sábado, 6 de noviembre de 2010

Macario Pereira ||| Un viejo tupa que nunca claudicó de los ideales



sábado, 6 de noviembre 2010
la Juventud

por Cristina Ansoleaga y Héctor
Maraboto
Corresponsales de La Juventud
-Cristina: ¿Cómo estás Macario? Hace tiempo que estamos por venir para acá, sabíamos que que estabas aquí y queríamos encontrarnos contigo para hablar de lo que ha sido tu vida; conocer en qué marco y en qué entorno te estás moviendo y qué sentís, qué ves, qué opinás de esta realidad que estamos viviendo ahora tras 40 años de lucha, porque tu eres un viejo militante, un revolucionario.
-Macario: Por ahí andamos,
43 años.
Yo pienso que toda la lucha anterior importa se valore o no se valore actualmente porque nuestra juventud quedó bastante desprotegida ¿no? en muchísimos años, esa juventud se fue desnorteando -como decimos los orientales uruguayos- y quedó sola y hoy nosotros marcamos los errores de la juventud sin tener en cuenta a veces que quedó en manos de un enemigo, quedó desnuda esa juventud, hablo tanto del sexo masculino como del sexo femenino ¿no?
-Cristina: Sí, sí...
-Macario: Y lo que han padecido. Dentro de la familia y fuera de la familia y dentro de sus estudios, lo que han padecido sin que en ese momento ni ustedes, las compañeras mujeres ni los compañeros que estamos hablando acá que no voy a nombrar, tuvieran la posibilidad de reafirmar esa juventud, de darle los elementos necesarios para que pudieran ver la realidad de futuro, orientar, ver hacia dónde nos estábamos dirigiendo.
Con cuatro milicos en el proceso que todos los uruguayos los conocen, con cuatro milicos, reducían a cero el cerebro de nuestra juventud. Tenemos en la trayectoria, en el proceso histórico muchos caídos, jóvenes, compañeras también muertas, compañeros muertos y hemos dejado un reguero de sangre. Y pienso yo que esta juventud hoy viene evolucionando, teniendo en cuenta que una juventud evoluciona y la otra retrocede ¿no? pero confío en los pequeños grupos que tienen, aunque no tengan una formación completa ideológica, tienen sus ojos puestos en un mejor futuro.
-Cristina: Tu mencionaste que cuatro milicos dejan desnorteada o sin contenido la mente de los jóvenes ¿verdad?
-Macario: Sí.
-Cristina: Yo creo que podemos hacer una división en el tiempo de los 70 hasta la salida de la dictadura.
¿Pero no te parece que la responsabilidad también está en aquellos que salieron y no supieron orientar a los jóvenes? No sé si me entendés más o menos...
-Macario: ¿En aquellos que salieron dónde?
-Cristina: En la amnistía.
Porque digamos, si bien hay una, es obvio que el imperialismo –como vos decís- representado por la oligarquía y a cargo de ejecutar los planes de lavado de cerebro como son los milicos y todos los medios de prensa, pero también hay una responsabilidad política y moral de aquellos militantes que un día indujeron a muchos jóvenes a entrar a luchar por un futuro digno para todos los trabajadores.
¿Qué está pasando hoy?
¿Qué opinás vos de este momento, llevamos dos períodos de gobierno del Frente Amplio con integrantes del MLN, con líderes como Mujica y Huidobro que vos conociste?
-Macario: Bueno, vos tocaste un punto al cual vamos a llamarle el desarrollo del proceso histórico. Y me pedís una opinión particular por haber pertenecido a todo este proceso, lo cual mi opinión particular está en contra, en contra del desarrollo que se está llevando adelante.
Me gustaría muchísimo entablar un dialogo con Mujica para hablar, si todavía se anima a hablar de frente porque antes fuimos una cosa y hoy pudimos haber cambiado la forma de pensar, que me parece que es lo que está llevando adelante él. Una forma de pensar, porque lo escuché no sé por qué radio que dio a entender clarito que quería favorecer a la pequeña burguesía de este país. Entonces, no me jodas, Mujica no me jodas ¿eh? ¿Descuidar la clase obrera? ¿Qué querés hacer en este país? Porque acá, en este o en cualquier país, se la discuto a Mujica o se la discuto al que venga, el poder de nuestra economía y de nuestra educación para la gente joven, proviene de la producción. Entonces, si nosotros tomamos el sector pequeño burgués y preguntamos qué produce, ¿vos me vas a alcanzar una cebolla? No. ¿Aquel me va a alcanzar un kilo de trigo? No.
