miércoles, 2 de noviembre de 2011

Historia de unos huesos NN encontrados en Colonia


Los Vuelos de la Muerte
De los archivos de Rey Piuma (Un marino acusa)

Lo que se encontró fue terrorífico

Atados con alambre
Hallazgo confirma NN pero sin tumba
Lunes, 30 de Agosto de 2010 
¿Vuelo de la muerte? Fue registrado en 1978 como una muerte de "asfixia por inmersión".
 
Cementerio de Nueva Palmira
El registro de los restos de un ciudadano muerto de asfixia por inmersión que fue sepultado durante la dictadura militar pero cuya tumba no se encuentra, fue descubierto por un obrero de la construcción que pidió buscar en los archivos del cementerio de la ciudad de Nueva Palmira.
El hecho ocurrió hace unos días cuando Juan Pérez Quiñónez, oriundo de Mercedes pero que se encuentra temporariamente trabajando en una obra de Nueva Palmira, pidió autorización a las autoridades de la alcaldía para revisar el archivo de defunciones.
Tras escuchar varias historias sobre la existencia en ese cementerio de restos de desaparecidos "le pedí al concejal Márquez, me llevó a hablar con el alcalde y me permitieron mirar el libro", dijo Pérez Quiñónez a LA REPUBLICA.
Allí, confirmó lo que había escuchado en la calle: la existencia del registro de un fallecido como consecuencia de "asfixia por inmersión" en setiembre de 1978 del que no encontrarían luego ni tumba ni registro de exhumación. "Encontramos el dato de setiembre del 78, de un muerto entre el 12 y 13 de setiembre. No tiene registro ninguno y dice muerto por asfixia por inmersión. Yo creo que ese dato es contundente", señaló, Quiñónez, quien agregó "es como si estuviéramos viendo cuando le hacen el submarino".
Según el registro, el ciudadano muerto, sin nombre, ni más dato que la fecha y causa de su muerte debería estar en una fosa, que no aparece. "Está en la fosa 72. Pero resulta que fuimos allí, estuvimos buscando y en el libro de exhumaciones no aparece. La tumba tampoco aparece", agregó. De los registros surgieron además cuatro tumbas de NN muertos en el año 83 sin registro de nombre, "el alcalde y los concejales se pusieron todos a la orden para investigar esto", señaló.

Quiñónez es un viejo "milico de cuartel" oriundo de Mercedes a quien la dictadura echó del país tras ser denunciado por ayudar a los detenidos en el cuartel, muchos de ellos amigos y vecinos del barrio donde nació.
Exiliado en Argentina, tuvo que peregrinar hasta encontrar los restos de su hermano y un hijo, a quienes los militares torturaron y mataron.
Tras venir a Nueva Palmira en un grupo de obreros de la construcción, escuchó las historias de presuntos desaparecidos enterrados en el cementerio de Nueva Palmira. Al cierre de esta edición la Justicia no había actuado en el tema, y salvo los concejales que dispusieron se continuara la investigación en el cementerio, la incógnita sigue allí, sin restos que aparezcan pero documentados en el libro del cementerio de Nueva Palmira, a la espera que alguien lance luz sobre las incógnitas que guardan. Quiñónez tiene un hermano y un hijo muertos en Argentina.
Nancy Banchero, co-directora del diario El Eco de Colonia dijo a LA REPUBLICA que "familiares de detenidos desaparecidos solicitarán investigar el cementerio de Nueva Palmira y resguardar las ocho urnas NN que están en un galpón en el cementerio de Colonia del Sacramento".
A la fosa 72 que contenía un cuerpo NN, después de haberse sepultado a un "joven de entre 20 y 25 años", a raíz de "asfixia por inmersión", probablemente lanzado al agua por los vuelos de la muerte durante la dictadura argentina y uruguaya, se colocó al año siguiente, 1979, otro cuerpo.
Las interrogantes se acumulan sin respuestas. ¿Por qué un año después del hallazgo de ese cuerpo sin vida, se coloca otro fallecido -local con nombre y apellido- en la misma fosa o sobre ésta? Los hechos hacen suponer que lo que se pretendió fue borrar todo rastro.
El certificado de defunción encontrado por Juan Pérez Quiñónez dice sobre el joven que debería estar en la fosa 72 que "se ignora nacionalidad". En aquel entonces quien certificó la muerte fue el "doctor Edel Boccagni", forense policial hoy fallecido. Además en el registro escrito a mano aparecen las iniciales NN remarcadas en lapicera.
En los libros del cementerio que van de 1983 a 1985 aparecen un total de 18 reducciones de cuerpos "sin identificar". A algunos de ellos quizás se les haya perdido la plaqueta de identificación, pero otros resultan muy dudosos porque las exhumaciones de tres de esos cuerpos se hicieron dos el mismo día y otra en el siguiente cuando aún persistía el gobierno militar, son los cuerpos "sin edificar" (así reza en el libro) del 17/6/1983, del 17/7/1983 y del 17/83. Las restantes exhumaciones figuran hechas en el año 85, a comienzos del gobierno de Julio María Sanguinetti.
Las urnas de los ocho cuerpos NN que se encuentran en el cementerio de Colonia del Sacramento, están en un pequeño depósito de dos metros por dos, arriba de un tablón, junto a herramientas y materiales de construcción. Familiares de detenidos desaparecidos reclamarán a la Intendencia que se pongan en un lugar apropiado para su conservación, así lo indicó al semanario El Eco, uno de sus representantes, Eduardo Piroto.
"Forenses argentinos estuvieron en el cementerio de Colonia y le realizaron el ADN a todos los cuerpos pero como no coincidían con ninguno de los datos que tienen en el banco genético para cotejar con cuerpos que se vayan encontrando, los ocho NN están documentados para su identificación", indicó el integrante de Familiares de Desaparecidos de Uruguay, Eduardo Piroto.
Lo importante ahora "es que esos restos en Colonia del Sacramento se conserven en algún lugar bien resguardado" para que "no se vayan a perder, a tirar, depositar en el osario o cremar, porque en algún momento pueden ser identificados", agregó.


