantes. Silveira habla mucho del 300 Carlos, habla mucho de que ahí se ejercían torturas. Los interrogadores no ahondaron en ese tema, pero allí se admite la tortura, la coparticipación de organismos represivos. Hay muchos datos que pueden servir.

El Ministerio de Defensa dice que llevaban siete semanas leyendo y dividiendo los datos por causa.
De eso no puedo hablar porque no sé nada. Solo hablo de lo que hice yo.

¿Qué pasó luego en los casos Gomensoro y Pérez Silveira?

En el caso Gomensoro, la jueza me pidió que especificara los motivos jurídicos para pedir la reapertura. Presentamos un escrito con esos fundamentos, que son muchos. Para resumirlo, diría que primero está el derecho a la verdad que tienen las víctimas y segundo la obligación que tiene el Estado de investigar estos delitos y resolverlos en tiempo y forma, en un plazo razonable. La jueza sacó una sentencia muy buena, fue un paso más allá de nuestra solicitud y revocó el sobreseimiento que Gavazzo tenía en este caso.

Justamente muchos se preguntan cómo Gavazzo puede ser juzgado dos veces por el caso Gomensoro, si en el juicio anterior ya fue sobreseído.

Sí, lo he oído, tiene que ver con posiciones jurídicas y está emparentado con el caso de Vladimir Roslik, en el cual ya hubo un juicio y gente condenada, y yo igual estoy pidiendo su reapertura. La justicia de derechos humanos, en casos de delitos de lesa humanidad, es bien distinta al derecho penal común. Si bien hay temas comunes, el derecho internacional sobre derechos humanos ha avanzado mucho más. La historia es larga, pero para resumirla hay que ir hasta la Revolución Francesa, cuando se instalaron los grandes principios del derecho penal. Desde el siglo XVIII, el derecho penal siempre estuvo basado en el justiciable, el que comete el delito, porque ese sujeto al ser juzgado tenía todo el peso del Estado contra él. Entonces se lo protegió para que tuviera las máximas garantías. Pero después de la Segunda Guerra Mundial, del Holocausto y todas las aberraciones que cometieron los nazis, fue evidente que los grandes violadores de los derechos humanos podían ser los Estados. Eran sus agentes encaramados en el poder, que valiéndose de las prerrogativas del Estado violaban los derechos humanos de los ciudadanos. Entonces cambió aquella visión del pobre infractor contra el poder estatal. A partir de esta nueva visión distinta, tenemos dos cosas claras: por un lado, está el justiciable, pero por otro están las víctimas. Entonces los principios que se crearon en aquel tiempo, como la prescripción, la cosa juzgada, el no juzgar dos veces por el mismo delito, empezaron a reverse. Muchas veces en una dictadura se cometía un delito aberrante y se lo juzgaba. Pero se lo hacía por un tribunal no imparcial, sin garantías ni consideración por las víctimas. Eso no es admisible en una democracia. Comenzó a hablarse de cosa juzgada fraudulenta. También se entendió que estos crímenes son imprescriptibles. Y el no juzgar dos veces también fue revisado. En el caso de Gavazzo se puede alegar que no se lo puede juzgar dos veces, pero ¿fue condenado? No, fue sobreseído. Es un tema jurídico que tendré que discutir después. Pero como primera respuesta, digo que sí, que es posible, por la naturaleza del delito que está sujeto a un derecho bien distinto al penal común. Es una discusión muy grande que tenemos con la Suprema Corte de Justicia, que se basa solo en el derecho penal común y deja de lado toda la normativa internacional.

Luego de que la jueza anulara el sobreseimiento de Gavazzo, ¿se avanzó algo en la causa?

Nada. Porque enseguida los militares interpusieron una excepción de inconstitucionalidad por la creación de esta fiscalía especializada en delitos de lesa humanidad.

¿Eso debe laudarlo la Suprema Corte de Justicia?

Sí, desde agosto está a su consideración. Hay que tomar en cuenta que, en otros casos, la Corte ya declaró por unanimidad que la ley es constitucional.
Así que hasta ahí llegamos por el momento.
Exacto, hay que esperar ese pronunciamiento. Y cuando vuelva, seguramente irá a un tribunal de apelaciones porque van a cuestionar la reapertura del caso.
Porque esa es la estrategia de la defensa de los militares.

¿Qué ha pasado con el caso de Eduardo Pérez Silveira?

La situación es aún más grave. El caso está más trancado aún. A los pocos días de presentar el escrito del que hablaba al comienzo, me interesé por esta causa, que también es muy importante. Me encontré entonces con una nueva estrategia de la defensa de los militares, en este caso aceptada por un Tribunal de Apelaciones. Cuando hay varios indagados y uno de ellos presenta un pedido de excepción, por ejemplo por prescripción, logran parar todo el expediente para resolverla. Y cuando eso se resuelve después de muchos meses y baja otra vez al juzgado, viene otro recurso de excepción presentado por otro de los indagados. Y así la causa no avanza nunca y hay casos que llevan ocho años sin moverse. Eso se intentó solucionar por algunos jueces y desde la fiscalía haciendo que cuando venía ese pedido de excepción, se formaba una pieza por separado y la investigación seguía. El juez decretaba que la causa se suspendía para un indagado, pero la investigación continuaba. Es algo jurídicamente lógico, que se condice con las normas nacionales e internacionales, y que se relaciona con la obligación que tiene el estado de resolver los casos en plazos razonables. Pero en este caso, ese decreto del juez fue apelado y un Tribunal de Apelaciones le dio la razón a la defensa y estableció que tenía que suspenderse toda la causa. Hoy la causa está totalmente detenida por ese motivo y se corre el riesgo de que, cuando este pedido de excepción se solucione, otro indagado haga lo mismo y la causa vuelva a pararse otra vez. El argumento jurídico es el artículo 514 del Código General del Proceso y el 258 de la Constitución, en base a una interpretación que yo considero en exceso piedeletrista. Mi criterio es que hay que hacer una interpretación lógica y sistemática que se relacione con todo el ordenamiento jurídico, que dice que uno tiene que actuar con celeridad en procura de resolver el caso. Han habido casos idénticos que fueron a otro tribunal de apelaciones, que resolvió continuar las investigaciones.

¿La defensa de qué militar que presentó el recurso que trancó todo el juicio?

La de Gavazzo.

Para evitar que se sucedan los pedidos, ¿no se podría bajar la cantidad de imputados, centrar la causa en Gavazzo?

Se podría. Pero eso tiene algo de perverso porque siempre terminamos focalizados en Gavazzo y no se investiga todo. No es sencillo. Lo que tenemos que hacer acá es un juego de ajedrez para que estas causas avancen. Y en esta lucha estamos.

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domingo, 13 de octubre de 2019

Tierra Libre 13 octubre 2019









M A S A C R E!!![último momento Quito, noticia de las 14:30 hs] Empezó avance a Presidencia de la República comandada por los soldados de elite de la tribu guerrera Iwias.Lucha feroz en la calle. Algo nunca visto, avanzan sin miedo a las bombas, parecen inmunes a los gases, es increíble.Tumban barricadas de acero con sus brazos, levantaron a un policía y lanzaron por los aires. Les disparan a la cabeza las bombas lacrimógenas, terrible batalla campal. No los dejemos solos favor difundir para que no masacren a esta tribu defensora de la heredad territorial. Los peruanos nunca pudieron con ellos y ahora el embajador de EEUU Y JAIME NEBOT ordenan desaparecerlos. Despierta Latinoamérica sube a las redes, la prensa no lo va a transmitir.(Por favor compartir y difundir)






sábado, 12 de octubre de 2019

Contraudiencia UPM2 NO




Realizada en el club Atenas

LAS ORGANIZACIONES SOCIALES Y UPM2 , Edgardo Gutierrez Lavie (Agrup. Cívica del Río Negro), Daniel Hardy (Caz. de mosquitos), Movimiento por la Tierra,









Llovía como si fuera una venganza.