Entonces me parece una cosa irónica que Pepe, que sé que tiene seis balas en el cuerpo y no me interesan, que estuvo preso conmigo tampoco me interesa, lo que me interesa es que se calce las botas porque ya llevamos dos años de pérdidas.
Mientras él, que está puesto por nosotros en el gobierno, no se calce las botas, está perjudicando a la clase trabajadora que es la única que produce.
-Cristina: Sí, vos te acordás que cuando nosotros peleábamos, luchábamos contra el capitalismo, contra el imperialismo, pero ahora esas parece palabras prohibidas. Ahora vos los oís hablar y dicen que no podemos saltear etapas, que la torta en este momento hay que dejarla crecer.
Entonces, él beneficia a la pequeña burguesía pero aduce que sin capital no podemos tener trabajo. Pero yo lo diría al revés, sin trabajadores no hay riqueza ni explotación como lo están haciendo...
-Macario: Bueno, vos lo encaraste a fondo ahora.
Ninguno de nosotros, los que hemos tenido acceso de una forma u otra al estudio de lo que significa el cerebro de un hombre o la economía o la producción de un país y la división de clase que tenemos (burguesía, pequeña burguesía, clase trabajadora) no podemos ponernos con una peinilla a peinar el viento porque sería una mentira. Lo que tenemos que decirle sinceramente a la juventud es que debemos estudiar con muchísimo sacrificio, como lo hemos hecho nosotros también a la luz de un candil estudiando a ver qué es lo que se nos viene. Pero no solo quedarnos dentro de nuestro país, podemos empezar por dentro de nuestro país pero también debemos de fijarnos en los países vecinos o limítrofes que están deseando también una unidad en este momento con nosotros.
-Héctor: ¿Y por qué no decir en el resto del mundo?
-Macario: Claro, en todo el mundo.
-Héctor: Porque vos nombrabas el imperialismo hoy pero el imperialismo hoy está socavando la existencia de otros pueblos.
-Macario: Claro que sí. Yo pienso que nosotros podemos ser nada más que unos pobres consejeros de la nueva juventud, que ellos tomen nuestras raíces o nuestros pequeños consejos para que no caigan en lo que caímos nosotros anteriormente, en errores. Salvaguardar nuestra juventud mediante la educación, la alimentación. Pero yo no veo que en este momento el señor Mujica, con mi mayor respeto por sus errores, aun lo respeto, por ahora. Si él no tiene la lucidez de darse cuenta de que favoreciendo en su gobierno a la pequeña burguesía no saca a un país arriba, lo que saca a un país arriba es la educación de nuestra juventud sumado a la producción económica, que tampoco es la predominante.
Pero mientras el señor Mujica no se calce las botas yo voy a seguir ladrando.
-Cristina: Pero no nos podemos olvidar de la distribución de la riqueza porque ahora hay producción, están los ganaderos estos, hay un Producto Bruto Interno (PBI) grandísimo en el Uruguay, ¿pero vos lo ves en la calle reflejado? No lo ves, pasás por Montevideo y ves gente durmiendo en la calle...
-Macario: Sí, claro, en un cartón.
-Héctor: Yo te iba a hacer una pregunta que hoy fuera de micrófono charlábamos y que vos describías dónde se había dado, quiénes habían participado, en el tema concreto de la reforma agraria. Yo diría que fue la espina dorsal del postulado de la lucha de liberación del MLN...
-Macario: Lo que le dolió hondamente a la burguesía, porque a través de la reforma agraria nosotros pensábamos que trabajara todo el pueblo, emparejar las diferencias entre la clase alta y el proletariado que es el que produce.
-Héctor: Sí, la consigna “Tierra para el que la trabaja”...
-Macario: Seguro, la tenés clarita.
-Héctor: O la vieja consigna aquella de “Habrá Patria para todos o no habrá Patria para nadie”. ¿En qué quedó todo eso? Porque Mujica fue ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca del gobierno pasado y a lo sumo lo que hizo en beneficio del pueblo fue poner un asado más barato que era incomible. Nosotros hemos hablado con un montón de gente...
-Macario: (se ríe)
-Héctor: ¿Qué decís?
Vos te reís pero...
