sábado, 21 de septiembre de 2013

La culebra mas gorda que jamas nadie haya abrazado: Soros

George Soros, uno de los dueños de la pelota.




Leonardo Pereyra @LeoPereyra5 - 20.09.2013

Un presidente uruguayo acostumbrado a vivir muy modestamente y un multimillonario de origen húngaro con tendencia a la filantropía se juntarán en las próximas horas para dialogar sobre un asunto en el que coinciden más allá de su patrimonio personal. Ambos, uno desde su marxismo reciclado en el sur y el otro desde su liberalismo a ultranza en el norte, están de acuerdo en la necesidad de legalizar el consumo de marihuana para combatir la violencia proveniente del narcotráfico.
Mujica y Soros se encontrán el lunes 23 durante la estadía del mandatario en Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pero, de alguna manera, Mujica y Soros ya han coincidido más concretamente en su respaldo a la campaña de la ONG Regulación Responsable que, a partir de un video con testimonios a favor de la regulación del canabis, se hizo conocida en los medios de comunicación uruguayos. La campaña, a la que le agregó un librillo con instrucciones de consumo, costó US$ 100 mil dólares y una fundación de Soros colaboró con parte del dinero.
“Regular y gravar la marihuana podría simultáneamente ahorrarle a quienes pagan impuestos miles de millones de dólares en fuerzas de seguridad y encarcelaciones costosas (...)”, ha dicho Soros. El magnate sostiene que un impuesto al consumo del cannabis “reduciría la delincuencia, la violencia y la corrupción asociadas a los mercados de las drogas, así como las violaciones de las libertades civiles y de los derechos humanos que se producen cuando un gran número de llamados ciudadanos respetuosos de la ley están sujetos a arresto. A cambio, la Policía podría centrarse en los delitos graves”.
Nacido en Hungría en 1930 bajo el nombre de Schwartz György, Soros es uno de los inversores más importantes del mundo, con una fortuna calculada en 20.000 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los hombres más ricos del planeta.
Soros se hizo famoso por su habilidad para los negocios. Como el que hizo en 1992 cuando su fondo de inversión Quantum Fund vendió imprevistamente 10.000 millones de libras esterlina y obligó al Banco de Inglaterra a devaluar su moneda. La movida le hizo ganar a Soros unos mil millones de dólares
Entre otros negocios, tiene una importante participación en la multinacional Monsanto que ha hecho fortunas con la soja transgénica. Sin embargo, fuentes de la empresa dijeron a El Observador que de ninguna manera tienen previsto aplicar ese sistema de producción a la marihuana que será planta en Uruguay si Mujica sigue adelante con su causa, como informaron medios argentinos.
Durante su periplo en el norte Mujica también se encontrará, entre otros, con el vicepresidente de Estados Unidos y con los presidentes de Colombia, Perú y Guatemala. Pero probablamente, una de las conversaciones más jugosas se dará entre el magnate filántropo del norte y el presidente del país austral a los que la marihuana ha unido por encima de los millones acumulados y de los coloquios a favor de una vida vivida con la menor cantidad posible de bienes materiales.


Noticias de Soros
George Soros, el inversor multimillonario de 83 años, filántropo y activo partidario de las causas políticas liberales, se casa este sábado con la consultora de salud y educación Tamiko Bolton (42) en una de sus propiedades cercana a la ciudad de Nueva York.
Los tres días de fiesta comenzaron este viernes con una cena, seguida de una recepción en el Museo de Arte Moderno en Manhattan para un anticipo de la próxima exhibición, 'Magritte: The Mystery of the Ordinary, 1926-1938' compuesta por obras del pintor belga René Magritte

George Soros (83) y Tamiko Bolton (42)


Soros y la ley de la marihuana

por Leonardo Haberkorn

Había leído en internet un par de artículos que sostienen que detrás de la campaña mundial en favor de la despenalización del consumo de marihuana se halla el interés de la poderosa multinacional Monsanto. Según esos informes, esta empresa multinacional, productora de la semilla de soja transgénica que ha modificado la economía, el paisaje y la ecología de todo el Río de la Plata con efectos ambientales muy polémicos, estaría ahora interesada en patentar una marihuana transgénica, solo cultivable a través de su semilla, y quedarse así con otro millonario negocio, lo mismo que la soja.

