sábado, 2 de febrero de 2013

El presidente yerra feo

Sin viento en cola

de Jorge Zabalza

Como siempre Wiiliam está atento a los "bolazos" que Mujica lanza al aire, esa estrategia que le dió tan buenos resultados como recolector de votos y lo llevó a la presidencia. Claro que con los años de reiterar el mismo espectáculo, se han desengañado numerosos sectores que creyeron profundo y filosófico lo que en realidad era pura bolacería y engañapichanga. Ahora dice un par de disparates sobre las diferencias de género y lo salen a rebatir desde todas las trincheras. Los bolazos todavía causan efecto en la izquierda y el progresismo de América Latina, que todavía cree anti imperialista a Mujica porque dice "hace 80 años no nos reuníamos sin los patrones del norte", sin prestar atención a los hechos que contradicen radicalmente esos dichos y que indican que el gobierno de Mujica está avanzando en los "acuerdos estratégicos" con la patronal radicada en Washington. Ya se darán cuenta y aprenderán que la estrategia de Mujica es decir una cosa y hacer la contraria; entonces, la admiración trocará en repudio. 

Como siempre William responde en el plano de la economía con seriedad y documentación irrebatible. Y lo hace cuando a los bolazos presidenciales los respalda el silencio de los economistas. Muy pocos reaccionan con dignidad frente a las bobadas (creo que con Antonio Elías y Joaquín Echevers se agota la lista). La mayoría opta por subordinarse a sus compromisos partidarios y "guardan silencio" para que no le caigan palos de todos lados. 

Como siempre desconfío del discurso oficialista y busco la quinta pata del gato; creo que en realidad Mujica está invitando a que los inversores redoblen esfuerzos, reitera el gesto del Conrad antes de asumir la presidencia (2010) cuando López Mena le organizó una cuchipanda de empresarios y vuelve a comprometerse con los capitalistas. Además, creo que por otro lado, el gobierno viene preparando el terreno y creando una sensación de "fin del viento de cola" para arremeter en el 2013 contra el poder adquisitivo de los asalariados y reducir el gato social SIN PERDER VOTOS (el mayor interés es "ganar y ganar"). No yerra Mujica, pues, sino que sus "bolazos" son a varias puntas. Hila finito, eso no se puede discutir. 

Abrazos
Tambero




MUJICA Y SUS IMPERFECCIONES

El Presidente yerra feo
Autor: William Yohai
2 de febrero de 2013

“El Observador” (1) de ayer se despacha con el siguiente informe:

“El presidente José Mujica advirtió este jueves en su audición radial por M24 que la coyuntura favorable para Uruguay ha cambiado y ya no es tan buena. “Hace rato que el viento de cola a favor ha cesado”, afirmó.
Más allá de esto, Mujica destacó el continuo crecimiento de la economía. Este cambio “se tendría que haber reflejado con mucha gravedad en el seno de la economía y el trabajo nacional. Sin embargo no ha sido así, estamos con una cifra en materia de desocupación alineada con los momentos de mejor ocupación de la historia”.
“Hemos recuperado el salario en términos reales con respecto a la fenomenal caída a lo largo de tantos años, desde la dictadura. Y naturalmente nuestra actividad económica interna se ha mantenido en forma constante y permanente en forma interesante”, enumeró entre los logros que se mantienen.
Según el mandatario este fenómeno se debió a “un factor en el que hay que poner énfasis: la importancia de la inversión se ha venido haciendo en el país”, que actúa como “dinamizadora del trabajo”. Mujica subrayó también la constante diversificación de los mercados y puso como ejemplo el intercambio con Azerbaiyán y las negociaciones con Rusia.”

Veamos: 1) “Hace rato que el viento de cola a favor ha cesado” Con su habitual falta de seriedad, amparado en la “autoridad” que le confiere su rango administrativo el Presidente se considera eximido de la obligación de fundamentar su afirmación. No sabemos, por tanto, que hechos la motivan.

Como la misma nos llamó la atención resolvimos, dado que no contamos con la tal “autoridad”, investigar un poco.

La primera gráfica que elaboramos a partir de datos del sitio “INDEXMUNDI” es un poco compleja. Si se la observa con atención se nota que, en los últimos dos años, los precios de los productos que integran mayoritariamente la canasta exportadora uruguaya no han caído. Más bien están estabilizados en niveles altos en  relación a los que existían los primeros años de la década. Después de una brusca oscilación en 2008 vinculada a la crisis internacional, su nivel se mantiene bastante estable en más del doble que el vigente antes de aquella.