-Macario: Y me tengo que reír, porque una cosa es poner un asado y otra es comer carona...
Cristina: ¿Comer qué?


Macario: Carona.
-Héctor: Ahora, yo digo una cosa, a vos qué te parece viendo los sueldos que están cobrando ellos.
Por ejemplo, los ministros que se votaron esos sueldos, porque están cobrando $U 4.500 por día. Lo que cobra en el mejor de los casos algún jubilado de los que no están cobrando menos. Vos como tupa viejo si lo asociás con aquello de la financiera Monti o el robo de las libras de Maylo’s, no encaja nada de todo esto ¿no?
-Macario: Yo voy a dar mi modesta opinión, solamente tu trabajo, el del compañero Raúl, el de la compañera que está con nosotros, el esfuerzo mío y el esfuerzo de todos nosotros, podemos cambiar este proceso histórico que para mí es estiércol porque acá todos los orientales, todos los uruguayos estamos embaucados y solamente hay pocas voces en nuestro país que quieren derrocar la mentira, pero somos pocos compañeros.
Pero esta viene fea, analicen, métanse de cabeza dentro de Marx, dentro de Heráclito, dentro de Lenin, métanse un poco de cabeza todos los jóvenes, estudien a fondo y pongan con nosotros ese pie firme para enfrentar lo que no podemos seguir enfrentando porque este proceso está transitando hacia el derrumbe de este país.
-Cristina: Tu mencionabasel problema de la educación.
Y tu te acordás que Uruguay tenía un grado alto de educación, teníamos la Universidad autónoma con el co-gobierno, ¿y vos sabés ahora con la reforma del estado lo que está implicando?
Hay intereses.
¿Porque de qué educación hablamos? El interés que tienen estos gobernantes es en hacer estudiantes de oficios, pero no ideas, no de creadores, no de soñadores, no de aquellos que resguardan los valores del individuo.
Así no llegamos a ningún lado...
-Macario: No, no damos un solo paso.
-Cristina: Pero hay pequeños sectores que se están moviendo, están luchando a nivel de la Universidad, obviamente hay que tratar de que eso sea más masivo, que la gente entienda lo que significa la educación. No es educación de ir a aprender a clavar clavos o de poner una rueda en un auto. Es la otra, esa que decís vos, la de formarse como individuo...
-Macario: Estudiando, formarse ideológicamente porque, yo te digo, mi madre y mi padre es la ideología ¿no? estudiando los viejos filósofos materialistas de lo que somos cuando pisamos el planeta Tierra ¿no?
El hombre no vino a trabajar a la Tierra, el hombre supera los trabajos mediante su inteligencia, tiene capacidad de formar una maquina para que esa maquina trabaje por él, cuestión que también está en el tapete y la burguesía alta también la tiene clara.
Si yo pongo 100 robots a trabajar yo me lavo las manos, no trabajo nunca más.
Bueno, yo agradezco a la tecnología que tengan esos hombres que te inventan un robot, una computadora, que ponen a los fierros a trabajar para ver si pueden liberar al hombre de la esclavitud del hombre por el hombre.
-Cristina: ¿Pero en este sistema te parece que se puede dar?
-Macario: No, en este sistema lo que hacen los muchachos, las muchachas, la juventud nuestra, es tratar de ver si pueden dar ese primer paso que es tecnologizarse para ver si pueden desprender la explotación del hombre por el hombre mediante la maquinaria. ¿Entendés cómo es?
-Cristina: Sí, sí...
-Macario: Donde produzca un robot una siembra de 100 hectáreas de trigo está eliminando varios de los dueños y los peones del sacrificio humano.
-Héctor: Ahora, eso dentro del sistema capitalista obviamente que no camina porque...
-Macario: No, no camina...
-Héctor: Porque la burguesía usa la tecnología para enriquecerse cada vez más...
-Macario: Y claro...
-Héctor: Porque en última instancia la riqueza siempre sale de los hombros del trabajador. Ahora, eso que vos decís es muy bueno para dentro del socialismo...
-Macario: Claro, de repente yo le pasé por alto una página ¿no? que no te la nombré pero no importa, la vamos a aclarar y te la nombro.
Eliminar el modo de producción capitalista y pasar al modo de producción socialista, colectivo, con toda nuestra maquinaria. Entonces, el hombre deja de trabajar...
-Héctor: Deja de burrear...
