lunes, 14 de enero de 2013

La catástrofe de Almagro en Haití


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11 enero 2013
Haití: Catastrófica situación de la vivienda tres años después del terremoto 

terremoto

Tres años después del terremoto de Haití, la situación del país en materia de vivienda, con centenares de miles de personas viviendo todavía en frágiles refugios, es verdaderamente catastrófica, ha manifestado Amnistía Internacional, a la vez que ha instado a las autoridades y a la comunidad internacional a dar prioridad al problema de la vivienda.
El terremoto del 12 de enero de 2010 se cobró más 200.000 vidas y dejó sin hogar a unos 2,3 millones de personas.
Se calcula que en la actualidad hay más de 350.000 personas viviendo en 496 campamentos en todo el país.
Según testimonios recogidos por Amnistía Internacional en Haití, las condiciones de vida en los campamentos provisionales están empeorando, pues hay una grave falta de acceso a agua, saneamiento y sistemas de eliminación de residuos, todo lo cual contribuye a la propagación de enfermedades infecciosas, como el cólera. 
Las mujeres y las niñas están expuestas a sufrir agresiones sexuales y violaciones.
“Como si el riesgo de ser presa de la inseguridad, las enfermedades y los huracanes no fuera suficiente, muchas personas refugiadas en campamentos provisionales viven con el temor constante de ser desalojadas a la fuerza", ha explicado Javier Zúñiga, asesor especial de Amnistía Internacional.
Desde el terremoto, decenas de miles de personas han sido expulsadas de los campamentos. La Organización Internacional para las Migraciones ha informado de que casi 80.000 personas más que viven fundamentalmente en campamentos levantados en terrenos privados corren en la actualidad riesgo de desalojo; constituyen el 21 por ciento de la población total de los campamentos.
Marie (nombre ficticio) y su hijo fueron desalojados a la fuerza y con violencia de Place Jérémie, junto con decenas de familias más, el 21 de diciembre de 2011.
“El comité del campamento nos presionaba para que nos fuéramos. Decían que necesitaban la plaza para un campeonato [de fútbol]. Pero no teníamos dónde ir, así que nos quedamos. De vez en cuando distribuían folletos con amenazas. De noche nos arrojaban piedras y botellas a las tiendas [...] Entonces, un día, a las tres en punto de la madrugada, vinieron y comenzaron a llamar a las puertas. Luego me destrozaron el refugio con cuchillas de afeitar y cuchillos [...]  Me sacaron a empujones y comenzaron a romper todo. No tuve tiempo de llevarme ninguna de mis cosas; me quedé sólo con la ropa que llevaba puesta.”
“Haití sufría un grave déficit de vivienda incluso antes del terremoto, pero para centenares de miles de personas la situación es ahora catastrófica", ha explicado Javier Zúñiga.
En abril del año pasado, las autoridades haitianas hicieron público un proyecto de política nacional de vivienda. Se establecen en él varias prioridades para la construcción de casas, pero no se sientan las condiciones para que quienes viven en la pobreza tengan acceso a una vivienda adecuada y asequible. Tampoco contiene el proyecto el compromiso de impedir los desalojos forzosos.
Con la ayuda de donantes internacionales, en agosto de 2011 las autoridades haitianas pusieron también en práctica un plan de realojamiento de personas de 50 campamentos para desplazados en 16 barrios, el "Proyecto 16/6”. Con arreglo a él, se concede a las familias un subsidio para alquiler de 500 dólares estadounidenses durante un periodo de 12 meses a fin de animarlas a abandonar los campamentos y buscar una vivienda mejor, así como 25 dólares para transporte. Es responsabilidad de las familias buscarse una casa de alquiler y llegar a un acuerdo con el dueño.
Aunque el plan ha ayudado a algunas familias, los subsidios son demasiado bajos y no se presta apoyo en la búsqueda de alojamiento ni a largo plazo.
Muchas personas hablaron a la delegación de Amnistía Internacional que visitó Haití de su preocupación por no saber dónde iban a vivir cuando se les acabara el subsidio y no pudieran pagar el alquiler. De hecho, a duras penas pueden ahora procurarse alimentos para sí mismas y para sus hijos, por no mencionar otras necesidades básicas como la ropa, las medicinas y la educación.
“Las iniciativas actuales del gobierno en materia de vivienda parecen estar centradas en impedir que la gente viva en plazas públicas, más que en proporcionarle hogares seguros. Lo que queremos ver es que se aplican políticas que hacen verdaderamente efectivo en el país el derecho a una vivienda adecuada”, ha señalado Zúñiga.
La retirada de los agentes humanitarios a principios de 2011 y los déficits de financiación han contribuido a empeorar las condiciones de vida en los campamentos provisionales. Sólo una pequeña parte de los fondos prometidos por los donantes se ha destinado a proyectos de vivienda.
“En 2010 el mundo no supo actuar con rapidez suficiente para ayudar a Haití, pero al cabo de tres años vemos que las perspectivas de recuperación del país no se han cumplido, pues no parece haberse dado prioridad a los derechos de la población haitiana. El país necesita medidas de las autoridades nacionales y apoyo verdadero de la comunidad internacional”, ha afirmado Zúñiga.