Pensé que se trataba de otra teoría conspirativa de las que abundan en internet, hasta que noté la siguiente cadena de sucesos.
Comenzó a emitirse en la televisión uruguaya una costosa campaña en favor de la legalización del cultivo de la marihuana. Cada aviso lleva la firma de la ONG "Regulación Responsable". Este es uno, pero hay otros:
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La magnitud de la campaña llevó a que muchos se preguntaran quién la financia. El periodista Daniel Castro se lo consultó al abogado Leonardo Costa, exprosecretario de la Presidencia durante el gobierno de Jorge Batlle y expresidente de la Junta Nacional de Drogas, uno de los adherentes a Regulación Responsable. Costa respondió apenas que los avisos se solventaban con ciertos dineros provenientes del Uruguay y otros del extranjero (es la última pregunta de la entrevista).


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Sin embargo, en el programa Entrelíneas del canal 20 del cable TCC, el periodista Daniel Rodríguez, citando fuentes de Regulación Responsable, fue mucho más concreto y señaló que la publicidad televisiva, cuyo costo estimó en 100.000 dólares, se solventa con fondos de fundaciones del exterior "que están interesadas en el tema regulacion" y ellas son, dijo, la Drug Policy Alliance y la Open Society Fundation (vean a partir del minuto 4:35).

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El video del programa fue luego subido a la página de Facebook de Regulación Responsable, sin enmiendas,  apoyando en forma tácita los datos difundidos por el periodista. Fuentes de la ONG han señalado, tal como dio a entender Leonardo Costa, que la campaña tiene también otras fuentes de financiamiento, pero confirman la participación de Open Society y la DPA..
Tal como consta en página web de la Open Society Foundation, su fundador y jefe es el multimillonario George Soros. También hay múltiples referencias del apoyo de Soros a la Drug Policy Alliance.
Hasta allí nada demasiado raro. Pero todo comienza a complicar cuando uno repara en que Soros también es accionista de Monsanto, la multinacional de la soja transgénica, el glifosato y que, algunos dicen, está desesperada por patentar la marihuana transgénica.
A su vez, hay que considerar el proceso que hizo la ley de la marihuana. Se comenzó discutiendo una ley de "autocultivo" o, mejor dicho, cultivo personal. Diputados oficialistas y opositores trabajaron duro para acordar como zanjar la actual contradicción legal: fumar marihuana no es delito, pero cultivarla y comprarla sí. ¿Y entonces cómo puede uno consumirla?
Luego se pasó a una idea más radical: el cultivo personal cayó a un segundo plano, porque el Estado, anunció el presidente Mujica, produciría marihuana en forma masiva.
Pero la ley que ahora se apresta a ser aprobada cambia otra vez las cosas: aunque la opción del cultivo personal se mantiene, el grueso de la producción lo realizarán empresas privadas.
En resumen: en un país cuya principal exportación hoy es la soja transgénica de Monsanto y donde este cultivo se ha expandido pasando por arriba muchas normas ambientales (protección del agua, del monte indígena, de la población vecina a los cultivos, etc.), la televisión emite hoy una campaña financiada con dinero de una fundación que dirige uno de los dueños de Monsanto, para habilitar una ley que, entre otros efectos, hace que los privados se encarguen del nuevo negocio de la marihuana (que algunos paranoicos creen que puede llegar a ser muy parecido al de la soja de Monsanto).
Soros, además, es un personaje difícil de definir. Es sin duda un especulador financiero. En 1992 usó su fortuna para doblegar al mismísimo Banco de Inglaterra: entonces vendió de golpe 10.000 millones de libras lo que llevó a los ingleses a devaluar su moneda. Se dice que ese día muchos se empobrecieron y Soros ganó 1.000 millones de dólares. Es también conocido como filántropo y algunas de sus posiciones políticas están incluso más a la izquierda que las del "progresismo" actual: reclama más impuestos a los ricos, tasas elevadas a las ganancias de la minería, etc. Su fundación Open Society hace muchas cosas buenas en el mundo. Una fuente en la que confío y que viaja por todo el continente, me contó como el dinero de Open Society sirve para organizar a los campesinos de Guatemala para que puedan enfrentar los abusos históricos de los terratenientes. El curriculum de Monsanto, en cambio, es mucho más cuestionable. Basta recordar que antes del glifosato fabricó el tenebroso Agente Naranja usado por Estados Unidos en la guerra de Vietnam.
El problema es que hay dos Soros, el que dirige Open Society y el que invierte en Monsanto. Él mismo ha dicho: "Como actor del mercado, intento maximizar mis beneficios. Como ciudadano, me preocupan los valores sociales, la paz, la justicia, la libertad".
Ahora Soros, a través de Open Society, entró a la arena política uruguaya (si es que no había entrado antes). Hubiera sido mejor que no lo hiciera en secreto, con tanto misterio. Por lo menos ahora sabemos que está entre nosotros. El problema es determinar cuál Soros es. ¿El ciudadano o el actor de mercado?