Macario: Claro, trabajan los fierros. Y bueno, yo pienso que a mí la edad no me va a dejar llegar a esa etapa pero la veo, la veo a través del futuro y en otros países que ya entraron, que están llevando ese nuevo modo de producción adelante donde un hombre come por uno y produce por mil.
-Héctor: Ahora, volviendo al asunto de la ideología, se me ocurría preguntarte lo siguiente: ¿Vos cómo ves la situación de los jóvenes?
Porque la dictadura hizo su papel, su trabajo, cercenó la forma de pensar de la gente, de los jóvenes sobre todo, y tanto fue así que le infundió un terror a la juventud y a la gente, por eso el llamado aquel de nunca más dictadura, nunca más. Muchas veces se vuelve en contra de la lucha de la misma gente, me parece, porque la dictadura apareció como un efecto de la lucha de los trabajadores y del pueblo. Era obvio que la oligarquía iba a meter a los milicos para adelante...
-Macario: Y los metió...
-Héctor: Pero a lo que voy, si no hay un proceso de lucha, de lucha en el buen sentido, de defensa de los derechos de la gente. Porque muchas veces se habla de la libertad y de la democracia, pero qué es la libertad y la democracia...
-Macario: No existen...
-Héctor: Exactamente...
-Macario: Acá no existe ni la libertad ni la democracia, y te digo más, en profundidad, si entrás a analizar, acá no existe la verdad...
-Héctor: Es la verdad de los de arriba, del poder...
-Macario: Exacto, la verdad del poder. Ellos te están manejando todos los medios de difusión, la radio, los diarios, la televisión, hasta el último folleto lo manejan ellos. Y un escritor como yo, escribí toda mi vida, yo no puedo publicar un libro porque yo no voy a publicar un libro que falsee la realidad ¿no?
Héctor: Exacto. No, porque sería contra tus principios...
Macario: Claro, va contra mis principios. Entonces, prefiero tener el material ahí, apretado en un bolso que pesa unos 80 kg., ahí está mi biblioteca y las cosas que he escrito durante toda mi vida que no tengo acceso a la publicación. ¿Por qué?
Porque saben que yo no me voy a callar ni a tergiversar la verdad por una vil mentira.
No.
Quería redondear con José Carbajal, qué golpe...
-Cristina: Sí, porque ayer vino la familia, se hizo un pequeño acto en la placita esta que se llama Plaza Chiquillada y esparcieron las cenizas...
-Macario: La chica que estuvo acá antes que vos me preguntó sobre esa maleta porque mi verdad no será una mentira. Porque yo cuando entré al terreno profesional del canto y la música hablé, como te voy a decir, en forma muy íntima con él (el Sabalero) entonces me dice, “yo te voy a decir la verdad, de la forma que vos pensás yo no te voy a seguir, pero te voy a enseñar un poquito de guitarra al principio, después te toma Roberto Cabrera y la arandela y me dice de la forma que vos pensás”
Cristina: Te dice él a ti...
Macario: Sí, dice: “no, yo estoy para ser un capitalista y vos sabes adonde vas a parar con tus ideas de revolución y cambiar Latinoamérica y todo lo que vos tenés en la cabeza y con tus propias canciones, yo no voy a cantar jamás un tema tuyo” me dijo, “voy a salir con pantalón cortito” y yo le estaba cantando a la revolución latinoamericana con el gordo Collazo, yo tuve dúo con el gordo Collazo, 3 años, cantando a la revolución latinoamericana
Cristina: Me acuerdo sí...
Macario: Preso como veinte veces por cantar lo que cantábamos, Milonga para un fusilado era chiquita para nosotros y estuvimos un poquito por encima de Los Olimareños también, entonces me salta este que quería llegar a ser capitalista, acá se divide la amistad, a la miércoles amistad, se lo dije, seguí vos José que yo no voy a ser capitalista; y el me dijo, “vos sabes donde vas a parar, en una cárcel”, textuales palabras. Y bueno se dio lo que él dijo, él hizo sus millones y yo pagué una cárcel pero creo que gané mucha más riqueza que él, porque mi riqueza no reside del dinero.
-Cristina: Es material...