La Contraudiencia sobre UPM-2, abrió de la mano de Patricia Wolf, quien con enorme sinceridad y compromiso cuenta que hace muy poco comenzó a interiorizarse y alertarse sobre un acuerdo que se las trae, junto a ella Humberto Tartaglia y Adriana Silvia Prieto (miembros activos de MCUPM-2 NO) moderaron las tres horas aproximadamente que duraron las exposiciones.
Comienza el ciclo expositivo el profesor del que tanto aprendemos a diario, José Antonio Rocca, economista, plantea los gastos a los que se compromete el Estado, privatización del sistema ferroviario, caminería, puerto, viaducto, sobreprecio por energía eléctrica...quien en un magnífico resumen nos cambia la pregunta; se habla de los trabajos que se "generarían" con la nueva planta, pero ¿cuántos empleos se destruyen? y con éllos una forma de vida que refuerza la identidad. "Está en juego la dignidad nacional". Me quedo con una frase que cerró su planteo, "Estamos entregando el país y estamos pagando para entregarlo".
Enrique Echeverría puso al día a los asistentes en cuanto a las herramientas jurídicas llevadas a cabo hasta el momento por el MCUPM2-NO para frenar el proyecto. El argumento que vertebra todas las acciones es contundente; está en riesgo el sistema republicano tal como lo conocemos hasta ahora.
Daniel Panario acompaña su exposición con imágenes del daño que se puede apreciar por la proliferación del monocultivo de eucaliptus y el desastre ambiental que conlleva. El verdadero paisaje del Uruguay es la pradera natural, no un desierto verde (soja) interceptado por un desierto negro (eucaliptus).
Alma Bolón ya no plantea "la injerencia" de UPM en los distintos niveles educativos, ya es una denuncia de "omnipresencia" de la empresa a través de su fundación, por ejemplo en la formación de funcionarios y maestros de los centros que atienden a la primera infancia (CAIF), además de su sello en los programas de educación terciaria, la presencia de la finlandesa en las comunidades es cada vez más frecuente y notoria, cursos de seguridad vial a funcionarios estatales etc. Se quebranta el estado de laicidad con el que nuestras instituciones públicas de enseñanza otrora fueran reconocidas a nivel mundial. Las herramientas más utilizadas son la psicología positiva "nosotros somos dueños de nuestro destino" quitando de esta manera el dramático horizonte del determinismo, tan cruel como la primera.
En el panel sobre educación y cultura acompañó Andrés Núñez Leites quien nos deja un disparador-otro-, para reflexionar en cuanto a la utilización de la tecnología sin preguntarnos por su origen y la planificación ejecutada con éxito en nuestras sociedades.
A continuación se presentan los datos obtenidos de la primera encuesta sobre UPM-2, realizada en forma honoraria por un equipo conformado a tales fines, se realizó de manera aleatoria sobre un universo de casi 500 personas. El resultado; la mayoría de las personas no saben sobre el acuerdo. Estoy convencida que una de las formas más rápidas y sencillas para abordarlo es la que planteó la compañera Adriana Silvia Prieto, en los documentos que están en la página del Movimiento Ciudadano UPM2-NO, se encuentra la denuncia elevada ante la Cámara de Representantes, son 14 hojas y sirven como resumen si no se puede leer el contrato entero que se encuentra en el mismo sitio o en la página de Presidencia que también está en versión resumida, pero insisto que en la denuncia se detallan y referencian los artículos que comprometen lesivamente a nuestro Estado. La lectura de los datos recabados por el equipo, estuvo a cargo de Marcelo Marchese, quien manifiesta de manera lógica que es mucho más fácil y fructífero ir al debate cuando los contendientes están informados. La desinformación, desconocimiento que existe genera un estado de apatía generalizada que hace daño, ya que también se pierde cultura política. Por tanto el más grande desafío a corto plazo es informar a la mayor cantidad de ciudadanos posible. "El peor enemigo que tenemos es la cultura de la derrota" MM
Hoenir Sarthou desde el llano como ha sido todo su trabajo de difusión y promoción del conocimiento de la letra del acuerdo, propone una Reforma Constitucional. Al momento tres elementos claves; 1- Nulidad del Contrato ROU-UPM.
2- Regular este tipo de contratos que se atribuye el Poder Ejecutivo sin pasar por el Legislativo, donde este modelo leonino es un ejemplo de pérdida de soberanía (Estabilidad jurídica, más lesiva que la Seguridad Jurídica, tribunales no patrios que dirimen las diferencias que puedan presentarse, compromisos económicos a futuro quedando obligados gobiernos posteriores etc), de alguna manera "topear" los abusos a los que queda expuesto el Estado por gobiernos de turno, no sólo en el caso de UPM, sino para acuerdos venideros y 3- Equidad Tributaria, las exoneraciones fiscales que el Estado uruguayo otorga a este tipo de "megainversiones" que como expusieran hace mucho tiempo y lo siguen sosteniendo Rocca y Melazzi, no son tales, pero sí los beneficios económicos y financieros que le permite el Uruguay, sean éstos extendidos también a los pequeños emprendimientos locales donde las utilidades se reinvierten aquí generando dinamismo en la economía interna y no solamente transformarnos en plataforma de exportación de materias primas sin valor agregado y además sin reinversión del capital.
Un proceso de Reforma Constitucional sería disuasorio para la pretensión de UPM y oxigenaría la adormecida cultura política.
"Hacer conocer el contrato, es la mejor arma para su rechazo" HS
A continuación Ruth Robaina aborda la situación desde aquello que podemos hacer para no morir, inspirándose en un texto de Ray Bradbury y la necesidad que tenemos de conocer la fuerza que somos, unidos bajo el concepto de "Poder Ciudadano", estar activos, escrutadores e inquisidores de aquellos que dicen representarnos desde el legislativo, y la incidencia de la ciudadanía en la política partidaria como apoyo de ese objetivo.
Se vino la mesa política, dirigentes y representantes de la UP, PERI, PT, PN, PC y PVA expusieron sus diferencias y rotunda oposición a este tipo de emprendimientos.
Gonzalo Abella (UP) "siempre estuvimos en contra de este proyecto", basta recordar a la activista ya fallecida Delia Villalba y su lucha contra Botnia en FB.
Gonzalo Chiappe (PERI) Productor y Apicultor, fue clarísimo en la necesidad de conformar fuerzas para evitar el seguimiento de modelos expoliadores y lesivos para los hombres y el entorno.
Rafael Fernández (PT) No existe proyecto de país, sólo oportunidades. El país de "El baño del Papa"
Fitzerald Cantero (PC) Es un pésimo acuerdo para el Uruguay, ¿Quién firmó el acuerdo? Fueron funcionarios de Presidencia y no miembros del Poder Ejecutivo.
Irineu Riet Correa (PN) Debe recuperarse la soberanía y no dejarnos ante sometimientos extranjeros que nos desarman como Nación.
Enrique Viana (PVA) "Desde 2017 estamos diciendo que este contrato es criminal"
Para cerrar la maratónica tarde, expusieron referentes de organizaciones sociales como USU, Mesa Nacional de Colonos, Agrupación Cívica por Río Negro, Daniel Hardy de Cazadores de Mosquitos y Movimiento por la Tierra. Una tónica común y un reclamo al que también me sumo con ahínco y exigencia (histórica), debemos mirar al campo!!! De allí, la mayor parte de divisas que entran al país, de allí el reclamo por condiciones para el vital arraigo con la tierra, de allí también las consecuencias primeras ante la llegada de esta nueva forma de coloniaje.
Mucha lluvia, poca gente, como canta Sabina, "nos sobran los motivos" para seguir adelante.





Rebelión indígena en Quito




>>> Crisis en Ecuador

Desde el 3 de octubre, la situación política en Ecuador se volvió una noticia mundial. Ese día, dio inicio una fuerte reacción por parte del movimiento social, indígena y popular contra una serie de medidas neoliberales que fueron anunciadas por el Presidente Lenin Moreno el día 1 de octubre y exigidas por el FMI para liberar un préstamo.


Por MAS (Ecuador)

Este día, el presidente firmó el decreto 883 con el cual puso fin al subsidio de la gasolina y el diésel, lo que prácticamente duplicó el precio de la gasolina. Junto con esto, anunció un paquete de medidas económicas que serían enviadas al Congreso para ser aprobadas. El presidente ha insistido en las medidas económicas argumentando que salvaguardarán la dolarización de la economía y su estabilidad.
Las medidas del paquetazo tienen cinco ejes centrales. Primero, la liberación de los precios del combustible, lo cual impacta el costo de vida de la población en general y afecta enormemente a los pequeños y medianos productores del agro, así como a las comunidades indígenas.









>>> Masacre en Quito


Detonaciones y lanzamiento de gases lacrimogenos han sido la tónica de la madrugada de hoy. Pueblo desarmado reprimido por la policía en El Arbolito, al norte de la capital.


