jueves 7 de agosto de 2008

Yo Nelson Bardesio, oriental, casado, de 31 años,


http://www.vocesfa.com.uy/

DECLARACIONES DE BARDESIO EN 1972


Trascendieron hoy las declaraciones de Nelson Bardesio a los tupamaros, en 1972, donde reconoce los vínculos que Inteligencia tenía con la CIA, el SIDE argentino, la policía brasileña y la JUP. También admite el secuestro y asesinato de Héctor Castagnetto.

Atentados terroristas impunes ACTA.



"Yo Nelson Bardesio, oriental, casado, de 31 años funcionario del Ministerio del Interior, declaro ante el Tribunal del Pueblo mi participación en los hechos que conozco en relación con atentados
terroristas. De diciembre de 1970, cumpliendo órdenes de mis superiores del Ministerio del Interior participé en los atentados que detallo a continuación:

Arturo Dubra
1) Contra el domicilio del doctor Arturo Dubra. Lo ejecuto conjuntamente con el capitán de Marina, Ernesto Motto Benvenutto, que trabaja para el D2 Inteligencia de la Marina y es enlace oficial entre el Estado Mayor Naval y la Jefatura de Policía. Fuimos en un automóvil de jefatura que condujo.
Entramos por la rambla y estacionamos el coche por Iturriaga a unos cuarenta o cincuenta metros de la casa de Dubra. Nos bajamos y yo fui hasta la casa colocando la bomba en una jardinera y disponiendo de una mecha larga que nos diera tiempo de salir del área ya que hay guardia armada en una embajada que está situada enfrente a la casa. Una vez encendida la mecha, lo que hice rápidamente caminé hasta estar fuera de la vista de la guardia de la embajada y luego corrí hasta el auto saliendo de la zona inmediatamente.

María Esther Gilio
2) Contra el domicilio de la doctora Mana Esther Gilio. Utilizamos dos coches proporcionados por la Jefatura. En uno iba yo con Osear Rodao y en el otro de custodia viajaba Alberto Quinalvar Sosa González y Hernán Silvera Techera. Entramos por Alpes y estacionamos a la altura de Golfarine y Basáñez. Me bajé, llegué hasta la casa y arrojé la bomba hacia el jardín regresando rápidamente y saliendo ambos vehículos de la zona.

Alejandro Artucio x 2
3) Contra el domicilio del doctor Artucio. Utilizamos un coche proporcionado por la Jefatura. Con él levanté a Alberto Quinalvar Sosa González y a Estanislao Lamenza Castro. En 8 de Octubre y
Comercio de donde llegamos hasta la zona dando un par de vueltas. Pasamos con el auto a unos veinte metros de la casa.
Me bajé y arrojé la bomba hacia el jardín saliendo inmediatamente de la zona. Dejé a Sosa en 8 de
Octubre y llevé a Lamenza hasta su casa. Posteriormente dejé el automóvil en Canelones esquina
Ibicuy y me retiré avisando a mesa de radio de Jefatura el lugar donde quedaba el coche.
4) Nuevamente contra el domicilio del doctor Artucio. Utilizamos un coche de Jefatura que recogí en la calle Canelones conjuntamente con Alberto Quinalvar Sosa González, Hernán Silvera Techera y Osear Rodao. Luego aguardamos en la plaza del Viejo Pancho, avenida Brasil y Bulevar Artigas, la llegada del comisario Campos Hermida jefe del D5 de la Dirección de Información e Inteligencia.
Campos Hermida llegó algo retrasado en un automóvil conducido por el inspector Víctor Castiglioni, director de la D2. En el coche de Jefatura conducido ahora por Campos Hermida nos dirigimos hacia la zona donde dimos varias vueltas hasta a estar seguros de que no había vigilancia ni patrullaje.
Estacionamos el coche en la esquina de la casa bajando yo con Rodao de custodia. Colocamos un pan de gelinita en la puerta del garaje y regresamos al auto saliendo de la zona.
Manuel Uberoff
5) Contra el domicilio del doctor Liberoff. Teníamos información de que la casa está vigilada porque un par de días antes mandé a realizar una observación no advirtiendo nada fuera de lo normal. Realicé el operativo con Hernán Silvera Techera y Oscar Rodao en un automóvil de la Jefatura cuyo conservo en mi poder un VW blanco matrícula 505210 ficticia. Pasamos un par de veces por el lugar sin registrar nada anormal. No obstante, le indiqué a Rodao que apenas entreparara el automóvil arrojara el artefacto, medio pan de gelinita, hacia el jardín. Cerca de la puerta del garaje. Salimos de la zona sin inconveniente.


Alba Oell'Acqua
6) Contra el domicilio de la doctora Alba Dell'Acqua. Este atentado fue ordenado y planificado pero no llegó a realizarse debido a que consideré que el automóvil proporcionado por Jefatura el VW blanco al que me referí antes no estaba en condiciones mecánicas adecuadas. Al ser informado de esto, el ministro del Interior ordenó al jefe de Policía que resolviera tal dificultad. Pero, por razones que desconozco, la orden no fue oportunamente cumplida. Estos atentados me fueron ordenados por el coronel Warter Machado, asesor militar del Ministerio del Interior en forma directa o a través del oficial inspector Pedro Fleitas. La orden provenía del subsecretario coronel Vigorito, luego reemplazado por Armando Acosta y Lara. Estaba en conocimiento el inspector, retirado Jorge Grau Saint Laurent, director honorario de la oficina de estadística, contralor y difusión donde yo trabajaba.
Alberto Quinalvar Sosa González, Hernán Silvera Techera, Estanislao Castro Lamenza y Oscar Rodao formaron parte de un grupo de vigilancia inicialmente en el período que Carlos Piran ocupó la subsecretaría. Este grupo recibió un curso complementario de entrenamiento en Buenos Aires dictado en el servicio del Información del Estado (SIDE).

Los almuerzos del Club Naval
La gelinita utilizada en los atentados me fue entregada personalmente en Buenos Aires por el capitán Nieto Moreno, jerarca del SIDE con quien tomé contacto por indicación del subsecretario Piran. El día y la hora en que se realizaban esos atentados quedaba bajo mi decisión debiendo ser previamente comunicados al coronel Machado para que éste dispusiera la suspensión del patrullaje policial en la zona correspondiente a efectos de evitar un encuentro entre nosotros mismos. Por conversaciones mantenidas en el Club Naval, me consta también que grupos integrados por elementos militares han realizado atentados de esta índole. El capitán de ejército Pedro Antonio Mato comandaba uno de estos grupos integrados por gente del Servicio de Información de Defensa (SIDE). Sus operativos de mucho ruido eran diariamente comentados en los almuerzos del Club Naval. El capitán de Marina, Mario Risso, había organizado a su vez un grupo terrorista integrado por un subalterno suyo. Él mismo
contaba que su grupo había realizado varios operativos sin tropezar con dificultades como, por
ejemplo, la balacera contra el domicilio de la doctora Gilio. El capitán Risso que actualmente está en España era jefe del D2 Inteligencia de la Marina por lo que su grupo terrorista debe haber sido heredado por el capitán Barbé quien le sustituyó en ese puesto. Por indicación de Carlos Piran, la Jefatura de Policía dispuso que grupos de la Guardia Republicana pintaran leyendas en los domicilios de los militantes tupamaros presos y de otras personas. Declaro que todo lo antedicho es un fiel recuento de los hechos y admito mi participación en los mismos y la responsabilidad consiguiente, para constancia de lo cual firmo,


Nelson Bardesio, marzo de 1972"



Asesinato y desaparición de Héctor Castagnetto.




"Yo Nelson Bardesio, oriental, casado, de 31 años, funcionario del Ministerio del Interior, declaro ante el Tribunal del Pueblo mi participación en los hechos que conozco en relación con el secuestro y posterior asesinato de Héctor Castagnetto da Rosa.

Itinerario de un operativo parapolicial.
Encontrándome en la oficina de estadística, contralor y difusión del Ministerio del Interior, el oficial inspector Pedro Fleitas requirió mi participación para un operativo. La oficina de estadística, contralor y difusión, cuyo director honorario era el inspector retirado Jorge Grau Saint Laurent servía de cubierta a la planificación y ejecución de atentados sobre los cuales he prestado ya declaración ante el Tribunal del Pueblo. El oficial inspector Fleitas era secretario del coronel Volpe encargado de los registros de vecindad y oficiaba como enlace entre el Ministerio del Interior y el denominado comando caza tupamaros CCT. Según me dijo Fleitas, el subcomisario Delega del departamento 5 de la Dirección de Información e Inteligencia le había solicitado su colaboración para dicho operativo manifestándole que también me necesitaba a mí y a mi automóvil un Volkswagen blanco, matrícula ficticia 505210 que pertenecía a la Jefatura de Policía de Montevideo y que había quedado en mi poder después de ser utilizado en uno de los atentados referidos. En horas próximas al mediodía me dirigí con el inspector Fleitas hacia el hotel Carrasco frente al cual debía esperarnos el subcomisario Delega.
Al llegar allí encontramos a Delega, a dos funcionarios del Departamento 4 que habían sido enviados a Brasil para recibir entrenamiento estilo Escuadrón de la Muerte y a un joven que luego me enteré que era Héctor Castagnetto. Esas cuatro personas estaban en un automóvil marca Opel que pertenecía al comisario Pablo Fontana del Departamento 4. Pude saber que Castagnetto había sido detenido esa mañana en avenida Italia y Propios por los dos funcionarios del Departamento 4 aludidos. Yo no poseía antecedente alguno sobre la persona del detenido. El subcomisario Delega nos dijo que había que pasear a éste durante toda la tarde para lo cual había requerido la utilización de mi automóvil.
Castagnetto fue trasladado al VW sentándose atrás junto con Fleitas. Delega se ubicó adelante.
El detenido vestía pantalón y saco y llevaba una bolsa que contenía discos de música popular. Se lo notaba algo nervioso pero no parecía asustado. Informé al subcomisario Delega que el auto no estaba en condiciones mecánicas como para andar toda la tarde, contestándome él que me dirigiera hacia afuera que ya se le ocurriría algo.

El ranchito de El Pinar

Un rato después, me indicó que iríamos hasta El Pinar y pasaríamos la tarde en un rancho abandonado que él conocía. Me explicó que en ese rancho habían vivido algunos militantes del MLN contra los cuales se realizó un procedimiento en que él había participado y que ahora la construcción estaba abandonada. Fuimos hasta el lugar señalado por Delega. El ranchito de construcción algo vetusta está ubicado en la calle que va del Autódromo a avenida Italia. Una vez instalados en él, yo fui con el coche hasta un almacén que queda en avenida Italia a más o menos a dos kilómetros de distancia y compré algún fiambre y dos o tres botellas de agua mineral. Pasamos toda la tarde en El Pinar. La mayor parte del tiempo, Castagnetto estuvo sentado en el suelo en un rincón esposado.
Prácticamente no se habló con él. Sólo Delega le hizo algunas preguntas: si aún pertenecía al MLN, a lo que Castagnetto respondió que no; si sabía dónde estaba la Cárcel del Pueblo a lo que también respondió negativamente; y qué hacía con la bolsa de discos a lo que dijo que estaba trabajando como corredor independiente de discos. Nos fuimos turnando.
Repito, nos fuimos turnando mientras uno vigilaba a Castagnetto, nosotros dábamos algún paseo por los alrededores. Le pregunté a Fleitas qué pasaría con el detenido y él me dijo que no tenía idea, que eso era asunto de Delega. Le hice la misma pregunta a éste, quien me dijo que sólo estábamos haciendo tiempo mientras los dos funcionarios del Departamento 4 que habían identificado y detenido a Castagnetto reunían sus antecedentes y preparaban el interrogatorio.

Me indicó que no debíamos hacerle (ininteligible) ninguna pregunta a Castagnetto y dijo que los
referidos funcionarios estaban formando un equipo nuevo.

La casa de Araucana.
Casi al oscurecer partimos hacia Montevideo indicándome Delega que tomara por la rambla. Llegamos hasta una casa que queda en la calle Araucana. Allí nos recibió Ángel Pedro Crosas diciéndonos que en la casa se encontraban personas compartimentadas y que deberíamos dar algunas vueltas con el auto
durante diez minutos mientras dichas personas salían. Crosas me había sido presentado anteriormente por el coronel Walter Machado, asesor militar del Ministerio del Interior, de nacionalidad paraguaya y le dicen "doctor". Había trabajado con Acosta y Lara en la Intervención de Secundaria y tenía participación en la organización de la JUP. Al ser nombrado subsecretario del Interior, Acosta y Lara lo había traído al ministerio. Al presentarlo el coronel Machado había dicho que por orden del subsecretario, el subcomisario Crasas iba a realizar algunos operativos especiales y que había que prestar la colaboración que él solicitara. En una reunión realizada en la oficina de estadística, control y difusión, en la que participaron Machado, Fleitas, el inspector Grau y yo, Crosas planteó que había que llevar adelante una acción psicológica violenta para hacer frente al MLN. Yo manifesté que estaba en desacuerdo con ese planteo y que lo que debía hacerse era organizar un grupo eficiente de información a lo que Crosas respondió que ésos eran sueños irrealizables. Cuando regresamos a la casa de la calle Araucana, después de dar algunas vueltas, entramos a Castagnetto ubicándolo en un sofá del corredor central. La casa era amplia y estaba amueblada con elegancia. El alquiler que era de trescientos dólares mensuales los pagaba el Ministerio del Interior. Algunas veces había oído en el ministerio comentarios
de que no había plata ni para comprar papel pero se gastaba esa suma en la casa de Crosas. Crosas nos dijo que deberíamos quedarnos para custodiar a Castagnetto durante la noche, ya que los funcionarios del Departamento 4 no llegarían hasta las primeras horas de la mañana siguiente. Dividimos la noche en tres turnos de guardia y nos quedamos. A mí me tocó la guardia de la mitad de la noche. No hablé con Castagnetto. Éste dormitaba a ratos en el sofá.


Miguel Sofía, alias "José"

A primera hora de la mañana llegaron los dos funcionarios en compañía de Miguel Sofía a quien
llamaban "José" y que había sido presentado por Crosas en el ministerio como su principal ayudante.
Por comentarios en el ministerio sé que "José" pertenecía a la JUP.

