domingo, 25 de julio de 2010

Ultimátum a Venezuela








Documentos revelan que Estados Unidos y Colombia planean ataque contra Venezuela



La expansión militarista de Estados Unidos en la región y su estrategia de movilidad global están en proceso de ejecución contra Venezuela. La misiva que reveló el Presidente Chávez confirma los planes contenidos en documentos del Pentágono del 2009

Caracas, 24 de julio 2010 – El Presidente Hugo Chávez denunció este sábado que Estados Unidos planea atacar a Venezuela y derrocar su gobierno. Durante la celebración del natalicio del Libertador Simón Bolívar, Chávez leyo de una misiva secreta que había recibido de una fuente no revelada desde los Estados Unidos.


“Viejo amigo, hace años no le veo, como te comenté, lee los tres últimos que te envié, la idea sigue siendo la generación del conflicto por el lado occidental”, leyó Chávez del texto confidencial.


“Los últimos acontecimientos confirman todos, o casi todos, lo que éstos discutieron en parte por aquí y otras informaciones que me han llegado desde arriba”, continuó la carta.


“La fase de preparación de la comunidad internacional, con ayuda de Colombia, está en plena ejecución”, manifestó el texto, haciendo referencia a la sesión extraordinaria en la Organización de Estados Americanos (OEA) el jueves pasado, durante la cual el gobierno de Colombia acusó a Venezuela de apoyar “terroristas” y dar refugio a “campamentos terroristas” en territorio venezolano. El gobierno colombiano dio un “ultimatum” de “30 días” a Venezuela para permitir una “intervención internacional”. El Departamento de Estado también apoyó la posición de Colombia e instó a Venezuela que “debe responder frente a esta información ‘comprabada y confirmada’”.


La misiva continuó con más detalles, “Te mandé a decir que tienen fecha límite los eventos el 26, pero por alguna razón están adelantando movimientos que eran para ejecutarse después”.


“En los Estados Unidos se acelera la fase de ejecución con una fuerza de contención hasta Costa Rica con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico”.


El primero de julio pasado, el gobierno de Costa Rica autorizó la entrada de 46 buques de guerra y 7 mil marines estadounidenses en su territorio.


El verdadero objetivo de esta movilización militar, destacó el documento, es para “apoyar operaciones militares” contra Venezuela.


ASESINATO Y DERROCAMIENTO


“Hay un acuerdo entre Colombia y Estados Unidos con dos objetivos: uno es Mauricio y el otro es el gobierno”, reveló el texto secreto. El Presidente Chávez explicó que “Mauricio” es el seudónimo utilizado en estas comunicaciones.


“La operación militar va”, alertó el texto, y la realizarán “los del norte, pero no quieren entrar directamente a Caracas”.


“Están cazando a ‘Mauricio’ fuera de Caracas, es muy importante, te lo repito es muy importante”.


El Presidente Chávez reveló que había recibido comunicaciones de la misma fuente en ocasiones anteriores alertándolo sobre amenazas peligrosas. Recibió una carta de la fuente días antes de la captura de más de cien paramilitares colombianos en las afueras de Caracas, que eran parte de un plan de asesinato contra el jefe de estado venezolano. Otra comunicación le llegó en las semanas antes del golpe de Estado de abril 2002. “La carta habló de francotiradores y el golpe”, explicó Chávez, “y tenía razón, la información fue veraz, pero no fuimos capaces de actuar a tiempo para prevenir la situación”.


EXPANISIÓN MILITAR DE EEUU


Esta última revelación llega justo después de la decisión de romper relaciones con Colombia, tomada por el Presidente Chávez luego del “show” de Colombia en la OEA.

“Uribe es capaz de cualquier cosa”, alertó Chávez, anunciando que el país está en máxima alerta y las fronteras serán reforzadas.