el.informante.blog@gmail.com

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George Soros: "Los Estados Unidos debe dejar de resistirse a la decadencia ordenada del dólar, la moneda mundial Viene y el Nuevo Orden Mundial"
El dueño de Obama


Proposición 19, Soros, Monsanto y Marihuana transgénica

 

“Para el control, la regulación,  concesión de licencias y la imposición del cultivo de cannabis y el uso a través de la práctica, el único medio de que dispone el sistema corporativo, es a través de ingeniería genética y el patentamiento del genoma de cannabis. El principal impulsor de la Proposición 19 es la organización conocida como la Drug Policy Alliance (DPA). George Soros es director adjunto de la Drug Policy Alliance (DPA). George Soros es uno de los principales accionistas de la mayor empresa del mundo en bio-tecnología GM conocida como Monsanto.
Un artículo de D.M Murdock escrito en agosto de 2010 y titulado “¿Por qué el cáñamo puede salvar al mundo”, afirma:
“La prohibición del cáñamo ha conducido a un sufrimiento indecible en todo el mundo. Si  nosotros -la población humana del mundo- hemos sido capaces de cultivar la planta milagrosa del cáñamo (género cannabis) a nivel local y utilizarlo para las industrias y negocios locales, incluyendo y en particular para el combustible, nunca hemos tenido que ser adictos al petróleo, por un lado, una adicción que está en la raíz de muchas miserias.
Nosotros nunca hemos permitido que nos dominen los traficantes internacionales del petróleo -cuyos crímenes de lesa humanidad se han convertido en legión, incluyendo la invasión al por mayor de otras tierras y la  masacre de un sinnúmero de personas. “
“Nada de esto relacionado con el terror del petróleo, junto con la deporable degradación del medio ambiente en  todo el mundo -se habría producido si el cáñamo no hubiese sido prohibido, si se hubiese  utilizado con prudencia e inteligencia como una base importante de la sociedad humana. De hecho, las economías de derivados del cáñamo podrían salvar al mundo humano, mientras que la siembra del cáñamo podría ir de alguna manera al rescate masivo del mundo natural. “
“Se dice que el cáñamo tiene hasta 50.000 usos, desde fibra a alimentos y combustibles pero sólo voy a dar un vistazo aquí”


“En los tiempos modernos, el cáñamo ha sido utilizado con fines industriales, como papel, textiles, plásticos biodegradables, construcción, alimentos saludables, combustible y con fines médicos.”
“El cáñamo es una de las biomasas de crecimiento más rápido conocido, que produce hasta 25 toneladas de materia seca por hectárea y por año, y una de las primeras plantas domesticas conocidas.”
“Un uso muy importante del cáñamo ha sido en la desintoxicación de los residuos nucleares, como lo demuestran los experimentos en Ucrania, por ejemplo, en el sitio del desastre nuclear de Chernobyl. Además, el combustible de cáñamo en realidad podría sustituir a la peligrosa y costosa industria de energía nuclear. ” VER: http://www.examiner….-save-the-world
La agenda del gobierno en sus políticas contra el cannabis ha sido siempre la de privar a las personas del  acceso a la planta, manteniendo el control del mismo a favor de los propios intereses de los  gobiernos. Este interés se extiende a una multitud de industrias, incluyendo la prisión y la industria militar, el petróleo, algodón, madera, y las industrias farmacéuticas, así como la totalidad de los sectores bancario y el establishment de las corporaciones  que se ha empoderado a través de personas desconectadas de su verdadera fuente de  independencia y  sustento, la Tierra.
La prohibición del cannabis ha servido para reorientar la evolución humana desde  un estilo de vida agraria descentralizada y la economía natural, a una dictadura militar petro-química controlada por la voluntad económica artificial  de los bancos privados y otros intereses de las corporaciones transnacionales.