Muertos y heridos


El testimonio de Pedro Yangol, uno de los manifestantes que evidenció la represión de la @PoliciaEcuador. La dirigencia anuncia que seguirá resistiendo a las medidas económicas impuestas por el régimen de @Lenin Moreno

>>> Piltrafas humanas


Moreno, piltrafa humana
x Angel Guerra Cabrera
El régimen de Moreno puso fin a la década de avances económicos, sociales y políticos
La inminencia de mayor miseria, y de hambruna, como las impuestas por Macri a millones de argentinos, hizo estallar la gran rebelión indígena y popular en Ecuador contra el cruel paquetazo decretado por Lenín Moreno a principios de octubre. El decreto está integrado por medidas draconianas dictadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de conceder al país un préstamo de 4 mil 200 millones de dólares.
Curiosamente, antes Moreno perdonó multas e intereses a los grandes grupos económicos por más de 4 mil 500 millones de dólares, lo que descapitalizó al Estado y condujo al aumento del desempleo, de la pobreza y la pobreza extrema. O sea, el préstamo del FMI equivale al monto de la condonación de obligaciones fiscales a los multimillonarios y, sumado a esa medida, implica empujar a una situación aún más desesperada de la que ya vivían grandes sectores de la población ecuatoriana.
A cambio del préstamo el FMI exige el aumento del IVA, la liberación del precio del combustible, la privatización de los sectores estratégicos, la reforma laboral, modificar el estatuto del Banco Central y duras medidas para equilibrar las cuentas públicas, entre ellas despedir a 23 mil funcionarios, sumados a decenas de miles que ya habían corrido igual suerte. Moreno parece olvidar que otro acuerdo con el FMI, el del presidente Lucio Gutiérrez en 2003, fue la causa principal por la que un levantamiento popular lo obligó a dejar el cargo sin terminar el mandato. Justo a partir de ahí se creó el clima propicio para el estallido de la rebelión de los forajidos, el arribo a la presidencia en 2007 de Rafael Correa con una copiosa votación y el inicio de una década de avances económicos, sociales, políticos y culturales sin precedente en el país.
Ahora la chispa que incendió la pradera fue el súbito aumento del precio de los carburantes y, casi de inmediato, del transporte público, una vez que las autoridades llegaron a acuerdos con los líderes de los transportistas para desactivar la huelga general que habían puesto en marcha. Pero, acto seguido, el gobierno, que imaginaba haber controlado la situación, se topó con el estallido de una movilización indígena en la sierra y la Amazonia coincidentemente con protestas populares de trabajadores, estudiantes y mujeres en todas las ciudades del país, que tuvieron su clímax en la huelga general convocada el 9 de octubre por la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie).
Moreno, inconstitucionalmente, decretó el estado de excepción por 60 días y a su amparo militarizó el país, estableció el toque de queda en diversos sitios y sectores, usó la violencia, incluso contra la expresión de ideas distintas a las neoliberales, lo que explica la censura y persecución a periodistas y medios, como el caso de radio Universal Pichincha.
Es fácil comprender la indignación detonadora de las protestas actuales, pues al desmantelamiento de casi todos los programas, derechos económicos, sociales y libertades democráticas instaurados por el presidente Correa se suma ahora un tremendo aumento del precio de los carburantes. El diésel subió de 1,03 a 2,30 dólares y la gasolina llamada extra de 1,85 a 2,39 dólares, lo que llevará a un aumento insoportable del precio de la canasta básica y de los servicios públicos. La situación recuerda al Caracazo (1989) y el salvaje aumento del combustible y del transporte público que lo hizo estallar.
La bárbara represión ha sido denunciada con alarma por varias instancias de la ONU, organismos defensores de los derechos humanos y la Red En Defensa de la Humanidad. El día 8 en Quito, en violación de todos los protocolos y normas internacionales y la propia Constitución ecuatoriana, además del uso masivo de gases lacrimógenos y de violencia feroz contra los manifestantes se llegó a emplear fuego real, incluso contra un hospital del centro de la capital donde se refugiaban. Los presos se cuentan por centenares, por decenas los heridos y cinco personas muertas, una vuelta al peor estilo neoliberal de los años 90 por el gobierno que ya todos califican como el peor que ha tenido el país.
La persecución política e incitación al odio llega al extremo que el propio Moreno acusa sin pruebas al ex presidente Correa y a Ricardo Patiño, Virgilio Hernández y Paola Pavón, líderes del Movimiento Revolución Ciudadana, de pretender desestabilizar su gobierno. La situación ha llegado a un punto muerto en que Moreno se niega a retirar el paquetazo, condición que ha puesto la Conaie para iniciar un diálogo. Correa lo desafía a convocar elecciones.
No hay nada más ruin que un traidor como Moreno, quien después de militar en la Revolución Ciudadana, de haber sido vicepresidente con Correa y electo a la presidencia gracias al apoyo de éste, al día siguiente se arrodilló ante EEUU y la oligarquía local. Luego se supo que, a diferencia de sus ex compañeros, es un corrupto. Muy probablemente se dejó chantajear por la CIA. Una verdadera piltrafa.

En Ecuador encontramos que el presidente Lenín Moreno también practica la masonería y pertenece a la logia Arauco de Quito. Almagro también es masón.








viernes, 11 de octubre de 2019

Con los pies en el agua

No es por el "calentamiento global" que trajo George Soros


Inundaciones en Santa Lucía




En el artículo titulado “Desbordó el vaso”, publicado por la diaria el 23 de agosto, cuestionábamos que no se hubiera alertado a la población sobre la posible inundación en Santa Lucía, cuando existían elementos de peso para hacerlo en tiempo y forma, como muestra el gráfico 1.

Al mismo tiempo, expusimos interrogantes sobre la posibilidad de que la represa de Paso Severino colabore en mitigar inundaciones; durante la inundación de junio de 2019, el manejo de la represa fue casi equivalente a que esta no existiese, ya que se mantuvo una cota que no permite acumular agua para suavizar las crecidas. Comparando esta última crecida con la que tuvo lugar en 1986, antes de que se construyera tal represa, nos volvemos a encontrar con que la inundación de meses atrás fue mayor a pesar de haber llovido menos (ver gráfico 2). Esto motiva dejar de lado el argumento simplista que utiliza al “cambio climático” como chivo expiatorio, y empezar a entender que la diferencia fundamental que tenemos con aquella época no es la dinámica de lluvias, sino los cambios en el uso del suelo.

Por tanto, en este artículo nos proponemos exponer cuál es el rol del modelo productivo en estas crecidas, así como dar la discusión poniendo sobre la mesa algunos costos que no están siendo considerados.

Cambios en el uso del suelo

Tal como se publicaba anteriormente aquí, tenemos suelos deteriorados y ríos que se desbordan. Es muy difícil no asociar estos dos procesos, y hay bastante investigación científica de distintas partes del mundo que así lo hace.
Investigadores del Instituto de Tecnología Agropecuaria de Argentina llevaron adelante una investigación que les permite afirmar que la absorción de agua de un campo de soja transgénica es la tercera parte que la correspondiente a un campo de pasturas, y a su vez esta es la tercera parte de lo que absorbe un monte nativo;1 ¡hay una relación de 1 a 10 entre lo que absorbe un campo de soja y un monte nativo! En este sentido, los datos del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) son claros: la superficie de secano (principalmente soja/maíz) en la cuenca del río Santa Lucía pasó de 500.000 hectáreas en el año 2000 a 600.000 hectáreas en 2015, incrementándose así 20% en ese período.
La Facultad de Ciencias de la Universidad de la República publicó recientemente un estudio2 realizado en la cuenca del río San José (perteneciente a la macrocuenca del río Santa Lucía), en el que respalda lo que comentábamos al comienzo. Las conclusiones de la investigación, relativa al período 1987-2017, pueden resumirse en tres afirmaciones:
Hay incrementos sustanciales en la frecuencia y la magnitud de las crecientes.
No hay cambios relevantes en el clima ni en el comportamiento de las lluvias.
El cambio sustancial se produjo en el uso del suelo: mientras que en 1987 “el área destinada a cultivos cubría 25%”, en 2017 “el uso del suelo predominante son monocultivos cerealeros (soja, maíz, sorgo) que cubren aproximadamente 43% de la superficie”.
La relación de causalidad entre la primera y la tercera afirmación está dada por la correlación temporal entre las lluvias y las crecidas: en el período 1987-1996, la respuesta del río frente a las lluvias era relativamente lenta, demorando unos tres días en manifestarse y manteniéndose durante unos seis días, mientras que en el período 2005-2018 la respuesta demora tan sólo un día en aparecer y su manifestación dura cuatro días. Esta celeridad cada vez mayor en la dinámica fluvial se asocia a “un aumento en la velocidad de escurrimiento superficial en toda la cuenca”.
Por otra parte, según expuso Beatriz Sosa, investigadora de la Facultad de Ciencias, en la Comisión de Cuenca del río Santa Lucía (CCRSL)3 –y ha sido ampliamente estudiado–, los sistemas riparios, concebidos como las zonas de conexión e intercambio entre los sistemas terrestres y acuáticos (humedales, praderas inundables, bosques ribereños), cumplen funciones ecológicas fundamentales; no sólo intervienen para el filtrado de contaminantes provenientes del uso agrícola intensivo de las tierras altas, sino que tienen además un rol importante en la protección contra procesos erosivos e inundaciones.

Daños colaterales

Habiendo argumentos tan sólidos sobre las repercusiones negativas del modelo productivo imperante –y no hablamos sólo de las inundaciones, claro está, sino también de lo relativo a la salud, la calidad del agua, los derechos humanos y tantos otros aspectos que varios colectivos hemos planteado en diversas instancias–, nos preguntamos: ¿por qué se lo sigue promoviendo desde el propio gobierno? Si hablamos de modelo productivo, y más estando en campaña electoral, los argumentos de relevancia parecerían reducirse meramente a índices macroeconómicos. Es por ello que queremos poner algunos números sobre la mesa.
¿Cuánto nos cuesta una inundación en términos monetarios? Se solicitó información sobre cuantificación de costos y cantidad de hogares afectados a Leonardo Herou, Eduardo Puchy y Cono Arrúa, coordinadores de los Centros Coordinadores de Emergencia Departamental de Canelones, San José y Florida, respectivamente. Ninguno respondió.

