jueves, 27 de agosto de 2020

Notoriamente violenta

De tal palo
 

 Actuación violenta de la hija de Gavazzo en audiencia judicial
 

Informa este jueves 27 de agosto el semanario Búsqueda que con una actitud “notoriamente violenta” la defensora Rossana Gavazzo intentó eliminar del acta una respuesta reveladora y la audiencia debió ser interrumpida; la jueza informó lo sucedido a la Suprema Corte y a la Fiscalía General.


 7 agosto, 2020

Un artículo de la periodista Victoria Fernández publicado en Búsqueda informa que «en el marco de la investigación por el secuestro y torturas de Pedro Risso y su esposa, Lydia Fernández, por parte de agentes del Cuerpo de Fusileros Navales (Fusna) en 1975, se realizó a fines de julio una audiencia para interrogar a uno de los militares denunciados, el excapitán de la Armada Eduardo Laffitte. 

Sin embargo, la instancia debió ser suspendida debido a las “permanentes interrupciones” y a la actitud “notoriamente violenta” de la abogada de Laffitte, Rosana Gavazzo, hija del teniente coronel retirado José Nino Gavazzo, condenado por varias violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985). 

Así fue detallado en un acta que dejó constancia de lo sucedido y que la jueza del caso, Isaura Tórtora, elevó el lunes 10 a la Suprema Corte de Justicia y a la Fiscalía General. Según recoge el acta —a la que accedió Búsqueda—, la “gran tensión” provocada por el comportamiento de la abogada, que intentó reformular una respuesta comprometedora de su defendido e impidió que continuara dando información ante las preguntas de la jueza y de la fiscal Mariela Suárez, hizo imposible “avanzar en el desarrollo de la audiencia”. 

Además, mientras el clima se tensaba, irrumpió en la audiencia —que se realizó en una sala abierta y expuesta al público debido a la emergencia sanitaria— la abogada y coronel del Ejército Gianella Frachelle (hija de uno de los militares investigados por violaciones a los derechos humanos), que mientras grababa el intercambio con su celular, gritaba que todo era “un atropello”. 

El actuario del juzgado le pidió que apagara su celular y se retirara del lugar, pero los incidentes no terminaron allí. En el momento en que se retiró la abogada se acercaron a la audiencia dos hombres que, ante la consulta del actuario, se negaron a identificarse o a explicar por qué estaban allí, y finalmente se fueron. 

De acuerdo al acta, se evidenciaba para entonces un “evidentemente nerviosismo” en todos los presentes, al punto que la jueza decidió suspender la instancia debido a los “niveles de violencia”. 

Sin embargo, la Fiscalía y la parte denunciante insistieron en que reconsiderara la decisión y retomara el interrogatorio para impedir más demoras en el proceso. 

La jueza accedió y, en el decreto que resolvió la suspensión temporal de la audiencia, señaló que “el derecho de defensa que le asiste al indagado por normas de rango legal y constitucional no implica de ninguna forma que la defensa conteste en lugar del indagado, interfiriendo en la propia voluntad del indagado de responder las preguntas”. 

Tras un impasse de cinco minutos, se reinició la audiencia, pero, para entonces, Laffitte se limitó a responder “no me consta” o “no sé” ante cada pregunta. “Fue una situación muy tensa y desagradable”, dijo a Búsqueda Mariana Risso, hija del matrimonio Risso-Fernández, que se encontraba presente en la audiencia. “Más allá de interrumpir el trabajo de la Justicia, fue una absoluta falta de respeto. 

Esto va en contra de las garantías judiciales de todas las personas que estamos en el proceso”, afirmó. Risso contó que en una audiencia realizada dos días antes para interrogar al excapitán de navío Alex Lebel, Gavazzo estuvo presente pese a que no es su defensora, y tuvo un comportamiento similar, interrumpiendo de forma constante el interrogatorio y acusando a la jueza de ser demasiado “benevolente” con los denunciantes. 

“En todos los años de ejercicio que tengo es la primera vez que veo algo así. Es absolutamente inusual y significó una violación al debido proceso. Fue extremadamente violento y una verdadera falta de respeto a la jueza y a todos los que estábamos ahí”, declaró por su parte la defensora de Risso, María del Carmen Salazar. “Temo que sea parte de una estrategia de empezar a atacar personalmente a los jueces que intervienen en las causas”, añadió. 

La abogada señaló que el episodio se dio en un contexto en que se han intensificado las críticas al Poder Judicial y a la Fiscalía por su actuación en estos casos. Cabildo Abierto y su líder, Guido Manini Ríos —que integra la coalición de gobierno— han hecho varios cuestionamientos a la actuación de la Justicia en las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos, lo que provocó declaraciones de rechazo y alarma por parte de la Asociación de Magistrados. También han criticado la actuación del fiscal especializado en Delitos de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, y del fiscal de Corte Jorge Díaz.

 “A cada instante levantaba más la voz” Risso y Fernández fueron detenidos en su casa en Ciudad Vieja el 4 de junio de 1975. Risso, que era dirigente sindical y militante del Movimiento 26 de marzo, estuvo preso 33 meses en el Fusna, mientras que Fernández fue liberada dos semanas después. 

La investigación sobre el secuestro, la privación de libertad y las torturas infligidas al matrimonio se inició en octubre de 2011, luego de que Fernández presentara una denuncia en la Justicia, que tras su fallecimiento continuó su hija Mariana. En la audiencia del 31 de julio, la jueza y la fiscal interrogaron a Laffitte sobre las funciones que cumplía en la fecha del secuestro. “Era director de la escuela de especialidades de la Armada”, respondió el capitán retirado.

 Dijo también que durante el período investigado no tuvo ningún vínculo con el Fusna, “salvo el adiestrar en la parte militar a los fusileros”. Consultado sobre si tuvo vínculo con el Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA), Laffitte también lo negó, pero en ese momento su abogada manifestó que se oponía a la pregunta. El indagado de todos modos continuó su respuesta y dijo que había mantenido vínculo con el OCOA cuando fue comandante de fusileros entre 1978 y 1980.

 El interrogatorio siguió sobre las actividades de Fusileros en 1975, y el indagado se refirió a los operativos, las investigaciones y las detenciones que realizaban. Consultado sobre si los detenidos (en el Fusna) eran interrogados, respondió que “para eso los tenían ahí”. 

En ese momento la abogada interrumpió con “gran estado de molestia” y solicitó que se reformule la pregunta porque su defendido “no la había comprendido”. La jueza ordenó mantener la respuesta textual de Laffitte en el acta, pero “la Dra. Gavazzo insistió en la reformulación haciendo caso omiso a lo dispuesto por la magistrada”. 

A continuación, “anta cada pregunta que se formulaba” la abogada le decía a su defendido “no conteste”, o contestaba ella en su lugar. La “interrupción continua de la audiencia” se vio “agravada por un tono exageradamente ofuscado” de Gavazzo, que “a cada instante levantaba más la voz”. 

El volumen era tal que los gritos fueron escuchados por los funcionarios que trabajaban en el piso inferior, describió el actuario que elaboró el acta. Gavazzo también acusó a la jueza de dirigir la audiencia de forma parcializada y le dijo que la denunciaría ante la Suprema Corte. Tórtora ya fue denunciada en la Corte por la defensa de militares recientemente, luego de que ordenara el procesamiento con prisión del coronel Lawrie Rodríguez. “Doctora, haga lo que tenga que hacer”, le respondió la magistrada ante la amenaza».

 

 

 

 

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