Domingo, 20 de Junio de 2010
NN de la dictadura en cementerio de Colonia

La versión de los ojos
En un pequeño galpón del Cementerio de Colonia, sobre unas tablas cerca del techo, hay cinco urnas donde presuntamente estarían cinco cuerpos NN que aparecieron en las costas del río de la Plata, en las inmediaciones de Colonia del Sacramento.
En total son ocho las NN, quizás las restantes tres estén detrás de las que se ven a simple vista o son las que aparecen desparramadas en el misma pieza-galpón, entre varillas, baldes de pinturas, maderas, y algunos otros elementos de obra. No están "bajo llave" ni "en la morgue", como se indica en un comunicado de presidencia desde hace varios años. La otra bofetada la constituye la placa que dice: Aunque no estén sus nombres, sus familias tienen aquí un lugar para recordarlos ¿Qué familiares? Si no se sabe quiénes son esas víctimas.
Ocho cuerpos definidos con dos letras que dicen mucho: NN recibieron sepultura en 1976 tras ser ubicados a orillas del río de la Plata en las inmediaciones de Colonia del Sacramento. Gracias a la labor de la juez de paz Blanca Germano, que en el período de la dictadura pidió "digna sepultura" fueron llevados al cementerio.
Cuando fueron encontrados, el gobierno militar de ambas márgenes del Plata dijo que se trataba de "coreanos" que se habrían "peleado" y por ende "arrojados" desde un "barco pesquero". Mintieron. Los cuerpos pertenecían a personas presas, torturadas y como fin arrojadas con o sin vida desde aviones, en los llamados vuelos de la muerte, que surcaban el río de la Plata, arrastrados por la corriente fueron a dar a las costas de Colonia, de Rocha y de muchos otros lugares. Sólo algunos tuvieron "digna sepultura", otros fueron enterrados en fosas clandestinas, como clandestina fue su muerte.
 Lo que dice Presidencia
Casi con honor está escrito en una página de la Presidencia de la República -data de varios años-, que a los NN enterrados en Colonia del Sacramento se les hizo un monolito en un espacio verde donde estuvieron hasta tanto fueron reducidos los cuerpos, allí en ese lugar se colocó una placa que reza: Aunque no estén sus nombres, sus familias tienen aquí un lugar para recordarlos.
El comunicado sigue: "Tiempo después fueron desenterrados para que los antropólogos argentinos realizaran los estudios correspondientes. Actualmente –una vez reducidos- los restos se encuentran bajo llave en la morgue del propio cementerio.
La Juez que estuviera a cargo del tema, Blanca Germano, estuvo presente en el seminario taller, denominado 1000 promotores en DDHH que se realizó en Colonia del Sacramento.
La Directora de Derechos Humanos, María Elena Martínez destacó la valentía de quienes actuaron en una época tan problemática. Los ediles (de la Junta Departamental de Colonia) que participaron en el tema relataron que los cuerpos fueron encontrados con los alambres con los que habían sido atados.
Los antropólogos argentinos aún trabajan en la identificación de los cuerpos, mediante pruebas de ADN, comparándolas con las del banco de ADN que tiene la Secretaría de DDHH argentina".

