miércoles, 27 de marzo de 2013

Fierros calientes de los que se prende Mujica

Fierros calientes de los que se prende Mujica 


 26 de marzo 2013
Las desmemorias del Frente: cuando López Mena en lugar de socio era un corrupto 

En 2003 el entonces senador del MPP, Eleuterio Fernández Huidobro acusó al empresario argentino de haber apoyado la campaña de Jorge Batlle 

 En 2003 en pleno gobierno de Jorge Batlle, el entonces senador del Movimiento de Participación Popular (MPP) ahora del CAP – L, Eleuterio Fernández Huidobro acusó al empresario argentino Juan Carlos López Mena de evasor fiscal. Por aquel entonces el Frente Amplio consideraba al empresario un enemigo, amigo de la derecha. En estos días el mismo gobierno se encuentra sumido en un escándalo por el caso Pluna donde buscó que López Mena fuera su socio para sacarle las castañas del fuego.

En el programa Hoy por hoy de Sonia Breccia, Fernández Huidobró mostró un expediente con una “parte de la contabilidad en negro de la empresa Buquebus” y aseguró que demandaría al entonces ministro de Transporte, Lucio Cáceres, informó en aquel momento el diario La República.

Entre los documentos el ahora ministro de Defensa mostró también una “colaboración con Jorge Batlle, autorizada por el señor Juan Carlos López Mena, en dos mil dólares antes del plebiscito del año 1992” y otro aporte de la empresa por “unos 15 millones de pesos para la campaña electoral de 1989” del entonces presidente.

A su vez, Fernández Huidobro expresó que la contabilidad de Buquebus “era llevada en papeles de cuaderno y fue escondida para que no la viera ni la DGI, ni el BPS, ni ningún otro organismo de contralor” con el objetivo de “defraudar en muchas centenas de miles de dólares al Estado”.

El entonces legislador catalogó a Cáceres de “escudero de Batlle” y aseguró tener pruebas de presuntas irregularidades a su cargo. Insistió también en que la subasta del Aeropuerto Internacional de Carrasco, que se había realizado ese año, había estado rodeada de “muchas cosas turbias” y que la terminal aérea había sido vendida a unos “amigos” del presidente “de desastrosa gestión en Argentina”. Hablaba del grupo liderado por el empresario Eduardo Eurnekian.


Lopez Mena  es honesto
Así contestó Mujica cuando un periodista le preguntó por qué pagó el aval el empresario argentino. López Mena se comprometió a pagar US$ 13,6 millones en cuatro años. 
  .


El monopólico López Mena en un escándalo que complica a los de Mujica
El pampeano Juan Carlos López Mena es un empresario argentino nacionalizado uruguayo. Es fundador y presidente de Buquebus, la principal empresa de transporte fluvial de pasajeros entre la Argentina y Uruguay, y también tiene relación con las demás que cruzan el Río de la Plata. López Mena ha mantenido vínculos privilegiados con sucesivos gobiernos uruguayos. Ahora parece que tiene problemas. 


 El presidente mas pobre y los mas ricos
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El técnico en Praderas y Pasturas, Juan Carlos López Mena, es el dueño de Buquebus, la principal empresa de transporte fluvial de pasajeros entre Argentina y Uruguay, y de la aerolínea BQB.
 
Si bien él inició su actividad empresarial en el rubro textil (confección de camisas para sastrerías), su afición por la navegación a vela -que le llevó a realizar frecuentes travesías en el Río de la Plata- le llevó a la idea de fundar una empresa naviera que uniera las costas argentinas con las uruguayas, para sustituir el monopolio de la época llamado Ferrylíneas... por el propio.
 
Hombre prolífico, se casó 3 veces, y es padre de 11 hijos (9 uruguayos, 2 argentinos), pero siempre logró una exposición mediática discreta. Hasta este presente tan convulsionado que vive en Uruguay.
 
Todo comenzó con el cierre de la aerolínea Pluna, que López Mena quería quedársela o, de lo contrario, algunas de sus rutas. Luego apareció una empresa española Cosmo que se iba a quedar con los aviones de Pluna. ¿Qué relación había entre López Mena y Cosmos? 
 
¿Los integrantes del gobierno sabían que Juan Carlos López Mena había acordado con su empleado, el representante de Cosmo, Hernán Antonio Calvo Sánchez, comprarle o arrendarle los aviones luego de que levantara la mano en la subasta? Esa es la pregunta que más incomoda al gobierno y sobre la que insisten una y otra vez el fiscal de Crimen Organizado Juan Gómez y la jueza Adriana de los Santos. 
 