Raúl Sendic
Al igual que Crosas parecía tener gran confianza en el subsecretario Acosta y Lara, concurriendo
asiduamente al despacho de éste. Al llegar "José" y los dos funcionarios, Delega y yo nos fuimos,
quedando Fleitas en la casa de la calle Araucana. Yo alcancé a Delega hasta su casa y me fui para el estudio fotográfico, estudio Sichel, Bulevar España 2291. Esa misma tarde, alrededor de las 19 horas, Delega pasó por el estudio diciéndome que necesitaba conectarse con alguien de la Marina que pudiera ayudarlo a sacar una persona de Montevideo. Agregó que no podía ser el capitán Motto pues éste tomaba mucho y era necesario la máxima discreción respecto a esto. Recordé el nombre del capitán Jorge Nelson Nader Curbelo, que me había sido presentado en el Club Naval por el capitán Mario Risso, indicándome que podía recurrir a él para cualquier tipo de colaboración. Más tarde el capitán Nader sustituiría al coronel Machado como asesor militar del Ministerio del Interior. Llamé a Nader por teléfono y combinamos para dos horas más tarde en la rambla y Comercio. Allí Delega le pidió su colaboración para sacar de Montevideo un miembro del MLN a, lo que Nader accedió, acordándose un nuevo encuentro para la una de la mañana en pasaje Hansen y Propios donde yo también debería concurrir para realizar el contacto. Alcancé a Delega hasta las oficinas del Departamento 5 de la calle Maldonado, comprometiéndome a estar en la casa de la calle Araucana diez ó quince minutos antes de la hora convenida para el encuentro con Nader. Llegué a la casa de la calle Araucana muy sobre la
hora viendo que sacaban a Castagnetto con los ojos vendados introduciéndolo en el coche de Crosas, un Chevrolet Nova argentino de color azul que tenía el parabrisas roto y que pertenecía al Ministerio del Interior. En él se ubicaron Castagnetto y los dos funcionarios del D4 en el asiento de atrás conduciendo Crosas y yendo a su lado "José". Al parecer Fleitas no estaba en la casa. Delega subió en mi coche y fuimos al lugar de encuentro donde ya estaba Nader. Pasaron a su auto a Castagnetto y los dos funcionarios, siguiendo los tres vehículos hacia el puerto.
En la entrada que queda al lado de la Estación Central del Ferrocarril, creo que en el club Rowing, el auto de Nader entró al puerto.
Nosotros dimos la vuelta. Dejé a Delega en el D5 y me fui a la casa de un matrimonio amigo en la
calle Canelones donde estaba viviendo. Una hora más tarde, es decir pasadas las 2 de la mañana,
Delega me telefoneó diciéndome que la casa de la calle Araucana debía ser evacuada, pues Castiglioni había avisado a Crosas que la casa iba a ser allanada por la denuncia de un vecino y que yo debería guardar algunos paquetes ya que ellos no tenían dónde hacerlo. Delega pasó a buscarme en su automóvil y me llevó hasta la rambla y Araucana donde se encontraba la camioneta que usan actualmente los dos funcionarios entrenados en Brasil: una VW Combi color crema. En la camioneta había dos personas que no conozco y que pertenecían al grupo de "José", para las cuales Delega me recomendó total compartimentación. Me llevaron en la camioneta hasta el estudio donde baje dos paquetes y una caja sacados de la casa de Araucana. Ignoro el contenido del paquete. La caja, que estaba abierta, contenía seis metralletas calibre 45 con la marca y el número limados, y varios panes de explosivos. Éstos eran unos cubos de color esponja que en una de las puntas tienen un agujero para el detonador. Estaban envueltos en hojas de papel cuadriculado donde había escrito con birome CCT.
Destruí estas hojas por temor a que me comprometieran. Más tarde consulté a Delega acerca de si el manejo de esos explosivos podía significar peligro, diciéndome él que no, que no había peligro alguno si no se les colocaba detonador. Le hice entender que había roto las hojas CCT a lo que él me dijo que había hecho bien. Hace alrededor de un mes y medio le llevé los paquetes y la caja al ministerio por indicación de Fleitas, que él me dijo que ese material debía entregarse al SID. Entregué los paquetes al capitán Nader. Entiendo que Castagnetto fue interrogado y torturado en la casa de la calle Araucana y luego eliminado arrojándolo al río. En este caso, quienes realizaron la operación fueron los dos funcionarios que lo acompañaron en última instancia. Por lo que sé, el CCT Comando Caza Tupamaros está integrado por Crosas, Sofía, el oficial inspector Fleitas como enlace, Delega y los dos funcionarios entrenados en Brasil. De éstos, cuyo nombre no recuerdo, sé que pasaron al Departamento 5. Crosas y "José" desaparecieron pocos días después de lo de Castagnetto, y tras cobrar una gruesa suma de dinero en el ministerio, dijeron que viajaban a Brasil, pero a "José" lo vi en Montevideo al día siguiente de las elecciones festejando el triunfo. Declaro que todo lo que antecede es un fiel recuento de los hechos y admito mi participación en los mismos y la responsabilidad
consiguiente, para constancia de lo cual firmo


Nelson Bardesio, marzo de 1972."

La vida según Galeano

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Gracias: LOCURASANIMADAS

Histórica condena para cuatro represores y la reacción de Cecilia Pando

6 de Agosto de 2008

Cuatro militares fueron condenados hoy con penas de entre 18 años y prisión perpetua al ser encontrados culpables de decenas de secuestros, torturas y dos desapariciones durante la última dictadura militar, en lo que se considera un fallo histórico en la provincia de Corrientes.

Como consecuencia de la decisión judicial, que además exculpó a un quinto acusado en la causa, la dirigente Cecilia Pando, quien reivindica la represión de los años 70, reaccionó con amenazas contra un funcionario nacional.

Los condenados fueron el ex coronel Rafael Barreiro, a reclusión perpetua; el ex capitán Juan Carlos De Marchi y el ex coronel Horacio Losito, ambos a 25 años; el ex gendarme Raúl Reynoso, a 18 años; mientras que el ex suboficial del Ejército Carlos Piriz fue absuelto.

El abogado querellante Diego Videgay y los familiares de desaparecidos y ex detenidos se mostraron "conformes" con las penas aunque el letrado anunció que apelará la absolución de Piriz.

Cecilia Pando amenazó a funcionarios y jueces luego de otra condena a militares

Al finalizar la lectura del fallo, Cecilia Pando, titular de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, protagonizó incidentes en la sala de audiencias, tildó de "cobardes" y "cagones" a los jueces, y dirigiéndose aparentemente hacia la diputada Victoria Donda, hija de desaparecidos, presentes en el lugar, la amenazó pasándose el dedo por el cuello, a modo de señal de degüello.

Tras el fallo condenatorio, Cecilia Pando arremete contra el Tribunal. Luego son entrevistados militantes de Derechos Humanos.

Subido por El Muerto
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Tacuarembó ||| SAMAN nos contamina

Documental sobre la lucha de los vecinos y vecinas de Tacuarembó (Uruguay) por un medio ambiente saludable.










Secuencia de imágenes del polvillo de arroz esparcido por la empresa SAMAN sobre la ciudad de Tacuarembó (Uruguay)




Galería de fotos de la marcha del 7 de junio de 2008. Vecinos de SAMAN - Tacuarembó (Uruguay) protestan contra la contaminación de la granera.



Asamblea de Vecinos Contaminados por SAMAN (Tacuarembó, Uruguay) - junio y julio de 2008




Gracias: ogatomarvado
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miércoles 6 de agosto de 2008

comunicado red Alternativas y Solidaridad

05 08 2008


A todos nuestros lectores y lectoras; a los compañeros y compañeras de los distintos colectivos sociales les ponemos en conocimiento que por algunos días nuestro sitio en su página web no podrá ser actualizado debido a que estamos procesando la información..Seguiremos brindando información a partir de nuestro blog: http://alternativasysolidaridad.blogspot.com

nuestro correo es el mismo alternativas.uruguay@gmail.com

Nuestro sitio es operacional y lo pueden consultar solo que pondremos algunos días en actualizarlo
Dentro del sitio de Alternativas y Solidaridad se encuentran el blog del Muerto y Crónicas de Luna que siguen con la información habitual renovándose casi a diario.
www.alternativas-uy.org

Esperamos regresar pronto con nuestro semanario electrónico de los viernes.
El colectivo de Alternativas y Solidaridad 05 08 2008

Bussi ||| Otro que va a pagar cuentas pendientes

Tucuman

El dueño de la Muerte dice que tiene corazón y que le duele.


Es la misma mirada que congeló la vida de muchos argentinos, y es la misma que hoy pasea de juzgado en juzgado, gambeteándole a la justicia y a los reclamos de los familiares de sus víctimas.

La muerte se le nota. No importa que esté viejo y con varios kilos de menos, emana odio y huele a silencio forzado y a tortura.


“Es un simulador”, señalaron los familiares de desaparecidos.
El dictador
hizo gestos que parecían mostrar que estaba “ido”.

Pero se mostró lúcido cuando le interesó la lectura de la acusación. El viernes se sabrá si el juicio se suspende definitivamente.







El medico pide que se suspenda el juicio.




Bussi es retirado en ambulancia del juicio que se está llevando a cabo en Tucumán



Gracias:
tucunet1

http://cuevadelvertedero.blogspot.com/

Condoleezza Rice en visita a Brasil


La secretaria de Estado del imperio en visita a Brasil








Gracias:
zaninihh
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Palabras del SCI Marcos y el Tte. Coronel I. Moisés







Con los miembros de la Caravana que llegaron al Caracol de La Garrucha.


















Palabras del Subcomandante Insurgente Marcos. Leer aquí



Palabras del Teniente Coronel Insurgente Moisés. Leer aquí




PASÓ ADELANTE LO DE ATRÁS


por Juan Gelman

Pagina12 (Argentina)



Las elecciones en EE.UU., los sucesos de Irak, las amenazas de guerra contra Irán empujaron a una orilla de la atención pública mundial un detalle no pequeño: Afganistán. Un hecho lo ha devuelto a su antigua calidad de primicia: los talibán –casi barridos en dos meses a finales de 2001, un año y medio antes de la invasión de Irak– están causando allí más bajas norteamericanas que en Irak. En el mes de julio pasado, el número de militares estadounidenses caídos en Afganistán fue de 20 y de 11 en Irak (//icasualties.org/oif, 30-7-08). Hay actualmente 30.000 efectivos de EE.UU. a los que se suman otros 22.000 de la OTAN y, en conjunto, no pueden controlar la situación. Bastaron algunos centenares de comandos para derrocar al régimen talibán. La insurgencia es otro asunto.

El presidente Bush, los candidatos presidenciales Obama y McCain y los “halcones-gallina” de todo pelaje reclaman a gritos el incremento de tropas en Afganistán. Obama pidió 15.000 hombres más, el Pentágono habla de enviar 10.000, pero las condiciones del país, con zonas habitadas por tribus dispersas ingobernables y una extensa frontera con Pakistán de 2600 km mal vigilados, crean una paradoja: a más efectivos, más blancos para los talibán. Bien lo saben los soviéticos, que fueron derrotados y debieron retirar sus 100.000 soldados, casi el doble de los efectivos de la coalición aliada y el triple de los que el actual gobierno afgano podría desplegar. No pocos veteranos rusos de esa guerra sonreirán para sus adentros.

Es verdad que los talibán de entonces recibieron una robusta ayuda de EE.UU. en armas, dinero, inteligencia. Pero los soviéticos no conocieron los avances tecnológicos de la insurgencia: bombas sofisticadas al borde del camino, así como actos suicidas incesantes, otras fuentes de financiación y el empleo de nuevas tácticas a las que hoy debe hacer frente el ocupante. Grupos de hasta cien o más talibán no se limitan a emboscar y desaparecer: ahora reocupan aldeas y pueblos, sobre todo en el sur del país, y dan batalla frontal. Los bombardeos aéreos contra la insurgencia se han casi duplicado, como espejo de los ataques insurgentes: aumentaron un 52 por ciento en el primer semestre de 2008 en comparación con el mismo período del año anterior.

También crece, desde luego, el número de civiles muertos bajo los cazas F-18 que no distinguen entre grupos guerrilleros y procesiones familiares que acompañan a una novia a encontrarse con su futuro esposo. El 6 de julio pasado, 47 hombres, mujeres y niños fueron así muertos y los sobrevivientes esperan todavía los resultados de la eventual investigación prometida por los mandos estadounidenses. Es la cuarta vez que sucede y esto no contribuye precisamente a ganar “mentes y corazones” en Afganistán. Para la población, los bombardeos norteamericanos no son de laya diferente a los que padecieron bajo la ocupación soviética.

El gasto en esta guerra asciende, para EE.UU., a más de 2800 millones de dólares por mes. Aun así, para algunos analistas militares un aumento de tropas en Afganistán nada solucionaría: tal vez los talibán nunca triunfen, pero la coalición encabezada por EE.UU. terminaría retirándose por mero desgaste, como tuvo que hacer el Reino Unido en 1921 tras enfrentar tres guerras independentistas. Aparte, pero no separada, se cuece la cuestión de los insurgentes en Pakistán: de sus filas salen muchos que cruzan tranquilamente la frontera y combaten con la resistencia afgana. No sólo pasan hombres, claro está.

La influencia de los talibán se ha extendido en el territorio tribal paquistaní lindante. El nuevo gobierno de coalición de Islamabad ha iniciado negociaciones con los pro talibán locales, pero su ejército sigue combatiéndolos: la presión de EE.UU. y de algunos países de la OTAN se exacerba por las bajas que les infligen. El primer ministro paquistaní, Yousaf Raza, se comprometió con W. Bush a asegurar las porosas fronteras de su país con Afganistán, pero asoma otro problema: el ISI, servicio de espionaje de Pakistán estableció fuertes vínculos con los talibán cuando éstos combatían a la ocupación soviética, vínculos que, al parecer, no se han debilitado mucho. Tal vez facilitaron el ataque suicida contra la Embajada de la India en Kabul que causó la muerte de 58 personas.

La financiación de los talibán afganos no es un secreto y aquí se tropieza con una doble paradoja: cuando estaban en el poder, prohibieron el cultivo de la amapola opiácea que la CIA, una vez derrocados, alentó para subvencionar sus propios operativos. Hoy Afganistán produce más del 80 por ciento de la heroína que va al mercado mundial. Financia también a los talibán que impusieron su veda.

Hace 24 siglos, Alejandro Magno peleó tres años contra las tribus afganas para conquistar el país. Infructuosamente. Se casó, entonces, con la hija del jefe enemigo y así pudo. Esta solución tampoco está al alcance de W. Bush.

martes 5 de agosto de 2008

Brasil ||| MST y la lucha por la tierra

Reportage de Raul Zaninih




El eterno conflicto por la tierra


El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil volvió a movilizarse pidiendo que se detenga el avance del cultivo de soja y una reforma agraria que beneficie a los pequeños agricultores.

Recientemente los campesinos brasileños ocuparon sedes del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) en San Pablo, Marañón, Ceará y Paraiba. Principalmente exigían al gobierno una redistribución de tierras y que se les otorgue a sus moradores una mayor tajada de los 78 mil millones de reales (unos 48.500 millones de dólares) de ayuda agropecuaria anual.

Según un informe de la Universidad Estadual Paulista (UNESP), entre 1988 y 2007, el Movimiento Sin Tierra realizó 7.500 ocupaciones de estancias para exigir su expropiación. El mayor número de acciones se registró en el interior del estado de San Pablo, donde fincas fueron sitiadas 171 veces por campesinos sin tierra desde 1988.

Es necesario recordar, que dicho movimiento fue una de los pilares principales del Partido de los Trabajadores (PT), el cual llevó a Lula da Silva a ganar las elecciones para el cargo presidencial.

En ese momento, la gran reforma agraria formaba parte de la plataforma política de Lula, por lo que los integrantes del MST fueron los primeros en darle sus votos de confianza. Es más, durante la campaña los campesinos no realizaron ninguna ocupación para no comprometer a su candidato.

Pero todo esto parece habérsele olvidado al presidente, que permitió que se cultiven 15 millones de hectáreas de soja en 2007, lo que significa que el avance aumentó un 30 por ciento con respecto al año anterior.