EL TERREMOTO DE HAITÍ EN CIFRAS

El terremoto
200.000 personas muertas.
2,3 millones de personas sin hogar.
105.000 viviendas destruidas y 208.164 gravemente dañadas.
La población desplazada internamente
357.785 personas (90.415 familias) viviendo en 496 campamentos (a fecha de finales de octubre de 2012).
El 52 por ciento son mujeres.
Los desalojos forzosos
60.978 personas han sido desalojadas de 152 campamentos desde el terremoto.
78.175 personas corren actualmente riesgo de desalojo; son el 21 por ciento del número total de personas desplazadas que viven actualmente en campamentos.
Las condiciones de vida en los campamentos
72.038 personas desplazadas internamente de 264 de los 541 campamentos existentes no tienen acceso a agua ni a retretes en ellos (a fecha de junio de 2012).
En el 50 por ciento de los campamentos que quedan no hay acceso a agua ni a retretes, lo que afectaba a una de una de cada seis personas desplazadas internamente, hasta un total de 66.546 personas (a fecha de junio de 2012).
La situación antes del terremoto
El 67 por ciento de la población urbana vivía en asentamientos precarios, que fueron los más afectados por el terremoto.
El país con mayor desigualdad de América
El 56 por ciento de las familias viven con menos de un dólar al día, y el 77 por ciento, con menos de dos.
El 10 por ciento de las familias más ricas de Haití tienen el 68 por ciento del total de ingresos de todas las familias.

Fuentes: Organización Internacional para las Migraciones, Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios y Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y evaluación de las necesidades posteriores al desastre de Haití.

Haití después de tres años informe:



Comité Democrático Haitiano
Henry Boisrolin, de Haití: Tenemos que repetir lo que hicieron los esclavos en 1804 

Por: |

Mario Hernandez (MH): Desde la ciudad de Mendoza estamos en comunicación con Henry Boisrolin del Comité Democrático Haitiano. Se conmemoró el 209 aniversario de la independencia de la República de Haití. ¿Cómo se encuentra tu país en la actualidad?

Henry Boisrolin (HB): En este 209 aniversario nos encontramos en una situación totalmente opuesta a la del 1° de enero de 1804 cuando nuestro libertador Desaliness proclamó la independencia de Haití. ¿Por qué digo esto? Porque el país se encuentra bajo ocupación por un tutelaje decretado por las Naciones Unidas, violando nuestra soberanía y el derecho a la autodeterminación del pueblo haitiano.

También nos encontramos en una situación de crisis económica profunda, de una reconstrucción profunda después del terremoto -el próximo 12 de enero se cumplirán 3 años-, que destrozó buena parte de Haití provocando, según cifras oficiales, más de 300.000 muertos.

Sin embargo, la reconstrucción se ha transformado en un perfecto negocio, tanto para ciertos haitianos, como para ciertos miembros de la comunidad internacional.

Hay un panorama de amenaza de hambruna en distintos departamentos, el desempleo sigue alto, entre el 60/70% de la población activa, hay un rechazo mayoritario, cada vez más amplio, en todo el país, contra la presencia de la misión de la ONU, llamada Misión de la Naciones Unidas para la estabilización de Haití (MINUSTAH).

También estamos en un proceso donde hay amenazas de manifestaciones mucho más numerosas en contra del hambre y la ocupación del país. Hay ineficiencia desde la sunción de Martelly hace más de un año a través de elecciones convocadas por la comunidad internacional totalmente antidemocráticas, demostrando irresponsabilidad y sometimiento a los designios de los grandes centros del poder mundial.

Esa es actualmente la situación de Haití. Aprovecho la oportunidad para pedir solidaridad a los pueblos y organizaciones populares latinoamericanas para apoyar la lucha del pueblo haitiano exigiendo a sus gobiernos que han enviado tropas a Haití para que sean retiradas. Uruguay acaba de prorrogar la estadía por un año y Argentina también. Nosotros creemos que se trata de un genocidio, además de la violación de nuestra soberanía.

MH: ¿Cómo viviste la presencia del vicepresidente argentino en tu país?

