lunes, 26 de abril de 2021

Política barata

Aglomerate para ir a trabajar

 


La quinta publicación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) sobre la pandemia coloca a Uruguay como uno de los países de la región que ha dado mejor respuesta sanitaria ante la pandemia de covid-19, pero de los que menores esfuerzos ha hecho para evitar el crecimiento de la pobreza extrema, que pronostica llegará al 5,3% de la población este año.

Uruguay el último de la lista
https://cepalstat-prod.cepal.org/geo/covid/?language=es 

>>> Apoyo al empresariado y poco a los mas necesitados
 

Arbeleche informó que el monto total asignado para hacer frente a la pandemia, a través del Fondo Coronavirus, era inicialmente de 540 millones de dólares, pero que, con el agregado de medidas tributarias, exoneraciones y subsidios, esa cifra aumentó a 900 millones de dólares para este año.  

La jerarca precisó que este 21 de abril se difundirán los detalles de las nuevas medidas de apoyo destinadas a los siguientes sectores: turismo, alojamiento, gastronomía, transporte turístico, excursiones, agencias de viajes, free shops de la frontera; salones de fiestas, eventos, ferias y congresos, tanto a organizadores como proveedores y a todos los subsectores relacionados. 

El transporte comprende a taxis, unidades de Uber, remises, rentadoras de autos, concesionarias de aeropuertos, y transportes pluviales y marítimos; también a las actividades vinculadas con la falta de presencialidad de la educación en todos los niveles que se han visto afectadas, como el transporte escolar y las cafeterías de las instituciones. Además se incluyeron las salas de cines, teatros, empresas de distribución cinematográfica, entre otras, y el sector vinculado con el deporte, como clubes y gimnasios.

 

>>> 7.305 pesos

 

Ayuda social

El ministro Pablo Bartol informó que, tanto los montos de las asignaciones familiares del Plan de Equidad, como los de la canasta alimenticia, se duplicaron en abril y que esta medida continuará vigente en los meses de mayo y junio. Además, desde el 3 de mayo, los usuarios de la aplicación Tuapp podrán utilizar ese monto de manera fraccionada en distintos comercios, lo cual  beneficiará también a los comercios de barrio.

Agregó que se retomará el subsidio a los monotributistas que están en proceso de formalización, a los que se les proporcionará por tres meses la suma de 7.305 pesos para apoyarlos en el retorno a la actividad laboral.


El informe anual de Solidaridad Uy, una iniciativa de estudiantes, docentes y egresados de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República que busca contribuir con las ollas y merenderos populares, señala que desde 2021 40% de las ollas funcionan parcialmente, debido a la falta de alimentos o recursos humanos para organizarse.

Según el relevamiento, en marzo de 2021 había 198 ollas populares activas, 87 con funcionamiento parcial y 70 de las que surgieron en el último año estaban inactivas. Los números, que responden a un relevamiento voluntario de ollas en todo el país, se mantienen en cifras similares desde enero de este año. Al 40% de ollas con funcionamiento parcial se llega, según explicó Camila Condon, de Solidaridad Uy, porque entre las inactivas hay una importante proporción de ollas o merenderos que cerraron pero tienen intenciones de reabrir, es decir que si consiguieran insumos abrirían.

Además, el informe señala que entre abril de 2020 y marzo de 2021 surgieron 352 ollas o merenderos populares en el marco de la Coordinadora Popular y Solidaria. No obstante, otro estudio desarrollado por un equipo conformado por docentes de la Universidad de la República, estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de esa institución y técnicos de la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU) había relevado la apertura de 700 ollas populares o merenderos con la llegada de la epidemia a Uruguay.

 

Otro de los datos que surge del informe anual de Solidaridad Uy es que si bien en un primer momento, entre marzo y junio del año pasado, crecieron fuertemente las ollas populares, en los primeros meses de 2021 aumentó mucho la cantidad de ollas que pasaron también a funcionar como merenderos: mientras que en junio de 2020 había 207 ollas, 13 merenderos, 44 espacios que funcionaban con olla y merendero y 53 organizaciones que entregaban canastas, en marzo de 2021 Solidaridad Uy registró 126 ollas, 17 merenderos, 100 ollas y merenderos y 42 lugares donde se entregan canastas.

En promedio, señala el informe, los merenderos atienden a 100 niños y niñas en sus días de funcionamiento.

Además, el estudio asegura que en Montevideo se sirven aproximadamente 120.000 porciones semanales en ollas y merenderos.

Extensión universitaria y ollas populares

Solidaridad Uy funciona con la participación de estudiantes a través de proyectos de extensión universitaria. Por ejemplo, Aplicaciones Solidarias Basadas en Sistemas de Gestión de Contenido fue uno de los módulos para las carreras de Ingeniería en Computación, de Producción, Química y Alimentos. En estos proyectos se avanzó sobre el modelo de base de datos, trazabilidad de las donaciones, desarrollo de aplicación para manejo de stock y modelos de compra de alimentos no perecederos. Además, dos estudiantes de Ingeniería Química hicieron su pasantía en Solidaridad Uy, evaluando mejoras en los procesos de distribución de frutas, verduras y productos cárnicos.

