viernes, 13 de septiembre de 2013

Al carajo!

Se acuerdan de aquel cielito de Don Mario? " que haya espesos nubarrones en el fondo poco importa, esto se va a despejar a la larga o a la corta" y más adelante..."aqui va Pueblo y más Pueblo, a luchar codo con codo mientras la "rosca" temblando le reza a San Acomodo, también a San Privilegio y a la Santa Represión, sigan rezando que llega la Santa Revolución". Que lindos tiempos hermano!!
Hugo Bruschi


Golpe a la economía de los uruguayos

Otro "logro" de Lorenzo
mié sep 11 2013 16:58
Los combustibles aumenarán un 9,7% a partir de la medianoche de hoy, confirmaron a El País fuentes de Ancap. El aumento rige para la nafta y el gas oil. 
El ministro de Economía Fernando Lorenzo respaldó la medida del directorio de Ancap de aumentar el precio de los combustibles. Según había dicho el ministro el aumento era "inminente" y "necesario". 
La evolución del tipo de cambio y el costo de referencia del barril de petróleo provocaron el aumento, dijo el secretario de Estado a la salida de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputado. 
El aumento determinado por Ancap surge de un estudio técnico realizado a pedido del directorio del ente al equipo técnico del mismo. 
Recordó  también que  "Uruguay es importador de petróleo" y "mal haría el país en vender combustible con pérdidas operativas, porque sería como subsidiar las importaciones, lo que es de dudosa racionalidad".

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Automaticamente
Precio del dólar y del petróleo impulsaron la suba del boleto
viernes 13 de setiembre 2013

La Intendencia comunicó este jueves que el próximo domingo 15 subirá el precio de los boletos del transporte colectivo de pasajeros.
Los nuevos valores serán los siguientes: “Viaje común y viaje una hora”, 21 pesos. “Viaje de Jubilado o Pensionista Categoría A”, 6 pesos. “Viaje de Jubilado o Pensionista Categoría B”, 11 pesos. “Viaje de Estudiante Categoría A”, 10,50 pesos. “Viaje de Estudiante Categoría B”, 14,70 pesos.
Por otro lado se estableció que el “Viaje Zonal”, pasará a costar 12, el “Viaje Céntrico”, tendrá un valor de 14 pesos y el “Viaje Diferencial” (líneas D 1, 2, 3, 5, 8, 9, 10 y 11): costará 32 pesos, al igual que el “Viaje 2 horas” y Combinación metropolitana”.

Dólar y combustible

El secretario general de Intendencia de Montevideo, Ricardo Prato, explicó que el incremento en el precio del boleto de transporte de pasajeros se debe a “el nuevo precio de los combustibles, y en la cotización del dólar”.
“En el año el dólar subió tres pesos y los combustibles casi 10%”, indicó Prato.
El jerarca de la comuna aseguró que “la idea era aumentarlo una vez por año, pero lamentablemente las condiciones se modificaron demasiado”.

Causas

Este miércoles el directorio de ANCAP definió un incremento de 9,7% en el precio de los combustibles, aproximadamente tres pesos por litro en naftas, gasoil y supergás.
El presidente de ANCAP, Raul Sendic, explicó que el incremento se debe en el aumento del dólar, cuyo valor se tomó a 21,75 pesos en el mercado interno, y también en el precio de referencia del barril del petróleo, el cual se fijó en 110 dólares.
Por su parte, el directivo de la Intergremial de Transporte Profesional de Carga, Humberto Perrone, dijo a El País que para un flete estándar el aumento de los combustibles significa “un ajuste de las tarifas de entre 4% y 5 %”.
“Es un aumento muy grande. De haber sido menor se podría buscar alguna alternativa, pero un 10% es un golpe grande”, sentenció.

