jueves, 2 de octubre de 2014

Cianobacterias tóxicas en aguas uruguayas

Cianobacterias tóxicas en aguas uruguayas

Agua potable.


El río Santa Lucía, el único recurso del que se obtiene el agua potable de Montevideo y el área Metropolitana, no fue estudiado en esta oportunidad por el grupo de expertos del Latu aunque ya se fijó como el siguiente objetivo.

La situación del Santa Lucía, sin embargo, preocupa a las autoridades y expertos desde hace tiempo.
La presencia de cianobacterias, con brotes en verano, afectan directamente el agua potables que consume la población. Y se debe recurrir a agregados para optimizar la potabilidad del agua, que incremente notoriamente los costos de suministro de OSE.


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A/HRC/21/42/Add.2 GE.12-14922 17 53. Según un estudio realizado en 2004, en el Uruguay se utilizan aproximadamente 600.000 ha de tierras (el 4% de la superficie del país) para la agricultura. Una gran proporción de la cantidad total de agua utilizada en el país se dedica a monocultivos, como el arroz o la soja 41 . Además, el número de surtidores de agua para el riego ha aumentado considerablemente en los últimos años, al igual que el número de embalses 42 . En lo que respecta a la forestación, algunas fuentes estiman que podría haber una superficie de 600.000 ha plantadas con eucalipto y pino; en algunos estudios se han planteado preocupaciones en relación con los efectos de esta forestación en la disponibilidad de agua. Estas cifras muestran el creciente interés en exportar eucalipto, pino y soja. La Relatora Especial fue informada del caso de Cerro Aleg re, en el Departamento de Soriano, donde algunos años después de haberse establecido plan taciones de eucaliptos se secaron todos los pozos de agua de los agricultores y el nivel del río disminuyó sustancialmente. Algo parecido ha ocurrido en Paraje Pence, en el Departamento de Soriano, en Algorta, en el Departamento de Río Negro, y en Tranqueras, en el Departamento de Rivera.

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06.06.2013

Desde 2004 la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) analiza la calidad del agua potable a nivel nacional, pero sus resultados no son públicos. “El manejo de esos datos puede generar alarma”, explicó su presidente Daniel Grief en un taller para periodistas, respecto a la información que le provee por convenio la Facultad de Química.
No obstante, Grief aclaró que los registros por fuera de la norma no significan de por sí una situación de contaminación sino que se trata de un “indicador de posible contaminación”. Y agregó: “Las normativas son muy conservadoras”. Éstas establecen parámetros que pueden afectar la salud si están presentes en el agua potable consumida a lo largo de períodos prolongados. “El manejo de esa información es delicado”, añadió.
Entre marzo de 2010 y febrero de 2011 –últimos datos sistematizados– se tomaron 544 muestras en 129 localidades del país. Los parámetros microbiológicos, el pH, la turbiedad y el cloro residual son los principales indicadores monitoreados.
En ese período se detectaron restos de tres agroquímicos en siete muestras de un total de 231. Fue el caso de cinco registros de atrazina (un herbicida), cuya concentración fue del 5% del valor máximo permitido (3 microgramos por litro), y de DDT (un pesticida) con un valor menor al 5% (el límite es 1 microgramo). En el verano de 2010 se había detectado un nivel de 1,4 microgramos de atrazina por litro en el río Santa Lucía.
El hallazgo más preocupante fue una concentración de 0,5 microgramos por litro de lindano, un pesticida que ha sido prohibido en varios países. El MVOTMA planteó su proscripción en 2009 pero aún no se tomó una resolución al respecto. El límite es de 2 microgramos por litro.
Respecto a las muestras microbiológicas (bacterias patógenas y cianobacterias), los análisis detectaron 25 muestras (de un total de 462) con resultados calificados como “no conformes” en 15 localidades del país. Todos fueron repetidos pero en tres localidades se volvió a obtener el mismo resultado. La Ursea notifica al Ministerio de Salud Pública y a la OSE cuando se registran estos incidentes.
La Ursea tiene la capacidad para sancionar a las empresas que regula, entre ellas OSE, pero a ésta no se le ha aplicado ninguna multa o apercibimiento. Grief reconoció que es complejo castigar a un organismo monopólico, por lo que se exige “es una respuesta, o planes de acción”.
El organismo recibe 60 denuncias por año relativas al servicio de OSE pero el vicepresidente Fernando Longo explicó que “básicamente” responden a problemas de facturación.