La siguiente etapa en la continuación de este control, es la regulación, la concesión de licencias y la imposición del cultivo de cannabis y el uso a través de la práctica, el único medio de que dispone el sistema corporativo, es a través de ingeniería genética y el patentamiento del genoma de cannabis.
Para lograr este objetivo, la fundación ya lo ha establecido en forma de iniciativa prevista en California en la boleta electoral de 2010. Esta iniciativa se conoce como la Proposición 19: Acta 2010 en  la Regulación, Control y  Tasas al Cannabis.
El principal impulsor de la Proposición 19 es la organización conocida como la Drug Policy Alliance (DPA).
La DPA es la principal organización de vanguardia que impulsa las reformas de las políticas de cannabis en los Estados Unidos, y ha sido compuesta por algunos de los personajes más poderosos e influyentes en el complejo global petro-bio-químico-militar-bancario-industrial de hoy.
Algunos de los Directores del Departamento de Asuntos Políticos son los siguientes:
Paul Adolph Volcker es Director Honorario de la Drug Policy Alliance (DPA), cuya carrera está estrechamente relacionada con la del Banco de la Reserva Federal.
Fue presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York del 1975-1979, Miembro de la Junta de la Reserva Federal en 1979, y fue presidente de la Reserva Federal de 1979 hasta 1987.
Se cree que Volcker es un miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, y se desempeñó como subsecretario del Tesoro de 1969-1974 antes de su tiempo con la Reserva Federal. Volcker es el presidente de Wolfensohn & Co. y tiene lazos con el Chase Manhattan Bank.
Él también está relacionado con el Instituto Brookings, además de ser un miembro honorario en el Instituto Aspen, presidente del Grupo de los 30, y miembro de la junta del Instituto de Economía Internacional.
Frank Charles Carlucci  III es Director Honorario de la Drug Policy Alliance (DPA) y ha sido miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, al menos desde 1995. Sus servicios al gobierno incluyen puestos  como el de subsecretario de Defensa de 1980-1982 y director adjunto de la CIA desde 1978-1980.
Carlucci es un director de United Defense Industries (el más grande contratista de defensa de los Estados Unidos), que es propiedad del Carlyle Group, un banco comercial con sede en Washington, DC, de los cuales Carlucci es el presidente. Carlucci se unió a Carlyle en 1989.
Antes de volver al servicio del Gobierno, Carlucci fue Presidente y CEO de Sears World Trade, una empresa que se incorporó en 1983. Fue Consejero de Seguridad Nacional del Presidente Ronald Reagan en 1987 y  Secretario de Defensa desde 1987 hasta 1988.
Nicholas Katzenbach es Director Honorario de la Drug Policy Alliance (DPA) y se convirtió en  Asesor Jurídico de la Corporación IBM desde 1969 hasta 1986.
Mathilde Krim es director adjunto  de la Drug Policy Alliance (DPA) y fue un Fideicomisario de la Fundación Rockefeller en 1980.
George Soros es director adjunto de la Drug Policy Alliance (DPA) y es Presidente de Soros Fund Management. Soros fue uno de los gestores de hedge mejores pagos  de la fundación en 2009, llevándose a casa alrededor de $ 3,3 mil millones. A finales de 2009, era propietario de alrededor de $ 6,95 mil millones distribuidos en 697 empresas.
Las cinco participaciones principales de inversión  es  Soros son en oro, Petrobras Petroleum Company, Hess Corp empresa petrolera, la corporación Monsanto, Citigroup Inc., y Suncor Energy Inc. (empresa petrolera).
Así es, George Soros, quien es famoso por ser una de las personas más poderosas e influyentes en la economía mundial y de cuyas especulaciones solo se dice que “quebró al Bank of England”, es uno de los directores clave para la organización que está liderando el cambio de regulación y control del cannabis impuesto en California.
A propósito, George Soros es uno de los principales accionistas de la mayor empresa del mundo en bio-tecnología GM conocida como Monsanto.
La corporación Monsanto le trajo cosas a usted como el Agente Naranja, Semillas Terminator, herbicida Monsanto Round-up ready, y Organismos Genéticamente Modificados y Patentados a partir de soja, maíz y algodón entre otros.
Los cultivos genéticamente modificados entraron en el mercado en 1996 y hasta la fecha alrededor del 90% del total de soja, maíz y algodón cultivados en los EE.UU. han sido genéticamente modificados y patentados por un puñado de corporaciones de bio-química, con Monsanto, propietaria del 90% de todas las patentes OMG.