Además está “regalando” 12 kilómetros cuadrados de tierras por día a extranjeros. De acuerdo con las cifras del Sistema Nacional del Inventario Rural, entre noviembre de 2007 y mayo de 2008 hacendados e inversores extranjeros compraron 2.269 kilómetros cuadrados de tierras en Brasil.

Según un informe presentado por el diario Folha de San Pablo, el principal interés de los foráneos son tierras para cultivar soja, un producto con una gran demanda y precio creciente internacionalmente.

Los extranjeros también están interesados en proyectos para producir carne bovina, y otras áreas de interés son: el etanol, combustible que Brasil elabora a partir de la caña de azúcar, y el biodiesel, fabricado con oleaginosas como soja, ricino y girasol, que promete ser el combustible del futuro.

Ante esta situación de “extranjerización” de la tierra y la falta de límites por parte del gobierno, el principal movimiento social brasilero, con más de un millón y medio de militantes, se vio obligado a hacer escuchar sus reclamos a través de acciones no violentas, como ocupar áreas improductivas o pertenecientes al poder público.

El año pasado, casi 70 mil familias de miembros del MST ocuparon granjas como método de protesta, de acuerdo con datos de la Universidad del Estado de San Pablo.

La ley brasileña permite a grupos como el MST, tomar el control de campos y plantaciones que son improductivos o de explotación deficiente. Si un tribunal emite un dictamen a favor de los ocupantes, el gobierno paga por la expropiación de la tierra.

“El movimiento Sin Tierra, que tiene relaciones estrechas con la Iglesia, produce tensiones fuertes dentro del Estado de derecho, preservando los derechos de los ciudadanos, de las organizaciones sociales, pero sin poder atender todas sus demandas", reconoce Tarso Genro, Ministro de Justicia y miembro del PT. Piden tierra, pero la reforma agraria "sólo puede hacerse con expropiaciones pagadas y esto la convierte en excesivamente cara", agrega.


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MERCADOS ALIMENTARIOS, ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA I

“Controla el petróleo y controlarás las naciones,

controla los alimentos y controlarás a los pueblos”

HENRY KISSINGER

“Me arrebatas la vida si me quitas los medios por los que vivo”

WILLIAM SHAKESPEARE

Un pueblo incapaz de autoabastecerse de productos alimentarios básicos es un pueblo dependiente. Es decir, potencialmente controlado. Potencial,… o letalmente controlado.

Y esto entra en concordancia con los planes que tienden a establecer un nuevo orden mundial.

El control de la población puede hacerse efectivo a través de diversos medios, como hemos ido descubriendo en nuestro recorrido hacia el “fin del letargo”:

ayuda humanitaria

Parecerían ciencia-ficción. Desgraciadamente, los acontecimientos demuestran que son cruda y actual realidad. Cualquiera de aquellos informes continúa estando hoy en vigor, persiguiendo lo que Jean Ziegler llama los “Cuatro Jinetes apocalípticos” (el hambre, la sed, las epidemias, las guerras) y, alguno más.







Leer mas (excelente sitio web!)

Cristina, Lula y Hugo en Argentina

Encuentro trilateral en Buenos Aires

Impulso energético es tema vital en la integración del eje Brasil- Argentina-Venezuela







Gracias: puebloalzao2

La verdá, la verdá, mi capacidad de sorpresa ya se está colmando....


Ricardo Carpani |||
Víctima proletaria

wilyo@adinet. com.uy




"Este proceso nos ha traído a un punto en el que podemos afirmar que, con cierto rigor en el análisis, la presencia de una clase obrera, proletaria, hoy en nuestro territorio es difusa, insignificante y, cuantitativamente, casi nula. La desarticulación del aparato productivo junto con la apertura a los mercados extranjeros, más las políticas de tercerización y desregulación del trabajo nos muestran un panorama donde la visión típica de una clase obrera se diluye.

En este plano y siguiendo la línea de análisis, observamos un panorama donde la desocupación, la subocupación, la informalidad y otras formas de vinculación de los trabajadores con los patrones y el capital, privado o estatal, favorecen la disgregación y la carencia de las premisas básicas favorables para una conciencia ?para sí? de los sectores explotados en el campo del trabajo en todas sus variantes. Vemos hoy a sectores de trabajadores estatales reclamar, como gran y radical demanda, apenas un cuarto de lo que requiere acceder a una canasta básica según cifras del propio gobierno; observamos otros sectores de la sociedad en búsqueda de formas alternativas de subsistencia que remedan estadios precapitalistas de gestión. Soslayando momentáneamente aspectos económicos y estructurales podemos analizar, desde lo subjetivo y superestructural, un descaecimiento alarmante de las reservas intelectuales y morales de nuestro pueblo, producto ?entre otros factores- del atentado a la cultura y a la educación públicas que significaron la dictadura y las políticas de los sucesivos gobiernos del 85 a la fecha. Hoy observamos en el seno de la Universidad estatal, en sus distintos niveles, la presencia de una concepción seguidista, no contestataria y amoldada al status quo; esto se repite en la mayoría de las direcciones de los gremios de la FEUU y, por supuesto, del PIT-CNT.

La cooptación que ha propiciado, durante muchos años, la cúpula dirigente del Frente Amplio, a todo nivel, ha generado una ?intelligentia? de funcionarios funcionales y, a su alrededor, otro círculo de aspirantes a lo mismo. A la escasa o nula presencia de una clase obrera en sí, le agregamos el alarmante ingrediente de la casi ausente existencia de una clase para sí".

¿Podría el sesudo compañero decir a este pobre ignorante, si los casi dos millones de asalariados que integran la gran mayoría de la "población económicamente activa" de este país, una ínfima parte de lso cuales son gerentes o profesionales altamente calificados, no son obreros, proletarios, "aquellos que no tienen otra cosa para vender que su fuerza de trabajo" o cualquier otra cosa que se llame parecido, pero que se atiene estrictamente al concepto marxista-leninista más clásico, que corno son?

¿Burgueses, pequeño burgueses, lumpenproletarios, campesinos, marcianos... ......... ?

Y la segunda pregunta, ¿los miles de trabajadores que enfrentando no sólo a las patronales más o menos salvajes, no sólo a la burocracia del Ministerio de Trabajo, sino a la burocracia sindical del PIT-CNT han llevado adelante conflictos más o menos exitosos, pero duros y prolongados, que son?

Para este comentarista, que ha tenido el privilegio de participar directamente en varios de esos conflictos, el compañero anda muy, pero que muy equivocado. Y si se equivoca en algo tan básico......



W

Entrevista a mauricio Rosencoff sobre Bardesio


De Teledoce

El ex fotógrafo policial, Nelson Bardesio, indicado como integrante del "Escuadrón de la Muerte", tendrá que responder anta la Justicia uruguaya por dos casos de asesinato y dos desapariciones que ocurrieron entre julio de 1971 y febrero de 1972.




Con la reciente captura en Buenos Aires del fotógrafo policial, Nelson Bardesio, secuestrado por los tupamaros en 1972 por haber integrado el Escuadrón de la muerte, el pasado reciente volvió al tapete. Teledoce.com te muestra una entrevista exclusiva de Código País al ex dirigente del MLN, Mauricio Rosencoff, quien interrogó a Bardesio durante su secuestro en la "Carcel del pueblo."



lunes 4 de agosto de 2008

H.I.J.O.S. del Alto valle de Neuquen




Exigimos:

- El levantamiento de las restricciones impuestas por el TOF de Neuquén
- La anulación de las prisiones domiciliarias a los Genocidas otorgadas por las Cámaras de Casación (de Gral. Roca) y los Jueces de Instrucción (Guillermo Labate).
- La anulación de las Excarcelaciones y detención inmediata en cárcel común a los Genocidas Galera y Huircaín
- La detención inmediata de los más de 40 Genocidas Prófugos en todo el país, incluidos los 3 de la zona del alto valle
- Que los Genocidas sean procesados y condenados por los que son, GENOCIDAS, y no por delitos comunes.

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La confesión del teniente Tamús

Esposado en una cárcel de máxima seguridad al norte de Porto Alegre, así recibió a el recluso uruguayo Mario Ronald Barreiro Neira en diciembre del 2002



Ex agente uruguayo dijo a LA REPUBLICA en Brasil que existió una "Base Arenal" donde fue cremada Elena Quinteros.


• ROGER RODRIGUEZ
LA REPUBLICA
22 de Diciembre de 2002


Preso en una cárcel de máxima seguridad en Porto Alegre, Mario Barreiro Neira (el Teniente Tamús), ex miembro de la superbanda, afirma que participó en la Operación Escorpión en la que murió João Goulart. Acusa a un forense de la muerte de la esposa de Heber. Revela un plan para asesinar a Gavazzo.


Mario Ronald Barreiro Neira, un uruguayo detenido en una prisión de Brasil, se confesó integrante de un "servicio" uruguayo durante la dictadura, donde lo conocían como el "Teniente Tamús". Dice haber participado de múltiples "operaciones", entre las que se incluye el asesinato de João Goulart y la cremación del cuerpo de Elena Quinteros.

Recluido en una cárcel de máxima seguridad a 60 kilómetros al norte de Porto Alegre, Barreiro Neira (48 años) aceptó hablar con LA REPUBLICA, con la condición de no ser interrogado sobre los delitos por los que está preso en Brasil (tenencia de armas y robo), ni de su vinculación con la "superbanda", por la que tiene un pedido de extradición de la Justicia uruguaya (ver recuadro).

El "Teniente Tamús" dice que militó en la Juventud Uruguaya de Pie (JUP) y trabajó para la Agencia Internacional de Desarrollo (AID). Luego integró un grupo paramilitar llamado Garra 33 y, finalmente, se sumó a esta "agencia secreta", denominada Grupo Gamma, donde actuó antes y después del régimen militar.

Señala a un médico forense como responsable del asesinato de la esposa de Mario Heber, indica que existió una "Base Arenal" --cuya ubicación se negó a proporcionar--, donde existió un horno en el que fue incinerado, entre otros, el cuerpo de la maestra Elena Quinteros. Afirma, también, que realizaron seguimientos del coronel José Nino Gavazzo, a quien planearon matar.

Barreiro Neira ocupó los titulares de prensa brasileños cuando pidió para declarar ante la comisión del Parlamento brasileño que estudia la muerte del ex presidente João Goulart, denunció a la Policía civil brasileña por su relación con una red de delincuentes y envió una nota al prefecto de Chui, Mohammad Kassem Jomaa, alertándolo sobre eventuales atentados contra la colectividad árabe.



Un "agente" que nació de la JUP



(Neira Barreiro esperaba la visita en una sala especial de la prisión, a la que se accede luego de pasar dos guardias y cuatro rejas. Sentado en un banco de estudiante, con el brazo derecho sobre el posatextos, trataba de ocultar las anchas esposas de metal. Parecía a punto de rendir un examen ante quien se sentara al frente del escritorio de cármica. Se sorprende por la presencia de un periodista uruguayo. Sólo esperaba al colega Humberto Trezzi, de Zero Hora, quien había gestionado ante las autoridades carcelarias el encuentro con LA REPUBLICA.)

--¿Cómo se presentaría ante los lectores uruguayos?

--Eu soy un uruguaio que participó en una época muito oscura de nostro país. Eu fui escogido pra ser parte dos servicios secretos... (empieza en un trabado portuñol y se interrumpe). Preferiría hablar en castellano, aunque hace tiempo que no hablo en mi lengua con alguien.

--No es problema, al contrario.

--Digamos que yo estuve durante un largo tiempo prestando servicios para el Estado. Sólo que esos servicios no eran del todo conocidos, por ser sigilosos. Y tomé conocimiento de innúmeras cosas que tampoco condicen con los procedimientos que el Estado debería realizar. (Habla en un tono casi doctoral, al forzar la traducción de palabras de uso común en portugués.)

--¿Esos servicios eran policiales o militares?

--Bueno, la función de agente secreto de un organismo de inteligencia es una función de Estado y en él puede haber individuos naturales del Ejército, de la Policía o simples civiles que tienen algún tipo de conocimiento que le presta utilidad al servicio. El servicio secreto está compuesto por un grupo muy heterogéneo de personas a las que se elige por sus características.

--¿Usted por qué fue "elegido"?

--Yo entonces estaba estudiando segundo año en el Liceo Bauzá, empecé a actuar con algunas organizaciones y fui llamado a participar en el Grupo Gamma por el año 1972.

--¿Qué organizaciones integró antes de ese Grupo Gamma?

--Para suerte o para desgracia, estuve afiliado a la Juventud Uruguaya de Pie. Me afilié a la JUP porque tenía un par de compañeros de clase que como me vieron con una camisa negra que me habían regalado, creyeron que yo era parte de ellos. Me propusieron afiliarme y me afilié. Después, la JUP se fortaleció en el trabajo con la Alianza para el Progreso y me mandaron hacer pesquisas sobre la opinión política de la población. Ahí ganaba buen dinero y tenía un trabajo lícito haciendo encuestas. (Por momentos Barreiro Neira deja el castellano para seguir hablando en portugués y sólo vuelve a hablar en español cuando se le interrumpe con preguntas.)


El Garra 33 de Campos Hermida



--¿Su familia tenía tradición política?

--No hubo influencia de mi familia. Ninguno era de ultraderecha. Mi padre, incluso, era simpatizante del Partido Comunista. Yo no tenía definiciones políticas. Me afilié a aquella organización estudiantil como quien se afilia a Peñarol o a Nacional. Después, un compañero de liceo de apellido Petrópulos, que tenía un pariente que trabajaba en la Embajada (se refiere a la de Estados Unidos), me dijo si quería ganarme un dinero y... ¡claro que quería! Mi familia no era rica. Así que empecé a hacer trabajos políticos para la AID.

--¿Usted sólo hacia sondeos de opinión?

--No. También me integré a un grupo paramilitar en el que estuve poco tiempo, porque yo pensaba una cosa y me encontré con otra. Era el Garra 33, un grupo de ultraderecha armado, muy reducido, que según me habían dicho estaba para combatir a la guerrilla. Me encontré que en lugar de combatir la guerrilla, lo que hacían era atacar trabajadores en conflicto, dar palizas, hacer atentados y otras cosas. Yo quería combatir a la guerrilla que quería adueñarse del país a tiros, frente a frente, y no hacer eso. Vos no tenés por qué creerme y ellos pueden desmentirme, tratarme de extraterrestre o de loco, pero yo sé muchas cosas por haber estado en lo que estuve.

--Lo escucho.

--El Garra 33 preparaba personal. Había instructores militares que daban cursos.

--¿Militares o policiales?

--Eran de la Policía.

--¿De la gente de Castiglioni, en Inteligencia?

--De la gente de Campos Hermida... (Neira se arrepiente de nombrarlo y hace un gesto hacia el grabador para que no le pida más nombres "on the record"). El objetivo del grupo fue tirar unos tiros o atentar contra fachadas de domicilios particulares o golpear a un trabajador. Yo no estaba de acuerdo con ello. Me dijeron que eso era un proceso en el que me examinaban. No quise seguir allí y entonces me llamaron para entrar al servicio secreto. (Ante las miradas de incredulidad, Neira aclara.) Yo también me dije qué es eso del Servicio Secreto, que sólo conocía de las películas. Me dijeron que era la inteligencia del gobierno y que desde allí podía combatir a la guerrilla.

