
Critican postura de Gobierno frente a la crisis paraguaya
El expresidente consideró “triste” la situación paraguaya, en donde un presidente electo por el pueblo como Lugo no termina su mandato.
De todas formas, consultado por El Espectador, aclaró que el episodio no configura un golpe militar, ni policial, sino un episodio cívico institucional. Sanguinetti dijo que quien acusa y define son las cámaras de diputados y senadores, que están electas por el pueblo. Sostuvo que lo que los países de la Unasur están haciendo es un acto de “intervencionismo” contrario a todas las tradiciones y normas de Latinoamérica en la vida interna de un país que actuó dentro de sus códigos.
Sanguinetti afirmó que si las formalidades son o no las adecuadas, lo tendrán que juzgar las instituciones paraguayas o la Corte Internacional de Justicia, pero no el Gobierno argentino, brasileño o uruguayo.
“¿Con qué derecho están haciendo eso desconociendo una situación o proponiendo que se haga también inconstitucionalmente una elección inmediata? Es un peligrosísimo precedente. Nuestros gobiernos que no actúan en episodios mucho más aberrantes desde el punto de vista institucional actúan acá con una especie de reflejo ideológico en función de que ven a Lugo como alguien más afín a sus orientaciones y actúan de un modo absolutamente imperial", estableció Sanguinetti.
Sobre la posibilidad que sancionen a Paraguay y ello permita el ingreso de Venezuela que no pudo hacerlo porque el senado guaraní no lo autorizaba, Sanguinetti afirmó que si Mercosur da ese paso, transitará el camino del error hasta la enésima potencia. Agregó que si ese es el escenario, lo mejor que le puede pasar a Paraguay es estar fuera del bloque.
“Yo diría que es lo mejor que es lo mejor que le puede pasar a Paraguay habida cuenta de cómo está el Mercosur y en segundo lugar lo único que le faltaría al Mercosur es que ahora entrara Venezuela con normas, códigos, orientaciones y políticas absolutamente incompatibles con el tratado fundacional del Mercosur. Es transitar en el camino del error hasta la enésima potencia”, estableció Sanguinetti.
Uruguay calificó de “juicio sumario” el proceso que culminó con la destitución del presidente paraguayo Fernando Lugo e hizo retornar al embajador en Asunción.
En un comunicado ambiguo, Cancillería cuestionó la legitimdad democrática del nuevo Gobierno guaraní, pero no afirma que no lo vaya a reconocer.
A pesar de unirse a los países de la región en su rechazo al desplazamiento de Lugo, de la declaración emitida este sábado no se desprende en forma concluyente que Uruguay le vaya a negar el reconocimiento al nuevo Gobierno paraguayo encabezado por Federico Franco.
La posición uruguaya fue definida en la tarde de este sábado en una reunión entre el presidente José Mujica, el canciller Luis Almagro y el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa.
La posición del Gobierno en este sentido fue más moderada que sus vecinos Argentina y Brasil, que se apresuraron a condenar la remoción de Lugo, dejar en claro que no reconocerán al Gobierno de Franco e incluso evaluar la expulsión de Paraguay tanto del Mercosur como de la Unasur, un organismo que por otra parte se reunirá el miércoles para definir qué camino seguirá.
La postura es que los hechos del pasado viernes configuraron una “violación de la cláusula democrática” que debe cumplir los integrantes de estos organismos regionales.
Cancillería hizo retornar en las últimas horas al embajador en Asunción Enrique Fischer. El llamado por el momento es “en consulta” y no significa que, como hizo Argentina, las relaciones queden reducidas a nivel de encargados de negocios.
En lo que puede ser interpretado como una posición ambigua al respecto, Almagro calificó de “juicio sumario” el proceso Express seguido por el Senado paraguayo que en menos de 24 horas destituyó a Lugo. Afirmó que estos sucesos no coinciden con las prácticas democráticas que se intentan afianzar en la región aunque nunca expresó que se niegue a ningún vínculo con el nuevo régimen paraguayo.
