viernes, 23 de octubre de 2015

¿Habrá sido otro Tabaré Vazquez?





¿Que  hacía el dr. Tabaré Vazquez ejerciendo como oncólogo en el hospital militar durante la dictadura?

 Adolfo Wassem Alaniz

>>> Lo dejaron morir sin atención médica

Muere el 17 de noviembre de 1984, a los 37 años de edad, y mientras cumplía una condena de 30 años de prisión y 15 de medidas de seguridad.
"El Nepo" caía abatido, destruido, aniquilado, por el cáncer al que lo condenaron todos los impunes, los del "proceso", y los de todo el proceso de entrega, saqueo y calvario de un país asediado por terratenientes, banqueros, usureros, asesores en tortura, invasores, botones y esos infelices chupamedias "anónimos" que no tendrán otro castigo que el de no poder mirar a sus hijos a los ojos y sentir asco hasta de su propia respiración.
Lo ví ya casi muerto, en el Hospital Militar -última estadía de su secuestro homicida- ya igualito a los cadáveres vivientes de los campos de concentración nazis que únicamente habíamos conocido, hasta 1972, en las películas llegadas de Europa. No le quedaban más energías que las necesarias para mover la zona donde había tenido unas hermosas y bien arquedas cejas negras como el carbón, encima de unos ojitos pícaros que ahora eran un par de agujeros sin luz... Tenías que aguantar el llanto, para no matarlo vos, para que no sufriera todavía más con el sufrimiento de los compañeros.
Me dijeron lo que no pude ver: que su pueblo apenas podía levantar la cabeza acompañando su féretro... Me dijeron que Montevideo se nubló de lágrimas niñas y mocos de los que todavía sentís el sabor aunque pasen un millón de años y un millón de alegrías.
¡Salú, Compañero!!! ¡Es hora de que lloren tus asesinos!!!.

De Gabriel -Saracho- Carbajales, 17 de noviembre, 2010.-
Montevideo, Uruguay


Jueves 22 • Octubre • 2015

Con letra de médico

El presidente Vázquez será interrogado por exhorto como testigo en la causa que investiga la muerte del tupamaro Adolfo Wasem. 
El juez penal de 3er Turno, Gustavo Iribarren, citará a varios médicos oncólogos que se desempeñaron en el Hospital Militar durante la dictadura y que atendieron al rehén tupamaro Adolfo Wasem Alaniz en ese centro, entre ellos al presidente Tabaré Vázquez. Tres profesionales serán citados en calidad de indagados, mientras que el mandatario lo será como testigo y el interrogatorio se le hará llegar por exhorto, es decir, podrá responder las preguntas de la fiscal Raquel González por escrito. Tras el pedido de la representante del Ministerio Público de contar con la declaración de Vázquez, el juez determinó que el trámite se haga de esa forma.
Se trata de la causa que investiga la muerte de Wasem, integrante de la dirección del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), detenido en 1972 y que a partir de 1973 fue considerado “rehén” por la dictadura, al igual que Raúl Sendic, José Mujica, Eleuterio Fernández Huidobro, Julio Marenales, Jorge Zabalza, Mauricio Rosencof, Henry Engler y Jorge Manera Lluveras. Los “rehenes” rotaron en grupos de tres por distintas unidades militares durante