En octubre 2009, Colombia y Estados Unidos firmaron un polémico acuerdo militar que autorizó a Washington la ocupación de siete bases militares y el uso del territorio completo para ejecutar sus misiones militares. Una de las bases señaladas en el acuerdo, Palanquero, fue citada en un documento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos de mayo 2009, como necesaria para “conducir operaciones militares de amplio espectro” por todo el continente y para combatir “la amenaza de gobiernos anti-estadounidenses” en la región.


Palanquero también fue considerada una pieza crítica para la estrategia de movilidad global del Pentágono, como fue destacado en el Libro Blanco: Estrategia de Movilidad Global del Comando de Movilidad Aéreo, publicado en febrero 2009. “El Comando Sur ha identificado a Palanquero, Colombia (Base Germán Olano SKPQ), como un lugar de cooperación en seguridad (CSL por sus siglas en inglés). Desde este lugar, casi la mitad del continente puede ser alcanzado por un C-17 sin tener que reabastecer”.


El presupuesto de 2010 del Pentágonoincluyó una solicitud de 46 millones de dólares para mejorar la instalación en Palanquero, para apoyar la “Estrategia de Postura de Teatro” del Comando Combatiente, y “dar una oportunidad única para operaciones de amplio espectro en una sub-región crítica de nuestro hemisferio donde la seguridad y estabilidad está bajo la constante amenaza de insurgencias terroristas, gobiernos anti-estadounidenses, la pobreza endemica y las frecuentes desastres naturales”.


El documento de la Fuerza Aérea de mayo 2009 además reveló que Palanquero sería utilizado para “incrementar nuestra capacidad de conducir operaciones de Inteligencia, Reconocimiento y Espionaje (ISR por sus siglas en inglés), mejorar el alcance global…y aumentar la capacidad de guerra expedita”.


En febrero 2010, la Dirección Nacional de Inteligencia de Estados Unidos clasificó a Venezuela y el Presidente Chávez como “Líder Anti-estadounidense” en la región, en su informe anual de amenazas.


Estados Unidos también mantiene dos bases de operaciones de avanzada en Aruba y Curazao, apenás kilómetros de la costa venezolana. Durante los últimos meses, el gobierno venezolano ha denunciado la intromisión no autorizada de varios aviones no tripulados (drones) y otros aeronaves extranjeros en territorio venezolano.


Al mismo tiempo, documentos oficiales de Estados Unidos recientemente desclasificados revelan entre $40 a $50 millones de dólares en financiamiento a grupos y medios anti-Chávez, para alimentar el conflicto dentro del país, ejecutar acciones de desestabilización y subversión interna, y promover matrices de opinión a nivel internacional para justificar una agresión contra Venezuela.


Estas últimas revelaciones evidencian que están preparando un conflicto serio, peligroso y no justificado contra Venezuela; un país con una democracia vibrante y las más grandes reservas petroleras del mundo.


[Ver los documentos militares de Estados Unidos aquí: http://centrodealerta.org/documentos_desclasificados/ ]






Obama lanza ultimátum a Venezuela


La esencia del circo mediático en la OEA, sin embargo, es el ultimátum para Hugo Chávez.
Heinz Dieterich | Para Kaos en la Red | 24-7-2010

La amenaza de Obama al gobierno de Hugo Chávez, transmitida a través de su Departamento Colonial, la Organización de Estados Americanos (OEA), tiene diversos significados. Pretende influenciar las elecciones parlamentarias de septiembre en Venezuela con una psicosis de guerra, tal como hizo la Casa Blanca en las elecciones nicaragüenses de 1990, cuando mandó decir a través de la oposición: “Quién quiere la paz, vota por Violeta Chamorro. Quién vota por Daniel Ortega, vota por la continuación de la guerra.”

Un efecto semejante se quiere alcanzar en las elecciones presidenciales de octubre, en Brasil, apoyando al neoliberal José Serra contra la candidata “guerrillera” y “pro-terrorista” Dilma Roussef. De la misma manera, Washington quiere aplacar la ira de la derecha terrorista nacional e internacional que está furiosa por la detención del terrorista venezolano Peña Esclusa, y la detención y extradición del terrorista salvadoreño Chávez Abarca a Cuba.