Suba de boleto: otro golpe al bolsillo del laburante
M. Dobal / M. Montautti
El aumento de esos dos componentes de la canasta básica empujará al alza un 0,35% el Índice de Precios del Consumo (IPC) de septiembre, según cálculos de El País. Esto no preocupa al gobierno, que ve margen para continuar con las políticas que ya utiliza para mantener los precios bajo control.
El presidente del Banco Central, Mario Bergara, dijo a El País que es "previsible" que el alza de los combustibles impacte "de manera casi tautológica" en la inflación, pero que "no es el único componente del IPC". Consultado por El País sobre qué medidas podrían tomarse, respondió: "No hablamos de medidas, hablamos de políticas. La tónica de la política monetaria contractiva se va a mantener y obviamente el hecho de que de repente la situación de precios obliga a ser un poco más agresivos en términos de la política monetaria se evaluará, pero no hay un cambio de medidas. En todo caso son adecuaciones paramétricas de las mismas políticas".
Luego, agregó que se seguirá "con la constelación de políticas en el terreno fiscal, financiero y monetario".
"Por ahora no se plantea ninguna innovación", afirmó.
Pese al impulso que darán combustibles y transporte al IPC, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo espera "que otros factores y acontecimientos que están impactando también sobre la formación de precios en la economía ayuden a mitigar y compensar esto", según expresó tras almorzar con los dirigentes de la Asociación Rural (ver página A10).
Por su parte, el vicepresidente de la República, Danilo Astori, dijo a la prensa que se tratará de "compensar" el impacto del precio del combustible en la inflación con "medidas en otros campos". El gobierno "va a seguir actuando con mucha decisión, con una política monetaria contractiva muy disciplinada. Me refiero sobre todo a la cantidad de dinero en circulación, que hoy es el instrumento que está usando el Banco Central", dijo. Añadió que se tendrá "mucho cuidado" con el gasto público y que se mantendrá "la disposición permanente a buscar a través de los acuerdos de precios un impacto menor sobre el costo de vida".
Esa última opción fue rechazada por el ministro de Economía en declaraciones posteriores. "No son circunstancias que lleven a tener que analizar ese tipo de situaciones. Hoy estamos viviendo un escenario internacional y en materia de formación de precios que es bien distinto al que teníamos un tiempo atrás. Estamos en un proceso de ajuste a nuevas circunstancias", sostuvo Lorenzo.

Boletos.

El director de Movilidad Urbana de la Intendencia Montevideo, Néstor Campal, anunció ayer un aumento promedio de 5% en el precio de los boletos del transporte capitalino desde la medianoche del domingo. Con ese incremento, el boleto del viaje común y el de una hora costarán $ 21. El de los jubilados mantiene su precio de $ 6. El viaje céntrico costará $ 14 y el de dos horas $ 32.
El jerarca explicó que el incremento se debió a variaciones en el precio del dólar que lo ubicaron por encima de la paramétrica que fija el precio del boleto y también al ajuste salarial para los trabajadores del transporte urbano que rige a partir de este mes. Campal añadió que, desde el último aumento del boleto (el de enero), el dólar subió 13% y negó que la suba de 9,7% en los combustibles ya vigente haya tenido incidencia.
Sin embargo, el secretario general de la comuna, Ricardo Prato, había dicho antes a la página web del diario El Observador que "la intendencia aumenta el boleto cuando quiere" y que, "todo indica que si el combustible aumentó casi el 10%, se debería hacer un ajuste".
El ajuste salarial para los trabajadores del transporte urbano es de 7,53%, informó a El País el dirigente de la Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte, Marcos Lombardi. Ese aumento se compone de un porcentaje por concepto de correctivo en el período septiembre de 2012-agosto de 2013, otro por inflación en el mismo período, resultante del centro de la meta oficial de inflación y un 1% de crecimiento salarial, según el decreto de 2011 donde se fijaron las remuneraciones para el sector. El anterior aumento había sido de 3,75% en marzo.
Campal dijo que la consecuencia de no subir el boleto urbano hubiese sido un desfinanciamiento del sistema de transporte. "Todas las ciudades del mundo han subvencionado el transporte público, que es la única manera de tener un transporte eficiente. Si el monto de esa subvención excede cierto valor, el organismo que subvenciona se desfinancia y el sistema se cae", expresó. Afirmó que hay una diferencia entre el precio real del boleto y lo que paga el usuario. "Esa diferencia la absorbe la Intendencia y para eso destina promedialmente $ 500 millones", explicó. Señaló que durante la actual administración el boleto aumentó 4% menos que la inflación.

La cifra

7,53%

Será el ajuste salarial que recibirán los trabajadores del transporte urbano este mes. En marzo tuvieron aumento de 3,75%.

Ruralistas trasladarán los costos

El presidente de la Asociación Rural, Rubén Echeverría, dijo ayer tras almorzar con el equipo económico en la Expo Prado que la suba del combustible "era inevitable", pero que será trasladada por transportistas y productores a la población. "Es un 10% así que un 10% a los fletes se va a trasladar. Sabemos que el que termina pagando esos costos es el productor y, en definitiva la sociedad, porque eso después se traslada a toda la población", afirmó. Por otra parte, recordó que "toda la producción se mueve por fletes" en Uruguay y que, por tanto, se empieza a perder competitividad. "El dólar subió, pero con un aumento de 10% en el flete eso se va a diluir", aseguró.