La extensión universitaria también colabora con las organizaciones de ollas a través de la Facultad de Ciencias Sociales, la Comisión Sectorial de Extensión y Actividades en el Medio y AEBU, así como a través del Espacio de Formación Integral Soberanía Alimentaria y Derecho a la Alimentación, que funciona en el programa Apex del Cerro y que acompaña la organización de la Red de ollas del Cerro y trabaja en la construcción de huertas comunitarias en el barrio.

Otra iniciativa es la página web trabajandodesdeelbarrio.edu.uy, para divulgar ofertas de trabajo o servicios en los barrios Bella Italia, Villa García, Km 16, Flor de Maroñas y Punta de Rieles, resultado del trabajo en conjunto con miembros del Colectivo de Gestión de Espacio Plaza-Punta de Rieles, el Programa Integral Metropolitano (PIM), la Facultad de Arquitectura y la Facultad de Ingeniería.

Silvia Alvariza
Montevideo (Uruguay)
20/04/2021

"País verde y herido". 

Los uruguayos evocan versos de Mario Benedetti cuando se enfrentan a las consecuencias de la estricta aplicación de una áspera política que el presidente Luis Lacalle lleva al extremo en plena pandemia.

Su gestión va de imprevisión y de un itinerario que no tiembla en escoger el enriquecimiento de pocos a la vida de los ciudadanos. 

Se alineó con Donald Trump -y se parece demasiado a Jair Bolsonaro- semioculto tras un velo de doble discurso.

Es de derecha tradicional y gobierna en coalición con partidos de derecha y ultraderecha. Un fiel representante del neoliberalismo.

Hijo de un expresidente admirador de Francisco Franco. desentona cuando ostenta un aire inusual de soberano, en un país orgulloso de su republicanismo y amante de bajos perfiles.
Concentra decisiones. No da espacio a disidencias y somete a colegas de coalición a fuerza de ninguneos. Los medios de comunicación dominantes mantienen una férrea posición alineada al gobierno.

Falta de prevención
Cuando los embates de la pandemia se instalaron en Europa y en los países de América Latina, Uruguay era una extraña excepción.
El Gobierno no consideró cerrar fronteras ni realizar controles. Declaró que estaba "esperando que el virus llegara". Esperaba, sin prevenir. 

El país se alarmó cuando una compatriota trasladó el virus en vuelo Madrid- Montevideo y contagió al barrio más coqueto de la capital. 
Sin prisa y sin pausa, el resto de la población siguió ese derrotero"
Los habitantes, ante la alarma mediática y la ausencia de medidas gubernamentales, se retrajeron en sus casas por puro sentido común.
Se llegó a niveles de autoconfinamiento mayores al 80 por ciento de la población, en marzo-abril de 2020.

La decisiva intervención de científicos del Institut Pasteur de Montevideo, a través de la creación e instrumentación de tests nacionales de diagnóstico, junto a una sanidad responsable, lograron mantener al país en franja de bajos contagios.
El presidente, sobrepasado por la actitud de la población, tomó medidas elementales como uso de mascarilla-alcohol- distancia, suspensión de clases, espectáculos y deportes, disminución del transporte colectivo, teletrabajo, cierres relativos de fronteras, entre otras.
Bares y restaurantes decidían cerrar"

La Universidad de la República anticipó al gobierno interrumpiendo la presencialidad por seis meses. Colegios privados actuaban con independencia del Estado.
El seguimiento adecuado del hilo epidemiológico permitió un cierto control del virus, pero a Lacalle solo parecía importarle su imagen.
Aprovechando que la prensa nacional e internacional le atribuía el mérito, se mostraba ante los medios con el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), panel de primer nivel que le otorgaba prestigio.
El idilio duró hasta que le empezaron a sugerir más restricciones, sobre todo, en la frontera con Brasil, donde Bolsonaro cometía toda clase de desmanes. 

Sálvese quien pueda
Según el Gobierno, "si se disponían medidas más fuertes había que hacerlas cumplir". Mejor "exhortar" a los ciudadanos a cuidarse.
No hubo por parte del Estado compromisos económicos importantes. Se ofrecían 100 y pocos euros como única partida a algunos sectores afectados.
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el FMI, Uruguay es el país de la región que menos recursos destinó a la población vulnerada por la pandemia.

El presidente invoca "la libertad responsable". Como si transfiriera la responsabilidad del Estado sobre la salud pública a los ciudadanos. Va de desentenderse. Que el que se quede detrás, se arregle como pueda.
El Estado juez y gendarme, propio de un liberalismo de otros siglos, desentona con el keynesianismo renacido del mundo occidental.
La flexibilización de medidas había llegado para quedarse"
En el invernal junio vuelven las clases. Trabajadores imposibilitados de teletrabajar, salen. El transporte colectivo va atestado. Comercios y autónomos, privados de apoyo económico, reabren.