La esencia del circo mediático en la OEA, sin embargo, es el ultimátum para Hugo Chávez. La clase política estadounidense le mandó decir, por boca de un cabaretista colombiano de tercera: o aceptas la Doctrina Monroe en América Latina o te vamos a destruir como a Noriega en Panamá, Saddam Hussein en Irak y, pronto, a tu amigo Ahmedinejad en Irán. Esta es tu última oportunidad para evitar el Armageddon, Chávez.

Si realmente existen campamentos de la guerrilla colombiana en Venezuela, o no, es irrelevante. Tan irrelevante, como lo fueron las “armas de destrucción masiva” en Irak. En ambos casos, el supuesto casus belli (causa de la guerra) no fue más que la pérfida apología de la agresión, decidida apriori (de antemano). Ni Colin Powell logró suprimir la evidencia de su mala conciencia y sus mentiras en su performance ante el Consejo de Seguridad de la o­nU, ni el ex diputado colombiano Hoyos, destituido por corrupción, en la OEA.

El por qué del ultimátum ahora, es obvio: Washington ha terminado la logística militar-política necesaria para la destrucción de Venezuela y Nicaragua. Los Estados de toda América del Norte están a su disposición, los de toda América Central, con excepción de Nicaragua, y en América del Sur los de Colombia, Perú y Chile y las colonias europeas. Para darse una idea gráfica de la correlación de fuerza militar y política, basta con colorear en rojo los países neocoloniales-monroeistas, y en verde los bolivarianos.

A principios de los años ochenta, la revista de solidaridad estadunidense NACLA (North American Congress o­n Latin America) me invitó a redactar un número sobre Centroamérica. Reagan, quien acusaba al gobierno sandinista de importar un régimen socialista de tipo cubano y de ayudar a la guerrilla del FMLN en El Salvador (¡!), había firmado en secreto, en enero de 1982, la directiva NSDD-17 que autorizaba la formación de los paramilitares “contras” y su financiamiento con 19 millones de dólares.

Pese a que se desconocía la directiva, el mosaico de información particular que apareció en diversos países centroamericanos, pronto reveló el patrón de lo que estaba haciendo la Casa Blanca: la construcción de la logística de destrucción del Estado Sandinista y de la economía nicaragüense. Si analizamos la política de Bush-Obama-Clinton en Centroamérica, vemos el mismo patrón: reactivación de la 4. Flota, triunfo político en Panamá, bases militares en Colombia, golpe militar en Honduras y ocupación militar de Costa Rica. Con la logística bélica terminada, Obama lanza el ultimátum de rendición al Presidente venezolano.

Pero, Hugo Chávez se niega a aceptarlo y rompe relaciones diplomáticas con el sátrapa Uribe. En consecuencia, tiene que prepararse para la guerra. Esta preparación tiene su aspecto militar, cuya faceta más importante es la posición respectiva que asumirán Brasil y Ecuador. Pero más importante aún, es un aspecto civil: la unidad nacional venezolana.

Hugo Chávez y su partido ganarán las elecciones de septiembre, salvo que algo extremo suceda, como un devastador ataque a Irán. Tal victoria electoral, como en el caso del triunfo electoral de Allende en 1973, aumentará el peligro de que el imperialismo opte por el desenlace militar. Para defenderse de esta amenaza, Hugo Chávez necesita (re-)construir la unidad nacional, lo que sólo será posible a través de la refundación de su modelo de gobierno, haciéndolo más incluyente, superando la muy peligrosa stagflación económica (recesión plus inflación), la inseguridad y la ineficiencia (metro de Caracas, electricidad, etc.).
Algún tiempo después de mi contribución a NACLA, la organización publicó un nuevo número de la revista con el título: The Empire strikes back – El Imperio contraataca. Este es el peligro que vivimos a partir de la reunión del Departamento Colonial de la Casa Blanca y que nos acompañará por mucho tiempo.

Si nos intentan agredir suspenderemos el envío de petróleo a EEUU


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