La dependencia de la economía uruguaya
Un nuevo golpe a los salarios, después vendrán los alimentos, ropa, todo...
Más de dos mil trabajadores de distintos gremios públicos y cooperativistas se movilizaron. Foto: Julio Barcelos.
P. Melgar / E. Barreneche
En un nuevo capítulo del quiebre interno cada vez menos disimulado en el Pit-Cnt, ayer dos grupos de sindicalistas enfocaron sus críticas a "enemigos" distintos. La cúpula de la central, encabezada por los coordinadores Marcelo Abdala y Fernando Pereira, denunció que las cámaras empresariales mantienen una "coordinación política" contra los sindicatos en la ronda de negociación colectiva.
Horas después, en un acto organizado por la Federación de Cooperativas de Vivienda (Fucvam) -un socio histórico del Pit-Cnt-, COFE y los sindicatos de la enseñanza y la salud pública acusaron al gobierno de incumplir promesas, "perseguir y criminalizar trabajadores en lucha" y hasta de "torturar" a detenidos.
El coordinador del Pit-Cnt Marcelo Abdala en la mañana de ayer ese desmarcó de la movilización de Fucvam y los estatales. A esa hora se manejaba con preocupación la posible infiltración policial en la marcha.
Al respecto, Abdala dijo que "no intervenimos en esa discusión porque cuando la central organiza algo nos hacemos cargo de todos los detalles políticos y organizativos. En este caso es una movilización legítima pero serán los compañeros los que se harán cargo de lo que suceda".
En el acto, el presidente de COFE, Pablo Cabrera, resaltó que los sindicalistas tienen "cultura de movilización" y que no necesitan que nadie los cuide. Cabrera negó que la movilización de ayer buscara generar un quiebre en la central sindical. "Por el contrario, nosotros defendemos la herramienta de la unidad del Pit-Cnt", dijo.

Desayuno.

A las 7.30 de ayer los coordinadores del Pit-Cnt organizaron un desayuno de trabajo para hacer saber su disconformidad con la marcha de la negociación colectiva en los Consejos de Salarios del sector privado. Abdala aseguró que las cámaras empresariales están "trancando" de manera "coordinada" la negociación que abarca a unos 500.000 trabajadores.
Por esa razón anunció que la central recrudecerá la conflictividad en octubre, comenzando con el paro general parcial y movilización que tendrá lugar el 25 de septiembre.
La alarma se encendió el lunes pasado cuando 16 sindicatos que participan de la ronda de negociación colectiva coincidieron en que el sector empresarial está aplicando una "intransigencia coordinada" en todos los grupos, según Abdala.
"Las cámaras empresariales mantienen una actuación política para inhibir los acuerdos en la negociación colectiva. Es una negatividad coordinada con un sentido político que surge del documento que presentaron las cámaras empresariales hace unos días. Por eso estamos reclamando al Poder Ejecutivo que influya más positivamente en el despliegue de la negociación", aseveró el coordinador del Pit-Cnt.
Los delegados empresariales respondieron en la tarde. "Para medir el enlentecimiento (de las negociaciones salariales) hay que tener en cuenta que se perdió un mes en la convocatoria a los consejos, por lo que el tiempo transcurrido de negociación es poco", aseveró el asesor de la Cámara de Comercio y Servicios (CNCS), Juan Mailhos.
El representante empresarial subrayó que la tensión se produce cuando hay diferencias en la percepción de la realidad. "El sector empresarial actúa con responsabilidad y seriedad en la búsqueda de los acuerdos y comparte los lineamientos del Poder Ejecutivo. En los sectores donde la diferencia de diagnóstico está más acentuada es donde se producen más dificultades", mencionó.
Por otro lado, Mailhos agregó que "los empresarios se presentan con responsabilidad y buena fe a la búsqueda de los acuerdos pero en algunos casos las diferencias planteadas con el Pit-Cnt son sustanciales".

Amenazas.

