lunes, 7 de mayo de 2012

Comienza un juicio al terror de los medios


Comienza juicio por la complicidad entre medios y dictadura 

 Hoy comienza el juicio que la hija de un matrimonio asesinado en Uruguay durante la última dictadura militar inició contra Editorial Atlántida por haber tergiversado su historia para hacer propaganda a favor de la represión.

Los hechos

Año 1977 Uruguay.
Esta niña se llama Alejandrina Barry y era hija de Susana Matta y Juan Alejandro Barri.
Ambos militantes de importancia de la organización Montoneros (Argentina).
La coordinación de los servicios de inteligencia de los estados totalitarios de la región, llevaron  la represión fuera de fronteras compartiendo detenidos, secuestrándolos y realizando traslados de un país a otro.
Rosario Quiroga argentina ella y sus tres hijas pequeñas, deciden buscar refugio en Uruguay, porque su esposo ya había sido secuestrado y desaparecido en su país un año antes.
Octubre de 1977, esta familia junto a otros militantes montoneros arribaron al Uruguay,  algunos escapando de la fuerte represión desatada en su país, otros venidos desde Europa para continuar su accionar contra la junta militar instalada en marzo del año 1976.
Oscar de Gregorio un dirigente montonero, había sido detenido en el puerto de Colonia
por el cuerpo de fusileros navales (Fusna) el 16 de noviembre del año 1977.
Rosario Quiroga logra  ver su detención y avisar a la familia.
A partir de este hecho, se desencadena una sucesión de secuestros y asesinatos de ciudadanos argentinos en nuestro suelo uruguayo.
En la casa habían quedado sus tres hijas,  más la hija del matrimonio  Barry (Alejandrina) con la mamá de esta (Susana Matta) cuando, Rosario Quiroga sale rumbo hacia Montevideo.
Quiroga es detenida junto a otro argentino de nombre Rolando Pisarello, en la ruta ínter balnearia  por las fuerzas conjuntas.
Estos fueron llevados a un lugar hasta hoy desconocido en la zona de Carrasco con apariencia de Castillo. Allí son brutalmente torturados.
De mientras en otro lugar de la ruta, realizaban otro operativo, hiriendo de muerte al padre de Alejandrina ( Barri)que era acompañado en el auto por Jaime Dri (diputado peronista).
Al día siguiente rodearon la casa de Lagomar siendo secuestrados todos, las 5 niñas y dos mujeres. En esa acción es asesinada  la mamá de Alejandrina. 
En otra casa donde residía el  reconocido pianista Miguel Ángel Estrella son detenidos y heridos. Un matrimonio exiliado, otra mujer y el pianista.
Todos fueron llevados al mismo lugar de tortura donde constatan la presencia de militares navales argentinos y uruguayos.
Luego algunos fueron trasladados en forma clandestina hacia Argentina mediante helicópteros o aviones pequeños militares. Rumbo a la ESMA (Escuela de mecánica de la Armada) , donde algunos siguen desaparecidos.
Otros fueron encarcelados y procesados acá y llevados al penal de Libertad.
34 años después se presentan en la justicia uruguaya para iniciar la causa en el juzgado del juez Charles. 


"Los medios y editorial Atántida, cómplices del Terror" - informe Visión 7 
Alejandrina Barry una historia de las que por suerte hoy se pueden conocer ....Revista Somos, Gente ..... ( Editorial Atlántida) y su complicidad con la dictadura, el golpe cívico militar del 76 y la demanda de Alejandrina cuyos padres fueron asesinados en Uruguay , y ella con apenas 3 años fue víctima de la apropiación de su imagen para usar contra sus padres y como propaganda de la dictadura, y de la complicidad de D´Amico de Gelbrung y todos los mercenarios que bajo el mote de periodistas acordaban con los asesinos....  

  La complicidad de los medios con la dictadura

Denuncian a Atlántida

Alejandrina Barry, hija de desaparecidos, demandó a las revistas Gente, Somos y Para Ti por notas publicadas durante la represión.