Lo vimos
Una periodista de EL ECO acudió hace unas semanas al cementerio de Colonia para informarse sobre la situación de los cuerpos NN, merced a que la Comisión por la Memoria, sostiene que no le han efectuado el ADN a los cuerpos ahí ubicados. La respuesta fue que no se los podían mostrar porque "estaban bajo llave". Días después volvió otra periodista del semanario -como una concurrente más al cementerio- y vio (en un pequeño galpón) urnas que indicaban que ahí estaban, al menos cinco de los NN (quizás no estén los restantes tres, o estén detrás de los otros o en las urnas que están tiradas en el pequeño depósito) Y a varios metros un espacio verde con la placa puesta por la Junta Departamental en honor a esas víctimas de la dictadura. Si bien es en el único lugar del país donde se les rindió homenaje, en los hechos después de las fotos de prensa las autoridades no se ocuparon de los cuerpos.
El equipo de antropólogos argentinos que vino -según el grupo uruguayo de Por la Memoria- estuvo expresamente buscando un cuerpo (ver nota aparte), como no coincidió ninguno de los ocho NN con el que buscaban se fueron. No identificaron quiénes son esos NN.
Resulta imposible que los cuerpos estén en la morgue porque ésta es pequeña y en una situación deplorable. Y como si fuera poco su baño es el que tiene para utilizar el personal del cementerio (7 operarios).

7 de marzo de 2011


URUGUAY: OPERATIVO CÓNDOR-EL EAAF REANUDA EN COLONIA IDENTIFICACIÓN DE OCHO RESTOS DE NN.-

Caducidad: Almagro plantea coordinacion Ejecutivo-FA‏

"Vuelos de la muerte". El Equipo Argentino de Antropología Forense trabajó durante tres días
Reanudan en Colonia tareas de identificación de 8 restos "NN"
Desde el miércoles 2 hasta ayer (viernes 4), tres integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) retomaron las tareas de investigación que habían comenzado hace nueve años en el Cementerio de Colonia del Sacramento.
Por Luís A. Carro | COLONIA


Zimmer. El intendente recibió ayer al equipo de antropólogos.
El objetivo es el de identificar ocho restos NN, que desde 1976 están allí sepultados, y que en 2002 fueron exhumados y luego reubicados en urnas en la morgue de la necrópolis.

De acuerdo a lo que en su momento dejó documentado la jueza departamental Blanca Germano, esos cadáveres corresponden a víctimas de los llamados "vuelos de la muerte" que se llevaron a cabo durante la dictadura argentina en coordinación con los genocidas uruguayos. Los cuerpos fueron arrastrados por el oleaje del Río de la Plata y aparecieron en distintos puntos de la franja costera coloniense.

La antropóloga Patricia Bernardi, del EAAF, recordó en diálogo con LA REPUBLICA que la investigación científica se inició el 21 de enero de 2002 y "se prolongó durante una semana".

Participaron de esa primera etapa, junto a Bernardi, los antropólogos Darío Olmos, Anahí Ginarte, Miguel Nievas y Luis Fondebrider.

"Dos miembros del Equipo regresamos a Colonia para continuar con el trabajo de laboratorio y tratar

"Nosotros", comentó, "en aquella primera etapa hicimos las excavaciones con técnicas arqueológicas y también los estudios preliminares de laboratorio de los ocho esqueletos, sin poder llegar a identificar a ninguno". La antropóloga optó por un prudente silencio al preguntársele qué nuevos datos manejaban para haber regresado a la capital coloniense.



Torturados y atados con alambres
En el retorno a la democracia, con fecha 13 de setiembre de 1985, el edil Alberto Badaracco (Partido Nacional) concretó el primer pedido de informes sobre los ocho NN.

