lunes, 22 de julio de 2013

Nuestros mártires no votan

Hugo Bruschi




 En más de una oportunidad, me he preguntado que pasaría si en esta época de huelgas, conflictos de toda índole, gremios en lucha y no siempre por cuestiones salariales, rendiciones de cuentas, etc., desde la Central Obrera se hiciera llegar un claro mensaje a los gobernantes: SI ANTES NO RESUELVEN LOS CONFLICTOS Y LOS RECLAMOS DE LA GENTE,NO ESPEREN UN SOLO VOTO DE LOS TRABAJADORES.
Esto no habrá de pasar, para tranquilidad de nuestros representantes en el gobierno, pero es a todas luces evidente, el único idioma que entienden. Con razón o sin ella, les podremos gritar lo que nos venga en gana, que ellos tan acostumbrados a oir ciertas acusaciones, no se inmutarán. Pero si Ud. les Dice que no los votará, que eligirá por el camino de la dignidad que hoy por hoy pasa por votar en blanco, entonces Ud. verá como esas rendiciones de cuentas, esos peligros inflaccionarios y esos gérmenes desestabilizadores de la economía, desaparecen como por arte de magia. Y también comprobará como los gremios serán llamados a "encontrar soluciones"  en un ambiente distendido y hasta le hablarán de compañero a compañero.
Quiero dejar constancia - por las dudas - que esta propuesta no intenta para nada darle manija a nadie, pues la gente es lo suficientemente madura, como para hacerse cargo de sus actos. De lo contrario estaríamos declarando la minoría de edad de los trabajadores, tal como ocurrió en el departamento de Artigas, cuando un personaje acusó a grupos universitarios, de llevar ideas peligrosas a los trabajadores rurales. Hecha la aclaración, quiero volver al tema del voto y el porqué de su importancia a la hora de los reclamos.
En estos días, hemos notado un inusitado movimiento en torno al voto epistolar, es decir el derecho de los emigrantes a votar en las elecciones del país en que nacieron. Hemos constatado también que se formará una comisión parlamentaria con representación oficial y opositora, para estudiar el tema. También se habrían instruido a los Consulados, de como facilitar la tarea, llegado el caso. Pero lo más notorio es el nerviosismo en filas oficialistas. Ellos sospechan -tal vez con alguna razón - que de poder votar, un gran porcentaje de esas voluntades, irían a parar al partido de gobierno.

Cuando uno creía haber visto todo en materia de mercantilismo de ideas y subastas de principios, esta gente nos sorprende con un cambio de opinión cuando se trata de votos que significan bancas y sillones ministeriales. Cuando un gran sector del pueblo pedía VERDAD Y JUSTICIA y poner fin a la impunidad reinante en el país, se les argumentó que había que respetar la voluntad del "soberano" que en 2 oportunidades le negó a los familiares la oportunidad de saber sobre el paradero de sus seres queridos, y poder juzgar a los responsables de crímenes y desapariciones de personas, entre otros delitos de lesa humanidad. El derecho al voto, también le fue "democraticamente" negado a los emigrantes. Más de la mitad del electorado habilitado, les dijo más o menos lo que yo escuché: "los de afuera son de palo". Entonces porqué ahora - aunque no nos guste - no se respeta la voluntad del "soberano", "el veredicto de las urnas" como gusta decir al Ministro que todos sabemos ? Cuál es la diferencia entre plebiscito y plebiscito ? Será que los muertos y los desaparecidos no pueden votar ?

Será que como no pueden hablar, tampoco pueden acusar a nadie de haber colaborado en dictadura ?

Yo he hablado con muchos emigrantes y me han dicho que no tienen ninguna intención de votar, así fuera posible. Muchos residentes en la República Argentina, me han manifestado que jamás cruzarían a votar por quien no hubiera dudado de atacar, con ayuda imperial, al país que les dió acogida y los trató como hermanos. Por ello quienes extiendan sus ruegos para poder votar, estarán legitimando a quienes tuvieron la mayoría para anular la Ley de Caducidad y no lo hicieron. Estarán dando su visto bueno, a quienes destituyeron a la Jueza Motta y a todos quienes trataron de ejercer justicia. Por todo ello, en el nombre de todos los mártires del pueblo, del verdadero pueblo, hay mucha pero mucha gente que no los votará. No pierdan el tiempo.


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