HB: Me enteré el 31de diciembre a través del llamado de un compañero que Amado Boudou se había trasladado a Haití para pasar el fin de año con las tropas argentinas. Acá hay una sola lectura, se trata de una reafirmación de la política de intromisión acompañando el sometimiento y la ocupación del país. Significa que estamos muy lejos de pensar que haya una reflexión de parte del poder ejecutivo argentino acerca de la posibilidad de retirar esas tropas a sabiendas claramente que en 8 años no han aportado soluciones concretas a los problemas y no podrían hacerlo porque cualquier problema social, económico o político que se presenta en un país determinado tiene que ser solucionado exclusivamente por su propio pueblo. El pueblo haitiano, como cualquier otro, tiene que ser protagonista de su propia historia y destino. Mal podría gente armada ir a un país a resolver este tipo de problemas.

El segundo tema es un problema de conciencia mucho más grande porque las Naciones Unidas han reconocido que durante los 8 años hubo miembros de la MINUSTAH que violaron a niñas haitianas de 12 años, el caso de los militares uruguayos es un ejemplo, la represión en los barrios populares también. Han demostrado que su rol es mantener el status quo, el rol de Haití en la división internacional del trabajo producto de lo que llaman “estado fallido”. Mantener el esquema de dominación del pueblo haitiano para que unos pocos acaparen la riqueza producida por muchos, transformando a Haití en una especie de plataforma donde algunas empresas norteamericanas y de otras naciones encuentren la mano de obra más barata que pueda existir a nivel mundial o por lo menos regional.

Este es el rol de Haití: productor de mano de obra súper barata.

Una forma de humillar al pueblo haitiano

MH: ¿Cuál es el significado político de la renovación del pasaporte diplomático al ex dictador Duvalier?

HB: Es una prueba más que estamos en presencia de un régimen neo-duvalierista, que en el fondo nunca desapareció. La impunidad erigida en política de Estado, incluso mañana tendrá que presentarse ante el Procurador General de la Nación el ex presidente Aristide bajo denuncias presentadas por distintos particulares, en cambio, Duvalier, que fue acusado por gente de carne y hueso todavía viva, que ha presentado demandas concretas por crímenes de sangre, de lesa humanidad, por robos, etc., ha recibido su pasaporte diplomático.

¿Qué significa? Que está libre de culpa y cargo, que puede circular y hasta presentarse, quizás, a un cargo electivo. No tiene más restricciones. Es la consagración de la impunidad y eso pasa justamente cuando el país en lugar de afianzar lo que ellos llaman la democracia, su soberanía, entra más en sometimiento. Es una forma más de humillar al pueblo haitiano demostrando en los hechos que la lucha de 1985/6 con movilizaciones importantes y masivas para echar al dictador fracasó porque Duvalier está de vuelta.

A pesar de esto nosotros tenemos confianza plena en la capacidad de resistencia del pueblo haitiano. Tenemos una reserva importantísima y una historia que es nuestra brújula. Hoy tenemos que repetir, en las condiciones actuales, lo que hicieron los esclavos de 1791 a 1804, luchar para tratar de instalar en el país un régimen de libertad plena, término utilizado por el general Desaliness durante el proceso revolucionario y, sobre todo, luego de la proclamación de la independencia de Haití. El norte debe ser la desocupación del país y retomar el camino de 1804, de ahí la importancia de rescatar este 209 aniversario que no solo es importante para el pueblo haitiano sino para todos los hombres de la tierra amantes de la paz. Hay que recordar que aquella ocasión fue la única y primera vez que los esclavos pudieron vencer y donde la libertad fue establecida de manera plena, no libertad, igualdad y fraternidad para algunos hombres tal como fue proclamado por la Revolución Francesa de 1789, sino para todos los hombres independientemente de su color, genotipo, etc. También debemos recordar el rol jugado por Haití en la independencia latinoamericana, la ayuda dada a Miranda y Bolívar. Aprovecho para enviar un gran saludo al Presidente Chávez y por su recuperación y para que el pueblo venezolano sepa encontrar el camino para enfrentar todo tipo de desestabilización que la oposición y sus mentores externos, principalmente el imperialismo norteamericano, van a tratar de desarrollar en Venezuela. En ese sentido hago un llamamiento a todos los hombres que quieren paz, libertad, democracia y menos exclusión para dar todo nuestro apoyo al comandante Chávez y al pueblo de Venezuela.

MH: Te agradezco esta comunicación con algunas dificultades pero me parecía importante no dejar pasar esta fecha que conmemora el 209 aniversario de la independencia de Haití.

HB: El mensaje sería retomar el camino del general Desaliness al proclamar la independencia el 1° de enero de 1804 que repito no fue una fecha importante solo para los haitianos sino para los hombres en todas partes del mundo. Es fundamental tener esto en cuenta porque fue el mensaje que lanzó Desaliness y nosotros tenemos el deber de retomarlo, recrearlo y recuperar nuestra soberanía.

Muchísimas gracias a vos y tus oyentes. Ojalá pueda recuperarse el comandante Chávez y podamos terminar con la explotación del hombre por el hombre.


Revista La Maza





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