--¿Eso era antes del golpe de Estado?

­Sí, en los preámbulos. Ahí empecé a hacer distintos tipos de cursos de capacitación. Estudie en Chile también. Yo sobre esto tengo escrito un libro de 635 páginas que no sería sencillo resumir en una entrevista. (Sobre el escritorio Neira tiene fotocopias de un manuscrito caratulado con un bosquejo de la portada de un libro que reza: "Entrevista com um reu confesso - Todas as respostas sobre o assesinato do João Goulart". Hojea el texto, pero no nos lo entrega.)


El Grupo Gamma y la Base Arenal



--Bien, dejemos que compren su libro. ¿Participó en alguna operación que implicara una muerte o desaparición forzosa?

--No en una, en innúmeras.

--¿Qué casos?

--(Sonríe con ironía, negándose a responder.) Lamentablemente ocurrieron esas cosas y algún día quizás tenga que responder por ellas. No apreté el gatillo, no di el veneno, no hice nada personalmente, pero yo estaba en conocimiento de los hechos, porque era el que instalaba equipos de radio, intervenía aparatos telefónicos, tiraba fotografías, hacía seguimientos progresivos.

--¿Contra el Partido Comunista, en particular?

--(Vuelve a sonreír.) Cuando tengan el libro verá una larga lista de atentados, secuestros, conspiraciones, etcétera, que fueron en perjuicio de la izquierda. Yo no me volví comunista ahora. No lo fui antes ni lo soy hoy. Nunca fui contra el Ejército ni contra las Fuerzas Armadas, ni estoy hoy en contra de ellos ni de la Policía. Ellos son los que mañana van a defender a mi patria contra un enemigo. Estoy en contra de aquellos que usaron sus facultades y su poder. Yo no estoy arrepentido de lo que hice. Lo hice creyendo que era algo digno. Hoy estoy decepcionado. (Por momentos, el discurso de Neira parece ensayado. Es entonces que habla portugués y busca como interlocutor al colega de Zero Hora.)

--No me queda claro el rango de ese grupo secreto del Estado del que usted habla. ¿Tenía mando militar o policial?

--Hay que explicar que cada fuerza militar tiene su servicio de inteligencia. También lo tiene la Policía. Lo nuestro era aparte. El gobierno tenía un servicio secreto propio.

--¿El gobierno de Bordaberry?

--El gobierno militar. Un servicio de inteligencia no es un servicio secreto. El Grupo Gamma por eso era heterogéneo, estaba formado por gente que provenía de todos los sectores. (Quiere gesticular, pero se lo impiden las esposas.)

--¿Tenía alguna base de operaciones?

--Tenía una sede que se llamaba Base Arenal, que era secreta. Creo que hasta ahora nadie la había nombrado. Ahí era donde se cocinaba todo. (Neira pide parar la grabación y explica en "off de record" que no está dispuesto a revelar datos y hechos que lo puedan comprometer judicialmente porque, dada su condición de civil, no sabe si está amparado por la Ley de Caducidad.)


El asesino de la esposa de Heber



--Entonces, se puede afirmar que usted integraba un Grupo Gamma, que podía considerarse paramilitar o parapolicial, pero en el que usted es consciente de que existía una dependencia directa con las autoridades de gobierno.

-- Estuve en el servicio secreto uruguayo desde el año 1972, cuando tenía 17 años, y no me aparté de él hasta después de reinstaurada la democracia. Incluso en democracia continué por algunos años, porque el trabajo se incrementó. La actividad aumentó después de la transición.

--¿Usted tenía rango dentro de una estructura de mandos?

--No había una estructura de mandos tradicional. Hubo gente importante, algunos están vivos y otros muertos. A mí me pusieron como nombre de guerra "Teniente Tamús", y con ese grado me siguieron llamando después, aunque no tenía jerarquía militar ni policial. Yo era un agente especial. Podía haber un jefe o un encargado, que también era agente. Estaba al mando pero no era mi superior. Eso no funciona así en estas organizaciones.

--Usted habla en términos conceptuales, pero no da datos concretos que puedan confirmar que ese Grupo Gamma existió. Hubo muchos casos sospechosos en esa época. Por ejemplo: ¿qué sabe del caso del vino envenenado que mató a la esposa de Mario Heber?

--Esa fue una operación en la que yo no participé, el que participó fue el doctor C. M. (Neira lo nombra, esta vez sin dudar), el médico forense al que le decían "Capitán Adonis", que fue mi jefe en una época. En ese caso, la idea era una y ocurrió una desgracia.

--¿Eso era parte del Plan Cóndor?

--No. La Operación Cóndor no funcionó como se la conoce ahora hasta después de 1975. Incluso entonces no la conocíamos con ese nombre. Cuando se hizo la Operación Escorpión, en la que murió João Goulart, la considerábamos una extensión natural de la Operación Yacarta con la que los brasileños planearon eliminar a sus disidentes. Habían tomado el nombre de aquello que ocurrió en Indonesia cuando se barrió a un millón de personas. Apoyarse entre servicios secretos es parte de la colaboración natural entre dos estados que tenían enemigos comunes.


El "Escorpión" que mató a Goulart



--¿Usted participó en esa Operación Escorpión que, según dice, mató a Goulart?

--Sí, aunque no sé sí me incluyeron en esa operación porque hablaba bien el portugués o si fue por mis conocimientos de electrónica. (El tema llama la atención a Trezzi, quien continúa el interrogatorio en portugués. Es la oportunidad para tomarle fotografías --"siempre con la pared de fondo", según advirtió el director de la cárcel.)

--¿Usted realizó espionaje telefónico a Goulart?

--Bueno, en un primero momento me encargué de grabar las conversaciones de João Goulart y realizar seguimientos progresivos. Era el que desgrababa lo conversado. Pero la Operación Escorpión fue una de las más largas y que duró más tiempo antes de llegar a su final. Porque fue una operación que comenzó antes de que yo perteneciera al Gamma y terminó en diciembre de 1976. Duró muchos años. Yo creo que en principio no se pensaba en la muerte de Goulart. Sólo se buscaba una vigilancia preventiva de una persona que era considerada peligrosa. La operación no era contra Goulart, sino contra varios disidentes brasileños, entre los que él era importante.

--¿Qué brasileños eran vigilados?

--Leonel Brizola era el más importante en su apartamento de Atlántida. Era el más corajudo. Estaba en contra de lo establecido y se transformaba en un objetivo que, eventualmente, podía ser eliminado.

--¿Por qué se cambió hacia João Goulart?

-- No sé si en realidad se cambió. Brizola había demostrado su fuerza en el fallido golpe del 61. Brizola fue el victorioso. En 1964 fue diferente. Podíamos hablar largamente de todo ese proceso, pero no tenemos demasiado tiempo. (Neira sabe cuánto tiempo le permiten por visita. Un agente de seguridad que al principio se asomaba cada tanto a una ventana de control, ahora está fijo en ella y sigue la conversación.)

--¿Pero Goulart fue el objetivo de una operación que en principio era para Brizola?

--Había diferencias entre Brizola y Goulart. Hubo una reunión al poco tiempo de que ellos llegaron exiliados. Ellos se pelean entonces. Fue "la briga dos cuñados". También hubo una reunión de exiliados donde se separaron más. Fue el 24 de setiembre de 1967 que hicieron aquella reunión en la calle Leyenda Patria. Pero yo entonces no estaba. Ingresé años después.

--De aquel grupo, João Goulart, Carlos Lacerda y Juscelino Kubitschek murieron en pocos meses, en forma sospechosa, al punto de que se crearon comisiones investigadoras parlamentarias sobre sus presuntos asesinatos, ¿Brizola se salvó?

--Brizola no estuvo de acuerdo con participar de aquella alianza política y quedó separado del grupo de disidentes; también quedó fuera de aquella investigación. La Operación Escorpión comenzó cuando Goulart llegó al aeropuerto. Además, Goulart siempre estaba en medio de los acontecimientos.
Era un líder para su gente, pero a la vez se metía en temas del propio Uruguay.

(La frase silencia el flash. Neira, al que no le gustaban las fotografías --"Estoy desprolijo, ¿me podría ir a poner una corbata?", adujo--, devuelve el eje de la entrevista hacia el interés uruguayo.)


Jango y el destino de Elena Quinteros



--¿En qué tipo de internas uruguayas participó Goulart?

--En el caso de la "profesora" Elena Quinteros. Usted puede pensar ¿qué tendría que ver Goulart con eso? Pero, la verdad es que cuando Quinteros fue secuestrada de la Embajada de Venezuela, Goulart terminó haciendo tratativas diplomáticas. Jango, como le decían, ya no vivía en el Parque de los Aliados y había vuelto a la casa de la calle Cannes, donde también vivía Frank Becerra, que era el embajador de Venezuela. Goulart terminó haciendo tratativas con el Ministerio de Relaciones Exteriores y con todo el mundo para que se devolviera a la "profesora" y que no se rompieran las relaciones diplomáticas.

--¿El grupo Gamma tuvo relación con el secuestro de Elena Quinteros?

--Nosotros no tuvimos que ver. Fue otro grupo de inteligencia. Nosotros veíamos lo que hacía Goulart. Pero después que Quinteros fue recapturada de la Embajada de Venezuela, nadie quería tenerla en su base porque era quemante. Nadie quería en su carcelaje a una mujer que dio origen a un conflicto diplomático internacional. El Departamento 6 de Inteligencia no sabía qué hacer con ella: allí es que intervino el servicio secreto.

--¿Adónde se supone que la llevaron?

--Ella estuvo en la Base Arenal.

--¿No fue trasladada al Batallón 13 de Infantería, al "300 Carlos"?

--No. No sé de dónde salen esos datos.

--Son datos que dieron presos que la vieron...

--Quinteros fue detenida y cremada en la Base Arenal.

--... y que también habrían dado a la Comisión para la Paz.

--Bueno, después que acontecen los hechos cada cual puede decir lo que quiere. A ella la llevaron de un lado para el otro, hasta que se dio la desgracia de que vino a fallecer. Entonces hubo que cremar el cuerpo y eso fue hecho. Ahí el servicio secreto tuvo una participación activa, porque era el único que tenía un horno para cremar.

--¿Adónde estaba ese horno y esa base Arenal?

--Eso está en el libro. No lo voy a decir en esta entrevista. Sí le digo que por mis conocimientos de ingeniería fue que se instaló allí el horno. Después quisieron hacer otro horno en la Base Marta en la calle Amado Nervo, pero fue un fracaso, lo mismo que el grupo de policías con el que quisieron crear un Gamma institucional. El gobierno quiso legalizar al grupo, porque decían que hacíamos y deshacíamos. Eligieron 14 miembros de servicios de inteligencia y le dieron una estructura. Fue un error. Un servicio secreto no puede ser de conocimiento público. Hicieron una base, a semejanza de Automotores Orletti. Consiguieron una fábrica de café abandonada que era propiedad de un coronel, e instalaron allí la Base Marta. Quisieron poner la casa en orden. Eso fue por el 80 o el 81. Llamaron al capitán (Ricardo) Medina Blanco y lo pusieron a cargo de ese equipo

--¿Por más que insista no me va a decir adónde estaba la base Arenal?

--No. (Neira juega con sus secretos. No cuenta todo lo que sabe. Es lo que lo transforma en un preso especial, con una connotación "política" que, quizás, podría utilizar cuando deba enfrentar el pedido de extradición uruguayo.)

--¿Conoció una base Valparaíso cerca del zoológico de Villa Dolores?

--Hablé por radio con una base con ese nombre pero tenía entendido que estaba cerca de la estación de trenes, por la calle Valparaíso. Conocí la base Lima Zulú que tenía Campos (Hermida) por Lezica, el "300 Carlos" que estaba en el 13, la base Rosen que nunca la vi, la de la calle Ismael en Punta Gorda... hubo muchas bases.


"Hubo planes para matar a Gavazzo"



--Antes de la muerte de Goulart, hubo otros casos importantes. En mayo de ese 1976 fueron asesinados Zelmar Michelini y Gutiérrez Ruiz, y desde junio comienza a operar Automotores Orletti como base para captura de extranjeros en Argentina.

--¿No fue antes de junio que funcionaba Orletti? (Pregunta con tono ingenuo.)

--Por lo que se sabe, posiblemente hubo una base anterior, pero Orletti se ocupa luego de firmar el contrato el 1º de junio.

-- No sé... (Pasa a ser enigmático.)

--¿Pero sabe de la serie de traslados clandestinos de prisioneros a Uruguay, los que vinieron en avión en junio y un segundo vuelo en octubre?

--Yo sólo supe de un vuelo, el que se hizo antes de mi cumpleaños, que es el 8 de agosto. Lo que tenía entendido es que a otro grupo los trajeron luego por Mercedes. Pero puede haber habido otros traslados, nosotros no estábamos en ese tema. Sí sé cosas de Gavazzo, porque él era objeto de nuestra vigilancia. (Vuelve a proponer el tema.)

--¿Por qué vigilaban a Gavazzo?

--El gobierno estaba sabiendo lo que hacía Gavazzo. El fue utilizado y en varias oportunidades, escuche lo que estoy diciendo, el servicio secreto pensó en matar a Gavazzo. El iba al frente, no mandaba a los soldados, ese coraje le daba una jerarquía extra a su mando. Enfrentaba a un general o podía ponerle un revólver en la cabeza. Eso lo hacía peligroso. (El guardia de seguridad habla con otros guardias. Se hace evidente que la entrevista debe finalizar.)

--¿Ese servicio secreto supo lo que ocurría con los desaparecidos?

--Todo el mundo sabía lo que pasaba con los desaparecidos. Eso era un invento. Sabíamos que los desaparecidos habían muerto. O fueron ejecutados o murieron en el interrogatorio o en una "troca" de tiros. Se decía que estaban fugados, pero estaban bajo tierra.

--¿Sabían dónde estaban los cementerios?

--Es algo complicado hacer afirmaciones de eso. Yo no sé todo, sé parte.

--¿Sabe si hubo una Operación Zanahorias, dirigida por el coronel Lami por la que desenterraron cuerpos de las unidades militares para hacer una tumba única?

--No supe de ella, si la hubo la hizo inteligencia del Ejército. Hubo pozos que se hicieron en distintos lados bajo la custodia del Ejército, como aquel por el Cilindro, donde estaba el cuerpo de Bomberos.

No sé que se desenterraran cuerpos. Es posible que se haya tratado de eliminar pruebas antes de que volviera la democracia. En cualquier delito se eliminan pruebas. En todo trabajo de inteligencia se evita dejar documentos, se tiene una conducta ágrafa, se evita el testimonio escrito. (Neira mira a los ojos, y calla.) *


Leer mas:

en el blog Memoria Viva

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-98114-2008-01-28.html

http://www.la30.com.uy/la30/programas/alma/VINO.htm

http://www.larepublica.com.uy/politica/293274-la-familia-de-goulart-demanda-por-asesinato

El Jarrazo (SubVerso)

Una acción que representa la rebeldía contra la injusticia, la represión y la indiferencia del gobierno...

¡La educación es un derecho humano, no una mercancía!

Un saludo a todos los estudiantes, profesores y apoderados organizados que han demostrado en la calle su compromiso con nuestro futuro y con una profunda transformación social...