El valor de la planta de Cannabis como industria, sin tener en cuenta el valor del Cannabis como alimento o medicina, se estimó en los mil millones en 1938 por un artículo publicado por la revista Popular Mechanics en ese momento, por lo que no es de extrañar por qué uno de los principales accionistas de Monsanto tendría interés en la defensa de uno de los principales arrendatarios de la Proposición 19, que es “Hacer que el cannabis esté disponible para fines científicos, médicos, industriales y de investigación” y  “adoptar un sistema de regulación a nivel estatal para una industria de cannabis comercial “.
La Proposición 19 es no hacer nada a menos que se de apertura a las compuertas para Monsanto y otras petro-químicas, semillas OMG y las empresas farmacéuticas para comercializar, regular, controlar y grabar con impuestos el cannabis a través de la ingeniería genética, patentes y licencias.
Monsanto y la Drug Policy Alliance no son las únicas entidades encabezando la tarea de regular el cannabis a través de ingeniería genética. Como se publicó en septiembre de 2009 en el Journal of Experimental Botany, investigadores de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Minnesota han identificado los genes en la planta de cannabis que producen tetra-hydro-cannabinol (THC), afirmando en un comunicado de prensa que es “un primer paso   de la ingeniería hacia una planta de cannabis libre de drogas”. George Weiblen, profesor asociado de biología vegetal y co-autor del estudio, dijo que “la genética de cannabis puede contribuir a mejorar la agricultura, la medicina, y luchar contra las drogas”.
George Weiblen lleva a cabo su investigación en virtud de una autorización otorgada por la DEA para la importación de cannabis fuera de los EE.UU. Las dos fuentes de las que estas importaciones proceden son de la corporación  Kenex con sede en Ontario, Canadá y la corporación Hortapharm con sede en Amsterdam.
Estas dos empresas son dos de las muy pocas que han adquirido un permiso de la DEA para la importación de cannabis en los Estados Unidos. La historia y el papel de estas corporaciones ilustran el potencial de la ingeniería genética en el mercado mundial de cannabis.
La corporación Kenex inició su programa de investigación sobre el cáñamo industrial en 1995 en cooperación con el Ridgetown College de la Universidad de Guelph en Ontario. La licencia fue otorgada por la investigación de Health Canada para continuar con el programa. El alcance del proyecto se amplió en 1996 por lo que es el proyecto de investigación más grande del cáñamo en Canadá.
Es interesante notar que el programa Kenex de investigación sobre el cáñamo se inició en la Universidad de Guelph, que es también el hogar de 24 instalaciones de investigación de biotecnología agrícola, y es en gran medida financiado por la industria AG-biotecnología,  y están incluidos los fondos de investigación de Monsanto, Bayor Incorporated, Dupont, Syngenta y la empresa Dow Chemical, por nombrar algunos.
El  Estudio de Impacto de la Universidad de Guelph en el año 2007 establece lo siguiente:
“Las empresas multinacionales como Monsanto, Syngenta, Bayor Crop Science, y Semex se han puesto en marcha en Guelph, debido a la capacidad de interactuar de cerca con la investigación y la facilidad de acceso al capital humano, y los recursos del gobierno, así como la capacidad de atraer la inversión. “
La Universidad de Guelph recientemente ha modificados genéticamente y patentado el genoma de un cerdo, que lo han registrado como el EnviroPig.
La Universidad de Guelph se ha asociado recientemente con la empresa Monsanto para modificar genéticamente una ambrosía  resistente al glifosato, y ha contribuido con importantes investigaciones y desarrollo en ingeniería genética de cepas de cultivos de soja.
Algunas de las primeras Cepas Canadienses de Soja Desarrolladas Genéticamente se desarrollaron en la Universidad de Guelph, incluyendo la cepa de soja OMG llamado ‘OAC Bayfield.
La investigación GE de soja en la Universidad de Guelph ha sido de vital importancia para el crecimiento de la industria de la soja OMG.
Se autoriza compartir esta traducción (total o parcial), siempre y cuando se reconozca la autoría de la misma, Alicia Vega y al medio que la publicó, Bahianoticias.com
Link en inglés: http://www.cannabiscafe.net/foros/showthread.php/212692-Monsanto-y-el-Gen-Terminator-de-Cannabis







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