miércoles, 24 de junio de 2020

Militares armados

Militares volviendo a barracones en Carmelo


El silencio de la ocupación, en el país del miedo.

21 junio 2020

Una tanqueta de guerra avanza por ruta 21. Arriba, asoma medio cuerpo de un soldado vestido para la guerra y una ametralladora en sus manos, lista para disparar.

La imagen no es de 1970 sino de esta semana, cuando una avanzada militar del Ejército, Zona II, se desplegó en esta parte del país para, en teoría, combatir principalmente a los ladrones de ganado, a los contrabandistas y, dicen, al gran narcotráfico.

En lo que va del año, en el departamento de Colonia se faenó clandestino una oveja y un ternero. Demasiado poco para tanto militar en la vuelta, por lo que lo del abigeato suena a excusa. Parece más una ocupación militar disimulada, con el guiño del gobierno y el aprovechamiento de que la opinión pública está pendiente del coronavirus.

La ley aprobada por el parlamento con mayoría del Frente Amplio Ley 19.677 autoriza la vigilancia de la frontera en una faja de veinte kilómetros en todo el territorio nacional. Esto significa que tendrán el control absoluto sobre un quinto del territorio nacional.

Esta ley fue reglamentada el pasado 12 de marzo y por eso esta semana, los militares salieron a la calle. Armados hasta los dientes, se pueden ver destacamentos de militares en el puente El Pelado, en la intersección de Ruta 21 y Ruta 55, en el paraje Guillermo Rodríguez y también en el km 5 de acceso a Nueva Palmira.

Un equipo de treinta y cinco militares aproximadamente, tomaron el control de rutas y caminos en los departamentos de Colonia y Soriano.

Desde EL ECO concurrimos a la conferencia de prensa que el lunes en la mañana dio el Tte. Cnel Hugo Rebollo, a cargo de la División Ejército II con base en San José. Rebollo nos dejó varias preguntas sin respuesta.

Rebollo dice que el operativo será de disuasión primero y luego se comenzará la acción más firme pero no aclara cuáles son las modalidades de actuación que siguen a la disuasión. El costo de esta movilización militar es monstruosa, quién paga este costo, no se sabe, quién coordina estas acciones, quién se hace cargo de las órdenes. Suponemos que, como corresponde será el Ministro de Defensa y el propio Presidente de la República.

No quedó claro tampoco en la conferencia de prensa cuántas denuncias de los delitos que se persiguen existen hoy en el territorio. Según los últimos datos, los publicamos ya en EL ECO, los delitos de abigeato fueron seis en este departamento de los cuales cuatro fueron aclarados. ¿Se justifica entonces el gasto y la movilización de tantos recursos militares?

¿Porque atraviesan ciudades si su operativa va a ser en la zona rural. Porqué no desvían por las zonas rurales, o acaso buscan que los vean para generar un efecto en la población civil?. Miedo quizás?.
Parece que pasamos de vivir en un Estado de Derecho a un Estado Policíaco.

Entonces, la incursión en la zona urbana no es una equivocación sino que parece que es algo buscado. Y que si pueden ingresar a las plantas urbanas lo van a hacer todas las veces que puedan, porque su imagen y su presencia logra desmovilizar políticamente a la gente en el interior.

Las Fuerzas armadas acaban de tomar bajo su control la quinta parte del territorio nacional, un territorio donde la inmensa mayoría de la población está asentada en zonas costeras. En Uruguay, toda la Costa del Litoral hasta Rocha tiene las grandes concentraciones urbanas en el rango de los veinte kilómetros.
En el contexto antes descrito, se vienen reformas económicas, jubilatorias de la mano de la Ley de Urgente Consideración, y demás para jodernos, entretanto afirman los negocios de una élite de empresarios que viven en Carrasco, integrantes de las más selectas cámaras empresariales y amigos del poder Los negocios ya están en marcha como lo dejó claro la fusión de los tres supermercados más grandes del país.

Parece que será inevitable que intenten desguazar las empresas públicas y consolidar su patrimonio aunque fuera liderando empresas extranjeras futuras propietarias de servicios públicos con mercado cautivo. Una vez más, los empresarios uruguayos, atípicos porque son empresarios que no corren riesgos, se quedarán con la torta, y la fiesta la pagamos todos nosotros, como siempre.

Un país armado

Además de la noticia de que saldrán a patrullar el país, el ejército anuncia en su sección de noticias de esta semana,q que a partir de 2020 el Servicio de Material y Armamento desplegará sus oficinas móviles en todo el país.

Así todo podremos tener un arma registrada más fácilmente.

En Uruguay hay 592.687 armas sin registrar, según un estudio realizado por Small Arms Survey, una organización con sede en Suiza que se encarga de relevar la violencia armada en el mundo.

El informe, que se basa en registros oficiales de los países y en estimaciones de expertos, señala que hay además 605.313 armas registradas en Uruguay. En total, estiman que existen 1.198.000 en manos de civiles.

Uruguay es el cuarto país del mundo con mayor cantidad de armas per cápita: 34,7 cada 100 habitantes, la misma tasa que Canadá.

Según el sitio Uypress, el año pasado se registraron 17.700 armas en Uruguay, lo que equivale a un promedio de 50 armas por día. Según datos del Servicio de Material y Armamento del Ejército, estas cifras son un récord histórico desde 1944.

El 43,27% de las armas registradas son revólveres, 23,06% rifles, 18,42% pistolas, 14,96% escopetas y 0,29% pistolones. El 8,34% está en poder de policías y militares y 3,09% son propiedad de 1.494 coleccionistas.




















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