"Si de un lado aparece la intransigencia, del otro lado surgirá la lucha de los trabajadores. La semana que viene se producirá una campaña de difusión de la plataforma y el 25 realizaremos una movilización por el centro", dijo Abdala.
"En esta negociación participan los sectores con salarios más bajos, estamos planteando llegar a un salario básico de $ 15.000. El aumento es básico pero tenemos dificultades en que se desarrolle un clima de negociación; no hay voluntad de diálogo", agregó.
"No queremos que cuando los trabajadores tomen acciones se los estigmatice. Se debe tener claro que los culpables del trancazo en las negociaciones son los patrones", dijo Abdala.
"Estamos muy preocupados por la actitud empresarial, no se colocan propuestas concretas para la recuperación salarial. Las cámaras tienen una actitud hostil en la negociación, de continuar así está claro que la confrontación se va a agudizar y que el movimiento sindical va a preparar las medidas adecuadas para generar las condiciones para resolver esta situación", indicó por su parte Fernando Pereira.
"El Poder Ejecutivo tiene que tener una posición más activa y abrir las negociaciones. Queremos alertar que esta actitud genera conflictividad excesiva", agregó Pereira.
Por esto, dijo, "el comienzo de las movilizaciones será el paro del 25, no pensamos dar esta batalla con una sola medida. Si no cambia la actitud de las cámaras, la central va a realizar movilizaciones con los sectores que ganan menos".
La semana pasada el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo que el gobierno está "preocupado" porque ve "cierta lentitud" en la ronda salarial. De todas formas afirmó que "no hay que dramatizar con esto porque es parte de la estrategia de negociación de cada sector".

Movilización.

La marcha de ayer de los sindicatos del sector público contó con una discreta presencia policial. Los policías aglutinados en pequeños grupos efectuaron una sutil vigilancia para evitar que anarquistas se infiltraran en la movilización y protagonizaran incidentes como ocurrió en otras manifestaciones.
Tras recorrer unas cuadras por la avenida 18 de Julio, unos 2.500 manifestantes siguieron por la calle Paraguay. Al llegar a la esquina con Mercedes, se detuvieron -ya es una rutina casi obligada- frente a la sede del Ministerio de Economía.
Unas vallas y ocho policías de choque bastaron para brindar seguridad. Los manifestantes gritaron viejas consignas pidiendo más recursos para políticas sociales, tocaron pitos y redoblantes y a los cinco minutos continuaron la marcha.
Los carteles, los cánticos escasos y desganados solicitando más presupuesto para la salud, vivienda y educación hacían parecer a un visitante distraído que se trataba de una marcha de la oposición y no de sindicatos afiliados al Pit-Cnt.
"El que no salta es un botón" (cántico clásico), "hay que bajar el presupuesto de los gorilas" (otro clásico) y "más vivienda y más salud y más educación para los trabajadores uruguayos" (nuevo eslogan) fueron las principales consignas de una marcha que, estirada y por momentos, llegó a ocupar cinco cuadras de Avenida Libertador camino al Palacio Legislativo.

ADES cuestiona a su presidente

La asamblea del sindicato de profesores de Montevideo (ADES) mandató a su comisión directiva a analizar la actuación de tres de sus dirigentes principales, entre ellos su presidente Emiliano Mandacen de filiación comunista.
Todo surgió tras la ocupación por parte de ADES Montevideo de la sede del Consejo de Secundaria el 19 de agosto. La desocupación se produjo mediante un acuerdo con el Ministerio de Trabajo (MTSS) que consistía en la formación de un ámbito de diálogo para analizar sus reclamos salariales.
En cumplimiento del acuerdo el MTSS convocó al diálogo a la Federación de Profesores de Secundaria (Fenapes), que es el sindicato madre del sector, porque por norma no habla con las filiales por asuntos salariales. La mayoría de la asamblea de ADES entendió que le correspondía a ellos participar del diálogo con el MTSS porque el intercambio se había producido por efecto de la ocupación.
Por ello se interpretó como una "traición" que dirigentes de ADES que a la vez integran la dirección de Fenapes participaran del diálogo con el MTSS. La dirección de ADES analizará la situación de los dirigentes en los próximos días.

La cifra

2.500

Es la cantidad estimada de trabajadores de distintos gremios públicos que marcharon ayer por el Centro montevideano.

Banco Mundial: Así me gusta a mi
El pelado está contento

Economía 12.9.13
Cañas y peces 
 Para Rafael Rofman, especialista del BM, las políticas sociales uruguayas fueron exitosas y tuvieron un costo fiscal razonable. 

Rofman es argentino, economista, demógrafo y especialista senior en protección social del Banco Mundial (BM). La semana pasada estuvo en Montevideo para presentar la evaluación que hizo el organismo del sistema de protección social uruguayo. Aprovechamos para pedirle un balance de las políticas sociales en Uruguay y que sugiriera algunas pistas para armar una ruta de cara al futuro.