Con apoyo estatal insuficiente, "las ollas populares" -donde comunidades y organizaciones sociales alimentan solidariamente a la población con hambre- se multiplican. El 41 por ciento se ubica en la capital. El 60 por ciento da una comida al día, el 33, almuerzo y merienda, y el 7, solo merienda.
El 29,6 por ciento de los uruguayos padece situación de inseguridad alimentaria moderada o grave, según un reporte de FAO de 2020.
Desde el inicio de la pandemia, hay 100.000 pobres más en el país, más de un tercio son niñas y niños"

Soplan aires cálidos antes del derrape
La ligereza se adueñó de gobierno y prensa, contagiando a la sociedad. Más señales indicaban que no era necesario llevar mascarilla todo el tiempo. Sí, promover el turismo interno, consumir en restaurantes y tiendas, participar de reuniones y fiestas.
Arribada la temporada estival, en claras invitaciones a la movilidad, el presidente llenaba portadas con fotografías donde lucía en plenas vacaciones.
En nada parecía que era el presidente de un país en plena pandemia y sin vacunas.
Por error gubernamental, se había rechazado una confirmación de reserva de compra del inmunizante más codiciado"
A fin del verano, Uruguay fue el último país latinoamericano en empezar a vacunar a su población, tres meses después que la inmunización en el resto del mundo era una realidad.
La vacunación se emprende en el momento menos favorable, con una situación sanitaria disparada, por no seguirse las advertencias del GACH de proteger la anterior bonanza para potenciar la inmunización. 

Mientras el planeta se vacunaba, menos Uruguay, Rusia ofreció al país instalar en su territorio la producción de la Sputnik para Latinoamérica. Lacalle la rechazó sin explicaciones.
Poco después, el Comando Sur de EE UU visita y dona equipamiento, pero no vacunas. La alineación en el circuito occidental permite tejer una alianza sigilosa y desfavorable.
La vida de la población no vale lo que la geopolítica"

La vida no vale nada
Uruguay -con escasos 3,5 millones de habitantes- es hoy el país con la mayor tasa de enfermos del mundo, según Datos macro.
En zona roja de la escala de Harvard con tendencia al alza y nivel 4 de la escala de la OMS, no para de batir todos los récords: está primero en nuevos contagios por millón de habitantes en el ranking de Our World in Data de Reino Unido (superando a Brasil), cuando antes del verano austral se posicionaba último.
Pertenece al grupo de los 3 países con más muertes por millón de habitantes, después de Hungría y Bosnia.
GACH, academia, profesionales, trabajadores, organizaciones sociales claman para que se tomen medidas de fuerte reducción de movilidad y apoyo económico a la población para su efectivo cumplimiento. 

El coordinador general del GACH, Rafael Radi, reconoció que el fronterizo departamento de Rivera "se está comportando prácticamente como Brasil", país que es "el biorreactor de generación de cepas más grande del planeta con el que Uruguay tiene 1.000 kilómetros de frontera seca".
Según Lacalle, es "imposible" cerrar la frontera con Brasil porque es seca. Pero posible es plantear una insólita protesta por discriminación a Argentina por requerir hisopados negativos a camioneros que ingresan de Uruguay.

Después del derrape
El virólogo molecular del GACH Gonzalo Moratorio -único latinoamericano seleccionado entre los 10 científicos destacados por la revista Nature en 2020- lideró el equipo que desarrolló los kits de diagnóstico molecular.
Señala que, en promedio, Uruguay igualó los picos máximos de muertes de Brasil, que el colapso de los centros de tratamiento intensivo (las UCI españolas) es "inminente" y "muy difícil de impedir".
Se opuso firmemente al recorte presupuestal de casi 50 por ciento a la ciencia dispuesto por el gobierno"
El intensivista Pedro Alzugaray afirmó hace tiempo que "si nos saturamos la mortalidad se dispara, porque la calidad de la asistencia es horrible".
Este abril, mientras moría un joven panadero con dificultades respiratorias sin ser atendido ni internado por la emergencia, por saturación del sistema, el presidente practica surf en un sofisticado balneario.

El cirujano Julio Trostchansky reprochó a Lacalle que dejó al país "librado a la evolución natural de la pandemia, lo que significa contagios, muertes y secuelas definitivas".

Lo emplazó a que "tome todas las medidas económicas que tenga que tomar". "Cóbrenos más a los que tenemos más y proteja a los que se verán perjudicados. Los que estamos en una buena posición lo vamos a entender", afirmó.

La situación es tan dura que el 74 por ciento de los uruguayos -según encuesta de la consultora Factum de marzo- quiere que se endurezcan las medidas de restricción.

Después del derrape se oyen los ecos de Benedetti lamentándose: 

"País verde y herido / comarquita de veras/ patria pobre / país ronco y vacío / tumba muchacha / sangre sobre sangre".

 

 

 

 

 

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