El precio de la carne se dividió por 10 para que se mantuviera dentro de la gráfica.
El fosfato di amónico es un fertilizante químico que suministra dos de los principales nutrientes: fósforo y nitrógeno y constituye un insumo clave en la producción de los exportables. Su precio también está estabilizado.


 La siguiente gráfica muestra la evolución en el mismo período de otro insumo esencial para nuestra (y para todas las demás) economía. El petróleo crudo BRENT, la referencia de ANCAP para su propia fijación del precio de los combustibles, muestra una tendencia sostenida al alza. La cual comienza antes del tiempo de la gráfica (en 2000). Se constata, sin embargo, que los dos últimos años el precio del crudo se ha estabilizado. O sea, el principal viento de proa que experimentó nuestra (y la del mundo también) economía por lo menos no sopla más fuerte.


Por ultimo mostramos el que a nuestro juicio es el principal factor independiente que integra el “viento de cola”: las tasas de interés internacionales.

Nos detendremos un poco aquí, porque los analistas económicos que militan en, o que integran la visión de los partidos con representación parlamentaria, es decir el 99% del total, frecuentemente no hablan del tema. Y cuando lo hacen mencionan el asunto “de pasada”, sin detenerse  en él y sin explicar su importancia.

La tasa de interés del bono del tesoro de los EEUU a 10 años oficia como referencia para las tasas de interés mundiales. Como el dólar, aunque algo golpeado últimamente, sigue siendo la moneda de reserva e intercambio mundial, la tasa de interés que se puede obtener colocando dólares en el activo más “seguro” es la base para la fijación de los precios de los demás activos en el mundo.

Aclaremos las comillas: la seguridad de la colocación de dólares en los bonos de EEUU radica en la virtual imposibilidad de que dicho país caiga en un impago. Sin embargo, dicha seguridad no implica que no existan riesgos. Básicamente, hay dos: la tasa de interés puede subir, en cuyo caso el precio de los bonos en el mercado secundario caerá. El inversor en los mismos experimentará una pérdida proporcional al aumento de dicha tasa.

El segundo riesgo está vinculado a la eventual disminución del poder adquisitivo del dólar.

O sea, a más  baja tasa de interés, mayor riesgo de que la misma suba y por tanto de perder dinero manteniendo ese activo.

Resulta entonces natural que los grandes administradores de fondos a nivel mundial tiendan a buscar alternativas de inversión. En los países centrales están las acciones que cotizan en bolsa. Por algo, a pesar de unas economías estancadas, con alto desempleo y salarios reales que no crecen o incluso caen, el precio de las acciones se mantiene al alza y alcanza los niveles previos a la burbuja accionaria que estalló en 2001.

Pero tampoco es ajena a este fenómeno la excepcional explosión de los precios de la tierra en Uruguay. Una parte del crecimiento se debe al aumento de los commodities agropecuarios graficados supra. Otra tiene que ver con el diferencial de políticas con Argentina, en especial la ausencia de detracciones a las exportaciones que motiva a empresas de ese país a comprar y explotar campos aquí.

Pero seguramente el motor más poderoso de la explosión es la caída de las tasas de interés.

El auge en la construcción financiada con capital privado que ha cambiado la fisonomía de los barrios costeros de Montevideo y de Punta del Este está también motivado por este fenómeno. Imagine la lectora tener un capital considerable (digamos algunos millones de dólares) colocado en títulos de largo plazo de EEUU a una tasa de interés real (o sea considerando la inflación en aquel país) nula o negativa. Existe una fuerte motivación para colocar por lo menos gran parte de ese dinero en otros activos. Comprar algunos apartamentos en las zonas mencionadas suena como un buen negocio en este contexto.

También la deuda pública uruguaya se vuelve muy atractiva, especialmente si está nominada en  unidades indexadas que crecen con la inflación y además dan una tasa de  interés nada despreciable. Al cabo del año quienes tal opción hicieron estarán obteniendo un  rendimiento expresado en dólares superior al 10%.

Si el país es calificado con el “grado inversor” la atracción es aún mayor. La fin y al cabo las calificadoras son “serias” ¿no?

Como si lo anterior fuera poco, las tasas activas de los bancos y financieras en Uruguay también se alinean con las internacionales y están en niveles históricamente bajos.