En marzo de 1996 la Junta Departamental de Colonia colocó en el lugar una placa que reza: "Aunque no estén sus nombres, sus familias tienen aquí un lugar para recordarlos", y en 2008 hubo una ceremonia recordatoria, de la que participaron autoridades departamentales y del gobierno nacional del doctor Tabaré Vázquez, y también se llevó a cabo en la capital coloniense el seminario taller " 1.000 promotores en Derechos Humanos", del que participó la jueza Germano.

Los curules de la Comisión de Derechos Humanos que jugaron un rol fundamental para la preservación de los restos, relataron que aquellos cuerpos NN fueron encontrados "con los alambres con los que habían sido atados" y presentaban "huellas muy evidentes de las torturas a las que habían sido sometidos".

Funcionarios municipales que a fines de la década del 70 tuvieron contacto con los ocho cuerpos manifestaron que había "algo llamativo en uno de los ahogados: dentro de un bolsillo del pantalón guardaba envueltas en papel plomo dos o tres fotografías, posiblemente de familiares suyos o gente muy cercana". Esas fotos, aseguran, "fueron entregadas a la Policía de esa época y es de desear que todavía se conserven en alguna parte, porque serían de mucha ayuda para tratar de armar la historia de ese desconocido".

Las fotos están!!


Una jueza valiente
Blanca Germano ­quien tuvo a su cargo la confección de un voluminoso expediente en el que dejó constancia del estado en que se encontraba cada cuerpo en el momento de aparecer en la playa­ recordaba años después que "esos fueron los días más espantosos que me tocaron vivir". Germano se desempeñaba como titular del Juzgado de Paz de Colonia Valdense y también extendía su jurisdicción hasta Juan Lacaze."Los cadáveres estaban desfigurados, comidos por los peces, luego de muchos días a la deriva en el río, la descomposición se producía en forma muy rápida y nuestro equipo judicial tenía que andar allí, en medio de aquel horror, de aquella atmósfera nauseabunda, registrando cada detalle por mínimo que fuera, porque desde el primer momento en que los cuerpos aparecieron nos dimos cuenta de que estábamos ante algo diferente, terrible, y había que documentarlo para que no se borrara". En el expediente Nº 204, Germano dejó constancia de que "en La Paz, Colonia Piamontesa, y el día cinco de setiembre de 1976, la suscrita recibe aviso proveniente de las autoridades de la Subprefectura Marítima de Juan Lacaze de que en la playa de Boca de Rosario había aparecido el cuerpo sin vida de una persona con signos evidentes de violencia". "El cuerpo se encontraba boca abajo, absolutamente desnudo, atados los pies con un cordón grueso tipo correa sobre unos calcetines negros, sus brazos estaban estirados y en una de las muñecas se veía una fuerte atadura con una correa de dos colores". Estaba "lleno de hematomas, al proceder a dar vuelta el mismo, se constató por parte del médico actuante, doctor Juan Carlos Rossell, que habían sido extirpados los testículos y el escroto..."Al preguntársele (al médico) si la extirpación de los miembros podía ser por efecto de la permanencia del cuerpo en las aguas, contestó que no, que se advertía con absoluta seguridad de que habían sido extirpados antes". Otro cuerpo fue localizado en la playa Blancarena, próximo a la desembocadura del arroyo Rosario, "decúbito ventral sobre la orilla del agua... una persona del sexo masculino, con signos evidentes de violencia, ligaduras en los tobillos y muñecas efectuadas con tiras de lonetas y ataduras en el cuello con tiras de tela azul y otras de color ocre... Vestía pantalón de pana negro y buzo azul... Se encontraba en avanzado estado de descomposición". También en proximidades de Boca del Rosario fue ubicado otro cuerpo "del sexo masculino, de aproximadamente 1.80 de altura, pelo largo oscuro, cutis blanco, de unos 25 a 30 años". "Vestía un pantalón tipo pijama de color blanco, calcetines negros de nailon, tenía ligaduras en las muñecas confeccionadas con tiras de tela de color blanco, presentaba varios hematomas y un orificio en el costado a la altura de la tetilla, al parecer producido por una bala u objeto punzante...".


Equipo identificó restos del "Che"
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) es una organización no gubernamental que fue creada en 1984, con el objetivo de "desarrollar técnicas que permitieran ayudar a descubrir qué pasó en Argentina con los ciudadanos desaparecidos durante la dictadura militar que se instaló entre 1976 y 1983."