"EL JARRAZO"

No hay un dicho más facho que "pon la otra mejilla"
Eso lo inventaron los que tienen la manija
El control remoto universal que puede
Apagar la tele o encender la repre

Porque es fácil santificar la autoridad
Cuando la autoridad hace tu voluntad
Y es re-fácil hablar calma'o y tranquilito
Cuando nadie tiene amenaza'o a tus hijos

Como los dirigentes de la CONAPACH
O la gente'e Mississipi que no quiso negociar
O los trabajadores de Banefe
Que ganan cincuenta lukas mientras que el banco gana "ene"

Yo hago rap rebelde, este es mi "malembe"
Canto incansablemente cuando atacan a mi gente
Clase dirigente que niega tus derechos
Lucrando con tu colegio como Mónica Jiménez

La educación es un derecho humano
La calidad no debe depender de tu salario
No es tan complicado, no es tan rebuscado
Hasta el cabro de octavo básico lo tiene claro

Tantas fichas que le ponen al orden, ¿por qué cresta?
Y tanto miedo a la protesta directa
A decir la verdad sin una sopa de letras
Y ponerle el cascabel a esta gata "Concerta"

¿Qué les molesta? ¿Qué les incomoda?
¿Que el hip-hop crezca y no haya pasa'o de moda?
¿Qué grite en voz alta lo que ha sido un murmullo?
¿Qué cante en las micros y que raye to'os los muros?

Esto es pa' los que no se venden ni la venden
Y si es que pierden, siempre aprenden
Pa' los que saben que ni LOCE ni LGE
Cambia na' hasta que el lucro no se despeje

Pa' la pinguina genuina que puso fin a tanta mentira
Y se tiró a la piscina
El H20 en la cara de esa hipócrita
Vale por dos tonela'as de lacrimógenas

Y la ministra salió mojadita
Bautizá con agua bendita
Música bonita que la hizo buena
Cabra chica rebelde, ¡te ganaste un tema!

CORO

Me mojan a mis huachos, mojamos de vuelta
Guanacos, balazos, jarrazos en la jeta
La marcha, la mecha, la toma, la huelga
Violencia es violencia, venga de donde venga
No me vengai a mí con medias tintas
Que te hago bailarín con la media finta
Pinta, vos la llevai, leru-leru
Por ti, por mi, por todos mis compañeros

¿Y qué querían? ¿Qué agachara la cabeza
Y regresara pa' la casa con la cola entre las piernas?
Por la arrogancia de una vieja que no escucha ni entiende
Y que corta la conversa prepotentemente

Que más quisiera que tenerla al frente
Le lanzaría algo mucho más fuerte
Agua estancada del Zanjón de la Aguada
Mezclada con mesas de negociación traicionadas

La metería en una micro'e pacos
Pa' que la insultaran mientras la están toqueteando
Después un par de 'tate'quietos y hematomas
Y a la celda sin comida y parada más de seis horas

A ver si todavía muestra esa sonrisa
A ver si todavía actúa como una dama
A ver si con eso tiene ganas'e conversar
Pa' aceptar que al final le digan que no sabe nada

Estamos hablando de una lucha justa
Pero los tratan como si fueran basura
Y después hablan de respeto y orden
Con estándar doble como el tribunal pa'l pobre

Y este gobierno de chicle mediocre
Sigue destinando un 10% del cobre
Al presupuesto militar pa' comprar aviones
En vez de pagar mejor a los profesores

Yo soy de acción además de pensamiento
No acepto que me pisoteen mis derechos
Así que si no quieren escuchar la voz del pueblo
No vengan después a decir que somos violentos

CORO

Me mojan a mis huachos, mojamos de vuelta
Guanacos, balazos, jarrazos en la jeta
La marcha, la mecha, la toma, la huelga
Violencia es violencia, venga de donde venga
No me vengai a mí con medias tintas
Que te hago bailarín con la media finta
Pinta, vos la llevai, leru-leru
Por ti, por mi, por todos mis compañeros






Solidaridad con María Música


Declaración Pública

La Corporación de ex Alumnos, ex Profesores y Amigos del Liceo Darío Salas, en su Declaración Pública realizada el 17 del presente mes en nuestra página www.liceodariosalas.cl, entregamos nuestra opinión en el sentido que la sanción a la conducta reprobable de la niña María Música Sepúlveda no debía ser en ningún caso punitiva sino que correctiva, con sentido formador.

Ante la decisión del Consejo General de profesores de expulsar a la alumna, es nuestro deber expresar nuestro más absoluto rechazo a esta medida, que certifica la incapacidad del actual Liceo de educar a sus alumnos. El profesorado en lugar de afrontar los problemas, encausando las inquietudes sociales de los alumnos, evade su responsabilidad tomando medidas drásticas contra una niña y endosándole el “problema” a otro Liceo. Consideramos que ello es un notable abandono de deberes de parte de quienes se supone son los “profesionales de la educación”.

El Director de Liceo, en declaración pública, expresó que la medida se tomó “por considerar que la actitud de la adolescente comprometió gravemente el prestigio del Colegio y la filosofía educacional que sustenta nuestro proyecto educativo”. Cabe preguntarse: ¿Cuál es la filosofía educacional del ya desprestigiado colegio?

¿Responder a una actitud violenta de una adolescente con mayor violencia al tomar una medida de expulsión? ¿Qué señal se está dando? El paso siguiente probablemente será más violencia de parte de los adolescentes ya que a sus profesores, lejos de ser apoyo, los ven como rivales.

Los ex - alumnos del otrora prestigiado Liceo Experimental Darío E. Salas tuvimos la suerte de estudiar en la época en que la relación profesor-alumno se construía en base al respeto mutuo y no en base a la amenaza del garrote.

Expresamos nuestro deseo que esta medida sea reconsiderada, dejen a María Música continuar en el Liceo y que la Dirección, junto a su profesorado, asuma su deber de encausar las inquietudes de sus alumnos, sin escurrir el bulto.

El Directorio

VIDEO: declaraciones de María Música Sepúlveda
Por: prende TV /youtube







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Mónica Benaroyo ||| Un caso que escapó del olvido

Esta es una historia que podría haberse perdido en el olvido, es la historia de Mónica Benarroyo una detenida desaparecida uruguaya cuyo nombre no figuraba en la nómica de víctimas de la dictadura y cuyos restos fueron devueltos por el desierto. Su cuerpo fue encontrado momificado y decapitado.









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domingo 3 de agosto de 2008

Operaciones con bandera falsa

"Operaciones con Bandera Falsa" Documental de la TV alemana sobre las operaciones encubiertas y acciones terroristas de las que se valen algunos gobiernos para culpar a otros por supuestos hechos que les sirven de pretexto para realizar acciones que en condiciones normales no harían Desde la Segunda Guerra Mundial y Pearl Harbor, pasando por la lucha contra el Comunismo contra Cuba y Vietnam, América Latina y la misma Europa, el Medio Oriente pero sobre todo los mismos Estados Unidos y los ataques al Pentágono y las Torres Gemelas en 2001 o los atentados en Londres y Madrid en 2005.




Desde afuera



ENTREVISTA A MILITANTE DEL MLN ANTONIO VIANA

31.07.2008

Antonio Viana entró al MLN en 1966, fue trasladado clandestinamente desde Buenos Aires en un vuelo comercial de Pluna en 1974 y es uno de los principales testigos en varias causas del Plan Cóndor, entre ellas la que investiga el asesinato de Zelmar Michelini y Gutiérrez Ruiz. Desde la década del ' 90 reclama los archivos de la dictadura relacionados con su caso.






Le dicen "El pantera" y vive en una casita de la Barra del Chuy, del lado uruguayo, con su esposa y sus tres hijos. Se comunica con las organizaciones de derechos humanos de los países de la región, Estados Unidos y Europa a través de su computadora, desde donde mantiene una ferviente militancia centrada en lo diferentes procesos judiciales. Notoriamente desencantado con la actual dirigencia del MLN y el gobierno del Frente Amplio, recibió a Montevideo Portal en su casa, habló sobre su militancia y sus pesares en la peripecia de acceder a los datos de su propia historia.

Cuando tenía nueve años uno de los curas de la escuela a la que asistía le dio un discurso para leer; Viana lo miró y consultó con un compañero mayor. Se trataba de un discurso en apoyo a la invasión estadounidense en Santo Domingo. Antonio Viana se negó leerlo lo que, según sus propias consideraciones, significó el inicio de una larga historia de estigmatización política en Rocha.

¿En qué movimientos de izquierda militó?

Siempre milité en el Movimiento de Liberación Nacional, siempre me consideré seguidor de la línea de Raúl Sendic. Entré a militar allí y bueno y hasta hoy sigo creyendo que lo único correcto es la línea que nos marcó "el Bebe". Hay compañeros que se han desviado de eso, allá ellos, el Bebe hablaba como el "Che" en una revolución se triunfa o se muere, nunca nos dijo no se puede. Hoy está muy de moda el no se puede, no se puede cuando no se quiere, ojalá que nunca se me ocurra ir a darle la bienvenida a Bush. Traición es traición, no tiene otro nombre.

De los nueve rehenes por ejemplo, ¿considera que hay alguno que mantenga la línea de Sendic?

Sí, Zabalza, Henry Engler. Los otros compañeros entendieron que había que hacer electoralismo, cambiaron el discurso.

¿Cómo surge su vinculación con el MLN?

Un compañero que venía a mi ciudad era militante tupamaro y me empezó a alcanzar literatura y charlamos y a mí me quedó claro: "nada podemos esperar sino de nosotros mismos", lo tenemos que hacer nosotros, pero no a través de un diputado, un senador. Hay un diputado por el MPP que no le gustan los negros, con esa gente no podemos caminar. La misma noche que llegué a Uruguay, después de mi exilio en Suecia, en el año 1995, me reuní en el Bar de la esquina con Mujica, Fernández Huidobro, con Lucía Topolansky poniéndonos de acuerdo en algunas cosas, pero después me di cuenta que se había cambiado. Tenemos gobernantes que protegen a torturadores, yo con esa gente no puedo caminar.

¿Cuándo fue la primera vez que cayó?

La primera vez que caí fue en el batallón Florida, una operación engaño, porque se me acusó de haber robado unos candelabros de plata de la Iglesia de Rocha. El robo quedó aclarado, apareció el responsable. Se me acusaba a mí porque se me identificaba con los tupamaros, pero yo no los había robado. "Ese negro tupamaro robó los candelabros de la Iglesia", a los quince días salió quien los había robado, fue procesado y aparecieron los candelabros. Después fui detenido en el año 1972, en el cuartel de infantería número 12 (En Rocha) y soy interrogado y torturado y se me seguía acusando del robo de los candelabros. Ese mismo año caí en Montevideo, en el Batallón Florida, y ahí es cuando conozco a (Carlos) Calcagno, porque él torturaba ahí. Me torturaba a mí en julio de 1972 y mientras salía con el senador Fernández Huidobro a hacer contactos en la calle, con una pistola a disposición de Fernández Huidobro en la guantera de un Wolsvagen que tenía Calcagno. Decían que se había suspendido la tortura, con la tregua famosa pero a mí me seguían torturando.

¿Esas conversaciones eran para sumar militares a las fuerzas del MLN?

Sí, para ver si se podían sumar, porque se creía que había militares peruanistas. Ante esto me resta más que un terrible silencio.

¿Al salir del Batallón Florida dónde fue?

Después que me largan de Florida me vuelven a detener acá en Rocha, porque había gente que me acusó, apretados por la tortura; no los critico. Inclusive algunos tuvieron la valentía de decirme "Antonio, yo te canté, dije tal cosa o tal otra".

¿Y cómo se vivía eso?

Es difícil, depende de cada organismo. También juega el grado de convicción ideológica del compañero y de formación. Se cobra mucho que el compañero no aguantó se quebró y cantó pero ¿Qué formación se le dio a ese compañero? Yo siempre planteé eso en el Penal de Libertad. La consigna de los militares era destrozarte sicológicamente, que cuando salieras no pudieras hacer una vida normal, que no pudieras tener una familia, criar hijos en armonía.

¿Cuántos años estuvo en el Penal de Libertad?

Estuve siete años y medio, compartí celda con cañeros de la línea del Bebe, del PVP, nunca tuve compañeros comunistas, ni socialistas. Muchas veces solicitábamos estar juntos por una situación de supervivencia. La cárcel fue muy dura, nos teníamos que cuidar de los verdes y de los grises, que éramos nosotros que estábamos de uniforme gris. Hubo gente que perdió las coordenadas y te atacaba porque tú no compartías sus razonamientos políticos. Eran enfrentamientos muy duros, con agresiones severas, había que defender a los compañeros que pensaban como uno.

¿Cómo llegó a Argentina?

En ese momento había un descuelgue total, en abril de 1973. Estábamos tratando de reorganizarnos para ver si podíamos recuperar el terreno que habíamos perdido. Después del 14 de abril (de 1972) perdimos por paliza. Ya no quedaban prácticamente locales, fierros muy pocos, los compañeros desperdigados, íbamos a ver a los compañeros y no encontrábamos a nadie, entonces viene el repliegue a Argentina.

¿Con quién se contactó para ir a Argentina?

Digamos que me fui solo, porque tú das el nombre de un compañero y no sabés que consecuencias puede traer, andan cobrando cosas que pasaron hace 25 años atrás.

Cuándo usted viajó se estaba formando la Junta Coordinadora Revolucionaria, que agrupaba a varios movimientos revolucionarios del Cono Sur. ¿Con quién eran las negociaciones?

Había compañeros peludos, la gente de Ataliba Castillos, otros compañeros argentinos, estaban los hermanos de Lucía (Topolansky), y ya había conversaciones con los compañeros del ERP y del MIR. Creo que en el documento uno del MLN, en el año sesenta y algo, se hablaba de que si la reacción se internacionaliza deberían internacionalizarse las fuerzas revolucionarias. La JCR fue una legítima defensa.

¿Cuándo se da cuenta de que las fronteras dejaron de ser una protección?

Era evidente. Yo trabajaba en un taller de reparaciones de radio y llegó un llamado de voluntarios de asistencia social para el Ministerio argentino, el ministro era José López Rega, me presento y quedo trabajando en forma honoraria, y ahí se me empiezan a prender todas las lamparitas. Ahí estaba Almirón Sena, que era jefe de la custodia y veías toda esa gente con halcones; estaba surgiendo la triple A, que operó con Juan Domingo Perón. Perón no hizo absolutamente nada para frenar el accionar de la triple A, al contrario, los alentó y les dio las armas y la infraestructura del Estado.

¿Cuándo lo detienen?

Llegué de trabajar y fui al aniversario de un compañero, cuando estoy de regreso, a las tres de la mañana, me cae la patota de la triple A, junto con la policía Federal argentina. Los uruguayos no intervinieron en el operativo estaban esperando en Coordinación Federal (CORDINA), quien aparece allá para torturarme es Carlos Calcagno, junto con (José) Gavazzo, Campos Hermida, (Sergio) Caubarrere, (Víctor) Castiglioni. Después fui trasladado a Uruguay en un vuelo comercial de Pluna.

¿Antes de lo que se llamó "primer vuelo"?