Mujica concediendo al fascismo golpista, una amenaza siempre latente.
El expresidente Julio María Sanguinetti
afirmó que los países del Mercosur no tienen derecho a desconocer al
nuevo Gobierno paraguayo, ni reclamar elecciones anticipadas, asegurando
que no actuaron de la misma manera frente a episodios "más aberrantes"
que ocurren en otros países. Agregó que si utilizan la situación para
que pueda ingresar Venezuela, lo mejor que le puede pasar a Paraguay es
no estar en el bloque.
El Gobierno calificó de “juicio sumario” el proceso que culminó con la
destitución del presidente Fernando Lugo. Hizo retornar al embajador
en Asunción y en un comunicado ambiguo cuestionó la legitimidad
democrática del nuevo Gobierno guaraní, pero no afirma que no lo vaya a
reconocer. El expresidente consideró “triste” la situación paraguaya, en donde un presidente electo por el pueblo como Lugo no termina su mandato.
De todas formas, consultado por El Espectador, aclaró que el episodio no configura un golpe militar, ni policial, sino un episodio cívico institucional. Sanguinetti dijo que quien acusa y define son las cámaras de diputados y senadores, que están electas por el pueblo. Sostuvo que lo que los países de la Unasur están haciendo es un acto de “intervencionismo” contrario a todas las tradiciones y normas de Latinoamérica en la vida interna de un país que actuó dentro de sus códigos.
Sanguinetti afirmó que si las formalidades son o no las adecuadas, lo tendrán que juzgar las instituciones paraguayas o la Corte Internacional de Justicia, pero no el Gobierno argentino, brasileño o uruguayo.
“¿Con qué derecho están haciendo eso desconociendo una situación o proponiendo que se haga también inconstitucionalmente una elección inmediata? Es un peligrosísimo precedente. Nuestros gobiernos que no actúan en episodios mucho más aberrantes desde el punto de vista institucional actúan acá con una especie de reflejo ideológico en función de que ven a Lugo como alguien más afín a sus orientaciones y actúan de un modo absolutamente imperial", estableció Sanguinetti.
Sobre la posibilidad que sancionen a Paraguay y ello permita el ingreso de Venezuela que no pudo hacerlo porque el senado guaraní no lo autorizaba, Sanguinetti afirmó que si Mercosur da ese paso, transitará el camino del error hasta la enésima potencia. Agregó que si ese es el escenario, lo mejor que le puede pasar a Paraguay es estar fuera del bloque.
“Yo diría que es lo mejor que es lo mejor que le puede pasar a Paraguay habida cuenta de cómo está el Mercosur y en segundo lugar lo único que le faltaría al Mercosur es que ahora entrara Venezuela con normas, códigos, orientaciones y políticas absolutamente incompatibles con el tratado fundacional del Mercosur. Es transitar en el camino del error hasta la enésima potencia”, estableció Sanguinetti.
Uruguay calificó de “juicio sumario” el proceso que culminó con la destitución del presidente paraguayo Fernando Lugo e hizo retornar al embajador en Asunción.
En un comunicado ambiguo, Cancillería cuestionó la legitimdad democrática del nuevo Gobierno guaraní, pero no afirma que no lo vaya a reconocer.
A pesar de unirse a los países de la región en su rechazo al desplazamiento de Lugo, de la declaración emitida este sábado no se desprende en forma concluyente que Uruguay le vaya a negar el reconocimiento al nuevo Gobierno paraguayo encabezado por Federico Franco.
La posición uruguaya fue definida en la tarde de este sábado en una reunión entre el presidente José Mujica, el canciller Luis Almagro y el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa.
La posición del Gobierno en este sentido fue más moderada que sus vecinos Argentina y Brasil, que se apresuraron a condenar la remoción de Lugo, dejar en claro que no reconocerán al Gobierno de Franco e incluso evaluar la expulsión de Paraguay tanto del Mercosur como de la Unasur, un organismo que por otra parte se reunirá el miércoles para definir qué camino seguirá.