El acuerdo entre el gobierno de José Mujica y López Mena para que éste se hiciera cargo del pago del aval levantó sospechas tanto en la Justicia como en la oposición, que insisten en saber si el propietario de Buquebus estuvo atrás del negocio desde el principio y su intención era quedarse con los aviones que aparentemente adquiriera su empleado Hernán Antonio Clavo Sánchez en la subasta. 
 
El presidente del estatal Banco República (Brou), Fernando Calloia, señaló a Radio Sarandí, de Montevideo, que el motivo por el cual López Mena pagó al banco los US$ 13,6 millones correspondiente a la garantía del aval por el cual Cosmo pudo presentarse a la subasta de los aviones de Pluna es “razonablemente fácil darse cuenta”. 
 
Para ello afirmó hay que “revisar todos los artículos de prensa que se publicaron desde el 1º de octubre hasta hoy en todos los aspectos”. 
 
No obstante, negó estar al tanto de cualquier tipo de negociación. “No sé por qué López Mena puso la plata. ¿Por qué lo tengo que saber yo?”, manifestó el funcionario. 
 
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, negó estar al tanto de ello. Pero el hecho de que López Mena haya acordado con el gobierno pagar la garantía del aval de US$ 13,6 millones que el Banco República (BROU) le cedió a Cosmo para presentarse a la subasta de los siete aviones de la exPluna fortalece la tesis de que el empresario estuvo, desde antes del remate, detrás del negocio,. 
 
 

López Mena involucra a Mujica ante la Justicia en el affaire Pluna

Un funcionario del Brou admitió que fue el empresario quien le dictó al banco los términos del aval a Cosmo

21.12.2012,

El empresario argentino Juan Carlos López Mena ha sido el único que nombró al presidente José Mujica ante la Justicia. Cuando el dueño de Buquebus declaró en el caso por el aval que el Banco República le concedió a aerolínea española Cosmo dijo que el primer mandatario lo llamó varias veces con el interés de que comprara los aviones.

Mentiras y pasos en falso: Historial

El caso Pluna le explotó en las manos al gobierno, que al principio negaba y ocultaba información; testimonios en la Justicia echan luz sobre lo que permanecía oscuro

Martín Viggiano @martinviggiano   NICOLÁS GARRIDO



Pasaron casi tres meses desde la fallida subasta de los aviones de Pluna y, de a poco, van cayendo las mentiras sobre el proceso que llevaron adelante el gobierno y el empresario Juan Carlos López Mena, dueño de la naviera Buquebus y la aerolínea BQB. Lo que al principio parecía una operación exitosa con transparencia y responsabilidad, ahora, testimonios en la Justicia y confesiones públicas de los protagonistas, la convirtieron en un caso en el que se indagan delitos.
Esa telenovela tuvo un comienzo lleno de interrogantes. Pero desde el almuerzo en Lindolfo entre el ministro Fernando Lorenzo (Economía), López Mena y el representante de Cosmo, Hernán Calvo, registrado por El Observador, se fueron develando varios misterios y muy pocos protagonistas se salvan.
Al principio fue el gobierno quien intentó tapar los detalles, para que no se descubriera lo inevitable.
Ahora, cuando también aparecen involucradas figuras del ámbito privado, como el dueño de Buquebus, ya no hay límites para el enfrentamiento y el pacto de no agresión queda a un lado.
Ayer, López Mena aludió con dureza al gobierno de José Mujica, algo que años atrás parecería imposible de escuchar en un empresario reconocido por ser amigo de los distintos gobiernos.
Basta con ver o escuchar las explicaciones que ensayaban al principio de esta historia los protagonistas, para comprobar las mentiras. Esas mentiras y procedimientos oscuros que ahora, en la Justicia, provocan contradicciones que comprometen a varios.
El silencio oficial tenía una razón: evitar que se conociera el plan de López Mena.  Tuvieron que pasar varias semanas para que los hechos generaran una presión tal, que no había otra que decir la verdad. Algunos se sintieron acorralados, mientras otros se vieron liberados y hablaron.
Pero lo cierto es que cualquiera que haya mirado desde afuera las ideas y vueltas de este escándalo se dio cuenta de los errores. Y también de las mentiras.