Por:
Gimena Fuertes
Alejandrina Barry, aquella niña de tres años que las revistas Gente, Somos y Para Ti mostraron como una hija de subversivos abandonada por sus padres, se presentó ayer ante la justicia para denunciar a la Editorial Atlántida, dueña de las tres publicaciones. En realidad, sus padres fueron víctimas de militares uruguayos y argentinos, que luego se apropiaron de ella y antes de entregarla a su abuela le sacaron fotos para publicar una historia inventada sobre su vida.
Alejandrina ahora tiene 35 años y es integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH). La denuncia que radicó ante el Juzgado Federal Nº 12 a cargo de Sergio Torres acompañada del colectivo Justicia Ya! y de querellantes en la causa ESMA como la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.
Esta querella se suma a la que ya presentó la sobreviviente Thelma Jara de Cabezas también contra la revista Para Ti. Se denuncia a la empresa editorial por haber concertado acciones de propaganda a través de estas publicaciones de gran tirada en la época con el grupo de tareas 3.3.2 de la ESMA para "usar su imagen y fraguar su historia cuando tenía 3 años de edad", explicó uno de sus abogados, Luis Bononi.
El 30 de diciembre de 1977, la revista Somos publicó una nota bajo el título "Los hijos del terror". Después, el 5 de enero, la revista Gente que dirigía Samuel "Chiche" Gelblung tituló "Esto también es terrorismo. Alejandra está sola", acusó a sus padres fallecidos de ser "asesinos que dejaron de ser padres para fabricar huérfanos". Y por último, la revista Para Ti publicó un artículo el 16 de enero de 1978 con el título "A ellos no les importaba Alejandra". Sus padres Juan Alejandro Barry y Susana Beatriz Mata eran militantes de la organización Montoneros y fueron acorralados y llevados a la muerte por militares uruguayos en coordinación con los represores argentinos en el marco del llamado Plan Cóndor.
"Me presenté con Justicia Ya! que es un organismo de Derechos Humanos independiente. Mi interés no tiene que ver con los intereses del gobierno ni con los intereses del Grupo Clarín, ya que no es el único medio que fue cómplice sino otras empresas que hoy siguen haciendo grandes ganancias", declaró Barry a Tiempo Argentino. "Queremos demostrar la participación de gran cantidad de empresarios en la dictadura, no sólo el Grupo Clarín como se dice desde el gobierno, sino que todos los que entregaron en sus empresas a trabajadores que hoy siguen desaparecidos o pusieron a sus gerentes como funcionarios de la dictadura, siguen impunes y tienen ganancias récord en la Argentina de hoy."
 "Como medida concreta, pedimos al gobierno nacional que tanto la Armada como la Secretaría de Inteligencia efectúen la apertura de todos los archivos de la represión que tengan sobre Alejandrina y su familia", dijo Bononi.

Las empresas cómplices de los crímenes

Alejandrina Barry "Los ideólogos del golpe fueron los empresarios" from tvpts on Vimeo.
Fuentes: Capturavidas, Tiempo

1 comentario:

  1. Revista Somos (Buenos Aires)
    La revista Somos fue un medio gráfico argentino que fue editado por la editorial Atlántida en la segunda mitad del siglo XX.1
    En el año 2010 se generó una controversia debido a su papel durante la dictadura argentina entre 1976 y 1983.
    En la época del Proceso su edición política estaba a cargo de Gustavo Landívar y la secretaría de redacción la desempeñaron Héctor D’Amico (hoy secretario general del diario La Nación) y Jorge de Luján Gutiérrez (hoy director de la revista Gente).2
    Esta nota publicada en la revista Somos el 16 de diciembre de 1977, titulada «Cómo viven los desertores de la subversión» que ilustran con fotos que muestran un supuesto «centro de rehabilitación para extremistas» (según dice el epígrafe). Conociendo hoy la realidad de los campos de concentración de la dictadura da miedo mirar estas fotos.
    Claudia Acuña, testigo en el juicio ético que la Asociación Madres de Plaza de Mayo organizó el 29 de abril de 20103
    En esta revista trabajó como redactor el periodista Héctor Jesús Ferreiros, quien fue detenido el 31 de marzo de 1977, torturado y asesinado.4
    La revista Somos publicó una nota con el título «Cómo viven los desertores de la subversión». Allí se habla de la existencia de «centros de recuperación de detenidos» y hasta se transcriben declaraciones textuales de personas desaparecidas, sin identificarlas. Las fotos de la nota indicarían que se trata de la ESMA. Es evidente que la revista sabía de la existencia de esos centros clandestinos, a los que llama «cárceles de especial seguridad». El 26 de enero de 1979 se publicó otra nota bajo el título «Dos ejemplos aleccionadores»: se referían a dos jóvenes que fueron conducidos a «casas de recuperación» donde fueron atendidos por psicólogos, médicos y sacerdotes. El 30 de diciembre de 1977 Somos publicó «Los hijos del terror». Y el 24 de marzo de 1978 editaron «Los herederos del odio». Se referían al abandono de tres nenes, «hijos de María Luisa Cerviño, una notoria subversiva». También se transcribieron declaraciones de detenidos-desaparecidos obtenidas en sesiones de tortura. Así lo denunció Osvaldo Papaleo en el juicio al capellán Christian Von Wernich, [quien resultaría] condenado a reclusión perpetua. Papaleo dijo que antes de su detención ilegal había enviado un telegrama a [la editorial] Atlántida pidiendo que rectificaran una información publicada. Tiempo después, sus torturadores le exhibieron el original del telegrama que él había enviado. La misma situación vivió Jacobo Timerman: en una nota de Somos sobre el caso Graiver se citaron declaraciones del periodista obtenidas bajo tortura.
    Raúl Arcomano, agosto de 20105
    En septiembre de 2010, Alejandrina Barry, hija de desaparecidos, demandó a las revistas Somos, Gente y Para Ti por notas publicadas durante la represión.6
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