La postura es que los hechos del pasado viernes configuraron una “violación de la cláusula democrática” que debe cumplir los integrantes de estos organismos regionales.
Cancillería hizo retornar en las últimas horas al embajador en Asunción Enrique Fischer. El llamado por el momento es “en consulta” y no significa que, como hizo Argentina, las relaciones queden reducidas a nivel de encargados de negocios.
En lo que puede ser interpretado como una posición ambigua al respecto, Almagro calificó de “juicio sumario” el proceso Express seguido por el Senado paraguayo que en menos de 24 horas destituyó a Lugo. Afirmó que estos sucesos no coinciden con las prácticas democráticas que se intentan afianzar en la región aunque nunca expresó que se niegue a ningún vínculo con el nuevo régimen paraguayo.
Mujica concediendo al fascismo golpista, una amenaza siempre latente.
Texto de la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores en nombre del Gobierno de Uruguay
El
Gobierno de la República manifiesta que cuando los presidentes son
electos por el pueblo se deben establecer las máximas garantías de
estabilidad a esa decisión soberana. En ese sentido, se sostiene que las
autoridades legítimas de los países de nuestro continente son aquellas
que provienen del voto popular, el verdadero soberano para elegirlas. La
rapidez y urgencia de los procedimientos seguidos para el juicio
político del Presidente Lugo, con características de juicio sumario, no
condicen con las garantías esenciales del debido proceso, especialmente
teniendo en cuenta la brevedad de los plazos y que aún no han terminado
las investigaciones de los desgraciados hechos ocurridos el pasado15 de
junio.
La
imposición de un nuevo Presidente en estas condiciones, no condice con
las prácticas democráticas fundamentales que debemos preservar en la
región. Los antecedentes de inestabilidad en la misma, hacen
imprescindibles mantener el más pleno respeto a las cláusulas
democráticas de MERCOSUR y UNASUR. Esperamos que la República del
Paraguay pueda convocar a su pueblo tan pronto como sea posible para
elegir nuevos gobernantes.
Otro ejemplo de no aceptar
Las culebras de Salvador Allende
ver mas:
http://elmuertoquehabla.blogspot.nl/2012/06/la-llamada-derecha-democratica-al.html

LUGO RODEADO DE TIBURONES
El documento del 2010 señalado ya especulaba con la planifiación de la salida de Lugo y "el grado de participación del vicepresidente en dichos planes".
El informe habla de algunos “actores políticos”, informantes de la embajada que tienen a Franco bajo su lupa, y que señalan como ha llegado a un acuerdo con el general golpista Lino Oviedo para acelerar un plan de juicio político de Lugo para que el vicepresidente tome el poder con Oviedo eventualmente” elegido como vicepresidente".
El informe de la Embajada de Estados Unidos en Asunción hace mención al interés de algunos políticos en acortar el Gobierno de Lugo.
"Persisten los rumores de que el ex general golpista Lino Oviedo, el expresidente Nicanor Duarte Frutos, y /o el vicepresidente Federico Franco, continúan buscando formas de reducir el plazo de Lugo", explica el cable filtrado por WikiLeaks, sin dudas seguido de cables internos de la CIA, donde las cosas se expresaban de manera mucho más cruda.
El mensaje secreto emitido por la Embajada y dirigido al Departamento de Estado, también hablaba de la existencia de "tiburones políticos" que rodean al presidente.
"Creemos que se encuentra bajo una gran presión", dice para luego abrir la posibilidad de que algunos podrían conseguir que renuncie o que enfrente un juicio político”, indicaba. Esto "puede convertirse en una posibilidad cada vez mayor".
Informado diariamente de cada incidencia en la más altas esferas del poder, beneficiándose de la complicidad de cada “tiburón”, le quedaba solo al mecanismo de espionaje de la embajada guiar los pasos de quién conservaba en su corazón la nostalgia del general asesino, él que gobernaba con mano de hierro.
http://www.aporrea.org/internacionales/n208229.html
Mujica rodeado de tiburones
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