todo el régimen de facto y fueron sometidos a torturas y a condiciones de reclusión extremas de forma permanente. Wasem fue operado en 1981 de un tumor maligno, por lo que “debía seguir diversos tratamientos que sin embargo le fueron proporcionados en forma absolutamente discontinuada y en régimen infrahumano de reclusión”, dice el resumen del Observatorio Luz Ibarburu, en la ficha de seguimiento de la causa. Desde abril de 1984, Wasem permaneció en el Hospital Militar, internado “en una sala-calabozo y completamente aislado”, y falleció el 17 de noviembre de ese año, a los 38 años, tres meses antes de que fueran liberados los últimos presos políticos.
El trámite judicial se inició en 2012, y una de las primeras actuaciones fue obtener toda la documentación relativa a Wasem contenida en la Investigación histórica sobre detenidos desaparecidos (1971-1982) y en la Investigación histórica sobre asesinados políticos por responsabilidad y/o aquiescencia del Estado (1973-1985), realizada por técnicos de la Universidad de la República en convenio con Presidencia de la República, para la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente. En esta documentación figuran registros de Sanidad Militar y fichas de la atención médica que recibió Wasem, una de las cuales contiene un dictamen médico que describe la terapia que debe seguir el entonces enfermo de cáncer, firmada por el doctor Vázquez. La fiscal basa el pedido de testimonio del mandatario en esta documentación.
La primera audiencia de la causa fue en mayo, tomándose declaraciones a los denunciantes Adolfo Wasem (hijo) y Sonia Mosquera. Posteriormente, en otra instancia, declaró como testigo Manera Lluveras, y el martes lo hicieron en la misma calidad Rosencof y Engler. Según Pablo Chargoñia, abogado del Observatorio Luz Ibarburu, los testigos dieron testimonio “del trato que recibió Wasem antes y después de habérsele detectado cáncer” y describieron “el sometimiento a la tortura en distintos cuarteles, particularmente en los de Paso de los Toros y Trinidad”. “Lo que se investiga es el efecto que tuvo la falta de atención y la tortura en el desenlace de la enfermedad”, agregó el abogado.
Por su parte, Engler, que también es médico y que compartió cuarteles con Wasem y Manera Lluveras, dijo que dio testimonio de que “las situaciones extremas que producen niveles de estrés anormal llevan a un desequilibrio de todo el sistema biológico que puede terminar en enfermedades de todo tipo”. “Todas las enfermedades que puedan desencadenarse están unidas a ese tipo de vivencias, relacionadas con lo que nos hicieron”, explicó. Además, Engler dijo que “pasaron meses y meses” entre que Wasem pidió ser atendido por la enfermedad y el momento en que efectivamente le dieron asistencia.
Wassen Alaniz, estaba atado en una camilla y Antonio "Tono" Garayalde le inyectó pentotal sódico. Luego de varias horas de interrogatorio intentando saber la ubicación de la "Cárcel del Pueblo"
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>>>  Se le privó de asistencia médica. Lo dejaron morir en la peor agonía.