Las inundaciones son cada vez más frecuentes y resultan en catástrofes porque el modelo productivo que se ha impulsado desde los gobiernos en los últimos 50 años es insostenible.

A partir de un estudio del Sistema Nacional de Emergencia sobre algunos de los costos de la inundación de 2001 en Artigas,4 se puede estimar que el costo de la inundación de junio pasado, sólo en Santa Lucía, supera ampliamente los dos millones de dólares –sin tener en cuenta la pérdida de vidas humanas, la depreciación de la vivienda, costos en el sistema de salud, horas extras de trabajadores, entre otros–. ¿Cuánto habrá sido el costo en todo el país, teniendo en cuenta que hubo ocho departamentos afectados? Debe hacerse notar que estos costos no recaen en quienes se enriquecen con el modelo productivo, sino que una parte –el costo estatal– lo pagamos todos, mientras que el resto lo pagan los propios damnificados, población que en general es socioeconómicamente más vulnerable. Una vez más, vemos que este sistema socializa los costos de quienes concentran la riqueza.

La voluntad política

Hasta aquí presentamos los planteos que ya realizamos, tanto en la CCRSL, frente a autoridades de los tres niveles de gobierno, el 30 de julio del corriente, como en la Junta Departamental de Canelones (JDC) el 14 de agosto pasado.
En la CCRSL el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca solicitó la postergación de las mociones que presentamos, relativas al modelo productivo y las zonas buffer (exclusión productiva a los márgenes de los cursos de agua). Accedimos a postergarlas para el 3 de setiembre, y se acordó –a solicitud nuestra– realizarla en la ciudad de Santa Lucía, para que más vecinos y vecinas directamente perjudicados por la situación pudieran aportar elementos en una instancia tan importante. La realidad es que la sesión no sólo fue postergada para el 26 de setiembre, sino que sin consulta previa se nos informó que se realizaría en Paso Severino. Entendemos que cuando en forma unilateral y sin consulta previa, se rompe un acuerdo, se rompe el respeto más elemental que debe primar en un ámbito de participación social.
El 17 de setiembre la JDC aprobó el Plan de Ordenamiento Territorial Rural de Canelones, que, si bien prohíbe la soja transgénica en la denominada Zona 1 (Sauce, Toledo, Pando y La Armonía, entre otras), no lo hace para la región que el propio plan declara como de “protección de agua potable”, aun cuando se admite, en la redacción misma del plan, que 80% de la contaminación es causada por cultivos extensivos, lo cual resulta paradójico. Sorprende más aun cuando, una semana antes (el 10 de setiembre), la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo reconoce la problemática relativa a este tipo de cultivos. Además, considera que la propuesta –realizada reiteradas veces por diversos colectivos– de prohibirlos en Canelones es “atendible” y “debe ser considerada formalmente por parte del Estado”.

Para reflexionar

En tiempos en los que el presidente estadounidense, Donald Trump, niega la existencia del calentamiento global y su par brasileño, Jair Bolsonaro, arremete de lleno contra el medioambiente (entre otras atrocidades), parecería que la vara para medir la preservación de los ecosistemas y el derecho de las futuras generaciones a disfrutar de un ambiente medianamente sano está un poco desviada. Llama la atención la facilidad con la que se juzga, por ejemplo, el incendio de la selva amazónica mientras aquí, en territorio uruguayo, al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca no le importa que la apicultura no pueda abrirse camino frente a la contaminación por el modelo productivo basado en agrotóxicos, que literalmente mata a las abejas.5 De hecho, el Ejecutivo sigue insistiendo en la aprobación de nuevos paquetes transgénicos que no cuentan con el aval de la academia ni del MVOTMA, ni la del propio Ministerio de Salud Pública.6 Las inundaciones son cada vez más frecuentes y resultan en catástrofes, no porque las lluvias sean cada vez más intensas, sino porque, entre otras cosas, el modelo productivo que se ha impulsado desde los gobiernos en los últimos 50 años es insostenible.
Andrés Seré, Andrea Tommasino, Santiago Dárdano, María Fernanda González, Joaquín Pisciottano, Daniel Larrosa, Laura Córdoba, Marcos Umpiérrez, Andrea Araújo y Carlos Dárdano son integrantes de la Asamblea por el Agua del Río Santa Lucía.





jueves, 10 de octubre de 2019

La identificación de los restos de Bleier

Eduardo Bleier (centro) junto al escultor Armando González y una amiga


cierra un capítulo para una familia y vuelve a exponer las mentiras de los militares

16 de Octubre de 2019
Sergio Israel


Un día nos formaron a todos y llamaron a Eduardo Bleier. Dio un paso adelante y lo empujaron a una fosa y obligaron a que otros lo taparan con tierra y lo apisonaran. Se negaban; hubo ataques de locura, nos pegaron salvajemente. A Eduardo Bleier lo sacaron moribundo y lo llevaron al hospital. No supimos nada más‖.

Este relato es uno de los que registran el pasaje del exdirigente comunista desaparecido desde la noche del 29 de octubre de 1975 por el Ejército y a cuyos restos recién pudo acceder la familia el martes 7, casi 44 años después. Mientras el Ruso Bleier era arrastrado a la casa del barrio Punta Gorda, al lado del Hotel Oceanía, donde funcionaba una base del Servicio de Información de Defensa (SID) que los presos apodaron El Infierno Chico, en Tel Aviv, su hija mayor Irene y su esposo tenían cargado un contenedor para regresar a Uruguay.

El que fue muchos años secretario nacional de finanzas del Partido Comunista y acuñó la frase ―Que ninguna tarea del Partido se deje de hacer por falta de recursos‖, en la clandestinidad se encargó de la propaganda y editaba el boletín Carta Semanal.

Años antes se había divorciado de su primera esposa, Kelly Novogrebelsky, apenas tres meses después del nacimiento de Irene, y se había vuelto a casar con Rosa Valiño, una militante de izquierda no judía con la que tuvo tres hijos: Carlos, Gerardo y Rosana.

Irene se había ido a Israel a los 17 años en contra de la opinión de su padre antisionista, pero el deseo de Bleier de reencontrarse con su hija y sus nietos en Uruguay no impidieron que contase las cosas con realismo.

―Desde el golpe, vivo fuera de casa. Al principio era duro pero uno se va acostumbrando.(...) Hasta ahora la dictadura no ha logrado alinear a todo el aparato represivo. Por ahora no nos buscan. Pero esto se está pudriendo aceleradamente‖, escribió a su hija el 18 de noviembre de 1974.

En octubre del año siguiente, apenas unos días antes de caer, consideró su ―obligación como ‗Eduardo‘‖ presentar con sinceridad cómo veía las cosas. ―Acá la batalla para derrotar a la dictadura va a ser larga, dura y difícil‖, relató en una carta a su hija mayor, que consta en el libro Vida, obra y desaparición de Eduardo Bleier. También opinó que cuando se instalaran en Uruguay, a los recién llegados les ―llevaría un plazo no breve resolver los problemas materiales de subsistencia, casa, atención de los niños, trabajo y otras cosas‖. Eduardo advirtió: ―Estamos en una guerra cada vez más despiadada‖. Además, opinó que ―la actitud de la familia va a estar determinada por consideraciones ideológicas después que finalice la novedad. Debes saberlo. No idealices: Tú sabes que la sociedad se divide en clases y no en genes‖.

El hijo revolucionario del oficial austrohúngaro.

Las tres hermanas del hijo varón de los Bleier Horovitz nacieron en Hungría y solo el más pequeño, Eduardo, en Montevideo.

El padre —Eugenio, que había sido oficial del imperio austrohúngaro— era un judío muy religioso y quería que su benjamín fuera rabino, pero el muchacho no solo prestó poca atención a la Torá, sino que ni siquiera terminó la carrera de odontología, para dedicarse de lleno a la militancia comunista. Bleier comenzó su militancia en el seccional estudiantil que, según recordó su entonces compañero Mauricio Rosencof, otro judío al que también apodaban Ruso, pasaban entre baldes de engrudo y rollos de afiches impresos a planograf, al influjo de la guerra civil española y los tiempos que vinieron después del nazismo, conocidos como Guerra Fría.

Antes de meterse de lleno en la vida política del Uruguay, hacer crecer a su partido y apuntalar el nacimiento del Frente Amplio, Eduardo fue un culto hincha de Nacional que tocaba el violín y pasaba muchas horas con libros y en compañía de su familia en casa y en el campo de Reboledo, en Florida.

Fue a la escuela Chile, muy cerca de la amplia casa donde vivía la familia, en Río Negro y Canelones, en pleno barrio Sur. Hasta los 17 años mantuvo vivo el deseo de su padre, que ganaba el sustento de toda la familia trabajando en una empresa de lustrado de pisos, de que estudiaría para ser rabino.

―Él fue un revolucionario profesional. Para mí, uno de los revolucionarios profesionales más claros que he conocido. Un hombre entregado totalmente a la causa de la revolución‖, recordó quien fue también militante y preso político, Edgar Lanza.

