sábado, 20 de julio de 2013

Alto vuelo en el Radisson




Vuelo alto y alto vuelo 

Por Osvaldo Chato Peredo

Recordando a Oscar Alfaro, trataré de usar su estilo.
Voy a contar de las aves, no las que venden por kilos,
De aquellas que vuelan alto  y las que son de alto vuelo
Hay otras que aunque lo intenten no se levantan del suelo.
Aguiluchos por montones en la viña del Señor
Gritan y revolotean y te ensucian, que es peor.

Ellos pueden bien volar pero estorban  otros vuelos
y aunque no hay dueños del cielo ellos lo tapan con velos.
Hay un águila mayor que a una cría abandonó,
El pichón, en la orfandad, se fue en pos de protección,
“yo sé mucho de mi madre -dijo asustado el polluelo-
Sé que al tener buena  vista, anda vichando otros nidos,
dizque para protegerlos, pero les pasa factura.

No  solo come gusanos y cuando su angurria apura
se come hasta a mis hermanos mete al buche lo que encuentra.
Y aunque hayan muchos caminos, solo utiliza una puerta.
No se da cuenta que existen los astros del Universo,
No puede diferenciar lo que es prosa o lo que es verso.
Tiene extraordinaria vista pero solo mira abajo,
Pareciera que mejor observa un escarabajo.

Si no declaro estas cosas nadie sabrá de sus vicios
y es posible que con ella vayamos al precipicio”.
Después de hablar estas cosas el pichón se fue de ocultas
a protegerse a otro nido antes que le pongan multas.
Desde otros lados, humildes, otras aves escuchaban
sin alharacas, sin mañas, muy atentas esperaban. 

Eran aves de alto vuelo de los Andes y Amazonas,
de la Pampa y el Caribe, de los llanos y las lomas.
Le ofrecieron al polluelo protección y un buen cobijo.
El águila desconfiada amenazó al propio hijo:
“no dejen pasar a nadie por los aires, que son míos…
Y si ustedes no responden les haré morder el frío,
O  les cobraré más caro, porque me deben  tributos.
Sepan que yo los vigilo y que no soy ningún bruto”.

Obedientes aguiluchos para cumplir los mandatos
Paraban a las cigüeñas,  gallaretas, y hasta a patos.
Hicieron parar a un cóndor, suponiendo que llevaba
al pichón que abandonado, del Águila se ocultaba.

Ignoraban que esa ave era un cóndor de alto vuelo
no por afiladas garras o  plumaje colorido,
ni por su pico filudo, ni porque robe otros nidos.


El cóndor es de alto vuelo porque mira más profundo,
no solo porque vuela alto, el que más en este mundo,
Aunque su vuelo es más  alto que el del águila altanero
no presume de estas artes y tampoco es traicionero.
Su plumaje no es precioso, pasa desapercibido,
Duerme en montañas o selvas, en cualquier cueva hace nido.
Pero es fiero cuando toca defender a sus pichones,
o dar protección a otros perseguidos de ladrones.

Los cazadores no alcanzan con sus balas tal altura.
Cuando ellos se saben viejos y no pueden dar servicios,
cierran sus alas sin drama, se lanzan al precipicio.
Hay cóndores de los Andes y cóndores tropicales,
nuestra América bendita tiene estas aves muy nobles,
aunque el Águila mayor es también de esta región.

Se ha hecho muy popular porque posa en los escudos
y hasta en algunas banderas. Quiere demostrar que es rudo.
También están aguiluchos que se alquilan o se prestan
para asustar al más chico, pero al grande … no molestan
Así  siempre fue la historia. Ahora hay una novedad:
los cóndores, antes solos, hoy se reúnen y se apoyan,
no intentan amedrentar, solo dicen la verdad.

Están logrando que el cielo sea de todos y sin dueños,
que en las montañas y bosques indios, blancos y morenos,
habiten libres de pago, vivan con seguridad.
El Águila y aguiluchos  entrenan para pelear,
graznan, gritan, vuelan alto son diestros en lastimar.
Los cóndores, otras armas, otros valores destacan,
Protectores y guardianes, dispuestos el pecho sacan.
Los águilas con sus alas son pájaros de vuelo alto.