Adolfo Wasen Alaniz nació en Montevideo el 14 de enero de 1946, casado, un hijo. Estudiante de la Facultad de Derecho. Funcionario de la Biblioteca Nacional. Militaba en el MLN-T, en el Centro de Estudiantes de Derecho (CED) y en la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU).

Fue detenido y recluido el 20 de mayo de 1972, más tarde pasaría a la condición de “rehén” junto a otros ocho dirigentes del MLN-T. Batallón de Infantería Nº 1; Batallón de Infantería Nº 13; Regimiento de Caballería Nº 2 (Durazno); Batallón de Infantería Nº 4 (Colonia); Batallón de Infantería Nº 6 (San José); Batallón de Infantería Nº 10 (Treinta y Tres); Batallón de Infantería Nº 11 (Minas); Grupo de Artillería Nº 2 (Trinidad); Batallón de Ingenieros Nº 3 (Paso de los Toros); Establecimiento de Reclusión Nº 1 (EMR 109).
Fue internado en diversas oportunidades en el Hospital Central de las Fuerza Armadas, fallece el 17 de noviembre de 1984 a los 38 años de edad. Según Amnistía Internacional “tenía un tumor en la columna vertebral que lo llevaría a la paralización y a la muerte por cáncer”.

Testimonio de Jorge Manera Lluveras (ex detenido):
“… En mayo de 1980, nos llevan al cuartel de Paso de los Toros: a Wasem, a Engler y a mí. Anteriormente habíamos estado en cuarteles separados y es en esa oportunidad que nos juntan a los tres. Cuando llegamos, él ya sufría dolores intensos en la nuca y zona cervical. Había pedio asistencia médica pero le habían restado importancia. No se exactamente si le habían hecho algún diagnóstico en el otro cuartel, creo que no. Cuando ingresamos al cuartel, hay un control médico, el cual se da siempre a la entrada y salida, es decir cuando nos hacían traslados. Adolfo plantea sus problemas y el diagnóstico que le hacen es contractura muscular y en base a ese diagnóstico es que lo empiezan a tratar dándole medicamentos, desconozco cuáles. Los dolores siguieron durante mucho tiempo, meses, intensificándose cada vez más. En determinado momento comenzó a tener una inflamación en la zona cervical que fue creciendo. En ese momento cambia el diagnóstico, le dijeron que lo que tenía era un proceso infeccioso y empezaron a tratarlo aunque no conozco exactamente qué medicación le daban. La inflamación continúo agrandándose, llegando a tener un aspecto deforme. En abril del 81, un año después del ingreso allí, lo llevaron al Hospital Militar. Allí estuvo aproximadamente un mes y medio o lago más. Cuando vuelve, supe que le habían extraído un tumor, que le habían hecho cirugía y tratamiento con bomba de cobalto y quimioterapia. A nosotros nos sacan de ese cuartel en mayo del 82. Durante ese período a él lo llevaron dos veces al hospital, es decir que no cumplieron con los plazos estipulados para el tratamiento. Adolfo estaba en las mismas condiciones que nosotros. Las celdas eran muy pequeñas y en muy malas condiciones. Se lo llovían todos los calabozos, eran semi-subterraneos y muy húmedos. En eses condiciones estuvo desde que le dieron el alta en el Hospital Militar…”

Testimonio de Sonia Mosquera (esposa – ex detenida):
“… En febrero de 1981, me entero de su enfermedad a través de una carta de él, en la cual da por sentado que conozco determinados síntomas, a partir de los cales él tiene deteriorada su salud, y que evidentemente me los había indicado en las cartas anteriores que nunca me llegaron. Me reiteraba que a partir de octubre del año 1980, comienza a sentir dolores en el cuello y al mismo tiempo aparece una inflamación en la zona…
… El día que fallece a mí me llevan en una forma muy especial Me vienen a despertar a las 2 de la mañana, muy bruscamente, violentamente, entra un soldado a la celda y me dice que me tengo que vestir para ir al hospital. Pregunto por qué y me dice que mi esposo está grave; Me visto rápidamente, me esposan y me llevan. Cuando llegamos me llevan al mismo lugar donde siempre iba la visita, que era el calabozo donde él estaba viviendo desde hacía meses en el hospital, cuando entro al aislamiento, Adolfo ya había muerto, estaba completamente tapado con una sábana blanca que le cubría el rostro…”
Adolfo Wasem es detenido en 1972.
1973- es sacado de su celda junto a ocho compañeros y convertirlos en rehenes de la dictadura.
1977- su abogado defensor denuncia que las condiciones de reclusión de los rehenes estaban destinadas a exterminar a los dirigentes de la organización llevándolos a la locura o el suicidio.
1980- es trasladado al Hospital Militar debido a los fuertes dolores en el cuello, se trató con calmantes y anti-inflamatorios hasta 1981.
1981- se le diagnostica tumor maligno y se ordena una operación donde se le extirpa. Pasa seis meses sin control médico.
1983- debe ser nuevamente operado por metástasis del anterior, se sigue con citostáticos hasta que le médico ordena interrumpirlos por posible ataque de miocardio.
1984- permanece dos meses recluido en el calabozo de castigo del Penal de Libertad, lugar conocido como “La Isla”.
El 30 de junio de 1984 inicia una huelga de hambre que mantiene durante más de un mes por: “libertad para todos sus compañeros presos y retorno de todos los exiliados”.
Los rehenes son visitados por la Cruz Roja y en el caso de Adolfo Wasem, se realiza un informe que contadice el diagnóstico de salud elaborado por el Dr. Glaussius del H. Militar.
El 17 de noviembre de 1984, el grupo de “Madres y Familiares de Procesados por la Justicia Militar” emite un comunicado.
Muere el 18 de noviembre de 1984. Sus restos son velados en un local de su barrio con masiva concurrencia. Luego son llevados por miles de personas hasta el Cementerio del Norte.

(Información tomada del tomo1 de la Investigación Histórica de Álvaro Rico)
Marys Yic






1 comentario:

  1. Aunque rápidamente ya salieron los "allegados" y La Diaria a defender al sumo sacerdote, no sea cosa:
    http://ladiaria.com.uy/articulo/2015/10/registros-medicos/

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