Esa dedicación a tiempo completo y el carácter temperamental lo enfrentó a menudo al conflicto de no atender a su familia como hubiese querido, pero al menos tres de sus hijos siguieron el camino de la militancia política.

Entre Auschwitz y el 300 Carlos.

El caso de Irene, que desistió de regresar al país luego de la desaparición de su padre, es el más peculiar, porque ya antes se había adherido al Partido Comunista de Israel, legal pero muy a contrapelo del Estado sionista. En enero de 1973, al regresar a Uruguay después de un viaje a la Unión Soviética, Bleier se encontró con su hija mayor en Roma y luego pasaron una semana en París.

Esa fue la última vez que se vieron y él la despidió en Orly con un mordisco en la mejilla y la promesa de comer un lechón en el campo de un amigo en Uruguay.

Al arribar a Tel Aviv, Irene fue sacada de la zona de control de pasaportes e interrogada durante un largo rato. Los agentes locales estaban al tanto de todos sus inocentes movimientos en Europa y así se lo hicieron saber para provocarla. También le retiraron los papeles que llevaba, aunque al tiempo se los devolvieron, pero ella quedó convencida de que ya entonces había una estrecha colaboración entre los servicios israelíes y uruguayos, que se profundizó durante la dictadura.

La nueva familia formada en Israel, sin embargo, no era gente que se amedrentara fácil. El primer nieto de Eduardo, al que llamaron Amit, nació en noviembre de 1969 en Metzer, Israel, y cuando le llegó la hora del servicio militar obligatorio aceptó enrolarse, pero se negó a actuar en territorios ocupados.

Esta postura poco común al principio fue aceptada, pero un año después recibió la orden de desplegarse en Belén y como se negó quedó tres meses preso.

Algo parecido le pasó al padre como integrante de las fuerzas de reserva. El joven Amit, según contó Irene Bleier a Búsqueda, cuando lo quisieron amedrentar con las consecuencias de la negativa, les respondió con firmeza: ―Mis abuelos paternos fueron unos de los apenas ocho sobrevivientes de los 8.000 holandeses que fueron enviados al campo de concentración de

Auschwitz y mi otro abuelo es el desaparecido uruguayo Eduardo Bleier‖.

Las mentiras oficiales.

En agosto de 1976, cuando Bleier ya había muerto en la tortura, el comunicado Nº 1.334 de las Fuerzas Conjuntas solicitó la colaboración de la población para su captura. Algunos de los alrededor de 600 detenidos que habían estado en el galpón número 4 del Servicio de Material y Armamento con él, habían salvado la vida y estaban presos en el penal de Libertad, como León Stolovicz, llegaron a la conclusión de que al Ruso lo habían matado y ocultado el cuerpo.

José Wolman, Alcides Lanza, Rita Ibarburu, Sara Youtchak y Vilman Antúnez, entre otros, dieron luego testimonio de haber estado con Bleier en El Infierno montado por el Organismo Coordinador de Actividades Antisubersivas.

Sin embargo, sus voces entonces no podían oírse y en cambio sí las de quienes lo habían asesinado y hecho desaparecer.

El 14 de agosto de 1981, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la dictadura respondió al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que ese organismo ―denota no solo el desconocimiento de normas jurídicas en cuanto a la presunción de culpabilidad, sino una falta de ética en la conducción de sus tareas, ya que con inaudita ligereza llega a conclusiones tan graves como acusar a las autoridades uruguayas de haber dado muerte a Eduardo Bleier‖.

En diciembre de ese mismo año, sin embargo, un diplomático uruguayo admitió el caso, aunque intentó hacerlo pasar como una excepción en medio de la lucha antiterrorista. El embajador Carlos Giambruno, representante ante el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de Naciones Unidas, reconoció la desaparición de Bleier y de otras personas ocurridas en esos años. ―Son casos que se remontan a los años 73, 74 y 75, en los cuales nosotros tuvimos un gran caos en los propios organismos de seguridad (...); en ese momento de caos, tres o cuatro personas que desaparecen. Nos interesa mucho, pero no son más que eso‖.

El expresidente Julio Sanguinetti, que aceptó recibir a Irene Bleier durante una visita a Israel en 1998, prometió investigar, pero no avanzó.

El gobierno de Jorge Batlle, con la Comisión para la Paz, reconoció oficialmente la detención y muerte, pero el informe final, de abril de 2003, recogió una parte de la versión militar: ―Sus restos —según la información recibida— habrían sido primero enterrados en el Batallón 14 de Toledo y después exhumados, incinerados y tirados al Río de la Plata‖.

―Estuvimos por no poner nada y al final, luego de consultar con Familiares, decidimos ponerlo en condicional‖, dijo a Búsqueda el exrepresentante del presidente Jorge Batlle en la Comisión para la Paz, Daniel Ramella, acerca del destino de los restos de los desaparecidos.

En efecto, el informe de abril de 2003 elaborado por la Comisión para la Paz, aporta en condicional la versión que dieron los informantes militares anónimos acerca de la llamada Operación Zanahoria, mediante la cual los restos habrían sido desenterrados, incinerados y tirados al mar poco antes de que terminara la dictadura.

Sin embargo, integrantes de Familiares indicaron que la organización no tomó parte de la redacción de ese informe.

―Personalmente, me parece que algo hubo (respecto a la Operación Zanahoria) pero es harto improbable que se halla removido todo‖, opinó Ramella. Un informe oficial del Ejército en 2005 entregado al presidente Tabaré Vázquez tampoco se acercó demasiado a la verdad en cuanto al destino de los huesos: ―A diferencia de lo establecido en el informe de la Comisión para la Paz, sus restos fueron enterrados en el predio del Batallón de Infantería Mecanizada Nº 13 y no en el Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14 (...) (y) posteriormente fueron exhumados‖ y esparcidos.

El caso de Bleier no es el único que deja en evidencia que la versión aportada por militares sobre el destino de los desaparecidos al gobierno colorado y, después, al del Frente Amplio, no decía la verdad. Un ejemplo paradigmático fue el del maestro Julio Castro, cuyos restos fueron encontrados en 2011. La Comisión para la Paz había concluido que los restos habían sido exhumados, incinerados y arrojados al Río de la Plata. El informe entregado a Vázquez en 2005 incluyó información similar. La aparición de Castro dejó en evidencia además que el maestro no murió durante la tortura, como informaron los militares, sino que fue ejecutado de un tiro en la cabeza.

El fiscal penal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, solicitó ayer miércoles a la jueza Isaura Tórtora que se intente ubicar la causa penal de Bleier, radicada en el juzgado Penal Nº 27 desde 1985, y eventualmente solicitará el cambio de carátula para comenzar la investigación.

El lunes 6, cuando el presidente Tabaré Vázquez se comunicó de forma oficial con la familia, los Bleier se dispusieron a cerrar este capítulo en el cual han recibido ―cantidad impresionante de amor‖.

Un paso “hacia la verdad”

La identificación de que los restos que aparecieron al lado del ex batallón de Infantería Nº 13 y pertenecen al exdirigente comunista Eduardo Bleier, desaparecido hace casi 44 años, provocó reacciones políticas casi unánimes a semanas de las elecciones.

El candidato del Frente Amplio, Daniel Martínez, se reunió con la organización Familiares, un encuentro previsto con anterioridad. Su campaña reiteró además que, si ganan las elecciones, su gobierno aportará el dinero necesario para continuar con la búsqueda de los desaparecidos.

―La aparición de los restos de Eduardo Bleier, víctima del terrorismo de Estado, es un paso más hacia la verdad, que es posible‖, escribió en Twitter la candidata a vicepresidenta por el Partido Nacional, Beatriz Argimón. Su compañero de fórmula Luis Lacalle Pou le envió un mensaje de audio a Gerardo Bleier.

El colorado Ernesto Talvi y Pablo Mieres (Partido Independiente) también optaron por Twitter para expresar su respaldo a la familia Bleier y a la búsqueda de desaparecidos.

Guido Manini Ríos, candidato de Cabildo Abierto, fue consultado por los periodistas al finalizar un acto en San José y reaccionó irritado, aunque dijo que en un eventual gobierno de su partido continuará la búsqueda de los desaparecidos. ―¿Cuantas veces tengo que repetirlo?‖, preguntó con gesto adusto.






Guido Manini Ríos: la confirmación de que Eduardo Bleier murió por torturas es “una comprobación de algo que ya sabíamos”

10 de octubre de 2019 | Escribe: Ignacio Martínez

“Volver al tema no es necesario cuando ya ha sido reconocido una y mil veces”, dijo el candidato de Cabildo Abierto.

El tema rompía los ojos, por lo menos arriba de la mesa de prensa en el Club de Golf, donde este miércoles al mediodía, en el ciclo de almuerzos de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), el ex comandante en jefe de Ejército y actual candidato a la presidencia por Cabildo Abierto (CA), Guido Manini Ríos, se disponía a hablar de sus propuestas. El tema era –qué duda cabe– la confirmación de que los restos encontrados en el ex Batallón 13 son del militante comunista Eduardo Bleier. El martes, en un acto en San José, Manini se había negado a hablar del asunto. Por eso, el tema merodeaba el gran salón, como afuera una solitaria pelotita blanca deambulaba en busca del hoyo. Luego de una hora de charla, la penúltima pregunta de una de las periodistas del panel que organizó ADM apuntaba a la política de CA en torno a la búsqueda de los restos de desaparecidos.