-Macario: Algo así, en la comprensión de un pueblo, de un pueblo firme que tenemos pocos pero tenemos y esa es mi riqueza, esa es mi familia, ahí reside mi fortaleza, no me gustan los pesos, nunca me gustaron los pesos a mi, si hubiera querido creo que tengo un poco más de talento que él, porque yo te hago un cuento de los cortitos míos, te lo voy hacer acá, ya te lo hago. Resulta que bajo por la calle Cuareim, Montevideo ¿no?, y en una plazoleta veo que va bajando en la misma calle que sigo yo una señorita que era un espejo, una cosa divina, de esas que se parten al medio y se para cerca de un señor que estaba de gabardina, bajaba el cordón y subía el cordón, bajaba el cordón y subía el cordón. Va la señorita, la chica y le dice, señor que puedo tomar para llegar rápido al cementerio, arsénico le dijo
Cristina: Muy bien, muchas gracias. Esperamos compartir contigo algún día algunas de tus canciones, no sé si tenés algún disco grabado o algo porque sería lindo, la verdad...
Macario: Yo voy a grabar para ustedes, con una charla de estas sale una canción acá otra canción allá pero de recuerdo no entrar al profesionalismo, lo dejo en la casa de ustedes, es más rico el mensaje (tos), viste que tosí recién
Cristina: sí...
Macario: bueno que quede mi tos grabada también (risas)
Héctor: Mira que acá sale todo, esto es súper sensible (risas). Macario, le queres mandar saludos a alguien...
Macario: A todos
Héctor: A todos los uruguayos...
Macario: Vamos a ir un poquito más allá, sabes por qué, hay compañeros que en este momento y compañeras también que están por allá por el Polo Norte y me están haciendo llegar sus cartitas y algún CD de cuando conversan ellos como estas conversaciones familiares nuestras
Héctor: Seguro...
Macario: Después les voy a pasar uno que llegó de una isla..., entonces nos están escuchando desde muy lejos y yo no me reservo la autoridad de cerrar mi boca o de explicar mi pensamiento, porque en sí yo pertenezco a todos ustedes
-Héctor: Claro, lógico...
-Macario: Entonces reducir la posibilidad de que llegue mi voz o mi pensamiento porque es muy lejos no puede ser
-Héctor: Claro, tiene que ser lo más amplio posible...
-Macario: Y sabes lo que pasa, que uno a través de la experiencia y los años de lucha que tenemos, que tienen ustedes también y todos los compañeros, las compañeras, llegamos a la conclusión de que no estamos solos y que tampoco somos un grupo, entonces hay homogeneizar todo el conocimiento que tenemos, las cositas nuestras que aprendemos y ofrecerlas sin signo de peso, que haya campo libre, vos mañana traes un escrito, lo leemos y entre los tres lo analizamos o lo publicamos y que le llegue, porque hay un continente que exige nuestra voz desesperadamente y por qué no hablamos, a veces no tenemos medios
-Héctor: Claro, enarbolar la verdad y desenmascararla...
-Macario: Exacto
-Héctor: A veces se oculta la verdad, se le pone una máscara y nos quieren vender ciertas cosas como verdad lamentablemente...
-Macario: Vos sabes que yo en un poema creo que de los últimos que tengo escrito, llego a la conclusión que la verdad no existe, lo digo en el poema
-Cristina: Ah, aclaremos...
-Héctor: Vos sabes que existe un conjunto, una aproximación pero la verdad siempre hay que buscarla, siempre es más profunda
-Macario: Sí, sabes quien es la única verdad que la tenemos todos los días en este sistema, la mentira
-Cristina: Una mentira repetida 100 veces se convierte en verdad...
-Macario: Una mentira que se publicó y la repetiste 100 veces se convierte en verdad y donde está la verdad, yo a veces converso con la verdad para decirle que es una mentira
-Héctor: Bueno Macario, la verdad que ha sido muy linda la charla que hemos tenido
-Cristina: La verdad que sí y no va a faltar la oportunidad, vamos a volver
Héctor: Vos que anduviste de guerrillera con él
Cristina: De guerrillera, pobre Macario
-Macario: Casi enloquecí a María de los Ángeles ahora voy a enloquecer a otra
-Héctor: A través de tus palabras les mandamos un saludo a todos los uruguayos, uruguayas que estén por todo el mundo
-Macario: Residan donde residan, que reciban nuestro calor, nuestro aliento, nuestro mejor abrazo, nuestro mejor beso y que seguimos en la lucha sin orden de aflojar. Muchas gracias.
-Cristina: Muy bien, acá no se rinde nadie
-Héctor Gracias Macario.

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