lunes, 21 de octubre de 2013

Éramos tan pobres, que hasta primus teníamos

Después te cuento

Cuando yo era chico –hace mucho, muchísimo tiempo, media eternidad, más o menos-, casi todos los demás chiquilines del barrio, más que nada los que tenían a sus padres viviendo bajo el mismo techo, no tuteaban a sus abuelos. Algunos, incluso, no lo hacían ni con los padres ni con sus tíos carnales.

Ni se te ocurría tutear a los vecinos así como así, por supuesto.

El tuteo era equiparable a la falta de respeto. A la falta de educación, a la mala educación.

Si vos tuteabas a Doña María o Don Pedro, imaginate cómo eran calificados tus padres. El calificativo más suave,  “malos padres” que traen hijos al mundo para que se crien a la bartola, y mañana quién sabe qué puede salir de ahí. No te extrañara que saliera algún “infanto juvenil”, como se le llamaba entonces a la gurisada que agarraba para el lado de meter el caño o punguear. Por el mal camino, como se decía.

En mi casa, incluidos mis abuelos maternos, se consideraba que la gente cuyos hijos no tuteaban a los abuelos y muchos ni a sus padres, era la gente venida del interior. En cuanto al trato con los vecinos, la idea era que si el vecino te daba un cachito de confianza, quedabas habilitado para tutearlo sin que nadie te lo recriminara.

Mi barrio era uno de los muchos, muchísimos, en los que muy buena parte de los vecinos trabajaban en una textil, una curtiembre o un taller metalúrgico. Pocos tenían empleos públicos o eran bancarios.

Trabajaras donde trabajaras, si ibas a trabajar en un día de paro, eras decididamente un carnero o un rompehuelgas. La gurisada, así, quedaba implícitamente autorizada por su familia y por el resto del barrio, a gritarle “carnero” y todo lo demás que se te ocurriera agregar, salvo insultar a su progenitora o mandarlo a la concha de la lora o de su hermana.

Ni te cuento si al berreante insultado se le ocurría agarrarte de las orejas o pegarte una patada en el culo. Más valía que cambiara de barrio, que se borrara “ipso-facto”. La paliza más chica le dejaba un ojo negro, por lo menos.

No sé cómo será hoy mi barrio –el Prado no residencial, en la capital- en este sentido, pero sospecho que el que hoy es mal mirado, es aquel laburante que hace los paros y que de pronto pierde el empleo por eso mismo, y luego buena parte de la gente dirá de él: “No pensó ni en sus hijos…”.

El mundo y mi barrio, han cambiado, es cierto. Pero esta no es una visión pesimista ni lo que hoy pasa es atribuible necesariamente a la acción mediática a favor de patronales y gobiernos corruptos.

Es atribuible, sí, a la inacción de aquella gente que quiere otro mundo y otros barrios, y que sólo está en el suyo para dormir, o apenas algún fin de semana de vez en cuando, guardado, mirando tele o tecleando en la compu.

Han cambiado el mundo, mi barrio y nosotros, los que deseamos ardorosamente la revolución y la justicia social de verdad. Por distintos motivos, somos visitantes de nuestros barrios y hasta de nuestros hogares, no pocas veces.

A los vecinos ya no se los trata ni de ché ni de usted. No se los trata, nomás.

Y si hay medio cerca algún carnero, nadie le dice nada y hasta algunos lo saludan.

El mundo ha cambiado y en mi barrio y en todos los barrios, respiramos la apacibilidad progresista. El que más el que menos, vive esperando el milagro del cambio. Y no son nada pocos los que ya están preparándose para doblar la apuesta de las urnas y volver a votar a los que nos siguen haciendo esperar los cambios y nos han enseñado a saber esperar.

Pero también hay gente “rara” que muy enérgicamente ya tiene decidido no darle el voto a nadie. No es poca; no define nada, en apariencia, pero no es poca, y también se la mira por ahora como bicho raro o como energúmeno que no cree en nada.

He tratado de descubrir en mi nuevo barrio, quiénes están en esa onda. No es fácil. Están resueltos, pero en general son de poco hablar con los vecinos, y, mucho menos, “de política”.

Seguiré intentándolo y después te cuento, si me permitís que te tutee.

Me hago llamar “Zalacaín, el aventurero”, al menos en este barrio virtual de los que queremos otro mundo, pero aun no sabemos cómo, capaz que por dedicarle demasiado atención y tiempo a algo que no está demás, por supuesto, como las llamadas redes sociales, pero que capaz un día las anunciadas tormentas solares nos las quitan, dejando fritos los satélites y hasta jodiendo a la misma fibra óptica y todas las notebooks y las tablets y los celulares más básicos y los más sofisticados también.

Nunca se sabe.

Hasta pronto.

Zalacaín, 21 de octubre del año 2013.-


.