-¿Cómo evalúa los resultados de las políticas sociales recientes en Uruguay?

-Uruguay tiene políticas sociales desde hace 100 años. Tradicionalmente tuvo un sistema de protección social muy vinculado al empleo formal, que hacía que las políticas funcionaran bien para quienes estaban adentro, pero fallaba la protección de los desocupados y de los trabajadores informales. Los primeros cambios tuvieron lugar alrededor de 1999, cuando aparecieron las asignaciones familiares para hogares de peores recursos, pero el cambio fue mucho más claro con el PANES [Plan de Asistencia Nacional a la Emergencia Social] y luego con el Plan de Equidad, con el que se decidió que la protección social en Uruguay para mucha gente no tenía que ser contributiva. Con esos planes las políticas se acercaron más al concepto de derecho de ciudadanía. Las transferencias a los adultos mayores y a los niños dispararon un cambio de cobertura monumental. Se triplicó la cobertura en los sectores más pobres, lo que contribuyó a que bajara la pobreza y la informalidad. Uno mira los datos y observa que las reformas de los últimos diez años resultaron en más protección, más cobertura, reducción de la pobreza y de la indigencia y mejoramiento en la distribución del ingreso, una caída del Índice de Gini bastante importante; todo, a un costo fiscal bastante razonable. Eso es lo más cercano a una política exitosa.

-Sin embargo, desde algunos sectores se habla de que fueron demasiado asistencialistas. ¿Cuál es su opinión al respecto?

-Cuando se piensa en transferencias de ingresos se recurre a la vieja metáfora de “dar los peces o la caña de pescar”. La realidad es que cuando se hacen políticas sociales hay que dar las dos cosas: peces porque la gente tiene que comer, y caña de pescar porque tenés que ayudarla a que desarrolle capacidades autónomas. Es muy claro que la política en Uruguay se focalizó fuertemente en los peces al principio y que ahora, como ese problema es mucho menos grave, hay espacio para pensar en la próxima etapa. Pero eso no quiere decir que lo otro esté mal, quiere decir que es el momento para profundizar en el proceso.

-¿Cuáles son los desafíos de esta etapa?

-Algunos de los desafíos tienen que ver con lograr que los sectores que gracias a las políticas sociales mejoraron su nivel de vida, se integren al mercado de trabajo y sean capaces de generar ingresos autónomos de niveles adecuados. Eso es difícil en la situación actual, porque los [bajos] niveles actuales de desempleo no se caracterizan por incluir gente con poca experiencia en el mercado de trabajo, que no tiene las habilidades básicas y tiene problemas de educación. En muchos casos se trata de mujeres jóvenes con niños, que no tienen forma de resolver su cuidado. Estos problemas no se resuelven con políticas macro generales ni con más crecimiento, se resuelven con trabajo local, identificando en cada pueblo y en cada barrio cuáles son los problemas de ese lugar.

-¿Cómo juegan las políticas públicas transversales, como la educación, en estas políticas de nivel territorial?

-Es complejo, porque se mezclan políticas gestionadas desde distintas entidades. Es muy difícil integrar todo esto. Es típico que se logre identificar un grupo de jóvenes que están por fuera del mercado de trabajo y no tienen capacidades de trabajo, y se les ofrezcan cursos que abordan temáticas que en el barrio donde viven no les sirven porque las demandas son diferentes. A esto se le suma el desafío de lograr que los jóvenes terminen el liceo.

-¿Cómo se podría abordar los reclamos de la clase media, que parece sentirse marginada de las políticas sociales?

-Las políticas sociales de nuestros países han estado históricamente orientadas a la clase media mediante los sistemas previsionales y la salud. El esfuerzo estaba demasiado focalizado en esos sectores y se empezó a trabajar con los sectores más vulnerables. Eso generó que los sectores medios lo percibieran. Además, los vulnerables de ayer son medios de hoy y, con todo derecho, quieren seguir mejorando. No hay que criticarles que quieran más, porque todos queremos más. Cuando se avanza mucho en un desafío aparece el próximo, es inevitable, y el próximo es avanzar con políticas de corte universal, focalizándose no sólo en los pobres sino en otros sectores de ingreso. Lo que pasa es que es más difícil responder a estas demandas, porque son más caras y porque no se les responde con asignaciones familiares sino con políticas estructurales, cuya implementación es más lenta. El mejoramiento de los sistemas educativos es un componente central, así como la capacidad de los servicios de salud. Los procesos van avanzando, pero la gente quiere más, y cuando hay conflictos los reclamos se pueden tornar violentos o más duros. Es parte de la dinámica política.