Ese es el vuelo que inicia los traslados a Uruguay. La tarde anterior a que me trasladen me visita mi abogado a la Alcaldía Nº21 que está a una cuadra del CORDINA, me dicen, "mañana presentamos un Habeas Corpus, el juez te va a tener que poner en libertad". Los tribunales abrían a las ocho, nueve de la mañana, y a las diez de la me sacan de la Alcaldía, me entregan las pertenencias, y me llevan al aeropuerto, escoltado por cuatro Ford Falcon de la Policía Federal. Ahí me meten a una sala de migraciones y me esposan al radiador de la calefacción hasta la hora de salida del vuelo. Me piden que no haga barullo y me embarcan, mientras en tribunales se estaba procesando el Habeas Corpus.

¿A dónde lo trajeron?

Me llevaron directo a Jefatura, y luego me trasladan a Rocha, en un infierno de puñetazos y culetazos. Yo en esa época tenía un afro y me arrastraron de los pelos por toda la plaza de Armas, y me llevan al Batallón de Infantería Nº12, en los calabozos estaban, Fernández Huidobro, Mauricio Rosencof y e José Mujica. Me bajan de ahí y me llevan a una sala de torturas.

¿Qué militares lo torturaron?

Gavazzo llegó el 21 de abril con una compañera que estaba presa en artillería uno, donde estaba él, y la trae para un careo conmigo, yo le niego, pero se ve que la compañera había reconocido algunas cosas, pero a mí me atacó la amnesia y ahí se enfurece Gavazzo. Me llevaron a la sala de tortura, Gavazzo me hace agarrar al marco de la puerta y me quiebra todos los dedos. Después me trasladaron a Minas, donde me interrogó el Goyo y voy a salir de testigo en la acusación contra el Goyo por el caso Michelini.

Entre Gavazzo, el Goyo Álvarez y Bordaberry hay una responsabilidad muy grande, pero hay otro que actualmente es senador de la república. Yo estoy expectante de lo que va a declarar Bardesio, porque de repente alguno tiene que dejar sus seguridades parlamentarias. Bardesio va a abrir la boca, hay quien tiene mucho que decir. Juan Pablo Terra hizo algunas denuncias, es fácil ubicar a qué político estoy mencionando.

¿Cómo lo recibió el Estado Uruguayo, cuando fue a pedir los archivos de la dictadura relacionados con su caso?

Yo sé que el ministerio de Defensa tiene mi caso, y yo ayudé a la ministra Berruti para que lo encuentre, le explicaba que lo único que no podía decirle era la hora porque antes de entrar a la unidad te sacan el reloj. En Cancillería me tiraron tres o cuatro documentos cuando sé que existen muchos más, me consta por una conversación que tuve con la cónsul uruguaya en Estocolmo. En el ministerio del Interior en tres cuatro meses me entregó todo lo que tenía sobre mi caso, algunos documentos son de inteligencia militar, ¿Cómo puede ser que el Interior los tenga y Defensa no? Yo sigo insistiendo hasta ahora, pero José Bayardi no tiene un secretario libre, a quien le diga "dígale a Viana que no me moleste más".








Enviado por: Antonio Viana

sábado 2 de agosto de 2008

Zabalza en el 4

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Gracias: crezano
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BARDESIO, ACOSTA Y LARA, PIRÁN, SOFÍA, y algunos mas

Jefatura de policía de Montevideo desde donde operaba el Escuadron de la muerte



'El Escuadrón de la Muerte' y los crímenes cometidos en nuestro país, en especial los asesinatos de Manuel Ramos Filippini e Ibero Gutiérrez y las 'desapariciones' de Abel Adán Ayala y Héctor Castagnetto", según el escrito. Los implicados en esa denuncia eran los doctores Carlos Pirán y Santiago Brum Carbajal, el capitán de marina Jorge Nader Curbelo, el coronel Pedro Mato, brigadier Danilo Sena, coronel Walter Machado, los inspectores Víctor Castiglioni y Jorge Grau Saint Laurent, el comisario Hugo Campos Hermida y "el hoy pastor Nelson Bardesio".





La extradición de Bardesio será solicitada por dos delitos de homicidio muy especialmente agravado (los de Manuel Ramos Filippini e Íbero Gutiérrez) y dos de desaparición forzada (los de Abel Ayala y Héctor Castagnetto). Ayala fue el primer desaparecido. Tenía 27 años, estudiaba medicina y trabajaba en los servicios de Sanidad Policial. Desapareció el 17 de julio de 1971. Y el 31 del mismo mes, el Escuadrón de la Muerte asesinó a Ramos Filippini: su cuerpo apareció en las rocas de Pocitos, lacerado por las torturas y con 14 balazos.

La desaparición forzada de Castagnetto data del 17 de agosto de 1971, cuando fue detenido en avenida Italia y Propios por el "comando cazatupamaros" del Escuadrón. Tenía 19 años. Bardesio contó en detalle a los tupamaros cómo se hizo el operativo que terminó con la desaparición del joven en aguas del Río de la Plata. El asesinato de Gutiérrez tuvo lugar el 28 de febrero de 1972, tres días después de que los tupamaros detuvieran a Bardesio para interrogarlo. Con 22 años, estudiaba y escribía poesía. Su cuerpo, fracturado y con 13 balazos, fue abandonado en un baldío cerca de Camino de las Tropas y Melilla.



LA CONEXIÓN PARAGUAYA
EL ESCUADRÓN Y SUS APOYATURAS

Clara Aldrighi (Brecha)
En setiembre de 1971 Nelson Bardesio ordenó a Mario Nelson Benítez Saldivia y Óscar Rodao, como tarea adicional remunerada, la custodia del embajador paraguayo Luis Atilio Fernández. Los dos policías eran miembros de un grupo del Escuadrón de la Muerte dirigido por Bardesio y dedicado a efectuar atentados. Debían ocupar el lugar de los policías asignados habitualmente a la custodia del personal diplomático, para que éstos no presenciaran las actividades ilegales de Fernández.

El embajador, en efecto, integraba el núcleo de organizadores del Escuadrón de la Muerte. Desde entonces Benítez Saldivia y Rodao custodiaron al diplomático en la embajada y en su residencia, en el octavo piso del edificio Panamericano. Vecinos de Fernández eran el ministro del Interior Danilo Sena y el consejero policial estadounidense Richard Martínez, principal colaborador de Mitrione en 1970.

En su nueva ocupación, Benítez Saldivia conoció al amigo del embajador Fernández, el también paraguayo Ángel Pedro Crosas Cuevas, que se presentaba como médico psiquiatra. Pudo observar que en la embajada se reunían Crosas y "sus dos lugartenientes": un individuo de aproximadamente 27 años llamado "Carlos" (que trabajaría como "asesor" de la dnii en el Departamento 5), y otro que manejaba un Fiat 600 y visitaba frecuentemente a Bardesio en el estudio fotográfico Sichel. Los tres fueron señalados por Benítez Saldivia como dirigentes del Escuadrón. A sus reuniones en la embajada concurrían el representante de Paraguay ante la alalc, Ugarte Centurión, otro paraguayo de apellido Martínez, y una persona llamada "Segundo", de gran influencia en la colectividad paraguaya exiliada.

Benítez Saldivia tenía la certeza de que Crosas había estado comprometido en otros países de América con los escuadrones de la muerte. El paraguayo dirigía también un equipo encargado de la infiltración en el mln y poseía un fichero de sus miembros, simpatizantes y personas relacionadas. Apenas su nombre apareció en los periódicos, en setiembre de 1971, se marchó del país, presuntamente a Paraguay. El senador Juan Pablo Terra, que recibió en marzo de 1972 las confesiones de Benítez Saldivia, obtuvo el testimonio de un tercer integrante del Escuadrón cuya identidad no quiso revelar al Senado. Pero estaba dispuesto a llevarlo a una comisión investigadora para que diera su nombre y prestara declaración en régimen de secreto.

El testigo trabajaba en la embajada paraguaya y por supuesto conocía a Benítez Saldivia. Participaba en otro grupo ilegal que se reunía en la residencia del embajador Fernández o en la misma embajada. Este individuo servía de chofer y hasta de mozo en las recepciones y fiestas de la embajada. Su grupo se daba cita en la sede diplomática, se enmascaraba con "ropas extrañas" y salía a realizar los atentados nocturnos. Cuando se produjo el secuestro de Bardesio, el embajador Fernández le confió "su preocupación ante la gravedad del hecho, porque este señor, según él, era un dirigente importante de la cia. Lo dijo así (...). No tengo otras explicaciones que dar;; además, no conozco los mecanismos de la cia (...). Lo dijo el embajador", refería Terra en el Senado.

El terrorista arrepentido reveló al senador frenteamplista que el embajador frecuentaba con asiduidad unidades militares. En abril de 1972 visitó el 5º de Artillería, de Burgues y Chimborazo, y los cuarteles de Paysandú, Artigas, Salto, Paso de los Toros y Durazno. Lo acompañaba un guitarrista de su país. Fernández comentaba abiertamente a sus allegados que incitaba a los militares a dar un golpe de Estado. Al escuchar en el Parlamento esta denuncia de Terra, el ministro de Defensa Enrique Magnani increpó a los gritos al legislador, diciendo que no permitiría insultos de ese calibre contra las Fuerzas Armadas. Exigió que aportara pruebas. Si los militares hubieran escuchado las expresiones que Terra atribuía al embajador paraguayo -continuó el ministro- lo hubieran denunciado inmediatamente. A su juicio, Terra insultaba y atacaba el honor militar al sugerir intenciones golpistas en las Fuerzas Armadas.

De la embajada paraguaya provenía el dinero que financiaba al periódico Azul y Blanco, el órgano de prensa que incitaba al golpe de Estado y justificaba las acciones del Escuadrón. Su redactor responsable -continuaba Terra- era un español falangista, católico integrista y ex fraile jesuita, José González, asiduo concurrente a la representación diplomática.

La conexión paraguaya del Escuadrón de la Muerte pone de manifiesto la intervención de los servicios de inteligencia extranjeros en el terrorismo de Estado de los años 1970-73. Crosas, el embajador Fernández, Centurión, "Martínez", "Segundo", y posiblemente "Carlos": un conjunto de extranjeros dispuestos a promover o protagonizar tácticas de guerra sucia en colaboración con los servicios uruguayos. El papel relevante protagonizado por Crosas en el Escuadrón vuelve más enigmática su figura. Era un extranjero de antecedentes oscuros, de carácter violento y presunto médico psiquiatra.

No obstante, asesoraba al subsecretario de Interior Armando Acosta y Lara, dirigía un grupo que ejecutaba asesinatos, gestionaba casas operativas, poseía armas y explosivos suministrados por el Estado uruguayo y había organizado jóvenes de extrema derecha en la jup. Su ascendencia a primera vista parece inexplicable. No sólo intervino en el operativo contra Héctor Castagnetto, sino que lo dirigió. Bardesio reveló que todos los participantes del secuestro y asesinato del militante tupamaro -entre ellos un oficial inspector, un subcomisario y un capitán de la Armada- actuaron "a las órdenes de Crosas". Al regresar de Brasil luego de adiestrarse en "técnicas de Escuadrón de la Muerte", los dos funcionarios de inteligencia del Departamento 4 quedaron a las órdenes de Crosas y no de su jefe, Pablo Fontana.

Además, el subsecretario Acosta y Lara ordenó a Bardesio y Delega, funcionarios de peso en Información e Inteligencia, que se pusieran a las órdenes del paraguayo. Ninguno objetó. Aceptaron recibir directivas de un psiquiatra extranjero y no de un camarada de armas. Pese a su larga trayectoria en la red de la cia y en la DNII, Bardesio aceptó con naturalidad que Crosas fuera su jefe. Permitió que en su estudio fotográfico Sichel el paraguayo citara a una reunión de "alto nivel" para constituir el grupo del Escuadrón que realizaría los asesinatos (en la que participaron Miguel Sofía y representantes de los Departamentos 4, 5 y 6 de la DNII) y lo excluyera por razones de compartimentación. Desde la casa de la calle Araucana, cuyo alquiler de 300 dólares pagaba el Ministerio del Interior, Crosas supervisó la operación contra Castagnetto. Lo entregó a sus asesinos y los siguió en su automóvil hasta el ingreso al puerto, donde le dieron muerte y lo arrojaron al río.

El senador Terra investigó su pasado y obtuvo una serie de informaciones provenientes de testigos que no identificó. Al parecer era médico y había estudiado en Paraguay junto al embajador Fernández. En una fecha no precisada fue expulsado de su país. Los informes que poseía Terra atribuían la expulsión a "su carácter violento y agresivo", rasgo de la personalidad que difícilmente motivaba un alejamiento del Paraguay de Stroessner. "Actuó entre los exiliados paraguayos de Clorinda y Posadas", continuaba Terra. "Un día llega al Uruguay y aparece en la ciudad de Dolores." Se vinculó al comisario Hugo González, ejerció como médico psiquiatra -aparentemente sin revalidar el título- y obtuvo un cargo de profesor en el liceo de Dolores, entrando pronto en conflicto con la Asociación de Profesores.

Formó en esa ciudad un grupo de la jup en colaboración con la Policía local y luego se trasladó a Montevideo para dirigir con Acosta y Lara la consolidación del movimiento de ultraderecha a nivel nacional. A partir de entonces ostentó un súbito enriquecimiento. El exiliado paraguayo Carlos Rafael Caballero, refugiado en Uruguay con su familia desde 1959 (pertenecía al movimiento liberal 14 de Mayo, opositor a la dictadura de Stroessner), reveló en 2007 que el embajador Fernández "había formado parte anteriormente de la Guardia Urbana, el Escuadrón de la Muerte del Partido Colorado paraguayo que en los años cincuenta y sesenta salía a matar opositores. En 2007 era miembro de la Junta de Gobierno del Partido Colorado". Caballero consideró natural que en la embajada paraguaya se reunieran grupos terroristas uruguayos: "Es que los funcionarios de seguridad de la embajada paraguaya eran todos criminales. Tenían papel de diplomáticos, pero no lo eran".

CON CARLOS JULIO PEREYRA.
ES NECESARIO CONOCER TODO

(Brecha)

No fue casualidad que Héctor Gutiérrez Ruiz, quien en mayo de 1972 era presidente de la Cámara de diputados, escogiera a Julio María Sanguinetti como uno de los testigos que recibirían el primer testimonio de Nelson Bardesio -el miembro del Escuadrón de la Muerte secuestrado por los tupamaros- después de su liberación.

Sanguinetti era ministro de Educación y Cultura del gobierno de Juan María Bordaberry, y ya había sido alertado por el senador Juan Pablo Terra de la existencia de esos grupos paramilitares y de las vinculaciones con el Ministerio del Interior. Las versiones que después circularon indicaban que Sanguinetti había tranquilizado a Terra ("Deja, que yo me ocupo") y el dirigente del Partido Demócrata Cristiano había interpretado que el ministro impulsaría, dentro del gobierno, las medidas para desarticular al Escuadrón; no sospechaba que Sanguinetti se ocuparía, en realidad, de poner a los miembros del Escuadrón a resguardo: algunos fueron trasladados prontamente hacia Paraguay, con los diligentes oficios del embajador de ese país en Uruguay; otros fueron embarcados en navíos de la Armada; y muchos de los policías de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia identificados por Bardesio fueron trasladados a comisarías del Interior.