Desde 1998 el EAAF viene trabajando en Latinoamérica, Africa, Europa y Asia. En todos los casos, la primera etapa de su labor consiste en "la recopilación de fuentes escritas y orales", luego viene "el análisis de la documentación y los registros" y el paso siguiente es la actividad arqueológica "similar a la arqueología clásica en un contexto médico legal, utilizando también las técnicas de investigación genética a través del ADN".

El Equipo obtuvo repercusión internacional al haber identificado los restos de Ernesto "Che" Guevara en Bolivia.




Otra vez Batlle ocultando desaparecidos

Leer mas:


De algún uruguayo también serían
De la hondura a la luz

Las primeras tumbas que abrieron los antropólogos fueron las Nos. 38 y 40.

Previamente, la comuna había dispuesto un cerco en torno al lugar para que los especialistas pudieran desplazarse con absoluta comodidad. Tanto Williman como Garat destacaron “el cuidado que se le dispensó a estos restos”, lo cual facilita la tarea actual, y el jerarca comunal puso especial énfasis en “la buena disposición que pusieron en otro momento, durante la dictadura, empleados del cementerio que cuidaron estos restos con una dedicación tal que evitó cualquier acción que los afectara”.

Todos los estudios de los restos se realizarán en la propia morgue de Colonia, ya que si bien en un primer momento se pensó en trasladarlos hasta la vecina ciudad de Rosario, la iniciativa fue descartada para evitar demoras y centralizar todos los estudios en un sitio.

Funcionarios municipales que a fines de la década del 70 tuvieron contacto con los ocho cuerpos que el río arrastró hasta las costas de Colonia, recordaron “algo llamativo en uno de los ahogados: dentro de un bolsillo del pantalón guardaba envueltas en papel plomo dos o tres fotografías, posiblemente de familiares suyos o gente muy cercana”. Esas fotos, aseguran, “fueron entregadas a la Policí­a de aquella época y es de desear que todaví­a se conserven en alguna parte, porque serí­an de mucha ayuda para tratar de armar la historia de ese desconocido”.

Hoy (martes 22) por la mañana, la Comisión de Derechos Humanos de la Junta Departamental de Colonia se pondrá en contacto con los antropólogos argentinos, y el miércoles 23 a las 17 horas éstos detallarán en conferencia de prensa a realizarse en la sala de actos de la intendencia las principales etapas del trabajo que están cumpliendo. Intervendrá también en esa instancia el representante del presidente Batlle en la Comisión para la Paz, doctor Carlos Ramela.
“Fueron días espantosos”

Por su parte, la jueza de Paz Blanca Germano –quien tuvo a su cargo la confección de un voluminoso expediente en el que dejó constancia del estado en que se encontraba cada cuerpo en el momento de aparecer en la playa arrastrado por oleaje –manifestó a LA REPUBLICA que “esos fueron los días más espantosos que me tocaron vivir”.

Germano, por ese entonces, se desempeñaba como titular del Juzgado de Paz de Colonia Valdense y también extendÃía su jurisdicción hasta Juan Lacaze.

“Los cadáveres estaban desfigurados” –evoca–. “Comidos por los peces, luego de muchos dí­as a la deriva en el río, la descomposición se producí­a en forma muy rápida y nuestro equipo judicial tení­a que andar allí­, en medio de aquel horror, de aquella atmósfera nauseabunda, registrando cada detalle por mí­nimo que fuera, porque desde el primer momento en que los cuerpos aparecieron nos dimos cuenta de que estábamos ante algo diferente, terrible, y habí­a que documentarlo para que no se borrara”.

Hoy la jueza Germano cumple tareas en Ombúes de Lavalle y Nueva Palmira, y desde allí­ no oculta su “satisfacción por esta investigación que ahora se está realizando”.

“Yo tení­a la certeza de que algún día se iba a saber la verdad”, indica la magistrada. “Nos querí­an hacer creer una historia de asiáticos que se habí­an amotinado a bordo de un barco. Un verdadero disparate que no nos creí­mos ninguno de los que trabajamos en el lugar de los hechos”.

“Era algo tan distinto a lo común, algo que dejaba al trasluz tanta barbarie, tanta crueldad, que no nos podían venir con una novela tan burda”.