Hacen ruido cuando pasan y hacen temblar con su canto.
El cóndor vuela en silencio y tiene una gran paciencia.
Y en acabando esta trova quiero que hagan diferencia :
No es lo mismo volar alto que ser ave de alto vuelo.

Jornada de lucha

Martín Viggiano @martinviggiano - 18.07.2013

El subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Pablo Genta, se dio vuelta al escuchar una voz que le sonaba familiar. Hizo un gesto de sorpresa y curiosidad. Miró a uno de los comensales que lo acompañaba en la mesa del ballroom del hotel Radisson, y preguntó: “¿quién es aquel?”. “El Ronco López” (entrenador de fútbol y empleado de La Española), le respondieron. Genta sonrió.
Era miércoles a la noche y en el primer piso del hotel cinco estrellas de la plaza Independencia se reunían figuras del gobierno con figuras de diversos ámbitos, convocados por el militante de izquierda Walter “Cacho” Laureiro, quien eligió compartir una cena para celebrar la salida al aire de su programa radial “Uruguay, Palabras + Palabras -”. A esa hora hablaba el vicecanciller Luis Porto. Micrófono en mano, el principal (y único orador) de la noche disertaba sobre la estrategia y los desafíos de la inserción internacional del país. Porto enseñaba gráficas en un power point, pero la mayoría pensaba en la pechuga de pollo que estaba por salir. “Ya se, ¿tienen hambre? Enseguida termino”, dijo el dos de Cancillería en medio del murmullo.
En la sala había 22 mesas ocupadas por personajes de lo más variopinto. A pocos metros del ministro Roberto Kreimerman (Industria) y de la embajadora de Estados Unidos, Julissa Reynoso, metían tenedor al plato de entrada (lasaña de berenjenas) empresarios, periodistas, dirigentes sindicales, figuras del fútbol, personajes mediáticos y amigos personales del anfitrión. Había presidentes de entes (AFE, OSE, por ejemplo), subsecretarios de ministerios (Vivienda, entre otros), y asesores del presidente José Mujica, como el economista Pedro Buonomo y Julio Baráibar. Estaba el comunicador mediático Jorge Lenoble, la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, y el dirigente de la construcción Óscar Andrade.
Estaba previsto que Mujica fuera el orador central, pero finalmente faltó con aviso. “No viene, está caliente, caliente (enojado)”, le dijeron a Laureiro cuando se hizo la hora y Mujica no llegaba. Puertas afuera de la sala, Gustavo Torena, que encarna el personaje “Pato Celeste” (autodefinido como mascota de la selección uruguaya de fútbol), ofrecía una rueda de prensa por motivo de la polémica entrega de una medalla por haber acompañado a la sub 20 en el mundial de Turquía.
Mientras tanto, Porto seguía hablando, pero la mayoría no lo seguía. Intentó exponer un razonamiento referido a las alianzas de países poderosos en el mundo ante la nueva coyuntura económica. Dijo que se venían momentos de incertidumbre, en los cuales se deberá llegar a una adaptación o a un conflicto mundial.
El anfitrión se paseaba por las mesas y mostraba interés porque no faltara nada a los invitados. Laureiro dice tener más de 40 décadas de militancia política con los más pobres. Sus primeros pasos en la actividad fue dentro del Partido Nacional, de donde se fue a la coalición de izquierdas Frente Amplio junto al exvicepresidente Rodolfo Nin Novoa, con la agrupación “Corriente 78”. En las últimas elecciones acompañó a Danilo Astori, y fue aliado del Frente Líber Seregni hasta que se alejó hace unos meses. Hoy está “cerca” del Espacio 90 (socialista). En la interna de 2009 organizó el viaje para que casi 6.000 uruguayos vengan a votar por Astori, quien luego perdió la candidatura del FA con José Mujica. Para lograrlo gestionó pasajes a “muy bajo costo” con el empresario argentino Juan Carlos López Mena, según reveló en un reportaje con la revista Caras y Caretas.
La velada cerró con un postre de chocolate y un espectáculo de tango a cargo de Nelson Pino, su orquesta y una pareja de baile.   




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