Las esperanzas de que el propio gobierno de Bordaberry desarticulara al Escuadrón que había impulsado su antecesor Jorge Pacheco Areco se esfumaron definitivamente cuando la bancada oficialista enterró sin miramientos una comisión investigadora instalada por el Senado; después de todo, muchos de los integrantes del Escuadrón estaban vinculados al Partido Colorado. "Esa comisión quedó en nada -dijo el ex senador Carlos Julio Pereyra, dirigente del Movimiento Nacional de Rocha, en una entrevista con Brecha-. Muchos años después solicité las actas de la comisión, y me entregaron una carpeta vacía; alguien las había robado". Pereyra fue uno de los tres legisladores que tomaron contacto con Bardesio cuando los tupamaros lo liberaron.

-¿ Cuándo vio por primera vez a Bardesio?
-Lo vi en el Colegio Sagrado Corazón (Seminario). Sobre las 8 de la mañana de ese día me llamó Gutiérrez Ruiz y me pidió que fuera urgente hasta el colegio. Fui y allí estaban Wilson (Ferreira Aldunate) y (Julio María) Sanguinetti, a los que el Toba también había convocado. Allí el Toba nos contó que cuando los tupamaros lo secuestraron para que se entrevistara con Bardesio en la Cárcel del Pueblo, Bardesio le aseguró que sus confesiones eran ciertas; las había confirmado en todos sus términos. Todos los legisladores habíamos recibido, por debajo de la puerta, lo que se llamaron las "actas de Bardesio", pero el pachequismo ponía en duda su veracidad. Ya entonces Bardesio le había pedido al Toba que lo protegiera y que si lo llegaban a liberar, que lo condujera a una embajada porque la Policía lo iba a matar.

Wilson, Sanguinetti y yo veíamos a Bardesio, que estaba en una pieza donde conversaba con Gutiérrez Ruiz; era evidente que estaba aterrorizado. El Toba regresó y nos dijo que Bardesio pedía asilarse en una embajada. Deliberamos y coincidimos que no correspondía entregar a un ciudadano uruguayo a un país extranjero para que le diera protección; que en todo caso podía entregarse a las Fuerzas Armadas. Se lo trasmitimos a Bardesio y él quedó con cierta tranquilidad. Sanguinetti anunció ,que se retiraba. Nosotros queríamos que alguien del gobierno estuviera en esa negociación. Sanguinetti dijo que mandaría a (Eduardo) Paz Aguirre. Decidimos llamar al ministro de Defensa, general Magnani. Cuando vino, en compañía del general Gravina, comandante del Ejército, le comunicamos nuestra sugerencia. Magnani estuvo de acuerdo y efectivamente, como relató Brecha, sus primeras palabras a Bardesio fueron: "Tranquilice su espíritu, señor Bardesio, porque las Fuerzas Armadas van a protegerlo" . Magnani fue claro en el sentido de que ellos, los militares, lo iban a tener.

-En ese primer contacto con legisladores, ¿Bardesio sugirió de alguna manera que había sido presionado por los tupamaros?

-En realidad nosotros no tuvimos un diálogo con Bardesio. Pero en ningún momento Bardesio nos trasmitió que lo que habían difundido los tupamaros fuera mentira, que fuera producto de una presión a que pudiera haber sido sometido. En ese momento no se puso en cuestión por qué Bardesio le temía a la Policía, estaba claro.

-Pero finalmente lo entregaron...

-En aquel momento la Policía y el Ejército no estaban enfrentados. Hubo un compromiso del general Magnani de proteger a Bardesio, formulado ante tres legisladores. Cuando Magnani entregó a Bardesio a la Policía se precipitó la formación de una comisión investigadora, que yo integré. Unas semanas después de su liberación, cuando ya el senador Terra había entregado a la investigadora el testimonio de un señor Benítez, que confirmaba la existencia del Escuadrón, Bardesio fue traído al Parlamento y en la comisión negó absolutamente todo lo que le había dicho a los tupamaros. Recuerdo que Bardesio estaba muy tranquilo, muy diferente al estado de temor que había mostrado en el Seminario. Se desdijo de todo; ya había arreglado su situación. Mucho tiempo después yo pedí las actas deja comisión y me trajeron una carpeta vacía. Es decir, alguien sustrajo toda la documentación.

-¿ Usted cree que en aquel entonces el Ministerio del Interior coordinaba el Escuadrón? -Sobre la vinculación entre el Ministerio del Interior y los grupos paramilitares estaba el testimonio de Bardesio y también el de Benítez. Creo que ahora se podrá esclarecer ese vínculo, y me parece importante porque es necesario conocer lo que pasaba en la época previa al golpe de Estado. Es necesario conocer todo.

CON ZELMAR MICHELINI (h)
'SANGUINETTI FUE CÓMPLICE DE LA DESAPARICIÓN DE MACARENA'

Víctor Carrato y Pablo Tosquellas (Caras y Caretas)

Zelmar Michelini, hijo del ex ministro de Industria y ex senador asesinado en Buenos Aires, hace años que vive en Francia. Es periodista de la Agencia France Press. De visita en Uruguay por algunos días, fue entrevistado por CARASyCARETAS.

-¿Pueden recordar el episodio del secuestro de su padre, en el que fueron testigos su hermano mayor, Luis Pedro, y usted?

-Sí, claro. Luis Pedro estaba de paso. En realidad mi padre y Luis Pedro habían salido esa noche. Yo estaba solo, llego al hotel, me acuesto, oigo ruidos y pienso que eran mi padre y Luis Pedro que estaban de regreso.

-¿Eso era de madrugada?

-No, serían las dos o tres de la mañana. Oí ruidos que me despertaron. Evidentemente mi padre y Luis Pedro habían entrado en silencio. Ahí me encuentro que hay dos o tres tipos en la pieza nuestra que le dicen a papá que se levante, amenazan, dicen "no miren", a mí me apuntan con una pistola, me dicen que me cubra con una sábana, comienza el registro y agarran cosas. Allí comienza una especie de diálogo. Papá pregunta si puede llevar los remedios. Con un tono agresivo le dicen: "Esa carita linda que tenes la vamos a...". Eso dura doce o quince minutos, no sabría decirte cuánto, es una cosa rápida pero al mismo tiempo muy intensa. Papá hacía preguntas como para saber hacia dónde iba, por eso preguntó por los remedios. Le dicen que los lleve. Yo tengo la idea de que iban para otro lado, después papá me dice que llame a Luisa Popkin, una amiga norteamericana que estaba haciendo los trámites para que papá fuera a testimoniar en el Congreso de Estados Unidos. Ese es básicamente el recuerdo que tengo.

-Al "Oso Paqui" ¿lo reconoció?

-No, no vi prácticamente a nadie. Había un tipo corpulento y no todos hablaban. Se van y nosotros, con bastante rapidez con Luis Pedro bajamos y empezamos activar contactos. Hay una secuencia que empieza el día que a mi padre lo llaman por teléfono y le dicen "o te callas o torturamos a Elisa". Ahí hay un dilema que se extiende unos 10 meses. Papá no se calló y siguió haciendo denuncias. Una vez que él decidió eso y que esa decisión provoca represalias sobre Elisa, se le plantea un problema moral: ¿Cómo, yo sacrifico la integridad física de mi hija y huyo ante la primera amenaza? Para mí es una cosa que estuvo trabajando mucho en mi padre. Se le envía una carta al profesor Golby, una carta que es muy importante porque describe todo el sistema de tortura y además deja muy al desnudo a (Juan María) Bordaberry. Ahí es donde se va tejiendo la trama del drama. Por un lado, mi padre está en Buenos Aires bajo una dictadura -lo lógico habría sido que él hubiera tomado disposiciones para irse de Argentina- pero no lo hizo. Lo que estaba trancado es que viajara con pasaporte uruguayo a Estados Unidos para hacer la denuncia frente al Congreso norteamericano. Hace poco leyendo un libro sobre el Plan Cóndor veo un detalle interesante sobre Pratts; el general chileno se encontraba en la misma situación que mi padre, no tenía pasaporte. Papá se negaba a viajar sin pasaporte uruguayo, podía salir como refugiado pero no quiso. También le ofrecían pasaportes panameños, cubanos, transitorios, para poder salir del país, pero no quiso. Por una cuestión extrema de honor, quería viajar con pasaporte uruguayo. Ese empecinamiento quizás le costó la vida. La misma reacción había tenido Pratts.

-¿Fue torturado?

-Ahí hay un testigo ocular. Fuimos a la morgue mi madre, alguno de mis hermanos y también Federico Fassano. Allí observé a mi madre dándole el último abrazo a mi padre... El médico forense que estaba ahí se refirió con frialdad profesional a unas manchas en el cuerpo de mi padre, como golpes, o simplemente la descomposición del cuerpo. Fassano es mucho más terminante y dice que hubo tortura. Los documentos que se ha logrado recuperar dan cuenta de esa tortura.

-¿Cómo te cae la versión de Gonzalo Fernández a Pedro Bordaberry diciendo que fue una operación de la escuadra parapolicial de Gordon y que el secuestro fue por plata? -Absurda. Mi padre era senador, era una persona muy conocida en Argentina. En Argentina las decisiones no se tomaban así nomás. Una banda como la de Gordon no se corta por sí sola. Gonzalo Fernández se hizo eco de versiones interesadas. Lo que mostró en su conversación con Bordaberry fue mucha ligereza. Ante Bordaberry aparece dándole crédito a la especie que le conviene a la defensa de Bordaberry.

-¿A qué versiones responde Gonzalo Fernández?

-Gonzalo Fernández sufrió un atropello por parte de Pedro Bordaberry que, abusando de su confianza, le grabó clandestinamente una conversación de carácter privado. Lamento que en esa conversación, según trascendidos que no fueron desmentidos, Gonzalo Fernández haya atacado a nuestra abogada Hebe Martínez, quien, con mucho coraje y tesón llevó adelante las causas contra el dictador Juan María Bordaberry por el Golpe de Estado y el asesinato de mi padre y de Gutiérrez Ruiz. Sin su esfuerzo y su compromiso no se hubiera hecho justicia.

-¿Qué le genera la actitud de Sanguinetti?

-Después de la dictadura, Sanguinetti armó la impunidad para los militares de la misma forma en que antes del golpe había impulsado la represión. Como ministro de Pacheco primero y de Bordaberry después y, años más tarde, como presidente digitado por los militares, tuvo una trayectoria coherente: dio libre curso al Escuadrón de la Muerte, alentó la tortura, sacó las Fuerzas Armadas a la calle y luego les garantizó la impunidad. Más grave aún, durante varios meses -y quizás más tiempo- fue cómplice de la desaparición de Macarena Gelman.

-¿Todavía en democracia?

-Claro! Es más, después del 14 de abril de 1972 en Uruguay se practica la desaparición forzada de la siguiente forma: la gente es detenida pero, durante muchos días, y en algunos casos meses, no se da cuenta de su detención. Es decir que ciudadanos uruguayos, involucrados o no en el accionar guerrillero, desaparecen. Todo el mundo sabe que las Fuerzas Armadas lo detuvieron. Incluso en muchos casos hay testigos oculares, pero las Fuerzas Conjuntas no dan cuenta de su detención porque la política es torturarlos lo más posible. Sanguinetti apoyó, inspiró esa práctica. Es lógico que las FFAA digan "nosotros reprimimos -durante mucho tiempo fue el discurso de ellos- aplicando estrictamente las consignas del poder político". Mi padre siempre decía: "Detrás de un general que tortura hay un civil que manda".



LA TORTURA EN URUGUAY



-¿Sanguinetti prácticamente apañó a los militares torturadores y asesinos?

-Incluso en un libro, Sanguinetti, aunque no tengo la cita exacta, dice que tuvieron que torturar cuando no pudieron aplicar el pentothal a los presos. No digo que hayan sacado un decreto diciendo "tortúrese", pero la tortura se instala y cuando se denuncia que se está torturando el gobierno nunca reacciona.

-¿Tiene indicios de la actuación de la "patota" de la OCOA en Buenos Aires en el asesinato de su padre, Gutiérrez Ruiz, Whitelaw y Barredo?

-Yo estoy convencido y hay una deducción lógica: nadie actuó por la libre, que es lo que siempre sostuvieron los militares. Basta ver la famosa orden del "Goyo" Álvarez, del año 1978, donde lo dice. Hubo una verticalidad que funcionó. Sobran pruebas sobre la actuación de Gavazzo y los otros en Buenos Aires. Estuvieron vinculados al secuestro y asesinato de mi padre, del Toba, Rosario y Whitelaw.

-¿Usted considera que es necesario firmar contra la ley de caducidad?

-Hay que anularla. En primer lugar es una ley inmoral que ampara a asesinos, a torturadores, a militares autores de delitos de lesa humanidad, a violadores de mujeres, a secuestradores de niños. No puede ser que en el ordenamiento jurídico de un país haya una ley. En segundo lugar hay una razón constitucional: la ley de caducidad, tal cual fue aprobada, establece en última instancia que a pedido de la Justicia sea el Poder Ejecutivo el que decida si un caso está comprendido o no dentro de ella. Termina con la igualdad constitucional de todos los ciudadanos ante la ley y viola el principio de la separación de poderes. La Justicia es cosa del Poder Judicial y no del Poder Ejecutivo. En fin, hay una cuestión política. El Frente Amplio nació para defender la libertad, la Constitución, los derechos humanos, la justicia. Al permitir que esta ley siga vigente está traicionando sus principios fundacionales. Sin el trastorno constitucional pachequista y la violación de las libertades de Pacheco y Bordaberry, quizás el Frente no hubiera existido como fuerza política. Hay un elemento determinante que lleva a esa confluencia que es el desorden jurídico, el avasallamiento de las libertades y las torturas. Un gobierno de izquierda tiene que ser fiel a sus principios.



MONTEVIDEO/URUGUAY/01.08.08/
COMCOSUR AL DÍA

Peludos al amanecer

La vida en las tierras ocupadas de Bella Unión








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viernes 1 de agosto de 2008

FARC-TV edición Junio -julio de 2008, desde las montañas y ciudades de Colombia.

http://www.frentean.col.nu/





Gracias: frenteantv
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Informe especial: El 24-J de Menéndez

Las claves del histórico juicio que condenó a Luciano Benjamín Menéndez a prisión perpetua en la cárcel de Bouwer. Córdoba, 2008.







Gracias: cordobanet
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Estados Unidos se deshace en elogios a gestión del FA


Baxter. Uruguay es "ejemplo de economía bien gestionada"


DANIEL ISGLEAS





"Tienen una economía maravillosa", afirmó ayer el embajador de Estados Unidos, Frank Baxter.
Ante el ministro Danilo Astori y un grupo de
empresarios, el diplomático repartió elogios hacia la gestión económica del gobierno del Frente Amplio.


Baxter representa al gobierno de George W. Bush en un país al que considera como "muy importante" para Estados Unidos, y al que se valora como "un ejemplo de economía estable", "bien gestionada" por el equipo
que encabeza el ministro Danilo Astori y regida por "sólidos principios de la economía de mercado". Suma de elogios para la administración del presidente Tabaré Vázquez, que desde 2005 ha fortalecido los lazos comerciales y políticos con Estados Unidos. En el último año y medio, el gobierno ha recibido a Bush, a los cuatro miembros más importantes de su gabinete (secretarios de Trabajo, Tesoro, Comercio y de Estado),
a delegaciones del Congreso y otros altos funcionarios.