Blanca Germano considera que “dentro de las medidas que un juez de Paz está facultado a adoptar, se aplicaron todas. Y aunque cueste creerlo, a pesar de que estábamos en dictadura, no recibí ninguna presión. Tal vez pensarí­an en ese momento que después todo se perderí­a en el olvido”.
Las actas del horror

En el expediente Nº 204, la jueza Germano deja constancia de que “en La Paz, Colonia Piamontesa, y el día cinco de setiembre de 1976, la suscrita recibe aviso proveniente de las autoridades de la Subprefectura Marí­tima de Juan Lacaze de que en la playa de Boca de Rosario habÃía aparecido el cuerpo sin vida de una persona con signos evidentes de violencia”. “Que el cuerpo habí­a sido visto por un vecino de la zona, que había puesto el hecho en conocimiento de la Policí­a”.

Una vez constituida en ese lugar, Germano describió en todos sus términos el horror al que se enfrentó.

“El cuerpo se encontraba boca abajo, absolutamente desnudo, atados los pies con un cordón grueso tipo correa sobre unos calcetines negros, sus brazos estaban estirados y en una de las muñecas se veí­a una fuerte atadura con una correa de dos colores”.

“El cuerpo se encontraba lleno de hematomas, al proceder a dar vuelta el mismo, se constató por parte del médico actuante, doctor Juan Carlos Rossell, que habí­an sido extirpados los testículos y el escroto…”

“Al preguntársele (al médico) si la extirpación de los miembros podí­a ser por efecto de la permanencia del cuerpo en las aguas, contestó que no, que se advertí­a con absoluta seguridad de que habí­an sido extirpados antes”.

Otro cuerpo fue localizado en la playa Blancarena, próximo a la desembocadura del arroyo Rosario.

Una vez más, Germano registra con minucioso dolor: “decúbito ventral sobre la orilla del agua se encontraba el cuerpo sin vida de una persona del sexo masculino, con signos evidentes de violencia, ligaduras en los tobillos y muñecas efectuadas con tiras de lonetas y ataduras en el cuello con tiras de tela azul y otras de color ocre… Vestí­a pantalón de pana negro y buzo azul… Se encontraba en avanzado estado de descomposición”.

También en proximidades de Boca del Rosario fue ubicado otro cuerpo “del sexo masculino, de aproximadamente 1.80 de altura, pelo largo oscuro, cutis blanco, de unos 25 a 30 años”.

“Vestí­a un pantalón tipo pijama de color blanco, calcetines negros de nailon, tení­a ligaduras en las muñecas confeccionadas con tiras de tela de color blanco, presentaba varios hematomas y un orificio en el costado a la altura de la tetilla, al parecer producido por una bala u objeto punzante…”
El primer pedido de informes

Con fecha 13 de setiembre de 1985, el edil Alberto Badaracco (Partido Nacional) hizo llegar al entonces presidente de la Junta Departamental de Colonia, Juan José Sartori, el siguiente pedido de informes.

Sr. Presidente:

El que suscribe, edil departamental, solicita por su intermedio se solicite a la Intendencia Municipal la siguiente información.

1) Cuántos cadáveres no identificados se encuentran sepultados en el cementerio de Colonia.

2) Fecha en que se produjeron dichos entierros.

3) A pedido de quién se efectuaron tales inhumaciones y qué documentación se presentó en esa oportunidad.

4) En caso de contarse con el certificado de defunción, el nombre del médico y las causas de dichos fallecimientos.

5) Si posteriormente a dichos entierros, la autoridad que intervino informó a la Intendencia el origen o procedencia de los citados cadáveres.

El edil Badaracco además se encargó de hacer llegar el expediente a la Comisión para la Paz. Ayer, entrevistado por radio El Espectador expresó que “ojalá” se identifiquen todos los cuerpos NN de Colonia, aunque afirmó que lo importante es que estos hechos no vuelvan a repetirse y que tampoco se olviden.

El curul explicó que tiene información de que uno de los cuerpos podrí­a ser el de un uruguayo, aunque declinó ahondar en detalles, ya que esos datos se manejan en reserva. La novedad habí­a sido adelantada por LA REPUBLICA el sábado. “Tenemos información que no podemos comentar, que podrí­a haber un ciudadano uruguayo aunque lo más factible es que en su mayorí­a se trate de argentinos”, dijo.