 DEMOCRACIA O SIMULACRO ?
por hugo bruschi

En los próximos días, un magistrado decidirá la suerte de 7 ciudadanos uruguayos, para quienes un fiscal de dudosas convicciones democráticas, está solicitando sentencias con prisión para algunos y sin ella para el resto. Los encauzados - indignados por el traslado de una jueza que creyó que los delitos de lesa humanidad no prescribían - protestaron al igual que cientos de uruguayos de un modo que no agradó, a quienes hoy ocupan cargos de ministros de corte. Pero curiosamente, la precaria justicia uruguaya ha elegido a 7 personas, en su afán de ejemplarizar y atemorizar a todo aquél  que cometa la osadía de cuestionar sus arbitrariedades. A todo aquél que cometa el sacrilegio de preguntarse, porqué delitos de lesa humanidad son condenados en todo el mundo, pero no aquí. Como se puede explicar que delitos de lesa humanidad puedan ser juzgados en Argentina e Italia, pero no en el país que se cometieron. Sobre quien recae esta responsabilidad? Puede la justicia funcionar al margen del Estado; cuántas lecturas puede tener el famoso ¨espíritu de la ley ¨ ? Cuando el relator de la ONU, le hace serias observaciones a estas carencias y a los obstáculos que le vienen poniendo a las investigaciones, no hace mención de la justicia, sino que se dirige al Estado pues ha sido éste y no la SCJ quien ha suscripto compromisos  que no cumple. Por todo ello se hace imprescindible, desenmascarar esta maniobra diversionista, destinada a desviar la atención hacia la SCJ, si bien es cierto que ésta ha puesto de manifiesto, su voluntad de clase ejerciendo el derecho.
La independecia de poderes de que nos hablan, políticos y profesionales de un negocio que sigue dando buenos dividendos, no es más que el adelanto manuscrito de una buena intención que en los hechos, nos llama a risa. Qué independencia puede existir, cuando un poder depende económicamente del otro? Sería como afirmar que un obrero es independiente, pero el patrón fija su jornal, sus horas y condiciones de trabajo..
Con su presencia en Pza. Libertad, el mundo político y sindical, creyó dar por finalizada su ¨protesta¨ y respiraron hondo. Ahora que se la agarren con la SCJ y son los mismos que dicen que deberemos respetar sus decisiones aunque no nos gusten. Qué cinismo!! Como si el mismo presidente no hubiera llamado la atención de la Corte pidiendo sanción para la Jueza Mota, como si el Ministro de Defensa no hubiera hecho todo lo posible para obstaculizar su tarea. Y estos son los mismos que nos hablan de independencia de poderes. PERO SOLO DE ENTRECASA COMO LOS PIYAMAS. Muy bien que se cuidan de emplear estos argumentos, fuera de fronteras donde hay otros leones que no se tragan estos versos, gente que ha tratado con otros violadores mucho más inteligentes que estos recién llegados.
Una Corte que alberga personas que han mirado para otro lado, cuando en las costas uruguayas y en tiempos de dictadura, aparecían cadáveres flotando. Bien que dejaron hacer a la prensa su trabajo, cuando aseguraban que se trataba de coreanos que se peleaban en los barcos y se mataban. Hasta que la denuncia de Rey Piuma puso las cosas en su lugar. Esa gente, no me merece confianza. Fiscales como el que ahora pide prisión para la protesta, y en cuyo expediente figura el nombre de quien acusó a su padre como golpista y torturador, no me ofrece garantía de imparcialidad pues si tuviera un poco de decoro, debería renunciar a la causa porque la implicancia es evidente y si no lo fuera desde el punto de vista de los ministros, por aquelllo de las buenas costumbres.......Puede funcionar una justicia con estas carencias dentro de un estado democrático? Se trata acaso de una suerte de democracia tutelada, miedosa de ser democrática? Tendremos que soportar este envase de emergencia, hasta que aparezca el original? Un ministro de corte nos dice, que los reclamos se estrellarán contra una muralla. Puede un estado en serio soportar tremenda ofensa?
Ahora, una sola persona, la jueza Dra. Merialdo tiene la responsabilidad de ejercer justicia o en su defecto agregarle una mancha más, a su ya deteriorada imagen. Tal vez su conciencia le diga una cosa y tal vez sus superiores esperan otra. Ella deberá, optar pues el plazo de 45 días está a punto de expirar. Tal vez jamás lo llegue a leer, pero si por esas casualidades alguien se lo alcanza, le contaré lo que un Ex-Presidente de la Suprema Corte de Justicia de los EEUU comentó hace algunos años: ¨podemos tener la riqueza concentrada en pocas manos y podemos tener democracia. Lo que no podemos es tener las 2 cosas al mismo tiempo¨. Pruebe Dra. Merialdo a cambiar ¨riqueza¨por impunidad y tendrá la respuesta a su dilema. Y entonces le podrá asegurar a estos 7 militantes sociales, la libertad que jamás debió haber estado amenazada, por haber reclamado justicia y defender a una colega suya que quiso ejercerla. Colega suya que aún nos alienta a creer que un día por fin, arrojaremos luz donde hoy reinan las sombras.

1 comentario:

  1. el muchacho que escribio sobre el primus o la epoca del primus escribio justamente en la fecha que en brasil se remata parte de la petrobras// las imagenes mustran apenas 100 personas protestando rodeadas por 1100 milicos ;tambien pude ver que en la playa las personas estaban tranquilamente haciendo playa indiferentes a que les estuvieran afanando el pais //eso por lo menos decia la dama de fierro antes de ganar las elecciones//la prensa festejando y donde estaran las masas enfurecidas simplemente no estaban porque la dama de fierro no los convoco ya no hay manifestantes como antiguamente bueno yo sabia que todo no pasaba de un circo

    ResponderEliminar