“Ayer [por el martes] estábamos en una fiesta en San José, con toda la gente, y no era el tema para hablar en ese momento. En el tema desaparecidos hemos sido muy claros desde el primer día: un gobierno de CA va a continuar con la búsqueda de los desaparecidos. Toda información creíble y realista que haya la vamos a explorar, vamos a tratar de llegar a encontrar restos de más desaparecidos”, respondió el candidato. Agregó que cada hallazgo de restos “significa un achicamiento de esa fractura, de esa brecha”, y “ojalá se pudiera encontrar a todos los desaparecidos”. “Esa es nuestra percepción. Lo hemos dicho muchas veces antes. Ayer no lo hablamos pero lo hemos dicho en otros lugares. En cuanto a la identificación, creo que es un paso positivo. Hay una familia que, por lo menos, tiene la tranquilidad de haber encontrado los restos de su ser querido”, sostuvo.

Luego, en rueda de prensa, a Manini se le preguntó si creía que se le sacaba “rédito político” al tema de los desaparecidos. Contestó que “muchas veces se ponen estos temas en el foco para no hablar de los reales problemas que hoy tiene el país”, como “la inseguridad galopante que se está viviendo en Uruguay”, “para no hablar de la mitad de los niños que nacen en el quintil más pobre de la población” o “para no hablar de la educación pública sin calidad”. “Para no hablar de los temas centrales, muchas veces se utilizan estos temas, algo que pasó hace medio siglo y que realmente no aporta la solución de la gente de hoy; la gente de carne y hueso que quiere, de una vez por todas, tener soluciones a esos problemas y que está viviendo con angustia, desesperación y a veces con indignación la realidad que le toca vivir”, señaló.

A Manini también se le preguntó su opinión acerca de que Bleier murió por las torturas recibidas, según indicaron las pericias técnicas. Dijo que es “una comprobación de algo que ya sabíamos” y que es “lamentable que eso haya ocurrido en el pasado”. “Ojalá que Uruguay nunca tenga que repetir esa historia que vivió en esos años”, agregó. Consultado sobre si ya le constaba que hubo torturas, contestó que lo sabe “desde 1986”, cuando el comandante en jefe del Ejército de la época, Hugo Medina, “lo reconoció públicamente”. “¿Cuántas veces hay que reconocerlo? El teniente general Medina en aquel momento habló de que se perdieron los puntos de referencia y reconoció la ocurrencia de lo que ahora está confirmándose una vez más, pero creo que volver al tema no es necesario cuando ya ha sido reconocido una y mil veces”, sentenció.

La pistola desnuda

En cuanto a las propuestas, Manini se encargó de hacer un compendio de las que figuran en el programa de su partido, que tiene 112 páginas, y que ha repetido acto tras acto. Por ejemplo, que hay que “evitar que el Estado asfixie a la iniciativa privada”, por eso propone “aliviar el peso del Estado” mediante la “no cobertura de vacantes que se generen en determinadas áreas, siempre manteniendo como prioridad la educación, la salud y la seguridad”.

En cuanto a la educación, puso énfasis en “el cambio de currícula” que lleve “a que se enseñe a nuestros niños en valores positivos que los transformen en mejores ciudadanos del futuro”. Agregó que es fundamental que haya políticas educativas “que aparten a nuestros niños y a nuestros jóvenes de las drogas y del alcohol”. Además, propuso la creación de “dos nuevos liceos militares” como “parte de la oferta educativa”, dada “la gran demanda que hay” de ese tipo de institución. “Y estamos dispuestos a erradicar la enseñanza que contenga ideología de género por creerla negativa para la formación de nuestros niños y de nuestros jóvenes”, sostuvo.

Por último, en la ronda de preguntas final, Manini fue consultado respecto de las políticas de desarme civil. Dijo que “mientras la delincuencia esté armada hasta los dientes, desarmar a los ciudadanos honestos es algo que hay que pensar bien”. “Yo creo que hay que ser exigente al decidir a quién se habilita a utilizar armas, en cuanto a la aptitud psíquica y de empleo del arma, pero no se puede limitar el derecho de los ciudadanos a tener un arma. Yo estoy en contra del desarme de la población civil en general”, finalizó.




La felicitación


El general Cristi y Castiglioni felicitaron a los asesinos de Bleier

Documentos oficiales hacen caer el velo de la Operación Morgan y pueden contribuir a encarcelar a responsables.


En 1975, la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) dirigida por el inspector general Víctor Castiglioni lanzó la cacería de integrantes del Partido Comunista, de la UJC y del PVP, mientras que el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) liderado por el general Esteban Cristi fue el autor material de los robos, secuestros, asesinatos y torturas.

Esta política de exterminio conocida como Operación Morgan tuvo como resultado 23 desaparecidos, entre ellos Eduardo Bleier, 16 muertos en tortura, un asesinato en Argentina, seis muertes en prisión y tormentosos castigos físicos para miles de personas.

Los militares no se limitaron al territorio uruguayo, sino que con la venia del Plan Cóndor hicieron de las suyas también en Paraguay, Bolivia, Chile, Colombia y sobre todo en Argentina, país en el que desaparecieron más uruguayos que en nuestro propio territorio nacional.

Tampoco se debe olvidar el caso de la maestra Elena Quinteros, quien fue secuestrada en Uruguay mientras intentaba huir de sus captores refugiándose en los jardines de la embajada de Venezuela en Montevideo, territorio del país caribeño.

El desbaratamiento financiero de las organizaciones comunistas en Uruguay fue desde el comienzo unos de los principales objetivos, motivo por el cual se robó dinero, propiedades y bienes pertenecientes a los comunistas.

Así lo relató a LA REPÚBLICA Lewis Rostand, investigador de Crysol. «Ellos tenían las fichas de 40.000 militantes; reprimieron principalmente a los que tenían que ver con la parte financiera; torturar se volvió un negocio muy rentable», agregó. La «Casa de Punta Gorda» (también conocida como «Infierno Chico», ubicada sobre la Rambla República de México) fue el lugar en el que se aplicó la mayoría de las torturas durante los primeros meses del Operativo Morgan hasta que se acondicionó el llamado «300 Carlos» o simplemente «Infierno», montado en el Servicio de Material y Armamento (SMA) ubicado en los fondos del Batallón de Infantería Blindado Nº 13, lugar donde en el año 2005 aparecieron los restos óseos de Fernando Miranda, miembro del PCU, a pocos metros del lugar donde fueron encontrados los restos de Eduardo Bleier.

A principios de 1976, la dictadura emitió dos comunicados con las felicitaciones correspondientes a los funcionarios que como integrantes del OCOA participaron de dicha operación anticomunista. El 26 de enero de 1976 el Comando de la Jefatura de Policía felicita a 8 funcionarios del Departamento Nº 5 de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia a cargo del inspector general Víctor Castiglioni y el 12 de febrero del mismo año el Comandante de la División de Ejército I Esteban Cristi felicita a 12 oficiales de las Fuerzas Armadas.

Ambos documentos aparecen en el archivo del Grupo Verdad y Justicia.
«Boletín de Órdenes Diarios (BOD) Nº 24.907. Jefatura de Policía 26 de enero de 1976 10º) Felicitaciones del Comando al Personal del Departamento Nº 5 de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, por las investigaciones de dicho Departamento «y que coronaron con el mayor de los éxitos, obteniéndose resultados altamente positivos, en la permanente lucha contra el enemigo». SubCrio. Miguel Míguez, Of. Pcipal. Boris Torres, Agentes de 1ª Ángel Pantellis Biassotti, Vicente Zapata Rami, Roberto Alfonso Pérez, Mario Silvera Roldán y Agentes de 2da. Ernesto Cativa y Jorge Narancio».

Un mes después, el 12 de febrero, el Comandante de la División de Ejército I, Gral. Esteban Cristi firma la orden Nº 130 de felicitación a los oficiales que participaron en las recientes «operaciones antisubversivas» contra el Partido Comunista («Operación Morgan»)»:

«Orden de D.E. I, Nro. 130 de fecha 12 de febrero de 1976. 18 FELICITACIONES. El Comandante de la División siente la satisfacción de destacar la fecunda y silenciosa labor de los Señores Jefes, Oficiales y Personal Subalterno que en el desarrollo de recientes operaciones antisubversivas, han logrado un éxito tan rotundo con los resultados que ya han pasado a dominio público. La guerra sin tregua que el enemigo nos impone obliga a una dedicación valerosa y sin pausas, que no admite de descansos ni dilaciones. Por ello este Comando hace llegar su reconocimiento y felicitaciones a aquellos que con su ejemplo honroso de integridad, profundo espíritu de sacrificio, amor al servicio y muy alto concepto de la responsabilidad de sus jerarquías, vienen desarrollando dicha labor con tanto éxito, particularmente los Señores Tte. Cnel. Manuel Calvo, Tte. Cnel. (PAM) Henry Saralegui, Mayores Ernesto Ramas, Victorino Vázquez, Juan Lezama; Capitanes Omar Lacasa, Rubely Pereyra, Rudyard Scioscia y Ttes. 1ros. Julio Tabárez y Jorge Silveira, Antranig Ohannessian, José Parisi. lo que se descuenta es seguramente la imagen de espíritu que anima a todos los integrantes de esta División. Comandante de la D.E.I General ESTEBAN CRISTI».