-Estas políticas “más caras”, junto a un contexto de menor crecimiento, empiezan a generar problemas de distribución de los dineros públicos. ¿Cuál es el mensaje desde el BM para afrontar esta situación?

-Hay que tener en cuenta dos aspectos. Primero, la sostenibilidad fiscal. Las políticas actuales no consumen 15% del PIB [Producto Interno Bruto], consumen un punto, punto y medio, con lo cual una desaceleración razonable no generaría situaciones graves. Pero hay otra sostenibilidad: la política y social. Buena parte de estas medidas han sido tomadas por los gobiernos que hoy siguen en el poder. Si el día de mañana cambia esto, es difícil saber qué va a pasar. Hay que hacer un proceso de consolidación institucional que garantice que estas políticas se sostengan, que haya una dinámica institucional que permita que sigan funcionando y que no dependa de la buena voluntad de los políticos. También es necesario que haya legitimidad social. Parece importante dar una señal fuerte de que no se trata de beneficencia sino de derechos, y que no benefician sólo a quien recibe el dinero sino a la sociedad en su conjunto. Y no es un eslogan. Es fácil demostrarlo y es necesario hacerlo para que la gente lo entienda. Pero siempre va a haber gente en desacuerdo.

-¿Han evaluado los resultados de la comunicación de las políticas sociales a la población?

-Quienes están diseñando la política están mucho más preocupados por que funcionen el diseño conceptual y la operativa. No es grave si hay un poquito de ruido en el proceso, porque después la gente se calma y se da cuenta de que no pasaba nada. Además, la dinámica de la política partidaria siempre complica mucho, porque el día que hay elecciones, los que están afuera están en contra y los que están adentro están a favor. Parte del problema es que hay mucha apropiación política del programa, y eso es lo que hace que los de la vereda de enfrente digan: “Si ataco el programa te ataco a vos”. En Uruguay, en principio, ha funcionado bastante bien, con un poquito de ruido con las asignaciones familiares, pero por las charlas que tuve con los distintos sectores políticos, nadie dice “está todo mal hecho” o algo por el estilo. Se oye que hay que mejorar y ajustar -y eso es legítimo: ¿para qué querrían el gobierno si no es para mejorar algo?-, pero no hay problemas muy de fondo.

-¿Cómo influye el problema demográfico en las políticas sociales?

-El problema demográfico es que la población envejece. Esto sucede porque la gente se muere menos y las mujeres pueden controlar su fecundidad como quieren. Entonces el envejecimiento no es un problema, es una bendición, es la prueba del progreso social. La demografía tiene una virtud como ciencia: todo se mueve muy despacio, pero ineludiblemente en una dirección. Eso te da margen para ir respondiendo. Cada vez hay menos jóvenes, y eso, que es cierto aritméticamente, no lo es en términos económicos, porque la definición de juventud (no la legal, la práctica) se va corriendo: los jóvenes tienden a permanecer en la educación más tiempo. Si uno mira la tasa de actividad de los adultos cercanos a la edad de retiro también se va corriendo. El problema surge cuando las instituciones no reconocen este proceso. Uruguay tiene una edad de jubilación relativamente baja si se la compara con la de otros países, y la realidad es que la gente se jubila más tarde de lo que exige la ley. Yo creo que sería un grave error establecer, por ejemplo, que a partir de 2014 la edad mínima para jubilarse sea 67 años, ya que esto dejaría a mucha gente sin protección. Pero tampoco es razonable decir que para 2100, cuando la expectativa de vida de los mayores de 60 años en Uruguay va a ser de cinco años más que ahora y el porcentaje de adultos mayores de 60 años va a ser el doble o el triple del de ahora, uno tenga que seguir diciendo que una persona mayor de 60 años es vieja y no trabaja más. No tiene sentido. Hay cosas que se hacen, como subir la edad mínima para trabajar. Parece razonable ir corriendo la edad jubilatoria, pero no de aquí a tres años, sino de aquí a 25 y de a poquito. No podés seguir diciendo en Uruguay que la gente de 60 años es vieja. Es obvio que políticamente hacer estos anuncios es complicado, pero son debates que en algún momento tienen que darse. Parte del truco es mover los promedios reconociendo la heterogeneidad de la gente, dando flexibilidad. No es fácil, requiere mucho trabajo, pero ése es el camino. Me parece que en algún momento se tiene que poner esa discusión sobre la mesa.

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