En estaciones próximas a centros poblados aparecen niveles de coliformes por encima de lo permitido, y en todos los casos se encontraron niveles de deterioro por el uso de fertilización con nutrientes.
El estudio analiza 35 investigaciones y monitoreos de agua publicados entre 2007 y 2011. La contaminación de las fuentes de agua en todo el país se debe a la intensificación en el uso del suelo, la introducción de aguas residuales urbanas e industriales y la modificación de los cursos de agua.
Carla Kruk, doctora en ciencias y una de las autoras del estudio, explicó que los embalses, lagos artificiales, lagos modificados y ríos son los sistemas acuáticos más comprometidos, entre otras cosas por los niveles de eutrofización, es decir el agregado de nutrientes derivados de actividades humanas.
“En general los ríos embalsados, los que se han modificado físicamente para enlentecer el pasaje del agua, los embalses en el Río Uruguay, en el Río Negro, están altamente eutrofizados y tienen floraciones de cianobacterias todo el año”, explicó Kruk.
La investigadora agregó que la costa desde el inicio del Río de la Plata, hasta Montevideo y a veces Piriápolis, tiene problemas de floraciones. “La Cuenca del Santa Lucía y otras cerca del área metropolitana están muy modificadas. Todos hemos visto el estado en el que se encuentran el Miguelete y el Pantanoso. Los menos afectados son algunos sistemas naturales como las lagunas costeras”, describió.
El estudio señala que “existe en Uruguay un aumento continuado de la eutrofización en la mayoría de los ecosistemas acuáticos que ya presentaban síntomas, siendo pocos los casos que han sufrido mejoras. Asimismo, la ocurrencia de floraciones (crecimiento excesivo de microalgas), principal consecuencia de la eutrofización, se ha transformado en un fenómeno cada vez más corriente en diversos cuerpos de agua incluyendo lagunas naturales y lagos artificiales de todo el país”.
Kruk explicó las consecuencias que trae el aumento en el estado trófico del agua. “La eutrofización es un proceso que si bien es natural, el hombre lo acelera drásticamente, y es el aumento de la cantidad de nitrógeno y fósforo en el agua. Tiene una serie de síntomas que afectan el uso de los ecosistemas acuáticos y afectan el valor para conservación de esos ecosistemas", afirmó.
Entre los efectos de este proceso la científica señaló que disminuye la transparencia, los lagos y los ríos se vuelven turbios, baja la cantidad de oxígeno, hay mortandad de peces, y se afecta la biodiversidad.
"Uno de los peores resultados de la eutrofización es el desarrollo de floraciones de cianobacterias que pueden ser tóxicas y afectan el uso del agua para regar, mantener animales y además afecta el uso por el hombre, puede ser tóxica para usarla para beber”, explicó.

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30 de septiembre de 2014
Riesgos
La formación de floraciones algales nocivas es producto del “exceso” de nutrientes liberados hacia los cursos de agua desde actividades industriales, agronómicas y domésticas.
Sus toxinas pueden afectar la salud de las personas expuestas a ellos y dañar los ecosistemas acuáticos.
También propician el surgimiento de algas unicelulares que generen otras toxinas que alteran el sistema nervioso.
Luego de dos años de trabajo, se han cumplido los objetivos del proyecto al disponer de nuevas técnicas para la “detección, el monitoreo y la predicción” de floraciones de fitoplancton nocivo en dos de los principales cursos de agua del Uruguay (Río Uruguay y Río de la Plata, desde Salto a Punta del Este).
La conclusión principal del proyecto es que en los cursos de agua evaluados, durante las seis campañas de monitoreo, “se detectó la presencia de especies de cianobacterias con genes que predicen la producción de toxinas en el agua que podrían poner en riesgo, en caso de ausencia de un plan de monitoreo y gestión, la calidad del agua potable y la condición del agua para baños y otros usos, así como afectar el cuidado del medio ambiente”.
Esta situación fue más notoria en el litoral norte de nuestro país, pero existió en todas las estaciones de muestreo relevadas (Salto, Fray Bentos, Carmelo, Colonia, Montevideo y Punta del Este).
Las responsables científicas de este proyecto conjunto fueron la Dra. Claudia Piccini (Instituto de Investigaciones Clemente Estable), la Dra. Carla Kruk (Facultad de Ciencias y CURE) y la Dra. Diana Míguez (gerente de proyecto LATU).
Participaron como investigadores: Angel Segura, Danilo Calliari, Sylvia Bonilla, Luis Aubriot, Lucía Nogueira, Carmela Carballo, Gabriela Martínez de la Escalera, Paula Vico, Ignacio Alcántara, Graciela Ferrari, Macarena Simoens, Karen Keel y Jacqueline Cea, además de investigadores del Instituto Regional del Este de la UDELAR (CURE) y contó con la colaboración de ADES y de la Comisión Técnico Mixta de Salto Grande.
En el marco del proyecto se están desarrollando 3 maestrías, 1 doctorado, 1 tesis de grado, 1 proyecto de iniciación a la investigación y actividades en el medio de educación ambiental, bajo la forma de taller con ADES y de un Club de Ciencias a nivel de estudiantes de secundaria en Carmelo. Se presentaron nueve publicaciones científicas en forma de posters y conferencias.

Daniel Panario: agua que has de beber, de calidad debe ser

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