Cal encima

Patrón de enterramiento.



Samuel Blixen 11 octubre 2019


Los asesinos del Sid y el Ocoa –los dos organismos militares que monopolizaron la represión del terrorismo de Estado durante la dictadura– no podían prever que el descubrimiento de la doble hélice a mediados de los cincuenta iba a desarrollar, cuando la seguridad nacional levantó vuelo, la técnica de la huella dactilar del Adn, que permite una identificación inapelable a partir de la información genética heredada, siempre que se disponga de la referencia de la línea directa de parentesco.
El tejido blando de un cadáver puede ofrecer evidencias incómodas (huellas de los dedos, cicatrices, marcas de nacimiento, rasgos y facciones), de modo que, para completar la desaparición, era necesaria una eliminación total. Los asesinos creyeron, equivocadamente, que cubriendo los cuerpos de sus víctimas con cal viva desintegrarían la materia blanda y el esqueleto. Cometieron un error: seguramente la cal quemó el tejido blando, pero impidió que la acción de los microorganismos degradara el Adn de los huesos. Con la cal, los asesinos ayudaron –no premeditadamente– a quienes excavan en busca de la verdad. Abandonados a la acción de los microorganismos, las larvas de insectos y los gusanos, muy probablemente los restos habrían perdido el secreto de su identidad; la cal conservó los huesos y, por tanto, el Adn, como no ocurrió con otros trozos óseos hallados junto con escombros y material de relleno, a los que no se les pudo extraer la huella genética.
Para la búsqueda de la verdad, la cal viva tiene otro significado. Su presencia, invariable en los cinco rescates de restos de militantes políticos desaparecidos, sugiere la existencia de un patrón, y es lícito suponer que todos los enterramientos clandestinos lo siguieron y que fue aplicado en distintas épocas y por diferentes responsables. La misma técnica de enterramiento aparece, entre mediados de 1975 y mediados de 1976, con desaparecidos confinados en el 300 Carlos, en el complejo militar del 13 de Infantería, y también con aquellos que desaparecieron en el correr de 1977, después de ser torturados en otros centros clandestinos (La Tablada, la Casona de Millán) y enterrados en el Batallón 14 de Infantería. Distintas épocas, distintas unidades militares y un mismo patrón.
Si asumimos que fue un método para borrar rastros, su ausencia es tan elocuente como su presencia. Salvo donde se produjeron los hallazgos de cinco cuerpos con las características aludidas, en el resto de la vasta extensión excavada en predios militares no apareció ninguna evidencia de cal en la tierra removida. Se puede inferir (como criterio general aunque no exclusivo) que donde no hay cal no hubo enterramientos. Anteriormente, de acuerdo al criterio utilizado por José López Mazz, se excavaron trincheras y se dejaron espacios intactos entre ellas; por eso ahora el equipo de arqueología forense se propone remover toda la extensión cautelada por la justicia e incluso lugares nuevos señalados por informaciones más recientes, en forma exhaustiva.
Pero la ausencia total de cal desmorona la historieta inventada por algunos oficiales y aceptada alegremente por los mayordomos de los militares (una expresión que extraigo de La leyenda insurgente, aunque Jorge Zabalza la aplica a los traidores de Artigas, los García de Zúñiga, los Rivera, los Ramírez). La ausencia de cal desmonta la versión de una Operación Zanahoria, según la cual los cuerpos enterrados fueron exhumados de sus lugares iniciales e incinerados y las cenizas arrojadas al mar. De ser así, la presencia de cal debería haber aparecido en la tierra removida, pero ello no ocurrió.
La versión de los desenterramientos fue estampada en el informe final de la Comisión para la Paz, algunos de cuyos miembros recién ahora se dan cuenta de que fueron engañados. Los cinco restos recuperados corresponden, todos ellos, a desaparecidos comprendidos en la supuesta Operación Zanahoria. De ello se deriva que quienes dijeron que todos los desaparecidos fueron exhumados mintieron y, por tanto, es muy posible que conozcan los lugares donde se hicieron los enterramientos. Los miembros de la Comisión para la Paz han mantenido el secreto de las identidades de los mentirosos, como lo mantuvo el informe del comando del Ejército sobre desaparecidos entregado al presidente Tabaré Vázquez en 2005.
Ese informe, que repite la versión de la Comisión para la Paz, hace una precisión en cuanto a Eduardo Bleier: rectifica el lugar del enterramiento (“sus restos fueron enterrados en el predio del Batallón 1 mecanizado número 13, y no en el Batallón 1 paracaidistas número 14, como lo establece el antes mencionado informe”), pero confirma la mentira: “… posteriormente fueron exhumados. Trasladados al predio del Batallón 1 de paracaidistas número 14 fueron cremados, siendo sus cenizas y restos esparcidos en la zona”.
El hallazgo de los restos de Bleier revela que se tata de un enterramiento primario y que el prisionero fue enterrado allí donde fue interrogado, torturado y asesinado. Ese detalle, válido también para el caso del primer desaparecido encontrado, Fernando Miranda, acota la lista de victimarios. Y se complementa con otros detalles significativos que se encuentran en el informe de 2005: Bleier fue detenido en la vía pública por el Sid y trasladado a la casa de Punta Gorda, en la rambla República de México, donde funcionó el primer centro clandestino de detención. Ese centro se llamó 300 Carlos R y fue al principio operado por el Sid. Según el informe, Bleier fue “posteriormente entregado al Ocoa y llevado a instalaciones del Servicio de Material y Armamento (Sma)”, es decir, al 300 Carlos.
Bleier fue uno de los primeros militantes comunistas víctimas de la Operación Morgan, que se desplegó a partir de octubre de 1975. Se desprende, entonces, que personal del Sid estuvo desde el comienzo involucrado en la represión del Pcu. Un documento de la inteligencia militar establece que el Departamento III del Sid, dirigido por el mayor José Gavazzo, debió ponerse a las órdenes del Ocoa para la Operación Morgan.
En el 300 Carlos, el galpón del Sma, la batuta estaba a cargo del Ocoa, dependiente de la División del Ejército I. Su jefe era el coronel Julio César González Arrondo, quien, según las declaraciones de Jorge Silveira (en la clave de la radio del Ocoa, Óscar Siete Sierras), asistía diariamente al 300 Carlos y supervisaba directamente los interrogatorios. Pero un personaje clave para determinar el destino final de los desaparecidos interrogados por el Ocoa es el entonces mayor (y hoy general retirado) Juan Alberto Lezama. Encargado de las “actividades de prisioneros de guerra en la División de Ejército I” como jefe de la División Informaciones, Lezama llevaba un registro detallado de los prisioneros y sus testimonios bajo tortura. “… trabaja intensamente en el procesamiento de los informes obtenidos en base a las investigaciones que dirige y efectúa”, consignaba su superior, el coronel González Arrondo. Lezama integraba el equipo de los India, el sector del Ocoa referido a Informaciones, pero también participaba en operativos, de los que habitualmente se encargaba el sector Óscar.

Posibles responsables

La lista de oficiales del Ejército vinculados con las desapariciones y los enterramientos es extensa:
Juan Alberto Lezama, Julio César González Arrondo, Ernesto Ramas, Jorge Silveira, Manuel Cordero, Mario Frachele, Homero González, Manuel Cola, Victorino Vázquez, Manuel Calvo, Henry Saralegui, Gilberto Vázquez, José Nino Gavazzo, Julio Tabárez, Rudyard Scioscia, Jorge Parisi, Omar Lacasa, Julio César Rodríguez Buratti, Ricardo Medina, Pedro Mato, Antranig Ohannessian y Rubely Pereyra.
La lista no es exhaustiva. Algunos están presos, otros fallecidos y algunos prófugos. Los sobrevivientes, tanto los notorios como los de bajo perfil, podrían aportar información vital sobre los desaparecidos. Algunos de ellos serán citados e interrogados por el fiscal que investiga crímenes de lesa humanidad Ricardo Perciballe, según anunció al informar que se reabriría la causa de Bleier, archivada en 2014.












miércoles, 9 de octubre de 2019

Presentación de La leyenda insurgente en Minas




Participaron: Lía Pannero de Arrospide, Samuel Blixen y el autor.
















lunes, 7 de octubre de 2019

Los restos son de Eduardo Bleier

Eduardo Bleier Horovitz tesorero del PCU, víctima de la Operación Morgan.


