domingo, 6 de octubre de 2013

Hurgando comida en el vertedero de Bella Unión

Familias enteras entran en busca de alimentos
Niños ingresan a vertedero en emergencia sanitaria
Hace un año la Junta Departamental de Artigas declaró al vertedero municipal de Bella Unión en "emergencia sanitaria". Pero desde entonces nada ha cambiado. Y lo peor, diariamente continúan entrando niños que comen de la basura.

domingo 6 de octubre del 2013 
Bella Unión | Freddy Fernández
A la entrada del vertedero municipal y sujeto al alambrado que todavía permanece en pie un cartel reza: "Prohibido la entrada a menores de 18 años. I.M.A.". Pero basta echar una mirada al interior del predio para comprobar que por allí vagan niños, e incluso niños muy pequeños, entre las montañas de desechos.
El alambrado perimetral ya es prácticamente inexistente. Cuando llegan los camiones recolectores de residuos a arrojar su carga, familias enteras se abalanzan en busca de algún objeto de valor o, incluso, de restos de alimentos. Esto ocurre diariamente.
Hace poco más de un año varios vecinos de la ciudad de Bella Unión habían denunciado esta situación a El País. En la ocasión un médico de esta ciudad, Ruben Medina Ramos, había asegurado que se suele hacer "la vista gorda ante la mendicidad infantil". El delegado del Plan CAIF, funcionario de esa dependencia y militante del Partido Demócrata Cristiano, Roberto Viola, reforzó estas denuncias. Viola reconoció que es importante la inversión que está haciendo el Estado en el barrio Las Láminas, no obstante ello aseguró que los niños del barrio continúan yendo al vertedero en busca de comida. "Nosotros fuimos los primeros desde lo ambiental que denunciamos esta situación, y reclamamos al INAU y al Mides un mayor control, ya que se les está dando la tarjeta para que los gurises coman y sin embargo van al vertedero", dijo Viola.
Uno de los recicladores que se encontraba en el vertedero, contó que él como tantos otros hace años que viven de la basura. Ariel Jerez (62), reconoce que hace 12 años que recicla "porque el cuerpo ya no me da para ir a cortar caña".
"Habitualmente somos diez los que trabajamos acá, pero en la zafra (de la caña) quedamos solo dos o tres", relata.
El principal recurso extraído de la basura son los envases de plástico, por cada kilo de botellas de plástico les pagan $ 9 al reciclador. La verdadera ganancia está en otras cosas que aparecen: "desde algún billete de $ 20 o de $ 50, hasta alguna joya o celulares".
Jerez asegura que suele llegar a un jornal de $ 100 o $ 200 y con eso mantiene a su familia.

Emergencia.

El 15 de mayo de 2012 la Junta Departamental de Artigas aprobó un decreto mediante el cual se declaraba al vertedero de Bella Unión en "emergencia sanitaria y medio ambiental".
Desde entonces los municipios de Bella Unión y de Tomás Gomensoro habían comenzado gestiones para la instalación de un relleno sanitario en común.
El decreto departamental resaltaba que el vertedero "se encuentra a pocos metros de la zona urbana de nuestra ciudad y lindero a 46 viviendas de Mevir", donde viven unas 3.000 personas. Entre los aspectos considerados, el decreto también destacaba "la cantidad de moscas y mosquitos que se encuentran en el vertedero", que invaden las viviendas cercanas. A ello se suma "una considerable población de roedores", los gases tóxicos despedidos por la descomposición de los residuos orgánicos, y la gran dispersión de bolsas plásticas.
Toda la situación de gravedad sanitaria y medioambiental permanece intacta, según pudo constatar El País en una recorrida por el lugar.


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