Agregó que una cédula, encontrada en las ropas de uno de los cuerpos, perteneciente a una mujer podrí­a aportar elementos para identificar uno de los cadáveres. Aseguró que la titular de esa cédula es argentina, está con vida, y vive en México. “Ella tiene la clave para descifrar la identidad de uno de los cuerpos”, dijo. La información fue proporcionada a Abuelas y a Madres de Plaza de Mayo. *

El País 2 de noviembre 2011

Trasladan a Argentina restos hallados en Colonia

Se trata de ocho NN que aparecieron en el río en 1976



COLONIA | PEDRO RAMÓN CLAVIJO

Las urnas con restos de ocho personas NN halladas en Colonia en septiembre de 1976 y que se encontraban en el cementerio local, fueron trasladadas a Buenos Aires, para continuar con la identificación. Ayer martes la jueza Beatriz Larrieux, en compañía del intendente Walter Zimmer recibieron a representantes de la Secretaría de Seguimiento de la Comisión para la Paz de Presidencia de la República.

El 2 de febrero de este año, un equipo de antropólogos argentinos estuvo en el cementerio de Colonia extrayendo algunas muestras para continuar con los trabajos.

La jueza Larrieux dijo que en esta oportunidad los restos son enviados a Argentina para su identificación.

El intendente Zimmer, que junto a su director de Higiene, Luis Garat, siguió de cerca el operativo, dijo que es una etapa dolorosa por retrotraer a la memoria "hechos que sucedieron" en dictadura (1973-1985).

"Remueve porque empezamos a refrescar aquellos hechos. Lo más dolorosa es la identificación que se había hecho en aquel momento, que eran tripulantes chinos, azotados por los efectos del agua", agregó Zimmer, recordando la versión de la dictadura.

Los ocho cuerpos fueron hallados en 1976 entre las islas López frente a Colonia, Boca del Rosario y el balneario Blancarena. Todos con signos de violencia, algunos atados, con ligaduras y en estado de descomposición. Incluso a uno de ellos le faltaban los testículos.

En uno de los cuerpos apareció una cédula de identidad correspondiente a una mujer, que luego fue encontrada con vida.

Zimmer valoró la actitud de los ediles de Colonia del período 1985-1990, que insistieron para que se identificaran esos restos. El intendente dijo que si hubieran actuado en la época de la dictadura, "quizás hubieran ido al osario".

En enero de 2002 un equipo de antropólogos extrajo los restos de la fosa donde se encontraban en el cementerio.
Argentina saludó fallo por Gelman

El gobierno argentino manifestó ayer martes su satisfacción por el procesamiento con prisión de cuatro militares y un policía retirados acusados por el crimen de María Claudia García de Gelman en 1976.

"Es un gran paso adelante para el proceso de memoria, verdad y justicia que ha recibido en Uruguay nuevo impulso, tras la sanción de la ley que declaró imprescriptibles los crímenes de la dictadura que padeció", señaló el secretario argentino de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, en un comunicado emitido ayer.

El País Digital

5 comentarios:

  1. hablando de juan perez quiñones,es sierto que es hermano de un desaparecido en Argentina,es sierto que es un viejo milico,es mentira que la dictadura lo persiguio,es mentira que estuvo exiliado en Argentina,es mentira que los milicos mataron a su hijo,es verdad que Ramirez aparecio muerto en la isla de Nueva Palmira luego que el lo visito y despues que Ramirez le entregara un croquis del Batallon 13 con datos de enterramiento que nunca hizo llegar a nadie que trabajara en este tema,hasta que aparecio muero Ramirez y no tuvo mas remedio.Seria bueno investigaran mejor a este personaje ,seguro se sorprenderan.

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  2. UNA PREGUNTA A LOS PARTICIPANTES
    ¿LAURA GLADIS ROMERO ESTUBO DETENIDA EN URUGUAY?
    ¿DIO A LUZ EN URUGUAY?

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  4. Laura nació el 29 de diciembre de 1956 en La Quiaca, provincia de Jujuy. Luis Guillermo el 18 de septiembre de 1947 en Santiago de Chile. Su familia lo llamaba "Willy". Ambos militaban en el PRT-ERP. Fueron secuestrados el 9 de abril de 1976 en el barrio de la Boca, Capital Federal. La joven estaba embarazada de cuatro meses.

    La pareja y el/la niño/a que nació en cautiverio permanecen desaparecidos.

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  5. PREGUNTO: EN QUE TIEMPO DE 1976 APARECIERON CADAVERES EN COSTAS DE URUGUAY ENTRE LOS QUE ESTARIA EL DE GLADIS ROMERO

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