Sintetizando: el Presidente se equivoca. Hay bastante viento de cola todavía.

Es cierto; como parte de la política que de alguna manera permite ampliar los beneficios de dicho viento de cola; en particular la irrestricta libertad para el movimiento de capitales, hemos perdido competitividad a nivel mundial, pero especialmente con nuestro mercado para productos con alguna industrialización: Argentina y Brasil.
Y por supuesto, hemos golpeado seriamente la principal exportación de servicios: el turismo.



Pero al Presidente se le presenta una contradicción antagónica: por un lado afirma que ya no hay “viento de cola”, por el otro que “Hemos recuperado el salario en términos reales con respecto a la fenomenal caída a lo largo de tantos años, desde la dictadura. Y naturalmente nuestra actividad económica interna se ha mantenido en forma constante y permanente en forma interesante”

¿Cómo entonces, si no hay “viento de cola” explicar el crecimiento?

La respuesta: “Según el mandatario este fenómeno se debió a “un factor en el que hay que poner énfasis: la importancia de la inversión se ha venido haciendo en el país”, que actúa como “dinamizadora del trabajo””.



Analicemos el asunto: Por un lado demostramos más arriba que un factor fundamental en la inversión, particularmente en la construcción depende, precisamente, del “viento de cola”.

El Presidente atribuye por tanto a la inversión, insinuando la importancia de la extranjera en ella, como “dinamizadora del trabajo”.

Vale mucho la pena disecar el tema porque día tras día los medios nos informan sobre el supuesto fenomenal crecimiento que la inversión tiene en el país. Particularmente se centra dicha información sobre la cantidad y monto de los proyectos autorizados que gozan  de exenciones fiscales. El monto de dichas exenciones  alcanza la fabulosa cifra de 5% del PBI.

Pero, la inversión que mencionan todos esos informes que se difunden fuera de contexto, es sólo una parte minoritaria de la inversión total. Ésta la miden las cuentas nacionales. Son el verdadero parámetro objetivo de medida.
No hay caso, tendremos que castigar a las lectoras con una última gráfica:



La FBC es la formación bruta de capital*. O sea, la inversión real en la economía. Vemos que la inversión como parte del producto bruto interno no está en niveles elevados. Incluso es inferior a la de los años 90.

En términos absolutos, dado que el PBI ha crecido mucho (aproximadamente un 40% desde 1998 que fue su pico precrisis) la misma es, naturalmente mayor en una cifra cercana a ésta.

Podríamos responderle al Presidente, entonces, que a pesar del viento de cola y del formidable subsidio estatal (imagínese que efecto tendría la eliminación del 5% de subsidios en la tasa de inversión que graficamos más arriba) la inversión no es nada destacable en el período progresista.

Para concluir: el viento de cola sigue soplando y fuerte. Su principal componente es la bajísima (la más baja de la historia en realidad) tasa de interés de los títulos de largo plazo que emite el emisor de la moneda de reserva e intercambio mundial, o sea, EEUU.

Una triplicación de dicha tasa la llevaría a sus niveles históricos(3).

Eso marcaría verdaderamente el fin del viento de cola.

Y el avión, entonces…
Dejemos que la futurología la hagan otros.


1)http://www.elobservador.com.uy/noticia/242571/mujica-hace-rato-que-el-viento-de-cola-a-favor-de-uruguay-ha-cesado/
*Aclaramos que la FBC no quita el efecto de las variaciones de stock en el parámetro. En el mediano plazo este factor no es relevante porque las caídas en un año se compensan con aumentos en el otro.
Nota: las gráficas han sido construidas por el autor en base a los datos de INDEXMUNDI (las 2 primeras), Yahoo/finance la tercera, y el instituto nacional de estadísticas, la última.
3) El promedio de la tasa de interés del bono EEUU a 10 años entre enero de 1962 y enero 2013 es de 6.6%.

1 comentario:

  1. muy buen articulo, para quienes quieran entender un poco más del sistema financiero-económico mundial les recomiendo el siguiente link a un libro que se puede descargar:
    se llama "La Crisis Financiera: Guía para entenderla y explicarla", de los españoles Juan Torres y Alberto Garzon

    http://www.epubgratis.net/la-crisis-financiera-guia-para-entenderla-y-explicarla-alberto-garzon-espinosa-juan-torres-lopez/

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