Las llamadas
Pese a que la subasta fue el 1° de octubre, recién en la interpelación del 29 de octubre en el Senado, el ministro Lorenzo reconoció que había llamado al presidente del BROU para que otorgara el aval a Cosmo. Luego, López Mena dictó el contenido de la garantía a un funcionario del banco, según quedó acordado con Calloia.
“Perfecta”
El presidente del BROU repitió hasta el cansancio que la garantía otorgada a Cosmo era “perfecta” porque tiene el respaldo de Boston. Sobre el aval sí reconoció, en varias intervenciones radiales, que tenía errores e, incluso, dijo que si hubiera tenido más tiempo, no lo hubiese concedido.
Dudoso silencio del gobierno
Luego de varios días de silencio oficial, el gobierno decidió llamar a una conferencia. Fue el 9 de octubre y la dieron Lorenzo y Pintado. Allí defendieron el aval otorgado por el BROU a Cosmo, y se quejaron de las consultas periodísticas. El tiempo dio la razón a las sospechas, ya que se confirmó que la garantía tiene errores y problemas en su elaboración.
Fernando Lorenzo: “Ustedes ya saben que la garantía fue bien otorgada, pero tuvimos un conjunto de días donde hubo dudas. No hubo ningún elemento que pretendiera cambiar el estado de las cosas. Allí prometieron proteger el patrimonio público de manera razonable, de lo cual no se puede dudar, pero también anunciaron que sería un proceso ‘transparente’”.
Sí, le interesaban
El 17 de julio, López Mena se reunió con el presidente José Mujica en la Torre Ejecutiva, y a la salida dijo a periodistas que no tenía interés en los aviones que se iban a subastar. En cambio, días después manejó la posibilidad de pujar en el remate. Luego, días antes de la fecha señalada por el gobierno, criticó el mecanismo de la subasta, aunque al final acercó a Cosmo.
Aval del BROU mal dado a Cosmo
“Hoy está claro, y por unanimidad eso está claro en el directorio del BROU (levanta el dedo de su mano derecha), que no hay ningún vicio de forma en el otorgamiento de la garantía”. Esto decía el ministro Lorenzo el 9 de octubre en conferencia de prensa, pero luego un informe del banco estableció los errores en la redacción de la garantía.
La predicción de Mujica
La subasta de los siete aviones el 1º de octubre duró siete minutos, ya que solo había un interesado habilitado para ofertar: Cosmo. El presidente José Mujica siguió las alternativas en medio de un viaje que realizaba a Perú, y según informó el semanario Búsqueda, anunció a sus allegados que duraría cinco minutos.
Anuncio falso
El 8 de noviembre, el gobierno informó que se había asegurado el pago de la garantía equivalente a US$ 13,6 millones, luego de una presunta comunicación de la aseguradora argentina Boston. Pero luego que López Mena declaró ante la Justicia, llegaron dos comunicaciones al gobierno. Una era de Cosmo y la otra de Boston. Las dos establecían que no pagarían el aval.
Las mentiras de López Mena
Luego de la subasta, López Mena contó su plan a la oposición para operar los aviones que se habían rematado, y les dijo que nada tenía que ver con Hernán Calvo y Cosmo. Luego se supo que mintió, ya que Calvo no solo es padrino de sus nietos, sino que además él mismo le tramitó el aval ante el Banco República, y lo trajo para que participara del remate.
Los “interesados”
El gobierno dijo haber recibido luego de la subasta, más de 20 propuestas de privados, pero informó luego que ninguna comprometía inversión para operar una nueva aerolínea. Nunca quiso informar de dónde surgieron esas 20 propuestas.
Especulaciones
El ministro de Transporte no aceptó preguntas en la noche del 31 de octubre cuando ofreció una conferencia de prensa, luego de realizado el remate. Comentó que se terminarían las especulaciones, pero el paso de los días y la falta de respuestas alimentaron esas especulaciones.
Nunca nadie le creyó a Cosmo
La empresa española generó muchas dudas desde el principio. Llegó a decir que se llevaría los aviones, que pagaría US$ 137 millones, y luego que los alquilaría a BQB. Después, amenazó con hacer un juicio al Estado.
Identidad oculta
Para el gobierno fue una “anécdota” que Calvo haya participado en la subasta con su segundo nombre y segundo apellido. Pero con ello buscaba, claramente, evitar que se descubriera su relación con López Mena, y de esa forma el plan del empresario.
Boleto ¿sí o no?
Cuando se acercaba la fecha límite para que Cosmo confirmara la compra de los aviones, el gobierno manejó la posibilidad de comprarle el boleto de reserva. Con ello evitaría ejecutar el aval, pero finalmente se optó por cobrarlo, con presiones de por medio.



0 comentarios:

Publicar un comentario