Vázquez y miembros de su elenco de gobierno han visitado tres veces Estados Unidos.

En un almuerzo de trabajo organizado por la Asociación de Dirigentes
de Marketing (ADM), el experto en finanzas y jefe de la misión de
Estados Unidos subrayó, en lo político, las condiciones para que en el
país haya una "democracia vibrante", y en lo social destacó la
"racionalidad ejemplar" del país en medio de una región "volátil".

"COMPARTO"

. Ante los cambios de administración que se avecinan en
Estados Unidos (enero de 2009) y en Uruguay (marzo de 2010), Baxter
aseguró que ambos países trabajarán "juntos con cualquier gobierno,
independientemente de su ideología, en tanto compartamos principios".

Tamaños elogios fueron reconocidos y respondidos por Astori.

"Hoy
estamos mucho mejor que antes. Comparto el juicio del embajador",
sostuvo el ministro a los periodistas tras el almuerzo de ADM. Y
explicó que "la economía uruguaya ha asegurado condiciones de
estabilidad. (Lo que dijo Baxter) es reconocer una realidad
indiscutible. En 2005 nos propusimos combatir las vulnerabilidades.
Hoy, Uruguay ha mejorado mucho, despejado las restricciones financieras
más allá de este período de gobierno y se aproxima al equilibrio
fiscal, que es nuestra meta", afirmó.

En su discurso ante empresarios y gobernantes, el embajador opinó que
en el país existe "la distribución de ingresos más equitativa de
América Latina lo cual atrae a empresarios e inversionistas". Este es
uno de los aspectos que la oposición critica con mayor énfasis a la
gestión del gobierno.

"Tienen un entorno comercial transparente. Además, demuestran
prudencia económica, confiabilidad y un sistema judicial
independiente", aseguró el diplomático.

CRíSIS Y BOXEO.

Baxter es admirador declarado del gobernador del
Estado de California, el ex actor de origen austriaco Arnold
Schwarzenegger. Incluso, en el almuerzo mostró fotos que se tomó con él
y con el presidente Vázquez. Lo llama "amigo", lo define como uno de
los políticos "más exitosos" de la actualidad y destaca de él por sobre
todo su carácter emprendedor.

Por eso, Baxter utilizó una analogía boxística que una vez le escuchó
al musculoso gobernador para definir cómo Uruguay se sobrepuso a la
crisis económica de 2002: "Ustedes lucharon por encima de su peso, de
su categoría". Y recurrió a otro comentario de "Arnold": "La fuerza no
viene de ganar. Tus luchas desarrollan tus fuerzas. Cuando atraviesas
penurias y decides no rendirte, eso es fuerza".

"Vemos un Uruguay que ha atravesado recientes luchas, un Uruguay que a
pesar de ello no se rindió, un Uruguay que es ahora mucho más fuerte y
está mucho mejor preparado para enfrentarse tanto a cualquier
dificultad como a las oportunidades que el futuro pueda traer. Ustedes
saben que caer no es fracasar. El único fracaso es cuando no se
levantan nuevamente", sostuvo Baxter, y remató: "Nos encanta esa
actitud".

El embajador trajo a la memoria que en la crisis de 2002, Estados
Unidos concedió a Uruguay un crédito puente de US$ 1.500 millones, y
que su gobierno "presionó" al Fondo Monetario Internacional (FMI) "para
negociar un plan a largo plazo" con Uruguay. Y que tras ello, se
reabrió el mercado a la carne "en tiempo récord".

Vaticinó que Uruguay ofrece condiciones para que haya "mucho más
inversión" en el país. Dijo que los inversores de Estados Unidos están
buscando oportunidades en todo el mundo, incluso Uruguay. Este país "es
muy interesante" para el inversor "por su seguridad y su estabilidad",
aseguró.

"En términos de comercio, reconocemos que Uruguay es un ámbito
excelente para hacer negocios. Ustedes gozan de muchas condiciones sin
igual en América Latina", dijo.
"Vender moléculas y bytes es la moda"

El embajador recomendó al gobierno que aproveche la "tendencia"
creciente en el mundo en cuanto a enfocarse hacia la economía de la
información. "El potencial para Uruguay es virtualmente ilimitado",
dijo.

Baxter recordó que la economía mundial está cambiando rápidamente de
una industrial a una de la información.

"Uruguay tiene un enorme potencial para aprovechar esta tendencia",
estimó, por lo cual afirmó que "para sacar provecho, necesitarán
enfocarse más en exportar moléculas, bytes y servicios. Estos no están
sujetos a tantas barreras, como aranceles y cuotas".

También dijo que el hecho de que las exportaciones uruguayas "rompan
un récord tras otro es una excelente pauta de que sus productos son
considerados de excelente calidad y precio en los mercados mundiales".

Según el embajador, en 2007 Estados Unidos fue el segundo mayor
mercado para productos uruguayos, con compras por casi US$ 500 millones
o el 11% del total de las exportaciones.
"Parecen Cicerón al hablar"

El embajador guarda un claro afecto por el Uruguay. Ayer, dijo que
tiene una bisnieta nacida en Uruguay, de quien mostró una foto. Además,
reconoce un entusiasmo extremo por la carne uruguaya. "Me siento
afortunado al tener acceso a los asados todos los días", confesó.

Otra de sus intervenciones muy celebradas fue cuando dijo: "A muchos
de ustedes les gusta decir que son un paisito. Hoy en día, ser un país
pequeño es una gran ventaja" porque "se pueden adaptar a un mundo que
cambia con mucha rapidez. Mi imagen de Uruguay es que es un país
pequeño que piensa en grande".

El embajador Baxter reconoce que "el dólar bajo" hace a Estados Unidos
"una oferta turística verdaderamente atractiva. Nuestro consulado
aprueba casi el 90% de las solicitudes de visa de no inmigrantes".

Otra frase celebrada: "Los uruguayos parecen ser excelentes oradores por naturaleza. Al mirar las noticias por televisión, me asombra ver a los uruguayos que son entrevistados en la calle. Todos parecen ser Cicerón".





Una dupla de terror


Enviado por: Antonio Viana


Nuevos testimonios incriminan a Gavazzo y Álvarez. Ahora se sabe que Gregorio Álvarez y José Nino Gavazzo torturaron a un dirigente tupamaro para averiguar el paradero de Washington Barrios e indagar sobre la actividad y conexión internacional de Zelmar Michelini y Enrique Erro. En paralelo, la justicia tomó en sus manos el documento que BRECHA reveló en su edición anterior.
Por:Walter Pernas


El ex jefe de la División de Ejército 4 de Minas Gregorio Álvarez torturó e interrogó en mayo de 1974 al dirigente tupamaro Antonio Viana Acosta, para saber el paradero y las vinculaciones en Argentina del militante del MLN Washington Barrios, así como de los legisladores Zelmar Michelini y Enrique Erro, según relató a BRECHA el propio torturado, quien logró sobrevivir, aunque con secuelas permanentes, al horror de aquellos años.
Viana, detenido en Argentina y trasladado ilegalmente a Uruguay, sostuvo además que el entonces segundo jefe del Departamento III del Servicio de Información de Defensa (SID), José Nino Gavazzo, también lo interrogó en sesiones de torturas, en las que “estaba desesperado por saber dónde estaba Washington Barrios”.
Todo esto, agregó, “se da en el marco de una arremetida contra la Junta de Coordinación Revolucionaria que comenzaba a funcionar como órgano de denuncia hacia el exterior”.
El ex dirigente del MLN informó de esta situación al juez Luis Charles y a la fiscal Mirtha Guianze –que investigan la desaparición forzada de Barrios– y les aportó un documento del Departamento 4 de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (dnii) que confirma la coordinación represiva conjunta entre Uruguay y Argentina y el operativo de su traslado ilegal desde Buenos Aires a Montevideo.
Pero el expediente penal se nutrirá de mayor información documental. A pedido de la Fiscalía, el juez Charles procurará obtener oficialmente el informe de inteligencia militar, revelado por BRECHA la semana pasada, que comprueba la responsabilidad de Gavazzo en la represión regional, institucionalizada luego como Operación Cóndor.
El magistrado librará oficios a los ministerios de Defensa y e Interior a fin de que ubiquen y envíen el documento a la sede penal. Se trata del memorándum I-08/975, firmado y sellado por el propio Gavazzo como “el jefe del Departamento III P.O.E del SID” y enviado a la Junta de Comandantes en Jefe de la época.
El documento describe detalladamente las actividades regionales de la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR), integrada por el MLN, el argentino Ejército Revolucionario del Pueblo, el chileno Movimiento de Izquierda Revolucionaria y el boliviano Ejército de Liberación Nacional. Gavazzo menciona a los principales dirigentes y militantes tupamaros en la JCR, y admite estar al tanto de la detención en Argentina de un grupo de “entre 20 y 25 tupamaros”, algunos de ellos hoy desaparecidos o muertos.
Según fuentes de la investigación, el juzgado cuenta con testimonios y documentación que confirman la detención y desaparición de Barrios en el marco de los operativos contra la JCR.

VUELO ILEGAL
Viana fue detenido el 24 de febrero de 1974 en Buenos Aires por “efectivos militares uruguayos y argentinos”; fue torturado en la azotea del edificio donde vivía y trasladado a la Superintendencia de Seguridad Federal, según consta en el libro A todos ellos, de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Viana relata que “en diferentes interrogatorios a los que fui sometido en Buenos Aires, se insistió en mi integración al eje erp-MLN. También querían que les proporcionase direcciones de locales de funcionamiento conjunto del erp y del MLN”.
El dirigente fue trasladado a Villa Devoto, de allí a la cárcel de Caseros, después regresado a la superintendencia y luego se instrumentó su traslado clandestino.
Al llegar a Uruguay, Viana fue traslado a la Jefatura de Policía de Montevideo y luego al Departamento número 4 de la dnii, “a cargo del comisario Raúl Benítez Chaves”. Justamente ese funcionario policial es el firmante del documento que Viana aportó a la sede penal, y al que accedió BRECHA.
Es un memorándum enviado por Benítez al jefe del Batallón de Infantería número 12, de Rocha, donde sería traslado el detenido, oriundo de ese departamento. Ese nuevo destino de Viana está relacionado con la documentación que se le incautó al dirigente: listas con nombres de funcionarios de las Fuerzas Conjuntas uruguayas, que incluían militares y policías que residían en el departamento de Rocha.
El informe señala que “a solicitud de ocoa (Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas) se requiere información oficial a las autoridades argentinas sobre el hecho que nos ocupa”. Y añade que “posteriormente una comisión de funcionarios de este país (Uruguay) concurrió a la ciudad de Buenos Aires, recibiendo de las autoridades argentinas materiales que le fueron incautados a Viana Acosta”.
Naturalmente, no menciona el operativo conjunto de detención y tortura, pero confirma el traslado ilegal.

GAVAZZO Y ÁLVAREZ
“Llegado al batallón fui conducido al S2 de la unidad, y desde la plaza de armas arrastrado de los cabellos. Desde ese momento fui torturado física y psicológicamente: plantones con las piernas y brazos abiertos durante días,
alternando con las sesiones de inmersión de la cabeza dentro del agua hasta comenzar el principio de asfixia, shocks eléctricos en todas partes del cuerpo”, relata Viana en A todos ellos.
A ese cuartel llegó Gavazzo para torturar al detenido. Fue en los últimos días del mes de abril de 1974. “En la sesión de tortura, Gavazzo me decía:
‘Ya cayeron los de la Técnica, así que cantá dónde está Washington Barrios’; yo negaba todo pero la verdad es que además no conocía a ese compañero”, recordó Viana a BRECHA.
El grupo de Técnica –en el MLN y en la JCR– se encargaba de obtener y elaborar la documentación para los guerrilleros. Barrios integraba ese grupo que en Uruguay fue desarticulado con allanamientos en Malvín y con los asesinatos de Brazo Oriental, el 21 de abril de 1974, donde murieron acribilladas Silvia Reyes (esposa de Barrios), Laura Raggio y Diana Maidanick, en un operativo en el que participaron Gavazzo, Juan Modesto Rebollo y Jorge Silveira, entre otros militares.
Barrios había viajado a Buenos Aires un día antes de la masacre de Brazo Oriental. Pero Viana no sabía nada. Las negativas del dirigente enfurecieron a Gavazzo: “Me cerró una puerta en los dedos y me los quebró”, recuerda. El detenido fue enviado a un cuartel de Lavalleja: “En el Batallón de Infantería número11 fui torturado nuevamente, al punto que sufrí traumatismo de cráneo y fisura de rodilla”.
En ese estado lo recibió Gregorio Álvarez, entonces jefe de la División de Ejército 4 de Minas. “El Goyo Álvarez pidió que me colocaran la capucha, para que no lo identificara, pero yo estaba preparado. Con los días había podido descoserle el forro y con una pajita pude agujerear toda la capucha.
Así lo pude ver”, explicó Viana.
Y añadió: “Me colgaron del techo y Álvarez me interrogaba a fustazo limpio: ‘Dónde está Washington Barrios, sabemos que estaba contigo en Buenos Aires’”. Pero además le preguntaba por dos figuras políticas de la izquierda.
“‘¡Qué está haciendo la Regional 1 (Buenos Aires), cómo interactúa Zelmar Michelini con la regional, qué hace (Enrique) Erro’, me preguntaba. Yo negué todo conocimiento. Y Álvarez dijo que conmigo había que adoptar ‘otra solución’, naturalmente, la muerte”.

Una chicana que dilata las extradiciones
El lunes 3 de julio la cancillería uruguaya enviará a Buenos Aires, por valija diplomática, los exhortos librados por el juez penal Juan Carlos Fernández Lechini en relación con los pedidos de extradición de los militares José Gavazzo, Jorge Silveira, Gilberto Vázquez, Ernesto Rama, Ricardo Arab y el ex policía Ricardo Medina, solicitados por el juez federal Guillermo Montenegro, que investiga la participación de uruguayos en el Plan Cóndor y en especial el secuestro y desaparición de la ciudadana argentina María Claudia García de Gelman, desaparecida en Uruguay a fines de 1976.
Los exhortos, tres en total, solicitan de los jueces federales de tercero y séptimo turno de lo criminal, y eventualmente de la autoridad judicial que corresponda, que se informe si los uruguayos cuya extradición se solicita fueron indagados o enjuiciados en Argentina, si fueron detenidos o citados a declarar y si sus causas fueron archivadas o desarchivadas.
Con estos pedidos, el juez uruguayo, en previsión de que eventualmente fuera acusado de no dar las debidas garantías del proceso, accedió a una solicitud de la defensa de los extraditables, que en los hechos dilata la ejecución de las extradiciones. La “chicana” de la defensa de Gavazzo y compañía no contó con la aprobación de la fiscal Ana María Telechea.
Fuentes de la cancillería informaron a BRECHA que los exhortos llegarán a la embajada uruguaya en Argentina el mismo lunes y que inmediatamente los documentos serán derivados a la cancillería argentina, para que ésta los eleve a los respectivos magistrados.



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