Restos hallados en el Batallón 13 son de Eduardo Bleier



Los restos de Bleier fueron hallados en el Batallón 13 a fines de agosto de este año.


CON USTEDES NO TENGO NADA DE QUÉ HABLAR

“En ese momento en el Infierno* habíamos unos 200 compañeros, hombres y mujeres. Hacía días que estábamos de plantón, el agotamiento físico y mental eran enormes, de pronto llega la autorización y podemos dormir en el piso… en ese momento el piso fue el mejor somier que podía existir.

Nos despertamos cuando llamaron a Eduardo Bleier, le gritan: ¿Vas a hablar hoy? ¿Vas a hablar? Eduardo se pone de pie y con voz clara que se pudo escuchar en todo el recinto, contestó: con ustedes no tengo nada de qué hablar.

En ese momento los milicos se pusieron como locos y empezaron a gritarle de todo un poco y se lo llevaron en medio de una  brutal golpiza que apenas pudimos ver por debajo de la capucha.

En el trayecto se vuelven a escuchar las interrogaciones de los militares: ¿no dijiste ayer que ibas a hablar hoy? Dijiste que ibas a hablar ¿ahora qué te pasa?… En medio de insistentes preguntas, en medio de golpes e insultos, Bleier dice: les dije que iba a hablar hoy para que levantaran el plantón y los compañeros pudieran descansar… y reitera: con ustedes no tengo nada de qué hablar.

Se lo llevaron… en el camino le iban dando brutal paliza, en medio de los insultos se escuchaban los golpes de los piñazos y patadas que le daban.

Nunca volvimos a ver o escuchar al camarada Eduardo Bleier…

Algunos creemos que lo mataron esa noche…

En ese momento conocimos, todavía más, los niveles de solidaridad y firmeza de un bolchevique con todas las letras, de un héroe de la resistencia, de un hombre que supo a quién representaba y a lo que se enfrentaba… ese era Eduardo Bleier.”

*Infierno grande o 300 Carlos es el nombre con el que se conoce al Batallón de Infantería Nº 13. Batallón donde funcionó uno de los centros de reclusión y tortura de la dictadura cívico – militar (1973 – 1985).

>>> Fue visto

Testimonios: Rita Ibarburu y Sara Youtchak declaran que estando recluidas pudieron observar y comunicarse en varias ocasiones con Bleier tanto en el C.C.D. de Punta Gorda, “300 Carlos R” como en el Batallón de Infantería N°13, C.C.D. “300 Carlos”. Ambas testimonian acerca de las salvajes torturas a las que fue sometido y que a fines de 1975 recuerdan haberlo visto con una máscara de oxígeno.

También José Wolman y Alcides Lanza declaran haber escuchado y visto a Bleier siendo sometido a salvajes torturas en el C.C.D. “300 Carlos”. A su vez Vilma Antúnez declara que el 07 de noviembre de 1975, estando detenida en el mismo C.C.D., sienten gritos y ven a Bleier mientras caía rodando por una escalera, también declara que al llegar al suelo fue castigado a golpes.


Según el informe de la Comisión para la Paz (2003), Eduardo Bleier muere entre el 1 y el 5 de julio de 1976, a causa de las torturas recibidas en el C.C.D. “300 Carlos”.

>>>  Fuerzas Armadas habían dicho en 2005 que sus restos habían sido cremados

  Según el informe de la Comisión para la Paz, Bleier fue “intensa y continuamente torturado”, sus restos enterrados en el Batallón No 14, posteriormente incinerados y arrojados al río 

Hoy la tierra habló para desmentirlo.

http://www.lr21.com.uy/politica/200914-segundo-adn-no-concuerda-con-desaparecidos-que-el-ejercito-admitio-enterrar-en-el-batallon-13


 Comunicado de Familiares


Nació en José Batlle y Ordoñez, Lavalleja, el 12 de noviembre de 1927. Casado y padre de cuatro hijos.

Fue detenido en Montevideo, en la vía pública, el 19 de octubre de 1975 y trasladado al Centro Clandestino de Detención “300 Carlos R” (Casa de Punta Gorda) y luego al “300 Carlos” (Infierno Grande). Ante la identificación de los restos de Eduardo Bleier Horovitz, cuyos restos fueron hallados el pasado 28 de agosto en el Batallón N° 13, en Montevideo, Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos desea reconocer a todas las personas que durante todos estos años nos han acompañado, desde diferentes posiciones y responsabilidades. Sin sus testimonios, constancia, conocimientos, calidez humana y solidaridad, nuestro grupo no hubiera tenido fuerzas para llegar hasta donde está hoy.

Como contracara de lo anterior hay un grupo de criminales, que sabiéndose impunes, niegan la verdad que saben. Si desaparecer a nuestros familiares, torturarlos y eventualmente asesinarlos son actos de infinita crueldad, mantenerlos desaparecidos hasta hoy, es la continuación perversa del crimen, lo cual corrobora el carácter permanente de la desaparición forzada.

Con la convicción de que los vamos a encontrar a todos, seguiremos buscando la verdad, honrando la memoria de los desaparecidos, pidiendo justicia y trabajando por el “Nunca Más”. No nos mueve más interés que recuperar para la sociedad a nuestros familiares y contribuir, desde la modestia de nuestro esfuerzo, a potenciar la vigencia de los derechos humanos.

Madres y Familiares desea acompañar y expresar su solidaridad con la familia toda de Eduardo.

Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos
Montevideo, 7 de octubre de 2019.


>>> Los responsables de la detención, tortura y muerte
La OCOA: Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) dependiente de la División del Ejército I (D.E.I).

A pesar de no saberse exactamente la fecha de su creación, existe documentación que da cuenta de su existencia en octubre de 1971. Fue creado en cada una de las cuatro Regiones Militares en que se dividía el Ejército (hasta el año 197322), las que luego pasaron a denominarse Divisiones del Ejército. Dependía directamente del General que comandaba la Región /División y en un inicio fue creado con el cometido de coordinar las acciones represivas desplegadas por las distintas unidades y agencias.

Junto con el proceso de avance y especialización en materia de inteligencia y represión se producen cambios en el funcionamiento y operativa de OCOA:

En 1974 se establecen nuevas “Directivas de Organización y Funcionamiento de OCOA”23, indicando que es el Órgano responsable de la conducción de las Operaciones Antisubversivas en la área de acción de la División de Ejército I y coordinando las operaciones que lleven adelante otras agencias.

Luego de ello en 1975 OCOA inaugura, en el galpón número 4 del S.M.A. a los fondos del Batallón de Infantería N.º 13, su primer centro clandestino de detención dirigido exclusivamente por éstos.


Lista parcial de integrantes de OCOA en los años 1975-1976,
confeccionada a partir de la investigación de documentación oficial y de los Legajos Personales Militares:


• General CRISTI NICHELET, Esteban Rivera. Comandante  Jefe de la OCOA

• Coronel GONZÁLEZ ARRONDO, Julio César. 2° Comandante de la División de Ejército I (D.E.I.)

• Teniente Coronel CALVO GONCALVEZ, Manuel Adolfo. Jefe de Servicio del OCOA.

• Teniente Coronel RAMAS PEREIRA, Ernesto Avelino. Jefe de las Divisiones de OCOA.

• Teniente Coronel (PAM) SARALEGUI, Henry. Jefe de la División Informaciones del OCOA.

• Mayor LEZAMA ALONZO, Juan Alberto. Jefe de la División de Informaciones (División II. Informaciones).

• Mayor CHIOSSI PEREYRA, Martiniano Omar. Jefe de la División Operaciones (División III).

• Mayor VÁZQUEZ, Luis.

• Mayor SOSA TEJERA, Ruben Atilio. Jefe de la División Informaciones. (División II, Inteligencia).

• Mayor VÁZQUEZ PÉREZ, Victorino Hugo. Jefe de la División Informaciones del OCOA.

• Capitán TARAMASCO STEINFELD, Gustavo Adolfo.

• Capitán TABAREZ FIORENZA, Julio Darío. División de Operaciones (División III).

• Capitán SCIOSCIA SOBA, Rudyard Raúl. Oficial de Servicio del OCOA.

• Capitán LACASA ANTELOS, Omar Raúl.

• Capitán FERRO, Eduardo.

• Capitán PEREYRA, Rubley.

• Teniente Primero OHANNESSIAN OHANNIAN, Antranig.

• Teniente Primero SILVEIRA QUESADA, Jorge (luego Capitán).

• Teniente Primero PARISI ALEGRE, José Luis.

• Agente 2da. RONDÁN, José Luis (Policía).


>>> Desaparecidos en 300 Carlos, Batallon 13


Eduardo Bleier Horovitz (29.10.1975).
Juan Manuel Brieba (30.10.1975).
Fernando Miranda Pérez (30.11.1975).
Carlos Pablo Arévalo Arispe (15.12.1975).
Julio Gerardo Correa Rodriguez (16.12.1975).
Otermin Laureano Montes de Oca Doménech (17.12.1975)
Elena Quinteros Almeida (24.06.1976)
Julio Escudero Mattos (09.01.1976)